Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


"Te hice sopa, niña." Dijo Daryl a través de la puerta.

Después de que hubieran hablado, ella se había vuelto a dormir- o al menos, Daryl había asumido que eso había hecho. De cualquier modo, desde entonces no la había visto. Estaba sujetando un bol caliente de sopa de pollo en la punta de sus dedos, sintiendo el calor quemando y arañando su piel.

Cuando ella no contestó, él volvió a llamar. Golpeó la puerta con su mano libre. Después de varios minutos más, abrió la puerta. Vio a Beth sentada sobre sus rodillas en la cama, el diario colocado frente a ella. Se percató también de que el cristal del espejo roto había sido quitado y limpiado.

"Te dije que te relajaras." Dijo Daryl. "No que te pusieras a limpiar mis destrozos."

Beth hizo un pequeño ruido, pero no hizo ningún otro movimiento que diera fe de que sabía de su presencia en la habitación. Sus ojos estaban fijos en las páginas. Daryl podía recordar su caligrafía nítida, sus palabras aún le perseguían.

"¿Estás hambrienta?" Le preguntó dejando el bol de sopa sobre el cambiador.

"No". Dijo Beth. "¿Leíste esto?"

"Tuve que hacerlo." Respondió Daryl. "Pensé que tal vez ahí habría algo que me ayudara a encontrarte."

"Claro."

"Lo siento de verdad." Dijo Daryl. "Nunca he tenido un… diario, o lo que fuera… pero sé lo suficiente como para no ir leyendo el de los demás."

"Está bien." Comentó Beth mirándole finalmente." Sólo intentabas encontrarme. No puedo enfadarme por eso."

"Puedes si quieres." Añadió Daryl.

"No me serviría de mucho." Dijo ella.

Daryl frotó la palma de su mano contra la parte trasera de su cuello, incómodo. Cogió la sopa de nuevo y la dejó junto a ella en la mesita de noche. Sus ojos siguieron a Beth a la par que deslizaba sus piernas a un lado de la cama y cogió la cuchara, enrollándola con los noodles.

"Los sentimientos no te van a hacer ningún bien. O mal. Simplemente los sientes porque los sientes." Dijo Daryl. "No es que quiera que estés cabreada conmigo."

"No lo estoy." Insistió ella.

"Lo estás." Dijo él con una pequeña mueca. "Un poquito."

Ella no dijo nada pero metió otra cucharada de sopa en su boca. Daryl la observó, sintiéndose algo más conforme consigo mismo por lograr que ella comiera. Se alejó varios pasos apoyándose en la pared, sin saber muy bien qué hacer consigo mismo. ¿Estaría cansada de que estuviera allí mirándole? ¿Querría espacio?

"Bueno, estoy contenta porque me encontraras." Dijo Beth con suavidad.

"No volvería a leerlo otra vez, ya sabes, si quisieras…" Comenzó Daryl.

"No lo creo." Le cortó Beth. "Pero me guardaré el libro en caso de que cambie de opinión."

"De acuerdo." Dijo Daryl con sencillez.

"¿Comiste algo de sopa también?" Preguntó Beth.

"Sí." Contestó Daryl. "Imaginé que aún estabas dormida."

Beth continuó comiendo su sopa con lentitud. Él escuchaba el choque y roce del metal contra el cristal. Su ceja fruncida, por dolor o al pensar en algo, Daryl no estaba seguro.

"¿Estás bien?" Preguntó él.

"Sí." Dijo ella. "Sólo… Las costillas."

Daryl asintió. Él deseaba por encima de cualquier cosa tener aún la bolsa de medicamentos de Merle, pero se había gastado antes de lo que cualquiera hubiera imaginado- incluso racionándolos. Daryl apretó los dientes, odiando sentirse tan inútil.

"Podría volver al pueblo." Dijo él. "Echar un vistazo en las tiendas y las casas de alrededor. Quizá alguien tenga algo."

"A pesar de que la posibilidad de un poco de alivio es tentadora, no estoy en condiciones de cubrirte. Ni a mí misma. Y tú lo sabes."

Daryl inclinó su cabeza, intentando pensar en otro plan. Beth continuó comiendo su sopa, sin mirarle realmente. Él aprovechó la oportunidad de examinarla, anotando cada rozadura, corte y herida. Cuanto más tiempo miraba, más enfermo se sentía.

"¿Fue…?"

"¿Fue qué?" Preguntó ella, cuando él parecía incapaz de continuar.

"¿Fue tan mal la última vez?" Preguntó él. "Cuando te fuiste tú sola, quiero decir. ¿Estabas así de herida?"

"No" Dijo Beth. "Ellos querían mantenerme cerca por un tiempo, por lo que no me hirieron demasiado realmente. Esta vez, querían matarme así que…"

De forma repentina Daryl le dio un punta-pie al cambiador con fuerza. Algo en su cerebro se apagó, y su única respuesta era la violencia. Ellos habían querido mantenerla cerca. Así podrían usarla. Beth, usar a Beth. Pelo rubio, ojos azules, inocencia- Beth. Beth a quien tocaron. Beth a quien intentaron quebrar. La Beth de ellos. Su Beth. Golpeó de nuevo el cambiador, lanzando al suelo una lámpara cubierta de polvo.

"Daryl, me estás asustando." Dijo Beth en un susurro.

"Maldita sea, Beth, lo siento." Dijo Daryl, sus palabras deteniendo su ira como si hubiera sido golpeado con un jarro de agua fría. "No quería…"

"Está bien estar cabreado." Dijo ella, casi convirtiéndose en un eco de sus palabras. "Yo también lo estoy. Pero están muertos, Daryl. No puedes ir tras fantasmas buscando venganza."

"Lo sé." Dijo él, exhalando lentamente. "Sigo intentando centrarme en ti, pero me mata, Beth. Se suponía que debía estar cuidando de ti. Como la última vez."

"No puedes controlar nada en este mundo, Daryl." Dijo ella. "Es un milagro que si quiera me encontraras. Estabas enfermo como un perro la última vez que te vi. La fiebre hablaba por ti."

"No es suficiente."

"Es cuanto tenemos." Respondió Beth. "Yo también desearía que fuera diferente. Desearía que nunca hubiéramos ido a esa funeraria. Que hubiera seguido siendo yo, y tú siguieras siendo tú. Desearía poder alejarme de todo esto. Pero esto es cuanto tenemos. Me cogieron. Me encontraste. No me salvaste de todo, pero me salvaste de morir, y eso es todo un mundo hoy en día."

"Supongo que no es nada."

"No, no es nada." Añadió ella con calma. "No lo es."

Tuve un día ajetreadillo y no pude colgar hasta ahora por la noche. Una semana más que pasa, y un nuevo capítulo de este singular par…

Una nueva etapa en su exorcismo de demonios mutuos de ambos dos… Un poco de "perdón velado" y una "petición del mismo" igualmente entre líneas. Esa sensación de culpabilidad de Daryl y esas ganas de Beth de quitarle ese peso de los hombros…


No sé vosotras, yo me quedo con el "Supongo que no es nada." "No, no lo es."

¡Gracias por vuestros comentarios en el último capítulo!

- Valentina: La llama está en las brasas… y las brasas siempre pueden volver a prender, tiempo al tiempo ;) Creo que dadas las circunstancias en gran parte Daryl es realmente lo que Beth necesita para reponerse, no le va a atosigar a preguntas, no va a estar encima de ella continuamente, le va a dar su espacio aunque de vez en cuando se le escapen cosas. Espero que los siete días pasados no se te hicieran tan eternos! ;) Gracias por tu comentario!

Os adelanto que, toco madera para subir el capítulo el próximo miércoles. Me voy unos días fuera a visitar a mi hermana pero voy a intentar traducir el capítulo 8 antes de irme y publicarlo el día en cuestión, si tardo un pelín, mil disculpas por adelantado. ¡Intentaré cumplir "con el horario"!

¡Que tengáis una buena semana!

pd: Perdonar si hay alguna expresión medio rara ^^