EL MISTERIO DEL AMOR

Los personajes de La Leyenda de Korra no me pertenecen cada uno corresponde a sus

Creadores: Michael Dante DiMartino Bryan Konietzko.

El Karma II

Asami abrió los ojos lentamente, el día anterior había sido agotador, no solo persiguió a Korra todo el día sin que no se dignara ni a mirarla, sino que aún tenía la sensación en el cuerpo, del maravilloso traje empapado que Opal que muy gentilmente le había "invitado a usar".

-¡Buenos días dormilona!-Saludo alegremente Opal.

-¡Buenos días amiga por poco tiempo!- el tono de resentimiento se dejó sentir en cada palabra que salió de su boca.

-Esas son palabras muy feas, pero quizás tengas razón, no debí obligarte a usarlo, era de tela de toalla, en que estaría pensado, en un día tan lluvioso, eso vamos a solucionarlo hoy-sonaba tan divertida que Asami se temía lo peor.

-Por esta razón…-Prosiguió Opal.

-No sigas, déjalo, no es necesario…-dijo Asami intentando convencerla.

-Claro que es necesario, soy una chica responsable de sus actos, así que hoy vestirás esto-Dijo Opal mientras sacaba la prenda del armario con una sonrisa maligna en la cara.

Era un vestido verde oscuro con brillo, completamente impermeable de plástico barato, tres tallas más grandes y con una forma de campana, a juego tenía un sombrero con forma de seta.

-No, nunca ¿Por qué me haces esto?- El tono de Asami era completamente dramática, lo que divirtió aún más a Opal.

-Primero, quiero ayudarte, no quiero que te resfríes, miro por tu salud, me esfuerzo todos los días para encontrar la prenda perfecta para ti, apenas duermo pensando en ello ¿Acaso no soy buena amiga?-Opal lo dijo con el drama más falso de la historia.

-Se me ocurren muchas cosas Opal, pero definitivamente buena amiga no está entre ellas-dijo Asami sujetando esa especie de bolsa de basura con sombrero.

-Gracias, nunca pensé que creyeras que soy la mejor amiga del mundo.-Opal lanzo un beso a la otra chica que le miraba con cara de odio y prosiguió-segundo, fuiste una idiota con Korra, como justiciera no puedo dejarlo pasar-Se dio pequeños golpes en el pecho con orgullo mientras decía esto.

-Tercero, me divierte y lo sabes, además lo más importante de todo, no es que te haya dado el vestido, sino que no te he devuelto el resto de ropa.-Opal le saco la lengua y se alejó unos pasos solo por precaución.

Asami levanto una de sus cejas y camino amenazante, justo antes de levantarse rápidamente y perseguir a Opal por la habitación.

-Devuélveme mi ropa-Grito Asami, apunto de atrapar a Opal.

-¿Ahora la echas de menos? Con lo que te quejabas, no hay quien te entienda.

-Que me devuelvas la ropa-Dijo Asami aun con la persecución

-Nunca, antes muerta- Opal corrió hacia la puerta.

-Eso se puede arreglar, ven aquí solo quiero hablar-Dijo Asami corriendo hacia ella.

-Mejor no, es tarde, creo que debería dejar que te vistas tranquilamente, recuerda que te quiero.-dijo Opal mientras salía rápidamente de la habitación.

En ese momento Opal se felicitó a si misma por haberse duchado y vestido antes de darle el "regalo "a su amiga.

Al otro lado de la puerta, Asami suspiro, mirando con horror la ropa.

Sus pensamientos regresaron a Korra, no sabía cómo conseguir que la perdonara, hiciera lo que hiciera nunca podía hablar a solas con ella, Kuvira parecía molestar a la chica de ojos azules y Ginger conseguía sacar su peor parte.

Había tomado la decisión de hacer algo especial para Korra, algo que nunca había hecho por nadie, unas galletas de chocolate.

Se fue a la cocina que tenía el edificio para todos los estudiantes. Se puso un delantal y se dispuso a cocinarlas, estaba convencida que seguir una receta era algo sencillo, eso creía pero después de varios minutos se dio cuenta de su error.

Había tenido algunos problemas con los ingredientes, ya que no tenía todos los que necesitaba, tuvo que hacer algunas improvisaciones, en lugar de canela, la pimienta en polvo siempre es una opción, además tiene un color parecido, el chocolate tampoco es un ingrediente tan importante en galletas de chocolate, el café tostado, son casi como pepitas de cacao, podría sustituirlo perfectamente o eso creía.

Se le complico un poco más sustituir el azúcar, pero pensó que tal vez si usaba otro ingrediente con mucho sabor, no sería un problema, miro a su alrededor y vio un envase en el cual ponía Chile Habanero en polvo, lo tomo y lo mezclo con la masa, vertió bastante cantidad, ya que quería asegurarse de que las galletas tendrían sabor.

El resultado fueron unas galletas con apariencia bastante normal, orgullosa de su trabajo las puso en una bonita caja, era la primera vez que se esforzaba tanto para que la perdonaran.

Al otro lado del campus, Opal y Korra conversaban de camino a clase.

-Se mejor que nadie, que es terca, cabezota, impulsiva y a veces incluso puede ser demasiado intensa, en cierta forma os parecéis, sé que no pensaba lo que dijo, Korra –dijo Opal tratando de convencerla.

-No, nos parecemos en nada, me ha dejado claro. que no quiere que seamos amigas.-dijo Korra con enfado.

-Si eso fuera verdad, no intentaría arreglar las cosas contigo, puede ser muy amable y dulce si le das la oportunidad, habla con ella, está muy arrepentida.- dijo Opal comprensivamente.

-¿Sabes contar Opal? Pues no cuentes con ello, se acabó-Korra acelero el paso, la conversación había terminado, lo cierto es que aunque sabía que lo que decía Opal era verdad, no podía evitar seguir molesta.

Faltaban unos minutos para comenzar la clase de Varrick.

Asami suspiro antes de entrar completamente en el aula, al ver a Ginger colgada del cuello de Korra.

-¡Buenos días chicas!-Intento fingir una sonrisa al acercarse, esta vez trataría de ser amable.

-Buenos…vaya eres tu…-dijo sin ganas Ginger antes de continuar-Sabes, los espejos no hablan, que suerte la tuya que tampoco se rían, ¿Tanto te gusta la naturaleza, después de todo lo que te ha hecho, que te vistes de pimiento verde?

-Es verdad, voy de pimiento verde, porque el de zorra de los bosques ya lo habían elegido, te queda bien el vestido-dijo la chica de ojos verdes ensanchando su sonrisa.

-¡Buenos días Yasuko! Hablas de esa chica, que consiguió el vestido que querías, te dije que lo reservaras-Opal intento que lo que dijo Asami sonara inocente, no podía convencer a Korra de que era dulce si discutía con Ginger.

-¿Qué?- Asami miro con incredulidad a Opal.

-¿No me lo decías a mi Draculina?-dijo Ginger pegándose más a Korra.

-No, como puedes pensar eso, hablaba de una chica pelirroja como tú, con una voz como la tuya, unos ojos iguales a los tuyos y con tu misma cara-Dijo Asami con ironía.

Se produjo unos segundos de silencio, Opal suspiro pesadamente, era imposible que Ginger no se diera cuenta.

-Seguro es muy hermosa, me gustaría conocerla –dijo Ginger con alegría.

Opal, Korra y Asami se miraron algo confusas, por lo que acababa de suceder.

-El hecho de que la medusa haya sobrevivido seiscientos cincuenta millones de años, a pesar de no tener cerebro, le da esperanzas a muchas personas-dijo Asami a Korra que rio tímidamente hasta que recordó su enfado.

-¿Qué quieres Yasuko?-dijo Korra algo distante, parece que la pequeña tregua había pasado.

-He traído esto para ti-Asami entrego el paquete que llevaba entre las manos a Korra. Una gota fría bajo por su frente al desenvolver el paquete, y percatarse de lo que había en su interior, en ese momento, rezo a todo el mundo espiritual que la siguiente pregunta que le iba hacer, fuese no.

-¿Las has hecho tú?-dijo con desconfianza.

-Sí, es la primera vez que hago galletas para alguien, bueno es la primera vez en general, tienen buen aspecto ¿verdad?-dijo Asami con una dulce sonrisa.

-No me preocupa el aspecto…-dijo Korra con temor

Lo cierto es que a pesar de estar molesta, la sonrisa que le había dedicado le complicaba mucho rechazar su regalo, el problema es que aun recordaba la última vez que la chica de ojos verdes cocino.

-Las tirare por ti Korra, no puedo dejar que te pongas enferma, tengo planes para ti- Después de decir esto, Ginger beso apasionadamente a una sorprendida Korra, que aún mantenía su debate interno sobre comerse o no las galletas.

Asami frunció el ceño, solo tenía ganas de separarlas violentamente, pero sabía que ni debía hacerlo, ni tenía ningún derecho.

-Se ven apetitosas.-Dijo Kuvira que había observado toda la escena en silencio, quitándole las galletas de la mano a Korra.

-Si quieres puedes quedártelas, a la persona que iban destinadas parecen gustarle más las medusas- dijo Asami con ironía.

-Sí, yo fuera tú, las devolvería, no creo que tengas el estómago lo suficientemente fuerte –dijo Korra tratándolas de recuperar, era consciente que o le iban a sentar bien, pero no dejaría que se comiera las galletas de la chica de ojos verdes.

-Sería un placer comerme las galletas que tus manos han hecho-dijo Kuvira sujetando las manos de Asami depositando un casto beso en ellas.

Una de las cosas que Kuvira más disfrutaba era molestar a Korra, que rápidamente cambió de expresión, ante el sonrojo de Asami a la que miro con enfado.

-Te he dicho Kuvira que son incomibles, así que devuélvemelas, no quiero que enfermes-Korra intento alcanzar el paquete que fue interceptado por Bolin.

-Qué suerte galletas caseras-dijo Bolin antes de meterse una en la boca.

-¡No!- Gritaron todos al unísono, pero era tarde.

Bolin comenzó a ponerse rojo, parecía hablar en un idioma extraño, corrió buscando una botella de agua, cuando la encontró, bebió rápidamente, pero parecía haber empeorado la situación, las lágrimas resbalaban por su cara, se arrodillo implorando a los espíritus, cuando de repente todo se puso negro.

Varrick había golpeado la cabeza de Bolin para dejarlo inconsciente, nadie se había percato de su presencia antes, pero ahora todos le miraban sorprendidos.

-No me miren así, fui el único que hizo algo, no me llaméis héroe, solo Varrick, ahora llevároslo a la enfermería.-dijo Varrick preparándose para dar la clase.

-¿Con que has hecho esas galletas?-gritaba Opal corriendo al lado de Bolin

-Solo cambie un poco los ingredientes- se disculpaba Asami, acercándose a comprobar el estado de Bolin

-Te dije que su comida era para estómagos fuertes, esa podrías haber sido tu Kuvira-dijo Korra aproximándose a Bolin.

-Estoy impresionada Yasuko, ¿Tantas ganas tienes de tener una cita conmigo que intentas envenenar a Korra?-dijo Kuvira de camino a Bolin- No era necesario, ganare, siempre gano todo.

-No intentaba hacer daño a Korra, solo quería disculparme y hacer algo especial-dijo Asami con fastidio.

-Claro, que hay más especial, que te manden a la enfermería-contesto Korra.

-Si hablaras conmigo, no hubiese pasado nada, porque nunca hubiese hecho algo tan estúpido-dijo Asami tratando de incorporar a Bolin.

-No voy hablar con alguien, que no es mi amiga, ¿recuerdas?, a partir de ahora, yo me encargo de Bolin, Opal me ayudara a llevarlo a la enfermería.

Salieron los tres del aula y no regresaron en todo el día.

Las clases habían terminado, Asami se dirigía a la enfermería, con un pastel de la pastelería más famosa de la ciudad.

-¡Alto Ahí! Abre esa caja-Opal la intercepto en medio de la puerta.

-Solo es un pastel-dijo Asami con culpabilidad.

-¿Has venido a terminar el trabajo? Mi pobre Bolin, sabes antes tenía los ojos azules y ahora son verdes, ¡verdes Yasuko! Ya nunca podrás tomar represarías por nada-dijo Opal zarandeando a la chica levemente.

- La he comprado, lo siento mucho Opal, espera un momento, Bolin siempre tuvo los ojos verdes-dijo Asami con su ceja levantada.

-Huy te diste cuenta, es verdad ese pastel se ve demasiado bien, es imposible que lo hicieras tú, puedes pasar Bolin ya esa despierto y aparte del dolor cabeza, parece estar bien , después de esto cualquiera cosa que se coma estará bueno, pusiste el listón muy bajo, pero que muy bajo-dijo Opal divertida mientras acompañaba a su amiga dentro.

-Bolin lo lamento mucho ¿Cómo estás? –dijo Asami mientras se abrazaba a Bolin y esté le devolvía el abrazo cariñosamente.

-Estoy bien, no te preocupes, creo que me hago viejo, antes mi estómago podia soportar cualquier cosa, parece que ahora soy más delicado-dijo Bolin restando importancia.

-Eso es porque no habías probado "lo que cocina Yasuko", eso es otro nivel, no apto para aficionados-dijo Opal uniéndose al abrazo.

-Prometo probar la comida, antes de ofrecerla- dijo Asami

-Y…-dijo Opal

-Y no cambiar nunca los ingredientes de la receta –respondió Asami con seriedad.

-¿Y qué más?-Opal la invito a continuar.

-Y no volver a cocinar sin supervisión.

-Me siento orgullosa de ti, mejor tarde que nunca –Opal abrazó fuertemente a su amiga.

Asami le regreso el abrazo con cierto alivio, durante todo el día pensó, que estarían muy molestos, pero ambos fueron muy comprensivos con su "pequeño incidente", realmente hacían buena pareja.

-Yasuko ¿Podrías hacerme un favor?-dijo Bolin.

-Claro, dalo por hecho, sea lo que sea-Dijo con convicción, dispuesta a cumplir cualquier cosa que le pidiera.

-Habla con Korra, esta de muy mal humor desde vuestra discusión, no lo admitirá, pero sé que te extraña, la conozco-dijo Bolin con algo de tristeza.

-Lo intento, pero me lo está poniendo difícil, aunque puedo ser aún más cabezota que ella, solo dame tiempo-dijo Asami guiñándole un ojo.

-¿Y que es haces aquí todavía? Vete a buscarla-dijo Opal empujándola fuera de la habitación.

-Lo que más me gusta, de ti es tu sutiliza Opal –dijo desde fuera dela habitación

-Es parte de mi encanto-dijo Opal cerrándole la puerta en la cara.

Asami no había podido encontrar a Korra, reviso cada lugar que se le pasaba por la cabeza y no encontró ni rastro de ella, por eso decidió, que esperaría en el único lugar al que sabía que volvería tarde o temprano su habitación.

El problema, era que la puerta estaba cerrada con llave, la chica de ojos verdes probó delicadamente abrirla, el fuerte golpe resonó por toda la planta, pero la puerta no cedió, tan solo atrajo miradas de curiosos.

Intento ser más sutil, introduciendo un alambre en la cerradura, Opal le había enseñado abrir este tipo de cosas, normalmente no tenía problemas para abrir cualquier candado o puerta, pero esta vez se le estaba resistiendo, sonrió ante la ironía, de que la puerta era exactamente igual a Korra. Sin embargo, los curiosos se hacían numerosos y pronto comenzaron a plantearse, avisar al director, de la pésima ladrona que tenían enfrente.

- ¿Con que estabas aquí Yasuko? ¿Ya te has vuelto a perder? Esa no es tu habitación-dijo Opal sosteniendo la mano de su amiga alejándola de la puerta.

-¿De qué hablas?

De repente Asami fue consciente de la gran expectación que tenían alrededor.

-Es que todas las habitaciones se parecen, soy terriblemente despistada.-dijo Asami haciendo gestos exagerados fingiendo demencia.

-Te dije que te tomaras la pastilla-Opal miro a su alrededor para después dirigirse al improvisado público que crecía por momentos.

-Ayer mismo me llamo, mama Opal, no sé qué voy hacer con ella, somos amigas, pero a veces es tan duro-Dijo Opal con dolor.

La gente miraba la escena empatizando con la pobre Opal y asentía en señal de apoyo, a la morena que poco a poco estaba dejando de sentir la mano, que sujetaba su amiga, debido al fuerte agarre que se iba incrementando junto con su molestia, haciendo así, sinceras las palabras de dolor de Opal.

Al cabo de un rato la zona se había despejado.

-Sabes que te odio ¿No?-Preguntaba Asami a su amiga.

-¿Eso significa que no quieres mi ayuda para entrar? Entonces debería irme-Miro con verdadero dolor fingido, sabiendo la respuesta.

-Espera, espera ¿Insinúas que puedes abrirla?

-Me ofendes Yasuko, ya sabes que soy una Beifong, ¿Quién te enseño todo lo que sabes de abrir cerraduras? Puedo abrir cualquier cosa de metal, apártate y deja trabajar a la maestra del metal-dijo esto y la puerta cedió al instante.

-A veces eres increíble, Opal-dijo Asami sorprendida

-¿Solo a veces? Ahora es tu turno, no vuelvas a la habitación sin haberte reconciliado con Korra, habla con el corazón, o no te escuchara, nos vemos.

Asami entro en la habitación, cerrando tras de sí la puerta, Naga se abalanzo sobre ella, era evidente que la pequeña la había extrañado.

-Me alegro de verte –Sostuvo entre sus brazos amorosamente al pequeño animal, que lamia su cara.

Busco por la habitación, pero no había ni rastro de Korra.

-Creo que tendremos que esperar un poco a que regrese.-dijo depositando un beso en la cabeza de Naga.

Korra abrió la puerta lentamente, la sesión de estudio con Ginger se había alargado bastante, tuvo que evitar el contacto físico constantemente, con lo que apenas avanzo con sus apuntes, realmente fue una pésima idea estudiar con ella, pensó mientras entraba despacio a su habitación y esperaba a que apareciera Naga corriendo hacia ella, pero el pequeño animal no fue a su encuentro, si bien, levanto la cabeza cuando vio a Korra, no se movió de los brazos de la chica que dormía plácidamente en la cama.

-Traidora-susurro cariñosamente Korra para no despertar a la chica, acariciando la cabeza de Naga, que movió la cabeza para recibir las caricias de la chica de ojos azules.

-Y ahora ¿Que hago contigo?-dijo Korra mirando a Asami con resignación, mientras la tapaba con la colcha de la cama.

Korra se sentó al lado de la chica, en un acto involuntario acaricio su mejilla con ternura, sabia lo mucho que se estaba esforzando, pero estaba tan enfadada que todo le irritaba, y más si estaba Kuvira cerca, justo en ese momento, se dio cuenta de cuanto la echaba de menos.

Poco a poco Asami abrió sus ojos para encontrarse a Korra junto a ella.

-Hola-dijo Asami con una calidad sonrisa, acariciando la mano de Korra.

- ¿Sabes que entrar en una habitación con la puerta cerrada con llave es un delito?¿Verdad?-dijo Korra, antes de ponerse de pie para alejarse de la cama cuando Asami tiro de su brazo.

-No, quédate por favor, lo siento mucho.

-Ya conseguiste lo que querías, no somos amigas ¿Por qué sigues insistiendo?-dijo Korra sin poder alejarse del agarre de Asami.

-Yo… siempre me he sentido sola, incluso desde niña, y me temo que siempre será así, porque no se sentirme de otra manera, por eso alejo a la gente de mí… por eso te aleje a ti, consigues que me sienta menos sola y eso me asusta-dijo Asami en apenas un susurro. Levanto la mano hasta la cara de la chica de ojos azules apartándola un mechón de pelo, y depositando su mano en la mejilla de Korra, que se relajó al contacto y era incapaz de hablar.

-Nunca he conocido a nadie como tú, posiblemente, eres tan terca como yo-dijo Asami sonriendo y apoyando su frente en la de Korra.

-¿Por qué me utilizaste para tener una cita con Kuvira?-Korra sabía que era lo más estúpido que podía decir en un momento como ese, pero no pudo controlar las palabras que salieron de su boca, ante una sorprendida Asami.

-Eso no es cierto, te he visto entrenar, eres muy rápida, no perderás, Kuvira pagara una cena muy muy cara-dijo Asami pasando los brazos por el cuello de Korra, que ya hacia un rato que había dejado de forcejear para alejarse.

-¿Y si pierdo?-Dijo Korra con algo de inseguridad.

-Tendrás que mimarme, por no haber entrenado lo suficientemente duro, y obligarme a salir con ella-Asami palmeó cariñosamente el hombro de Korra.

-Tengo varias condiciones para perdonarte-dijo seriamente Korra, la verdad, es que aunque la chica de ojos verdes se negara a su condiciones, Korra ya la había perdonado pero quería que accediera a sus peticiones.

-Te escucho-se soltó de Korra y adopto la actitud negociadora que caracterizaba a los Sato.

-Primero… desde mañana vivirás aquí.

-Pero, mi ropa se quedara en la otra habitación, con lo que todas las mañanas iré allí a vestirme, siguiente condición-apremio Asami

-Segundo, nunca volverás a cocinar sin supervisión.

-Eres la segunda persona hoy, a la que le prometo esto, pero no quiero que cocines tu siempre, que te pareces si un día a la semana pido comida para llevar, también podemos ver una película.

-Pizza y película en la habitación, me gusta tu idea, pero yo elijo las películas-dijo Korra felizmente.

-No siempre será pizza, y las películas nos turnaremos la elección-dijo Asami alegremente.

-Sí, siempre será pizza, casi me matas con tus galletas, me la debes.

-Siempre pizza tu ganas, eres imposible.

Ambas chicas rieron.

-Mi última condición tiene que ver con el momento que nos conocimos ¿Recuerdas nuestro trato de si me dabas clases, yo diría que somos amigas? No sé de qué trataba eso, pero déjame al margen, no quiero pensar que somos amigas, solo porque estas obligada –dijo Korra con tristeza mirando al suelo.

-Eso, hace tiempo que no cuenta-dijo Asami levantado la cabeza de Korra, para buscando su mirada y que pudiera ver la sinceridad en sus ojos.

Hacia un rato que había oscurecido, ninguna de las dos se había movido de su posición hasta que Naga salto al regazo de Asami, que protestaba por despertarla de su tranquilo sueño.

-Bueno…es tarde, me iré a mi habitación a dormir, mañana me mudare, dulces sueños Korra-dijo Asami depositando un beso en la mejilla de Korra.

-Quédate, es tarde.- dijo Korra deteniendo a la chica

-No me parece buena idea…, no tengo ropa de dormir y no avise a Opal-dijo Asami poco convincente.

-Despertaras a Opal y tengo una camisola, bastante grande, seguro que servirá.

Korra busco en los cajones, y lanzo la prenda a la chica, parece ser que la decisión ya estaba tomada.

Minutos más tarde Korra estaba preparando el futon en el suelo para ella, cuando Asami salía del baño con la camisola de algodón de color celeste, que la cubría un palmo por encima de las rodillas y dejaba uno de sus hombros al descubierto.

Korra se quedó petrificada, sin mover un musculo, Asami se ruborizó al sentir la mirada de está recorrerla.

La chica de ojos azules, no se había preparado para esto, no imagino, las torneadas piernas de su nueva compañera de habitación, ni lo sexy que se veía con su vieja camisola.

-¿Korra…? ¿Estás bien?-Dijo Asami algo incomoda.

-Si…, si, lo siento, estas…estas guapa-dijo Korra sonrojándose, apartando la mirada y colocando su almohada en su improvisada cama.

-¿Qué haces con esa almohada? -Dijo Asami, metiéndose en la cama.

-Quiero darte tu espacio-contesto Korra metiéndose en el Futon.

-Es una cama enorme ¿Vas a estar lo que queda del curso durmiendo en el suelo? Ven aquí , cabezota-dijo Asami retirando las sabanas de la cama para invitarla a entrar.

Korra aceptó la invitación de la chica, en realidad tenía razón, no poda dormir en el suelo siempre y la cama era bastante grande.

Pasaron unos minutos cuando Korra, sintió un ligero temblor en la cama.

-¿Estas bien Yasuko?-dijo volviendo el cuerpo hacia la chica.

-Sí, es solo que esta habitación… es más fría y no logro entra en calor entrar en calor-dijo Asami con un pequeño temblor.

-Lo siento, estoy acostumbrada al frio, por eso no me di cuenta-dijo Korra acercándose por detrás y abrazándola tiernamente.

Al principio Asami se tensó, pero pronto se acostumbró al calor que desprendía el cuerpo de Korra.

-Gracias, eres realmente cálida-dijo Asami acurrucándose contra el cuerpo de la chica de ojos azules.

-Mañana pondré otra colcha en la cama-dijo Korra mientras estrechaba un poco más fuerte entre sus brazos a Asami, lo cierto es que estaba muy cómoda en esa posición, le gustaba sentirla tan cerca.

-No es necesario, me gusta así, dudo que sea tan cálida- Asami busco la mano de Korra y entrelazo sus dedos.

Poco después ambas cayeron en un profundo sueño.

A la mañana siguiente, Asami despertaba con el olor del desayuno.

-¡Buenos días Yasuko! ¿Qué tal has dormido?

Korra se había acercado a la cama con el desayuno y una radiante sonrisa.

-Mejor que nunca, huele de maravilla- dijo Asami aun despertándose.

-Espero que tengas hambre, iré a dar un paseo con Naga, nos vemos luego en la cafetería- Antes de irse, dio un beso en la mejilla a Asami, que ya había empezado a comer su desayuno.

Minutos más tarde, la chica de ojos verdes se encontraba en la habitación que compartía con Opal.

-¡Buenos días Opal! ¿Qué maravilloso vestido me tienes preparado?-dijo Asami felizmente

-¡Buenos días Yasuko! La última vez que te vi, te deje en la habitación de Korra, no viniste a dormir y apareces con esa sonrisa en los labios, con lo que… o te fue bien con Korra o asesinaste a Ginger. Por favor dime, que no tendré que visitarte en la cárcel-dijo Opal preocupada.

-Korra y yo nos reconocíamos- dijo Asami mientras caminaba a su armario y revisaba su ropa.

-¡Ah! Casi lo olvido a partir de hoy viviré con ella-dijo alegremente.

Opal estaba entretenida, eligiendo la ropa que vestiría ese día, cuando la información llego a su cerebro tropezó cayendo en la cama.

-Espera ¡¿Qué?! Por partes ¿Cómo vas a guardar tu secreto, si vives con ella?-Opal remarco lo que en su opinión era obvio.

-Fue parte de sus condiciones, además vendré a vestirme aquí.-Dijo Asami restando importancia.

-Todo saldrá bien, podrás seguir siendo mi diseñadora de los horrores.-Dijo con seguridad

-Estas de muy muy buen humor, no viniste ayer a dormir ¡¿Pasaste toda la noche reconciliándote?!-Dijo Opal con una mirada traviesa en los ojos.

-No es lo que crees, lo hablamos y nos fuimos a la cama-dijo Asami con inocencia

-¿Te das cuenta de lo que dices? No me cuentes los detalles pervertida-dijo Opal divertida.

-¿Qué? No, solo dormimos y estuvo bien pero, Korra no me gusta de esa forma-Asami sonaba casi creíble o al menos ella así lo pensaba.

-Llegaremos tarde, ya te devolví la ropa al armario, cámbiate y vayamos a la cafetería.-dijo Opal.

En la cafetería Korra y Bolin hablaban animadamente.

-Me alegra que se reconciliasen, estabas de muy mal humor. Parece que dormir con Yasuko esta noche te devolvió la sonrisa-dijo Bolin dándole un pequeño golpe en el brazo.

Korra se sonrojo fuertemente, pero antes de poder negar nada a su amigo, Opal y Asami fueron a su encuentro.

-El desayuno estaba delicioso, he lavado los cubiertos pero aún no sé dónde guárdalos-Asami se encogió de hombros.

-Cierto, aun no te dije dónde van, cuando regresemos a nuestra habitación, te muestro todo –dijo acercándose a la chica.

-Muchas gracias por la camisola de anoche, la lavo y te la devuelvo-dijo Asami acercándose a Korra.

-No es necesario, a mí nunca me sentó tan bien-dijo Korra con un tenue rubor.

-La próxima vez te la pones tú y déjame que lo juzgue yo-Dijo Asami con un ligero movimiento de la mano en el pelo.

Opal abrió los ojos desmesuradamente, esa era la señal, si antes tenía alguna duda, ya estaba resuelta, tenía que hablar con Asami, antes de que la situación se descontrolara.

-¡Yasuko!-Dijo Opal acercándose como si hubiera tenido una descarga eléctrica- Olvide algo importante en la habitación, acompáñame ahora-Opal no espero confirmación alguna, se llevó a la chica arrastras.

-¿Que ocurre Opal? ¿Por qué hemos venido aquí?-pregunto Asami.

-Agencia de detectives Opal, toma mi tarjeta-opal saco una tarjeta que entrego a Asami.

-Aquí pone talleres Desna y Eska-Dijo Asami con la ceja levantada.

-Bueno…, aun las tengo en la imprenta ¿Me la devuelves? Tengo el automóvil reparando allí.

-Espera,¿Qué le has hecho a mi automóvil?-Dijo Asami con temor

-Nada, apenas un rasguño pequeñito en el lado derecho, nada importante-dijo Opal moviendo la mano para restar importancia.

-¿Cómo de "pequeñito"?-Pregunto Asami haciendo el gesto de comillas.

-La luz delantera del lado derecho no tiene ningún rasguño-sonrió inocentemente. Necesitaba volver al tema que las había llevado allí, antes de que su querida amiga quisiera asesinarla.

-Te doy diez segundos de ventaja -dijo Asami comenzando a contar.

-Espera, espera esto es más importante ¿Recuerdas la persona que no te gusta?

-¿Qué pasa con Korra?-dijo Asami con cansancio

-Que para no gustarte, la coqueteaste descaradamente-dijo Opal consiguiendo toda la atención de la chica.

-Yo no la coqueteo-Dijo Asami

-Solo, mueves así el pelo cuando alguien te gusta, y debe de gustarte mucho, para exponer tu secreto así.

-No es verdad, solo creo que ella es dulce, cariñosa amable, sexy, encantadora, tiene unos ojos hermosos, un cuerpo torneado, cuando corre se ve tan libre, me gusta-dijo Asami inconscientemente.

- ¿Me gusta?, me gusta-repitió Asami como si no lo acabara de asimilar.

-Sí, te gusta, Yasuko tiene mucha competencia, Ginger y las demás, no lo pondrán nada fácil-dijo Opal.

-Puede que Yasuko no sea buena compitiendo, pero Asami, es buena en las competiciones, creo que es momento de que venga de visita-Dijo Asami mirando a Opal.


Merezco tirones de orejas, por tardar tanto en actualizar, pero este capítulo se me complico un poco.

Muchas gracias por leer el fic, y por vuestros comentarios, aunque tarde en actualizar prometo no abandonarlo.

En el próximo capítulo será la carrera de Korra y Kuvira, y "aparecerá" Asami ¿Qué pensara Korra y Kuvira al ver a Asami? :P