Los personajes aquí mencionados no son de mi propiedad; pertenecen a sus creadores (Toei). Las situaciones que experimentaran y las leyes que rigen este universo alterno han sido creadas por mi para la realización de este fanfic el cual no tiene fines de lucro

Cap 7

Después de mucho reparo por parte de Ban y Umeko, estos terminaron la labor que les habia sido encomendada, Ranru ya hacia rato se había ido acompañada de Yukito: como era costumbre. Jasmine y Hoji luego de cerciorarse que los chicos cumplieran lo encomendado también se habían marchado; afuera de la escuela solo se podían divisar dos figuras; Umeko y Sen.

-"Entonces ¿Es o no cierto eso de la invitación a comer ramen?"- pregunto una Umeko algo dudosa, mientras caminaba lentamente hacia el chico

-"Hice una promesa y estoy dispuesto a cumplirla"- dijo Sen sin titubear

-"¡Genial! Conozco un buen lugar"- menciono la chica emocionada y se apresuro en su camino, Sen la siguió.

Ya había anochecido, la luna llena se dejaba ver en su esplendor, sin ninguna nube en el cielo, mas tampoco estrellas. Habían caminado un gran tramo, hasta una especie de pasillo repleto comercios que limitaba con los muelles donde los jóvenes solían reunirse a ir de compras, divertirse o simplemente pasar un buen rato. A la entrada del mismo, en algo parecido a una plaza, se podía ver a mucha gente reunida; la curiosidad llevo a Umeko hacia donde se encontraba esa gente, quien a su vez hizo andar a Sen.

Cuando los presentes dejaron ver mejor a la joven, esta pudo observar a una muchacha de mas o menos su edad, cabello negro, a la altura de los hombros, ojos negros, delgada y de piel blanca luciendo una blusa blanca de manga larga, pantalones de mezclilla y tenis blancos quien; con un guitarra en mano, entonaba una hermosa melodia. A un lado de ella; el estuche de su guitarra y encima de este una pequeña veladora en color rojo encendida. Delante de toda la gente se podía ver a un chico encabezando la fila de admiradores; era mas o menos alto, de cabello algo corto y negro; de piel morena quien lucia un atuendo de surfista; pantalón pesquero, sandalias, una playera azul marino de tirantes y encima de esta una camisa de manga corta en azul claro.

-"¿Quién es ella?"- pregunta Sen algo curioso

-"Kaoru"- responde aquel joven, quien en ningún momento pierde de vista a la chica, sus gestos, su risa nerviosa, esa mirada inocente que le había llamado la atención la primera vez que la vio.

Quien tampoco pierde de vista a la intérprete es Umeko, ella va escuchando con detalle la canción de la joven, mientras su letra era grabada en su mente:

"I want to run away for this night

My sighs fall onto the window

I want to flay far away

Away from the moonlight

What should I do?

I want to fly well, I want to fly well

I just don't know how to fly…

I want to fly well, I want to fly well

I wish someone would teach me

I can't wait for my chance

How many of the same old mornings

Have I counted so far,

Picturing the skyline

I don't know how to fly

I don't even know if I can fly

I want to fly well, I want to fly well

But I'll go

I want to fly well, I want to fly well

In order to learn to fly…

I want to fly well, I want to fly well

You have to get out into the sky, to skyline"

Umeko pensaba en esa noche, en lo diferente que seria, en la situación tan extraña en donde se encontraba, en un momento las palabras de la joven sonaban como si fueran sus propios pensamientos, "Quiero volar", "Tu puedes llevarme hasta el cielo". No entendía el porque esas frases resonaban tanto en su mente; en ese momento voltea y ve de perfil la imagen de Sen; al contemplar su rostro algo en ella se lleno de una paz que no había sentido anteriormente, en ese momento el joven también voltea y sus miradas se encuentran por segundos que para ellos parecían horas.

El encanto de esa sensación término interrumpido por una enormidad de aplausos, en ese momento Sen volteo hacia el frente e imito a los demás, Umeko por su parte se quedo unos segundos mas en trance, la despertó la sensación de ser observada, y no era para menos, la joven interprete tenia la vista puesta en ella, cuando se percato de que la había descubierto dio una sonrisa a la ves que bajaba su cabeza y comenzaba a afinar su guitarra para ir tomando un ritmo mas suave y lento que el anterior. Sen se escabulló entre la multitud siendo este ahora quien guiaba a Umeko; mientras que la joven aun tenia la mente puesta en el canto de la muchacha, ahora con su nueva melodía.

"That's way now

I'm coming to meet you

That's what I decided

The song in my pocket

I want you to listen to it…"

En ese momento la voz de Sen la hace regresar de sus pensamientos

-"Si, estoy bien"- responde la chica

-"¿Disculpa?"-

-"¿Cómo?, este ¿Qué preguntaste?"- pregunta Umeko con los ojos muy abiertos y las mejillas algo sonrojadas

-"Que si aun falta mucho"- le responde el

-"Oh, no, es por aquí"- dijo Umeko apretando un poco mas el paso, mientras Sen la seguía. Caminaron un poco y llegaron a un local muy bello, pero sencillo, adornado con algunos cuadros de Japón antiguo; la encargada del lugar, una joven de aproximadamente 17 años, de cabello negro con algunas tonalidades en azul y los ojos color rojo carmesí los recibió amablemente, dándoles una de las mesas ubicadas en la parte posterior del local, con una hermosa vista al muelle, el mar y al cielo

Mientras tanto, en otro lugar, Jasmine y Hoji, se encontraban contemplando la playa. El joven había ido por alguna golosina, el regresar nota a Jasmine muy pensativa contemplando la luna casi hipnotizada, se sienta al lado de ella y le pasa lo que había pedido

-"Has estado extraña toda la tarde, ¿algo te ocurre?"-

-"No lo se Hoji, me siento extraña, no puedo quitarme esa visión de mi cabeza"-

-"¿Visión?, ¿No me digas que volvieron?"-

-"Fue extraño, la ultima vez que tuve una fue hace 3 meses, en el torneo de selección, donde nos veía como instructores; pero ahora fue distinto y mas extraño. Cuando toque a esa chica, Umeko, vi algo que me dejo muy preocupada. Estaba ella y un joven vestido de blanco, no pude ver su cara, pero si sentía el miedo y angustia de ella, y el odio que emanaba por parte de el"-

-"¿Crees que ella este en peligro?"- pregunta el, Jasmine niega con la cabeza y continua

-"La verdad no lo se, por eso estoy preocupada, algo va a pasar, y alguien va a salir lastimado, solo eso se. Me preocupa que Sen se involucre mucho, después de todo, tu y yo sabemos que…"-

-"Lo se, lo se no; la situación en la que esta. El ya esta grandecito como para cuidarse solo"-

-"Hoji, tu me conoces y sabes que muy rara vez digo esto; pero tengo miedo"-

Y era verdad, Jasmine era una mujer decidida, muy fuerte, bromista, alegre; pero solo con Hoji compartía sus dos grandes secretos, su don y aquel miedo que en esa ocasión volvia dominarla. En ese momento las miradas de ambos se cruzaron, la luna servia para que Hoji contemplara en todo su esplendor la belleza del rostro de la joven

-"Jasmine, tu sabes que yo…"-

-"Deja las palabrerías y abrázame de una vez ¿quieres?"- ambos se acercaron y las manos del joven rodearon a Jasmine, ella se recargo en el, de manera que podia sentirlo cerca y también pudiera contemplar la luna llena, haciendo ambas cosas la joven podía olvidarse de todo a su alrededor y sentirse fuerte una vez mas.

Mientras tanto, Sen y Umeko habían terminado su cena, a decir verdad el muy pocas veces lo había comido, pero sin duda ese era el mejor que había probado

-"Esto esta muy bueno, ¿Cómo conociste este lugar?"-

-"Casualidad, una conocida va al mismo instituto que la muchacha que vimos al entrar y su hermano, aunque no recuerdo sus nombres. Su padre es un comerciante, el negocio es de el, pero como nunca esta, casi siempre lo atienden ellos"-

-"Que bien, en verdad es un buen lugar tienen muy buena variedad, además la comida tiene muy buen sazón"-

-"Eso prueba que ella no es quien cocina"- ambos rieron por el comentario de Umeko, Sen por un momento olvido todo, pudiendo contemplar el rostro de ella bajo la luz de la luna, sabia que ese encuentro estaba mal, pero lo había disfrutado a cada momento.

Después de una plática algo larga salieron del lugar, caminaron por entre algunos puestos viendo algunas artesanías, joyas, cuadros y tiendas con ropa, alhajas y comida rápida. Umeko guió a Sen hacia un kareoke, donde también había algunas maquinas de video juegos, donde se pasaron un rato mas, entre canciones, juegos y las ocurrencias de Umeko.

Volvieron a caminar, ahora por el lado de los muelles, donde seguían platicando, mas sin embargo el momento de la separación llego, ella iba para un lado y el para otro, aunque Sen insistió acompañarla, ella dijo que iba a estar bien, que no quería causarle mas inconvenientes, entre tantas insistencias el se alejo, no sin antes pedirle que fuera puntual mañana; que la estaría esperando. Ella asintió.

Sen camino hasta doblar en una esquina; en ese momento se llevo una gran impresión, al ver una misteriosa figura observándolo.

-"¿Te divertiste?"- dijo la figura, aunque el no podía observarla en la oscuridad, noto que se trataba de una joven

-"Así es ¿algún problema"- respondió el

-"Por supuesto, tu cargo de instructor te prohibe rotundamente involucrarte sentimentalmente con cualquier practicante a tu cargo"- dijo ella. El se quedo estupefactazo; la autoridad con la que le hablaba, y esa presencia que emanaba, estaba seguro que solo podia tratarse de una persona.

-"Además, por si lo has olvidado; tienes un compromiso moral con otra persona"- dijo ella

-"Lo se, es solo que…"-

-"Entiendo, en ese caso nunca lo olvides"- dijo ella dando media vuelta -"Una cosa mas, jamás tuvimos esta conversación"- habiendo terminado de hablar, se marcho, dejando a Sen completamente sorprendido, el rostro con el rostro lleno de sudor y en su corazón un temible sentimiento de tristeza e impotencia.

Mientras Umeko veía a Sen alejándose, un sentimiento de tristeza la invadió, pero en ese momento una ráfaga de viento la despertó de su sueño

-"Puuu, ¿Cuándo olvide que un cuanto de hadas solo es un cuento de hadas?"-

-"Vaya, hasta que dices algo coherente, Koume"- la voz conocida de un joven detrás de ella la hizo voltear; mientras su rostro se llenaba de una indescriptible sensación.

En un lugar muy apartado una joven, estaba muy impaciente hablando por teléfono

-"Así es hermanito, dile a mama que este fin de semana estaré de regreso en casa, ¿sabes? No puedo esperar para verlos a ti, a mama, a mis hermanos y por supuesto a el, a mi prometido"-