Los personajes de CCS no me pertenecen. El resto de personajes y la historia son de mi entera imaginación.
Capítulo VII
—… Lamento mucho por la ansiedad que les cause a la espera de mi respuesta, pero como ya sabrán, hay decisiones que deben tomarse con calma.—
Reunidos nuevamente, los jóvenes y Clow disfrutaban del desayuno. La conversación era de nuevo amena, creando un ambiente bastante cómodo incluso sabiendo que aquello era por negocios. Aquella mañana era realmente hermosa y fresca, la terraza del hotel había sido sin duda buena opción para tomar el desayuno, la hermosa vista de las montañas tras ellos sin duda ayudaba a apaciguar la dura atmósfera que se suponía debía tener la reunión al ser por negocios.
En cuanto Clow toco el tema de la noche anterior, tanto Jiang como Syaoran fijaron sus miradas en él. —Joven Xio, sus productos son precisamente lo que necesito en el hotel, hoy mismo realizare el pedido para que puedan abastecerme al final de este mes.— Jiang sonrió complacido, celebrando mentalmente por su logro. —Joven Li, estoy interesado en una red de intercomunicadores con la que ustedes cuentan, es una especie de tableta en donde al comunicarse con cada área seria en una especie de video llamada ¿Cuánto tiempo tardarían en instalarme el sistema si hago el pedido hoy?—
Syaoran trato de ocultar la emoción por la noticia, aclarando su garganta antes de responder —En dos semanas tendría listo los artefactos necesarios, después, mi equipo podría venir a instalarlo, algo que tomara alrededor de cuatro días. Luego de un mes tendría que venir a supervisar que el equipo trabaje en óptimas condiciones.—
Clow asintió con su explicación para luego continuar. —Me parece bien, entonces todo esta claro. Los veré en dos semanas para terminar el papeleo legal pero, tengan claro que es un trato cerrado.— Ambos jóvenes se pusieron de pie para darle la mano a Clow, quien al verlos copio su gesto.
Tras indicar que debía retirarse, Clow se despidió de los presentes, dejando que estos continuarán con la conversación del desayuno.
—… Kero es mío, Spinel es de Eriol, pero ambos se llevan tan bien que los puedo llevar juntos a pasear, aunque como viste, Kero es mucho más juguetón.— Sakura le contaba al castaño la historia de los perros que había visto la tarde anterior.
Por la manera tan familiar en la que Syaoran y Sakura hablaban, dejaba en evidencia que ambos se conocían, algo que Jiang y Yuga notaron desconcertados, ya que no sólo nunca habían escuchado el nombre de la joven Kinomoto hasta la noche anterior, también parecía que Syaoran estaba muy cómodo con su compañía.
—Es una lástima que sólo hayas podido venir al hotel cuando niño una vez. De venir más habríamos podido conocernos e incluso ir a esquiar juntos.— comentó Eriol de manera casual. Antes del desayuno le había preguntado a Sakura sobre la noche anterior y su reunión en el bar, y de como había conocido al joven Li. Ella ya le había hablado alguna vez acerca del castaño, por lo que solo basto ponerlo al día de lo sucedido.
Syaoran alzo una ceja al escuchar al joven, suponiendo que ellos ya habían hablado acerca de él, algo que no sabía si debía alegrarle o preocuparle. —Fue idea de mis hermanas venir ese año, el siguiente mi padre falleció y la verdad es que no volvimos a tomar vacaciones fuera de Hong Kong.—
—Lamento lo de tu padre.— Respondió Eriol con sinceridad dejando ver cierta pena en su rostro.
—Descuida, fue hace mucho y guardo lo mejor de él conmigo.—
—Siempre guardamos lo mejor de los seres queridos que ya no están con nosotros.— Sakura hablaba tanto por el castaño como por si misma. En la noche anterior ambos habían hablado de lo sucedido con su padre y madre una vez que estos fallecieron, Syaoran incluso se había percatado de que aquella había sido la primera vez en años que mencionaba a su padre.
—Bien, no quiero retrasarlos más, se que aun deben prepararse para su viaje de regreso a casa.— Eriol se despidió de los jóvenes para luego retirarse del lugar.
Yiang y Yuga se habían adelantado a su habitación para terminar de empacar, Syaoran por otro lado estaba listo para partir por lo que él y Sakura caminaron por los corredores del hotel.
—Me alegra mucho que el trato con Clow haya salido bien para ambos. Volverás en pocas semanas para comenzar con las instalaciones ¿Verdad?— mientras pasaban por un corredor con varios ventanales, la castaña preguntó, manteniendo su vista hacia la arboleda que podía observarse fuera de las ventanas.
—En realidad, si tengo la cantidad que necesito para la instalación, puedo venir antes, pero eso es algo que tengo que ver en la fábrica.— Syaoran cruzaba los dedos mentalmente porque así fuera. A pocas horas de su vuelo, sentía una indescriptible angustia al saber que ya no vería a Sakura. —Por cierto ¿Podrías darme tu número telefónico? Aun no tengo tanta confianza con Clow como para pedirle su número directo, y si en caso algo sucede con la producción y él no está disponible, tu podrías ayudarme a pasar el mensaje.— Aquello era quizá una de las peores excusas que había dado en su vida. Sabía que podría dejar cualquier recado a Clow con algún asistente o incluso Eriol, y esperaba que la castaña no descubriera sus verdaderas intenciones.
—¡Claro! Será un gusto poder comunicarle lo que necesites al señor Clow, así también podremos hablar los días que no estés aquí.— Sakura saco su celular del bolsillo donde lo guardaba, para así comenzar a intercambiar números con el castaño. —Syaoran ¿Tienes algún problema con que te escriba? Es decir, aunque no sea por trabajo. —
Syaoran se había sorprendido, ella tenía más agallas para preguntarle algo que el mismo no se atrevía. Con un ligero rubor en sus mejillas, asintió un par de veces antes de responder —Por supuesto, no tengo problema en eso, de hecho me agradaría seguir sabiendo de ti cuando no estemos cerca.—
—¡Que bueno! Pero no te molestes si recibes mensajes míos diarios ¿eh?— En un tono de broma dijo aquello, aunque en realidad sabía que en algún momento vería algo que le recordará al castaño y no podría evitar enviarle algún mensaje, como hacia con el resto de sus amigos. —Será mejor que me vaya, en una hora se sirve el almuerzo y debo ver que todo este listo. No creo que pueda verte antes de que se vayan al aeropuerto, así que—
De repente lo abrazó, y justo como en el abrazo que alguna vez le dio cuando niños, Syaoran sintió como de repente el mundo a su alrededor se detuvo, impregnando su cuerpo con una calidez indescriptible. Hui Ying podría ser su esposa, pero ella no causaba ese efecto en él, o más bien, no causaba efecto alguno. Syaoran rodeo la espalda de la castaña, presionando su cuerpo delicadamente contra el suyo, un par de segundos duraría el abrazo, pero lo suficiente como para recordar las sensaciones que nuevamente le había dejado. —Hasta luego Sakura, nos veremos la próxima semana.—
Sakura se separo de él, quedando frente a frente mientras le dedicaba una gran sonrisa. —Nos vemos, Syaoran.—
Sin agregar más cada quien dio media vuelta para dirigirse a sus obligaciones.
Tras descender del avión, Syaoran se despidió rápidamente de Jiang y Yuga, al parecer su madre quería hablar con él en cuanto llegara, por ello tomaron autos distintos. El castaño agradecía tener un momento de soledad tras el vuelo. No había podido dormir esta vez ya que la pareja prácticamente le interrogó acerca de lo que ambos habían presenciado.
Flashback —
—… ¿Entonces no la habías visto desde que tenía diez años?— Jiang aún estaba sorprendido por ese hecho ya que, por lo que había visto, Syaoran y la señorita Kinomoto parecían ser amigos de toda la vida.
Con un gran suspiro, Syaoran procuro no ser grosero con el joven y responder con sarcasmo, como tanto quería, pero aquello comenzaba a molestarle. —No… Para esa navidad fue la única vez que nos vimos. Ella es muy amigable y dulce, aun cuando yo no soy el tipo más amable me es imposible no congeniar con ella, incluso ustedes le terminaron hablando abiertamente. —
Yuga aún se mantenía en silencio, al parecer tenía algo que decir pero debatía consigo misma en hacerlo o no.
Por otro lado, su prometido continuaba cuestionando las acciones del castaño. —Si, lo sé, lo sé. Quizá sólo es raro ver que te lleves tan bien con otra mujer. Te soy sincero, no te he visto igual con Hui Ying, al menos no que yo recuerde.—
—Bueno, eso es porque ella y yo tenemos personalidades parecidas, ambos somos reservados y serios.— En esos dos días se había olvidado por completo de su esposa, la pelea que había tenido con ella y de lo poco que quería llegar a su casa, por ello agradecía que su madre le hubiera llamado para reunirse con él.
—Yo creo que solo deberías tener cuidado, Hui Ying es muy celosa y dudo que le guste que tengas una amiga con tanta confianza como Sakura.— Yuga conocía a Hui Ying mucho antes del compromiso de Syaoran y ella. Sabía de las relaciones previas que había tenido la joven, sabía que podía llegar a ser muy manipuladora y dominante, sus celos llegaban a extremos cuando estos se desataban por completo. Yuga no quería ver que Syaoran sufriera de un desplante de Hui Ying.
—Se que es celosa pero ¿Acaso no puedo tener amigas? ¿Solo por estar casado tendré que cerrar mis ojos en la presencia de otras mujeres?... ¿Tu le harías un tipo de prohibición parecida a Jiang una vez casados.—
Yuga negó lentamente mientras miraba a Jiang, quien a su vez le sonreía algo aliviado.
—Te agradezco por preocuparte, pero descuida, no creo tener problemas con Hui Ying.—
Fin del Flashback —
Una vez en la mansión Li, Syaoran esperaba a que su madre terminará la llamada en la que estaba para así poder saber a qué lo había citado con tanta prisa. —… También lo tendré en cuenta, gracias. Xiao Lang, me alegra ver que vengas sin novedad de Japón.—
—Gracias madre, a decir verdad todo salió bien en la reunión, tanto para Jiang como para mi, pronto volveré a viajar para instalar el equipo que me han pedido.—
—Perfecto, todo por ese lado está bien… — Ieran Li era una mujer de carácter fuerte cuyo rostro era capaz de mantenerse inexpresivo pese a cualquier eventualidad, incluso al momento de que su esposo Hien falleciera, Syaoran no pudo ver ni una lagrima por parte de ella, por eso era difícil saber que era lo que en ese momento quería. —Me encontré con la madre de Hui Ying, ella me invito a una salida con las mujeres de su familia, y me sorprendió saber que incluso la misma Hui Ying estaba con ellas. ¿No se suponía que iba a ir contigo en el viaje?—
Ahí estaba, era cuestión de tiempo para que su madre se enterará, lo único que quedaba era decirle la verdad. —Si, pero no quiso. Dijo que tenía una reunión con su madre y sus primas, a la misma a la que te invitaron supongo, por eso dijo que no quería ir. Por suerte su presencia no fue necesaria para cerrar el trato, creo que el señor Reed en realidad considera más nuestra calidad que lo que hagamos con nuestras vidas personales.—
—Hmmm… Por esta vez ambos han quedado exentos, pero no puede repetirse.— Ieran se levantó desde su asiento tras el escritorio mientras comenzaba a caminar alrededor de su oficina. —El lugar de Hui Ying es a tu lado, al concejo no le gustará saber que ella y tu no mantienen una relación conyugal como es debido.—
Syaoran siempre había deseado decir que lo último que el quería era permanecer al lado de Hui Ying, y que aquel sentimiento era mutuo, pero su madre sólo lo aleccionaría sin darle algún consejo o algo que le ayudara. —Intentaré que así sea, solo espero que la próxima vez este menos caprichosa.—
—Eso espero Xiao Lang. El matrimonio es algo para toda la vida, un simple capricho no puede ser razón de separación. Para eso se requeriría de algo más, adúltero… — Observando las fotografías de sus hijos en una mesa al otro lado de su oficina, Ieran dejó aquellas palabras al aire, esperando que su hijo las captará, tarde o temprano.
Syaoran solo asintió aunque un tanto confundido, sabía que aquello tenía doble intención, pero como siempre, era difícil saberlo con su inexpresiva madre.
—Eso es todo Xiao Lang, tengo trabajo que hacer y tu también lo tienes.— Tras darle un beso en la frente, regreso a su asiento para continuar con su trabajo.
Syaoran aún no sabía que había sido aquello último, las palabras de su madre seguían dando vueltas con su cabeza aún en el camino a casa hasta que su celular vibro, anunciando un nuevo mensaje.
—[¡Hola Syaoran! Espero hayas llegado a tu hogar sin problemas. ¿Sabes? Hoy me pidieron hacer soufflé de chocolate para la cena y recordé lo mucho que te gusta, quizá cuando vengas pueda hacer uno especialmente para ti. ¡Cuídate!]—
Tenía demasiado trabajo por delante, soportar a su esposa y su desdén mientras fingía tener un matrimonio ejemplar frente a los demás, pero saber que ahora tendría la posibilidad de hablar con Sakura, y mejor aún, de verla, le daba el animo necesario para seguir, uno que necesitaría de ahora en adelante.
¡Hola otra vez! La historia va lenta pero así se disfruta más ¿No? Bueno eso creo yo xD
Muchas gracias por sus reviews, en serio me ayudan a mantenerme con animo y seguir con la historia
Bien, ahora publico el siguiente capítulo ^^
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