Disclaimer: los personajes no son míos, son de la maravillosa, alabada sea, Stephanie Meyer, yo solo los uso para escribir historias alocadas y para soñar con Edward.
"Bella… tienes leucemia"
Me di cuenta que había dejado de respirar cuando la habitación comenzó a dar vueltas, respire, leucemia, claro que sabía que era eso, cáncer en la sangre, imposible… pero cierto.
"¿Qué?" dije otra vez, probablemente había escuchado mal, si eso debía haber sido.
"lo siento, tienes leucemia- ahora si había escuchado bien, noto mi cara de susto y añadió- no te asustes, tienes síntomas que indican que es crónica"
"¿Qué?" repetí, sentía como si me hablara en otro idioma, no podía asimilarlo.
"significa que es más lenta, presentas pequeños cardenales y una leve baja de peso, que se puede arreglar, es curable con medicinas" dijo con un intento fallido de darme ánimos.
"¿Mas medicinas?" pregunte horrorizada, yo no podría con mas.
"en realidad no, serán pocas y tendrás que venir a una revisión"
"¿Qué paso en Phoenix?" pregunte "si eso era lo que tenía, me pudieron haber tratado desde mucho antes." así yo no hubiera tenido que cambiarme de casa y sería muy feliz en Phoenix, pensé.
"te atacaron diversos virus a la vez, la leucemia es la consecuencia de todo eso" dijo, eso lo explicaba un poco, pero mi corazón seguía caminando a un ritmo lento, Carlisle me miro preocupado.
"¿te sientes bien?" dijo
"Un poco" no quería decirle que me sentía mareada y que las nauseas habían vuelto "es solo la sorpresa, es curable" repetí para mí y mi corazón se tranquilizó un poco, me aferraría a esas dos palabras todo lo que pudiera.
"si" dijo Carlisle, un poco más tranquilo- y me alcanzo un papel, mi receta médica. "iré por tus medicinas" musito, escuche la puerta cerrarse.
Bien, tiempo de pensar, leucemia, con mi suerte pudo ser peor, me reí de ese pensamiento, en ese breve momento de soledad, decidí aceptar la propuesta de Alice e ir a su fiesta, una fiesta no me haría nada mal, prometí divertirme y pasármela lo mejor que pueda.
Carlisle llego unos segundos después de haber tomado mi decisión, me sentía mejor, las nauseas y el mareo se habían ido, lo único que tenía que hacer era seguir el camino que había decidido. Carlisle me entrego dos frascos.
"puedes sentir nauseas los primeros dos días, es normal por el cambio de medicamentos." Dijo con una sonrisa me alegre ver que era capaz de corresponderla, asentí.
"Entonces es todo, si te sientes mal" dijo y me alcanzo una tarjetita, la vi tenía su nombre y dos números "Ven al hospital, o marca los dos números, uno es de mi casa y el otro de mi oficina, llama a la hora que sea estoy disponible"
"Gracias" dije, "Le puedo pedir un favor" había una cosa que no se me tenía que pasar.
"Claro" contesto.
"¿Podría pedirle que no le dijera nada a Charlie?" Dije apenada, me miro dudoso. "es solo que no quiero preocuparlo, dijo que es curable y no veo la necesidad de preocuparlo desde ahora" dije rápidamente.
"Entiendo, no te preocupes te doy mi palabra de Doctor, que no lo sabrá" dijo, me despidió y Salí tranquila del hospital, el sol se había escondido ya, y hacia el típico frio helado de Forks, pero no me importo que me calara hasta los huesos.
Cuando llegue a casa, estaba cansada, Charlie no había llegado, y no tenía ganas de hacer la cena, tire a la basura el recado que había dejado con anterioridad para Charlie y escribí otro.
Papá:
Siento no hacer la cena, estoy muerta.
Bella.
A duras penas logre subir las escaleras, agarre mi neceser, el baño logro relajarme, mi cuerpo toco la cama, me quede profunda mente dormida.
Pero no soñé, cosa que agradecí pues esa maldita pesadilla me estuvo persiguiendo por toda la semana, desperté sin ayuda del despertador, busque el celular y vi que eran las siete, lo más seguro era que Charlie ya se hubiera ido.
Enfurruñada me levante de la cama, me lave los dientes, me vestí y me agarre el cabello en una coleta, desayune una barra de cereal y salí de casa.
De camino a la escuela recordé, lo pasado el día anterior, tenía que hablar con Alice Cullen sobre la fiesta y decirle que si asistiría, también recordé algo que no era difícil de olvidar, Edward Cullen iría hoy a la escuela y sentía una extraña emoción ante eso.
Trate de no pensar mucho en ello, me estacione cerca de la entrada al instituto. Las nubes se veían más negras de lo normal y si llegaba a llover, cosa rara en forks (nótese mi sarcasmo), no me mojaría demasiado.
Baje de la camioneta y di un brinquito de asombro, Alice estaba recargada en la pick up mirándome con una enorme sonrisa.
"Alice" dije recuperándome del susto.
"hola Bella" dijo emocionada. "¿tienes algo que decirme?" me miro impaciente, pero sin quitar la sonrisa.
"mmm… ah, sí" dije recordando, me miro esperando "si voy a ir a la fiesta" musite.
Alice me tomo por sorpresa igual que el día anterior al abrazarme efusivamente.
"oh bella te la vas a pasar genial, te lo prometo" dijo cuando me soltó. "¿ya tienes disfraz?"
"no, ¿en verdad lo necesito?"
"sip, igual que necesitas una pareja, aunque ceo que eso no te será difícil de encontrar" dijo con una sonrisa, escuche un gruñido bajo, al lado de nosotras Edward pasaba hacia el edificio… ¿eso fue un guiño?, no, no creo.
"Bella" canto Alice llamando mi atención. "¿tienes o no?"
"no" al parecer eso la hizo feliz, la sonrisa apareció de nuevo.
"yo tengo uno para ti" dijo y me tomo de las manos, me miro con sus enormes ojos dorados "Bella, ¿Me dejarías arreglarte para mi fiesta?"
"no se Alice, yo… sería demasiado" dije apenada, las ganas de ir de fiesta, empezaban a decaer.
"Vamos Bella, deja que te arregle, como regalo de cumpleaños ¿sí?" dijo con un puchero. Me empezaba a dar cuenta de que Alice era un verdadero as del convencimiento.
"está bien" dije, Alice empezo a dar saltitos de alegría, mientras nos dirigíamos a la primera clase.
Mis primeras clases fueron aburridas, excepto español, el maestro no asistió y Ángela y yo platicamos toda la hora de la fiesta que Alice daría, también la habían invitado y ya tenía pareja, Ben Cheney, me alegre por ella, aunque yo no tuviera pareja, en fin mejor sola que mal acompañada me dije internamente.
Mike, con quien compartía casi las mismas clases, parecía mi perro de compañía. Se había auto nombrado mi guarda espaldas entre clase y clase, al principio considere seriamente darle un ultimátum. Pero cuando note que era inofensivo no lo vi necesario, mientras se quedara en amigo, estaba bien.
Esa vez de camino al comedor, lo note nervioso, sudaba un poco.
"Mike, ¿estás bien?" Le pregunte deteniéndome en la puerta del comedor, el se había quedado un poco atrás.
"si…no "dijo. Retorciéndose las manos.
"¿Qué pasa?" el se acerco un poco donde estaba yo.
"te quería preguntar…" se puso rojo como un tomate, "¿quieres ir conmigo a la fiesta de Cullen?" Eso no me lo esperaba, respire hondo.
"no" dije fríamente, di la vuelta y comencé a entrar al comedor, note como su mano tomaba mi muñeca impidiéndome seguir.
"¿Por qué?" Pregunto, su agarre no era firme y me libere fácilmente.
"Porque yo ya tengo pareja" dije lo primero que se me ocurrió, eso era genial una pareja ficticia, la medicación le hacía bastante daño a mi cerebro.
"ah, ya veo… ¿Quién es?" me quede, pensando en cierto chico de ojos dorados y cabello ocre, pero jamás podría ser, decidí aprovechar mi momento de espontaneidad.
"Bob" dije y él me miro dudoso "no lo conoces, es de Seattle" dije, pensé que no se lo tragaría y que me llamara mentirosa y una muy mala por cierto, pero al parecer si se lo trago.
"lastima será para la otra" dijo y camino hacia la mesa, jamás habrá otra, dije internamente, estaré con Bob por siempre.
Bufe y me forme para agarrar la comida, no tenia apetito, solo una manzana y un jugo. Pague y mientras me dirigía a la mesa, hice mi rutina de la semana pasada. Alce la vista un poco para ver la mesa de los Cullen, mi corazón comenzó a danzar desenfrenado.
La mesa que la semana pasada había estado ocupada por cuatro personas, ahora se encontraba con cinco. Fue un verdadero milagro, que haya podido llegar a mi mesa sin haber caído de cara al piso, me senté entre Ángela y Lauren, por lo general Lauren me ignoraba y Ángela me daba mi espacio, cosa que agradecía, me la pase dándole vueltas a la manzana y mordisqueándola un poco.
Aunque de reojo veía hacia la mesa de los Cullen, Edward se veía más hermosos de lo que recordaba y Alice estaba su lado con una sonrisa de felicidad, supuse que por su fiesta.
"Bella" me llamo Ángela, "la campana acaba de sonar" dijo levantándose, yo seguía viendo a Edward, el me vio y me atrapo con su dorada mirada, las costillas me dolían por los golpes que daba mi corazón, los colores subían por mi rostro.
Me paré como pude, sintiendo sus ojos sobre mi espalda, Salí a trompicones del comedor, avance rápido hacia biología y me senté de golpe en mi lugar, contuve e aliento cuando escuche el chirrido de la banca continua.
"hola Bella" dijo con su hermosa voz de terciopelo.
"hola" musite.
Trate de no ver a mi compañero de banca, se los juro que trate pero fracaso rotundamente, lo mire por el rabillo del ojo, y me encontré con su mirada fija en mi. Eso hizo que los rojos volvieran a danzar por mi rostro.
Me arme de valor y cuando pude correr a los rojos, voltee a verlo, es seguía mirándome intensamente y con un dejo de insatisfacción. Paso un largo minuto en que ninguno de los dos dijo ni mu.
"hace frio ¿no crees?" Dijo, pero no miro a la ventana, sus ojos me tenían atrapada.
"el normal en Forks" dije.
"si, lo normal" dijo suprimiendo una sonrisa, hasta eso era encantador en el. En eso su expresión cambio a una de fastidio.
"¿Qué pasa?" pregunte
"creo que tu novio se molesta de que te hable"
"creo que te equivocas"
"no, jamás me equivoco" dijo cortante.
"si lo haces" dije.
"no, jamás" si que era testarudo.
"claro que sí, yo no tengo novio" dije como si fuera obvio, pero pude ver un atisbo de felicidad en su cara, eso me agrado.
"me intrigas" dijo.
"no más que tu a mi" musite en otro arranque de espontaneidad.
"puede ser, pero no te conviene conocerme" dijo, lo mire interrogante.
"¿Por qué?"
"¿Qué pasaría si yo no fuera la clase de persona que tienes a tu alrededor? ¿Si fuera…especial?" pregunto con una sonrisa.
"diferente, lo eres, pero no creo que eso tenga que ver con tu compañía" dije, El señor Banner llego 5 minutos antes de que acabara la clase, me sorprendí al escuchar la chicharra.
Empecé a guardar mis cosas, mientras con mucho pesas recordaba la clase que le seguía a esa, gimnasia, mi gozo en un pozo,-pero uno muy profundo-
Escuche como la banca de alado se movía, al parecer mi compañero se iba.
"hasta mañana Bella" no pude evitar disfrutar con deleite como sonaba mi nombre pronunciado en su aterciopelada voz, deje de respirar y trate de calmarme en el camino al gimnasio.
Entre a los vestidores y me senté en la banca de enfrente de mi casillero, me tome la cara con las manos y sentí mi cara ardiendo, por haberme sonrojado tanto no había sentido mi temperatura corporal normal. Tampoco había notado el ardimiento que sentía en mi pecho.
Comencé a asustarme, Salí corriendo del gimnasio hasta el estacionamiento, me detuve en la entrada de estacionamiento tratando de recordar por encima del dolor y las nauseas que empezaba a sentir donde había dejado la maldita camioneta.
Me lleve la mano a la frente, seguía igual de caliente pero el ardor estaba en aumento, mi cabeza estaba a punto de estallar y qué decir de mi estomago si no hacia algo rápido dejaría mi marca personal en el pavimento del estacionamiento.
"Bella…" dijo una voz aterciopeladamente preocupada, que estaba muy cerca.
"tengo que ir a casa" respondí "vete" lo que menos quería es que me viera en ese estado.
"no" dijo Edward, no alcance a responder, no sentí cuando es que los brazos de Edward me alzaron y empezo a caminar, tampoco cuando empecé a jadear.
-resiste, ya casi llegamos a la enfermería- dijo preocupado.
Y entonces me angustie, no me podía llevar a la enfermería, me pedirían mi historial médico y después Edward desaparecería.
No quería que eso pasara.
"es...pe...ra" logre decirle, pero él no me puso atención, con mucho esfuerzo alce una mano y la puse en su cara, el ante el contacto, paro de caminar y volteo a verme. Trate de que mi voz sonara con fuerza.
"no es necesario, ir a la enfermería" dije con un hilo de voz "solo necesito ir a casa."
"necesitas que te revisen" dijo cortante.
"por favor" suplique con lo último que me quedaba de voz.
El me miro por un segundo, después hacia la enfermería y por ultimo al estacionamiento.
El débil susurro de su volvo, me trajo un poco de paz, no me pregunto la dirección o tal vez si, cuando llegamos a casa de Charlie, recobre un poco de fuerzas, y pude ponerme en pie, eso fue un logro, pero no pude dar ni dos pasos más.
Los brazos de Edward volvían a tenerme presa, entro a la casa, muy rápido, me dejo en el sillón, el frio contacto de su piel había hecho que las nauseas s fueran, ya no necesitaba ir al baño, peor si un vaso con agua.
Como si lo hubiera invocado, un vaso con agua apareció frente a mí, le di las gracias a Edward con la mirada y bebí todo el vaso de un jalón, se acomodo al lado de mí.
Así nos quedamos unos cuantos minutos, puse la mano en mi cara y note que la temperatura había bajado y el ardor era casi imperceptible.
-¿Te sientes mejor?-pregunto cauteloso.
"sip fuerte como un toro" dije con media sonrisa, mi voz había recuperado un poco de fuerza.
Alargo una mano y acaricio mi cara, su piel estaba fría, pero su roce logro que los colores volvieran a danzar por mi rostro.´
"creo que yo también soy especial" dije aturdida por su roce.
"eso ya lo sé" sonrió "Bob es muy afortunado" dijo molesto.
"¿Quién?" suprimió una sonrisa, feliz de que me haya olvidado de mi pareja ficticia
"Bob, con quien iras a la fiesta de Alice" me aclaro.
"no hay Bob" dije atrapada por sus ojos, me miro dudoso. "lo invente para alejar a Mike" dije aturdida, parecía aliviado.
"Bella" me miro intensamente "¿Quieres ser mi pareja?" No sabía que decir, fue tan sorpresivo que lo único que atine fue asentir. Me miro de una forma que no supe interpretar, pero que me encanto.
Se acerco lentamente hacia mí y pude sentir su fresco aliento rosarme las mejillas, sus pestañas casi me rosaban, y pude detenidamente sus hermosas facciones, incluyendo sus tan apetecibles labios.
"me tengo que ir" susurro pesadamente.
"no te vayas" musite.
"eso me gustaría, pero mis hermanos se van a molestar si no voy por ellos"
"si no hay de otra" dije rendida, pensé en el lado positivo, me podía meter a bañar y comer algo, recuperar fuerzas.
"nos vemos mañana Bella, recupérate" dijo y rozo suavemente sus labios contra mi mejilla, sentí que mi corazón se paraba por un segundo y después aceleraba mas y mas.
No miro atrás, cuando se compuso y se fue, yo me lleve la mano a donde me había besado.
Si, la fiesta sería interesante.
agradesco sus reviews y sus alerts y sus favorites, me alegran mucho mis dias sin internet, no iba a subir hasta el lunes pero decidi darles este regalito, al igual que mi one shot I LOVE YOU es un regao, el lunes tendre un regalo para ustedes parte de dos capitulos para aqui se llama, 100 maneras de saber que eres crepusculomaniaca , esta chistoso y se van a reir, perdon si no respondo sus reviews pero no internet en casa, y las horas que tengo permitidas usar la compu las uso para escribir, siento que valenmucho la pena.
nos vemos el lunes!!!!! ^_^ thanks again!!!
synchronicity- spiralling
