En el capítulo anterior:

Un joven castaño comenzó su desayuno cuando hubo terminado, decidió que era el momento…

-mamá puedo hablar contigo?-


De verdades y exageraciones

-claro amor-dijo Nana dejando de lavar los platos para ver a su hijo a los ojos.

-bueno…-dijo Tsuna tomándose confianza -hay algo que quiero contarte-

-que sucede?-dijo extrañada de verlo tan serio, su Tsuna no era así.

-has oído alguna vez el nombre de Ieyasu Sawada?-dijo Tsuna sentándose en la mesa.

-no amor, acaso es algún pariente de tu padre? –dijo Nana haciendo lo mismo, tomando asiento pero quedando frente a su hijo -Nunca me conto de él-

-aquí en Japón fue conocido como Ieyasu Sawada-le dijo Tsuna - pero en su verdadero nombre era Giotto y en Italia era conocido por Vongola Primo-

-qué raro nombre-dijo Nana extrañada, no entendía a que iba la conversación.

-no era un nombre mama, era un título-dijo Tsuna haciendo una pausa, respiro hondo para poder seguir sin ponerse nervioso - el título que se le dio al fundador de Vongola, la que el día de hoy es la mafia más peligrosa del mundo-

-mafia? Jefe Vongola? Hijo quien te conto eso, si fue tu padre seguro estaba bromeando, ya sabes cómo es él-le dijo Hana que reía ante tal afirmación.

-no, mama-dijo Tsuna mirándole seriamente –soy descendiente del jefe de Vongola y he decido tomar el control de esa mafia-

-Tsunanoshi Sawada!-dijo su madre como si lo estuviera regañando - Deja de decir esas cosas-

-Mama, no estoy bromeando- dijo Tsuna con un tono serio - quiero ayudar, cambiar esa mafia, quiero usar su poder para convertirla en un grupo de vigilancia que proteja a las personas en lugar de lastimarlas-

-Tsuna te estas oyendo, eso es una locura!-dijo exaltada, no podía siquiera imaginar a su hijo en algo tan peligroso.

-lo sé- le dijo con una sonrisa "hace 10 años que sabía que era una locura" pensó –pero no volveré atrás- dijo firme, Hana entonces cayo en cuenta de que su hijo no bromeaba.

-hijo, por favor, no quiero que mueras-dijo Hana en suplica.

-no moriré mama, pero no puedo quedarme de brazos cruzados pensando que mis amigos pueden morir-dijo Tsuna con una voz un tanto triste.

Pero de una cara de preocupación Hana paso a una de sorpresa -amigos? Tsuna tienes amigos?-le pregunta su madre muy feliz de lo que oía, por fin su hijo tenía amigos.

-sí, los tengo- dijo Tsuna "aunque ellos no lo sepan" pensó.

-Tsu-kun no parece que pueda detenerte- dice su madre con una sonrisa "de hecho nunca vi en ti esa mirada tan determinada" pensó –pero prométeme una cosa- dijo poniéndose de pie, camino hacia su hijo quedando frente a él.

-qué cosa?-dijo Tsuna poniéndose él también de pie.

-sea donde sea que vayas en la vida, prométeme que hasta que me llegue la hora, volverás para regalarme esa dulce sonrisa tuya-le dijo Hana abrazándolo.

-mamá-dijo Tsuna correspondiéndole –te lo prometo-

Estuvieron así unos minutos hasta que se soltaron.

-ahora ve a la escuela o llegaras tarde!-dijo Nana

-hi!- dijo Tsuna tomando sus cosas para salir, le dio un beso en la mejilla a su madre y se dirigió a la puerta.

-Tsu-kun!- dijo su madre mientras él se ponía sus zapatos.

-qué pasa?- dijo Tsuna sin despegar la vista de sus zapatos.

-cuando quieras, trae a tus amigos aquí- le dijo dulcemente.

-si!- dijo abriendo la puerta para salir corriendo –nos vemos!- grito mientras corría.

-Tsuna…-dijo Hana con una voz quebrada –estoy tan feliz hijo….- sollozaba en voz baja "tan feliz como preocupada" pensó.

-mañana partiré, espero que las cosas salgan bien-

Corrió hasta la escuela pero escucho gritos provenientes del lugar.

"qué raro será que Hibari se peleó con alguien" decía llegando al lugar pero no vio a Hibari por ningún lado.

De pronto escucho un murmullo y grito por doquier.

-qué pasa?-dijo Tsuna a uno de sus compañeros que pasaba corriendo por su lado.

-Yamamoto-san está en la terraza, parece que quiere lanzarse-le comento muy preocupado el joven.

-qué?- dijo asombrado comenzando a correr hacia el edificio "por qué Yamamoto…?" pensó Tsuna y de pronto le vino "claro! ayer le dije que la practica hace al maestro, seguro paso lo mismo que cuando abrí la boca en mi mundo, que idiota soy!" se regañó a sí mismo.

Llego lo más rápido que pudo a la terraza.

-Yamamoto!-gritó al llegar.

-Tsuna?-dijo Yamamoto al verlo allí.

-que estás haciendo aquí?-dijo Tsuna con un tono de enojo.

-lo intente Tsuna, lo intente pero me quede en el camino, no lo lograre-dijo Yamamoto bajando la mirada con tristeza, mostrándole a Tsuna su brazo vendado.

-Yamamoto esto es tonto-dijo Tsuna en regaño.

-lo sé, soy tonto-dijo Yamamoto con tono depresivo.

-no, no lo eres tu…-iba a hablar pero de pronto se quedó callado.

-Tsuna?-dijo por ese desconcertante silencio.

Tsuna levanto su mirada y la clavo en los ojos de Yamamoto, dejando salir su aura de jefe lucia muy molesto -Yamamoto, acaso no te entristece dejar a tu padre solo? He?!-dijo Tsuna enojado.

-mi padre? –dijo Yamamoto sorprendido por el repentino cambio de actitud así como la mención de su padre -Como sabes que…?-

-deja de actuar así, si crees que ya no puedes vivir para ser un baseballista entonces vive para convertirte en mi amigo-le dijo Tsuna decidido.

-convertirme en tu amigo?-dijo desconcertado.

-sí, que te parece?-dijo más calmado.

-no sé a qué te refieres-dijo Yamamoto con un tono más animado y una leve sonrisa, este chico parecía decir las cosas más extrañas - pero tienes razón mi padre se decepcionaría, y si quiero ser tu amigo-

Iba a avanzar hasta Tsuna pero de pronto Yamamoto tropezó justo apoyo su mano en la parte del barandal que estaba muy corroída de óxido, rompiéndose Yamamoto cae al vacío.

-Yamamoto!- grito Tsuna lanzándose al vacío sin pensarlo.

En fracción de segundos alcanzo a Yamamoto ante los grito de horror de los alumnos así como de un Hibari que veía sin inmutarse, Kyoko con una gran cara de preocupación parada ahogando un grito al lado de Ryohei que estaba impactado por lo que veía.

Tsuna en cuanto alcanzo a Yamamoto lo tomo del cuellos de la camina y como pudo rápidamente se sostuvo del borde de una de las ventanas.

Todos contuvieron el aliento en cuanto vieron que pararon la caída, Tsuna aunque con ese cuerpo requería un gran esfuerzo, subió por la ventana y ayudo a Yamamoto a subir.

Cuando lo lograron más de uno corrió hasta ese salón para encontrar a ambos allí sanos y salvo.

-no me des esos sustos, no soy fuerte, no puedo hacer mucho en estos momentos si te metes en estos problemas- le dijo Tsuna recuperando el aliento, se sobre exigía al mover su cuerpo de esa manera.

Yamamoto está sorprendido de que ese chico no era un perdedor como todos creyeron, eso lo tenía claro desde que lo vio en su salón enfrenta a su maestro, pero nunca creyó que sería capas de arriesgar la vida por alguien a quien apenas conocía, este chico no era cualquiera.

-gracias por ayudarme- le dijo Yamamoto - yo…-

-Tsunanoshi!- gritaron interrumpiendo los chicos que llegaron al salón.

-fue genial lo que hiciste!-

-como lo lograste!-

-no eres tan perdedor como pareces!-

-los milagros suceden!-

Fueron algunos de los comentarios de los recién llegados.

Justo en ese momento aparece Hibari en la puerta.

-están haciendo mucho escándalo, ustedes dos- dice Hibari a Yamamoto y Tsuna –síganme-

En medio de un murmullo que constantemente decía que Tsuna y Yamamoto estaban muertos...

En la oficina...

Kusakabe estaba ordenando unos archivos cuando la puerta se abrio.

-Kyoya-san- dijo Kusakabe, pero al ver quienes venían tras de su jefe se sorprendió - Sawada? Y tu eres…?-dice viendo a los recien llegados, ese chico que venia con Tsuna se le hacia conocido pero no recordaba su nombre.

-hola-dijo simplemente Tsuna tomando asiento en el sillón.

Yamamoto se quedó allí parado.

-sientate-dijo Hibari como orden.

-si- dijo Yamamoto, toda esta situación le parecía rara pero se esperaba que haya alguna sanción por lo que hizo.

Hibari tomo asiento en el sillón frente a los jóvenes.

-Hibari-san tengo algo que informar- dijo Tsuna rompiendo ese silencio tan incómodo para kusawabe y Yamamoto –me ausentare unos días-

-mmm…-respondió Hibari.

-y en cuanto a Yamamoto, asumo toda la responsabilidad- dijo Tsuna para sorpresa de Yamamoto y de Hibari aunque no lo noto.

-Tsuna no tienes que…-dijo Yamamoto.

-bien, todo es tu culpa-interrumpió Hibari.

-sí, obvio-dijo simplemente Tsuna.

-esperen!-dijo poniéndose de pie - Si va haber un castigo yo también lo recibiré-dijo Yamamoto determinado.

-quien dijo que iba a haber un castigo?-dijo Hibari con una mirada que decía "vuelve a sentarte y cállate".

-yo…-dijo Yamamoto sentándose de nuevo.

-herbívoro, a dónde vas?-le pregunto Hibari ignorando a Yamamoto.

-me voy a Italia, debo averiguar aquel asunto-le dijo Tsuna.

-crees encontrar allí tus respuestas?-dijo Hibari.

-no estoy seguro-dijo Tsuna "que raro, Hibari está siendo amable? O tiene otra intención? Si seguro es lo segundo" pensó.

-tienes los días que creas necesarios-dijo Hibari –para que luego puedas darme mi pelea-

"sabía que querías algo más" pensó Tsuna divertido.

-he?-dijo Yamamoto, nunca se creyó él más listo pero esta situación lo desorientaba, no entendía nada de esta conversación.

-gracias-dijo Tsuna simplemente.

-váyanse de mi vista-dijo Hibari.

-nos vemos Hibari-dijo Tsuna poniéndose de pie.

Salieron de la oficina, Tsuna se veía tranquilo y Yamamoto desconcertado.

-vuelve a tu clase- le dice Tsuna.

-y tú?-le pregunta Yamamoto.

-yo me tengo que ir-dijo Tsuna.

-ahora partes para Italia?-le pregunto Yamamoto.

-si-

-Tsuna, espero que no sea mala educación pero…-dijo Yamamoto con curiosidad -por qué vas a Italia? Que quieres saber?-

-todo a su tiempo Yamamoto, pero lo más importante, vas a ser mi amigo?-dijo Tsuna extendiendo su mano.

-sí, claro!-dijo Yamamoto tomando su mano con la que tenía libre, así estrechando sus manos sellaron esa amistad.

-es todo lo que quiero saber-le dijo con una sonrisa.

-Tsuna yo te agradezco que…-

-Tsuna-kun!-se escuchó un grito interrumpiéndolos, se dieron vuelta viendo a Kyoko mientras corría hacia ellos.

-Kyoko-chan?-dijo Tsuna al verla.

-estas bien?-dijo Kyoko cuando llego a donde ellos, se veía muy preocupada.

-sí y tú?-le dice sin prestarle nada de atención al incidente reciente.

-hablo en serio!- le grito Kyoko enojada de pronto pero luego se tapó la boca sorprendida por su propia reacción –lo siento no quise gritarte, solo me asuste cuando te vi caer, además estas recién salido del hospital - dice apenada.

"hospital?" pensó Yamamoto sorprendido.

-no te preocupes Kyoko-chan, estoy bien- dijo Tsuna con una cálida sonrisa -me ausentare unos días-

-por qué?-dijo preocupada de que volviera al hospital.

-tengo que ver a un pariente- le dice Tsuna, parece que eso la relajo - me puedes hacer el favor luego de darme tus notas de clase para que las copie, así no me pierdo lo que den-

-hi! Tsuna-kun, no te preocupes, yo me encargo-dijo con una sonrisa.

"Kyoko diciendo: yo me encargo…se parece a mí Kyoko" pensó nostálgico –bueno, cuídate, y Yamamoto espero que para cuando vuelva tu brazo este bien-

-hi! cuídate-dice Yamamoto despidiéndose.

-nos vemos!-grito Tsuna a ambos.


En otro futuro…

-que relajante es esto-decía una joven sentada en una terraza tomando té. Desde ese lugar había una hermosa vista de la ciudad.

-disculpa…-dijo su acompañante sentado del lado contrario con una taza y un trozo de pastel delante, que aún no había tocado.

-Kyoko dime-dice la joven, puesto que era la enésima vez que le decía que si tenía algo que decir la llame por su nombre.

-sí, Kyoko- dijo el joven viéndola a los ojos tímidamente – por qué estas todo el tiempo conmigo? –le pregunto ya que de la nada lo había sacado de esa gran mansión, lo había cargado en una motocicleta y lo había llevado a comer a un restaurant y luego terminaron en esa casa de té que según la joven era su favorita.

De pronto una melodía suena.

-disculpa- dice Kyoko tomando su teléfono de su cartera –moshi moshi- dice contestando –si- se escucha una voz del otro lado –sí, está conmigo- dice viendo al joven –sí, sí, sí, si –dice varias veces hasta que dice –diles que si llego y mi hermosa colección de tazas y teteras está rota va a correr sangre!- dijo lúgubremente para después cortar.

Dejo el teléfono hasta que vio que el joven castaño la miraba con una cara de sorpresa.

-qué me decías?- pregunto Kyoko con una dulce sonrisa y a Tsuna le cayó una gotita por la nuca al ver los súbitos cambios de personalidad de la joven.

-queria saber…-retoma su charla el joven -Qué está pasando en realidad? Me puedes explicar-

-de acuerdo, Tsuna-dice Kyoko bajando la taza de la que estaba justamente tomando un sorbo para por fin hablarle un poco de lo que pasaba - veraz recuerdas el chico del que te conté-

-sí, el amigo de todas esas personas y también tu esposo…-dice Tsuna recordado un poco la historia.

-sí, veraz esta mañana él ya no está con nosotros y por ello están todos preocupados-dice Kyoko simplemente.

-acaso, murió?- dice Tsuna un poco condolido.

-qué?! no- dice Kyoko un poco horrorizada por la conclusión a la que llego Tsuna –solo desapareció -

-y eso que tiene que ver con lo que está pasando?-pregunta aún más confundido que antes.

-emm…-duce Kyoko un poco pensativa "cuál sería la mejor manera de explicarlo?" pensó "bien…creo que ya sé" -has escuchado alguna vez de los mundos paralelos o de los viajes en el tiempo?-

-pues he visto muchas películas pero por qué?-dice por el extraño comentario.

-eso realmente existe-dice Kyoko.

-estas bromeando-dice Tsuna con una sonrisa incrédula.

-no, no lo estoy- dice Kyoko viendo seriamente -veraz tenemos un amigo con nosotros que son muy inteligentes, tanto es así que ellos lograron crear una máquina del tiempo-

-una máquina del tiempo?!-dice totalmente sorprendido.

-sí, pero esa máquina tiene algunas limitaciones- le comienza a explicar Kyoko –por ejemplo al usarla solo puede llevarte hasta 10 años en el futuro-

-o pero el hecho de que haga algo así es sorprendente-dice Tsuna.

-así es- le dice Kyoko con una sonrisa - otro limite que tiene es que te manda al futuro pero por 5 minutos-

-bueno igual no deja de ser sorprendente-

-jeje tienes razón-

-y que tiene que ver eso conmigo?-dice Tsuna, aunque era algo interesante aun no encontraba su respuesta, por qué estaba en ese extraño lugar, con esas raras personas rodeándolo todo el tiempo.

-pues…-dice Kyoko llegando por fin a el tema principal - la maquina se descompuso y por error parece que fue usada por mi esposo-

-entonces él está en el futuro?-pregunta Tsuna.

-no, veraz parece que al estar descompuesta esa máquina lo mando al pasado pero en vez de mandarlo tal como es el, lo cambio de cuerpo con su yo del pasado-le dice Kyoko intentando explicarle de la manera más sencilla posible.

-a ver si entendí –dice Tsuna pensativamente -quieres decir que tu esposo está aquí en esta época con su cuerpo tal cual es pero…su mente o algo así no está aquí sino en el pasado?-dice un tanto incrédulo de lo que él mismo decía.

-pues sería un buen resumen- dice Kyoko un tanto sorprendida de que lo entendiese a la primera -si así es-

-y donde tú esposo del pasado ahora?-pregunta Tsuna.

-él está frente a mí-dice Kyoko tomando de nuevo un sorbo de su taza de té de lo más tranquila.

-pero…- dice Tsuna y mira a su alrededor y no había nadie, ese balcón con vista a la ciudad estaba vacío, solo estaban ellos dos - si soy el único que está frente a ti-

-si-dice Kyoko bajando su taza.

-no lo veo-dijo Tsuna mientras vuelve a ver a su alrededor a ver si había alguien más.

-cariño~- le llama Kyoko melosamente con una sonrisa burlona - puedes deducir ciertas cosas pero otras no logras por más que lo intentes-

-he?-dice sin entenderle ni media palabra de esa frase.

-mi esposo que cambio de mente con su yo del pasado eres tú-le dice por fin.

Tsuna sintió como si el tiempo se detuviera por unos minutos, como si la Tierra no girara, como si el tiempo no pasara.

-HIII!- grito de nuevo y se desmayó.

-Tsu-kun eras muy exagerado de joven-dijo en un suspiro viéndolo tirado en el suelo, se levanta, toma su campera que se había sacado en cuanto entraron en ese lugar, la dobla bien y la pone bajo la cabeza de Tsuna como almohada –bueno…-dice poniéndose de pie y volviendo a sentarse - me tendré que comer tu pastel y luego nos vamos a casa –dice agarrando el trozo de Tsuna mientras él yacía en el suelo inconsciente…

Continuara…