Todo tipo de criticas son bienvenidas y de nuevo muchas gracias a todos por sus reviews realmente me hacen muy féliz aunque no siempre pueda escribir y de nuevo LAMENTO TANTO no acelerar esto pero el tiempo es un lujo del que ya no dispongo y mi inspiracion se seca tambien u_u prometo que hare todo lo posible por terminarlo bien.

En cuanto al capitulo anterior si se que muchos lo odiaron pero bueno tenia que desquitarme expresando mi manera de ver a Orihime y el arca the Lust (si muchos foros de discución ¬¬) es uno de mis personajes favoritos y no me agrada escuchar mierdas acerca de ella aunque al final no quedo como yo queria.

MUCHAS GRACIAS A TODOS quienes aún siguen leyendo mi intento de fic.

Ulquiorra había estado en su habitación durante todo el tiempo, sabía que el Shinigami y el Quincy todavía no habían salido de Hueco Mundo temía que si ellos seguían ahí más tiempo la SS entraría tras de ellos por Orihime, no podía permitir eso.

Camino hacia la puerta y puso su mano sobre la perilla, pero no se atrevió a girarla la imagen de la Mujer en los brazos de ese Shinigami aun no salía de su mente.

- Claro. ¿por qué debería ser diferente? – penso Ulquiorra, después de todo aunque ella nunca dijo nada en claro era más que obvio para los ojos de Ulquiorra, la devoción de esa mujer por el Shinigami. – El hecho de que me haya mostrado una amabilidad que no merezco no significa nada mas ¿Por qué tendría que ser condescendiente conmigo cuando le eh hecho tanto daño? – Ulquiorra se pregunto por que de momento a otro esto le importaba tanto, aunque murciélago dentro de el estuviese gritando que actuaba sin sentido.

-Ahora soy un estúpido humano – por fin dijo en voz alta y salió de su habitación.

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Mientras tanto Ichigo caminaba de regreso a la habitación de Orihime dispuesto a disculparse con ella por la anterior discusión, a pesar de todo él no deseaba perder a un amigo, aunque aún no entendía el por qué de la decisión de Inoue, si recordaba las palabras de Grimmjow.

- La vez bien por fuera pero tú no sabes que tan jodida puede estar por dentro.

- Eh – se dijo Ichigo llevándose la mano a la cabeza – Maldición que vivida memoria la mía casi creí escuchar a Grimmjow de nuevo – dijo el pelinaranja en voz alta.

-Es porque estoy detrás de ti y fui yo quien lo dijo idiota – Dijo la profunda voz de Grimmjow que estaba detrás de Ichigo, este se volteo inmediatamente gritando del susto.

-Qu-Que ¿Se puede saber qué demonios haces aquí? – grito Ichigo aun en shock, como fue posible que no haya ni sentido el riatsu de Grimmjow acercarse.

-Esta es mi casa idiota en todo caso eres tú el intruso. – Contesto Grimmjow con una sonrisa burlona.

- Si, claro – Ichigo frunció el seño y continuo con su camino pero al dar unos pasos se detuvo.

-Me impresiona que esta vez no quieras pelear Grimmjow – Dijo sin voltearlo a ver.

- Hize una promesa; además si tu fuiste capaz de vencer a Ulquiorra tendría que ser muy tonto si me vuelvo a enfrentar a ti.

- Supongo que después de todo…tu y Ulquiorra tuvieron razón en todo lo que me dijeron. – E Ichigo continuo su paso.

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Orihime continuaba dormida en la cama estaba tan cansada de traer de vuelta a ella sus tormentosos recuerdos eso y agregando la energía que le fue arrebata es adecuado decir que ni una tractora la levantaría. Cosa que resulto perfecta para un estoico ojos esmeralda.

Ulquiorra había estado pensando en la estrategia perfecta para evitar que la SS dejara de ir tras la Mujer, pero sus acciones ya no eran más un secreto y aunque teóricamente ninguno de los resucitados planearan causar problemas a la basura humana, Ulquiorra sabia que eso no seria suficiente para la SS porque justo como a Aizen les gustaba tener las cosas bajo control.

Ulquiorra había pasado los últimos quien sabe cuantos minutos contemplando a la Mujer dormida frente a él, se había hecho bolita en la cama y su rostro daba a la puerta, a pesar de la apariencia de Orihime ella todavía era una niña.

Ulquiorra acerco una de sus manos tentativamente al rostro de la Mujer y después de unos segundos de dudar al fin acaricio su mejilla con la parte trasera de su mano, cerro sus ojos y dio un profundo suspiro.

-Malditas emociones humanas- el estomago de Ulquiorra dio un vuelco de disgusto al recordar como ella había corrido hacia el cuerpo caído del Shinigami y llorado sobre él en su última batalla sobre el domo.

- Como es que ella continuo mostrando preocupación ante quien se había convertido en un monstruo, como podía derramar lagrimas sobre ese Shinigami y no por mi, es que acaso no veía mis propias lagrimas sobre de ella.-

Le provocaba disgusto pensar en la facilidad de la Mujer para sublevarse hacia ese Shinigami, aquella Mujer que se había parado fuertemente ante él cuándo insulto sus amigos, aquella Mujer que trato de probar a Ulquiorra que no era débil fácilmente podía encarar a cualquier persona incluyendo el Shinigami, pero no lo hacía.

Ulquiorra escucho a Orihime murmurar algunas incoherentes palabras en su sueño, pero antes de comprender que decía, escucho pasos aproximándose a la puerta, rápidamente tomo su distancia de Orihime.

Inmediatamente Ichigo entro a la habitación, posando una mirada intensa en Ulquiorra quien la devolvió fríamente, ninguno de los dos menciono palabra alguna durante unos segundos.

- Si vas a llevarte a la Mujer contigo hazlo rápido antes de que la SS venga por ella – Dijo Ulquiorra con voz firme.

- Ulquiorra- comenzó Ichigo – No sé la razón por la que Orihime decidió que se arriesgaría a ella misma por ustedes, y tampoco puedo reprocharte nada después de lo que paso – Ichigo desvió su mirada, vergüenza se reflejaba en sus ojos. – Pero por favor déjame hablar con Inoue.-

Ulquiorra no dijo nada y comenzó a hacer su camino hacia la puerta.

Ichigo comenzó a caminar hacia Orihime quien aún estaba dormía en la cama, puso su mano sobre el hombro de la chica y comenzó a sacudirla suavemente.

-mmm…U…Ulqui….- murmuro la chica.

-¿Que? Despierta Inoue que tanto murmuras. – Orihime de un salto se paro de la cama mirando a su alrededor pero solo vio a Kurosaki sentado con ella. – que raro pensé que era Ulquiorra quien estaba aquí – pensó la chica aun medio dormida.

-Inoue…yo… - Ichigo no sabia que decir en realidad.

-Ah Kurosaki-kun – Orihime se paro de la cama y se puso justo frente a Ichigo – Escucha por favor, yo en verdad te agradezco mucho el que siempre estés ahí para protegerme, a pesar de que en este tiempo solo me he convertido en una carga para ti y para los demás, también lamento tanto que por culpa de mi poca resolución tu hallas perdido el control sobre ti mismo.-

-No, no Inoue yo….- corto Ichigo.

-Espera Kurosaki-kun aún no termino, tu siempre te esfuerzas demasiado tratando de salvar a todo el mundo, Kurosaki-kun hay cosas que no puedes cargar tu solo en tus hombros, pero yo también tengo aún muchos defectos y no puedo ayudarte a cargar nada, pero…- Orihime tomo aire – Pero hay cosas que solo yo puedo hacer y me di cuenta que hay personas por las que puedo hacer algo. Siempre han estado cuidando de mi desde mi hermano e incluso Ulquiorra, no soy tan débil como piensas Kurosaki-kun puedo levantarme sobre mis propios pies y es eso lo que pretendo hacer ahora.

-I-Inoue…..yo…..no pretendía que – Ichigo estaba en shock al oírla hablar tan decidida es una parte de ella que ciertamente el no conocía. Ichigo sonrio por primera vez en mucho tiempo, se sentía aliviado. – Muy bien Inoue entonces, ¿quieres decirme que vas a hacer respecto a la SS tras de ti? ¿Cuál es tu plan? –

-Eh! Um….pues...No pensé en esa parte aún.-

-Ja ja ja ja, esta bien Inoue, te dire qué Ishida y yo volveremos a Karakura y veremos cómo resolvemos esto hasta que tengas un plan, mientras tanto tu ¿quieres quedarte aquí? – pregunto Ichigo aunque de alguna manera ya sabía su respuesta.

-Si, estaré a salvo aquí por un tiempo y Stark-san dijo que podía quedarme, así que…-

-Esta bien, entonces Ishida y yo nos iremos antes de atraer problemas, ten cuidado Inoue – advirtió Ichigo.

-Muchas gracias Kurosaki-kun, por favor tengan cuidado. – Orihime le sonrio levemente e Ichigo se retiraba sin hacer más preguntas, Ishida estaba esperándole afuera. Ishida sonrio cálidamente y se despidió de Inoue con su mano.

-Gracias Chicos, nos veremos. – Inoue sonrio ampliamente.

Ulquiorra sintió los dos riatsus desaparecer de HM pero el de la Mujer aún estaba ahí ¿es que acaso no decidió marcharse con ellos? Una repentina ola de alivio vino sobre él.

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Orihime se había quitado lo que le sirvió como pijama y se había puesto una playera y una falda larga encima, estaba cansada de esperar a que Ulquiorra apareciera y decidió que iría a buscarlo por ella misma. – Me acostumbre tanto a sus visitas que no me di cuenta que ya no soy una prisionera aquí – pensó para ella misma.

Las Noches, se veía realmente muy diferente desde la última vez, aunque Orihime solo había estado ahí de su habitación al salón del trono y a la habitación de Aizen rápidamente la había sobrecogido la atmosfera plana, vacía y blanca del lugar aún así siempre pulcro, pero ahora se veía gris, en ruinas, llevando con ella el peso de todas las vidas que se perdieron en ese lugar. Orihime no podía decir que lo merecía, nadie merecía el tipo de destino que los Espada tuvieron, Aizen solo se aprovecho de ese agujero en su corazón clamando por ser llenado con aquello que era característica de cada uno de ellos mientras estaban con vida, les hizo promesas falsas y después se deshizo de ellos como piezas de ajedrez, Orihime sintió rabia correr por sus venas, sentimiento que no sabía que podía tener hasta hace poco. Se detuvo en sus pasos cuando una duda cruzo por su mente - ¿Qué fue entonces lo que Aizen le prometió a Ulquiorra? - Los pensamientos de Orihime fueron cortados por una voz repentina.

- Eh ¿Qué estas haciendo deambulando por ahí? – La voz de un desanimado Stark vino desde algo que parecía la cocina.

-Stark-san – Orihime dijo muy animada entrando a la habitación observando con sospecha el lugar.

-¿Sorprendida? Yo imagine que regresarías con tus amigos- pregunto Stark

-Esto parece una cocina – dijo Orihime insegura de lo que estaba diciendo, tratando sutilmente de evadir el tema. Stark suspiro, afortunadamente para Orihime él era listo.

-Aizen le pareció que sería graciosos supongo, aunque solo el Ichimaru y Tousen la usaban.- Stark dijo mientras acariciaba el pelo de Lilineth quien se había quedado dormida sobre la mesa.

-Ya veo. mmmm….oye Stark-san….¿puedo preguntarte algo? – Orihime tenia la mirada sobre la mesa.

-¿Y que podría ser? – Stark tenia una mano sobre su mejilla, recargado en la mesa.

-Bu-bueno Grimmjow me dijo que ellos es decir ustedes se unieron a Aizen porque…porque el les prometió algo asi que yo…..-Orihime estaba nerviosa, jugando con sus dedos, afortunadamente su pregunta fue cortada por la perezosa voz de Stark.

-¿Quieres saber que fue lo que Aizen le prometió a Ulquiorra? Lo siento pero ni yo lo se cada uno tenía su propia idea de muerte y nunca hablamos de ello–

-N-no, bueno admito que la idea pasó mi mente pero, de hecho quería saber que te prometió a ti. – Orihime termino diciéndolo, algo en ella sabía que Ulquiorra no era del tipo que hablara con nadie pero también quería conocer a Stark aunque sea un poco.

Los ojos de Stark se ensancharon en sorpresa luego los cerro, esbozando algo parecido a una sonrisa. – Bueno lo que Aizen me prometió fue quitar la soledad de mi camino, en cierto modo lo logro. –

-Ya veo – Orihime estaba insegura de si debía decir algo más. – Por cierto ¿sabes donde esta Ulquiorra?

Stark sonrio de nuevo – Lo siento, su riatsu esta en Hueco Mundo pero no puedo decir donde esta con exactitud.

-Esta bien gracias Stark-san – Orihime dijo mientras se dirigía a la puerta, gritando la ultima parte con entusiasmo cosas que causo que Lilineth despertara.

-Oh mierda- dijo Stark preparándose para la tempestad que se aproximaba.

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Orihime corrió sin saber exactamente a donde ir, estaba siguiendo algo parecido a aire fresco que venia de afuera, cuando se encontró en una terraza de Las Noches.

-Waaa – exclamo – Es ese el cielo – Orihime lo observo con una mano sobre su frente tratando de bloquear la luz de sus ojos. Tan distraída estaba que no noto la presencia de los Menos Grande que se aproximaban a ella.

Cuando Orihime por fin noto la presencia de estos ya estaban a menos de 10 metros de ella, dispuestos a comer su alma entera, se paro decidida y apunto a Tsubaki hacia su cabeza – Koten Zanshun yo rechazo – Tsubaki no fallo, pero la fuerza de impacto no fue suficiente y lo peor es que aún faltaban 3 o 4 más. Orihime no entendía porque ella ya se había recuperado ¿o no?.

Cuando se dio cuenta ya la habían rodeado, correr y protegerse con su escudo fue lo más que podía hacer pero uno de los Menos había dirigido un cero por su espalda, Orihime pudo quitarse solo a tiempo para que solo su brazo recibiera el impacto, mando a Tsubaki de nuevo, hacia el primero que la había atacado ya tenía la mitad de la máscara rota y aunque esta vez sí lo derroto Tsubaki fue con mucho menos fuerza que antes. –Tsubaki ¿Qué pasa? – pregunto preocupada, pero no hubo respuesta por parte de él. - ¿Tsubaki?- sus otras hadas se dirigieron a su brazo y la curaron con la fuerza que les quedaba, fue lo último de ellos. Orihime estaba en el suelo sobre sus rodillas sus manos entre sus piernas y estaban rodeados por los otros Menos restantes, de repente un repentino flash de negro y blanco estaba frente a ella.

-Ulquiorra!- Grito con entusiasmo. Ulquiorra no llevaba katana pero solo un cero era suficiente para destruirlos. Orihime pudo ver solo por un segundo la mirada en el rostro de Ulquiorra, estaba molesto ¿era la molestia hacia ella?

-Cero oscuras – La voz fría de Ulquiorra corto el aire y los Menos que quedaban fueron vaporizados junto con unos 80 KM al frente. La sospechas de Orihime se confirmaron un simple cero hubiera sido suficiente, usar uno tan poderoso solo indicaba que estaba molesto. Orihime puso sus ojos en el suelo.

Ulquiorra ahora estaba justo frente a ella. No estaba herida, alivio vino sobre él. La insolencia de esos ceros por haberse atrevido a acercarse a Las Noches era demasiado, pero haberse atrevido a atacarla a ella eso les merecía una muerte como la que les dio. – Levántate Mujer – ordeno más sin embargo su voz aunque estoica no sonaba ruda, sostenía algo como…. La preocupación en ella. Orihime se levanto, sus orbes caramelo se encontraron con los profundos verdes de Ulquiorra, ninguno de los dos bajo la mirada pero tampoco se dijeron nada.

-Vámonos Mujer – Ulquiorra comenzó a caminar hacia Las Noches de nuevo, Orihime tras de él. – No debes andar por aquí tan despreocupadamente, ahora que ya no hay nadie a cargo de Las Noches esas basuras de Hollow piensan que pueden rondar por aquí sin problemas. – Para entonces ellos ya estaban en el pasillo cerca de algunas habitaciones.

Orihime no había dicho nada, aquella mirada de Ulquiorra estaba fresca en su cabeza ¿Es que acaso él estaba molesto por su debilidad? Si es así debía saberlo. – Ulquiorra – grito juntando su valor, pero al alzar la mirada hacia la espalda del arrancar vio algo que cambio su resolución. Ulquiorra había estado tambaleándose, casi en el cayéndose había tenido que soportar su peso con una mano en la pared. Susurraba maldiciones.

-U-Ulquiorra- Orihime corrió hacia el sosteniéndolo con sus brazos, preocupación evidente en su voz. Orihime había podido llevarlo dentro de una de las habitaciones sentándolo en una especie de silla.

-¿Qué es lo que pasa Ulquiorra? ¿Qué hago? – grito ella con una expresión de shock en su rostro, ver a Ulquiorra en este tipo de estado simplemente no le sentaba bien, no a él.

-Basta Mujer tu preocupación no es necesaria – respondió Ulquiorra con una mano en su frente. – No soy así de débil- el orgullo era algo que aun permanecía en Ulquiorra a pesar de su nueva apariencia.

-Lo sé, lo siento – Susurro Orihime, su voz era débil pero firme lo que causo que Ulquiorra levantara la mirada para enfrentar sus ojos. La mirada que Orihime sostenía en sus orbes cafés hicieron a Ulquiorra reconsiderar la tontería que había dicho, ahora debía arreglarlo.

- Es solo que necesito energía para mantener mi poder, aunque tenga apariencia humana – Ulquiorra se levanto de la silla y comenzó a andar hacia el frente Orihime no se movió, lo escuchaba con atención. – Aún conservo mis poderes arrancar lo que significa que necesito otro tipo de energía para poder mantenerlos.-

-¿Otro tipo de energía? – dijo una confusa Orihime – Ah ya se necesitas comida-

-No, la comida humana mantendrá las funciones básicas de mi cuerpo humano pero no mis otras habilidades. – Ulquiorra no quería decir directamente a que se refería, pero Orihime lo entendió.

-¿Quieres decir que….?

-Si – Ulquiorra dijo directamente.

- ¿Y vas a comer a-alma...- Orihime fue cortada.

-No, las débiles almas humanas nunca fueron de mi agrado, además necesitaría algo mas fuerte que eso- Afirmo con voz fría y firme.

-Y…..¿y que pasara contigo si no consigues la energía? – Su preocupación ahora era hacia él, definitivamente la idea de verlo desaparecer nuevamente no era de su agrado, pero pensar en la SS tras de ellos y en Ulquiorra en un laboratorio de Mayuri era peor todavía.

-No lo se Mujer, tú hiciste esto.- Ulquiorra cerró los ojos aún dando la espalda a Orihime. De repente una idea cruzo su mente. Orihime comenzó a desabotonarse su playera se detuvo cuando su cuello y el nacimiento de sus pechos fue visible y con sus dos manos abrió la su camisa dejando ver su clavícula. Camino lentamente hacia Ulquiorra llamándolo por su espalda.

-Ulquiorra! – estaba tan nerviosa que casi lo grito, lo cual hizo que Ulquiorra volteara a verla, encontrándose con una Orihime mostrándole su cremosa piel, ambas manos mantenían abierta su playera y el escote tipo V que se había formado dejaba entrever unos hermosos y bien formado pechos, la cabeza de ella estaba dando a la pared aunque su cuerpo estaba frente a él, ella ni siquiera tenía el valor de mirarlo de frente pero su cara estaba roja como tomate.

-¿Qu-que estás haciendo Mujer? – uso cada gramo de su voluntad para permanecer calmado y con su fachada inmovible. Sus ojos viajaban de sus ojos al nacimiento de su pecho y viceversa.

-Bu-bueno se me ocurrió si-si lo que necesitas es un riatsu fuerte para mantenerte pu-pues…yo-yo se que el mío no es muy poderoso pero, ya que no vas a comer almas humanas mi energía deberá servirte de algo así que…- Orihime pudo sentir el rojo intensificándose en sus mejillas, tomo air. – Puedes tomar la mía - Orihime levanto su clavícula hacia él y giro su cabeza tan rápido que casi se rompe el cuello. Ulquiorra ensancho sus ojos y un leve rojo se pinto en sus mejillas, casi imperceptible.

-¿Estás segura Mujer? – pregunto y como respuesta Orihime cabeceo.

-Bien- Ulquiorra comenzó a acercar su boca hacia su cuello, mas sin embargo no fue ahí donde puso sus labios, bajo más su rostro más otro poco y puso sus labios abiertos entre el pecho derecho y el cuello de Orihime, ella se estremeció ante su toque irónicamente cálido y cerro fuertemente sus ojos.

Ulquiorra comenzó a succionar, el propio riatsu de Orihime estaba siendo tomado de su cuerpo causando que esta soltara un leve jadeo. Ulquiorra disfruto cada segundo, el sabor de su piel y el sabor aun de su propio riatsu, la sensación que le provoco escuchar el leve jadeo de Orihime, ahora no podía detenerse. Pero Ulquiorra debía ser cuidadoso no podía tomar tanto de su riatsu después de que la SS casi acabo con ella, aún no estaba recuperada, pero no podía algo dentro de él y esas nuevas sensaciones eran más fuertes que él no podía detenerse, pero debía ¿Cómo? La imagen del Shinigami sosteniendo a Orihime asaltaron la mente de Ulquiorra, fue suficiente para detenerse.

Orihime lo sintió irse, siendo atacada por una repentina ola de frío y soledad. Abrió los ojos a tiempo para ver a Ulquiorra soltar un leve suspiro y ella sonrio.

-¿Te sientes mejor? – pregunto con dulce voz, la cual hizo que Ulquiorra borrara las desagradables imágenes de su rostro.

-Si- respondió casi inseguro. –Gracias – por fin se atrevió a decir, su voz mas suave de lo normal. Una ola de calidez envolvió a Orihime y esta sonrio abiertamente hacia él, una verdadera sonrisa solo para Ulquiorra, la cual hizo que su nuevo corazón diera un vuelco.

-Por cierto - la voz de Ulquiorra prosiguió. - ¿Qué cruzo tu mente cuando pensaste que yo tenía que tomar de esa manera tu energía? – pregunto con curiosidad evidente.

-¿Huh? Pues tú eres un murciélago ¿no? – Dijo casi orgullosa de su respuesta. – Significa que eres como un vampiro y los vampiros chupan sangre del cuello. –Orihime lo miro segura.

-Huh? – Ulquiorra de repente tenía un tic en el ojo.

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Amo los fics UlquiHime pero mi inspiracion para este relamente se esta yendo con el viento. *llorando en una esquina* así que pense que para recupar inspiración podia hacer algunas traducciones mientras tanto en particular de unos fics en inglés que me encantan (es una lastima que no halla tantos en español) no se si ya habran leido algunos así que queria su opinión.

Los fics son UlquiHime por supuesto queria saber si les agradaba la idea y cual les gustaria ver traducido tengo cuatro en mente.

° What if? - Aun esta incompleto pero le falta poco, amo este fic en verdad es una historia paralela donde Ulquiorra es un estudiante transferido a la escuela de Orihime y aunque lo último que querian era terminar juntos resulta que les toca hacer un proyecto juntos que los une mucho.

° Every day with you- Este es una coleccion de drabbles por issues son como 50 one-shots y tiene de todo tipo de escenarios.

° Miniature Murcielago - Este es divino y tan dulce solo que tiene 4 capitulos y la autora se esta tomando su tiempo en subir (al igual que yo ¬¬) Ulquiorra despues de la batalla en el domo queda reducido a una version miniatura de él en su segunda liberación del cual Orihime debe cuidar, sin saber que tiene un lapso de tiempo para recupar su tamaño antes de desaparcer.

° Cruising For Love - Oh cielos este fic no hay palabras para describirlo me tiene pegada a la silla a acada capitulo es pervertidamente dulce. Aunque ya lleva buen tiempo sin actualizacion.

Ulquiorra esta tratando de adaptarse a la vida humana y sobre todo a la vida con Orihime, cuando un día a ella se le ocurre tomar unas vacaciones en un crucero a Hawai convenze a Ulquiorra pero las cosas se complican cuando averiguan que el crucero es para parejas casadas.