Durante nuestra travesía por la capital de Okinawa, Naha, vi la cantidad de belleza maritima que no se puede ver en otros lugares, por momentos, parábamos a estirar las piernas, eso, a pesar de que nos quitaba tiempo, nos hacía disfrutar más de nuestro y yo retomamos nuestra habitual conversación y nuestro problema en el avión se fue al olvido, por ahora.
-Chicos, llegaremos a la universidad de Okinawa en 5 minutos, así que no olviden nada dentro del autobús-decía el profesor Fukushima a todos en el autobús-
-Sempai, despierte, pronto vamos a llegar
-Ya escuché Morinaga, sólo descansaba la vista-me decía mientras se tallaba los ojos con la manga de su camisa-
Al fin llegamos a nuestro destino, la universidad de Okinawa, sede de uno de los centros de investigación más avanzados de todo Japón, el profesor Fukushima estaba completamente entusiasmado, ya que seríamos partícipes de una de las investigaciones más importantes.
-No saben lo feliz que me hace que participen en esta investigacion, el trabajo que están haciendo en estos momentos podría hacer un gran avance en cuanto a la eliminación de muchísimas plagas en las plantaciones de alimentos-decía alegremente el profesor mientras caminábamos-
-Increíble! No lo crees, Sempai?
-Mmm, si, supongo.
-Oh anímese, Tatsumi-sempai, usted más que nadie debería estar feliz de participar en esto-decía Yamagushi-san al nado nuestro-
-Si lo estoy par de idiotas!
Cuando llegamos a la cima, contemplamos las enormes instalaciones, incluso había un telescopio, pues el centro de investigación abarcaba numerosas ramas de la ciencia, incluyendo la astronomía, estando a punto de entrar a los laboratorios, uno de los asistentes del proyecto, salía corriendo despavorido, agitando las manos, alertándonos.
-ALEJENSE DE ESTA AREA POR FAVOR!-decía el sujeto que jadeaba al haberse detenido frente nuestro-
-Que fue lo que sucedió Kado-san?-preguntaba preocupado el profesor Fukushima-
Para mantener al margen a nuestro grupo, tanto nuestro profesor como Kado-san se alejaron un poco, pero pude notar en sus rostros preocupación, algo debió salir terriblemente mal. Al reintegrarse de nuevo con nosotros, el profesor y Kado-san nos explicaron lo ocurrido.
-Muchachos, lo lamento, pero debido a causa de un accidente en los laboratorios principales, no podremos ir más allá de este punto-decía el profesor con un dejo de tristeza-
-Es mi culpa principalmente, no debimos trabajar con químicos tan peligrosos, pude haber causado un desastre químico aun peor-agregaba Kado-san-
-Acaso nos hicieron venir de tan lejos, sólo para ver los errores de otros?!
-Sempai!
-Tatsumi-san!
Todos lo vimos, la situación se tornó de triste a supertensa,el profesor intentó explicarle a Sempai que no era simplemente el error de uno sino de muchos, finalmente no pasó a mayores, dimos un pequeño recorrido a las otras instalaciones de la escuela. Después de eso nos dejaron andar libremente por el campus.
-Esos idiotas no debieron haber seguido bien el procedimiento!
-Sempai, debe comprender que es algo que le pudo haber pasado a cualquiera, inclusive a us-ahh!-fui golpeado antes de terminar la oración-
-No me compares con esos incompetentes! Si yo hubiera estado al mando, seguramente pude haber evitado ese desastre!
-Jejejeje
-De que te ríes?!
-Me gusta cuando te enojas
-Imbécil! nos puede escuchar alguien!-decía sempai con un leve sonrojo-
-Aquí donde estamos no hay ni un alma. Estábamos en uno de los jardines del campus, y no había nadie en los alrededores, me atreví a besarle, al principio opuso resistencia, pues aún estaba la posibilidad de ser descubiertos por alguno de nuestros compañeros.
-Idio...mmmh!...detente, nos puede desc...ah!
-Sempai, hoy estás muy sensible...
La temperatura de nuestros cuerpos iba en aumento, sin más me aventuré a juguetear con sus pezones por encima de la ropa, sus gemidos se ahogaban con la unión de nuestros labios, estábamos al límite de perdernos a nuestra lujuria.
-Basta...Mori...!
-Como...podría, estas tan duro.
Sin dejar de besarle ataqué su cuello, mordiéndole levemente y dejando pequeñas marcas rojas, sus gemidos comenzaron a tornarse más audibles para cualquiera que hubiese pasado por ahí, así que de nuevo retome los besos, la situación se salía de control, hasta que...
-VAYANSE A UN HOTEL PERVERTIDOS!
Paramos en seco, sin decir nada acomodamos nuestras ropas y escapamos casi corriendo de ahí Salimos fuera de los límites del campus, Sempai estaba que echaba humo de pasar esa vergüenza.
-Sempai, por favor yo...
-Cállate, no quiero escucharte imbécil!
-Yo no quise hacerte pasar un mal rato, gomen!
A nuestro alrededor se formaba una pequeña multitud, lo peor, era que varios de ellos eran nuestros compañeros de viaje, Sempai lo notó de inmediato y se fue corriendo, dejándome atrás.
-(Maldición maldición, ahora sí que metí la pata)-me decía a mí mismo reprendiéndome-
-Tetsuhiro-san, pasa algo? Tatsumi-san lucía bastante molesto-me preguntaba Yamagushi que estaba con la multitud-
-Cometí un grave error...
Habia cometido un grave error, nos vieron haciendo algo que pudimos haber pospuesto para un mejor momento, pero como siempre yo, tan impulsivo me deje llevar por mis bajos instintos, aún así Sempai nunca me detuvo, porque no lo hizo? Esas y más cuestiones se formaban a medida que transcurría el día,Yamagushi-san notó mi pesar y para hacerme sentir mejor paseamos por los muelles.
-Siento mucho que hayas peleado con Tatsumi-san, Tetsuhiro, al parecer se molestó muchísimo más cuando aparecimos justo frente a ustedes-me contaba Yamagushi-san cabizbajo-
-No! no tienes por qué disculparte, fue más mi culpa por imprudente, debí contenerme, estábamos en un lugar demasiado expuesto y aun así...
-Basta, basta, no es necesario que me digas lo que pasó antes.-me decía con un leve sonrojo-
-Siento incomodarte,Yamagushi-san
-No, al contrario, siento yo haber reaccionado de esa manera...sé que tu relación con Tatsumi-san es complicada, pero el también tiene la mitad de la culpa-me decía con voz alzada Yamagushi-san-
Tal vez por el momento, debí sentirme muy culpable, pero Yamagushi-san tenía razón, no debía porque sentirme tan mal si también Sempai fué participe, aun así, siento que no tengo derecho de decirle nada, que algo nos falta...
-Tetsuhiro-san, que tal si rentamos un bote?
-Eh? un bote?
-Sí, hace tiempo que quería mirar el mar más de cerca, esta es nuestra oportunidad!-me decía entusiasmado Yamagushi-san-
Abordamos un pequeño bote, claro tomando las medidas de seguridad que nos dijo el dueño de este, la brisa salina se empezaba a sentir, la temperatura de repente comenzó a bajar, las olas golpeando hacían que se tambaleaba aquí y alla,de repente recordé lo que Taichirou-san me dijo en el avión...
Cuídate de ese lobo con piel de oveja que tienes por novio...o acabará comiéndote
Esas palabras resonaron como nunca en mi mente mientras las olas azotaban en nuestro bote, será que de verdad Sempai me oculta algo? Y si es así...que será?
-Tetsuhiro-san, hey Tetsuhiro-san, estas bien? llevas perdido en tus pensamientos desde hace buen rato-me preguntaba preocupado Yamagushi-san sacudiéndome los hombros-
-Lo-lo siento...es algo que me tiene intrigado desde que subimos al avión...no te preocupes, es algo sin importancia-le dije mientras esbozaba esa sonrisa falsa que le daba a la gente para que no se preocupara-
Finalmente el bote dio la vuela para volver al puerto, mientras volvíamos, un barco turista se acercaba hacia nosotros, muchas de las personas arriba de este eran compañeros nuestros, entre ellos Sempai, que al mirarme esbozó una leve sonrisa, que desapareció de inmediato al ver que me acompañaba Yamagushi-san.
-Al parecer a Tatsumi-san no le agradó que te acompañara
-Jejeh...
Al llegar al puerto, bajé de inmediato, dejando a Yamagushi-san pagando al dueño del bote, en tanto yo corría hacia donde terminaba de bajar las personas del barco turista, no miré a Sempai por ningún lado, hasta que de repente sentí una jalón de mi manga, al girarme ahí estaba.
-Sempai?...
-Vámonos de aquí! odio las multitudes
Y antes de decir nada, me jaló de nuevo, a pasos erráticos y casi tropezones, terminamos en la zona hotelera de Naha, Sempai al parecer no lo había notado, pues mientras caminábamos su vista no salía del suelo, yo caminaba cada vez más despacio, viendo para todos lados, esperando que alguno de nuestros compañeros no nos viera pasar y lo malinterpretara.
-Sempai...a donde nos dirigimos?
-Cállate! ya lo sabrás-me decía mientras aceleraba más su paso-
-Te has dado cuenta de donde estamos? -le dije en un susurro al acercarme más a él, esto lo hizo detenerse de golpe para girarse hacia a mí y decirme-
-Ya sé dónde nos encontramos estúpido!
Ya daban las 5 de la tarde, no sé de dónde sacó el valor para meternos en el cuarto de un hotel...pero ahí estábamos, sin decir nada, Sempai se sentó a la orilla de la cama mientras yo dirigía mí vista hacia la ventana.
-Porque estamos aquí Sempai?
-Acaso...?!
-Ya quisieras idiota! si pedí este lugar, fue para aclarar ciertas cosas, así que, pon tu trasero en esa cama y escúchame!-me dijo apuntando hacia la cama sonrojado-
-Está bien...pero no entiendo, que hay que aclarar?
-Ah-suspiró-...primero que nada, lo siento, te dejé varado cuando todos nos rodearon a medio día...
-No no no no, yo...fue mi culpa después de todo...
-Que te he dicho de culparte por todo?!
-Eh...bueno...
-La otra es, supe quien fue la persona que nos miró en el campus, Isogai...tenía una reunión con gente del campus y "casualmente" se asomó a la ventana! Grrrr como me irrita ese sujeto-decía con rabia Sempai mientras golpeaba la pared-
-Al menos...nadie supo lo que pasó...además de nosotros y Taichirou-san.
-Y qué me dices de Yamagushi?! Veo que se llevan muy bien por lo que miré-me decía sempai volteando hacia la ventana-
-Pero él es de confianza...estás... (Estará celoso?...no...o si? que hago que hago, si le pregunto)...
-Que...intentas decir?-me preguntaba molesto sin desviar su vista de la ventana-
-Yo...no, es imposible, sería sacado de mis fantasías que tu sintieras ce...!
No estaba preparado para lo que sucedería en ese momento, sin darme cuenta, Sempai que ya estaba frente mío me empujó a la cama y sin más se lanzó a besarme con desespero, instintivamente le correspondí tomando su rostro, profundizando más aquellos besos. Al despegarnos te percataste de mi erección por tu ataque sorpresa, intentaste alejarte, tratando de levantarte de la cama, pero yo siendo más fuerte te giré, besé tu mejilla con ternura y te dije:
-Sempai, me trajiste aquí...a un cuarto de hotel...y no quieres que hagamos nada
-Tu eres el que malinterpreta todo a su conveniencia! ahora quítate de encima! ah!
La lujuria me invadió por completo, al grado de que ignoré sus palabras, invadí de nuevo su boca con mis besos, que poco a poco te debilitaban pues te aventuraste a tomarme por la espalda, mi lengua al compás de la tuya me hacía perder la razón. Con prisa y algo de nerviosismo dispuse de nuestras prendas, quedando sólo en interiores, tú miembro que rozaba por sobre el mío necesitaba ser atendido, te miraba tan frágil, absorto en el placer, que el tiempo se detenía y a la vez se aceleraba, pues no quería despegarme de ti...
-Mori...deten...es mi...ah!
-Tranquilo, seré gentil...confía en mi...
Sabía que era tu primera vez en los brazos de un hombre, tus ojos me miraban con temor a lastimarte, los cerraste con fuerza al ver que me deshice de nuestra ropa interior, paseando mis dedos en tu torso desnudo, haciendo círculos en tus pezones, besando con ternura cada pedazo de ti y bajando poco a poco hacia tu hombría que estaba enjugada por tu semilla, al frotar el glande con mis dedos, te estremecías arqueando tu espalda, tus gemidos chocaban en esas cuatro paredes.
-Veo que los estás disfrutando-le decía lascivo en su oído mientras mis dedos seguían jugando con la punta de tu miembro-
-Cállate...ahhh, es natural que reaccione así si me tocas de esa manera...ah...ah
-Me dices que reaccionarías igual si fuera otra persona?
-Ahh...ah!
-No te haré venir si no me contestas.
Un hilo de saliva brotaba de la comisura de sus labios al presionar con mis dedos la punta de su miembro, impidiendo venirse, de nuevo arrematé besándole agresivamente, rozando mi hombría con la suya, hasta que...
-Por...por favor...ahh!
-Aun no has contestado mi pregunta
-AHHH! no...no seas idiota, no dejaría que cualquier extraño me tocara así, sólo...solo tu ah!
Palabras magicas, pues dejé de presionar y te venías en mi mano, la increíble sensación espasmódica de tu hombría era algo de lo que sólo yo era participe, aprobechando tu reciente orgasmo, introduje uno de mis dedos en tu entrada, lo que provocó que de nuevamente se elevara.
-Duele...ah...ah!
-Trata de calmar tu respiracion, pronto te acostumbraras.
Sin más introduje otro dedo, cosa que hizo que involuntariamente tus caderas se movieran y empujaran hasta llegar hasta ese punto, donde los sentidos en un hombre se pierden, estabas listo para lo que seguía. Con cuidado coloque mi pene en tu entrada, elevé tus piernas y me deslicé poco a poco dentro de ti.
-Estás tan...apretado, harás que me corra dentro tuyo Sempai...ah!
-Bas...bastardo...ah! no me susurres!
-Eso te excita?!-le decía divertido en un susurro, provocando que un quejido se ahogara en sus manos-
-Ah!
-Déjame escucharte, quiero todo de ti, que sólo yo sea dueño de todo tu cuerpo...te amo.
-Yo...ahh...ahh
Mis sentidos se nublaban al ver que te derretías de placer, esto no sólo era un acto carnal, era mi completa entrega de corazón y alma, soñaba con el día en que de tu boca salieran las palabras que yo deseaba con añoranza, no importaba si tuviera que esperar toda una vida y diez más, hasta escuchar de ti...
-Te...te amo...Mori...naga
-Que...que fue lo que...mmmmm
Atrapaste mis labios que estaban abiertos de la impresion, lo que provocó que me moviera a prisa dentro de ti, me perdí completamente, finalmente lo ví, la cúspide de nuestra union, no podía evitar llorar a pesar de que no detenía las embestidas en tu interior, al separar nuestros labios para retomar aire, estábamos al límite, así aceleré mis movimientos hasta que...
-Ahhhhhh!...ah
-Ahhh Sempai!
Caí rendido sobre tu pecho, tú respiración se iba calmando, al parecer habías quedado inconciente, retiré los mechones se pegaron a tu rostro y besé tu frente. El cansancio de todo este viaje, desde su comienzo, las discusiones y demás, recayó sobre mí, de manera que mis ojos pesaron, pero todo valió este momento.
Al fin, nos volvimos uno...
