Chicas hola! Mil disculpas por la demora es que en serio estoy mal de la vista tengo como una pequeña sobra blanca en los ojos y se me hincho la vista y me llevaron al doctor y resulta que mi cornea esta dañada y tengo queratitis aunque el doctor dice q voy esyar bien me tuvieron que operar bueno mis papas no me dejaban entrar a la compu mil disculpas de nuevo.

Ahh me olvidaban escuchen esta canción es Avril Lavigne - When You're Gone

Ah tanmien muchísimas gracias a mis 2 hermosas betas las quiero un monton Monika Monserrat Gomez y Milagros Conde

QUIERES SER MI AMANTE

CAPITULO 6: ¿CITA DOBLE Y CELOS?

POV: EDWARD

"No puedo correr para abrazarte y decirte te quiero, no puedo explicarte lo que ahora siento, no puedo gritarlo al viento. Ahora sólo puedo llorar, sentir y susurrar mis penas al cielo."

Me encontraba en el centro comercial. Con exactitud en el área del cine, estaba esperando a Tanya, eran las 4:30 y ella no llegaba.

Yo la hubiera ido a recoger, pero ella me insistió que nos encontramos acá. Ya se había demorando 15 minutos, no es mucho, las chicas siempre se demoran cuando salen. "No todas, recuerda cierta chica de ojos chocolate, cabello castaño y sonrojadas mejillas, ella siempre llega temprano". Escuche a mi subconsciente hablar.

—Eddy mi amor, siento por demorarme. Se me presento un inconveniente, mi auto no funcionaba y me tuve que tomar un taxi de mi casa ¿me perdonas? —dijo Tanya.

—Claro mi amor, ¿qué película deseas ver? —Pregunte como buen novio.

—Mm… no se —Dijo poniéndose un dedo en el labio como pensándolo. —ya se ¿mi amor cuanto me quieres? – me pregunta con cara del gatito con botas de la película shreck.

—Mucho — dije sintiéndome culpable por engañarla con Bella.

—Vamos a ver amanecer parte 2 por fa, por fa. —Me suplico, con su voz dulce.

-–No me gusta ese tipo de películas. —Proteste, realmente no quería ver esa película.

—Hazlo por mí, — me dijo ella con voz suplicante.

—Está bien. Vamos a ver a esos estúpidos vampiros – dije enfurruñado.

Nos dirigimos hacia el puesto de comidas. Pedimos unas palomitas de maíz, un par de gaseosas y los hotdogs.

—Gracias Eddy, sé que no te gustan estos tipos de película, igual gracias por hacerlo por mí, ¡te amo! —dijo dándome un beso apasionado en mis labios.

—De nada Tanya, te quiero. — Le dije. Solo no podía decirle te amo.

No sentía eso, eran palabras que no podían salir de mi boca.

Nos dieron nuestro pedido. Luego nos dirigimos a la fila para entrar a la sala de cine, para ver la película.

—Edward mira quien está ahí — apunto a una joven pareja enfrente de nosotros.

¿Qué pasa Tanya? —pregunte viendo a la dirección a la que ella señalaba.

—Esa la de ahí ¿no es Bella? —me pregunto. —Se ve que está muy bien acompañada, el chico es muy guapo. — dijo soltando unas risas.

— ¡Tanya!— dije regañándola.

Volvía a dirigir mi vista hacia los asientos que ella había señalado, y por fin logre verla. Estaba simplemente hermosa, vestía unos pantalones negros, y un blusón de color blanco, llevaba su cabello en una coleta alta. Se veía simplemente hermosa.

Solo que a su lado estaba el perro de Jacob Black. En definitiva ese tipo no me agradaba nada.

"Edward quien mierda eres tú para prohibirle, que salga con él ". —Me dijo una voz en mi cabeza, pero la ignore olímpicamente.

Ella es solo ¡Mía!—No sabía que era esto lo que sentía, se sentía como coraje y otras emociones inexplicables y raras a la vez.

Él la tenía abrazada fuertemente, le susurraba cosas al oído, ella sonreía y soltaba unas delicadas carcajadas mientras le golpeaba cariñosamente el hombro.

Parecían una pareja feliz. Pero de alguna manera el monstruo que llevo dentro se negaba a que ella riera con otra persona. Solo quería que ella fuera solo mía y se negaba a compartirla con alguien más.

—No se ven tan lindos juntos, se ven muy lindos juntos. — Sonrió — Me alegro tanto por ella, últimamente ha estado muy triste. Sabes últimamente ha estado un poco decaída, tal vez tu sepas algo. Me preocupa un poco oye, ¿sabes si esta con ese chico? – me pregunto Tanya, parecía preocupada por Bella.

—Mmm… no lo sé, pero ella me diría si estuviera saliendo con alguien. Además yo no dejaría que ella estuviera con él, se ve un patán.

—No, Edward no creo que ese chico sea capaz de eso, se le ve tan inocente, incapaz de matar a una mosca. Quizás mañana le pueda preguntar a Bell's —dijo Tanya.

—Claro pregúntale a ella —, masculle irritado.

Di por terminado la conversación un poco cabreado. Estábamos en la parte de créditos, ni siquiera había comenzado la película y Tanya ya estaba llorando, "mujeres quien las entiende". Lo único que podía hacer era ver la butaca donde estaba sentada Bella y Jacob. Ella estaba recostada en su pecho y él se acerco a su cabeza para besarle sus cabellos.

¡Dios ayúdame con esto! Tenía unas ganas enormes de golpearlo.

Estuvimos viendo la película. Era muy buena. La parte cuando la frágil humana se convierte en una hermosa y sensual vampiresa y logra cazar al puma, fue lo que más disfrute.

Tenía ganas de ir al baño, imaginarme a Bella y a mí como lo hacían los protagonistas me ponía.

Sonreí al ver a Bella pararse de su lugar y dirigirse al baño, también me paré, no iba a perder mi oportunidad.

POV: BELLA

—Jake ahorita vuelvo — le susurré a Jacob, él estaba muy atento en la película.

—No te demores mucho. — Contestó en un simple susurro.

Salí de mi asiento rápidamente.

Llegue al baño, me lave la cara y me dirigí a uno de los cubículos. Cuando sentí que me tapaban los ojos y la boca me estremecí. Comencé a patalear, pero no me podía zafar de su agarre.

Decir que no estaba cagada de miedo sería mentira.

Mi corazón estaba a punto del salirse de su lugar respectivo, me iban a violar en el baño de un cine ¡y yo no podía hacer nada! Me dejo con mi espalda pegada en su pecho y cuando me trate de mover para soltarme sentí que un bulto chocaba contra mi trasero, un bulto que yo sabía perfectamente que era.

– Ppor favvor – apenas tartamudeé entre mis sollozos con lágrimas en los ojos – No me haga daño –, susurre nuevamente.

–Tranquila, no te haré más daño del que ya te hice... No soy tan basura – esperen un momento esa voz la reconozco, es… él.

Volteé con el miedo a flor de piel. Me doy vuelta despacio, y lo vi… Estaba con su sonrisa de lado.

No sentí ni cuando se bajó el cierre y los pantalones, solo fui consiente de cuando su miembro me penetró, la posición y el poco espacio hacían que lo sintiera aún mucho más adentro y era lo más erótico que había hecho hasta ahora.

-–Ahhh –chillé.

-–Shhhh no grites –susurró con voz ronca por la excitación. Me pegó una sonora palmada en mis nalgas y yo solo le gemí en respuesta.

Ed estaba a punto de llegar al orgasmo, yo ya había llegado cuando…

–Eres mía mía mía, solo mía y por eso nunca más quiero verte con ese perro de mierda, ¡NUNCA! Tú solo eres mía y de nadie más – dijo de manera muy posesiva -para mi gusto-, agarrándome fuertemente.

Me enojé. ¿Quién era él para prohibirme salir con Jake? Entonces hice lo primero que se me ocurrió: Lo empujé con todas mis fuerzas cuando estaba a punto de llegar a su orgasmo.

– ¿Qué te pasa? –Le dije alterada– ¿Quién te crees para reclamarme cuando tienes novia? – le espete furiosamente.

-–Bella ¿por qué hiciste eso? ¿Cómo te atreviste a dejarme a medias? – Pregunto entre enojado y frustrado.

¡¿Que se creía el idiota para reclamarme?! No no no, esto no se iba a quedar así. Él va a conocer a Isabella Marie Swan .

-– ¿Quién mierda te crees para venirme a reclamar? ¡No eres nadie! No sé de que tanto me reclamas si tienes novia– lo acuse apuntándolo con mi dedo que lo golpeaba en su pecho.

-–Puedes decir todo lo que quieras, pero tú eres mía desde el inicio. ¡Solo mía! Yo soy el único hombre de tu vida – dijo alzando la voz.

En ese momento no sé cómo estampó sus labios en los míos, sus besos eran insistentes. No recuerdo en qué momento me estampó contra la pared.

Lo que él no se esperaba, era la actitud con la que reaccioné.

Con toda la fuerza que tenía, puse mis manos en su pecho y lo empuje para que se alejara, el estaba en shock y yo aproveche para estamparle una bofetada.

Salí del baño, me mire al espejo y trate de arreglarme. Antes de salir suspire y le dije sin voltearme.

-–No sé qué mierda te pasa, pero nunca más vuelvas a reclamarme nada a mí. Tú tienes novia, así que yo no debería importarte.

Noté que iba a decir algo, pero yo fui más rápida y salí corriendo como una cobarde… ¿pero que más podría a hacer?

"Luchar por su amor, ¿qué más? "-– me recriminó la voz de mi subconsciente.

Llegue a la sala del cine, la película ya había avanzado mucho. Como me demore mucho en el baño me perdí de una muy buena parte de la película. Por la culpa de él.

Gracias Edward—pensé de manera sarcástica.

Hablando de Edward, ¿lo que pasó en el baño eran celos? Naah, ¡estoy loca! ¿Cómo él va a sentir celos de mí? Por favor… Solo paso que pensó en tener derecho sobre mí como si yo fuera su novia, que no me joda.

-–Bells ¿estás bien? ¿Por qué te has demorado tanto en el baño? – me pregunto un preocupado Jake.

Lo mire, y de repente me pregunto ¿Por qué no me puedo enamorar de él? Jacob es tan bueno, atento y según él siempre piensa en mí. ¿Y yo en quién me fijo? En el idiota de Cullen.

Sí, pero ese idiota como lo llamas es el que te hace suspirar y llorar de amor – me dijo mi subconsciente.

-–No te preocupes,es solo que había mucha gente en los servicios – me excuse.

Pequeña mentirosa-– me acusó mi subconsciente, pero la ignore.

Así se pasó toda la película. Ya había terminado y a mí casi se me va la vida cuando el protagonista casi muere… Aquel sensual vampiro me tenía toda loca.

No sé cómo paso, ni quien fuel el que inicio todo eso… pero de un momento a otro yo estaba besando a Jacob.

Mis manos en su cabello atrayéndolo más a mí en un beso tierno, tenía que admitir que era un buen besador, pero nunca como Edward.

¿Quién está metiendo a Edward ahora? Olvídate de él y disfruta de este morenaso que te quiere como un loco aun sabiendo todo lo que pasa con Cullen-– me dijo mi conciencia.

Así que aquí estaba, yo disfrutaba de los besos de Jake y…

Escuche una fuerte tos -fingida- que se mezclaban con unas risitas tipo campanillas.

Me alejo de Jake para ver quien es, ¿y a quién me encuentro? A nada más y nada menos que a Edward mirándome furioso y matando practicamente con la mirada a mi acompañante. A su costado, Tanya que me miraba sonriente. Tome aire y suspire.

-–Ohh Tanya, Edward ¿qué hacen acá? ¡Qué sorpresa! Ed… pensé que no te gustaban estos tipos de películas – dije fingiendo como si fuera que lo acabo de ver en todo el día.

El me miró fijamente, y sonrió de manera sospechosa.

-–Uno hace lo que sea para complacer a la pareja ¿no? – dijo alzando la ceja.

¡Auchhh! Eso dolió… maldito egocéntrico Cullen .

-–Si, ya lo sé. ¿Cómo se siente? Yo haría todo por Bella – dijo Jake con la mirada esperanzada.

Estaba confundida, lo mire y no sé qué vio en mi rostro o qué cara le habré puesto, pero me sonrió y me guiño el ojo.

Y lo supe todo.

¡Actuación!

-–Bella, Jacob ¿Quieren ir a comer? – pregunto amablemente Tanya.

-–Mmm… Tanya nos encantaría, pero nos comimos una súper canchita -–dije yo.

-–Oh entonces… ¿Y si vamos solo a comprar refrescos? –Pregunto de nuevo.

-–Ok por mi está bien – dije rendida.

-–Claro, de paso voy a comprarme una hamburguesa triple con papas familiares -–dijo Jake.

Bufe y rodeé mis ojos, siempre comía todo lo que veía y en vez de engordar se volvía mas musculoso.

-–Jake ¿cuándo será el día que dejarás de comer? –pregunté divertida.

-– ¡Cuando muera! – dijo, a lo que todos reímos.

Menos Edward que nos veía como si nos quisiera matar.

El pequeño viajecito que hicimos para conseguir los benditos refrescos fue muy divertido. Jake hablaba con Tanya, el único amargado era Edward que nos miraba a los tres como si nos quisiera hacer desaparecer de la tierra.

-–Bueno… ya tenemos que irnos, ya es un poco tarde –anunció Jake –, fue un gusto conocerte Tanya.

-–Oh igualmente – contestó ella sonriendo.

Luego me despedí yo de ella.

-–Adiós Edward. –dije algo cortante.

-–No te salvaras de mí, tenemos que hablar – me susurro al oído.

-–Eres un tonto – dije enojada.

Jacob conducía mi camioneta. Estábamos en un silencio cómodo, no me incomodaba. Con él siempre me sentía a gusto, como si estuviera el lugar indicado justo para mí.

-–Bella, lo siento por el beso, yo estoy enamorado de ti pero no voy a interferir en tu loca relación con él—dijo algo triste-–.Pero respóndeme algo ¿Por qué el?

Me quede estática, no sabía si decírselo.

—Nena, dímelo. No importa si es malo o no—dijo calmado.

Tome aire y suspiré.

—Lo quiero porque sólo pasó. Me gusta quien es, lo quiero porque me encanta charlar con él, lo quiero porque él hace que todo el mal desaparezca aunque la tormenta y los rayos no dejen de resonar. Lo quiero porque busco explicación y no la hay, lo quiero por los instantes, los momentos, las palabras, lo vivido, lo que queda y nunca se ira, lo quiero porque la vida lo puso en el camino cuando todo iba mal, lo quiero por las risas, por su mirada y sus pupilas dilatadas, por su sonrisa cuando estoy a su lado, por como mis ojos evitan sonreírle y lo hacen porque es algo que no se puede frenar. —Comencé entre feliz y triste por poder aclarar todo con él—, lo quiero por lo soñado, lo imaginado, lo quiero por lo que no es, por lo que es, por que no hago más que sonreír y ahogar el miedo. ¡Él me ayuda en eso! Lo quiero porque se toma el tiempo para escucharme y decirme que todo ira mejor y cuando no lo creo me da esperanzas y fe, entonces pienso que así será, lo quiero… Lo quiero por todo esto y más. Me gustaría encontrar las palabras para decir porque lo quiero como lo quiero pero no las hay, no se puede explicar… —terminé de confesar todo lo que tenía dentro y por fin pude dejarlo salir.

Tenía miedo que Jake ya no me quisiera… ¡No! Eso no lo soportaría.

—Jake por favor no te alejes de mí, eres mi mejor amig…—me cortó con un abrazo.

— ¡Shh! Estaré contigo hasta que mi corazón deje de latir— susurro de manera tranquilizante.

Estuvimos un largo rato así, hasta que nos percatamos de la hora… ¿En qué momento se hizo tan tarde?

—Bella me tengo que ir, nos vemos. Que duermas bien – dijo apartándose de mí.

—Ok igual, sueña conmigo—respond… ¡¿Qué dije?!

—Siempre nena, siempre —contestó algo sorprendido con mi repentina respuesta.

Tú también te sorprendiste Bells—me atacó mi conciencia.

Se marchó dejándome sola, como siempre.

POV Narrador

Edward llegó a su casa ignorando todo los que sus padres le dijeron al verlo llegar. Sólo pensó en agarrar 2 botellas de whisky y bebió como un poseso. Él sabia que la iba a perder, pero no tan pronto.

Ni siquiera se imaginaba que se iba a ir con… él.

Bebió hasta que no sintió dolor.

Bella recibía llamadas de Edward, pero no respondió ni una. Ella también sufría.

Y así, ambos corazones y almas sufrían, sin saber que lo hacían sin razón alguna.

DEJEN SUS REVIEWS SON IMPORTANTES PARA MI . CHICAS NO SE USTEDES PERO PARECE QUE EL CAPITULO PASADO NO LES GUSTO MUCHO YA QUE TUVE SOLO 2 REVIEWSS OK CHICAS SI NO LES GUSTO NO LAS VOY A OBLIGAR A PONER REVIEWS . PERO SI LES GUSTA MANDELAS NO ME ENOJOOO ah me olvidava FELIZ NAVIDAD QUE SANTA LES LLEVE TODOS SUS REGALOS BUENO A M YA NO YA QUE SEGÚN MI MAMA YA ESTOY VIEJA PERO NO SOLO TEGO 15 LAS QUIERE YOOO

BESOS CUIDENSE ^W^.