-Alison Hashimoto-
Todo en aquel patio estaba que estallaba, el Ki del príncipe estaba que volaba la mansión, ser golpeado en la cabeza por un mísero humano era totalmente vulgar y el no estaba de un buen humor para soportar esto.
-Bulma, ¿Cómo me hiciste esto?, te amo, daría lo que fuera por ti- El hombre se lanzó al piso, completamente destrozado- Se que jamás me amarás
-Komuro- Bulma se lanzó al piso y le proporcionó un abrazo- Jamás digas eso, te amo, no te imaginas cuanto, no ocurrió nada entre nosotros- Tragó saliva
Vegeta observaba esta escena con repugnancia, se cruzó de brazos y comenzó a tomar aire, ya era hora de desaparecer de allí.
Cuando Komuro se sintió un poco mas calmado, se levantó y observó a vegeta con recelo, el saiyajin solo sonrió, el Ki del hombre era solo de 3 unidades, hasta una mosca podía tener 2 unidades mas que el
-Bien Bulma, confiaré en ti- La abrazó y se dirigió a la casa
Los dos quedaron nuevamente solos, en el pleno silencio, ni siquiera los animales ni el sonido del ambiente se sentía cerca, parecían estar en el espacio, sin nada de distracciones alrededor.
-Bien vegeta, lo mas justo para los dos, es que te vayas y no volvernos a ver, ni por Trunks ni por Bra- Dijo seria, ya hasta parecía no dolerle la idea, pero el príncipe si dudó.
-¿Por Bra?, ¿Por qué demonios vendría aquí por esa mocosa?- Bulma había metido la pata
-Nada Vegeta, olvídalo- Dio un salto
-Como digas mujer, que torpe- Ya estaba comenzando a elevar su Ki para irse
-Bien vegeta, reparare tu traje y tu armadura, te la haré llegar de alguna manera
-Aja- Se elevó por los cielos, inquieto por irse y no volver a ver esa casa
Vegeta ya había emprendido su vuelo y Bulma simplemente sintió nostalgia al verlo desaparecer, aunque aparentara ya no quererlo en su vida, rogaba porque él regresara, aunque fuera para despedirse. Por ahora, lo que necesitaba era entrar a la casa y explicarle a Komuro con mas detalle.
Desde una nube, se encontraba un príncipe saiyajin, observando con ojos de águila, como la mujer de cabellos azules entraba, su mente le decía que lo olvidara y que regresara al bosque, pero ese órgano palpitante, que según él, "No servía para nada", le decía que volviera, aunque fuese solo para despedirse.
Pero su mente ganó y de inmediato, su actitud cambió, voló hacia el bosque, donde entrenaría hasta entrar en trance. Cuando tocó el pasto y se sintió como un animal salvaje, por fin pudo respirar, se liberó de la tensión que había vivido estos últimos días y también liberó su mente, los momentos de entrenamiento se convertían en su espacio de reflexión, ¿Pero como podía pensar después de todo lo que había sucedido?, Optó por mantener la mente en blanco y simplemente, hacer su rutina diaria, comenzando por abdominales.
Mientras hacía sus abdominales, podía deleitarse con el sonido de la naturaleza, estaba cayendo la noche y podía ver como las aves se dirigían a sus hogares, mientras que también escuchaba a los animales nocturnos prepararse para una noche mas de caza, al igual que el.
Pero también, escuchó además de animales, la voz de una mujer, gritando el nombre de vegeta, se escuchaba desesperada y no muy lejos de donde él se encontraba.
-¿Qué demonios quiere esta vez?- Se detuvo y secó su sudor con su mano
Vegeta, inconsciente de todo, se dirigió hacia la voz que le llamaba, solo para encontrarse con Alison Hashimoto, otra vez, su cara esta pálida y llena de lágrimas, ojos hinchados y sin ninguna pizca de vida
-Vegeta- Al verlo salir de los árboles, corrió a abrazarlo, se agarró de su cuello con fuerza y vegeta simplemente dejó que esto ocurriera
-¿Qué quieres?
-Steve se enfermó y Sam sigue grave, necesito que me ayudes, por favor, eres la única persona en quien confío- se separó de él y lo observó a los ojos, estaba débil
-Si sigues pidiendo mi ayuda, jamás serás capaz de afrontar tu vida sola, esta será la última vez que me meto en tus asuntos- No pudo negarlo, se sintió completamente mal por ella, recordó cuando Bulma se quedaba sola en las noches, desvelándose y cuidando de Trunks, pues había contraído un resfriado y aun era débil
-Eres el mejor vegeta- Sonrió y le tomó de la mano
-Mujer, accedo a cuidar de tus mocosos, pero no te tomes muchas confianzas- Soltó su mano violentamente
-Ah si, entiendo- Asintió con la cabeza
Los dos salieron del bosque, para luego ir a una cabaña no muy lejos de este, varias veces había dormido allí, pues su casa quedaba mas lejos y al fin y al cabo, lo único que necesitaba era dormir.
Entraron a la cabaña y de inmediato, Alison corrió a ver a sus dos hijos, uno tenía 2 años y el otro 7 años, su padre los había abandonado justo cuando nació Steven, nunca se supo a donde fue. Esto obligo a la mujer a cuidarlos a los dos, pero varias veces tuvo complicaciones, pues los dos eran realmente fuertes para ser tan pequeños
-Prepararé café, parece que va a llover- Observó por la ventana del cuarto, el cielo no estaba azul, estaba un poco más oscuro de lo normal
-Como quieras- salió del cuarto y se recostó en el sofá
-Parece que tuviste un día pesado- Sonrió, ese hombre se veía apuesto de todas las maneras
-No te imaginas- Cerró sus ojos, se sintió calmado, cuando estaba con la compañía de alguien, no era tan odioso
-Te haré comida, se ve que estás hambriento
Había olvidado comer, con todo el ajetreo de la tarde, su estomago quedo bloqueado, este no pidió ningún alimento en todo el día y el ni siquiera se percató de ello
Mientras la comida estaba lista, los dos se sentaron el sillones que se encontraban en la habitación de los dos niños, callados, observaban como los dos dormían pacíficamente y hasta escuchaban sus respiraciones agitadas.
-Sé que no te importa nada de mi, pero me siento sola muchas veces- Rompió el silencio mientras observaba el suelo
-Todos debemos estar solos alguna vez, así nos damos cuenta que tan fuerte podemos llegar a ser- Se recostó en el espaldar y comenzó a observar las nubes de decoración que se encontraban en el techo
-Estos niños son realmente diferentes, si te digo esto jamás podrás creerme, pero cuando nacieron, tenían cola- Vegeta de inmediato alzó su cabeza y abrió los ojos impresionado, ¿Podrían acaso ser saiyajin?
No dijo nada mas, el príncipe se levantó del sillón y se dirigió hacia la cuna de Steve, el pequeño dormía plácidamente, a pesar de que tuviera cogestionadas sus vías respiratorias, luego trató de canalizar el Ki de este, si era cierto que podían ser saiyajin, su energía debería ser por lo menos de 1.000 unidades.
Puso sus manos en el brazo del niño, luego trató de darle vuelta, levantó su camiseta y efectivamente estaba allí, la marca que todos los saiyajin del planeta tierra poseían, un pequeño agujero, donde debía haber una cola.
-Estás asustado, lo sé- Dijo arrepentida de contar su secreto
Vegeta por mas que lo negara, sentía lástima de la mujer, siendo tan luchadora y valiente, le recordaba a Bulma. Tomó aire y la miró a los ojos.
-Yo también tengo un agujero de estos- Se quitó la camisa, dejando ver unos pectorales y un abdomen completamente marcado, cualquier mujer moriría al ver esta imagen, se dio la vuelta y le enseño el agujero que había
-Oh- Se sonrojó y trato de ocultarlo mirando hacia la pared- ¿Qué demonios es eso?
-Es… soy de un planeta llamado Vegetasei, cuando explotó vine a la tierra, el padre de tus hijos debe ser un saiyano
-Aja, quieres que te crea- Se cruzó de brazos, se sentía tomada del pelo
-Como lo quieras tomar, Descríbeme al sujeto
-Bueno él era…, tenía un cuerpo bastante formado- Comenzó a recordar su figura- tenía cabello negro y ojos verdes
-No creo conocerlo, en fin, ya te he dicho mucho por hoy
-Me gusta hablar contigo, haces gestos cuando hablas- Lo miró a los ojos, sonriente, ya que el hombre estaba rojizo
-Ya, mejor revisa como está la comida, me dejaras morir de hambre mujer insolente- Se estaba enfadando, por mas que quería alejarse, no podía
Después de la cena, los dos regresaron a los sillones, los niños estaba bastante dormidos y vegeta no dejaba de mirarlos, tenía una idea, algo que contribuiría a su condición física, entrenaría a Sam, con 7 años, Trunks ya tenía su energía a 31.000 unidades, gracias a que él lo había entrenado con disciplina, ahora que el mocoso no quería participar en el entrenamiento, vegeta debía explorar para encontrar nuevos discípulos
-Mañana entrenaré con tu hijo- Dijo sin importar la decisión de ella
-Como quieras, me gusta que estés aquí- Suspiró
-No te acostumbres a mi presencia- Dijo secamente
-Lo se, nada de lo que quiero dura
-Así es, si te encariñas, te veras patético, es por eso que no me encariño con nada
-¿Me dices que no amas a nadie?, ¿No darías tu vida por nadie?- Pregunto con escandalo
-No.
-Vaya y creí que yo estaba sola
-Soy un príncipe, soy muy fuerte, si me encariño, perderé todo, solo me interesa mi entrenamiento, quiero ser el mejor
-Vegeta, no me engañas, sé que en alguna parte de ti, amas a alguna persona, aunque tu no lo admitas- Esta conversación se había tornado benéfica para ella
-A nadie
-Entiendo- Volvió a reinar el silencio
Los dos nuevamente se quedaron viendo a los pequeños, durmiendo, tan pasivos, ¿Cómo era posible que fuesen saiyajin?, además, Trunks cuando era bebé, no podía dormir, era muy inquieto y buscaba la forma de moverse a todo instante, mientras que estos dos, solo dormían sin que nada los despertase.
-Bien, será mejor que vayamos a dormir- Se levantó del sofá e invito a vegeta a hacer lo mismo
-Dormiré en el sofá- Se fue rápidamente a instalarse en el mueble
-Mañana nos vemos vegeta- Se entró a su habitación
Ya eran alrededor de las 2:30 Am, vegeta sintió como algo se metía entre sus cobijas, como un animal escurridizo, rápidamente levantó las sábana y pudo ver como Alison se acomodaba entre sus brazos.
-¿Qué demonios haces?- Quería salir de allí de inmediato
-Disculpa, no sé que me pasa vegeta, me siento sola- Se incorporó en el sillón, aun recostada en el cuerpo del saiyajin
-Solo. Solo duérmete mujer- Trató de contenerse y no explotar su casa en ese momento
-Vegeta, creo que eres el mejor- Le dio un pequeño abrazo y luego se acostó, enterrándose mas y mas a el
-Ah. Debí haberme ido del planeta- Dijo en sus adentros furioso de no poder tomar control de la situación
Continuara
Bien, parece que vegeta y Bulma no podrán volver tan fácil, tal parece que hay otra que se internó en el camino.
¿Qué será de los hijos de Alison? ¿Tendrá algo que ver el padre de ellos en un futuro?
Bien, les dejo estas preguntas, a partir de ahora empieza lo interesante, me tomaré la molestia de dejarles un pequeño dialogo del próximo capitulo, que se llamará "La confesión"
-¿Me dejaste para criar a otros niños?- Bulma estaba completamente destrozada
-Esos mocosos no tienen nada que ver, al fin y al cabo, ¿Qué te importa?, ¿No tienes una hija con ese otro?- Vegeta quería estallar por dentro
-Vegeta, ya basta con esta estupidez- Tomó mucho aire, esta exasperada- No tengo ningún hijo con Komuro, BRA ES TU HIJA
El saiyajin abrió los ojos, sorprendido y a la vez alegre, no había un vínculo tan fuerte para unir a Komuro de la científica
Hasta la próxima, espero que descansen
