PATO

'' Creo que me tiene miedo. '' Gisela dijo, intentando que el bebé no se moviese tanto en sus brazos. '' Estate quieta, joder...'' Carl miró medio sonriendo, aún estaba muy triste, Sandra había tenido que dormir con él esa noche, y los dos habían estado llorando, por las pérdidas, ella más que nada por la pérdida de Carol.

Y el silencio volvió a caer, tenso, incómodo, se miraban los unos a los otros sin saber qué decir, solo hablaban con los ojos.

'' ¿Estáis todos bien?'' Se giraron y miraron a Rick, que entró en la sala, parecía limpio, pero aun se le notaban las manchas de sangre seca en las manos.

'' Si, bien. '' Hershell intervino, mirándolo serio. '' ¿Cómo estás tu?''

'' He limpiado el pavellón de la caldera. '' Rick evitó contestar, pero por el tono de voz, todos asumieron que estaba fatal.

'' ¿Cuántos había?''

'' No lo sé, una docena, dos, tengo que volver, solo quería ver como estaba Carl...'' Rick y Daryl se miraron, las pérdida de Lori le había afectado más de lo que todos habían imaginado, y él se pregunto si en el caso de que perdiese a Sandra se pondría igual.

'' Rick, nosotros sacaremos los cadáveres, no tienes por qué hacerlo tu. '' Glenn se levantó de la silla, intentando parar a Rick.

'' No, prefiero hacerlo yo. '' Rick asintió y se acercó a Daryl, que estaba al fondo de la sala. '' ¿Tenéis todos pistola y cuchillo?''

'' Si, pero estamos cortos de munición. ''

'' He pensado en ir con Glenn a por más cosas, miré anoche una guía, hay armerías y supermercados. '' Sandra interrumpió a Daryl, que iba a hablar.

'' Y la sala del generador está limpia, Axel la está arreglando, por si hay una emergencia, y esta tarde impiaremos las plantas de abajo. '' Y con la información, Rick salió de ahí, cerrando la puerta tras de sí, sin hacer ningún caso a la niña.

'' Será momento de ponernos en marcha. '' Oscar dijo, mirándo a Daryl, que asintió levantándose. '' Te espero en el pavellón. ''

En unos minutos, todos empezaron a moverse hacía un montón de destinaciones, cada uno por su lado, y las dos chicas españolas se quedaron sentadas, con el bebé.

'' Ten cuidado ahí fuera.'' Gisela no miró a su mejor amiga a la cara, y esta asintió, abrazándola por los hombros.

'' Volveré, siempre vuelvo. '' Las dos sonrieron y se miraron, suspirando. Sandra besó la mejilla de Gisela, tenía un mal presentimiento. '' Vigila a Daryl, si me pasa algo, que no se vuelva loco como Rick. '' Gisela asintió y Sandra se levantó, para depedirse de Daryl.

'' Nos vamos ya. '' Glenn la paró por el camino, cogiéndola del brazo.

'' Tengo que hablar con Daryl. '' Asintió y la soltó, Maggie lo tenía abrazado como si fuese una lapa.

Lo encontró buscando el carcaz con las flechas cerca de su colchón, levantando cosas hasta que lo encontró, se giró y se la encontró de cara, sonreía como si no pasase nada, y eso le encantaba a Daryl.

'' Me voy ya. '' Dijo, cogiéndolo de la mano, lo miró de nuevo, ese hombre no se duchaba, pero aún así se veía demasiado guapo, maldito y sensual Daryl Dixon.

'' Ten cuidado. '' El pateador ni la miró a los ojos, la seguía mirando a la mano, ella tan limpia y él tan sucio. Se acercó a ella y la besó, preocupado de no poder ir con ella.

'' Tu debes tener más cuidado que yo, creo. '' Se separó de él y miró abajo, Glenn la esperaba de brazos cruzados en la puerta de los pavellones. '' Nos vemos esta noche. '' Le despidió con la mano y bajó corriendo, uniéndose a Glenn.

Se subieron al viejo coche de Rick, el rojo que sonaba como si le faltase medio motor. Glenn le pasó una mochila vacía y una lista de lugares, junto a otra lista de objetos.

'' Tú eliges el lugar, yo conduzco. '' Sonrío y Sandra señaló un lugar, el segundo, un supermercado al norte de donde estaban. '' Perfecto. '' Y encendió el coche, largándose de la prisión.

Ninguno de los dos cerró la boca en todo el viaje, hablaban de cualquier cosa, incluso de si una paloma estaba en el arcén, estaban empezando a aburrirse.

'' Todo despejado. '' Dijo sonriendo y secándose la sangre que había caído del último caminante de la calle, se acercó a Glenn, que observaba la puerta con preocupación. '' ¿Pasa algo?''

'' Es un bonito día. '' Asintió mirando al sol, brillaba y hacía una calor de narices, pero era un día bonito. Glenn cogió las tenazas y abrió las cadenas, y justo después, seis malditos pajarracos salieron del supermercado, volando, asustando a los dos por igual.

'' Ese pato... '' Sandra señaló un peluche de pato, era amarillo y llevaba un sombrero muy gracioso. '' Si, ese, ¿no es el de Pocoyó? '' Glenn sonrío y cogió el peluche, mirándolo. '' Cógelo para la niña, es mejor eso que una cbeza de caminante...''

Salieron a la media hora, la suerte les había sonreido y posiblemente no necesitarían nada para la niña en mucho tiempo, incluso había encontrado ropa de bebé, y también bastante comida.

'' Llegaremos a la prisión justo para cenar. '' Glenn gritó, estaba muy contento, igual que Sandra, que aguantaba la cesta roja con mucha alegría.

'' Que ganas de llegar a casa...'' Glenn cambió de cara, estaba sorprendido.

'' ¿Y dónde está eso qué llamáis casa?'' NO Sandra se giró tan rápida que se mareó, viendo a Merle apuntándola con una pistola. Sacó la suya propia en menos de dos segundos y apuntó.

'' ¿Merle?'' Glenn dijo, no se lo podía creer, al igual que ella, que lo miraba con miedo, tenía una especie de cuchillo atado a su muñón.

'' ¡Vaya!'' Merle sonrío, dejándo su pistola en el suelo y acercándose, con las manos en alto. '' Joder, que guapa estás. ''

'' Estás vivo...'' La chica dijo en un suspiro, sin creerlo aún.

'' ¿Puedes decirme si mi hermano también lo está?'' Sandra se sacó el círculo de la botella y se lo colocó bien, enseñandolo. Después, asintió. '' Llévame con él, y te prometo que olvidaré todo lo que pasó en Atlanta. '' Sandra bajó la pistola, lo entendía, pero Glenn la levantó, mirando su muñón. '' ¿Te gusta, eh? Encontré un almacén de suministros médicos, me lo hice yo mismo...''

'' Le diremos que estás aquí, y él vendrá a buscarte. '' Sandra cerró los ojos, eso iba a salir mal. '' No te muevas. ''

'' Confía en mí, vamos...'' Merle pidió, a frase huye, esto va a salir mal no paraba de sonar en la cabeza de Sandra, que observaba en medio sin saber qué hacer.

'' Te quedas aquí. '' Finalizó la frase, cabreando a Merle, que disparó al cristal del coche y cogió a Sandra, apuntándola con la pistola.

'' ¡Suéltame, hijo de mil putas!'' Pataleó, pero cada vez que pataleaba la cogía más fuerte.

'' ¡Suéltala!'' Dijo apuntando a Merle, eso a Daryl no le iba a gustar nada de nada.

'' Deja el arma en el coche, vamos. '' Glenn hizo caso, dejando el arma en el capó del coche. '' Sube al coche, tu conduces. ''

'' No iremos a nuestro campamento. '' Negó, sonriendo y mirando a Sandra.

'' Iremos a otro lado, ¡vamos!'' Tiró a Sandra a la parte trasera del coche y la apuntó con la pistola, directamente al cuello.

Tenía los ojos vendados y la boca tapada con esparadrapo, notaba la respiración de Glenn y eso la calmaba, pero aun así la sensación de no saber qué pasaba la ponía mala.

'' ¿QUÉ ES ESTO?'' Escuchó la voz furiosa de un hombre, que cerró la puerta. '' Oh dios mío. '' Lo escuchó razonando con Merle, y escuchó trozos de conversación, y no le gustaron nada. '' Y a ella, llevadla donde dejamos a las de su especie, la quiero en el cobertizo. '' Los dos hombres rieron, y ahí Sandra se dio cuenta de que estaba jodida.

'' Vamos nena, te llevo a tu nueva casa. '' Notó como alguien a levantaba y la llevaba en brazos, pero por mucho que lo intentase, no podía moverse.

Se dió contra algo duro en cuanto la tiraron, supuso que sería la pared o algún armario, la desvendaron y le quitaron el esparadrapo, pero estaba demasiado atontada por el golpe.

'' ¡Merle, está sangrando!'' Se tocó la frente notándola húmeda, pero no se dio cuenta, solo de cuando le pasaron su venda y abrió los ojos, viendo a Merle.

'' ¡Sácame de aquí!'' Ordenó, levantandose como pudo, tocó lo que la había golpeado, eran bigas de madera que formaban un pequeño cobertizo, lleno de paja.

'' Supongo que me habrás insultado, pero al no entenderte, me da igual. '' Merle le dio la vuelta y le ató las manos, bajo los empujones que ella daba. '' Te quedarás aquí esta noche, y la próxima, y las que vengan, hasta que me digas dónde está mi hermano. ''

'' Espera sentado. '' Sonrío cínicamente y le ató más fuerte las cuerdas, haciéndole daño en las muñecas.

'' Ya hablarás, ya. '' Y con eso, la volvió a dejar en el suelo, sin delicadeza, haciendo que fuese a parar al lado de unos cuadrados de paja. Cerró la puerta tras de sí, y entonces escuchó las risas de los hombres, mientras ella se acostumbraba a la oscuridad.

'' No...'' Se puso las manos por delante contorsionandose, por suerte, tenía flexibilidad. Se levantó con dificultad y se puso las manos en la frente, notando la humedad de la sangre.

Miró entre las bigas del cobertizo, la poca luz que había no le permitía distinguir entre las sombras que habían, se rindió, buscando una salida provisional, lo cuál la frustró y desesperó más al ver que no había una simple grieta que romper con disimulo, estaban muy altas.

Y mirando a la pared, llegó la mañana.

Gisela estaba dando tumbos por la prisión, nerviosa, se movía de un lado a otro, preguntándose por qué su mejor amiga no había llegado aún, , miraba a la puerta esperando a que entrase dando tumbos, pero llevaba toda la noche ahí y eso no había pasado.

Y cuando se abrió, fue Rick para traer a una mujer de color desconocida. Los dos se miraron, Gisela miró atrás, esperándo a la entrada estelar del marido de su mejor amiga, pero tampoco llegaba.

'' ¿De dónde has sacado la leche de bebé?'' Rick preguntó, mirando a Daryl, estaba atacado, y aunque no se le notase en el cuerpo, se le notaba en los ojos, que se movían nerviosos, y también en el habla, que temblaba. Gisela juraría que era la primera vez que oía a Daryl nervioso.

'' Se le cayó a un asiatico, y a una chica guapa. '' Sandra Los dos pensaron a la vez y se miraron, estaban peor que antes.

'' ¿Qué les pasó?'' Daryl empezó, imaginándose lo peor. '' ¿La atacaron?'' Le dieron pequeños espasmos en los brazos, se negaba a pensar que estuviese muerta.

'' No, se los llevaron. '' Gisela se puso la mano en la frente, cerrando los ojos y sentándose, era peor que que estuviese muerta. '' Se los llevó el mismo cabrón que me disparó. ''

'' Vámonos. '' Daryl dijo, negando con la cabeza. Rick se giró a él, recordando los enfados de Daryl.

'' Voy contigo. '' Gisela se levantó, siguiendo a Daryl a la puerta, nadie iba a tocar a su mejor amiga, no mientras ella siguiese viva.