-Mickey, deja de ensuciar ¿quieres?-gritó desesperado Rapha a su hermano menor quien acababa de tirar unas cuantas migajas de pan de pizza en el suelo.

-Vamos, cálmate, Rapha. Por más que limpies este lugar seguirá siendo una alcantarilla-dijo Leonardo.

-Sí, no creo que a Cristal le importe mucho si no le importa el hecho de que seamos tortugas-señaló Donatello.

-Es fácil para ustedes decirlo, la novia de Leo es una kunoichi del clan del pie que afortunadamente nunca ha estado aquí y a la de Donnie le salvamos la vida así que no es muy exigente en cuanto al ambiente-se defendió Rapha a lo que sus hermanos solo pudieron ponerse rojos tanto por la vergüenza como por el enfado.

-Relájate, hermano, si la chica en verdad te aprecia no le importará en dónde vivas-dijo esta vez Miguel Ángel con su tono más tranquilo mientras se llevaba a la boca el último trozo de su preciada pizza.

-¡QUE DEJES DE ENSUCIAR!

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

7:39am, casa de la familia West.

-¡¿Cuántas veces te he dicho que no muevas de lugar mi portafolios?! Si lo dejo en la cómoda es por una razón-la voz histérica de la señora West sonaba por los pasillos y alcanzaba a penetrar ligeramente en la habitación de Cristal quien, conociendo a sus padres, la adaptó para que fuera a prueba de ruidos, pero al parecer todo tenía un límite.

-¿Y qué quieres que haga, mujer? ¿Que use los mismos calzones todos los días? Encima de que nunca lavas ropa y dejas tus mugres bloqueando mis cajones-Esta vez era el señor West quien vociferaba.

-¿Cuánto más seguirán así? Tengo hambre- preguntó hastiado Dilan quien estaba extendido por toda la cama de su hermana mientras ésta jugaba con su cachorro quien estaba acostado en su abdomen.

-Aún les queda media hora antes de comenzar a gritarse que están retrasados por estarse peleando- contestó con resignación la chica al ver la hora en su reloj de pared.

-Aaaaaggg no creo soportar tanto-se quejó el pelinegro.

-Pues entonces salgamos de aquí. Otto ya debe haber abierto el restaurante-propuso el mayor de los tres anudando los cordones de sus tenis.

-¿Qué? ¿Quieres que salgamos en pijama a desayunar?-preguntó incrédulo el hermano de en medio.

-Mmmm ¿Por qué no?- dijo la chica levantándose y colocando a su ya dormido perrito en su casa de muñecas para comenzar a buscar sus propios tenis- Si no te agrada la idea te puedo prestar algo, estoy segura que tengo un vestido lo bastante grande para ti.

-Ja Ja muy graciosa- contestó Dilan levantándose para también localizar su calzado.

-Apúrense enanos, no se me va a quitar el hambre esperándolos- ordenó el rubio.

Después de unos momentos los tres hermanos salían lo más silenciosamente posible por la ventana de la habitación de Angelique y bajaban por la escalera de incendios para dirigirse a un pequeño restaurante que estaba a dos cuadras de su casa.

-Ven estaba abierto-Dijo Julián con una sonrisa-Si esperábamos a que papá y mamá terminaran de pelear…

-Hubiera muerto de hambre-Se quejo Dilan al momento que entro al restaurante. Cristy y Julián rieron un poco antes de entrar también y empezar a leer el menú que Dilan prácticamente se estaba saboreando todo.

Al final Dilan ordeno huevos con tocino y una taza de café, Julián una ensalada de frutas y un vaso de café lechero (Muy famoso aquí en México), y la chica pidió un vaso de jugo de naranja y unos waffles con miel, cajeta, helado, mermelada, miel maple, leche condensada, chocolate derretido, chocolate en trozos y fresas.

-Te va a dar diabetes por tanto dulce-Le reprocho Julián, mientras tomaba su café lechero con tranquilidad.

-Es mi problema ¿No? Además… ¿Qué tiene de malo? Siempre hago ejercicio para evitar la diabetes o esas cosas-Dijo picando un tenedor en el Waffle y llevándoselo a la boca.

Los 3 desayunaron tranquilamente, entre bromas y risas. 1 hora y media después terminaron de desayunar y regresaron al departamento, subiendo por la escalera contra incendios, al entrar al cuarto de la chica se dieron cuenta de que sus padres, al parecer ya habían abandonado la casa, a lo que ellos pudieron respirar aliviados y los dos mayores fueron a sus cuartos a cambiarse de ropa, mientras la más chica preparo su ropa para pensar en cómo saldría vestida para ir a ver a Rapha y sus hermanos.

-Monstruo, apúrate, Julián tiene que lavar la ropa, y yo el baño principal, a ti te toca la sala.

-Ya oí.

Luego ella se puso encima de su ropa un delantal blanco (O que en su mejor tiempo fue blanco) y uso una pañoleta roja para amarrar su cabello negro y se puso unos guantes de hule y un cubre bocas para ir a hacer el aseo de la casa, bajo a su cachorro al piso y le dio un juguete para que jugara con algo mientras ella limpiaba. No habían pasado ni 5 minutos y ya se escuchaba el estruendo de la música Rock a todo volumen del cuarto de baño.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

2:40 pm Alcantarillas de Nueva York

Un muchacho-tortuga de antifaz rojo verifico por milésima vez que la casa estuviera decente y presentable, se encamino nervioso a la salida de la guarida, cuando escucho a sus hermanos.

-Tranquilízate solo vendrá a conocer al sensei, y además nos conocerá más a fondo, ni que le fueras a pedir matrimonio…-Escucho a Leo desde el sillón comiendo pizza, mirándolo burlonamente- Buenos, al menos no todavía.

-Mira Lelonardo, tú no te metas que me desconcentras, y les advierto, si encuentro un solo objeto fuera de su sitio ¡SE GANARAN UN BOLETO SOLO DE IDA DIRECTITO A LA…!

-Raphael-Interrumpió la rata a su hijo que estaba a punto de soltar una grosería- No creo que a esa chica le guste que trates así a tus hermanos. Y si es como dices no creo que le importe que vivamos aquí. A propósito ¿No se te hace tarde para recoger a esa jovencita?

Eso pareció calmar un poco al de rojo, ya que salió casi volando de la guarida. Sus hermanos solo soltaron las tremendas carcajadas mientras Splinter negaba con la cabeza, estos jóvenes de hoy en día, pensó.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

2:59 pm En un callejón, cerca del edificio Bayerly.

Una pelinegra, junto a un cachorro blanco-que fácil le cabía en los bolsillos de su pantalón- estaba esperando a que apareciera el chico de rojo, se encontró con un par de marcas en unas paredes, que reconoció como las que el chico prometió ponerle para que encontrara, el camino, ella sonrió mientras su cachorro jugaba con una rata pequeña, tal vez más grande que él, ella solo estaba al pendiente de que no se fueran a morder entre sí, porque era MUY sobre protectora con ese cachorrito.

Al segundo que dieron las 3:00pm se abrió la tapa de una alcantarilla y de allí salió Rapha con una sonrisa.

-Hola Cristy-Dijo cuando salió por completo de la alcantarilla, y se fijo en el cachorrito que se le acerco moviendo su colita muy contento-Hola…Spike.

El perro le "Contesto" con un ladrido pequeño, y la chica río por lo bajo pero el ninja de rojo claramente la escucho.

-¿De qué te ríes?

-De nada-Conteniendo la risa-¿Ya nos vamos?

Rapha solo la miro y le sonrió tomo al perrito en su verde mano y luego señalo con la otra la alcantarilla.

-Después de usted.

Ella miro extrañada a la tortuga y luego a la alcantarilla, y así sucesivamente hasta que la chica entendió, más o menos y bajó las escaleras de la alcantarilla, seguida de Rapha y Spike cachorro. Una vez que llegaron al fondo dejo a Spike en el suelo.

-Ven, te están esperando.

Ella lo siguió con Spike en su hombro izquierdo, y siguió al de rojo, iban platicando de temas sin importancia, o eso pensaba la chica, porque al de rojo le encantaba oírla hablar. En un momento llego a una estación de tren aparentemente abandonada, en cuanto escucho unas risas y voces que se le hicieron muy conocidas.

-¿Vives aquí?

-Sí, aquí con toda mi familia.

En ese momento los 2 entraron a la guarida y se encontraron con Donnie, Leo y Mikey jugando en uno de los tantos videojuegos de la guarida, y todos gritando porque Leo ganara el nivel y se movía como lombriz intentando pasar el nivel. Rapha tenía ganas de lanzárseles encima por no haber saludado a la pelinegra y Cristal tenía ganas de reír al ver lo divertidos que se veían los hermanos tortuga. El ladrido de un perrito hizo que todos voltearan a ver a la entrada y se encontraron con un furioso Raphael, una sonriente Angelique y un pequeño cachorro colgando del hombro izquierdo de la chica. Mikey inmediatamente se lanzo al perrito y lo apachurro contra su plantón.

-Ohh, ¿No es la cosa MÁS adorable que han visto? Después de mi claro está-Dijo mientras le acariciaba todo lo acariciable al pequeño cachorro.

-Hola Cristal-Saludo el de morado desde su lugar agitando la mano, y ella correspondió con una sonrisa.

-Hola Cristy ¿Tuviste problemas para llegar?-Dijo Leo, mientras le rodeaba la espalda con uno de sus brazos, queriendo ocasionarle celos a su hermano, quien estaba a punto de saltarle encima del azul, cuando…

-Veo que nuestra invitada por fin llego-Dijo una rata gigante saliendo del Dojo que dejo atónita a la adolecente, mientras Rapha rogaba mentalmente que todo saliera bien.