Discleimer; ya saben que esto es sin ninguna fin de lucro monetario más que el salario que sus reviews me puedan brincar así que no sean codas, jajajaja.

Capitulo # 7

-Mentí.-admití dolido, llevo una semana sin dormir por las noches esperando a que ésta pelirroja rejega baje a la cocina en plena madrugada y no lo ah a hecho así que ya va siendo hora de que le diga la verdad.

-¿Sobre qué?-preguntó indiferente, vamos pelirroja sabes bien de que hablo no me hagas darte largas explicaciones que ya mucho ah sido para mi tener que admitirlo.

-Sabes de que hablo.-exclame con interés, ella me mira y en mis ojos intenta descubrir la verdad, le sostengo la mirada seguro y sonrío.

-No, no se de que hablas.-dice dándome la espalda para marcharse con los gemelos, ellos me miran sin entender que le dije pero se bien que ella si lo entendió.

Sólo voy a intentarlo una vez más sólo una y será ésta misma noche así que de una vez pongo el plan B en marcha o me resigno a dejarla ir.

-¿Granger?-preguntó curioso mientras entro a su habitación, ella lee un libro y para variar es uno muy grande.

-¿Qué quieres?-pregunta molesta, vaya pero si Ginevra le ah dicho todo a ella por que incluso pude sentir su enojo antes de entrar.

-Tu ayuda.-trágame escusado y llévame contigo al otro lado que no quiero estar aquí y no quiero verla reír por mi sufrir, si, estoy cantando como idiota por lo imbecil que me siento ante esto.

-¿Mi ayuda?-pero si el interés de verme humillado satisface a más de uno.

-No eres sorda Granger, me entendiste.-exclamo afligido y dolido y todas esas cosas feas que la humillación provoca.

-Si entendí sólo quería escucharlo una vez más.-ríe divertida la muy... la muy hija de muggles mejor amiga de mi pelirroja bonita a la que le partí el corazón.

-¿Entonces me ayudas o no?

-Primero en que.

-Sabes bien con quien.-que es lo importante.-Y sospechas como.

-Pero se claro.

-Haz que Ginevra baje ésta noche.

-No lo haré.-acepta feliz, yo aprieto los puños, golpeo la puerta y salgo de ahí, si, salgo de ahí que no pienso suplicarle a una... Granger hija de muggles como ella.

Camino feliz, soy feliz, no estoy furioso ni enojado ni ninguna de esas cosas feas que debería sentir y que a decir verdad si siento.

-Potter.-ahora si puedo ser feliz y jamás creí poder serlo viendo a ese cara rajada.-Ronald.-le saludo fastidiado pero bueno si Granger no quiere a Ginevra ésta noche en su cuarto se qué él si.

-Quiero tu ayuda.-digo a Potter, gracias Merlín por la sangre pura que corre en mis venas y que hace que mi cerebro funcione más rápido de lo que yo mismo pueda asimilar.-Quiero tu ayuda.-él me ve como si me acabará de tragar una botella de veneno.

-¿En qué?-sólo pregunta y miro a Ronald, y vi interés en sus ojos.

-Preferiría que fuera en privado.-admito sin querer que sea así.

-No pienso irme.-exclama Ronald comenzando a molestarse, enserio Merlín, gracias.

-Es sobre Hermione.-espero haber pronunciado bien el nombre por que de lo contrario ya lo arruine.

-¿Qué quieres con ella?-pregunta el pelirrojo apretando los puños.

-Enserio Potter prefiero que sea en privado.-reitero y él se va furioso, Potter me mira y ríe.

-Lo conseguiste Malfoy, me encargaré de que en todo lo que resta del día él no hable con ella pero créeme que si te atreves a hacerle daño a Ginny seré yo el que acabe contigo.-amenaza con un mal intento de intimidación, Potter cuando tenga tiempo te daré unos cuantos consejitos pero mientras soy feliz así.

-Antes de hacerle daño a esa pelirroja me lo haría a mi mismo.-aceptó frustrado y estupidamente pero vamos que ya no es tiempo para echarme atrás.

Potter se fue y me quedo solo en un desierto pasillo de esta fea y vieja casa será mejor que me vaya a mi habitación haber si así consigo pensar en las palabras exactas que le diré a mi pelirroja todo puede empezar con un simple ¿como éstas? pero espero realmente espero acabe en algo más.

Son las doce de la noche y sigo pegado a la puerta de mi habitación esperando oír algún ruido que me alerte de que Ginevra abandona su habitación, cinco minutos más y al fin lo obtengo, Ronald debe estar en busca de Granger para que le de explicaciones del por que yo quería hablar sobre ella, Potter hizo un buen trabajo, si, dos segundos más y mi pelirroja sale de su habitación para dejar a esos dos solos. Me tomó mi tiempo en lo que me miro al espejo, luzco bien, mi cabello esta más largo de como lo deje, mi ropa vieja me da un aire desalineado pero sin perder el estilo, creo que hasta eh crecido un par de centímetros pero este no es tiempo para mínimos detalles.

Salgo en silenció y sin hacer ruido, camino lentamente recorriendo ese camino exacto hacía ella, lo conozco tan bien que hasta creo poder hacerlo sin necesidad de abrir los ojos, la veo, sentada en una silla lejana a la entrada con la vista perdida y su camisón gastado, sonrío satisfecho y voy a mi encuentro.

-Mentí.-digo sin más y me siento a su lado, ella me mira y gira la vista al otro lado.

-¿Jugo de calabaza?-me pregunta mientras sirve un vaso para mi.

-Enserio mentí Ginevra.

-No me vengas con tonterías.

-No son tonterías sólo es la verdad.

-Estas comprometido.-asegura con miedo.

-Oye si dije eso sólo fue para herirte.-admito afligido.

-¿Herirme por que?

-Potter tiene un tatuaje y sabes que forma tiene de seguro también sabes donde.

-Vane invento eso del tatuaje y yo le dije que era un colacuerno sólo por fastidiar.

-¿Enserio?-¿dije esa estupidez de la tonta de Parkinson en vano? Por favor alguien dígame que no.

-No tengo por que mentir.-admite y yo bajo la mirada, si fue en vano lo que dije sobre Pansy.

-¿Me perdonas?-pido agonizante por que si sigo así de idiota de seguro y muero.

-¿Realmente fue mentira?

-Lo fue sólo me deje llevar por mis celos.

-¿Estabas celoso?-pregunta risueña, escusado llévame contigo a ese lugar de paz y tranquilidad donde nadie me puede alcanzar donde nadie me puede ver, si, sigo cantando por lo idiota que me siento.

Sólo bajo la mirada apenado, déjame que sea mi silencio el que acepte mi idiotez, Ginevra es lo mejor que tengo y estoy dispuesto a tragarme mi orgullo todas las veces que sea necesario sólo por ella, si sólo por ella estoy dispuesto a ser así de imbecil y estupido, amargado, pedante y egocéntrico rubio que no puede aceptar que ah perdido y tiende a recuperar todo lo que alguna vez presumió poseer, todo por ésta pelirroja que me mira sonriente y admite que me quiere sin decirlo, sólo por ella estoy dispuesto a aceptar lo imbecil que puedo ser y decirle a todo el mundo que estoy vivo y sólo puede ser por ella; mi pelirroja.

Fin

Notas de la autora; Un final más para mi lista de historia sin terminar, un epilogó y bye, bye a esta agonizante historia de sufrir, la escribí en un solo día y apenas estoy terminando de publicar, merezco tomates podridos si son necesarios, necesito algo que me haga saber que leyeron esto, necesito algo que me haga entender que no soy ignorada y lo necesito de ustedes por que mi mundo ahora es tan gris que si caigo en un abismo negro difícil de deslumbrar ustedes son los y las únicas que lo notarán, me despido por ahora y con un gran gracias entrelazado en mi.