Notas del Autor: ¡Muchas gracias por los Reviews! Perdón, sinceramente he tenido mucho tiempo lleno estas últimas semanas, pero como mi escuela entro en un "paro momentáneo" he podido dedicarme a actualizar mis historias tanto o poco de lo que he podido inspirarme.
Aquí les dejo este interesante y MUY IMPORTANTE capítulo que marcara la historia del fanfic. Pongan mucha atención y lean cuidadosamente cada oración, palabra y coma de lo que están por ver, porque a partir de ahora empieza lo bueno y los Reviews me dirán como, cuando y donde poner cada cosa en su lugar.
Así que, no les quito mas su tiempo.
¡Disfruten la lectura!
CAPITULO 7.
-¡PAPÁ!-
Sin pensarlo dos veces, corrió desesperada hacia el hombre que en ese momento se encontraba recargado y con los brazos cruzados en la alacena, de ceño fruncido y cabellos flameantes, que al ver a su hija aparecer en la entrada, se había tensado por completo, reconociéndola tan diferente y hermosa desde la última vez que la había visto, tan solo una solitaria y triste niña de 3 años a la cual se le había muerto su madre y su padre había desaparecido…
-Bra…
Abrió los brazos para recibirla, sintiendo las débiles manos de la joven agarrarse a sus ropas y apretarlo fuertemente en un abrazo desesperado, necesitado, emocionada y sollozante por haber visto, justo ese conmovedor y fatídico día tantas cosas horribles y hermosas, ¡Y ahí estaba el entonces! ¡Su padre!
Cuánto lo había echado de menos.
-¡Te extrañe tanto papá, me hiciste mucha falta todos estos años!-Lloraba sobre su pecho, sin ánimo alguno de soltarlo o dejarlo ir a ningún lado. Quería que se quedara para toda su vida y le contara cuentos cuando era pequeña o le besara la frente y le arrullara en sus brazos como la última vez que lo recordaba…
Hacia 16 tristes y tortuosos años, cuando aún era una pequeña niñita a la cual corría despavorida por el monstruo de la sombra que se aparecía en su habitación, día tras día, evitando que se durmiera y apareciendo en sus peores pesadillas. ¡Y siempre aparecía su padre, su héroe! Que la protegía y le decía que no existían los monstruos, y que si alguien se atrevía a hacerle algo a la princesa Saiyajin estaría muerto en un par de segundos. ¡Ese era Vegeta!
Y Bra sonrió imaginándose a Vegeta darle una paliza a su malvado hermano, riñéndole y castigándolo por haber sido tan despiadado todos los anteriores años con ella y con Maron, ¡Callándole y encerrándolo para que ya no pudiera hacer sufrir a nadie! Sin gritos, sin golpes… ¡Solo su padre y ella!
Si… Esa era la felicidad que había estado buscando tantos años atrás, ahí, entre los brazos de su padre, abrazándose y llorando. Sintiéndose tan segura con sus mejores amigos detrás y su héroe de la infancia y toda la vida recién aparecido. Sonrió internamente agradeciendo al Dios del Otro Mundo por tan fantástico regalo. ¡Jamás olvidaría ese día!
Y jamás lo olvido.
No se imaginaba que esa noche, sería una de las más largas y horribles de su existencia….
…..
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…
Habían brindado por el cumpleaños número 18 de la Princesa.
La hermosa chica que entre lagrimas y con su nueva familia alado, alzo su copa y agradeció por cada persona en esa habitación, deseando poder tenerlas alado para toda su vida y profetizando lo mejor en esa hermosa noche y siempre.
-¡Salud por la Princesa más hermosa de todas!-Había dicho Goten, después de tomar tres comas de un vino del cual no estaba tan acostumbrado a tomar. Vegeta le miro con rabia desde su solitaria esquina, pero por ser el cumpleaños de su pequeña, a la cual no deseaba arruinarle la noche, lo dejo pasar, prometiéndose que el siguiente día le daría una buena lección…
No podía negarlo, le agradaba la idea de que ese par de tipos, que aun que estúpidos y de clase baja por ser hijos del desaparecido Kakaroto, eran buenas personas y poseían un bondadoso corazón habrían cuidado de su hija, permitiéndole pequeños y breves momentos de felicidad sobre su difícil vida, y eso le tranquilizaba.
Pero no era un momento tranquilo en ese momento para Vegeta, el sabia por que había aparecido ese día y sabía muy bien que tenía que revelarle uno de los mayores secretos que, por supuesto, había guardado celosamente toda su vida, intentando convencerse a sí mismo de que alejarse de corporación capsula y olvidarse de su pequeña hija y familia era lo mejor que pudo haber hecho en esos difíciles momentos de tensión y nerviosismo por parte del príncipe, que por años, no logro dormir bien ni una noche al pensar en la culpa y en la desesperación por qué hacer cuando llegara ese día.
Ese fatídico día en el que su hija cumpliría 18…
Por eso, cuando su propia hija se acerco a él después de la pequeña celebración, en donde el pastel no pudo faltar y los abrazos cálidos y cariñosos tampoco pudieron ignorarse, pidiéndole un momento a solas para hablar, nuestro querido Saiyajin de la realeza se tenso, nervioso y ansioso, había llegado el momento, lo presentía.
Llegaron a la habitación de la chica, la cual para mayor comodidad se sentó en la cama invitando a su padre a acomodarse alado, pero él prefirió estar en pie, con los brazos cruzados y actitud seria, como siempre. Bra sonrió al verlo ahí en pie delante suyo, era tal y como lo había recordado. Frio y distante.
-Se que tienes muchas dudas acerca de sucesos que viviste en el pasado… Vamos, Pregunta que yo responderé a todo-Aclaro Vegeta, mirándola a los ojos duramente. Antes de darle la noticia y el secreto, ella tendría que estar fuera de cuestionamientos y distracciones.
La joven se acomodo el vestido delicadamente, intentando aclararse la garganta y pensar con claridad que es lo que le podía preguntar. ¡Había tantas preguntas! ¿Por qué se fue, dejándola? ¿Por qué no regreso antes? ¿Por qué precisamente el día de su cumpleaños se le había ocurrido aparecer? ¡Todo hubiera podido ser tan diferente si él hubiera regresado mucho antes!
Y sin embargo, suspiro honda y profundamente antes de mirarlo a los ojos y lanzar la pregunta del millón:
-¿Por qué Mamá se quito la vida?-
Vio los músculos del príncipe volver a tensarse, en un tema sumamente incomodo y ella quería creer, doloroso también. ¿A quién no podía dolerle el fallecimiento repentino de su esposa? El día del funeral de su madre fue el último en el cual vio a su padre antes de que este desapareciera y los abandonara. Ese día recordaba a Vegeta llorando calladamente en una esquina, golpeando con fuerza medida y contenida la pared.
Lo oyó aclararse la garganta, y le devolvió la mirada directa con una cargada de seriedad y frialdad. La pregunta no le había agradado en lo más mínimo…
-Todo el comportamiento que surgió durante tu infancia, Bra, la depresión severa de tu madre, acompañada de su mal humor y estrés, además de vicios como el cigarro y el alcohol, acompañada de la furia y amargura de tu hermano y su neurosis incontenida la cual se empeñaba en descargar en ti… Todo eso, comenzó a partir de tu nacimiento- Explico, sin dejar de cruzar los brazos y mirarla a los ojos.
La peli-azul sintió un escalofrió recorrerle la espalda, ¿A qué se refería con que todo comenzó cuando ella nació? ¿Se refería a que todo lo que había pasado había sido su culpa?
Vegeta vio las interrogantes en el rostro confundido de su hija, rápidamente se digno a responderlas por piedad hacia ella y hacia sí mismo, hacía mucho tiempo que no hablaba con nadie de sus problemas y pesadillas, tenía que desahogarse y quitárselo finalmente de encima.
-Tu madre ansiaba una niña desde que Marrón, la hija del Androide y Krilin había nacido. Ella busco una niña mucho tiempo, pero su edad era avanzada cuando intento embarazarse y tuvo un par de abortos antes de poder embarazarse de ti, es por eso la gran diferencia de edad entre Trunks y tú… Casi podría decir que se obsesiono con la idea y pasaba día y noche en el laboratorio analizándote, dentro de su vientre, cuidándose, alimentándose y vitaminandote para que no murieras al igual que los dos críos anteriores-En este punto, Bra pudo notar que el fruncía mas el ceño y apretaba los labios, antes de continuar.
Bulma finalmente te trajo al mundo, y en el momento en que te tuvo en brazos algo en ella cambio tan drásticamente, pude notarlo. Pasaron los días, pasaron los meses y ella cada ves iba a visitarte menos a tu habitación, tu llorabas de hambre y aislamiento y Bulma solo se dedicaba a mandar a una niñera por ti, antes de perder los estribos y despedir a todo el personal que se encontraba trabajando para ella, simple y sencillamente porque no se encontraba de buen humor. Comenzó a fumar, las peleas entre ella y yo eran insoportables para mi así que decidí alejarme lo más posible, incluso dormir en habitaciones diferentes. Tu creciste en un ambiente más que tenso y solitario, hacia lo que podía para darte un poco de felicidad, te miraba tan callada y triste…
La joven bajo la mirada y trato de tragarse el nudo en la garganta, ¿Tanto había sufrido su madre entonces? ¿Había perdido bebes antes que a ella? Eso jamás lo mencionaba.
Llego el día en el que ella comenzó a insistirme… No, a exigirme que le diera otro bebe. La idea la volvió loca que incluso trato de extraerme esperma mientras dormía. Afortunadamente pude darme cuenta de su locura y esa fue la gota que derramo el vaso… Tome mis cosas y me largue a las montañas. No contaba con que ella me seguiría y me acosaría durante muchos meses hasta el cansancio… Tu madre finalmente me dejo en paz cuando, después de una fuerte discusión solo logre calmarla con una bofetada, no sabía qué hacer en ese momento y entonces la golpee. Tu madre juro olvidarse de mí y odiarme hasta su muerte. Ese día regreso a la corporación capsula y tomo hasta ahogarse de borracha...
Bra apretó el vestido entre sus manos, ¡Su padre le había pegado a su madre! ¡Le había herido! ¿Es que acaso su padre no era el héroe que ella pensaba?... No, no podía ser cierto.
Esa noche, se le hizo muy fácil cortarse las venas con un cristal roto y esperar a que yo fuera en su búsqueda. Pero estaba entrenando y no pude percatarme de la debilidad de su ki, ya estaba acostumbrado a que ella desapareciera del mapa antes, así que no hice el menor caso. Nadie se habría dado cuenta entonces del suicidio en la compañía, tu tenias ya 5 años y eras una chiquilla que se la pasaba encerrada en su habitación, Trunks se había ido a un campamento desde hacía 3 semanas y solo cuando el volvió, y vio a su propia madre muerta y fría y no quiero saber que fue lo que hizo, pero no aviso inmediatamente. En el informe de su fallecimiento, decía que se había reportado el cadáver 10 días después de su disfunción, tu hermano la encontró al 5to día de muerta. Significaba que la había dejado encerrada y muerta ahí dentro durante cinco días más, antes de avisar a las autoridades…
Ahora era el turno de Vegeta de hacer una pausa, sabía que era una historia difícil de contar pero no se imaginaba que al relatarla de nuevo, podría despertar sentimientos dolorosos entonces.
Se equivocaba.
Solo acudí a leer el informe en el funeral, admito que me dolió el hecho de saber que ella terminara de una manera tan lastimosa, pero entonces decidí que no podía hacerme cargo de ustedes… Y tenía mis razones, créeme. Desaparecí del mapa entonces, así como Kakaroto dejo de existir misteriosamente en este mundo, así entonces sucedió conmigo. Guarde el dolor de la muerte de tu madre durante mucho tiempo y me contuve de venir a verte y cerciorarme de que estuvieras bien… No podía hacerlo.
-¿Por qué?-
Era la primera vez que Bra hablaba desde su anterior pregunta, y ahora lo hacía con lágrimas en los ojos y manos temblorosas. Alzo la mirada y encaro a su padre. -¿Por qué no volviste? ¿Por qué no me llevaste contigo?-Casi con enojo, se limpio una lagrima que resbalo audaz sobre su sonrosada mejilla. -¡No tienes idea de lo que pase todos estos años!
-No podía regresar, ¡No podía hacerlo!-Ignorando sus propios esfuerzos por mantener la calma, el príncipe aflojo sus brazos cruzados y se volvió de espaldas a ella, no quería que le viera llorar de nuevo, NO OTRA VES. –Si regresaba por ti… Si te hubiera visto por lo menos una vez en todos estos años… No hubiera dudado en matarte.
…
Las lágrimas comenzaron a caer tan fríamente como su helado cuerpo le permitía reaccionar apenas a esas duras palabras. La princesa miro la espalda de su padre con temor, sus ojos muy abiertos y su boca apretada en una mueca horrorizada. ¿Matarla? ¿Su propio padre la mataría? ¡Se supone que la protegería! –Papá…
-Aun no te he dicho la razón por la que causaste tantos estragos en la familia, Bra. Es por eso que quise matarte desde el día en que tu madre me dijo que estaba embarazada de ti… ¡Podría haberte matado como lo había hecho con los dos críos anteriores!-Ahora Vegeta se volvía lentamente, sus puños apretados y sus ojos cristalinos, parecía tan abatido, cansado… Parecía que llevaba algún peso encima que no le dejaba respirar. –Pero no lo hice. No pude quitarle la felicidad a tu madre, ¡Y ese fue el peor de mis errores! Permití que vivieras, con la esperanza de que tu lado Saiyajin se omitiera y nacieras tan humana como tu madre… Sin peligro, sin instintos… Y entonces te vi en sus brazos, vi tu cola de mono…
-¡Papá por favor no sigas!-
Bra se había puesto en pie y avanzaba hasta su padre, poniendo su mano sobre su pecho. -¡Papá por favor! No te hagas sufrir más…
-No te mate, no lo hice. ¡Jure protegerte y no hice más que dejar que sufrieras! Tú causaste la depresión en tu madre, tú causaste la ira en tu hermano… Tú y tu sangre real Saiyajin. ¡Tu causaste eso y causaras muchos desastres más!-
Vegeta tomo entonces las muñecas de su hija, obligándola a mirarlo y ver sus lagrimas, estaba tan estresado, tan alterado. Bra le miro a los ojos con miedo, tratando de encontrar en esos ojos desesperados algún rastro de su padre al que recordaba. –Por eso he venido hasta hoy, Bra, he venido a advertirte…
-¿S-Sobre Que-que?-Tiritaba. ¿De miedo? ¿De ansiedad? ¿De sorpresa? El fuerte agarre de sus muñecas no le permitía moverse, miraba al sujeto delante suyo y lo único que podía atinar era llorar más. – ¡¿Sobre qué has venido a advertirme?!-le exigió, retomando de lo más profundo de interior la poca valentía que le quedaba.
Ambos se miraron por muchos segundos, en silencio, antes de oír la dura vos del Príncipe.
-Sobre los saiyajines… Sobre el peligro que te acecha alrededor, hija- Finalmente pudo soltarla y tranquilizarse, tratando de guardar la compostura que aun podía quedarle sobre si, mientras la joven se alejaba solo unos cuantos pasos, sin perder atención hacia lo que su padre diría. –Hay un peligro latente en esta casa, Bra, en cada uno de los saiyajines que conoces y en los cuales creías confiar…
-¿De qué estás hablando, esta casa es…?
-Tus amigos Goten y Gohan, Tu propio hermano Trunks...-Vegeta suspiro entonces y bajo la mirada, frunciendo mucho mas su ceño. Estaba claro que el mismo se auto torturaba pensando en lo que podía pasar y en lo que podía o no decirle; Tenia que decírselo todo. –Incluso yo, soy un peligro para ti. Junto a nosotros estas en riesgo de caer en manos malvadas y perversas y experimentar las peores torturas a manos mías, o de cualquier otro Saiyajin existente en el universo… Incluso del que más confías.
-Eso no es cierto, Goten y Gohan jamás me harían algo malo…-era el turno de Bra de mostrarse reacia a entender a su padre, los argumentos no existían y la pequeña historia que le estaba contando era tan poco creíble como Santa Claus. ¿Por qué le decía todo eso? ¿A qué venía con esas tonterías? ¿Por qué el mismo pensaba hacerle daño? –Tu tampoco serias capaz de hacerme daño, ¿Por qué lo harías?- Una pausa mas y añadió un poco insegura. -¿Por qué pasaría todo eso entonces? ¿Qué sucederá? ¿Quién lo causara?
-Tu-Fue la única y triste respuesta de su padre, antes de apartar la mirada de ella y caminar por la habitación, mirando hacia la ventana, hacia el paisaje. Hacia la noche. –Escúchame bien Bra, porque esta historia es lo que marcara tu futuro y lo que decidas hacer las próximas horas con tu vida. Decidir salvarte o permanecer, afrontar las consecuencias y soportar todo dolor posible y existente, o permanecer viva mientras puedas bajo la sombra de tu sangre y de tu raza… A merced de tus instintos.
Bra retrocedió un paso más, ¿Realmente quería oír lo que le tenía que decir su padre, con respecto a su raza? ¿Con respecto a su sangre y la responsabilidad que implicaba ser una chica en la realeza Saiyajin? Tenía que enfrentarlo, no podía quedarse con la duda y menos si implicaba su vida…
-Fue muchos siglos atrás… Cuando en el planeta Vegita se regían de instintos y salvajismos, y la única regla que había entre el rey y el pueblo era la supervivencia del más fuerte y el poder que dominaba sobre los más débiles. Esos eran los antepasados de los cuales se conocían por ser tan barbaros y brutales, animales de fieros dientes y poderosos músculos que gruñían y mataban despiadadamente a cualquier intruso sobre sus tierras… Cuentan entonces que desde ese entonces cada vez que una hembra virgen Saiyajin entraba en celo, comenzaba una guerra tan sádica y sanguinaria entre todos los machos que, aun que no quisieran aparearse, sus instintos le gritaban desde adentro pelear por lo que, por naturaleza animal le pertenecía, el instinto de supervivencia a través de la reproducción…. Terminaban casi por extinguirse cada vez que sucedía a raíz de las matanzas y peleas a muerte entre ellos, y el más fuerte procedía a aparearse con la hembra para comenzar a repoblar y reemplazar las vidas perdidas… No era hasta que la hembra era poseída, que las guerras terminaban y se daban por bloqueados los instintos asesinos de los demás, solo hasta que la próxima hembra virgen entrara en celo… Y eso sucedía, a los 18 años.
…
18 años…
…
-¿Quieres decir…Que muy pronto todos los amigos que tengo comenzaran a atacarme y a querer tomarme y…y violarme?- Bra aun no podía concebir la idea de que Goten o Gohan, amigos de toda su vida e infancia pudieran incluso atreverse a atentar contra ella o contra alguien, ¡Eran sujetos tan buenos y bondadosos! Era imposible imaginárselos matando o persiguiéndola para hacerle daño…. ¡Nunca!
Pero su padre pensaba todo lo contrario.
-Bra, esto no es un juego… Y aun que me cueste decirlo, todos los seres vivos con sangre Saiyajin en todo el planeta y todo el universo vendrán a buscarte, sentirán tu olor a kilómetros y kilómetros, pelearan entre ellos, se mataran, se aniquilaran por ti… Solo hasta que alguien te tome y te marque con sus dientes o te mate… podrá parar todo eso-La vos, ya seria y fría del príncipe llegaba a los incrédulos oídos de la chica, la cual miraba al suelo sin saber en qué pensar. ¡Es que todo era tan confuso! ¿Por qué entonces, habría venido a protegerla hasta ahora? ¡Debería de creerle, era su padre!
Unas manos sobre sus hombros la sacaron de sus pensamientos, y al alzar la mirada se topo con su padre a poca distancia de ella, mirándole tan intensamente y con ese cariño que solo un padre podría tener al mirar a su hija, a su única y adorada hija… -Hija, no he venido aquí para advertirte y dejarte de nuevo… No… esta vez luchare y te protegeré de todo mal, tratare de hacerlo y te prometo que nada malo te pasara mientras yo esté aquí… He entrenado durante 18 años para este día y te juro, Princesa, que solo podrán llegar a ti sobre mi cadáver-
-¡Papá, por favor no sigas!-Rogo la joven, antes de abrazarlo y llorar sobre su pecho. Vegeta, que trataba de no derramar sus dolorosas lágrimas ante su hija, tercio a corresponder al abrazo y apretar a su hija entre sus brazos, porque en efecto, sabía que muy pronto dejaría de hacerlo para siempre…
….
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La noche había caído finalmente sobre la ciudad mientras todos los habitantes de la casa dormían tan plácidamente en ese momento de paz y tranquilidad.
Todos menos uno…
Bra se movió nerviosa sobre su cama, acostada boca arriba mirando al techo de una manera impaciente y nerviosa. No podía evitarlo, era la primera vez que dormía fuera de la Corporación Capsula después de pasar muchos años encerrada en esas cuatro paredes de oro, las cuales, habían presenciado tantos maltratos y humillaciones…
Experimento un escalofrió al recordar la furia de Trunks y a Marrón tan golpeada esa mañana, pidiéndole que se fuera y que gozara de su libertad. ¡Su libertad! No pudo evitar sonreír ante la idea de ser feliz alado de los que más quería, que era su padre y sus amigos. "Tal vez la profecía de la que hablo mi padre haya quedado en el pasado y no pase absolutamente nada" Pensaba, mordiéndose el labio sin poder evitar sentirse impaciente. "Espero que sea así" Rogo, mirando al techo e imaginándose un mundo de paz y tranquilidad, sí, eso era lo que era la tierra, un mundo maravilloso sin sufrimiento ni maldad…
…
Escucho un ruido desde la ventana de su habitación, la joven de cabellos azules se volvió para ver la fuente de donde había provenido el sonido. Pudo ver un reflejo negro en el exterior, y un par de ojos mirarle desde las sombras.
Bra miro un par de segundos a esa misteriosa figura y finalmente sonrió. -¡Ahí estas, Sombra, pensé que esta noche me dejarías sola!-Le dijo, como si la silueta pudiera oírle o contestarle. Pero era una costumbre mirar a ese "monstruo" del que tanto miedo le daba de pequeña, estar todas las noches vigilándola, ahí en la noche tan silencioso como siempre lo recordaba. Y sinceramente, era el único que había estado con ella desde que nació, acompañándola y protegiéndola de alguna manera, relajándola simplemente con su presencia y ahora que le miraba ahí afuera no pudo más que alegrarse por contar con su reconfortante compañía. –Dulces sueños, ¡Y gracias por venir a mi cumpleaños!-Le dijo sin quitar su sonrisa, antes de cerrar los ojos y dormir un largo y profundo sueño…
Su último largo, tranquilo y profundo sueño…
…
No se imaginaba ni un poco, lo que pronto le esperaría…
….
EL PARAISO, ANTES DE LA TORMENTA…
…
Continuara.
Notas del Autor: ¡Capitulo largo e importante! ¿Se fijaron bien en lo que conto Vegeta? ¿En las reacciones de Bra y en la misteriosa sombra por las noches? ¿Quién será? ¿Cómo reaccionara Bra ante la historia que le conto su padre y que pasara entonces? ¿Será cierta? ¿Será falsa?
¡Gracias por leer!
AlexanderMan.
