Buenas.
A partir de ahora, incluiré fichas de dos Servants con cada capítulo, que serán actualizadas cada vez que algún nuevo dato se revele. Dicho esto, empecemos:
Saber:
Espíritu Heroico: Desconocido
Master: Nimbus
Alineamiento: Lawful Good
Fuerza: A Mana: A
Resistencia: A Suerte: B
Agilidad: B Noble Phantasm: A++
Habilidades de clase:
Magic Resistance: A
Ofrece protección contra efectos mágicos. A este nivel, cancela hechizos de rango A o inferior. En la práctica, el Servant es intocable para los magi modernos, por lo que no sería exagerado denominarlo como "Magus Killer".
Riding: A
Todos los vehículos y criaturas, a excepción de las Bestias Fantasmales y Divinas, pueden ser usadas como montura. Este rango es suficiente como para poder ser invocado bajo la clase Rider.
Habilidades personales:
1) Prana Burst: A
Las capacidades físicas son potenciadas temporalmente al imbuir armas y cuerpo con energía mágica y liberarla instantáneamente. Es capaz de recrear el efecto de un propulsor. Con un nivel así de alto, un arma normal que no esté en el mismo nivel que un misterio divino puede ser destruida de un solo golpe.
2) Mystic Eyes: B
Es la posesión de Ojos Místicos capaces de intervenir con el mundo exterior. En el caso de Saber, al ser activados su víctima experimenta una sensación de miedo capaz de hacer que esta baje su cabeza, avergonzada.
3) -
4) -
Noble Phantasm: Desconocidos
CAPÍTULO 6: PREPARATIVOS
Renlusbelt recorre inquieta el jardín de su casa. De un lado a otro, da más y más pasos mientras no aparta la mirada de los actos de su Servant. Unos metros enfrente, Caster sujeta una pequeña y brillante piedra roja en su mano con sumo cuidado mientras dos grimorios reposan sobre sendos círculos mágicos, uno a cada lado.
-¿Cuánto te queda, Caster? Llevamos aquí ya una hora y esto no parece tener fin.
-Ya está la homúnculo metiendo prisa. Por favor, Ren, no te impacientes y dedícate a proveer mana para que pueda seguir usando mis...- Una especie de espada blanca le roza la sien al salir disparada a gran velocidad. Al impactar con la pared del fondo se pueden ver sus detalles, es como si se hubiera hecho a partir de un brillante hilo mágico, su diseño es precioso.
-¿Pero qué desfachatez es esta-, Servant? ¿Acaso te olvidaste de que no puedes llamarme así? Eso sin mencionar esa irrespetuosa forma de hablar de hace un momento. Ten en cuenta que tú no eres más que un familiar. De la clase más alta, pero un familiar a fin de cuentas. Tú no puedes permanecer en este mundo sin mí así que tenme más respeto. ¿Entendido?
-Está bien. Mea culpa, Master.- Con una media sonrisa, este vuelve a su explicación-. De acuerdo a mis cálculos, en unos diez minutos habré acabado todo lo necesario para ganar la guerra. Y si no me crees, echa un vistazo a nuestro ejército.- Con un gesto de su mano, muestra los frutos de su esfuerzo. Los homúnculos que vinieron del castillo Einzbern portan ahora armaduras de oro puro, montones de golems hechos con oro y joyas los rodean. Por otra parte, aquellos árboles humanoides como los que pelearon contra Berserker flanquean una jauría de extraños lobos. Por último, encima de ellos varios espíritus levitan de manera grácil.
-Verdaderamente, esto es obra de un gran alquimista.- Renlusbelt von Einzbern queda asombrada al ver las obras de Caster-. Cuerpos vegetales, animales y astrales... Puede que nuestra casa sea practicante de la alquimia, pero esto supera con creces nuestras capacidades.
-Gracias, Master. Es bueno escuchar elogios de vez en cuando, más aún viniendo de una magus como usted. Bueno, ya solo me queda un último detalle y estará listo. Acércame esas dos bolsas de tela, por favor.- La maga hace como le piden, no por hacerle un favor al Servant sino porque siente que le beneficiará el hacerlo.
-Joder, sí que pesan para ser pequeñas. ¿Qué llevan dentro? ¿Piedras?
-Sí.- Caster responde con total naturalidad al sarcasmo de su Master, dejándola sin respuesta. Él toma ambas bolsas y se guarda una en su túnica. Posteriormente, deposita la otra en el suelo y mete su piedra roja en el interior. Un destello rojo se libera al contacto con la gema. Tres segundos después, saca de la bolsa un collar dorado con la piedra incrustada en el centro y se lo cuelga al cuello-. Bueno, ahora podré utilizar el poder de este Noble Phantasm con mayor eficacia.
-¿Hemos acabado?- Ante la respuesta afirmativa del Espíritu Heroico, la homúnculo decide continuar-. Pues ven conmigo, aún hay un sitio que quiero visitar antes que nada.
-A sus órdenes, mi señora.- Con una sonrisa, Caster pasa a su forma espiritual.
Un ejército de seres mágicos se suma a la guerra, ¿cómo afectará esto a la delicada balanza de esta Guerra del Santo Grial?
-Master, el resto de participantes ya está moviendo sus fichas. ¿Sus órdenes?- Rider se aparece frente a quien le invocó, mostrando respeto. Ahora ya no lleva su máscara, por lo que se pueden ver sus rasgos faciales. A su pelo de un color morado se le suman unos ojos verdes.
-Aaah, tendré que participar. Oye, Shiki, ¿qué te parece si vamos con la Asociación?- La Master de Rider se dirige a la figura sentada en su sofá.
-Haz lo que quieras, la que tiene motivos pendientes con esos tipos eres tú.- La tipa del cuchillo que me atacó aquel día le responde, su nombre al parecer es Ryougi Shiki-. No olvides que tu apellido causa pavor en la Torre, tienes una Sealing Designation. Por no hablar de personas como tu hermana, Touko.
-Ni me la menciones, ya sabes que la odio desde que me robó los derechos como heredera de los Aozaki.- Touko Aozaki se levanta de su mesa y enciende un cigarro. La relación entre ella y su hermana Aoko llega a tal extremo que tenerlas juntas en el mismo país provocaría el caos-. Oye, Rider.
-¿Sí?
-Pelear junto a la Asociación de Magos nos beneficia. Ambos buscamos alcanzar la Raíz así que les apoyaremos. Shiki, no creo que haga falta recordártelo pero no te enfrentes a ningún Servant, ¿de acuerdo?
-Lo sé, lo sé.- Ryougi también se pone en pie, cogiendo un cuchillo y su katana.
-Iremos a hablar con el enlace de la Asociación.
-¿Con ese niño? Mi señora, el Master de Berserker lo mandó al hospital. No creo que merezca la pena.
-No perdemos nada por intentarlo, Perseo.- Rider se tensa al oír su nombre, a pesar de que nada ni nadie ha podido oírlo.
-Master, ¿a qué ha venido esto?
-Oh, vamos, tranquilízate. No tiene nada de malo llamarnos por nuestro nombre, solo debemos evitar que terceras personas descubran tu identidad.
-¿Terceras personas como esta chica de aquí?- El Servant señala a Ryougi Shiki, que hace una mueca de disconformidad antes de intervenir.
-Escucha, Rider. Yo ya sabía tu identidad desde que Touko te invocó. Como seguro que entenderás, necesito conocer tus capacidades a la hora de pelear a tu lado.- La joven se pone su chaqueta de cuero rojo y sale por la puerta-. Vamos.
-Sí, es la hora de pelear. Con suerte nos volveremos a enfrentar a ese alumno mio.
Con gesto alegre, la maga Aozaki le da una palmada a Perseo, que la acompaña y cierra la puerta tras él. Y así, el famoso héroe griego, conocido por acabar con la vida de Medusa, se convierte en el primer Espíritu Heroico en esta Guerra del Santo Grial cuya identidad es revelada.
-El-Melloi, ¿has localizado ya el escondite de Archer y su Master?- ARCHER lleva alterado desde que ayer Hazel les armara esa jugarreta.
-Sí, los encontré hace diez minutos. Es por eso que os he llamado.- Los tres miembros de este bando se encuentran reunidos en el salón, Rin toma un té que el Servant se ocupó de preparar pero no por eso deja de sentir ira hacia mi amiga-. Sin embargo, hay dos inconvenientes que nos impiden ir a por ellos. Lamentablemente no será tan sencillo como pensé.
-No te andes con rodeos y di qué demonios pasa.
-¿Podrías tratarme con un poco más de respeto si no es mucha molestia, por favor?- Waver también da un sorbo a su bebida-. Para empezar, hay un segundo Servant colaborando con ellos, el de la clase Saber para ser exactos.- ARCHER da un golpe a la mesa, se ha dado cuenta de la totalidad de la estratagema en la que cayó la pasada tarde-. Y, segundo, el resto de Masters y Servants ya están avanzando en sus estrategias y alianzas hacia lo que parece una batalla campal entre Iglesia y Asociación. Y he aquí mi propuesta. Creo que...
-Crees que aunque pertenezcamos a la Asociación de Magos, debido a que ellos buscan hacer resurgir el Grial y nosotros queremos destruirlo, debemos ponernos del lado de la Santa Iglesia, que se opone frontalmente a los planes de la Torre del Reloj, ¿verdad?- Rin Tohsaka toma la palabra, demostrando sus capacidades deductivas. Un genio de mujer, no hay duda alguna.
-Así es, Tohsaka-san. No obstante, no sería capaz de pelearme con los que hasta hace nada eran mis compañeros. Moralmente, me resulta imposible. Y, aunque quisiera luchar, no tengo poder suficiente para hacerlo.
-¿Qué sugieres entonces?
-Sencillo. Yo intentaré establecer unas negociaciones diplomáticas con el líder de los magi, Trimmau me escoltará por si acaso. En cuanto a ti, puedes ir a enfrentarte a Hazel y Archer si quieres.
-Rin, no deberías aceptar eso. Estáis aquí para detener esta Guerra. Nuestros asuntos con otros participantes pueden esperar, pero Lord El-Melloi II necesita de nuestra ayuda si quiere evitar una catástrofe.
-Es cierto, ARCHER. Bueno, pues quizás deberíamos volver a esa maldita catedral y hablar con esos ejecutores, ¿verdad, Waver-kun?- Rin sonríe traviesa, consciente de que podrá ajustar cuentas pendientes en un futuro quizás no muy próximo pero desde luego no inmediato.
-Je... Maldita la gracia que me hace volver a hablar con ese tipo. Me parece que lo mejor será no relacionarnos con él. Les ayudaremos pero iremos más bien por nuestra cuenta.
La vida de Assassin en los últimos días no es nada agradable. Para empezar a hablar sobre ella, cuando aún no era un Servant, su identidad era la de una de los 19 Hassan-i-Sabbah, el seudónimo compartido por los líderes de los Hashashin, la secta islámica medieval localizada en Persia (cuyo nombre es la raíz etimológica de la palabra 'asesino'). Sin embargo, ninguno de los 19 Ancianos de la Montaña son realmente Espíritus Heroicos, solo se consideran "candidatos" y, por lo tanto, todavía no han sido ascendidos al Trono de los Héroes.
Pues bien, ese es básicamente el trasfondo de todos los Assassin invocados mediante el Sistema de Servants creado por Zouken Matou en Fuyuki hace siglos, ya que teóricamente estos eran los únicos seres capaces de ser invocados en esa clase. Y en esta ocasión, también ocurre igual.
Pero la cosa cambia cuando nos fijamos en los sucesos ocurridos tras la invocación. La mujer alta y desgarbada, vestida en una túnica negra y con una máscara con forma de calavera que se hace llamar Assassin más bien hubiera preferido no haber vuelto a este mundo. Y la culpa la tiene su Master. Sin duda alguna. El primer recuerdo que tiene tras aparecer es el de ese anciano sacerdote apartando la mirada asqueado. Él, Albert Grandfield Ellenior, un prestigioso hombre de fe, había invocado a un "maldito musulmán". Y para colmo era "una mujer". Es por eso que este asqueroso extremista anclado al pasado lleva días repudiando a su Servant. Rara vez le dirigía la palabra. Y cuando lo hacía, solo buscaba destruirla psicológicamente.
-Escúchame, escoria. No vales más que para atacar por la espalda como la cobarde que eres.- Realmente, Albert no anda muy desencaminado pero esta no es forma de decirlo. Las capacidades de los Assassin es esa, asesinar de manera silenciosa. No pueden pelear de manera frontal contra otros Servants, no son lo suficientemente fuertes. Así que sus objetivos suelen ser Masters-. Aunque eso no quiere decir que pueda sacar provecho de una mera sirvienta barata como tú. En los próximos días, sucederá una gran revuelta. Así que tu labor será acabar con los Masters rivales, ¿queda claro, zorra?- La Servant solamente asiente, su paciencia hace rato que se agotó pero los Hechizos de Comando en la mano de su Master son lo suficientemente poderosos como para obligarle a cometer suicidio y eso implicaría el no poder cumplir su sueño. Así que no le queda más remedio que aguantar y esperar una ocasión propicia para darle su merecido.
Albert sale por la puerta, aún de mal humor. Él siempre había sido un fanático religioso que veía en las herejías una ofensa a sus creencias. Una ofensa imperdonable, es por eso que se hizo ejecutor. Irónicamente, pretendía utilizar una herejía para eliminar el resto de herejías. Y eso incluye eliminar al resto de religiones, a la taumaturgia e incluso a la ciencia. Todo eso se oponía a su voluntad de imponer el catolicismo como la única fe verdadera. Y el poder del Grial hará eso posible.
Mientras vuelve a su despacho con la intención de rezar, un joven sacerdote le sale al paso.
-Padre Ellenior, los preparativos estarán listos para la semana que viene.
-Muy buena noticia, hijo. Ven, celebrémonos con una oración.- El hasta hace un momento asqueado ejecutor muestra ahora un extraño lado amable mientras se va con su acompañante.
Kabara Chiba se muestra calmado mientras se somete a un tratamiento médico. Desde que hace dos días fue herido gravemente por Zouken Matou, ha pasado todo el tiempo en el hospital. El cómo se produjeron los daños por supuesto es desconocido por los médicos, cortesía de la habilidad Charisma de Lancer, que los convenció de que había sido causado por una caída en un parque.
-Bueno, esto es todo lo que puedo hacer por hoy.- Dice el médico mientras vuelve a colocarle las vendas en la cabeza al niño-. Las lesiones son solo temporales. En un par de semanas podré darle el alta.
-Le agradezco mucho los esfuerzos que está realizando, doctor.
-No es nada, mi trabajo consiste en esto. Bueno, jovencito, cuídate. Que tienes a una jovencita de pelo blanco esperándote jajaja.
-¿Qué?- El profesional sanitario sale por la puerta y la deja abierta. Al momento, una bandera blanca asoma por el hueco antes de que Renlusbelt entre a la habitación, vestida elegantemente-. ¡Master de Caster!- Lancer se pone en guardia ante tal visitante-. Te agradezco que nos salvaras pero más te vale venir aquí en son de paz o no responderé de mis actos.
-La típica reacción de una fiera acorralada.- El Servant, molesto, gruñe ligeramente-. Relájate, Lancer. ¿Acaso no sabes lo que significa la bandera blanca?- Ren se acerca entonces a Kabara, despacio, sabe que ese Servant es simplemente demasiado para ella-. Dime, chico, ¿sabes quién soy?
-Déjame adivinar. En base a tu apariencia, eres un homúnculo de los Einzbern. Y según las palabras de Lancer, eres la Master de Caster y quien me salvó de Zouken. Mil gracias.
-Todo eso es cierto. Me llamo Renlusbelt y estoy aquí para ayudarte.- La normalmente orgullosa sonrisa de la magus ahora tiene un matiz mucho más cándido y dulce-. Primero que nada, te curaré.- Ella posa sus manos sobre las sienes del niño. Una luz blanca es emitida mientras el prana cura sus heridas ante la perpleja mirada no solo de Lancer, sino también de Caster, que los observa desde el exterior.
-¿P-Por qué haces esto?
-¿Que por qué? Pues es sencillo. Alguien como tú no debería estar metido en esta guerra, eres muy joven. Es por eso que te propongo una alianza.
-¿Y qué ganamos nosotros?- El Servant de Kabara entra en el diálogo.
-Protección principalmente. La batalla contra la Santa Iglesia está a punto de comenzar y algo me dice que eres un blanco fácil. Ahí no estará solo Berserker así que tu compañero no podrá defenderte por estar demasiado ocupado. Pero la cosa cambia si yo me mantengo a tu lado. Dicho esto, espero tu respuesta. ¿Aceptas mi propuesta de alianza?
-Hm sí, la acepto, Renlusbelt-san.
-Por favor, llámame Ren.- Caster observa la escena ojiplático. Debe estar soñando. Esto no puede ser cierto, su Master sonríe y le pide a un total desconocido que le llame por su apodo. Nada menos.
-¡Vale!
-Estupendo. Pues entonces yo me retiro. No creo que pasar mucho tiempo aquí sea seguro. ¡Caster, empanao, es hora de irse!- La Einzbern se va, saltando por la ventana para que su Servant la recoja-. Adiós, Kabara Chiba. Nos volveremos a ver.
Segundos después de la retirada de la peliplata, una nueva mujer hace su aparición.
-Tú eres el enlace con la Asociación, ¿no es así?- Touko se sienta en una silla al lado del niño mientras Lancer se mantiene tenso ante la presencia de Rider. Por su parte, Ryougi se queda en el pasillo vigilando.
-Eso es.- Kabara se incorpora y le da la mano.
-Vaya, no pareces estar muy dolido.
-La verdad es que no. ¿Querías algo?
-Kabara, estás frente a otro Master. Ten algo más de precaución, no creo que esta también prefiera ser amable contigo.- Lancer se acerca a los dos magi, Rider lo imita, causando que el ambiente se vuelva más tenso.
-Haya calma, yo solo he venido a decirte que os apoyaré durante los próximos días, magos de la Torre.
-O sea, que también te unes a nosotros en la batalla contra la Iglesia. ¿Por qué?
-Pues porque yo también quiero acceder a la Raíz.
-Ah, claro. Es comprensible. Está bien. Te deseo suerte para la guerra.- Ambos se dan la mano, firmando el contrato.
-Lo mismo digo. Bueno... Rider, Shiki. Nos vamos.- Los tres se retiran, marcando el fin de los acontecimientos remarcables en el día de Kabara.
Nuevas alianzas definen por completo el bando de los magi, pero aún quedan partes involucradas que todavía no han movido ficha.
Zouken Matou grita de desesperación desde la seguridad de su taller mágico.
-¡Maldita seas, Einzbern! ¡He gastado un reijuu para nada! ¡No solo me arriesgo a revelar la verdadera identidad de mi Servant sino que no ha servido para nada! Justeaze, espero que estés protegiendo a tu descendienta porque pienso acabar con ella.- El anciano alza la vista al techo de la habitación, rememorando a aquella antigua amiga junto a la que pretendía alcanzar una utopía capaz de eliminar y curar todo el odio y sufrimiento-. Y si para ello debo aliarme con gente como esos asquerosos ejecutores, lo haré. Pagarás caro el curar a mi presa, Renlusbelt...
Un ruido molesto se oye repetidamente en nuestro piso. Mis ronquidos para ser exactos. Desde la pasada noche, he estado durmiendo en varias ocasiones, mis reservas de energía mágica están más bajas de lo que pensé. Aunque esta siesta poco más va a durar.
-¡Despierta, imbécil!- Hazel me echa un vaso de agua helada por toda la cara, despertándome de inmediato.
-¡Será...! ¡Yo la mato!- Me levanto a toda prisa del sofá en el que estaba descansando y hago aparecer a Ysiumlagg. A punto estoy de cometer una locura cuando Saber me agarra por la espalda, inmovilizándome.
-¡Master, estate quieto!- El forcejeo dura unos segundos mientras mi amiga permanece imperturbable a una distancia segura. Al final, consciente de la inutilidad de intentar librarme de un Servant, me tranquilizo y bajo el arma-. Mucho mejor. Nimbus, creo que debo decirte que pasé prácticamente toda la noche despierto, es por eso que aún no has recuperado todo tu prana.
-Ya veo... Y tú, Hazel. Ya me ocuparé de darte tu merecido. Tú espera y verás.
-Por cierto, Master. Mientras estabas durmiendo, las cosas se han puesto feas. Todos y cada uno de los Masters y Servants ya han escogido su bando para lo que ella estima un enfrentamiento catastrófico.
-Asociación vs Iglesia, una gran revuelta que marcará el destino de esta Guerra del Santo Grial. Y nosotros debemos unirnos.
-¿Por qué? ¿No crees que será mejor dejar que se maten los unos a los otros?
-Sí, pero también es posible que aprovechen esas alianzas para eliminarnos valiéndose de una amplia superioridad numérica.
-Está bien, pelearemos y nos aseguraremos de ser nosotros quienes ganemos el Grial.
-Me parece una decisión muy acelerada, Master de Saber.- Archer también aparece, desconfiado como siempre-. ¿Has meditado ya en qué bando nos vamos a incluir?
-Por supuesto. En ninguno. Iremos por libre y lucharemos para mantener el Grial en secreto.
-¡¿Cómo?!- Ambos Servants se sobresaltan, es comprensible.
-Nimbus-kun, tú estás loco.
-Sí, es posible. Pero no voy a aliarme con nadie aparte de ti. No comparto las ideologías de ambas partes. Si lo hiciera, esto sería muy distinto desde el principio. Aunque sí que estamos en desventaja.- Mientras digo esto, me encamino a la puerta con intención de salir a la calle.
-¿Dónde vas ahora?
-A equilibrar la balanza. O más bien, voy a conseguir que alguien más lo haga.- Con esta frase, salgo por la puerta, en dirección a la catedral.
Unos minutos después, entro en el edificio sacro y, de manera sigilosa, me cuelo por un pasadizo oculto. Durante cinco minutos, recorro un pasadizo a oscuras hasta llegar a una gran caverna excavada en la piedra. La gran cantidad de prana presente hace que me cueste respirar mientras me dirijo a la fuente de una luz dorada. El Grial Menor, la famosa copa que sirve como recipiente para invocar al Grial Mayor, el dispositivo capaz de conceder deseos.
-Santo Grial, tu identidad corre peligro de ser revelada a la humanidad.- Sí, lo sé. Le estoy hablando a una maldita copa de oro. Pero sé que esto servirá para algo-. Eso significa que el propio concepto de la Guerra del Santo Grial está bajo riesgo. Y ni siquiera Hazel y yo juntos podemos evitarlo. Al menos... No solos.- Sonrío, mi labor aquí ha acabado. Me retiro, mientras un remolino de energía mágica y una densa niebla se levantan. Una voz se oye después de que un estandarte la disipe.
-Yo, la Servant Ruler, he sido invocada para devolver este ritual a sus cauces habituales.- Una trenza rubia se deja ver, el Espíritu Heroico especial cuya función es guiar correctamente esta guerra ha hecho su aparición, y pienso aprovecharme de ello.
Y esto es todo por ahora, pido disculpas si el capítulo ha resultado repetitivo, aburrido y demás, lo sé pero era necesario escribir esto antes de poder pasar definitivamente a la acción pura.
En otro orden de cosas, he aquí los datos de otro Servant.
Berserker:
Espíritu Heroico: Desconocido
Master: Zouken Matou
Alineamiento: Chaotic Mad
Fuerza: B Mana: B
Resistencia: C Suerte: C
Agilidad: B Noble Phantasm: A
Habilidades de clase:
Mad Enhancement: B
Aumenta los parámetros del Servant a cambio de anular capacidades mentales. A este rango, todos sus parámetros suben un rango, pero la mayoría de la cordura se evapora.
Habilidades personales: Ninguna
Noble Phantasm:
Azote de Dios (Por donde pase, no volverá a crecer la hierba): A
Un Noble Phantasm del estilo Anti-Unit (Self) cuya habilidad consiste en extender un aura mortal alrededor del cuerpo del Servant. Cualquier ser vivo que entre en contacto con ella será contaminado con ella, causando la muerte al cabo de un tiempo. El alcance total de la técnica es de unos 3 metros.
