CAPÍTULO 6
SERENA
Por primera vez en mucho tiempo me sentía plenamente feliz, tras nuestro maravilloso desayuno aún después del desafortunado accidente de la comida quedé más que convencida que no era mala idea eso de vivir juntos, al fin y al cabo Darien en el poco tiempo que lo conocía me había demostrado más cariño y apoyo que Seiya en todos los años que estuvimos juntos. Por una vez en mi vida iba a arriesgarme, solo quedaba esperar no llevarme otra decepción. Perdida en mi felicidad llegué al trabajo con una sonrisa imborrable en mi cara.
-Parece que alguien disfrutó mucho el fin de semana…- dijo Kakeru en tono bastante sugerente y le sonreí.
-La verdad es que ha sido el mejor de mi vida…- suspiré perdida en los recuerdos y él me abrazó.
-Me alegro mucho por ti Sere, te lo mereces.
-Me gusta mucho…-el me guiñó.
-No te culpo, si no fuera porque tiene otros gustos me lo quedaba para mí…- le di un leve codazo en el brazo.
-¡No digas tonterías!- me pasó el brazo por los hombros y me guió dentro mientras que seguíamos conversando.
-No son tonterías…Son sueños…No sabes la suerte que has tenido con ese bombón…- reí.
-Sí, tienes razón…- Darien era maravilloso- Y eso que no sabes lo mejor… - dije haciéndome la interesante y él me miraba expectante.
-¿A qué te refieres?
-Me ha pedido que vivamos juntos…- él se quedó en shock.
-¿Qué? ¿Vivir juntos?- asentí.
-A mí también me sorprendió, incluso me negué al principio pero después de haber pasado estos días…- me interrumpió más que feliz.
-Debió ser muy bueno para que consiguiera cambiar tu opinión respecto a las relaciones…- resoplé.
-Solo era desconfiada…- me guiñó.
-Y tuvo que venir un dios griego recién salido del Olimpo a hacerte confiar de nuevo…- dijo tan serio que no pude evitar reír a carcajadas, él se quedó mirándome bastante sorprendido y entusiasmado, no recordaba la última vez que había reído tanto.
-Darien es especial…- dije como explicación.
-Me imagino lo especial que debe ser…- guiño- sobre todo en la cama…- volví a reír mientras que recordaba eso mismo ¡Dios! Darien era perfecto, sólo de recordar su manera de tratarme y como se enfrentó a Seiya…
-¡Mierda!
-¿Qué pasó?- suspiré intentando tranquilizarme para contarle lo ocurrido.
-El Sábado me llevó a uno de sus Clubs para conocer a su familia…- asintió contrariado- allí me encontré con Seiya- abrió los ojos horrorizado.
-¡A ese imbécil!- asentí.
-Por lo visto va a actuar allí…- me interrumpió bastante enojado.
-¡No lo puedo creer! ¡Tu novio debería haberlo echado de una buena parada en el culo!- reí recordando su reacción.
-La verdad que es que me preguntó si quería que lo echara…
-¿En serio?- asentí- en ese caso merece todo mi respeto, se ve que sabe apreciar lo bueno- me abrazó, tras unos segundos en silencio siguió- deberías haberle dejado hacerlo- volví a reír.
-No soy rencorosa, es verdad que me dolió mucho pero creo que gracias a Darien he logrado superarlo…- me despegó de él.
-¿De verdad Sere? ¿Lo dices en serio?- su cara era una mezcla de alegría y sorpresa.
-Sí, el hecho de verlo cara a cara me sirvió para asegurarme.
-Te dije varias veces que deberías haberle plantado cara antes- rodé los ojos.
-No me apetecía y todavía sigue sin hacerlo, pero ya que no tuve elección por lo menos me sirvió para saber que solo siento decepción por él- asintió algo pensativo.
-He escuchado que tiene problemas…- negué, no me apetecía saber nada de ese tipo.
-No me interesa, es lo suficientemente mayorcito para saber lo que debe hacer y lo que no- me imaginaba de qué tipo podían ser sus problemas y la verdad que no quería verme envuelta en ninguno, él rió.
-¡Esa es la actitud!- sonreí, por primera vez en mucho tiempo me sentía liberada.
-Sí, ya era hora…- asintió conforme y enseguida cambié de tema, tenía que ponerme manos a la obra con lo mío- Ahora voy a ponerme a escribir, no quiero que nadie me moleste…- me dio un beso en la mejilla.
-Haz tu magia nena…Yo haré la mía…- me guiñó y se fue, una vez sola me centré en lo mío…No sabía cuánto tiempo había pasado hasta que llamaron a la puerta.
-¡Pase!- al abrirse la puerta pude ver a Kakeru junto a un hombre más o menos de mi edad.
-Serena, ha venido a conocerte el director de la película…- ¡Mierda! ¿Qué querría ahora?
-Hola, siéntese…- los invité, ellos lo hicieron frente a mí y lo miré expectante por lo que quisiera decir, él era el único que conocía mi identidad y solo fue porque fue una de las condiciones que puso para firmar el contrato.
-Lamento no haber venido a presentarme antes…- me dio su mano, al cogerla me besó en el dorso de forma bastante ¿sensual? ¡Nooo! ¡Seguro que solo eran imaginaciones mías!- mi nombre es Diamante…- me guiñó un ojo- encantado Serena…- su mirada hizo que me ruborizara totalmente.
-Lo…Mismo digo…- dije algo nerviosa mientras me removía en mi silla, Kakeru al ver mi reacción enseguida se adelantó.
-Diamante necesita tratar algunos detalles contigo…- él lo interrumpió.
-Verás Serena, tu historia es genial y perfecta pero hay algunos cambios que me gustaría hacer y quisiera hablarlos en privado contigo…- tosió un poco y miró de reojo a Kakeru.
-Yo no tengo inconveniente, de todas maneras tengo cosas que hacer…- se disculpó Kakeru para darnos privacidad, miró su reloj- es casi la hora de comer ¿Por qué no lo hacen juntos y hablan con más tranquilidad?- ¡Mierda, Darien!
-La verdad es que tenía planes para comer…-intenté escabullirme pero Kakeru me interrumpió.
-Serena, estoy seguro que puedes posponerlo…- dijo entre dientes y entrecerrándome los ojos.
-Pero…- iba a quejarme y negó, supongo que el trabajo era lo primero. También lo era para mí hasta ahora ¡Dios! ¿Cómo era posible que Darien hubiera cambiado por completo mi mundo en tan solo un par de días?
-Serena…-me llamó Kakeru y asentí, de todas formas no le importaría que lo dejáramos para luego, si íbamos a vivir juntos no sería ningún problema. Tendría que verlo después…
-Si me dan unos minutos lo solucionaré…- les dije sonriendo y con móvil en mano, ellos asintieron y salieron para darme privacidad. Intenté varias veces llamar al móvil de Darien pero no me daba señal… ¿Estaría ocupado? Estaba dudosa de buscar el número del club para llamarlo allí, de todas formas los conocía a todos y podrían pasarme con él o darle el recado… Después de unos minutos me decidí por buscarlo y enseguida contestaron.
-¡Club Millenium! Habla Ayato…- sonreí al escucharlo.
-Hola Ayato soy Serena…
-¡Hola preciosa! ¿Cómo estás?
-Bien…Yo necesito hablar con Darien y…
-Está en su cueva, deberías de llamarlo al móvil- suspiré.
-Lo he intentado varias veces pero nada…No me da señal.
-Sigue intentando, la verdad no me gustaría entrar a molestar cuando anda en sus cosas porque es terrible cuando se enfada – dijo en un tono como de película de terror y no pude evitar reír.
-Está bien, lo seguiré intentando o llamaré de nuevo.
-Ya casi es la hora de comer, no creo que tarde mucho en salir.
-Está bien, gracias Ayato.
-De nada preciosa…- colgué, seguí tratando de marcar su móvil sin éxito y llamé varias veces más al club sin que Darien hubiera terminado, así que la última vez que llamé…
-Ya que no consigo hablar con él dile que…- estaba por dejarle el recado a Ayato.
-¿Sabes qué? Voy a llevarle el teléfono, no creo que me mate cuando sepa que eres tú…- reí.
-Yo abogaré por ti- rió.
-Eso espero, soy muy joven para morir… Si algo he aprendido de Darien en todos estos años es que es temible cuando se enfada. Aunque si pregunta yo no he dicho nada…-volví a reír.
-Prometo ser una tumba…
-Un momento…- escuché el llamar a una puerta y a ellos hablando, Darien enseguida se puso al teléfono.
-¿Serena?-preguntó algo preocupado, no pude evitar gritar contenta por haber dado con él, no me gustaría darle plantón a través de terceros.
-¡Darien!... ¡Menos mal que doy contigo! Quería avisarte que no podré salir a comer hoy…- suspiré, no podía decirle realmente con quién o lo que iba a hacer aunque quisiera, así que solo le di una explicación superficial- se me ha presentado un imprevisto que necesito tratar…- me quedé callada esperando su respuesta, por nada del mundo quería que se enfadara por algo así, al ver que no decía nada quise cambiar a algo más cómodo- ¿Nos vemos a la noche cuando salga?
-Sí, claro no te preocupes, luego nos vemos…- no pude evitar suspirar de alivio y agradecerle con demasiada efusividad.
-¡Gracias!... ¡Un beso Darien!- dije embargada de felicidad, no podía esperar a la noche para volver a verlo.
-Otro beso para ti…- colgué con una sonrisa de boba en mi cara antes de coger mis cosas y salir a buscar a Diamante. Lo encontré junto a Kakeru en su despacho.
-¿Nos vamos?- sonrió.
-Parece que tu asunto ha tardado más de la cuenta…- me sonrojé ¿Por qué demonios me pasaba? Debía superar mi timidez cuanto antes, aunque si lo pensaba bien cuando estaba con Darien me sentía tan a gusto que no estaba cohibida ni avergonzada.
-Es que no daba con él…Pero ya lo he dejado todo solucionado- él sonrió, me siguió y en cuanto salimos preguntó.
-¿Qué te parece si vamos a uno de mis restaurantes favoritos? No queda muy lejos de aquí- asentí.
-Mientras la comida sea buena no tengo problemas- me guiñó.
-Puedo asegurarte que la comida es excelente…- sonreí.
-¡Pues vamos! - iba a ir a mi coche pero me cogió del brazo.
-Si no te importa, podemos ir en el mío, al fin y al cabo luego tenemos que volver para firmar los papeles y no hay necesidad de ir separados- asentí, tampoco era mala idea.
-De acuerdo…- sonrió ampliamente y me guió a su coche conversando de todo un poco, realmente era un tipo divertido y simpático, en cuanto llegamos al restaurante nos llevaron a un lugar bastante tranquilo que saltaba a la vista que era solo para ciertos clientes, una vez que miramos la carta y pedimos comenzamos a hablar de negocios.
-Verás Serena, iré al grano…- asentí- tu historia es muy buena pero necesita algo más de pasión…-asentí en acuerdo, desde mi perspectiva de ahora hubiera puesto bastante más pasión en ella.
-Puede ser…
-Lo que quiero es añadir algo más de acción en la película…- me guiñó y yo abrí los ojos sorprendida, debía preguntar para asegurarme.
-¿Te refieres a sexo?- asintió y no pude evitar sonrojarme.
-Supongo que no es problema añadir más…- la verdad que no había escrito demasiados intercambios sexuales entre los protagonistas, pero en el momento de escribirla el sexo había pasado a un segundo plano para mi… Hasta ahora…
-¿Serena?- preguntó algo desconcertado y me incorporé tratando de concentrarme en lo que estábamos.
-¿Sí?- me entrecerró los ojos.
-¿Estás bien?- asentí- Parecías en otro lugar…- los colores subieron al momento ¡Si supiera donde!
-Si…Yo estoy algo liada con mi libro y mi mente se va de vez en cuando…- traté de excusarme y el asintió no muy convencido.
-Entiendo… Entonces ¿No hay problemas en meter más sexo…?- los colores volvieron a subir por mi rostro ¡Dios! ¿Por qué me incomodaba tanto este tema? Antes de poder contestar apareció quien menos esperaba.
-¿Serena?- lo miré extrañada.
-¿Darien? ¿Qué haces aquí?- tosió bastante fuerte.
-He venido a comer al igual que tú y…- se volvió a Diamante que tras sonreír de lado se presentó.
-Diamante…- lo miré pidiendo que no dijera nada y tras dudar unos segundos terminó- un amigo de Serena…- él le cogió la mano y me miró alzando la ceja.
-¿Amigo?- asentí nerviosa- Si, es del trabajo y como teníamos algunas cosas pendientes hemos venido a comer mientras que las solucionamos…- dije más convencida, al fin y al cabo no estaba mintiendo, él se volvió de nuevo a Diamante y se presentó- Soy Darien, el prometido de Serena…- el abrió los ojos sorprendido y automáticamente dirigió su vista a mi dedo, cosa que no pareció complacer a Darien.
-Soy muy despistada y me lo he dejado en casa…- traté de justificar su ausencia.
-Nuestro compromiso ha sido muy reciente y todavía no se acostumbra a llevarlo…- Diamante asintió aunque me daba la sensación que no se lo creía del todo.
-Sería una pena que alguien pensara que tiene alguna oportunidad con su prometida…- le dijo a Darien y éste al momento cambió la cara.
-La pena sería para él saber que no tiene la menor oportunidad…- se quedaron mirando fijamente unos segundos en los que el ambiente se volvió algo tenso hasta que apareció Ayato…
-Darien, nuestra mesa está preparada ¡vamos!…- al verme enseguida se acercó a abrazarme- ¡Hola Serena!…- al acercarse a darme un beso me susurró- Es bastante celoso, no lo tomes en cuenta- le contesté de igual modo.
-No lo haré…- en cuanto se despegó de mi agarró a Darien del brazo para llevarlo a su mesa pero éste parecía reacio a hacerlo, así que me levanté para darle un ligero beso en los labios, en lo que él me agarró fuertemente de la cintura pegándome a él lo más que podía- Luego nos vemos Darien…- volvió a besarme con una sonrisa más profunda.
-No te quepa la menor duda…- lo dijo para mí pero mirando a Diamante ¿Tenían una especie de duelo de miradas o me parecía a mí? Seguramente todo fueran imaginaciones mías- Nos veremos luego preciosa y…- cogió mi mano y mordió el dedo donde debería estar el anillo- no volverás a ir con el dedo desnudo- me dio otro ligero beso y se fue no sin antes despedirse de Diamante- Diamante…
-Darien…- le contestó y me senté de vuelta a la mesa, el me miraba divertido- No sabía que tu prometido era Darien Chiba- me sonrojé.
-No suelo hablar de mi vida privada…- el tosió antes de seguir.
-Tienes razón, lo siento mucho. Fue una grosería por mi parte…- negué.
-No importa… ¿Seguimos?- asintió y continuamos hablando de todo lo que quería cambiar en mi historia, la mayoría relacionado con sexo…Parecerá una tontería pero ahora mismo me parecía una excelente idea… Sexo me recordaba a Darien, en cuanto vino a mi mente una sonrisa iluminó mi rostro y el calor se concentró en mi centro.
-¿Serena estás bien?- negué nerviosa.
-Voy al baño un momento, enseguida vuelvo…- ¡Dios, necesitaba echarme bastante agua en el rostro! ¿Hacia calor o me parecía a mí?
DARIEN
No podía quitar los ojos de encima de ambos… ¡Dios! Era horrible sentirse así, solo tenía ganas de volver allí y llevármela al hombro como hombre de las cavernas.
-Darien… ¿Me estás escuchando?- asentí y resopló- ¿Sabes que sé cuándo mientes verdad?- rodé los ojos.
-Lo siento Ayato, pero no puedo evitarlo, ese tipo no me gusta…- rió.
-Darien, lo que pasa es que estás celoso…Nada más.
-Nunca he sido celoso…- me entrecerró los ojos.
-Nunca has tenido más que polvos…- suspiré rendido.
-Tienes razón, Serena es especial y solo temo que me la quiten…
-No deberías ponerte así, se nota a leguas que le gustas.
-Sí, pero todavía no sabe todo de mí…- suspiró.
-Siempre puedes contarle- negué.
-Todavía no…Todo a su tiempo- asintió resoplando.
-Yo no esperaría mucho, no vaya a enterarse por quien no debe.
-No lo haré, solo necesito un mes más…- sonreí, en ese mes conseguiría algo más que conquistarla.
-¿Por qué tengo la sensación que me escondes algo?- negué riendo.
-¡Cosas tuyas! - en ese momento la vi levantarse y dirigirse a los baños, se me ocurrió una brillante idea, la necesitaba ahora o más bien sentía la necesidad de marcarla como mía y era la oportunidad perfecta- Ahora vengo…- me entrecerró los ojos.
-¿No iras a molestarlos verdad?- negué.
-Solo voy al baño, enseguida vuelvo- asintió no muy convencido.
-Está bien, espero que no te portes como un idiota celoso de nuevo- le alcé una ceja.
-¿Idiota celoso?- asintió entrecerrando los ojos.
-Ese fue tu comportamiento de antes ¿No querrás que Serena te deje por imbécil verdad?- ¡Mierda! Ni lo había pensado así.
-No, yo…
-Pues en ese caso déjala con su comida de trabajo, ve al baño y vuelve aquí ahora mismo…- le alcé una ceja- ¿Qué?
-Me parece que no deberías juntarte tanto con Andrew - rodó los ojos.
-Solo me comporto como él cuando es necesario… - al ver mi cara de sorpresa siguió- Ahora mismo necesitas que te diga las cosas como son- suspiré rendido.
-¡Está bien, ahora mismo vuelvo! - fui lo más rápido que pude al baño de chicas y tras asegurarme que no había nadie que me viera entré y cerré la puerta tras de mí. Solo había un cubículo cerrado así que estábamos solos, me pegué a la puerta a esperar que saliera. En cuanto lo hizo la agarré del brazo y tiré de ella junto a mí.
-¿Darien?- preguntó desconcertada y la besé profundamente.
-No podía dejar escapar la oportunidad cuando te vi venir…- ella gimió entre mis brazos.
-¡Oh, Darien!- entrelazó las manos en mi cabello y tiró hacía ella para besarme con pasión, no pude evitar cogerla del trasero para que se enroscara en mi cintura y la llevé al lavabo donde tras depositarla, aparté su tanga, saqué mi erección y la penetré de golpe…-¡Darien!
-¡Serena!…- gemí mientras que le hacía el amor con pasión… Serena nunca entendería el alcance de mi adicción a ella en tan poco tiempo, cuando sentía que le quedaba poco pellizqué su clítoris logrando que alcanzara el orgasmo al instante, no tardé nada en alcanzarla.
-Darien…- susurró casi sin aliento- no puedo creer que haya hecho algo así en un baño público- reí.
-Después de hacerlo en un jardín y en un aparcamiento esto no es nada…- ella se sonrojó al instante apartando la vista avergonzada.
-Tienes razón yo…- cogí su barbilla y la hice mirarme a los ojos.
-Me gustó mucho…-señalé a nosotros y el baño- esto me encantó…- la apreté contra mí- si lo deseas solo tienes que pedirlo y yo con gusto te haré el amor donde sea…- la separé un poco para guiñarle el ojo y ella asintió más decidida.
-Tienes razón Darien… No tengo porque arrepentirme de lo que hago porque quiero…- le sonreí mientras le daba un beso en la nariz.
-Así es Serena, mientras que estés conmigo quiero que seas tú misma…- volvió a entrelazar la manos en mi cabello y me mordió el labio.
-¿Sería mucho pedir hacerlo de nuevo Darien?- sonreí de lado.
-Nada de eso…- volví a besarla y nos perdimos de nuevo en la pasión hasta que culminamos en otro increíble orgasmo.
-Darien…Aunque no es lo que deseo debo volver a la mesa con Diamante…- gruñí ante la mención de su nombre y ella me sonrió- es solo trabajo.
-No te mira así…- rodó los ojos.
-No me mira de ninguna forma Darien, todo está en tu cabeza…- me apartó de ella para limpiarse y colocarse la ropa, yo hice lo mismo mientras la observaba con atención- los hombres no me ven como tu…- dijo con un deje de tristeza, enseguida la abracé por detrás y la hice mirarnos al espejo.
-No te ves realmente Serena…- besé su cuello- eres muy hermosa además de adorable- volví a besar su cuello y escuché un leve gemido, me encantaba que reaccionara así a una simple caricia mía.
-Darien…Debo irme…gimió de nuevo.
-Cuando digas frente al espejo que eres hermosa te dejaré ir…- se quedó mirándome dudosa.
-¿Es en serio?- asentí convencido, se quedó un momento pensativa antes de mirarse de nuevo y decir- ¡Esta bien! ¡Soy hermosa!- volví a besar su cuello, se estremeció, le di un ligero muerdo y me alejé para lavarme las manos.
-Nos veremos después…
-Si…Después…- dijo algo perdida, cuando al fin pudo reaccionar se miró una última vez y tras coger sus cosas salió de nuevo, no tardé en hacer lo mismo. No podía arriesgarme a que nos pillaran y dar que hablar, además que este restaurante era muy exclusivo y no se vería bien que hubiéramos estado dentro haciendo el amor…
-¿Qué demonios hacías en el baño?- preguntó Ayato algo enfadado en cuando llegué a la mesa- has tardado más de 20 minutos- resoplé.
-¿Vas a controlarme la hora?- negó.
-Eres bastante grandecito para saber lo que haces, lo que no quiero es que después de haber encontrado al fin algo que vale la pena lo eches a perder por gilipolleces…- dijo más serio y asentí.
-No voy a echarlo a perder… Es pronto pero he adelantado mucho, Serena muy pronto será mía totalmente y podré hablarle todo lo referente a mi vida- asintió algo dudoso.
-¿Realmente crees que para ella sea un problema?- suspiré mientras la miraba, estaba en la mesa charlando con el tipo y se veía tan perfecta… Además no podía olvidar que era demasiado inocente ¿entendería realmente mi situación y lo que hice?
-No lo sé…Solo me queda esperar que no sea así…O por lo menos que su amor por mi sea más grande que todo eso.
-Darien, se nota que ya te ama…Nunca pensé que existiera eso del amor a primera vista, pero parece que tú lo encontraste…- eso me hizo recordar la foto que le tomé, cogí mi móvil y se lo enseñé, su cara era una mezcla de extrañeza y asombro.
-¿Le tomaste una foto sin que se diera cuenta?- asentí cogiéndolo de vuelta y me quedé mirándola mientras recordaba lo ocurrido después- ¿Darien?- me trajo su voz de nuevo al presente.
-Si…Se veía tan hermosa que no pude contenerme- suspiró mientras pasaba la mano por su cara.
-Darien, espero que no te lo tomes a mal pero no es propio de ti acosar a una chica…- le alcé una ceja.
-No la acosé…Ni siquiera se dio cuenta que estaba ahí hasta que no me senté junto a ella y comencé a hablarle- negó.
-Dirás lo que quieras pero no me harás cambiar de opinión…- miró el reloj- Es tarde vámonos- asentí mientras que me levantaba y tomaba mi chaqueta.
-Sí, quiero terminar cuanto antes mis pendientes para ir a recogerla… asintió a regañadientes.
-Siempre te acuerdas de los pendientes cuando te interesa…- dijo divertido y sin contestarle me alejé para pagar mientras que él se acercaba donde Serena para despedirse, me quedé mirándolos interactuar mientras que la chica me pasaba la tarjeta.
-Aquí tiene señor Chiba…- dijo de forma sugerente, cuando fui a coger la tarjeta me acarició el dorso de la mano, al mirarla a los ojos me guiñó un ojo mientras se relamía los labios- ¿Puedo hacer algo más por usted?- dijo con el mismo tono anterior, iba a negarme pero Serena se abrazó a mi antes que pudiera hacerlo.
-¡Cariño, ya debo volver al trabajo! …- me besó, no fue uno muy intenso pero se demoró más de lo que esperaba- ¡nos vemos en casa!- me guiñó el ojo y se fue junto al tipo ese…- al volverme a la chica de nuevo había bajado su vista a la pantalla de su ordenador y no dijo nada más.
-Parece que os parecéis más de lo que pensaba…- dijo Ayato divertido y sonreí.
-¿Por qué lo dices?- negó mientras me arrastraba hacia fuera.
-¡Ay Darien!… ¡Seguro que sabes porque!- negué igual de divertido.
-¡Ilumíname!- rió.
-También se puso celosa cuando vio a la recepcionista coquetear descaradamente contigo- sonreí.
-No le dio tiempo a coquetear…
-Porque llegó Serena justo a tiempo… ¡Hubieras visto su cara cuando os vio!…- lo miré asombrado.
-¿Le molestó?- asintió.
-Su cara lo decía todo…- sonreí como tonto.
-¡Eso es perfecto!…- entonces me acordé de lo del anillo- paremos en una joyería antes de volver al trabajo- asintió.
-Me parece que muy pronto tendremos boda…- sonreí ampliamente.
-Es lo que más deseo…- me dio una palmada en el hombro.
-Yo también…- fuimos hablando de otras cosas hacia la joyería donde compré el anillo más perfecto y hermoso que encontré para Serena, le encargué que grabaran nuestros nombres y una vez listo volvimos al trabajo, allí encontré a Andrew muy entretenido con una bella castaña… ¿Cómo era su nombre? ¡Maldita sea! No lo recordaba.
-Ya era hora que volvieras…- rodé los ojos.
-Tenía algo urgente que hacer…- le enseñé la bolsa y se sorprendió no sabría decir si gratamente o no.
-¿Eso es?- asentí contento.
-Si…Se lo daré después…
-Darien, no quiero estropear tu felicidad pero debes saber que Seiya Kou te espera en tu despacho…- entrecerré los ojos.
-¿Qué demonios hace aquí ese imbécil?- negó.
-Me ofrecí a hablar con él pero dijo que solo hablaría contigo- ¡Maldito idiota! Me despedí de ellos con la cabeza y me fui directo a mi despacho no sin antes guardar la cajita en mi bolsillo, no quería que supiera que nuestro compromiso era tan reciente, una vez allí lo encontré mirando mis cosas y carraspeé para llamar su atención, él se volvió a mi algo desconcertado.
-Por fin llegas…- lo interrumpí algo airado.
-¿Para qué viniste? ¡Que yo sepa dejamos todo aclarado ayer y no teníamos concertadas más citas!- dije de bastante mal humor.
-Quería hablar contigo de hombre a hombre…- le alcé una ceja.
-No sé de qué…- alcé los hombros y le miré como si fuera estúpido.
-Realmente no creo que Serena sea conveniente para tu posición, yo podría presentarte a alguien más conveniente a cambio de un contrato exclusivo para tus clubes- no pude evitar reír a carcajadas.
-¿Tú crees que soy tan imbécil de renunciar a Serena por algo así?- me miraba sorprendido y algo perdido- Realmente estoy enamorado de ella, no necesito a nadie que me dé algo que ya poseo.
-Podrías aspirar a más…
-Tengo más de lo que podría desear…Así que si no tienes nada más que decir puedes irte por donde viniste…- me miró algo enojado.
-Del contrato…- lo interrumpí.
-Sigue como está…Y quiero que sepas que si vuelves a mentarme la sola idea de dejar a Serena me olvidaré de lo que le prometí y lo cancelaré - abrió los ojos horrorizado.
-¡No puedes hacer eso!…- sonrió con superioridad.
-Soy el dueño, puedo hacer lo que me venga en gana…- me recosté en mi sillón y el tragó grueso, lo reté con la mirada esperando ver que hacía.
-En ese caso será mejor que me vaya…- chico listo.
-Me alegro que hayas entendido…- le hice un gesto con la mano invitándolo a salir- si me disculpas tengo mucho que hacer…- aunque se vio con ganas de decir algo más, se calló y se fue ¡Idiota! Que dejara a Serena por una de sus zorras, como si fuera a caer en algo tan absurdo… Tendría que cuidarme de él, era muy raro que quisiera a Serena libre de nuevo, así que llamé a Andrew para que viniera a la oficina conmigo.
-Dime Darien…
-Quiero que mandes a alguien para que siga a ese Kou…No me fío de él- me entrecerró los ojos.
-¿No te parece excesivo?- negué.
-Me parece muy raro que insista en que deje e Serena y necesito saber por qué…- asintió.
-Me encargaré enseguida…Por cierto Neherenia quiere verte…- resoplé más que frustrado.
-Dile que no quiero verla, no tengo ganas de más gilipolleces por hoy- me alzó ambas cejas.
-¿En serio? – rodé los ojos.
-Me imagino lo que quiere hablar y no me interesa, debe hacerse a la idea que ya no estoy disponible para echar polvos ocasionales con ella.
-Mejor dile tu…Sabes que nunca me hace caso- lo acompañé fuera donde la encontré junto a la barra con la chica castaña que estaba antes con Andrew.
-Darien…- se levantó muy contenta a abrazarme pero me aparté.
-¿Qué quieres Neherenia?- me volví a la chica – ponme un whisky solo.
-Sí, jefe…- me quedé apoyado sobre la barra esperando lo que tuviera que decir.
-¿No vamos a tu oficina?- negué.
-No hay porque…Dime que quieres…- se veía muy incómoda, pero no daría mi brazo a torcer.
-Quisiera saber si podrías acompañarme a un viaje que tengo pendiente…- reí.
-Ya te he dicho que no…
-Darien, sé que ayer no me comporté bien, yo lo siento y necesito…- volvió a insistir.
-¡Te he dicho que no!
-Antes…- la interrumpí enseguida.
-Antes era libre y no había problema en ser vistos juntos…Ahora que estoy con Serena no voy a dejarme ver en público con otra que no sea ella…
-Solo somos amigos, el hecho que tengas novia no…
-Prometida…- gruñó.
-Prometida no es motivo…- volví a reír.
-Neherenia, deja los juegos, ambos sabemos lo que quieres y sabes que eso se acabó hace mucho tiempo…
-Pero algunas veces…
-Hemos follado, eso no es nada… Deberías saberlo…- me miró bastante enojada, a continuación hizo lo mismo con la chica castaña y volvió a ser la misma que se despidió ayer.
-¡Ya veremos!…- se alejó hacía la salida bastante enfadada y resoplé mientras que iba tras ella, antes que saliera por la puerta le di alcance.
-Neherenia…Solo te diré que si jodes lo mío con Serena, acabaré contigo…- apartó la vista de mí y se fue sin decir nada más…
-Darien odio decir esto pero…- empezó Andrew.
-¡Te lo dijimos!- terminó Ayato y asentí… Todo este asunto con ella no me daba muy buena espina pero confiaba en que fuera lo suficientemente lista para saber que con Darien Chiba no se juega…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.
Muchas gracias por su apoyo, les agradecería que dejaran sus comentarios.
Cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ MERCILESS KILLER*
