Card Captor Sakura NO me pertenece, ni sus personajes, ni nada de eso, solo la trama de la historia y Chu…. ¿Pero para qué demonios lo tengo que decir? Si está clarísimo para todos


Ya habían pasado varias horas desde la dichosa entrevista que le habían hecho, de nuevo estaba sumida en su trabajo tanto como le era posible, para evitar pensar en los demás problemas que tenía.

Aún había miles de personas con graves heridas, y tres de los siete casos serios que había atendido ese día estaban en peligro de muerte con heridas terribles; estaba casi segura de que muy a pesar de la colaboración extranjera, la muerte de miles de personas sería inevitable, y se sentía impotente al respecto, ya que varios de los equipos que tenían habían quedado totalmente destruidos y las condiciones para atender a las personas no eran precisamente las más adecuadas.

Súbitamente, una sensación de terror la invadió al ver cómo los equipos empezaban a temblar y sintió moverse el suelo bajo sus pies, empezó a temblar al ver la misma expresión suya en los ojos aterrorizados del niño al cual estaba atendiendo, y se recordó mentalmente las principales reglas sobre que hacer en un terremoto, especialmente "No dejarse llevar por el pánico" Y quiso agregar "Especialmente cuando tienes a un niño con una fractura a tu lado".

Entonces sonrió al niño, que no tardó en aferrarse a ella en un intento desesperado por protegerse, y ella le devolvió el gesto con la misma fuerza e incluso el mismo temor, mientras por su mente pasaban las imágenes de su padre, Tomoyo, Touya, Nissho, Nakuru, Chu y… y de Shaoran. Y las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos sin piedad.

No supo cuanto tiempo estuvo abrazando al niño, pero de repente, el temblor de la tierra cesó, y lentamente ella se separó del pequeño para comprobar con sus ojos que las pocas cosas que había en el consultorio ya no se movían.

Sonrió levemente para tranquilizar al niño, y luego volvió a pensar en todos sus amigos, familia y conocidos, pero sin saber exactamente porqué, al pensar en su padre, un horrible sentimiento de angustia e impotencia la invadió, eso que los seres humanos llamamos con frecuencia "mal presentimiento".

Le pidió al niño que esperara un poco, y sin aguardar por la respuesta, salió corriendo de su consultorio, entre gritos y exclamaciones de asombro por la reciente réplica.

--Tiene que estar bien, tiene que estar bien—se repetía constantemente Sakura, aún sin creer la mitad de sus palabras.

Al llegar a la habitación de su padre, sintió que el corazón se le desgarraba al ver a un par de médicos y dos enfermeras más tratando de reanimar un cuerpo, y no necesitó preguntar de quién se trataba.

--¡Papá!—exclamó horrorizada una vez se acercó, al ver el cuerpo del hombre-- ¿Qué le pasó?

Ambos médicos la miraron con pena, y las enfermeras se limitaron a negar con la cabeza.

--Dígame que le pasó—exigió Sakura, presa de la desesperación

--¿El no sabía que su esposa había fallecido?—inquirió uno de los dos, ajustándose los lentes y evadiendo la mirada de Sakura.

Entonces, ella lo entendió todo, y al ver el cuerpo de su padre, no pudo más que echarse a llorar desconsoladamente.


Estaba en la cocina cuando de repente la tierra empezó a temblar, rápidamente se dirigió a la habitación de Mei Ling, y la encontró durmiendo abrazada a Chu; dudó en despertarla, ya que sabía que ella podría dormir aún bajo tales circunstancias, pero temiendo que sucediera tal y como en el reciente terremoto, se acercó a ella y la sacudió con suavidad mientras susurraba:

--"Mei despierta, Mei Ling… ¡Despierta!"

Sin embargo, la joven continuaba durmiendo aún cuando algunas de las cosas del cuarto empezaron a caer al piso.

--"¡Mei Ling!"

Poco a poco, Chu fue abriendo sus ojos con pereza y Shaoran lamentó haber despertado al niño cuando leyó el terror en los ojos del niño, sin saber que hacer, continuó sus intentos por despertar a su prima.

--¿Qué quieres?--preguntó finalmente con pereza, antes de notar lo que estaba sucediendo--¡Por Dios está temblando!--gritó.

--¿Tú crees?--preguntó Shaoran con sorna mientras señalaba con la mirada al aterrorizado Chu.

Ella entonces acogió a su hijo en un abrazo, pero no pudo evitar que un par de lágrimas resbalaran por sus mejillas, lo cual provocó cierta rabia en Shaoran, ya que él conocía el efecto que las lágrimas de Mei Ling causarían en Chu, y este no era otro que un mayor temor y preocupación.

--¡Tranquilízate!--exclamó, para después abrazarla a ella y a Chu, para tratar de calmarlos a ambos.

Después de algunos segundos, o quizás minutos; la tierra dejó de temblar, y él la soltó tan pronto como eso sucedió; fue como si no creyera que realmente había terminado, después de comprobar que todo estaba en orden, volteó a mirarlos y le sonrió a su sobrino.

--No te preocupes, ya pasó; no fue más que una réplica.

--¿Una que?--preguntó el niño frunciendo el ceño.

--Una réplica, es un temblor pequeño que sucede después de un terremoto. Tenemos suerte de que no haya durado mucho, en ocasiones suelen durar incluso meses.

El niño abrió los ojos desmesuradamente; resultaba increíble imaginar un temblor como ése por varias semanas.

--Iré a revisar la cocina, supongo que se habrán caído muchas cosas--se excusó Shaoran.

Mientras se dirigía a la cocina, un pensamiento fugaz pasaba por su mente ¿Cómo estaría Sakura en esos momentos? Pero inmediatamente sacudió la cabeza en un intento por alejar a la ojiverde de sus pensamientos.


Tomoyo había estado junto al señor Ito desde varios minutos antes del temblor, luego de haber hablado un rato con él, al sentir debilidad decidió volver a su cama, pero tras algunas horas de descanso, sobre las 5:40 de la tarde, a pesar de que la enfermera le había prohibido pararse -de nuevo- se había levantado de su cama para hablar con el hombre.

Y habían entablado una amena conversación.

--¿Entonces tú eres esa diseñadora?--inquirió con interés.

--Así es, desde pequeña mis grandes pasiones fueron diseñar, cantar y grabar videos, pero me incliné por la primera opción.

Pero antes de que el hombre pudiera responder, ambos pudieron sentir la tierra moverse bajo ellos mismos, y al mirarse, él descubrió miedo en los ojos color amatista, pero ella solo vio resignación e incluso tranquilidad.

Tras algunos minutos de estar simplemente mirándose, sin pronunciar palabra alguna, notaron como el movimiento se había detenido, y Tomoyo suspiró con alivio antes de voltear a ver al hombre que reposaba en la cama.

Su expresión era lúgubre.

--¿Señor?--se atrevió a preguntar tras un buen rato.

--Otra vez¡Dios me ha quitado la oportunidad de reunirme con mi hija!

Tomoyo se quedó mirándolo sin comprender.

--¿Por qué me estás castigando¿Acaso hice algo tan malo para tener que soportar esta tortura?--él parecía en trance y Tomoyo no tenía la menor idea de que hacer.

--¿Señor Ito¡Soy Tomoyo!

--¿Qué?--preguntó el hombre, al fin mirando directamente a la joven de cabello azabache--¡Niña! De nuevo he perdido la ocasión de volver con Nako.

Ella lo miró con algo de pesar y tristeza.

--No se preocupe señor, estoy segura de que a su hija no le gustaría verlo abatido.--dijo con voz suave--aunque suene muy a frase desgastada, las cosas siempre tienen una razón de ser, pero aún así estoy segura de que su hija lo estará esperando cuando sea la hora.

El hombre esbozó una pequeña sonrisa de agradecimiento.


Los doctores y una de las enfermeras habían salido varios minutos antes, seguramente apenados por lo que había pasado, pero para Sakura, eso no tenía la menor importancia.

Cuando no pudo seguir llorando, aún ésa sensación de dolor y vacío que se experimenta tras haber perdido un ser querido, estaba presente en su corazón, y la tristeza la invadía por completo.

--¿Cómo fue?—preguntó en voz alta, sabiendo que la enfermera seguía allí.

--Sufrió un paro cardíaco, tras enterarse de que su esposa había fallecido, y lo estaban atendiendo, pero la réplica aterrorizó al doctor Izawa, y fue en ese momento que llegamos los demás, pero ya no había nada por hacer—susurró la enfermera.

Sakura se puso de pie súbitamente, y, en un evidente estado de histeria, empezó a gritar:

--¡Malditos, todo es su culpa, me lo quitaron, me quitaron a mi papá!

La enfermera la miraba, aterrada de que la dulce y tierna doctora se comportara de esa manera, pero antes de que pudiera decir algo, ella se desmayó.


Mei Ling le estaba leyendo un cuento a Chu, pero, por tonto que pareciera, él no podía concentrar su mente en algo distinto a Sakura. Muy a su pesar, no era capaz de olvidarla, pese a que le había prometido alejarse de ella.

Sin pensar exactamente qué era lo que estaba por hacer, le avisó a su prima que volvería un rato más tarde, y salió en dirección al hospital.


A pesar de que llevaba mucho tiempo intentándolo, Maki Kanou, enfermera de ocho años de experiencia, no había logrado hacer que la doctora Sakura Kinomoto volviera en sí, sencillamente había colapsado y era poco menos que imposible hacerla despertar.

Y mientras Maki intentaba reanimar a Sakura, ésta permanecía sumida en un sueño profundo pero doloroso; podía sentir el dolor y la angustia más profundamente que si estuviera despierta, y la sensación de impotencia crecía con cada momento que pasaba.

Pensaba en su padre, los años que habían pasado juntos, y la familia feliz que eran, justo antes de que ese estúpido desastre natural se llevara a sus padres.

Recordaba aquellas mañanas en que ella despertaba con el sol entrando por su ventana, aunque generalmente era demasiado tarde para ponerse a pensar en tales detalles; bajaba a toda velocidad las escaleras, y encontraba el rostro afable de su padre ofreciéndole el desayuno, las burlas de Touya y la mirada indiferente de Nadeshiko. Los gritos de ella se oirían por toda la casa, y su padre le daría, a toda velocidad, un jugo de naranja, y le entregaría la bolsa del almuerzo, deseándole buena suerte mientras le daba sus patines.

Pero esos días no volverían, nunca.

Y Sakura no sería capaz de soportarlo.


Ok, sé que me paso de trágica, sé que muchos querrán matarme, por dejar a Sakura huérfana, y por tardarme tanto en actualizar, y por escribir un capítulo tan corto (todo eso, si aún alguien sigue este fic)

Pero ¿Saben qué? No me importa. Hoy no me interesa nada, ando medio depresiva (jajaja, cosas mías)

Algo que sí debo decir, es que lamento muchísimo haber perdido la inspiración, y que sólo con un desastre de tal magnitud como el terremoto y las réplicas en Perú, me hubiera decidido a seguir adelante con el fic, aunque si les soy sincera, estoy en un punto en que no tengo ni idea de cómo seguir, pero de que termino, termino.

Ahora, algo me tendré que inventar para continuar este fic….y ya que estamos hablando jajaja la verdad es que otra de las razones por las cuales terminé este capítulo (del cual solo tenía una parte), es porque hay un fuerte terremoto pronosticado para mi ciudad, que puede que no suceda, puede que sí.

Dios, en serio estoy trágica.

La verdad agradezco a quien se tome la molestia de leer, y más dejar un review, no saben cuanto bien me hace leerlos, pero ahora no estoy de ánimos para revisar quienes dejaron últimamente, lo siento.

Besos,

Erika Melissa