Capítulo 7: Tiempo de entrenamiento
Parte 1:
Ha pasado una semana desde lo ocurrido con la invasión sorpresiva de Grimmjoy. Ichigo ahora se encontraba entrenando junto con los Vizard para poder dominar por completo su poder de hollow.
- Mal, ¿a sí es como usas tu mascara? no te dura ni dos segundos- Regañó Lisa a Ichigo mientas le golpeaba con sus extremidades.
- Maldita sea- Esquivó el ataque de la morocha Vizard, pero en el momento se tropezó accidentalemnte y cayó sobre ella.
- ...- Lisa abrió los ojos y se encontró la cara de Ichigo muy cerca de la suya. Lejos de gritar o enojarse, sintió como sus mejillas se acaloraban. Nunca había estado tan cerca de un hombre, excepto del pervertido de su capitán.
- Ugh, lo siento me tropecé- Dijo Ichigo abriendo los ojos solo para encontrarse con los verdes orbes de la vizard clavados en los suyos.
- Estás muy cerca- Susurró la chica con una voz suave.
-...-
-¡Eh qué demonios estáis haciendo!-
El grito provino de Hiyori, quien bajó para ser el relevo en el entrenamiento. Ichigo y Lisa se separaron notablemente sonrojados.
- ¿Qué pasa, a qué vienen estas caras?-
Ambos negaron lo sucedido. Lisa se marchó aparentando naturalidad.
- Bueno, os dejo entrenando. Yo tengo mis asuntos-
Ichigo levantó la mano para despedirse de ella y recibió una patada de Hiyori en la cara como respuesta.
- ¿Qué estás haciendo idiota? no te quedes ahí padado babeando-
- Eso debería decirlo yo-
- ¡Callate!-
Ichigo esquivó el ataque de la rubia vizard y trató de ponerse su mascara para seguir con el entrenamiento.
Mientras tanto, en la academia de delincuentes de la ciudad de Nariko, donde solo asistían hombres, las cosas aparentaban naturalidad. Nadie sabía sobre el plan de Aizen de destruír el mundo ni tampoco les parecía importarle.
Fue en esa clase de historia japonesa donde la mitad de los alumnos de la clase estaban medio dormidos por las explicaciones del profesor Kaguchirou. Naturalmente todos los alumnos asistían a las clases, el hecho de que sean unos rebeldes delincuentes no era motivo para dejar su formación a medio terminar.
Soujiro, como muchos otros trataba de no quedarse dormido. No estaba prestando demasiada atención a las clases, su mente todabía rondaba por aquella aplastante derrota que sufrió a manos de ese rubio arrancar de pacotilla.
Dejó caer su cabeza en la mesa mientras que la tapaba con sus brazos.
- Ah, ¿por qué perdí? ¿acaso no soy tan fuerte? ¿qué hizo Kagetora Uesugi cuando Naoe atacó a Nobunaga?- Eran las cosas que pasaban por su mente.
La alarma de la clase sonó siendo el alivio de casi toda la clase. La siguiente hora era de educación física, pero como el profesor estaba de baja temporal se les dió la hora libre a los alumnos.
- Esto es todo una pérdida de tiempo- Se dejó apoyar por el resplado de su silla mientras su mirada se perdía en el vacío- Pensar en todo esto es inutil. El resultado es: las habilidades de Urahara san ya no me son útiles, por lo que no las necesitaré - Se rió mentalemnte- Si solo las necesitaba para resistir un poco a los vizad por si la cosa empeoraría. En ese caso...- Sacó su movil y pasó una lista de shinigamis con sus respectivas fotos- ¡Ya lo tengo!- Se levantó de golpe haciendo que toda la clase volteara a verle, aunque él no se dió cuenta ni pareció importarle- ¡¿Como no lo pensé antes?! Eso... Eso, es perfecto-
Salió corriendo de la clase. Abrió una Garganta justo al salir. Poco le importaba que alguien le viese, pues el poder espiritual era ignorado en su mayoría por los humanos corrientes.
Parte 2:
En el almacén Urahara, el rubio dueño soltó el aire caliente tras un buen trado de Té caliente.
Meditó profundamente acerca de como se han desarrollado los últimos acontecimientos: La traición de Aizen y los Espadas; Ichigo, quien se fue a entrenar con los Vizards.
Repasó mentanlmente también que plan tenía preparado para todos y cada uno de ellos. Después de eso miró por los alrededores. Todo silencio, demasiado silencio. Jinta se fue a jugar, Ururu salió a hacer las compras, Yoruichi volvió a la sociedad de almas para seguir con su misión de espiarlos sin que nadie se diese cuenta, Tessai estaba ocupado probando y realizando diversas técnicas de Kidou y su nuevo empleado, bueno tampoco le importaba donde se había metido.
En ese momento, la puerta de la tienda se abrió y una extraña voz conocida resonó por toda la casa.
El shinigami salió de sus pensamientos y se apresuró a salir a recibir a ese nuevo cliente.
- Oh, pero si es Sado san, es agradable tener visita de los amigos de Ichigo-
- Siento molestarte, si estaba ocupado-
- No, no te preocupes. No estaba haciendo nada ¿qué se te ofrece?- El pelinegro estuvo un segundo en silencio, parecía que quería decir algo vergonzoso o algo así, luego miró al tendedero sin decir nada en general- Por favor pasa- Se apartó de la puerta permitiendo al chico pasar dentro.
Una vez en la sala de invitados, Sado procedió a explicarle lo que le rondaba por la mente.
- Ya veo, así que quieres hacerte fuerte para no decepcionar a Kurosaki san- Dijo Urahara tomando una actitud má seria por el momento- Veo que has progresado mucho desde la última vez que nos vimos-
En ese momento, la puerta volvió a correrse y Soujiro entró en el cuarto sorprendiendose de que Yasutora Sado estuviese en ese lugar.
- ¿Yasutora Sado san?- Preguntó el peligrís, a lo que el morocho asintió- Un placer conocerte. Bueno, me presenté antes pero de nuevo lo hago. Me llamo Kiriyama Soujiro, encantado conocerte-
- Yo también estoy encantado de conocerte-
Sado se levantó y realizó una pequeña reverencia protocolaria que el fullbringer hizo antes.
Urahara, quien presenció el momento como testido echó una rápida ojeada a Soujiro, quien estaba lleno de arañazos que se curaban a una alta velocidad.
- ¿Souji kun, qué te ha pasado?-
- Ah, Urahara san. Me caí por las escaleras- Se excusó poniendo su brazo detrás de la cabeza.
- ¿En serio? porque parece que has tenído una pelea con un gato- Dijo Urahara en un tono alegre.
- ¿De verdad lo parece? que cosas tienen las caídas- Respondió en un mismo tono.
- Bueno, da igual. Llegas en un muy buen momento, Souji kun- Urahara también se levantó- Precísamente Sado san me pedía que le entrenara, por lo que tú ayudarás en este entrenamiento-
El fullbringer todavía no acavaba de entender la situación al completo cuando fue arrastrado hacia la sala subterránea.
Una vez ahí, ambos tomaron posiciones uno en frente del otro.
- Ah, se me olvidaba- Dijo Urahara antes de que empezase el entrenamiento- Souji kun, tendrás que pelear sin esto- Le mostró el movil con la cadena.
El peligrisáceo se sorprendió y revisó sus bolsillos descubriendo que efectívamente no tenía su herramienta. Intentó recriminarselo a Urahara, pero Sado interrumpió.
- Si ya estás listo, empecemos- Su brazo derecho se volvió "El brazo derecho del gigante".
- ...-
Por primera vez en su vida, Soujiro no sabía que hacer. Veía como Sado se acercaba a él a grandes zancadas. En muy poco tiempo estaría en frente de él y sin su fullbring no podría predecir su ataque. Por segunda vez todo su trabajo fue inutil.
Sado se acercó golpeandole con su puño, pero el chico se agachó y esquivó el ataque. Sado volvió a lanzarse sobre él tratando de conectarle otro golpe. Soujiro seguía esquivando con ayuda de su Light Bringer.
Mientras las pelea sucedía, Urahara miraba el combate sobre una roca lisa. Estaba sentado tomandose otra taza de té.
- Lo se Souji kun- Pensó mientras daba otro sorbo- Aunque trates de esconderlo es muy obvio. Tu poder procede de un hollow, al igual que el de Sado san. Eso se nota en la contextura de vuestras técnicas. Pero en tu caso, este movil actua como un filtro para registrar reishi de shinigamis y hollows, esa es la razón por la que solo puedes luchar por 5 minutos sin perder el control. Sin este movil no podrás acceder al reiatsu guardado y no te corromperás en exceso-
Sado aceleró su ritmo viendo que con su velocidad no podía alcanzar al chico. Disparó una onda azulada de reichi que acertó en el fullbringer de pleno.
Soujiro logró resistir el ataque y apareció en frente de Sado golpeadole en el abdomen con toda su fuerza.
Golpe a golpe. Movimiento a movimiento. Ambos ejecutaban su danzas bélicas.
En un último choque se separaron a una distancia mayor de siete metros.
- Eso ha sido bastante interesante ¿no? Yasutora san- Soujiro arqueó su espalda y flexionó su cuello. De ambos lugares de oyó un crujido- Bueno, con esto supongo que los cinco minutos han pasado-
Chad le miró confundido. Le costaba bastante entender a ese sujeto. Sin embargo entendía que él estaba relacionado de alguna manera con Urahara y por ello estaba de su parte. Además de que esto era un entrenamiento.
- Si, han pasado cinco minutos. ¿Qué pasa con eso?-
- Haa. Eso es... Correcto. Han pasado cinco minutos, eso lo dice todo-
Soujiro se mostró extraño, mientras ocultaba su mirada tras su cabello gris.
Urahara oyó un pequeño pitido que provenía del teléfono que estaba sujetando. Un pitido seguido de una vibración.
El tendedero miró asombrado la pantalla, pues no se esperaba que el fullbring se activara por si solo.
Una imagen holografica apareció sobre la pantalla.
"Danger Activation Corruption Mode"
Eran las letras que giraban en torno a una imagen de una especie de pájaro encadenado.
Soujiro alzó la mirada revelando que la esclerotica uno de sus ojos comenzó a volverse negra mientras que su iris pasaba de ser púrpura a un amarillo ambar.
- Bien, el calentamiento terminó. ¿No te parece que es momento de empezar el verdadero "entrenamiento" Yasutora kun-
En un parpadeo el chico apareció al lado de Chad y le conectó una patada que él apenas pudo esquivar.
La velocidad que tenía el peligrisáceo ahora se comparaba a la de los shinigamis cuando usaban Shunpo. Pero él era un humano, por lo que no podía realizar esa técnica.
Chad se situó y atacó con su brazo derecho de gigante.
Sin embargo para su sorpresa, Soujiro lo desvió con su mano con relativa facilidad.
Chad se mostró impresionado ante ello.
Volvió a atacar y Soujiro desapareció de su vista como si de un shunpo se tratase. Apareció detrás de él y le mandó por los aires.
Chad se reequilibró en el aire y cayó al suelo seguramente.
- ¿Qué le ha ocurrido? en un momento me ha sobrepasado- Pensó Yasutora. En ese momento sintió como el reiatsu de Soujiro empezaba a cambiar poco a poco, pero sin perder su esencia- Lo haré-
Con determinación Yasutora se lanzó contra el peligrisaceo.
La nueva ronda no tardó en comenzar. Ambos empezaron a descargar golpes contra su adversario.
Yasutora lo estaba dando todo en ese combate, pero Soujiro se estaba volviendo cada vez más agresivo y la ventaja empezaba a cambiar a su favor.
- Brazo derecho de Gigante-
Sado descargó una onda de energía contra su oponente. Para su sorpresa Soujiro conjuró una esfera de color rojo carmesí, bastante conocida para él.
- Cero- Contraatacó.
Ambas energías chocaron liberando una onda expansiva. El cero de Soujiro salió y pasó al lado de Yasutora quemando un poco su brazo transformado. Su ataque no solo fue más débil, sino que apenas pudo desviarlo de su trayectoria original.
- Es demasiado fuerte- Susurró Sado entre jadeos. Sus fuerzas estaban casi al límite, mientras que Soujiro parecía que todavía podía pelear.
- Jejejejeje- El pleigrisaceo desapareció de nuevo de la vista del pelinegro y apareció debajo suyo conectandole un puñetazo en el estomago que Sado no pudo evitar. Soujiro le sujetó del pelo y comenzó a descargar fuertes puñetazos en la cara de Sado- Se terminó-
Finalmente le estrelló contra el suelo, haciendo que el estudiante del instituto de Karakura rebotase y quedase boca arriba.
El combate estaba decidido. Chad estaba completamente debilitado, al límite, incapáz de levantarse totalmente se quedó en una pose a cuatro patas. Incluso su brazo volvió a su estado normal. Soujiro por su parte extendió su brazo señalandole con dos dedos y delante de ellos volvió a crear un Cero.
- Maldición, Ichigo. Perdoname- Pensó Yasutora.
- Oh no- Dijo Urahara levantandose de su lugar dispuesto a intervenir en el combate, pero alguien ya se había adelantado.
Tessai apareció detrás del peligrís y volvió sus dedos dibujando un Bakudou.
- Bakudou 61 Rikujoukorou- Seis barrotes de luz abrazaron al fullbringer impodiendole moverse.
- ¡Tessai san! Desgraciado- Maldijo Soujiro totalmente fuera de sí mientras desplegaba reiatsu oscuro intentando liberarse.
- No te dejaré escapar. Bakudou 63 Sajo sabaku- Una cadena de energía salió dirigida hacia el peligris y le envolvió fortaleciendo su aprisionamiento. Tessai se arrodilló en el suelo y comenzó a trazar una serie de líneas en el suelo con sus manos- Nuestros enemigos yacen libres. Por todas partes la tierra se agrieta. Levanta. Atrapa. Suprime. El corazón de la corona postra a este hereje vacío. Bakudou 99 kin- Una tela negra salió de la tierra y atrapó al chico postrandole en el suelo mientras que las tablas blancas iban cayendo sobre ella apretandolas contra el suelo- Las nubes se vuelven de metal. El viento se torna plateado. Gran sello de las diez mil prohibiciones. La estrella que brilla en el firmamento cae al fondo del abismo que guarda el secreto del príncipe sellado. Bakudou 99 Bankin-
Un cubo metálico negro apareció encima de todos ellos y cayó a una velocidad asombrosa contra el incapacitado fullbringer, quien vió con horror e impotencia como su destino estaba revelandose.
Una ráfaga roja se estrelló contra el cubo rompiendolo en mil pedados. El estruendo y la explosión tomaron el control momentaneo de toda la sala subterránea.
- Que peligroso ha sido eso- Dijo Urahara algo aliviado acercandose lentamente mientras se sujetaba el sombrero- Un poco más y acabas con el chico Tessai san-
Sado estaba sin palabras al ver todo el espectaculo. Soujiro se quedó inconsciente y Tessai miraba al tendedero con cara de pocos amigos detrás de sus anteojos oscuros.
- Urahara dono ¿por qué?- Preguntó Tessai sin entender a su jefe.
- Yo en ningún momento te dije que había que ejecutarle si llegaba a salirse de su control- Dijo Urahara seriamente, pero eso fue momentáneo- La situación estaba completamente controlada-
- Eso no te lo crees ni tú- Pensaron Yasutora y Tessai al mismo tiempo.
- Tessai san. Por favor cura a Yasutora san y a Souji kun-
El tendedero se acercó hacia el fullbringer inconsciente. Tras liberarse de sus ataduras, depositó su movil smartphone en el bolsillo de su chaqueta y se marchó en dirección hacia las escaleras de regreso a su tienda. Todo ese jaleo fue demasiado agotador para ese día.
