Resumen: Universo Alterno. ¿Qué hubiera pasado si Voldemort hubiera muerto en vez de haber matado a los Potters? Hubiéramos pensado que los Potters hubieran sido una gran familia feliz ¿No cierto? Bueno, no exactamente, especialmente cuando Harry fue seleccionado a Slytherin….

Disclaimer: Ni yo ni el autor/a somos dueñas de Harry Potter, y hacemos esto por distintas razones y no obtenemos ningun tipo de beneficio monetario por hacerlo.


Un Verdadero Slytherin

Capítulo 7 – Querido Diario

Harry tomó el diario en sus manos, iluminó su varita y lo abrió. Por favor, que esté encantado…, suplicó en su cabeza. Esa sería la única manera en que podría detenerse a si mismo antes de leer el diario, aunque sabía que estaba haciendo algo incorrecto, algo por lo que probablemente se arrepentiría después. Bajó la vista y empezó a investigar las páginas del diario. Desafortunadamente, solo era un diario normal y corriente.

Leyó la primera entrada:

´31 de Agosto, 1992

Querido diario,

Mi hermano Charlie me compró este diario para mi cumpleaños, hace 2 semanas, si que esta es mi primera entrada.

¡Mañana va a ser mi primer dia en Hogwarts! ¡No puedo esperar! ¡Por fin voy a ver a Ron, Fred, George, y a Percy! Por supuesto, pasaremos las vacaciones juntos aquí en la Madriguera, ¡Pero estar aquí sola con mamá me vuelve loca!

¡No puedo esperar para aprender a hacer magia! Mi mamá me compró todos los libros, túnicas y mi propia varita, aunque teníamos que ahorrar dinero, asi que compramos todo de segunda mano, excepto por la varita (porque la varita escoge a su dueño).

A pesar de que todas esas cosas son emocionantes, no puedo esperar hasta mañana por una razón completamente diferente – Él. El amor de mi vida, a quien vi el año pasado en la plataforma 9 3/4, hablando con Ron, Fred y George… ´

Todo lo que Harry había leído hasta ahora era aburrido. Solo eran porquerías femeninas de una niña de 11 años. Estaba a punto de cerrar el diario y tratar de dormir cuando algo escrito en la página llamó su atención – su propio nombre.

´…hablando con Ron, Fred y George: ¡Harry Potter!´

Harry tragó saliva con fuerza. Su nombre estaba rodeado de pequeños corazones rojos. ¡Ginny había estado flechada por él! Merlín, nunca había sabido. Siempre había pensado que ella lo odiaba con todo su ser. Podía recordar perfectamente su primer día en la Plataforma 9 ¾…


Flashback:

-Todo lo que tienes que hacer para entrar a la plataforma es ir derecho hacia la barrera en medio de las plataformas 9 y 10, ¿Entendiste?- James le preguntó a Harry, agachado al nivel de sus ojos, y gesticulando con la mano hacia la barrera sobre la cual acababa de hablar.

Harry asintió lentamente, todavía luciendo confundido. ¿Qué pasaba si se estrellaba contra ella?

-Oh, aquí, míralos.- Dijo Lily, y apuntó hacia la familia de pelirrojos atravesando la barrera y desapareciendo apenas pasaban.

Harry le asintió con entendimiento a su padre y James se levantó de nuevo.

-Muy bien, ahora inténtalo tú, nosotros iremos justo detrás de ti.- Dijo ella. James señaló con la cabeza, señalando que la costa estaba despejada de Muggles, y Harry empujó su carrito y corrió hacia la barrera.

La vista cambió, y él podía ver que estaba en una nueva plataforma, un viejo tren a vapor de color escarlata parado al lado de ella. La plataforma estaba llena de gente; niños caminaban con sus padres, todos ellos llevando carritos como el que tenía él.

-Todavía tienes 15 minutos, Harry.- Dijo James, después de atravesar la barrera con Lily a su lado.

-Mira, James, aquí está Remus.- Dijo Lily y los guió hacía Remus Lupin, quien estaba hablando con los dos pelirrojos mayores que Harry había visto antes.

-Vamos, Harry. ¿Sabes que Remus va a ser tu profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, verdad? Empieza hoy, igual que tú.- Dijo James con una sonrisa.

Los padres de Harry se detuvieron al lado de Remus, Harry copiándolos, pero mirando alrededor del lugar y disfrutando la escena.

-James, Lily, ¡Hola!- Saludó Remus al ver a sus amigos. –Que tal Harry, ¿Nervioso?- Captó la atención de Harry y desordenó su desaliñado pelo negro, causando que sus lentes se ladearan sobre su nariz.

-Un poco.- Respondió Harry, arreglando sus lentes. -¿Y tú?

-Un poquitito, pero por supuesto después recuerdo que ya asistí a Hogwarts, y que solo vuelvo como un profesor.- Le dijo. Después se volvió a James y Lily. –Oh, que tonto soy, olvidé presentarlos a los Weasleys. Molly, Arthur, estos son mis mejores amigos, James y Lily Potter, y su hijo, Harry. Harry es de primer año, empezando hoy.

-Hola, gusto en conocerlos.- La bruja rechoncha y pelirroja estrechó las manos de James y Lily. El hombre delgado, viejo y con indicios de calvicie, quien usaba lentes, miró a Lily con admiración.

-¿De verdad es usted?- Preguntó. – ¡Merlín, usted y Sirius Black derrotaron al Señor de las Tinieblas!- Estrecho las manos de Lily con agresividad y luego las de James, finalmente dedicándole a Harry una amplia sonrisa. – ¿Tiene una hermana Muggle, no es cierto?- Le preguntó a Lily, sonando muy interesado.

-¡Arthur!- Molly explotó con su marido, dándole un manotazo a la parte de atrás de su calva cabeza y causando que sus pequeños anteojos se resbalaran hacia la punta de su nariz. –Tienen que perdonar a mi marido. Es el jefe de la Oficina del Uso Indebido de Artefactos Muggles, y si se trata de Muggles, está totalmente obsesionado. No entiende que solo son seres humanos normales como nosotros, ¡Excepto por el hecho de que no pueden hacer magia! ¿Me entiendes, Arthur?

-Sí, querida.- Dijo él sobriamente, añadiendo un educado "Perdón" hacia Lily.

Lily se rió entre dientes, divertida. –De hecho no importa. Sí, mi hermana y su esposo son Muggles, pero no estamos en contacto con ellos. No les gusta el hecho de que sea una bruja.

-Oh, siento escucharlo.- Dijo Molly en tono de disculpa.

-Molly y Arthur, junto con sus dos hijos mayores, van a unirse a la Orden.- Interrumpió Remus.

-¿Oh, de veras?- James preguntó con interés.

-Sí, hablamos con Dumbledore y ya todo está arreglado.- Respondió Molly. –De verdad queremos contribuir con lo que podamos, y ayudar a atrapar a los Mortífagos libres allá fuera.

-Madre, tengo que estar en el compartimento de los Prefectos. ¿Dónde está mi emparedado?- Harry vio a un chico pelirrojo, el mayor de la familia allí reunida, ahora de pie al lado de Molly. También llevaba anteojos y ya tenía puesto el uniforme de Hogwarts. Una brillante insignia roja y dorada en su pecho, con una P mayúscula, captó la atención de Harry.

Molly se excusó de la conversación. James, Lily, Remus y Arthur continuaron hablando de sus asuntos, ninguno de los cuales interesantes para Harry, si que continuó mirando alrededor. Diez minutos para las once, advirtió era la hora señalada en el reloj de la pared de la plataforma. Harry estaba aburrido, asi que observó a Molly Weasley hablando con su hijo, para escapar el imponente aburrimiento.

-Aquí tienes, Percy, carne de vacuno en conserva, como te gusta.- Dijo Molly mientras sacaba un emparedado envuelto de la bolsa que estaba sosteniendo en su mano. –Ahora, ¿Dónde están tus hermanos?

-¡Justo aquí!- Dos gemelos pelirrojos idénticos corearon al unísono detrás de ella. A su lado estaba un chico joven, con una larga nariz, y una pequeña niña pecosa, ambos con pelo rojo. El muchacho se veía alrededor de la edad de Harry, pero más alto que él, y la chica un poco más joven que ambos.

-De acuerdo, ¿Ahora qué han estado haciendo?- Preguntó Molly, con aire de sospecha.

-Nada.- Dijeron juntos los gemelos inocentemente.

-Cuando ustedes dos dicen "nada" juntos, ¡Es signo de problemas!- Dijo Percy.

-Oh, ¡Percycito es un prefecto!- Se burló uno de los gemelos.

-¿Cómo se siente ser un Prefecto, perfecto Percy?- Bromeó el otro gemelo, y pellizcó la mejilla de su hermano con sus dedos. Harry trató de no sonreír, pero no pudo evitarlo. Su sonrisa lo delató cuando la señora Weasley se fijó en él.

-Oh, Ron, éste es Harry Potter.- Dijo súbitamente. –Él también es de primer año.

Lily volvió la vista hacia ellos cuando escuchó el comentario. –Oh, esto es estupendo. ¿Tal vez podrían ser amigos? Desafortunadamente, todos los amigos de Harry son muggles.- Le explicó a la señora Weasley. –Sería agradable que tuviera un amigo mago. ¿En qué casa estuviste?

-Todos nosotros estuvimos en Gryffindor. Tenemos la esperanza de que Ginny y Ron también lo estén. Ella va a asistir el próximo año. Hablando de eso, ¿Dónde está?- Molly miró a su alrededor y luego reparó en su hija. –Oh, Ginny, ven aquí dulzura, no te vayas muy lejos.- Harry vio que ella le estaba lanzando miradas extrañas, antes de caminar hacia su madre.

-Esto es estupendo, entonces. También nosotros fuimos Gryffindors. Apuesto a que Harry y Ron serán grandes amigos.- Dijo Lily con entusiamo.

Harry y Ron empezaron a hablar, para que luego los gemelos interrumpieran, presentándose como Fred y George.

El tren empezó a silbar y todos apuraron a sus hijos para que se subieran. Harry escuchó a Remus prometer a su padres que lo vigilaría. Harry se despidió de sus padres, quienes le desearon un buen año y le prometieron que lo verían para Navidad, recordándole que les escribiera seguido.

Harry se subió al tren y fue a buscar un compartimento con Ron. Escuchó a la pequeña niña llorando atrás de él, junto con los gritos de la señora Weasley hacia Fred y George acerca de cómo no quería recibir cartas diciéndole que habían sido castigados de nuevo. Ellos se quejaron diciendo que era imposible para ellos no meterse en problemas. Los gemelos calmaron a su hermana diciéndole que los vería pronto (aunque Harry tenía la extraña sensación que no estaba llorando solo por su partida) y se subieron al tren…


¿Estaba ella llorando porque él se iba? Muy improbable, pero ¿quién sabe? Ni siquiera había sabido que a ella le gustaba.

Harry siguió leyendo la entrada, pero no había nada especial acerca de ella aparte de lo que acababa de leer. Buscó su nombre en el resto de las páginas del diario, curioso por saber más, para saber qué otras cosas había escrito sobre él.

En la segunda entrada encontró algo bastante interesante.

´10 de Septiembre, 1992.

Querido diario,

¿Cómo puede ser? ¿Qué hice para merecerlo? ¡Él es un Slytherin! Ahora sé por qué Ron nunca dijo ni una palabra acerca de él cuando regresó de Hogwarts. Un mago malvado, eso es en lo que se convertirá algún día. No puedo enamorarme de un Slytherin ¿Qué es lo que estaba pensando?

Ginny.´

Harry continuó buscando otras pistas acerca de si mismo. Encontró una y la leyó. Ella había escrito esto el 14 de Febrero, 1992, todavía en su primer año. Escribió como él la había estado mirando, pero no sabía por qué. Ella pensó que era porque era el dia de San Valentín, o porque él sabía que era ella la que le había mandado el poema de San Valentín esa mañana. Harry se acordaba de ese poema. No le había dado vergüenza y se había reído de él, pero no había sabido quien lo había escrito en ese tiempo, solo pensaba que era patético y horriblemente escrito. Leyó el resto de la entrada, advirtiendo las palabras "pero todavía lo amo". También había escrito que sus hermanos le habían dicho que lo olvidara, pero a pesar de que tuvieran razón, era difícil para ella hacerlo.

Volteó las páginas, parando en la fecha 19 de Diciembre, 1994. Harry podía percibir como su escritura había mejorado con el tiempo. Había empezado a escribir más seriamente y yéndose directo al punto, sin balbucear eternamente acerca de cosas sin importancia. Harry leyó como Neville Longbottom la había invitado al baile de Navidad. Ella había aceptado porque era su única oportunidad de ir, al no estar permitido ir al baile para los de tercer año. Había escrito que era su primera cita, pero no estaba emocionada en lo absoluto, porque no le gustaba Neville. Porque Neville no era él.

Se movió hacia el 27 de Enero, 1995. Ella había escrito acerca de como se había divertido en el baile, e incluso había conocido a un chico, Michael Corner. Él la había invitado a salir, y ella le había dicho que lo pensaría. Harry estaba perplejo. No lo había mencionado ni una sola vez en esa entrada. Volteó la página y leyó la siguiente. Ella hablaba acerca de la excelente cita que había tenido con Michael Corner en Hogsmeade, pero que pensaba en terminar con él. ¿Es por eso que Dean Thomas va a ir con ella ahora? Pensó Harry, pero de nuevo encontró sus ojos moviéndose hacia las páginas, cuando notó la posdata de la entrada que acababa de leer. Decía: ´PD. No hace falta decir que ya superé al estúpido de Harry Potter.´

¿Disculpa? Pensó Harry, molesto y estupefacto al mismo tiempo. ¿ESTÚPIDO? ¿Cómo se atreve a llamarme estúpido?

Harry se saltó hasta el final del diario y leyó la última entrada. Se sorprendió de que estuviera escrita en tinta roja y con una letra diferente a la limpia y organizada que conocía.

´15 de Septiembre, 1996.´ Harry cayó en la cuenta de que solo la había escrito ayer.

´ ¡Lo odio! ¡Lo odio! ¡ODIO! ¡ODIO AL MALDITO DE HARRY POTTER

-¿Qué?- Espetó Harry, indignado, pero al darse cuenta de que lo había dicho en voz alta, miró alrededor de la habitación para ver si había despertado a alguno de sus amigos.

´ ¿Cómo pudo? ¿Quién se cree el idiota que es? ¡Me beso, maldición! ¿Cómo podría haber anticipado que recibiría un beso de ese idiota sapo Slytherin?´

-¿Sapo? Ha ido muy lejos…- Murmuró Harry con rabia.

´Maldito beso y maldito Harry Potter. ¿Acaso dije que lo odio? ¡Cree que puede tener lo que quiere si me dice que soy bella y encantadora, pero oh, está tan equivocado!

Nunca quise besarlo de vuelta en primer lugar, pero viejos sentimientos se agolparon en mi interior y no pude controlarme. No lo amo y me arrepiento de que alguna vez me haya gustado. Lo odio y me odio a mi misma por besarlo.

¡Lo que más odio en este momento es que le dijo a Snape que lo había tenido bajo un hechizo! ¡Eso desearía! O sea, ¿Cómo pudo? ¿Un minuto me está besando, y al otro me está tirando ese hecho en la cara?

¡Qué bien que yo le diera un rodillazo, y que bien que Ron le pegara un puñetazo, porque se merece lo que recibió! Él único problema ahora es Dean. No quiera que sepa lo que paso. Es demasiado dulce para perderlo. Es mucho mejor novio que Michael, y todo está yendo muy bien.

Ojalá Ron y Hermione no le digan nada, de verdad me gusta.

Ginny.´

Harry cerró el diario. No quedaban entradas para leer, e incluso si las hubiera, no las leería. ¿Cómo podía haber pensado que era estupenda? Tal vez le gustaba a ella antes, pero ahora de verdad lo odiaba, y tenía novio.

Las cosas estaban tan complicadas ahora. No se había fijado en ella cuando a ella le gustaba, y cuando finalmente la había visto, ya no era esa chica. Ahora, a él le gustaba ella, pero claramente ella estaba confundida. Escribía acerca de lo mucho que lo odiaba, pero todavía sentía cosas por él. ¿Entonces qué es lo que siente en verdad? ¿Y qué es lo que él siente acerca de ella después de leer sus pensamientos personales?

Decidió dejarlo ir. No valía la pena el esfuerzo. Habían montones de chicas allá fuera que se le tirarían encima. Mañana le devolvería el diario y se iría.

Pero no importaba lo que ella dijera, o por qué estaba tratando de convencerse a sí misma de que lo odiaba, Harry sabía que no era cierto. Ella lo había besado de vuelta.

Su mente volvió a pensar acerca de Dean Thomas. Él no había sabido que tenía novio. Y ella había escrito que no quería perderlo porque lo pasaban bien juntos. Asi que se decidió. Ojo por ojo, Weasley, pensó. Me pones celoso, yo te pondré celosa.


Harry se despertó la mañana siguiente escuchando fuertes risotadas alrededor de su dormitorio. Alargó sus manos, se colocó los anteojos y se levantó de la cama para ver a Draco y Blaise leyendo el diario de Ginny, riéndose de vez en cuando.

-Dioses, Harry, ¿Dónde encontraste este diario?- Draco dijo con una risita cuando lo vio levantarse.

-¿Qué estás haciendo?- Preguntó Harry en estado de shock. Le tomó unos cuantos segundos darse cuenta de que Ginny había escrito acerca de él en su diario y eran cosas personales que no quería que sus amigos supieran.

-Léele ésta.- Le dijo Blaise a Draco, apuntando sus dedos a la página.

-Está bien. Harry, escucha, esto te interesará.- Draco aclaró su garganta y empezó a leer el diario, imitando la voz de una niña pequeña. ´A pesar de que todas esas cosas´ Bla, bla, bla. ´no puedo esperar hasta mañana por una razón completamente diferente – Él. Él amor de mi vida, a quién vi el año pasado en la plataforma 9 3/4, hablando con Ron, Fred y George – Harry Potter.´ Merlín Harry, a esta chica le gustabas – Ey, qué estás haciendo, ¡devuélvemelo!- Draco le gritó a Harry, quien le arrebató el diario de las manos, y no se veía muy contento con lo que sus amigos habían hecho. Harry no obedeció la orden de su amigo, asi que Draco sacó su varita y gritó -¡Accio Diario!- El diario voló de vuelta a las manos de Draco. Draco miró la portada del diario. -¿Quién es G.M.W, Harry?

-Creo que leí el nombre Ginny al final de la entrada.- Dijo Blaise. Puso una cara pensativa y dijo: -¿Ginny? La única Ginny que se me ocurre es Ginny Weasley, la que lo derribó con su escoba algunos días atrás.

-Draco, devuélvelo.- Dijo Harry tranquilamente.

-No antes de leer otro jugoso detalle.- Con una sonrisita abrió el diario de nuevo. Blaise se inclinó para mirar por detrás de su hombro.

-Devuélvelo.- Dijo Harry con firmeza. –Draco, en serio, devuélvelo.

-No, no quiero hacerlo. ¿Qué es lo que escondes, de todas maneras?- Dijo mientras ojeaba las páginas. Harry vio como paraba en la última entrada escrita en tinta roja, y como Draco y Blaise empezaban a leerla. Harry no tenía la energía necesaria para perseguir a Draco solo para tener el diario de vuelta, o la fuerza para sacar su varita y atraer el libro negro con un encantamiento, porque sabía que siempre había sido débil para hacer magia en las mañanas. Se sentó en el borde de su cama y esperó hasta que terminaran de leer. Miró al suelo con la mirada vacía y escuchó a Draco reírse por unos segundos, pero entonces Blaise inhaló bruscamente y Harry cerró los ojos.

-¿QUÉ?- Gritó Draco repentinamente. Harry había pensado que podría reaccionar así, y por eso su grito no lo había hecho saltar como a Blaise. -¿La besaste? ¿A la Weaslita?

Harry se levantó de su cama, caminó hacia sus amigos y estiró su mano. –Si. ¿Ahora puedo tener el diario de vuelta? Necesito devolvérselo.

-Mala suerte que te odie, compañero.- Dijo Blaise. -¿Pero por qué ella? ¿Por qué una Gryffindor?- Dijo la última palabra con una mirada de disgusto.

-Pensaba que la odiabas.- Comentó Draco con curiosidad, cerrando el diario y devolviéndoselo a Harry. -¿Por qué no dijiste que por eso Weasley te había golpeado?

-No quiero hablar sobre eso.- Respondió Harry, avergonzado.

-¡Oh, vamos! Somos tus amigos, no nos vamos a burlar de ti.- Dijo Blaise.

-Ella no me gusta, ¿Muy bien?- Mintió Harry. Trató de sonar calmado, pero no podía deshacerse de la molestia en su voz. –Esta es mi manera de vengarme por lo que me hizo el otro dia, ¿me entienden?

Draco y Blaise movieron la cabeza en señal de asentimiento. – ¿Asi que la engañaste?- Pregunto Draco lentamente. Harry solo asintió.

Harry se vistió rápidamente y fue a buscar a Ginny al Gran Comedor. Por suerte, la encontró sentada sola en la mesa de Gryffindor, leyendo una carta que una pequeña lechuza aleonada acababa de dejar caer. Harry caminó hacia ella, y cuando la alcanzó, puso el diario enfrente de ella, sobre la mesa. Ginny se volvió rápidamente y lo miró. Él podía advertir que estaba confundida. –Yo… Yo encontré esto después de que dejaste la librería, ayer. Supongo que esas iniciales son de tu nombre.- Dijo Harry en voz baja.

-¿Lo…Lo le… leíste?- Tartamudeó ella. Él sabía que estaba asustada de que él hubiera leído lo que estaba escrito adentro.

-No.- Mintió Harry. Por el rabillo de su ojo reconoció a Dean Thomas acercándose a ellos. No tenía nada más que decir, asi que se dio la vuelta y caminó hacia la mesa de Slytherin.

Se encontró mirando fijamente ese liso pelo rojo durante el desayuno porque ella estaba sentada de espaldas a él. Vio a Dean tomando su mano y haciéndola reir cuando bromeaba con ella. Harry sacudió la cabeza vigorosamente.

-¿Harry, estás bien?- Escuchó a alguien preguntar, pero su mente no registró quien era. Harry miró alrededor de la mesa hasta que vio a Pansy sentada en silencio al lado de Millicent Bulstrode. Se levantó de su asiento, y caminó rápidamente hacia Pansy. Harry suspiró antes de darle un empujoncito con su dedo en el hombro. Ella se balanceó hacia atrás y lo encaró. Él inhalo profundamente, tomó su cara entre sus manos y se inclinó para besarla apasionadamente. Pansy soltó un chillido al principio, por la sorpresa, pero después se relajó dentro del beso y pasó los brazos por alrededor de su cuello, empujando su cuerpo más cerca al de él y intensificando el beso. Harry podía escuchar muchos silbidos y ´ooohh´s de los otros Slytherins en el fondo cuando súbitamente algo apareció en su mente. ¡Estaba besando a Pansy Parkinson! Harry terminó el beso y dejo ir a Pansy. Trató de lucir como si lo hubiera disfrutado.

-Wow.- Murmuró Pansy. Harry vio que su cara estaba de un rojo oscuro y que parecía un poco perpleja.

Él le sonrió y caminó hacia afuera del Gran Comedor. Mientras caminaba, vio por el rabillo del ojo a Ginny mirándolo. Ella estaba pálida con el shock. Harry se sonrió internamente al verla y dejó el comedor.

Harry llego tarde a pociones a propósito ese dia. Caminó adentro de la sala de clases, su camisa hacia afuera y con la corbata suelta. Cargaba su túnica por encima de su hombro, y caminó hacia adentro como si no tuviera ninguna preocupación. Por fortuna, Snape no estaba allí, asi que caminó lentamente y se tomó su tiempo, atrayendo la atención de todos hacia él, pero entonces Snape entró desde su oficina y Harry se agachó detrás de la silla de alguien antes de que lo viera. Cuando Snape volvió la espalda a la clase, Harry se escabulló hacia la mesa de Pansy y rápidamente logro escapar los ojos del profesor de Pociones. Le indicó a Crabbe que se moviera a otra mesa y Harry se sentó al lado de Pansy.

Pansy pareció emocionada y nerviosa al mismo tiempo. Harry se aseguró de que Hermione Granger, Ron Weasley y Dean Thomas lo vieran antes de darla vuelta y besarla con otro intenso beso, que de nuevo causó que todos los Slytherins aplaudieran y silbaran, y que los Gryffindor los miraran con sorpresa y disgusto.

-¡Silencio, todos!- Llamó Snape. –Y señor Potter, gracias por finalmente unirse a nosotros, lo veré en su castigo esta noche, en mi oficina a las siete en punto por llegar quince minutos tarde.

Todos los Gryffindor exclamaron "Oooohhh", divertidos, pero a Harry no le importó. Un castigo le quitaría de la mente a la pequeña pelirroja que insistía en quedarse atascada en su mente.

Después de clase, Draco y Blaise caminaron con Harry de vuelta a la sala común.

-¿Qué es lo que te pasa hoy?- Preguntó Draco.

-¿A qué te refieres?

-¿Primero besas a Parkinson en el desayuno y luego en clase?- Sonaba tan estupefacto como los Gyffindor estaban antes.

-Puede que haya cambiado de opinión sobre ella.- Respondió Harry. –Oye, Blaise, no te importa, ¿verdad?

Harry no veía si Blaise estaba malhumorado porque él estaba caminando delante de él y Draco, pero percibió que algo andaba mal cuando no le respondió. -¿Blaise?- Preguntó otra vez, preocupado por su repentino silencio.

Blaise dejó de caminar, casi haciendo que Harry y Draco se estrellaran contra su espalda. Blaise se dio la vuelta y encaró a Harry. –Dijiste que no la soportabas y que por favor te la sacara de encima.- Respondió Blaise, sonando ofendido.

-Pensaba que ya la habías superado.- Explicó Harry.

-Bueno, no la he superado. No hablé sobre ella porque sabía que estaban cansados de ello, asi que paré de hacerlo, pero no paré de sentirme como lo hacía.

-Lo siento.- Harry dijo en tono de disculpa. –No lo sabía.

Draco puso los ojos en blanco en aburrimiento. –Voy a ir a hacer la tarea.- Dijo y dejó la sala común.

-Mira, Blaise, la dejaré ir si la quieres tanto.- Dijo Harry. No quería herir a su mejor amigo solo porque deseaba que una cierta chica de Gryffindor se fijara en él, usando al objeto del afecto de Blaise para ello.

La cara de Blaise se alegró un poco. -¿De verdad?

-Si. Podría mencionarle algo acerca de ti, si quieres.

Ahora Blaise sonrió estúpidamente y asintió. –Gracias.


Para cuando llego la hora de cenar, rumores habían sido esparcidos por todo el colegio. El tema era que Harry y Pansy eran una pareja, por supuesto, pero viendo como Blaise sufría al escucharlos, Harry se abrió camino hacia donde Pansy estaba de nuevo.

Cuando ella vio que él se acercaba, le hizo espacio para que se sentara al lado de ella, pero él ignoró el gesto. Miro a sus ojos con seriedad antes de decir: -Mira, Pansy, no creo que esto vaya a funcionar.

-¿Qué?- Ella sonaba confundida.

-Tú y yo, me refiero.- Dijo, viendo como sus ojos se ponían vidriosos por las lágrimas. Oh, como odiaba cuando lloraban. Las chicas, por supuesto. –Lo siento, no eres tú, Pansy, es…

-Por favor no me sueltes el "No eres tú, soy yo" cliché.- Ella lo cortó a la mitad de la frase.

-No iba a hacerlo.- Respondió Harry. ¿Por qué pensaría ella que era acerca de él? Dios sabe por qué. –Iba a decir que era Blaise.

-¿Quién?- Pansy de verdad sonaba como si no supiera quién diablos era Blaise.

-Blaise Zabini, mi amigo, lo conoces.- Harry se dio la vuelta y apuntó en la dirección de Blaise, quién estaba llenándose la boca con una tarta de filete y riñón en ese momento.

Pansy se veía perdida ahora. -¿Qué es lo que pasa con él?

-Lo que pasa es que a él de verdad le gustas, y a mí me importan ustedes dos y pienso que de verdad podrían ser estupendos juntos.- Añadió con una sonrisa tranquilizadora.

Pansy soltó un sonido ofendido y se paró de su asiento. Levantó la nariz con superioridad y gritó con fuerza, para que todos en el comedor pudieran oírla. –Merlín sabe qué es lo que encontré tan fascinante acerca de ti, Harry Potter. No eres nada más que un niño arrogante, infantil y egoísta, que cree que lo tiene todo, ¡Sin mencionar cuán terrible besas!- Explotó y se fue del comedor con sus amigas pisándole los talones.

Harry no podría haber estado más feliz. Por fin se había quitado a Pansy de encima y ahora podía juntarla con Blaise, aunque tomaría algún tiempo que se calmara. ¿Y Ginny lo vio todo, verdad?

En ese momento, Harry se volvió para ojear la mesa de Gryffindor, pero el único pelo rojo que encontraba era el de ese irritante hermano de ella. ¡No podía ser que toda esta escena hubiera sido por nada!


-¡Eeeeww! ¡Eeeww! ¡Eeeeww!- Draco se adentró en la sala común con pasos rápidos, usando su bata, sandalias y una toalla.

-¿Qué?- Le preguntó Blaise. Harry estaba demasiado ocupado escribiendo un ensayo acerca de Vampiros para ver lo ridículo que Draco se veía en ese momento.

-Acabo de encontrarme con Weasley en el baño de los prefectos.- Dijo Draco, horrorizado. Eso fue todo lo que se necesitó para captar la atención de Harry.

-¿Cuál Weasley?- Preguntó cuidadosamente, tratando de no enviar ninguna señal de interés.

-El chico, ¡la imagen de él con una toalla envuelta alrededor se su pálido y delgado cuerpo fue absolutamente asquerosa!- Exclamó Draco y todo su cuerpo se estremeció. –Créeme, ver a su hermana usando una toalla sería una vista mucho más agradable.

-Oh.- Respondió Harry y trató de volver a su ensayo sin hacer ningún comentario celoso.

-Oooohhh.- Dijo Blaise repentinamente con regocijo en su voz. No, que no se haya fijado en eso. Rogó la mente de Harry. –A Harry todavía le gusta.- Añadió cantando.

-¡No me gusta!- Protestó Harry.

-¿Entonces porque te estás poniendo escarlata?

-Por… Porque… ¡Porque me estás poniendo nervioso con todas tus estúpidas y falsas declaraciones!

-Muy bien, pero sí te gustaba antes, ¿no es cierto?

-¡No!

-¡Oh, cállense, ustedes dos!- Interrumpió Draco. Blaise se quedó en silencio y Harry volvió a trabajar en su ensayo. –Me voy a la cama.- Dijo, y se fue a los dormitorios de los chicos.

Blaise miro a su alrededor para ver si Draco se había ido; lentamente inclinó su cuerpo en la dirección de Harry y susurró: -Sé que te gusta.

Harry había tenido suficiente. Alcanzó un cojín que descansaba en el sillón y se lo arrojó a Blaise. Blaise se levantó sin decirle ni una otra palabra. Solo le dedicó una sonrisa y recibió una mirada amenazadora de parte de Harry, y con eso, lo dejó solo.


A/N:

Kmy309, MONYK, greed212, Carter86, Nat Potter W y valerius cullen: ¡Gracias por el apoyo! Sus comentarios me dan la energía para seguir adelante cuando lo único que quiero es tirar el computador por los aires… =D

MONYK: Como le dice Sirius a Harry en el capítulo 2: "Solamente están tratando de ayudarte. Realmente estan asustados, asustados de que los vas a traicionar y unirte al lado oscuro, convertirte en un mortífago…" y por esta razón sus padres no lo apoyan en sus amistades y demás… Espero eso haya respondido tu pregunta.

Y hablando de eso, ¡Gracias a todos los que pusieron esta historia en alert o en sus favorites! No se olviden de hacer click en ese botón justo aquí abajo… ¡Se los agradecería muchísimo!