La Voz Del Corazón.
El fruto de nuestro amor
Mientras Annie veía dormir a Candy recordó todo lo que pasó esa mañana.
Estaban desayunando muy a gusto cuando el teléfono sonó, vio como el semblante de Candy cambiaba por completo y comenzó a llorar desesperada, al mismo tiempo que gritaba—: ¡Esa voz no! — mientras en el suelo se llevaba las manos a la cabeza. Ella tomo el teléfono y escuchó una voz muy conocida se dio cuenta del porque Candy estaba así.
¡Hola!¿ Candy que pasa?— Albert— Candy se desmayo, por favor ayuda me.
—. Voy enseguida.
Annie colgó la llamada y corrió al botiquín que estaba en el baño. Pronto saco alcohol y la bolsa de algodón.
Rápidamente le dio a oler el alcohol, pero Candy no reaccionaba. No sabía que más hacer hasta que nuevamente tomo el teléfono y le marco al Doctor Michael amigo de Candy
Le hablaba y daba pequeños golpes en sus mejillas, pero Candy no volvía en sí.
Oyó que tocaban la puerta y se sintió aliviada al ver que era Albert.
—.Por favor ayuda me— Candy no vuelve en sí.
Albert se acerco a donde estaba Candy, y la levanto para llevarla a su recamara.
En eso la estaba depositando en su cama cuando entro Michael.
—.Dejen me solo con ella para poder examinarla.
Al salir Annie estaba muy intranquila y Albert se dispuso a preparar un té para los nervios.
Al entregarle la taza con té de menta que encontró. Le pidio a Annie le relatara lo sucedido.
En eso estaban cuando sale el doctor algo pensativo.
En ese momento tanto Annie como Albert se acercaron al Doctor.
—. ¡Doctor! ¿ Como está Candy?
— Ella se encuentra bien solo necesita descanso — Al parecer tuvo una emoción muy fuerte y pues en su estado no puede tener ese tipo emociones.
Annie y Albert preguntaron al mismo tiempo —¿ Estado? — Sí Candy tiene aproximadamente dos meses de embarazo.
— Por lo tanto tiene que estar tranquila, procuren que coma a sus horas, sobre todo muchas verduras y fruta.
Annie todavía con la boca un poco abierta por la sorpresa, movió la cabeza afirmando.
Albert muy serio sólo veía a AnnidAsMuy lejos de ahí se le veía a un Terry nervioso no sabía porque sentía esa sensación extraña en el estomago. Como si la comida le hubiera hecho daño
Esos mareos que le daban últimamente lo tenían preocupado, se mortificaba por su pecosa, ya le había marcado varias veces al celular y ella no le contestaba.
al levantarse para ir al baño sintió que se le movía el piso se tuvo que detener de una mesita que estaba por donde el iba pasando. Tendré que ir al doctor.
Al llegar la noche después de 2 días
De trabajo y estudios Karen veía muy desmejorado a Terry por lo que se animo a decirle: — Terry! ¿Porque no haz ido al doctor? —. Al verte así con esa cara cualquiera pensaría que embarazaste a al guíen... El voltea con los ojos muy abiertos Karen se carcajea por la manera en que Terry la ve. —. ¡No! ¿ No me digas que es verdad? — No lo se Karen no me he podido comunicar con Candy, pero ahora que lo mencionas, tengo que hablar con ella.
Ni tarde ni perezoso Terry toma su celular y marca un número, el cual sólo timbraba y nada que le contestaban.
Candy buscaba y buscaba su celular y nada más no lo encontraba.
Hasta que recordó que lo dejo en el auto de Annie cuando fueron a comprar todo lo del mandado.
Candy desesperada se apuro a ir por el celular al estacionamiento de los departamentos. Al encontrarlo lo quiso utilizar pero no prendía ya que no tenía batería. Rápidamente subió a su piso y lo puso a cargar.
Después de un tiempo lo encendió y se dio cuenta que tenía varias llamadas perdidas. Rápidamente marco el número y se oyó la voz que a ella tanto le gustaba —. ¡Hola! Pecosa mía
¿ Por favor di me que estás bien? Sabes todo el día he tenido un presentimiento. Te extraño mí hermosa enfermera...
Terry hablaba tan rápido que Candy no hacia más que reír ya que él no la dejaba ni hablar.
— Terry, Terry tranquilo estoy bien no es más que los síntomas normales de un embarazó... — ¿ Embarazo? . Terry se quedo mudo se sintió tan feliz pero Candy pensó que no le gustaba el hecho de ella estuviera en cinta.
—Sabes que Terry no me importa que no quieras a esté bebé, no te preocupes que no te vuelvo a molestar ni sabrás nada de mí.
Sin más ni menos Candy termino la llamada, con unas inmensas lágrimas. Por más que quiso no podía dejar de llorar. Se sentía destrozada, con miedo y desprotegida. Se preguntaba ¿como haría para cuidar a ese bebé? sí ella tenia que trabajar. — ¡ Ay! Terry porque me haces esto.
Terry estaba muy emocionado y sorprendido con lo que pasó.
En eso llega Karen y el le comenta lo que pasó. Karen le hizo la observación de que Candy estaba embarazada y pues seguramente tenía las hormonas vueltas locas.
— ¡Te imaginas Karen un bebé de Candy y mío!... — Si Terry seguramente sera un niño muy hermoso. Lo que yo me pregunto es: ¿ Que estás haciendo todavía aquí?
— Tienes razón —. El comenzó a sacar su ropa desesperado tenía que verla, tenía que decirle que él la amaba y ya amaba a esa semillita que crecía en su vientre. Karen al verlo tan desesperado le dijo: Terry ve hablar con los directores y arregla lo que tengas que arreglar para irte. — Un Terry muy sonriente después de darle un beso en la mejilla a Karen salio casi corriendo en su rostro irradiaba felicidad.
En menos de 3 horas viajaba de regreso a su país. Pero iba con un semblante distinto a como cuando llego.
Candy de tanto llorar el sueño la venció después de platicarle a Annie lo que pasó.
A la mañana siguiente sonaba el tiembre del departamento y Annie más dormida que despierta fue abrir ya muy molesta por todo el escándalo. Pero al ver de quien se trataba sólo se hizo a un lado para que él entrara.
Él hombre se dirigió a la recamara de Candy y sólo entro sin tocar. Le iba hablar pero al verla dormida le dio tanta ternura que se recostó a su lado. En voz muy baja le decía: Te amo pecosa mía, gracias por darme el mejor de los regalos, te prometo que no les faltara nada ni a ti, ni al hermoso angelito que cargas en tú vientre el fruto de nuestro amor. Todo eso se lo decía al mismo tiempo que el le acariciaba su pancita. ( bueno no es que se le notara si sólo tenía dos meses). Candy aun con los ojos cerrados escuchaba todo lo que él le decía y sin más sus ojos se llenaron de lágrimas.
Terry al sentir como ella convulsionaba a causa del llanto la volteo para verla y decirle cuanto la amaba.
Después de un rato salio un Terry más feliz sus malos entendidos se solucionaron.
Iba contento a preparar el desayuno para consentir a su pecosa, cuando sonó el timbre él iba abrir la puerta pero Annie se le adelanto.
No puso mucha atención en quien era ni nada eso era algo que a él no le importaba. Continuo con lo suyo pero cuando iba hacia la recamara escuchó como un hombre le decía a Candy cuanto la amaba, y claro los celos no se hicieron esperar tanto que Terry entro y sin dar tiempo a nada retiro de un jalón al hombre y Candy muy sorprendida sólo miraba.
Bueno chicas quiero pedir una disculpa por la tardanza tratare de escribir más seguido. Muchas gracias por las palabras de aliento que me dan.
Espero que les haya gustado esté capítulo. Las quiero y aprovecho para decirles que les deseo un año con muchos éxitos.
