Los personajes no me pertenecen, son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi, esto lo hago sin fines de lucro.
Capítulo 6.
Derribó esa maldita puerta que lo separaba de ella, la salvaría, haría lo que fuera para revertir ese estúpido hechizo. El pasillo era extenso, con pisos tan relucientes que lo reflejaban todo como espejos y altas columnas de blanco mármol a los lados, entonces la vio... ella a lo lejos abrazada a un hombre alto, vestido de manera extraña como si fuera alguien de la nobleza.
-¡Akane!- la llamó corriendo hacia ella.
-¿Ranma?- preguntó viéndolo confundida.
-Olvídalo, debes verme sólo a mi- dijo el hombre con voz profunda, tomándola de la barbilla y haciéndole girar el rostro –Me amas, ¿no es así?
-Si… yo lo amo…- murmuró Akane en medio del trance.
-Bésame- ordenó él.
Absolutamente obediente y sumisa, tan diferente a como se comportaba siempre, acercó su rostro al del maldito hechicero. No podía permitirlo, Akane no besaría a alguien contra su voluntad o bajo los efectos de un hechizo mientras él estuviera cerca.
-¡Akane reacciona!- exclamó llegando a ella antes de que los labios de ambos se juntaran y empujando al intruso contra una pared –Mírame soy yo, tu prometido, quien siempre te protege… la persona de la que… eh… estás enamorada…- le habló suavemente algo dubitativo mientras colocaba sus manos sobre los hombros de ella.
-¿Estoy enamorada de ti?- preguntó aún con la mirada perdida.
Esa chica frágil y sumisa no era ni la sombra de su fuerte y aguerrida Akane, y lo peor de todo era que no sabía como romper el hechizo, tenía que haber una manera, ¿pero cual?
-Te amo…- dijo alto y claro, viéndola con una dulzura que desconocía en si mismo.
Algo en esa mirada cambió, como si una invisible barrera se hubiera roto, sus ojos volvieron a brillar, tan hermosos y expresivos como los recordaba.
-Yo también te amo… Ranma…- respondió ella emocionada, finalmente el hechizo se había roto, volvía a ser suya, como siempre debió ser.
Se besaron, un beso dulce, necesitado, tan lleno de sentimientos y calidez que borraba tanto temor, tanta incertidumbre y frustración. Se separó de ella, quería verla sonreír nuevamente, necesitaba tanto esa sonrisa. La observó con sus ojos aún cerrados, sintió como su ego se elevaba, seguramente ese beso la había dejado caminando sobre las nubes.
Pasaron más segundos pero sus ojos no se abrían, se descubrió sosteniendo todo su peso… y la más terrible de las posibilidades materializándose frente a él.
-Sabías que si mi hechizo no funcionaba ella moriría- resonó la voz del hechicero.
-No…- murmuró sacudiéndola –¡No!- apoyó su oreja en el pecho de ella, no había latidos –¡NOOOOOO!
El sudor bañaba su cuerpo por completo, no podía respirar con normalidad, el corazón parecía luchar por salirse de su cuerpo, esa pesadilla le había dejado un vacío demasiado grande en el pecho.
-Sólo fue un sueño- murmuró intentando calmarse.
Permaneció unos minutos sentado sobre su futón, observando su habitación, cada detalle, deteniéndose en la cajita de cristal que habían dejado sobre su buró, no todo había sido un sueño…
Estaba rota… algunos de los pequeños vidrios que la componían faltaban y otros estaban quebrados, seguramente había caído de su bolsillo cuando lo cargaron hasta la habitación… fuera por lo que fuera sentía una profunda tristeza al ver ese regalo, que con tanto cariño escogió solo para ella, resquebrajado sin remedio.
Una analogía se creó en su mente, en cierta forma esa caja era Akane, los finos cristales que componían su voluntad se rompían uno a uno, cuanto más tardara en encontrarla… menos de su Akane quedaría.
Y cuando la hallara, ¿qué pasaría luego? Podría encontrar a la Akane de su pesadilla, aquella totalmente perdida bajo los efectos de ese maldito hechizo, aquella que le profesaba a otro el amor que siempre fue sólo suyo. Sólo imaginarla en los brazos de un idiota que únicamente al valerse de sucios trucos podría tenerla, con su fuerte espíritu mancillado y pisoteado, lo hacía enfurecer… una mezcla de celos y desesperación, le hacían tragar bilis.
En esa pesadilla él la había recuperado, había regresado a su Akane a la realidad… pero el precio había sido demasiado alto… ¿Y si ella en realidad nunca sintió por él más que una simple amistad, si ese hechizo no funcionaba y por su culpa a ella le sucedía algo? En otra época hubiera considerado esa opción como segura, pero luego de aquella charla en el tejado…
Volvió a observar la cajita, mordió sus labios por la frustración… no encontraba salida, si el hechizo funcionaba Akane ya no sería ella, y si no funcionaba… En cualquier caso perdería, perdería a la persona que más le importaba…
Respiró profundo, intentó calmarse, era eso o lanzarse al suelo tirándose del cabello, tenía que pensar, necesitaba más claridad que nunca.
-Debo encontrarla…
Era lo único que podía hacer, tenía que saber donde la tenían… tenía que romperle la cara a ese maldito y todos sus ancestros... y si eso no funcionaba… tomaría su lugar, él también podía ser una descendiente de un linaje de excelentes guerreros, él también podría someterse a ese maldito hechizo… él podría procrear la descendencia que buscaban…
-Realmente estoy enamorado de ella…- concluyó con una expresión de horror, luego de sopesar lo que era capaz de hacer sólo por verla bien.
Corría raudo hacia el Neko Hanten, cuando de magia se trataba el par de ancianos eran expertos, y ante un dilema que involucraba a Akane de esa forma hubiera preferido a Happosai, pero el viejo se había perdido desde hacía tiempo y en vista de como estaban las cosas tal vez fuera un cómplice más de toda esa atrocidad. Así que le ordenaría, pediría y suplicaría, en ese orden, a Cologne que lo ayudara.
Al llegar al local se encontró a ambas mujeres ordenando las mesas, mientras que Mousse lavaba los trastos en la trastienda. Recién en ese momento se percató de lo tarde que era, iba tan ensimismado en sus pensamientos que no se dio cuenta de que ya había caído la noche... cada vez estaba más cerca de perderla...
-¡Airen, venir a invitar a...!- comenzó a decir la amazona, pero él no se lo permitió, ya había perdido mucho tiempo.
-Anciana, ¿sabe algo acerca de un tal Julián?- preguntó adentrándose al lugar mientras esquivaba el abrazo de Shampoo -Es un hechicero o algo por el estilo- aclaró.
-¿Julián... Julián qué?- preguntó Cologne dejando su tarea para prestarle atención al "futuro yerno".
-¿Cómo que Julián qué?
-Las personas normalmente tienen un apellido- explicó la mujer alzando su dedo índice como si le estuviera explicando a un niño pequeño.
-¡Eso ya lo sé! Pero no conozco su apellido- explicó él molesto -No creo que hayan muchos hechiceros que se llamen así de todos modos.
-Yo no conozco a ninguno...- comentó la anciana encogiéndose de hombros.
-¡Demonios, sabía que no me ayudarían!- exclamó molesto dándose media vuelta para marcharse.
-Shampoo perdonar grosería de hace un rato si Airen dar beso- insistió la hermosa chinita colgándose de su cuello.
-¡No estoy de humor para tus tonterías Shampoo!- le gritó viéndola con tal seriedad que la hizo retroceder asustada.
-¡Nadie le habla así a mi Shampoo!- gritó Mousse amenazando a un perchero con el machete que estaba lavando.
-¿Nos vas a decir que es lo que te tiene tan irritable yerno?- preguntó Cologne mientras noqueaba a Mousse con su bastón.
-Es una larga historia- respondió él seriamente retomando su camino hacia la salida.
-¿Tiene que ver con la chica Tendo?
-¿Cómo lo sabe?- exclamó él dándose la vuelta -¿Usted también está metida en todo esto?- preguntó acusándola con el dedo.
-No tengo idea de que hablas niño, pero por tu reacción es muy fácil deducir que esa chica está involucrada- explicó la anciana tranquilamente -. Ese nombre es sin duda extranjero... europeo diría yo, y si dices que se trata de un hechicero seguramente viva en un castillo, o algo parecido... Suelen ser personas muy excéntricas.
-No hay demasiados castillos en Japón, ¿verdad?- preguntó Ranma acercándose a la anciana.
-Mmm... conozco unos doscientos quince, pero debe haber más- respondió la mujer tranquilamente.
-¡¿Cómo?- exclamó él al borde de la histeria -¡Jamás la encontraré!
-¿Ese tal Julián secuestrar chica violenta?- intervino Shampoo.
-Algo así- respondió él con un poco de recelo.
-¿Cuando fue?- preguntó Mousse ya recuperado.
-La madrugada siguiente a su cumpleaños...- respondió algo molesto recordando el lío de aquel día.
-Entonces no deben estar demasiado lejos...- comentó la anciana -a menos claro que hayan usado algún hechizo para transportarse.
-Cuando pienso que me van a dar una solución...- murmuró Ranma frustrado.
-Puedo darte la ubicación de los cinco castillos más cercanos, te recomendaría comenzar por buscarla ahí- sugirió la anciana.
Era lo más cercano a un norte que tenía en esos momentos, si lo pensaba bien aunque no era seguro era bastante factible que no estuvieran lejos, así que decidido aceptó la ayuda que la matriarca amazona le ofrecía.
-¡Muy bien, déme esas ubicaciones!- ordenó con nuevos ánimos.
-Ser información valiosa... bisabuela no dártela gratis- advirtió Shampoo colocándose frente al chico.
-No voy a salir contigo- sentenció él mirándola molesto.
-Mmm...- murmuró la amazona molesta -Pero tener que llevar a Mousse cuando buscar chica violenta- exigió tomando a Mousse de la ropa y colocándolo frente a ella como si se tratara de un objeto.
-¿Porqué tengo que ir con él?- preguntaron ambos muchachos a coro señalándose mutuamente.
-¡Porque Shampoo quererlo así!
-Aquí tienes- dijo la anciana regresando al restaurante luego de haberse salido sin que nadie le prestara atención -. Es un mapa con la ubicación de los cinco castillos, espero que te sirva de algo.
-Muchas gracias- dijo él mirando fijamente el papelito que le era entregado -Estoy un poco más cerca Akane...
Shampoo disimuladamente arrastró a Mousse lejos de Ranma.
-Misión de Mousse ser impedir que Airen encontrar a chica violenta- le susurró sonriendo despiadadamente.
-¿Qué... pero porqué, no debía ayudarlo?- preguntó el joven confundido.
-Claro que no, Ranma no deber rescatarla, yo encargarme de que Kuno o cualquier otro encontrarla y entonces chica violenta estar en deuda con ese hombre y romper compromiso con Airen- explicó la chica como si fuera el mejor plan del mundo.
-¡Yo no permitiré que Saotome te tenga!
-¡Callar idiota!- le susurró agarrándolo del pelo para acercarlo más a ella -Shampoo estar pidiendo favor, Mouse no...- hizo una pausa dramática poniendo ojos de corderito -¿no querer ayudar?
-Está bien...- exhaló resignado -te ayudaré...
-¡Perfecto, si Mousse hacer su trabajo bien Shampoo recompensar al regresar!- exclamó ella.
-¿De qué hablan ustedes dos?- preguntó Ranma mirándolos con sospecha.
-En marcha Saotome... quieres encontrarla lo antes posible, ¿verdad?- preguntó Mousse cargando su mochila que salió quien sabe de donde.
-¡Claro!- asintió él decidido -¡Gracias por la información!- se despidió corriendo tras el amazona.
-Akane... juro que te encontraré...
-Saotome... padecerás el peor sufrimiento de tu vida... de eso me encargo yo.
-Chica violenta jamás ser encontrada y Shampoo tener camino libre finalmente...
Continuará.
Emm.. hola no me morí XD.
Decir que lamento la tardanza se me hace casi una burla u.u... así que ni lo menciono.
En realidad hacía mucho que tenía escrito el capítulo, pero pasa tan poca cosa que no quería publicarlo... pero ta, lo haré, lamento el poco avance... pero era esto o un mes mas sin actualizar.
Espero que no les haya disgustado demasiado...
Saludos, nos vemos en el siguiente capítulo... espero que más pronto de lo que imaginan :D.
