Disclaimer: Los personajes pertenecen a la maravillosa Rumiko Takahashi, la trama viene de nuestras locas mentes.
Tema Del Día: Una Aventurilla inesperada II
Encargado: Andrés Hale
Como seria si Sesshomaru e Inuyasha se enfrentaran a un demonio inusual parte II
Inuyasha POV
Es un día como cualquier otro, Kagome se encuentra aprendiendo sobre hierbas medicinales de nuevo. Miroku y Sango están pasando un día libre con sus hijos, y Shippo esta donde Kaede ayudándole con algunas cosas así que estoy completamente solo y aburrido, por lo que salgo a dar una vuelta hasta que siento un olor poco común y una presencia maligna así que me dirijo hacia el lugar del que proviene.
—¿Quién anda allí? –pregunté mientras sujetaba colmillo de acero por si lo necesitaba-
—¿Quién se atreve a molestarme mientras descanso? –dijo una voz en el bosque-
—Yo soy quien hace las preguntas, ¡muéstrate! –lo reté-
—Ah pero si eres un simple Hanyou –dijo la voz-
—¿Qué dijiste? –dije molesto- te mostrare lo que este simple Hanyou es capaz de hacer, sal de una buena vez
Del bosque salió una enorme criatura con forma de reptil y armadura, en sus manos llevaba una especie de báculo.
—Esto será más fácil de lo que pensé –dije sonriente-
—Como te atreves a molestar al gran Musaka vas a lamentar el haberme retado -dijo el demonio muy molesto por mi burla-
—Ya lo veremos –lo volví a retar-
Intente sacar a colmillo de acero, pero antes de hacerlo, Musaka me ataco con su báculo por lo que tuve que quitarme antes de que me golpeara, el impacto del báculo contra el piso causo un pequeño sacudón pero eso no sería suficiente para acabar conmigo.
De repente apareció Sesshomaru menospreciando mi poder como siempre lo hacía; después de acabar de discutir con él y luego de que esa lagartija se burlara de nosotros decidimos acabar de una buena vez con él, pero hizo aparecer una luz brillante en cuanto lo atacamos y fuimos lanzados al suelo…
UNAS HORAS MÁS TARDE…
Genial, simplemente genial… ese maldito demonio nos ha cambiado a Sesshomaru y a mí de cuerpo, además no tenemos ni idea de como regresar a la normalidad; el lado bueno es que al menos ahora puedo sentir lo que es ser un Yokai, es impresionante la fuerza de este cuerpo, pero me es difícil controlarla así que no hare nada estúpido por ahora.
Estábamos en busca de esa lagartija que nos dejo así, después de quedar en ridículo ante Kagome gracias al egocéntrico, frívolo y superficial de Sesshomaru que se encontraba en mi cuerpo, solo me esperaba la muerte cuando regresara a la normalidad, si es que eso ocurría *Inuyasha en el cuerpo de Sesshomaru suspira mientras cae una gota de su cabeza*.
—¡Concéntrate Inuyasha! –Dijo Sesshomaru sacándome de mis pensamientos- desgraciadamente tienes mis habilidades así que úsalas para encontrar el rastro de esa lagartija
—Cállate, en lugar de estar dando órdenes usa mi olfato –respondí-
—Si no fuera tan débil no estaría diciéndote nada tonto –dijo molesto-
Ambos intentamos usar las habilidades de los cuerpos pero al no estar acostumbrados yo me vi abrumado por tantas esencias al mismo tiempo y Sesshomaru estaba frustrado de solo poder sentir algunas pocas, aun así pudimos dar con el débil rastro que había sentido antes mientras me enfrentaba al ese demonio.
—Esta por aquí cerca, puedo sentir su olor –dije-
—Yo también lo puedo sentir pero su presencia sigue lejos de aquí –respondió Sesshomaru-
—Y que estamos esperando ¡Vamos! –Comencé a acelerar el paso-
—Espera inútil, tu estúpido cuerpo no puede igualar la velocidad del mio –dijo mientras se acercaba-
—Podrías dejar de criticar mi cuerpo, yo no estoy dichoso de parecer una mujer –le respondí-
—¿Qué no tienes mejores insultos? –Dijo mientras continuábamos en camino-
—Espera Sesshomaru –me detuve de inmediato
—Y ¿ahora que? –dijo Sesshomaru mientras se detenía-
—Acabo de darme cuenta de algo importante, ¿Cómo vamos atacar a ese demonio si no sabemos como usar nuestras habilidades? –dije pensativo-
—Vaya, veo que estar en mi cuerpo le ha dado a tu cerebro más espacio para pensar. No se me había ocurrido eso –respondió serio de repente-
—¿Es eso un cumplido? –dije con cara de pocos amigos-
—Olvídate de eso, al parecer tendremos que practicar un poco antes de encontrar esa lagartija –dijo ignorando mi pregunta-
Nos tomamos nuestro tiempo para explicar como usar nuestra habilidades físicas y las debilidades que conllevaba usar cada una, pero solo las más básicas, no queríamos enseñar nuestros puntos débiles, después de todo seguimos siendo rivales.
—Me enseñaras como volar -le pregunte curioso-
—Si sigues preguntando tonterías te mandare a volar y no será por una habilidad –dijo molesto-
—Si me lastimas solo le harás daño a tu cuerpo, y recuerda que ahora yo soy el más fuerte –dije sonriente-
—No seas tonto, no hay tiempo para ello, que no te das cuenta que estamos ignorando lo más importante –dijo impaciente-
—¿Y eso es? –dije sin entender-
—Usa tu cerebro o acaso ya se te fundió, tu fuerza se encuentra en colmillo de acero y él no me acepta ¿recuerdas? –dijo haciéndome gestos como si estuviera hablando con un retrasado-
—Al que se le fundió el cerebro fue a ti, que no vez a que ahora estas en mi cuerpo, colmillo no te rechazará –le dije haciendo sus mismos gestos-
—¡Oh! así que ahora puedo usar todo su poder sin problemas –dijo con una sonrisa maliciosa-
Sesshomaru saco a colmillo de su funda y ese no le quemo el brazo "como lo sospeche", pero algo andaba mal, colmillo no se transformaba.
—¿Por qué no te transformas colmillo?, que no vez que soy tu dueño Inuyasha –dijo Sesshomaru a la espada pero esta no sufrió el menor cambio- ¡magnifico! ahora si estamos acabados
—Puede ser porque tienes el cuerpo pero no el espíritu de su dueño, colmillo sabe que no soy yo –le dije como si siempre lo hubiese sabido-
—Entonces úsala tu –Sesshomaru me lanzó la espada-
Intente atraparla pero cuando la sujete esta me quemó de inmediato
—¡Demonios! ¿Y ahora que hacemos? –dije mientras me miraba la mano.
—Tendremos que atacar solo con el cuerpo –dijo Sesshomaru mientras tomaba a colmillo y lo volvía a meter en la funda-
—¿Y Por qué? No me enseñas a transformarme en perro gigante como siempre lo haces, al menos tendríamos ventaja –dije en burla-
—Con mi cuerpo perfecto y tú tan tonto como siempre –dijo Sesshomaru mientras se tapaba el rostro con su mano "mi mano"- que no vez que con tanto poder perderías el control
—Podrías llevarme atado con una correa –dije para molestarlo-
—Si te sigues burlando de mí…
—Sabes que si me atacas será tu cuerpo quien sufra –le dije triunfante-
—Olvídalo, solo busquemos a ese bastardo y lo acabamos con las habilidades que hemos aprendido uno del otro, eso será suficiente –respondió Sesshomaru y comenzamos a seguir el rastro de nuevo-
Alcanzamos a ese maldito de Mukasa en pocas horas
—¡Oye tu! Será mejor que nos regreses a nuestros cuerpos si no quieres morir –dije al demonio-
—Valla pero mira quienes estan aquí, que les pareció mi pequeño regalo –respondió el demonio-
—Basta de juegos maldita sabandija –Sesshomaru se lanzó al ataque- ¡Garras de acero! *Sesshomaru mandó sus garras al aire pero no pasó nada*
—¿Debería de suceder algo? –respondió el demonio extrañado-
—No seas tonto Sesshomaru que estás haciendo –le reprendí, debo admitir que se sintió bien ver a Sesshomaru fallar al intentar algo-
—Serás idiota, tu técnica no funcionó –me gritó Sesshomaru-
—¡Así no se mueve el brazo tarado!, parece que hubieses dado una bofetada al aire –le grité- fue lo más afeminado que he visto
—Así me enseñaste tú –me respondió-
—Eso no fue lo que te mostré inútil, fue así *Inuyasha hace movimientos con sus manos*
—Es exactamente lo mismo –dijo Sesshomaru rojo de ira-
—Es que tu afeminado cuerpo lo hace ver diferente –me burle-
—Oigan si no les importa tengo mejores cosas que hacer –dijo el demonio- por cierto, si me destruyen no podrán regresar a sus cuerpos
*Ambos hermanos abrieron sus ojos como platos y se imaginaron sus vidas en esos cuerpos*
—¡Eso jamás! –respondimos al unísono-
—Bien, aprovechando que estoy de buen humor les pondré una prueba –dijo el demonio entusiasmado-
—uh? –no entendíamos nada-
El demonio hizó aparecer dos maniquíes, uno igual a Kagome y otro igual a Rin
—Observen, aquí están representadas las personas más importantes para cada uno, solo uno de los maniquíes tiene el hechizo que les puse en su interior, el otro esta vació –el demonio intentaba algo-
—¿Qué pretendes hacer? –dije dudoso-
—Es muy fácil, solo deben elegir a cual de los dos maniquíes golpear, si eligen el que tiene el hechizo, este se romperá y regresaran a sus cuerpos, pero si eligen mal estarán así por siempre
—Y que te hace pensar que vamos a seguir tu juego -dijo Sesshomaru-
—Supongo que es la única opción que tienen –dijo el demonio triunfante- pero para ponerlo más divertido podrán preguntarle a ellas algo que los ayude a elegir, una de ellas solo dice la verdad y la otra solo dice mentiras, pero solo tendrán una oportunidad para preguntar. Los maniquíes comenzaron a cobrar vida…
—Elígeme a mi Inuyasha, yo soy quien tiene el hechizo –decía el maniquí de Kagome-
—No elíjame a mi amo, yo soy la que tiene el hechizo –decía el maniquí de Rin
—¿Qué hacemos? –le pregunté a Sesshomaru-
—Debemos pensar bien que pregunta debemos hacer –Sesshomaru estaba pensativo-
—¿Qué tal si le decimos que nos digan cual es la que tiene el hechizo? –sugerí-
—No seas tonto, solo se señalarían a ellas mismas ya que una dirá la verdad y la otra sabrá que ella no es y nos mentira diciéndonos que es ella la que tiene el hechizo
—Me duele la cabeza –no entendí nada-
—Tu diminuto cerebro no puede pensar tanto no lo fuerces, déjame solucionar esto –dijo Sesshomaru seguro de si mismo-
—¿Qué te hace pensar que no te equivocaras? –le pregunté-
—… -no dijo nada-
—¿Y bueno? –el demonio estaba impaciente-
—Tengo una idea, supongamos que ninguna dice la verdad, no haremos preguntas sino que elegiremos al azar –Sesshomaru parecía seguro-
Sesshomaru fue y tomó dos piedras, las marcó con los nombres de los respectivos maniquís, luego se quito mi chaleco y lo amarro en forma de bolsa introduciendo allí las rocas, gracias a la gran vista de este cuerpo pude ver como sacaba la roca que decía "Rin" ágilmente e introducía otra que decía "Kagome", ¿por qué dejo dos rocas con el nombre de Kagome? ¿Qué planeaba?, el demonio no pareció enterarse de nada.
—Tu no eres el único que puede jugar; aquí hay dos rocas, cada una tiene el nombre de uno de los maniquís, tu elegirás una y luego nosotros nos quedaremos con la segunda, esa será nuestra elección –Sesshomaru estaba sonriente-
— Sesshomaru que planeas –¿Cómo supo que Kagome era la que tenía el hechizo?-
—Solo observa –dijo serio-
—Bueno aquí voy –el demonio no parecía preocupado-
Mukasa introdujo su brazo en el chaleco y como era de esperarse saco una roca que decía "Kagome"
—Jajaja, ¡Yo gané!, su elección será el maniquí de Rin y lastimosamente esta vacío
—Ahora todo tiene sentido –pensé-
—Creo que nosotros ganamos –dijo Sesshomaru triunfante-
—Pero ¿Cómo? –El demonio no entendía nada-
—Sabía que nos jugarías sucio sin importar la que seleccionáramos, en el momento en el que eligiéramos, moverías el hechizo hacía el maniquí que no elegimos, así que por ello descarte la opción de preguntar, observa… -dijo Sesshomaru- Sacó del chaleco la otra roca con el nombre de Kagome y de inmediato salto hacía el maniquí de ella y lo partió a la mitad.
—¡NO ES POSIBLE!, yo nunca pierdo –el demonio no lo podía creer-
—Ahora que el hechizo esta roto es hora de acabar contigo –dijo Sesshomaru- ¡Inuyasha ahora!
Nos lanzamos hacía el demonio y lo atacamos con las habilidades aprendidas uno del otro, Sesshomaru uso mis garras de acero y yo sus garras venenosas, el demonio fue pulverizado y una brillante luz salió de sus restos, me sentía pesado y perdí la conciencia…
Al despertar estaba solo, ¿Dónde estaba Sesshomaru con mi cuerpo?, pero al verme a mi mismo note que estaba en mi cuerpo -¡Al fin!- se acabó esta tortura.
De regreso a casa me encontré con Kagome, quería saludarle pero…
—Inuyasha… ¡Abajo! ¡Abajo! ¡Abajo! ¡Abajo! ¡Abajo! ¡ABAJOOOOO! *A lo lejos unas aves salen huyendo por un gran temblor*
—¿Qué pasó? –ahora que lo recuerdo…-
—¿Qué fue eso de que dormiste con el lobo de la tribu? –Kagome tenía un aura asesina-
—Emmm… veras… -¿Y ahora que voy a hacer?-
Sesshomaru POV.
Acabo de despertar y me alegro de saber que estoy de vuelta en mi cuerpo, el inútil de Inuyasha sigue inconsciente, mejor me voy de aquí tengo cosas que arreglar *Sesshomaru sale volando del lugar y se dirige a donde Rin*
—¡Hola amo! ya esta de regreso –me saludó Rin
—Rin, ¿Cómo estas?
—Estoy bien, pero usted amo ¿Se encuentra bien?, esta mañana lucia extraño
—Si… no es nada no te preocupes
—Esta bien, amo y ¿A que se refería con mostrarme como se hacen los niños? *Sesshomaru se queda con la cara en blanco*
—Regresare pronto –me fui del lugar, tal vez cuando regrese dentro de unas semanas ya lo haya olvidado-
Tras este extraño incidente todo regreso a la normalidad, pero no todos tuvieron la misma suerte, ya que Inuyasha sintió todo el poder de la sacerdotisa al explicarle lo sucedido aquella noche y nadie se entero nunca que alguna vez Inuyasha y Sesshomaru cambiaron cuerpos por un día…
Bueno con esto finalizamos el especial, esperamos que les haya gustado y que lo hayan disfrutado tanto como nosotros al escribirlo. Por favor, aliméntenos con Reviews que es el ánimo para que el escritor siga adelante. Muchas Gracias por leernos
La próxima semana les traeremos otro interesante capítulo sobre:
"¿Qué tal si…?"
Sin más Preámbulos
¡Nos estamos Leyendo!
