Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Kishimoto-sensei, él es el dueño, lo único mío aquí es la historia. –

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Protegiéndote

Capítulo 7:

Si hace unos días atrás le preguntasen si le gusta Sasuke Uchiha no hubiera esperado ni un instante en responder con una gran carcajada y un rotundo no. Pero ahora… Si lo piensa, no es que le gustase, sino que… El tipo tiene cierto misterio que lo hace atractivo a los ojos de Hinata. Dice unas cosas pero hace otras muy distintas, hay veces incluso que la saca de quicio solo por diversión. Pero ¿Por qué pensaba en él más seguido que antes? ¿Cuándo dejó de verle como jefe y le vio como hombre? ¿Qué sentía por Sasuke?

De repente todo se vio blanco y al abrir los ojos se encontraba en medio de la calle, estaba rodeada de periodistas y personas curiosas, pero estas personas como que no la veían. Toda la gente con cara de preocupación, entre la gente aparece… ¿Itachi? trata de hablarle pero él ni la ve, Hinata comienza a desesperarse, sigue al moreno donde sea que él se dirigiese, a lo lejos se ve una ambulancia.

Hubo un choque. –Escuchó al tipo de la ambulancia hablarle a Itachi. –Un peatón, en este caso, su hermano atravesó la calle, al parecer estaba en estado de ebriedad y no alcanzó a percibir como un auto se dirigía a él.

Cómo está mi hermano. –Exige Itachi al tipo.

El señor Uchiha… Me temo que falleció al instante. –¡Qué!

Itachi comienza a llorar mientras Hinata a su lado no quería aceptarlo. ¡No! repetía, pero nadie la escuchaba. De repente Itachi le miró directamente a los ojos dándole una especie de escalofrío, Itachi comienza a arrinconarla.

Fue toda tu culpa.

No, yo no quería que….

Vete, ¡Eres una basura! ¡Asesina!.

–¡No! –Despertó entre un gran llanto la morena. Miró a su lado, el moreno ya estaba a su lado durmiendo tan profundamente que ni sintió el grito que dio. Hinata no pudo más y siguió llorando, ahora de felicidad, tanta felicidad en su alma que se tiró encima del moreno despertándolo.

–Hnn. Qué mier… –Se sorprendió al notar a Hinata encima de él abrazándolo, aferrándose fuertemente a su cuerpo. No entendía nada.

–¡Sasuke estás bien! –Sollozaba la morena una y otra vez.

–… –No tenía idea de qué decir o qué hacer. Solo dejó que la morena llorase en su pecho y al poco rato se quedaron dormidos.

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Por la mañana se despertaron separados, en la misma pose en la que se durmieron la primera vez. Los dos pensaron que lo ocurrido anoche fue un sueño así que lo dejaron pasar sin referirse al tema nunca más.

La morena se pasó todo el día observando al pelinegro. Se alivió mucho que estuviese bien. Aun no entendía qué demonios pasaba por su loca cabecita inventa sueños frustrantes, raros y de terror… Tan distraída estaba que no notó cuando Sasuke ya se alejaba para irse a la empresa de Gaara y ella seguía mirando a la nada.

–Hinata, oye. –Era frustrante para él tener que llamar a alguien y que no lo tomen en cuenta, mucho menos ella. Ayer pasó muchas penas y tristezas por su culpa y se dignaba a ignorarle, al él, el gran Sasuke Uchiha. Já.

Frustrado ya, decide regresar hasta estar al frente de la chica que al darse cuenta de su falta de atención solo responde con un "Lo siento" muy bajito y avergonzaba sigue los pasos del Uchiha.

A lo lejos se puede distinguir una chica con cabellos rojos como una rosa y un chico con un peculiar tono blanco albino en su corta melena.

–¡Kya! Si es Sasuke-kun~ –Dice emocionada la pelirroja dando pequeños saltitos de alegría.

–Tsk. Hasta que aparece… ¿Eh? Un momento. –El tono tan preocupado del chico hace que la chica a su lado se desanime por ponerle atención. –¿¡Sasuke Uchiha acompañado de una mujer?!

–¡Qué! –De los ojos de la chica salían chispas de rabia. Si apreciaba mejor la imagen, el tipo cruzando la calle era Sasuke. Su Sasuke, pero atrás de él iba una morena con las mejillas teñidas rosas mirando hacia abajo.

–Jujuju y no tiene mal gusto en absoluto, ¡Mira que cuerpazo el de la chica! ¡Es como una muñeca! No como tú…

–¡Suigetsu, maldito infeliz!

Mientras los dos chicos corrían, ella detrás de él, se alejaban cada vez más de Sasuke y Hinata que ya estaban llegando a la empresa del pelirrojo Sabaku No a comenzar una nueva jornada de pesado trabajo.

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–Por tu culpa maldito Suigetsu. –Repetía una y otra vez la pelirroja.

–¿Qué, mi culpa? Yo no soy la monstruo Karin. –Rezongó el peliblanco.

–Ahora perdimos a Sasuke-kun… ¿Qué haré?

–Tsk. Vámonos mejor, que Juugo nos está esperando en el hotel.

–No me iré hasta ver nuevamente a Sasuke-kun y preguntarle quién rayos es esa arpía que iba con él.

–Como quieras, quédate sola. Yo me voy. –Estaba a punto de retirarse cuando siente el aura maligna atrás de su espalda, con un poco de miedo logra darse la vuelta para apreciar el escalofriante rostro de la pelirroja a su lado.

–Tú te quedas conmigo hasta encontrar a Sasuke-kun. ¿Entendido? –El chico tragó grueso y solo pudo asentir sin replicar nada.

Llevaban horas en el mismo lugar donde vieron a su ex compañero y la chica pasar. Pero nada. Ya era de noche y aun no los veían. Estaban cansados, a punto de quedarse dormidos cuando escucharon.

–Quiero llegar pronto, apresúrate Hinata.

–Sasuke-san, espere, tengo muchos papeles en mis manos. –Al escuchar "Sasuke-san" tanto la pelirroja como el peliblanco despertaron de su transe y prestaron atención a todo su alrededor, no podían estar equivocados. Eran ellos.

–Yo te ayudo.

–G-gracias.

–Hmp. Debemos llegar pronto, mi padre tiene noticias importantes desde la ciudad en donde está Itachi.

–H-hai, haré mi mejor esfuerzo. A pesar de que me duelan mucho los pies… –Esto último Hinata lo dijo bajito para que el moreno no la escuchase.

–Entonces deja de usar esos tacos. –Qué vergüenza, la escuchó.

–Un momento. ¿Pero qué tenemos aquí? –Un tipo flaco, con cabellos blancos se le interpuso en el camino a Hinata que casi se cae de no ser porque el tipo la sujetó bien.

–¡Ah! –Ante este gritillo Sasuke da la vuelta de inmediato logrando reconocer al instante al acosador de la morena. Antes de ordenarle al peliblanco que soltase a Hinata una melena roja alcanza a ver antes de casi caer al suelo producto de un abrazo bien apretado.

–Sasuke-kun~ ¡Te extrañé muchísimo!

–Tsk. Karin suéltame, ya dejamos las cosas claras antes. –Sasuke se soltó rápidamente para alcanzar a Hinata que estaba siendo intimidada por… –Suigetsu, suéltala.

–Eeeh, ¿Acaso es tu novia? –Los dos afectados se miraron unos segundos antes de que Sasuke respondiera.

–No te incumbe.

–¿Celoso?

–Tsk. Solo suéltala.

–Está bien, está bien. –Cuando Suigetsu la suelta Hinata deja caer unas cuantas carpetas que traía en sus manos. –Oh, yo te ayudo preciosura.

–Sasuke-kun, quiero hablar contigo…

–Ahora no Karin. Estábamos ocupados, de todas formas no tengo nada que hablar contigo.

–¿Por ella me cambiaste?

–No he cambiado a nadie, Karin nunca me interesaste, entiéndelo. –El Uchiha ya enojado solo alcanza a tomar de la mano a Hinata y a perderse con ella nuevamente por las calles a paso rápido.

–No puedo creerlo…

–Pues créelo. Ella si es hermosa, es mucho más en persona. No como otras…

–Estúpido. –Se alejaron lentamente al hotel donde les esperaba su amigo Juugo. Sabían que no volverían a ver al Uchiha en un gran periodo de tiempo.

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Hinata solo miraba la espalda del moreno que la conducía de vuelta al hotel. Se preguntaba quiénes eran los tipos de hace poco. Al parecer el Uchiha sí los conocía, alcanzó a distinguir una mujer, ¿será una ex? ¿Por qué le dolió tanto verlo con ella? Pero… A Sasuke ahora le gustaba ella ¿O no?

–Pero qué estoy pensando… –Que pensamientos más posesivos. Ella no sentía amor por Sasuke, solo le atraía… Creo.

–No sé qué estarás pensando pero ya casi llegamos. –Mierda. Sus mejillas pronto estuvieron pintadas de rojo. Al levantar su mirada se encuentra con los ojos negros que han sido los protagonistas de sus raros sueños. Pronto Sasuke le brinda una sonrisa a su manera, haciendo que su sonrojo se intensificara más aún.

–Disculpe señor Uchiha, tiene una video llamada de su padre. –Un joven asistente se les acercó guiándolos al cuarto especial del hotel.

Los dos morenos se sentaron en un gran sillón–Diga. –Dijo Sasuke para iniciar la conversación, al instante se prendió el televisor.

–¡Sasuke-chan! ¿Cómo está mi niñito? –A los dos morenos les sorprendió la imagen de Mikoto Uchiha en la pantalla, Hinata lanzó una risita mientras que a Sasuke se le tiñeron las mejillas rojas.

–Tsk.

–Oh, ¿Pero qué tenemos aquí? ¿Quién es esa joven tan bella Sasuke-chan?

–Tsk. Mamá deja de llamarme así. –Sasuke no daba más de vergüenza, Hinata solo se reía, era muy divertido verlo así.

–¿Es tu novia Sasuke-chan? ¡Pero que chica más linda! –Ahora era Hinata la de las mejillas coloradas.

–No mamá... –Dijo un poco decepcionado. –Ella es mi secretaria.

–H-hai, me llamo Hinata… Hyuga Hinata. –Pero Mikoto pudo distinguir que algo había con ese par. Su hijo estaba enamorado, solo ella lo notaba a simple vista.

–Neh Hinata-chan. ¿Cómo es mi hijo contigo? –Esa pregunta les incomodó un poco, los dos morenos en Suna se miraron algo cohibidos.

–Eh, S-sasuke-san es muy buena persona conmigo, estoy muy agradecida de él. –Terminó diciendo la morena, lo que dijo es verdad. Solo se acordó de los momentos en la playa, cuando se calló él la llevó hasta el hotel, cuando se desmayó, etc. Sin darse cuenta de su carita de porcelana apareció una tímida pero bella sonrisa que solo notó Mikoto. Eso la alegró más.

–Mamá dejemos esto hasta aquí. Dónde está mi padre.

–Oh, como se demoraron mucho tuvo que atender un problema con el papeleo. En unos momentos vendrá. –Pronto se escuchó la puerta ser abierta. –Aquí está, mi amor, los chicos ya están aquí.

A la escena en la pantalla se unió Fugaku con su semblante severo de siempre. –Sasuke, tengo noticias de tu hermano. –Esperó que su hijo menor asintiera para continuar. –Itachi ha ganado su juicio y en menos tiempo del esperado. –Hinata pudo ver cómo Sasuke se tensaba. –Cumplió con su trabajo en Ame, estoy muy orgulloso de él y espero que tú también puedas hacer algo parecido pronto.

–Sí padre, estoy en eso. –Hinata pudo notar un toque de tristeza y rabia en su voz ¿Cuál era la razón de su cambio de humor tan repentino?

–Eso espero. –Esperó unos segundos para continuar y finalizar diciendo. –No tengo nada más que decir. –Y el mayor de los Uchiha se retira dejando a Mikoto en la pantalla sola.

–Sasuke-chan yo sé que tú puedes ¡Ánimo! –Pero Hinata pudo notar que el humor del moreno no cambiaba. Mikoto también lo sabía, no le gustaba ver a su hijo así. –Adiós amor, te estaremos esperando. –Sasuke no pudo más y salió rápidamente del cuarto dejando a las dos mujeres solas. –Adiós Hinata-chan, un gusto conocerte, cuida a mi niñito por favor.

–Hai Mikoto-san. Un gusto también conocerla.

–Espera… ¿Cómo supiste mi nombre? –¿Eh? Ni ella sabía… Intentó hacer memoria hasta que…

–Oh, lo supe cuando usted y el señor Uchiha tuvieron su accidente. Lo siento.

–No, no te preocupes. Ahora estamos bien, gracias.

–Hai, con permiso.

Apenas se retiró del cuarto partió rápidamente a la habitación que compartía con Sasuke. Esperaba que esta vez no se fuese como ayer en la noche a quién sabe dónde. Su alivio fue mayor cuando lo vio asomado en el balcón mirando el cielo nocturno de Suna.

–Sasuke-san… –Intentó llamar la atención del moreno. Pero nada se movió. –Yo, no sé qué puede estar pasándole yo… –Quería demostrarle que ella confía en él.

–Siempre es lo mismo…

–¿Eh? Disculpe pero no le…

–Siempre me comparan con Itachi. Estoy cansado de todo esto, no importa cuánto me esfuerce, no importa si lo hago bien, perfecto o qué se yo. Nada importa a los ojos de mi padre, siempre seré el segundo porque Itachi es el mejor. –Esto a Hinata la conmovió. Algo parecido sufrió ella en su infancia, con su hermana menor Hanabi, pero ella nunca se rindió y pudo hacer callar a todos, fue ahí cuando se va de su hogar y estudia lo que quería ser.

–Yo… Sé lo que se siente. A mí también me pasó algo parecido con mi hermana menor Hanabi, la diferencia es que Hanabi era la mejor, yo era un estorbo porque mi hermana menor me superaba en todo. Nunca me rendí y pude hacerlos callar a todos. Yo sé que usted podrá hacer lo mismo, demostrar que uno no quiere estar toda su vida a la sombra de un hermano. Yo confío en usted Sasuke-san.

–No creo que pueda, simplemente no. Itachi es el mejor en todo. –Se notaba que Sasuke quería e idolatraba a su hermano, pero en esos momentos llegaba a odiarle, y se enojaba consigo mismo por odiar a su ídolo de infancia.

–Esforcémonos, trabajemos juntos para lograrlo, ¿Qué dice Sasuke-san?

–Hmp. Está bien. –No sabía qué tenía esta chica pero de un momento a otro logró cambiarle considerablemente el humor. –Desde ahora pondremos todo de nosotros para lograr nuestra meta en Suna.

–Hai, pondré todo mi esfuerzo en ayudarle. –Los dos morenos se miraron y solo pudieron sonreírse. Mañana sería un gran día…

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Y hasta aquí les dejo este capítulo, espero que les haya gustado. Gracias por todo su apoyo, estaba realmente inspirada, al fic le quedan muchos problemas más. Habrán más personajes, todo lo que quede en duda será aclarado de a poco. En mi cuenta de Youtube próximamente se viene un video SasuHina, será dedicado al fic C;