6: El regreso de XANA.

Kadic, 20 de Septiembre.

En la habitación de Taelia, la joven bebió un sorbo de café y bostezó.

Había pasanado la noche despierta, poniendose al dia con los informes de FAPSI sobre el hacker, y los de la GRU sobre el Kadic y sus habitantes. Era agotador procesar toda aquella información, pero confiaba en que fuera esclarecedor.

Por alguna razón, el misterioso hacker parecía muy interesado en seguir a seis estudiantes de aquel instituto, lo cual avalaba la posibilidad de que simplemente fuera un compañero, un ciberacosador. Sin embargo, piratear un satélite ruso solo para eso le parecía algo demasiado exagerado, y la habilidad del hacker era excesiva. Habían pasado tres dias casi y todavía no habían conseguido recobrar el control del maldito pajaro...

Había revisado los expedientes de todos ellos, por supuesto. Parecían un grupo muy heterogeneo: dos alemanes, una japonesa, un francés, una franco-canadiense (la chica que se le parecía) y un australiano. Entre ellos, dos genios de la ciencia, dos estudiantes malisimos y otros dos que tenían una nota media aceptable...

Un pitido partió de su portatil. Se giró y vió un icono de videoconferencia en la pantalla con el escudo de armas FAPSI. Gruñó al ver aquello; los malditos técnicos del coronel Novirov no podían resistir la tentación de colocar sus sellos por todas partes.

Entró un momento en Internet y cambió el fondo de pantalla de FAPSI por un wallpaper de Aa! Megami-sama, algo que juzgó un poco más normal para un ordenador de una estudiante de intercambio. Hecho esto, abrió la conferencia.

En el interior de la embajada rusa en París, Sergei Kruchov estaba sentado ante un portatil similar. Se abrió una ventana emergente y distinguió a Taelia ajustandose unos auriculares.

—¡Buenos dias, tiburón!—saludó en ruso.—Las 6:42, nada menos. ¿Qué tal has dormido?—

El ordenador comprimiría y encriptaría la comunicación con un nuevo algoritmo de FAPSI, antes de enviarla a través de la red de satélites a dar la vuelta al mundo por una ruta siempre aleatoria, todo ello en una decima de segundo. Este procedimiento había sido adoptado por todos los agentes rusos en el exterior; la idea era que un hipotetico espía no pudiera interceptar el mensaje y perdiera el rastro de los puntos de origen y destino.

En opinión de Lianov, aquella era "la linea telefónica mas larga del mundo".

—Mal. No he podido pegar ojo. ¿Qué se supone que tienen de especial estos chicos?—

Esperaba que tú nos lo dijeras. ¿Cómo te ha ido la clase?

—Aburrida, ya me lo sé casi todo.—Taelia abrió una nueva ventana y tecleó unos cuantos ajustes.—Pero he encontrado algo interesante mientras recorría el edificio residencial.—

En el ordenador de Kruchov se abrió una nueva ventana emergente. En ella se veía un pasillo, pero la mitad del plano lo ocupaba un extintor de incendios.

¿Has instalado ya las camaras? Pues menos mal que no trabajas en la cadena TASS...

—No seas idiota. Hay una red de camaras de videovigilancia ya instalada.—informó ella a su controlador.—Simplemente me he colado en la red operativa. Te confirmo que parece que el que las instaló fuera imbecil.—

Como sea, ¿Qué has averiguado?—preguntó Kruchov.

—Muy poco. Únicamente que la red de vigilancia opera en las frecuencias de la N.S.A. He triangulado la dirección de origen y me ha llevado al centro RAFB Croughton.—

El RAFB Croughton, situado en Brackley, Nottinghamshire, era un importante nodo de comunicaciones militares para la RAF, la OTAN y los Estados Unidos. Entre sus principales funciones estaba gestionar el enorme flujo de información que el USEUCOM enviaba a casa.

—Entonces, pueden estar operando las camaras desde cualquier parte.—concluyó el ruso.

—Exactamente. ¿Instalo las mias de todos modos?—

—No creo que sea buena idea. Esa red prueba que el Kadic está bajo observación. Hay que saber qué es lo que observan nuestros rivales. Tendrás que investigarlo sin descubrir tu cobertura.—

—Entendido.—Taelia consultó el reloj.—Bueno, tengo que ir a clase. Trataré de averiguar algo más...—

Mientras caminaba hacia la clase, pensó en como entablar conversación con aquel grupo al que vigilaba el hacker; Jeremie Belpois, su doble Aelita Stones, y todos los demás. ¿Qué podían tener en común? Aparentemente nada, pero tal vez hubiera algo...

Recordó algo; Jeremie, el genio del grupo, siempre iba a todas partes con un portatil en una maleta. En principio, no existía ninguna razón para que se lo llevara incluso a clase de gimnasia... ¿Y si ahí estuviera la respuesta?

Decidió que, en cuanto pudiera, sembraría las habitaciones de camaras y micros y revisaría el portatil de Jeremie.

No tenía el más minimo escrupulo de conciencia; aquello era parte de su misión, nada más.

La fabrica.

Si Taelia hubiera sabido que el portatil de Jeremie era objeto de deseo para más gente, se habría asombrado por ello.

—¿Qué le robemos el portatil a Jeremie?—preguntó Milly incrédula.

Eso mismo.—asintió XANA.—Dentro hay información valiosa que necesito cuanto antes para poder detenerle en sus planes terroristas.

No explicó que esa información era el superescaner que alertaba de la existencia de torres activadas. Tampoco añadió que había probado a desprogramarlo de mil formas distintas, sin éxito, antes de optar por un medio tan directo como aquel. El maldito mocoso era casi tan buen programador como Waldo Schaeffer, y el nucleo base del programa era el mismo que usaba XANA, asi que tampoco podía desconectarlo sin perder su propio superescaner.

—Esto no me gusta un pelo.—señaló Tamiya.

—¿Eso no es robar?—preguntó Milly.

Robar es una palabra muy fea...—señaló XANA melosamente.—Llamemoslo "tomar prestado"...—"sin devolución" añadió para si.

—¿Qué hay de interesante ahí dentro?—insistió Milly.

Durante aquella noche, ambas habían tenido que oir una increible historia.

XANA les había explicado que había sido creado como protector de un arma informatica de alto secreto, en el contexto de algo llamado "Guerra Fría" que no les sonaba de nada.

Al pedir más detalles, se habían enterado de que la guerra fría había sido una epoca de enfrentamiento entre Estados Unidos y algo llamado "Unión Soviética", que supuestamente estaba en donde todos los mapas que había en Internet señalaban a Rusia.

Por si esto no era bastante absurdo, XANA explicó que Jeremie había encontrado (no sabían muy bien como) la maquina, que no era otra cosa que el superordenador, y pretendía utilizarla para sus propios planes de conquista y dominación mundial.

Según describió XANA, Jeremie y sus amigos llevaban meses programando ataques terroristas para derribar el gobierno francés y europeo gracias al superordenador. Ataques que únicamente el, XANA, había logrado detener.

¿Y como es que no nos hemos enterado de nada de todo eso?—había planteado Tamiya, muy escéptica.

Entonces XANA batió su record de sinsentido hablandoles de un programa de ordenador llamado "Vuelta al Pasado". Según les detalló, este programa ¡enviaba a todo el maldito planeta de vuelta en el tiempo!, hasta un maximo de siete días, y era utilizado por él para revertir los efectos de los atentados de Jeremie contra la Tierra.

¿Puedes mostrarnos como funciona?—

Podría, pero entonces no recordaríais nada de lo sucedido aqui.—señaló XANA.

No agregó que si activaba la Vuelta al Pasado sería lo mismo que llamar a los móviles de Jeremie y compañía y anunciarles "¡EH, GUERREROS DE LYOKO! ¡SOY XANA Y HE VUELTO PARA VENGARME!". Aun no era el momento de dar la cara ante ellos.

Es verdad...—

¡No te irás a creer semejante disparate!—

¡Todo esto ya es un disparate por si solo! ¡Estamos hablando con un ordenador, Tamiya! ¡Se supone que nada de todo esto existe todavía!—

En el presente, Milly y Tamiya deliberaban entre ellas.

—Esto es demasiado raro. ¿No deberiamos llamar a la policía?—

—No creo que ni la policía supiera que hacer.—objetó Milly.—¿Es que no has visto Terror en el Hospital? Nos llevarían a una base secreta a hacer horribles experimentos con nosotras.—

—¡No digas eso! ¡Me dá miedo!—

—Y a mi.—

XANA esperó en segundo plano mientras aquellas dos discutían entre si. Una vez más, deseó haber escogido unos peones menos imbéciles para que fueran sus agentes. Pero sin activar las torres poco más podía hacer...

Comprobó una vez más el sistema de segumiiento de telefonía movil; había empleado su tiempo en reprogramar los ordenadores del servicio de inteligencia francés, copiandose dentro, para poder utilizar sus recursos siempre que le viniera en gana, sin que los operadores humanos se dieran cuenta y sin tener que activar una torre para ello.

Utilizar el satélite ruso se había vuelto peligroso; aquellos tipos de ¿FAPSI? (en sus tiempos se llamaba KGB) tenían acceso a todo lo que rastreaba a través del satélite y eran muy tenaces en sus esfuerzos por recobrar el control de su pajarito. Por suerte, basandose en la información que había captado en su base, estaban convencidos de que el hacker era humano y no habían llegado a ninguna conclusión sobre sus propositos.

La sola idea le hacía esbozar el equivalente digital de una sonrisa sardónica. ¿XANA humano? Era MUCHO más que un simple humano. Y pronto, muy pronto, sería la hora de demostrarlo...

Aquellas dos le miraron.

—Lo haremos.—decidió Milly.

—Pero queremos saber TODA la verdad.—apostilló Tamiya.

De acuerdo.—asintió XANA. En el fondo aquella promesa era una cuestión teórica, ya que pensaba eliminarlas de todos modos en cuanto dejaran de serle útiles.—Os ayudaré en la medida de mis posibilidades.—

—¿Cómo piensas hacerlo?—

—Enviandoos actualizaciones de posición de los amigos de Jeremie al movil.—

—¿Puedes hacer eso?—

—Hay poco que no pueda hacer.—

Milly y Tamiya se miraron.

—Vamos allá...—

Clase de Literatura, el Kadic.

—Hoy vamos a estudiar a uno de los grandes de la literatura: Alexandre Dumas. Para quien no lo sepa, Dumas, quien vivió entre 1802 y 1870, está considerado uno de los mayores escritores en lengua francesa. Su obra mas conocida internacionalmente, Los Tres Mosqueteros, no es sino la primera de una trilogía que...—

Taelia se tapó la mano con la boca para que no la vieran bostezar.

Conocía a los Tres Mosqueteros de sobra; para perfeccionar su conocimiento del francés, el profesor de idiomas del SVR le había obligado a leerse la edición original y la moderna. Lo mismo valía para sus continuaciones, Veinte Años Después y El Hombre de la Mascara de Hierro...

—Una gran película.—oyó decir a Odd cuando el profesor les mencionó la Mascara de Hierro.

—¿Pero que dices? Era malisima.—le rebatió Ulrich.

El profesor Fumie cruzó los brazos.

—Ya que parece que los señores Stern y Dellarrovia poseén tan amplios conocimientos acerca de la obra de Dumas, supongo que no les importará dar la clase en mi lugar.—comentó en voz muy alta.

Varios alumnos se rieron. Odd y Ulrich agacharon las cabezas.

—Deberiais prestar mas atención.—les regañó Aelita.

Discretamente, Taelia sacó el movil del bolsillo y accedió al menú de opciones. Por supuesto, tampoco era corriente; se trataba de una de las más modernas creaciones de los tecnicos rusos, suministrada en Berlín. Además de incluir las utilidades tipicas de todo movil, incluía encriptador de llamadas, clonador de moviles, radio sintonizada con frecuencias policiales y militares, sistema GPS de seguimiento por si el del reloj fallaba, escaner y quebrantador de cerraduras electrónicas.

Activó el menú de clonación e introdujo el número de Aelita, consultando una nota que había anotado en un trozo de papel de arroz antes de ir a la clase de historia. El papel de arroz era indispensable en el escritorio de todo buén espía por la posibilidad de hacerlo desaparecer simplemente comiéndotelo.

El mensaje de "Clonación completada" apareció en la pantalla. Cerró aquel menú y marcó un nuevo número...

Lyoko.

Una alerta saltó en las pantallas de XANA.

Este pasó a segundo plano un examen de las especificaciones del nuevo avión de combate no tripulado francés y colocó en primer plano el motivo de la alerta. Era el sistema de seguminiento que había fijado en el movil de Aelita; mostraba el mapa de la Academia Kadic y ¡dos! puntitos identificados como "Aelita".

En principio, creyó que era un error del satélite. Activó la actualización, pensando que así se arreglaría...

No hubo ningún cambio.

Para aumentar su perplejidad, una nueva alerta saltó. En esta ocasión, era el movil de Odd. Consultó los datos del satélite una vez más; la posición de Odd pasó a ser señalizada por dos puntos.

XANA no entendía nada. O el satélite se había estropeado, o alguien se había tomado la molestia de clonar los moviles de los Guerreros de Lyoko. ¿Pero quien y por que?

Se planteó sus opciones. Pese a lo que dijera el guionista de Person Of Interest, clonar un movil no era tan facil como parecía. De hecho, limitaba considerablemente las opciones a MI6, MI5, CIA, NSA, FBI, FAPSI, FSB, SVR, GRU, DGSE, BND, MOSSAD, ISI, SMS y Mukhabrat (0)... Realmente, solo las limitaba a Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Rusia e Israel.

Limitandose a los tres paises que estaban al corriente de la existencia de XANA y del Proyecto Cartago (y que tal vez supieran algo del Kadic), rusos, estadounidenses y franceses.

¿Cuál de ellos había sido capaz de infiltrar a alguien en el Kadic?

Su busqueda le condujo a hallar el rastro de Dauntless y del agente francés, Faucon. Examinó sus expedientes militares. Aunque le sorprendía la identidad de ambos, puesto que normalmente se comportaban como unos idiotas en sus ataques, estaba claro que ninguno de ellos era el misterioso agente X. Por tanto, había un tercer agente, posiblemente ruso, infiltrado en el Kadic y, por alguna razón, interesado en el grupo...

Empezó a elaborar planes de contingencia para enfrentarse a "monsieur X"...

Algo devolvió su atención al mundo real. Aquellas dos estupidas humanas estaban discutiendo entre ellas y parecían haber llegado a alguna conclusión. Pudo oir perfectamente lo que le anunciaban a través del microfono.

—Esto es muy raro.—

—¡Eso!—

—¡No vamos a ayudarte!—afirmó Milly.

—¡Asi se habla!—la respaldó Tamiya.

—Pues si no quereis ayudarme voluntariamente, lo hareis por la fuerza.—anunció XANA activando una torre...

En la Tierra, Milly y Tamiya observaron como sus moviles sonaban. Antes de que les diera tiempo a colgar, un rayo salió del movil de la pelirroja y se dividió en el aire, alcanzandolas a las dos.

Finalmente, se incorporaron. El ojo de XANA centelleaba en sus pupilas.

—¡Acabad con los guerreros de Lyoko!—ordenó XANA.

—Tu mandas, XANA...—asintieron al unísono antes de echar a correr en direcciones distintas.

El Kadic.

Dit, dit, dit, dit, dit.

Jeremie contempló incrédulo la ventana emergente de "Torre Activada" que ocupaba su portatil.

—¡XANA ha vuelto!—gritó antes de sacar el móvil y marcar el numero de Yumi.—¡Yumi, es urgente! ¡XANA...!—

Ese fue el momento que escogió Tamiya para caerle encima y empezar a estrangularle.

—¡Aaaaaah!—gritó el genio de la ciencia, luchando por quitarsela de encima.

Cogió el primer objeto que encontró, que resultó ser la mochila, y golpeó con el a Tamiya. La mochila la traspasó como si fuera un fantasma, momento que aprovechó Jeremie para escapar. Una vez fuera de la biblioteca, sacó el movil y llamó a un numero.

—¡XANA ha vuelto!—anunció.—¡No se como lo ha hecho, pero es asi! ¡Coged a Aelita e id a la fabrica, YA!—

Tamiya atravesó la puerta y miró a su alrededor. Una vez le encontró, salió corriendo hacia el...

—Recibido.—asintió Ulrich al otro lado del telefono. Miró a Odd; ambos estaban en el salón de juegos, echando una partida de ping-pong.—XANA ha vuelto.—

—¿Cómo es posible algo así?—preguntó Odd dejando la raqueta.

—No lo se, pero vamos a la fabrica. ¡Rápido!—ordenó Ulrich.

Los guerreros de Lyoko echaron a correr por los pasillos... solo para ser detenidos por Jim.

—No tan rápido. ¿A dónde vais?—inquirió el fornido profesor, cortandoles el paso.

Odd soltó un suspiro.

—Jim, ahora no tenemos tiempo de explicártelo.—negó el chico.

El profesor negó con un dedo.

—Ah, ah. No intentes enredarme otra vez. A ver si te has creído que soy idiota.—Cogió del brazo a Odd y Ulrich.—Queréis escaparos de clase para dedicaros a... conspirar, ¿no es cierto?—

—No, no lo es. —aseguró Odd.

—¡Claro que es cierto! Dellarrovia, no te creas que te vas a librar tan fácilmente.—amenazó Jim.—Si te piensas que soy tonto, estás muy equi...—

Tuvo que interrumpirse cuando le alcanzó un rayo. Odd se apartó y miró hacia quien le había salvado.

—Gracias, Milly...—

Milly le miró fijamente y le disparó un rayo al estomago.

—Eh, ¿Qué forma es esa de tratar a un amigo?—se quejó Odd esquivando el ataque con una pirueta.

—Es XANA.—constató Ulrich mirando los ojos de la chiquilla.—No somos amigos suyos.—

Los dos echaron a correr de vuelta hacia el gimnasio, donde Ishiyama ya había salido de clase y caminaba hacia ellos.

—Jeremie me ha avisado. Id a la fabrica, yo la distraeré.—ordenó Yumi.—Y avisad a los demás.—

—Ya nos ha avisado Jeremie.—señaló Ulrich.—Buscales a el y a Aelita, quizá estén en problemas.—

Yumi echó a correr hacia el edificio residencial y los chicos a la fábrica. Odd sacó su telefono y marcó un número.

—Aelita, te necesitamos...—

Residencial del Kadic, habitaciones femeninas.

—¿Cómo? ¿Qué XANA ha vuelto? Si, Odd, ahora voy.—decia Aelita por el telefono mientras se calzaba en su habitación.—Estaré en la fabrica enseguida, no te preocupes.—

Terminó y se disponía a salir, cuando la puerta se abrió de golpe. Se preparó para hacer frente a un ataque de XANA, y se encontró contemplandose a si misma.

—¿Qué te pasa? Parece que hayas visto un fantasma.—le preguntó su doble.

Aelita suspiró aliviada.

—Taelia, que susto me has dado.—

Taelia reflexionaba a toda velocidad. Aelita había adoptado una postura claramente defensiva cuando ella había irrumpido en su habitación. Eso, sumado a la conversación captada por el movil de Aelita, que hablaba de un tal XANA, posesiones y una fábrica, demostraba que sabía muy bien que era lo que estaba pasando. Tenía pocos segundos para decidir como actuar, pero tomó una decisión enseguida.

—Tengo que pedirte un pequeño favor.—dijo metiendose la mano en el bolsillo.

—Claro, pero luego. Ahora tengo prisa.—la atajó Aelita.—¿De que se trata?—

Taelia hizo un rápido movimiento; Aelita notó que algo le golpeaba en la sien y cayó en la cama, atacada por un fuerte dolor que nubló su visión...

—Solo préstame tu identidad.—la oyó decir mientras perdía la consciencia...

(0) Servicios de inteligencia, respectivamente, de Reino Unido, Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania, Israel, Pakistán, China y los paises arabes. No es broma: en todos los paises arabes conocidos, el servicio de inteligencia se llama Mukharabat.