Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. La trama de esta historia sí es de mi autoría.


Maldición. Neji le había quitado el shampoo. Talvez quería conservar el secreto, pero esa no era razón para quitarle su oportunidad de conquistar chicas. El Hyuga tomó una pose pensativa mientras lo miraba fijamente, intentando ver cuál sería la mejor forma de explicarle.

Lo había logrado.

Neji abrió la boca para decir algo. El gran momento había llegado. La respuesta a todas sus preguntas se daría, y él podría conquistar a la chica que quisiese.

—Eres un tonto

Decepción.

Lo había dicho en un tono neutro, como todo lo que decía, sin toque de duda. Pero esa era una cosa que la mayoría de Konoha le decía, por lo tanto esperaba otra respuesta más detallada.

—Búscate una chica a la que le gusten los tontos.

¿Esa era la solución? No, no podía ser… era demasiado simple. ¿No había un gran secreto detrás del complot de los chicos guays? No, claro que no. Además no había ninguna chica a la que le gustasen los chicos tontos. Todas buscaban lo mismo: alguien atento, cariñoso, fuerte, con instinto protector, que las escuchara, que hablará con ellas, inteligente…

Todas buscaban algo completamente imposible.

—Neeh, Neji, esas chicas no existen. —le dijo con un tono infantil mientras se rascaba la cabeza.

—No existe nada que te asegure algo con una chica, Naruto. Cada una tiene un prototipo diferente de chico perfecto. No sé más del asunto, y me niego a seguir hablando contigo sobre esto —fue lo único que dijo antes de darse la media vuelta y empezar a caminar.

Naruto se quedó realmente pensativo por primera vez en su día. Neji tenía razón. Por eso no debía buscar a Sakura, porque ella necesitaba a otro tipo de persona. Y él mismo también. Suspiró fastidiado. Sería bastante difícil encontrar a alguien a quien le gustara un tonto, y aún más que quisiera estar junto a él, y él junto a ella.

El amor era demasiado complicado.

Mejor iba por un ramen.

Sonrió y caminó hasta que se dio cuenta que no tenía la menor idea de donde estaba. Apenas vislumbró a Hinata y corrió hacía ella.

—Hinata, ¿quieres ir a comer un ramen conmigo? —le preguntó inmediatamente, al recordar que no tenía dinero y la enorme mansión de Hinata.

Ella se quedó paralizada por unos momentos. Luego tragó saliva mientras su rostro se cubría de un tono rojizo, y apenas pudo susurrar la respuesta.

—Sí —dijo mientras asentía débilmente.

Él sonrió, y la Hyuga tuvo que ser muy fuerte para no desmayarse.

Casi había olvidado el pequeño asunto del embarazo falso, hasta que sintió una kunai pasar peligrosamente cerca de su cabeza.


N/A Este podría considerarse como el capítulo final, pero me niego a dejarlo tan abierto, así que aún falta un epílogo, junto con el capítulo extra, del cual daré link junto con el epílogo. Desde ya gracias por seguir a esta simple historia, sin una trama muy elaborada, pero intentando que todo sea de su agrado :D Sé que había dicho más caps, pero creo que si la alargo jodería la escasa trama que tengo. Aw, terminé *O*