Disclaimer:Kagerou Project, Mekaku City Actors y Kagerou Days no nospertenecen, pertenecen a Jin. Los OC's si nos pertenecen (Puko Yikamina,TakouAmamiyayYarukoHakai).
Advertencias: Posible OoC, mucho spoiler y muchas confusiones.
Este capítulo (y los siguientes) es un Flashback, por lo cual, ocurre tiempo antes de la historia original. (Pondré estos anuncios en los capítulos Flashback.)
(Los flashback están separados de la narración normal por las rayas (a menos que sean pequeños flashback, por lo cual, estarán en cursiva o flashback dentro de los flashback, la narración normal está separada por puntos.)
Capítulo 5: La Melodía del Mundo Distorsionado.
Takou y Ayano caminaban hacia la escuela. La chica suspiraba, pues tenía que ir a clases particulares. El chico se había ofrecido a llevarla, pues su padre no había vuelto a casa y Takou no se fiaba que fuera a ir a las clases si nadie la vigilaba.
La conocía demasiado bien.
Cuando había pasado por su casa para ir a buscarla, como habían acordado, ella estaba jugando con sus tres hermanos y no quería irse.
·
Pulsó el timbre y el sonido se escuchó por toda la casa. Takou esperó pacientemente a que Ayano saliera o le dejase entrar.
—¿Sí? —Sin embargo, quien se asomó por la puerta fue una chica de unos catorce* años, de cabello verde. Parecía un poco asustada.
—Em… —El chico no se sentía muy cómodo—. Vengo a buscar a Ayano, soy un antiguo compañero suyo.
La chica lo miró de arriba abajo antes de que un grito se escuchara.
—¿Quién es, Tsubomi? —exclamó Ayano desde lo que parecía el salón de la casa.
—E-Es un compañero tuyo… Bueno, un excompañero tuyo…
—¡Ah~! ¡Dile que pase! —La chica abrió por completo la puerta y Takou pasó. Se quitó las deportivas, pues venía de un entrenamiento y entró.
—Con permiso.
La chica de cabello verde lo guio hacia el salón, donde estaba Ayano y dos chicos, quienes parecían de la misma edad que Tsubomi. Uno era rubio y el otro era moreno. Este último era más alto que la misma Ayano. Los tres chicos lo miraron con desconfianza. El rubio se levantó.
—¡Tú eres el tipo al que le gusta mi hermana! —exclamó, señalándole bastante enfadado. Ayano se sonrojó y agitó las manos delante de ella. Takou se quedó paralizado… y después echó a reír.
—¡Era verdad que tus hermanos son muy graciosos, Ayano!
—¿Eeh? —Los tres menores lo miraron raro. Ayano sonreía.
—No, chicos, os confundís, él es un compañero de la escuela. Ahora no estamos en el mismo edificio, pero aun así, seguimos en contacto. La persona a la que vosotros os referís… —La chica se escondió tras su bufanda, mientras se sonrojaba—. Es otra…
La chica de cabello verde golpeó al chico que le había gritado y señalado.
—¡Discúlpate, Shuuya!
—S-Sí…
—¡Perdón! —gritaron el tal Shuuya y el chico moreno.
—¿Y tú porqué te disculpas? —preguntó Takou, aguantando las ganas de reír.
—¿Yo? Eh… —Se rascó la cabeza—. En verdad no lo sé…
Todos explotaron en una carcajada grupal.
—Bueno, Ayano, vamos, tienes clases.
—¡¿Cómo?! ¡No nos lo dijiste! —exclamaron los hermanos de esta, mirándola seriamente. Ella se disculpó.
—Perdón, perdón, pero es que no quería ir…
—¡Ya te estás preparando! —exclamó Takou y la chica corrió a su cuarto a toda prisa. El resto rio.
·
Al final, habían llegado con tiempo de sobra. Aunque no para el chico. Además, la chica estaba bastante preocupada porque su padre no aparecía.
—Uf…
—Tranquila, seguro que está bien.
—Me preocupan más Takane y Haruka…
—Ya…
Por fin, llegaron al edificio. Al poco de entrar, Ayano ya se había quedado embobada con uno de los carteles. Takou estaba a punto de llevárselas arrastras, hasta que escucharon unos pasos.
—¿Takane?
·
—Ayano… Takou… ¿Qué hacéis en la escuela? Todavía no han empezado las clases.
Justo cuando parecía que la conversación iba a tomar un punto demasiado cómico, el chico advirtió la hora.
—¡Demonios! ¡Es muy tarde, debo irme! —exclamó. Miró a las chicas y luego solo a Ayano—. Si necesitas cualquier cosa, llámame.
Y así, las chicas se despidieron de Takou.
·
Takane caminaba hacia su clase, pensando en las palabras de Ayano, cuando… Por fin se dio cuenta.
—Claro.
¿?
—Por fin me di cuenta. Yo… quiero… estar a su lado. ¡Al lado de Haruka!
¿Oh? Omega, ¿este es el sentimiento al que los humanos llaman "amor"?
Puede ser, maestro.
El pasillo comenzó a distorsionarse para Takane. La chica se asombró, pero cada vez todo estaba más borroso.
Hasta que cayó al suelo.
Se intentó levantar, pero no pudo. Intentó moverse, pero no pudo. Solo pudo seguir mirando… A aquellas dos personas que había frente a ella.
—¿Eh? ¿Quién es ella? ¿Y qué hace aquí?
La chica cerró sus ojos para siempre.
·
—Haruka… Te quiero.
Y, finalmente, en la ciudad, todo se desmoronó. Todo eran ruinas y desolación. Era el final.
Takane vio a tres serpientes frente a ella y abrió mucho los ojos. La primera serpiente sonrió.
—¡Maravilloso!
La segunda serpiente, se mantuvo neutral.
—Hasta dentro de dos años… Ene.
La tercera y última serpiente se dirigió hacia ella y alzó la mano, enseñando una tercera serpiente, que abrió la boca. Se introdujo dentro de ella y la chica se deshizo en píxeles azules.
·
La Takane conectada a los cables miró a Azami e intentó escapar, pero no podía. La medusa abrió los ojos rojos. De nuevo, la serpiente que anteriormente se había introducido dentro de ella abrió la boca y la devoró.
En la red, Takane, ahora Ene, ganó un "cuerpo falso" y vagó hasta lograr encontrar el ordenador de su antiguo amigo…
·De nuevo en el tiempo presente·
—No recuerdo lo que pasó desde que me desmayé hasta que tomé esta forma, pero esto es todo lo que recuerdo —dijo Ene, sonriendo débilmente—. Al fin y al cabo, no fue hasta pasado un tiempo que aprendí a controlar este cuerpo y supe lo de Ayano.
—Qué historia tan complicada —dijo Mary, llevándose un dedo a la barbilla e inclinando débilmente la cabeza. Era adorable.
—Y pensar que Ayano era la primera líder. El mundo es un pañuelo —dijo Ene, tumbada en la pantalla con los ojos cerrados y una sonrisa en la cara—. ¿Qué pasa, chicos?
—¡¿Qu-Qué significa esto?! ¿Eras un año mayor que mi hermano? —preguntó Momo, sin comprender nada, mientras miraba a Ene.
—¡¿Y ahora aun encima lo llamas amo?! ¡¿Qué es todo esto?! —exclamó Puko, terminando las frases de Momo.
—N-No os pongáis violentas… —murmuró la chica de azul mientras levantaba los brazos para protegerse. Los bajó y los puso detrás de su espalda—. Bueno, que lo llame amo en parte es para molestarlo —dio una voltereta y terminó sentada encima de nada, mientras agitaba las piernas y cerraba los ojos—. Aunque la verdad es que hice una promesa un tanto rara…
—¡¿U-Una promesa rara?! —exclamó Momo, sin comprender.
—No quería que descubriera mi identidad, así que por probar, lo llamé amo —guiñó un ojo y se puso un dedo en una mejilla, sin llegar a tocársela—, y su respuesta fue mejor de la que esperaba —Hizo un saludo militar—. Seguí llamándolo de ese modo y se volvió un hábito —Se puso un dedo delante de la boca para pedir que guardaran el secreto—. Pero no se lo digas al amo. Si lo descubre, puede ser muy problemático.
—E-Espera un momento —comenzó Kido, llevándose una mano a la cabeza—. No pude seguirte. Entonces… ¿Tú eres la que explicaba aquel juego el día del festival cultural?
—¿Eh? ¿Qué pasa? —preguntó Ene—. Lo dices como i hubieras estado allí.
—¡Es que estábamos allí! —exclamó Kano, sonriendo—. Quizás no nos reconoces porque estaba oscuro y porque crecimos un poco.
—Tú no creciste mucho —replicó Kido. Y era verdad.
Ene intentó hacer memoria y de pronto se acordó y gritó de una forma muy… cibernética.
—¡La chica fantasma y el chico que la acompañaba! —exclamó, sorprendida. Se escondió tras una aplicación del móvil de Shintaro—. ¡No me di cuenta para nada!
—¿Fa-Fantasma…? —preguntó Kido, asustada y Kano rio. Esa fue su perdición. La chica le pegó en el estómago tan fuerte que casi se cae al suelo.
—Kido —comenzó Mary, tirando de la sudadera de la chica—, ¿Ene era amiga tuya desde hace tiempo?
—No. Para ser exactos, era amiga de la primera Líder, mi hermana —respondió la de cabello verde, tras girarse.
—No era solo tu hermana —Kano la miró desde abajo, pues estaba acuclillado—. También era mi hermana. Y la de Seto. Pero qué sorpresa. Nuestra hermana dijo que había una veterana que se encargaba de ella, pero mira que conocernos así…
—No es así. Más bien ella se encargaba de mí, pero… —comenzó Ene, mientras se revolvía el cabello azul—. ¡¿Qué?! ¡¿Son hermanos de Ayano?!
—Sí, aunque no tengamos lazos de sangre —respondió Kano—. También vino un chico a nuestra casa, se llamaba… Um, no recuerdo bien su nombre, pero puede que Kido sí.
—¿Taka? No, era… ¿Tako? O, tampoco… —Kido se puso a pensar.
—¡¿Takou estuvo en su casa?! ¡Pero si él era casi tan bobo como Haruka!
—Por cierto, ¿Ayano y Takou dijeron algo de nosotros? —preguntó Kano, sin hacer mucho caso a Ene.
—¡Sí, por supuesto! ¡Ayano hablaba mucho de vosotros! Aunque Takou nunca dijo nada. Siempre decía que tenía un hermano pequeño muy lindo —exclamó Ene, abriendo los brazos y sonriendo. Eso solo sirvió para hacer crecer el ego de Kano, quien también sonrió.
—¡¿Qué?! ¡¿Y eso?! ¡¿Quién?! ¡¿A cuál de los dos se refería?! —preguntó Kano, sonriendo mucho.
—No lo sé… Creo que dijo algo sobre… O quizás no dijo nada… —respondió Ene, confusa.
—¡¿Y sobre mí?! —preguntó Mary, apareciendo delante de Kano y señalándose.
—Mary, tú no estabas en aquel entonces.
—Esto se volvió muy complicado —A Kido le empezaba a doler mucho la cabeza.
—Así que ¿Ene es mayor e iba un curso superior al de Shintaro? —preguntó Momo, confundida.
—¡Un momento! ¡Habéis dicho algo de Takou, ¿verdad?! —preguntó Puko, señalándolos. Todos, excepto Mary y Momo asintieron—. ¡Él era "amigo" nuestro también! Aunque poco a poco se fue alejando de nosotras hasta no dejar rastro…
Momo no le hizo mucho caso a Puko y siguió con lo suyo.
—Pero mi hermano es su amo ahora y… —La pobre idol estaba muy confusa. Ene compuso un rostro muy triste.
—Ayano lo tuvo difícil, ¿verdad? Investigué un poco después de leer un viejo artículo de periódico, pero incluso viéndolo con mis propios ojos, no puedo creerlo.
—Bueno… —comenzó Kido, mirando al suelo— nosotros tampoco nos lo creíamos en su día. Pero visto desde aquí, tú lo tienes aún más difícil.
Todos miraron tristemente a la chica cibernética. Ella solo rio y ellos la miraron, sorprendidos.
—Sí, cuando me convertí en esto pensé que era algo terrible —comenzó Ene, sonriendo—, pero te sientes bien en este cuerpo. Es como i dejaran de importarte las cosas triviales. Además, yo estaba enferma, así que no puedo decir que no me guste. Bueno, tampoco es que no dejara asuntos pendientes con mi otro cuerpo.
Kano sonrió mientras agitaba la cabeza de lado a lado.
—Pero, sin duda, esto es una coincidencia enorme. Puede que reencontrarnos con Ene y que entrara en el grupo, sea obra del destino.
—¿Qué? Qué repugnante. ¿Qué te pasó? —preguntó Ene, nada satisfecha con que Kano dejara su actitud burlona a un lado.
—Pienso lo mismo —dijo Kido, pero sin cambiar de expresión—. Eso fue repugnante, Kano. ¿Estás bien?
—Eres algo repugnante —La pequeña vocecita de Mary se oyó, pero en la lejanía, como si estuviera hablando desde muy lejos.
—¡Pero si aún no he dicho nada! —protestó el chico—. Pero, ¿no te diste cuenta, Kido?
—¿Qué? ¿De qué?
—Según lo que dijo Ene, se despertó después de desmayarse y tenía ese cuerpo. ¿No te recuerda a nada?
—¿Qué? ¿Qué quieren decir? —De nuevo, la voz electrónica se escuchó.
—¿Quieres que te lo diga? —preguntó el rubio.
—¡Ua! —Una llama entró en el teléfono y empujó a Ene al fondo de la pantalla—. Ahora que venía lo más interesante… Rayos…
Contentó a la llamada, pues era Seto.
—Hola, soy Ene. ¿Me oyes?
—¡Es terrible! ¡Hubo un incidente de tráfico en la calle principal y parece que un amigo de Shintaro se vio involucrado! —exclamó Seto al otro lado de la línea. Se escuchaban ambulancias.
—¡¿Un amigo de mi hermano?! —Momo estaba muy asustada, hasta que se dio cuenta de algo—. Espera… ¡¿Mi hermano tiene un amigo?!
—¡¿Tiene un amigo?! —repitieron Ene y Puko, igual de perplejas que la idol.
—¿Estará bien su vida social? —preguntó Kido.
—Parece que su amigo no tiene heridas graves, pero Shintaro está bastante alterado. De momento, lo acompañaré al hospital, así que sería genial si pudiera venir alguien —se escuchó un ruido—. Disculpad, os llamaré más tarde. ¡Adiós!
Y colgó.
—¡Espera, Seto! —exclamó Momo, pero ya era tarde—. Colgó. Así que mi hermano tiene un amigo y está alterado…
—Es la mejor noticia que he recibido de él en mucho tiempo —dijo Puko, perpleja aún. Momo continuó hablando.
—Líder, ¿puedo ir a ver cómo está? —preguntó y Puko se pegó a ella.
—Sí, pero no es bueno que vayáis solas —respondió Kido.
—Se juntará mucha gente —dijo Mary. Momo se asustó.
—¡Ah! Es verdad.
—Iremos nosotros también, ¿de acuerdo, Kano?
—Como tú digas, Kido —Kano se encogió de hombros—. Iré cuando haya recogido esto. Adelantaos.
—Entendido. Entonces, ¿nos vamos? —preguntó la Líder y comenzó a caminar. Las tres chicas la siguieron—. No está muy lejos, llegaremos pronto.
—Disculpen las molestias —murmuró Momo y Puko le sonrió.
—Oye, Kido, ¿vamos a jugar otra vez a ser fantasmas? —preguntó Mary, feliz.
—O-Oye, tú…
—¡Tened cuidado! —El chico las despidió agitando la mano.
—¿De verdad está preocupado por nosotros? —preguntó Puko.
—No creo, pero… ¡Vamos! —exclamó Momo y comenzaron a correr.
A los dos minutos de empezar a correr, Puko ya se había perdido, así que decidió intentar volver a la base. Por el camino lo recordó. La razón por la que Momo ya no confiaba tanto en ella como antes y la razón por la que Takou se había ido. Cerró los ojos y recordó aquella habitación llena de fotografías.
·
—¿Puko?
—Momo… Ayúdame.
·
—Por culpa de mi poder visual, el de poseer a las personas, me había vuelto completamente loca. A pesar de todo, ella me ayudó a deshacerme de todo aquello y me ayudó a volver a la normalidad, pero por culpa de lo que había debajo de la sábana…
·En la casa de Puko, hace tiempo·
—P-Puko, ¿q-qué es eso…? —preguntó Momo desde el suelo, mientras miraba la cama , donde había un bulto cubierto de unas sábanas blancas manchadas de rojo sangre.
—Mi padre~ Él saltó por la terraza hace tiempo, yo recogí su cuerpo, lo envolví en sábanas y lo dejé aquí, luego, hice muchas fotografías según lo iba despedazando. Es realmente lindo, ¿no? —Puko tenía ambos ojos rojos y una gran sonrisa en la cara. Soltó el cuchillo y corrió hacia su amiga.
—¡Iaa! —exclamó la chica, creyendo que la iba a intentar matar o algo así. Cerró los ojos fuertemente y levantó los brazos para protegerse… de algo que nunca llegó. Momo abrió los ojos y vio a Puko llorando desconsoladamente.
—¿T-Tú también crees que soy un m-monstruo? —Y se desplomó en el suelo.
—¡Puko! —La idol no sabía qué pensar. ¿La ayudaba? ¿O la dejaba ahí? No parecía su amiga.
Al final, la sacó de la habitación y la dejó en el sofá, tras taparla con una manta. La verdad era que la chica era muy ligera. Después, tras despertarse, hubo un silencio incómodo.
—L-Lo siento… —murmuró Puko—. Pero creo que estoy loca… N-No pude evitarlo, era mi manera de evadir la realidad… Mi única manera… Conseguí un trabajo bastante bueno y mis vecinos me ayudaban, aunque ellos pensaban que mi padre siempre estaba mucho tiempo de viaje… —Estaba a punto de seguir cuando Momo la abrazó y ella se sorprendió.
—Tranquila, Puko, hallaremos la manera… Aunque ya no pueda confiaren ti como antes… —La chica calló, pues notó algo húmedo en sus brazos. La chica de cabello pelirrojo estaba llorando.
—¡Gracias, Momo! Yo… Snif… No sé cómo darte las gracias…
—Tranquila. Te prometo que esto será solo como un mal sueño.
Y así fue. Se deshicieron de los restos del cuerpo enterrándolos, junto con las sábanas y las fotografías, e incluso con todo lo que Puko había usado para cortar los miembros de su padre. Limpiaron la habitación y le pusieron cadenas más fuertes. Momo escondió la llave.
Por último, pintaron la puerta del mismo color que la pared, para que no se notara, y colocaron las dos macetas frente a la puerta. Recogieron todo y sonrieron.
Poco a poco, Puko fue dejando sus manías y obsesiones atrás y volvió a ser más o menos normal.
·De nuevo en el presente·
—Momo hizo mucho por mí. Tengo que devolverle el favor. No pienso dejar que nada le ocurra, ¡nunca! —En ese momento se detuvo y cambió de dirección, caminando hacia el centro de la ciudad. Sabía que tenía que hacer algo allí.
Sin embargo, vio a una persona, caminando con paso decidido hacia algún lado. No podía creerlo. Si se había perdido, ¿no debería estar en la base de la Brigada? Porque sabía que no era por allí, ¿no?
—¡Espera! ¡Detente! —La niña no pareció escucharla y siguió corriendo—. ¡Hakai!
Dobló la esquina y, para su sorpresa, la más pequeña de la Brigada Mekakushi había desaparecido.
—Pero, ¿qué…?
·Mucho tiempo atrás, en el hospital donde estaba Haruka·
El chico se despertó en una cama desconocida para él. Todo era blanco, excepto la persona que estaba sentada frente a Haruka. Era su profesor, leyendo un libro. Sonreía. De lejos, se escuchaba un pitido.
—¿Profesor…? Claro. Me volví a desmayar. No me gusta preocuparlos a todos. ¿Qué me pasa? Tengo mucho sueño.
Haruka, ven.
—¿Profesor? ¿Por qué se estará riendo?
Y el chico cerró sus ojos para siempre.
·
Despertó en la cama del hospital, solo que esta vez no había nada a su alrededor. No estaba en su habitación. Todo era blanco. Pero él tenía los ojos cerrados.
—Ya no soporto este cuerpo tan débil.
Dos serpientes, una masculina, otra femenina y una mujer algo bajita se situaron frente a él. La mujer iba toda de negro y las serpientes eran negras también, pero había unos extraños símbolos en sus ojos.
—Quiero divertirme con los demás, pero siempre pasa esto. Quiero ser más fuerte y…
Abrió los ojos. Había un cuerpo como el suyo, pero diferente al suyo, a su derecha. Estaba rodeado de un aura oscura mientras se formaba. Cuando por fin se terminó de completar, la mujer comenzó a hablar.
—¿Por qué estoy ahí?
Es lo que tú querías. Un cuerpo fuerte. Es el cuerpo que tú querías.
La serpiente masculina sonrió y su cuerpo comenzó a deshacerse. Y él no quería eso. La serpiente femenina no hizo nada, no se movió.
¡¿No es algo maravilloso?!
—¡N-No! ¡No era eso! Yo sólo quería… ¡Sólo quería divertirme con los demás! —exclamó Haruka.
Divertirte, ¿eh?
Por primera vez, la serpiente femenina habló.
Tranquilo, aquí tendrás mucha diversión y yo… ¡Me divertiré por ti! ¡No te preocupes!
—¡No! ¡No quiero eso…! Solo quería ser normal. ¡No quiero…! ¡No quiero este cuerpo! —exclamó Haruka. Todo se volvió negro y las sombras se hicieron rojas.
Si no lo quieres, está bien. Solo te convertirás en una cáscara vacía viviente, pero in recuerdos de ti mismo.
An-droi-de.
La serpiente masculina sonrió más aun y la serpiente femenina siguió deletreando esa palabra. Las serpientes envolvieron el cuerpo del androide, para devolverlo a la realidad y envolvieron el de Haruka, para llevarlo al Daze.
—No, devuélvemelo… ¡Devuélveme mi cuerpo! ¡Detente! ¡No lo hagas! ¡No lo hagáis!
Adiós.
La mujer desapareció.
¡Un espectáculo maravilloso!
La serpiente masculina desapareció.
La serpiente femenina no dijo nada, pero estuvo con él hasta que entró al Daze. Entonces sonrió y se convirtió en una chica.
—Tranquilo, esto terminará pronto, te lo prometo. Solo tendrás que esperar, ¿cierto?
Ella sonrió y también desapareció. El chico comenzó a llorar desconsoladamente, pero las lágrimas, contrarias a la gravedad, se elevaron hacia arriba en pequeñas gotas flotantes.
—Quiero verte, Takane…
Ryhen: ¡Yeii! ¡Volví después de siete siglos! ¡Wiii! Ok, no. Bueno, en este capítulo ya se desvelan muchas cosas, pero algunas tendrán que esperar para el siguiente~
Por cierto, pronto (un par de días) subiré a mi Facebook o a Deviantart una imagen de Takou, Puko y Hakai casi completos, para que os fijéis como son.
Y ahora mi parte favorita… ¡Mostradme vuestras teorías sobre lo que va a pasar de ahora en adelante!
En fin, ahí os dejo las informaciones… ¡Ah, espera! Hemos pausado el Fic de HP por nuestras propias razones y… Mi hermano ha subido uno de SNK. Bueno, ahora sí, informaciones:
Información:
-Informa en un Review si quieres continuación~.
-Lo pondré como si estuviera completo~.
¡Let's Daze!
