Todo pertenece a Akira Toriyama. La historia es mía.

Se combinan el mundo de dragón ball con el real.

¿Qué es el miedo?

Un sentimiento que hace débil a las personas o uno cuya esencia es lo que te hace sentir vivo. Sora no sabía la respuesta hasta esa noche y seguía confundiéndola. ¿La hizo sentir viva o le hizo ver que era una emoción efímera? Esa noche le dio la razón a la primera opción, pero la parte más escéptica y orgullosa de ella decía que no. algo confuso. Su vida de por si era complicada. La típica historia de sufrimientos, donde la vida fue poco amable con ella. Abandona a los 3 años en unos canales de agua. Sus padres no tuvieron la decencia de dejarla en un hospital o un lugar donde era más común la gente pasando. Adoptada a los 3 años y huérfana de nuevo a los 7. Aun tenía a su padre adoptivo, pero era como si no existiera. Para él no existía. Dese que murió Sakura, su madre adoptiva, para él fue un cero aparte, para Touya Hiraki era un cero aparte. Con pesar, sabía que era desde mucho antes.

A pesar de eso, de su vida llena de pesares y poco amor (en su momento lo sufrió, pero al pasar de los años se hizo a la idea y refugio en sus amigos) nunca sintió en si el miedo. Pero esa noche fue diferente. Sentir como completos extraños te sorprenden por la espalda, golpeándote, dejándote casi inconsciente y arrastrándote a un callejón para violarte y golpearte no se comparaba. Desde pequeña estudiaba artes marciales, cinta negra y seguía con sus clases regularmente. Jamás imagino sentirse congelada de ser modo y a no ser por el pelilila, tal vez no hubiera salido de esa.

Oyó cuchicheos. No quería levantar la cabeza pero algo que odiaba Sora Hiraki, era los cuchicheos a su persona. Saco lentamente la cabeza del cuello de Trunks y sutilmente empezó a mirar a todos lados. Seguía en sus brazos y por lo que veía, estaban cerca de la parada.

Deberías dormir-mascullo una voz desconocida. Sora dirigió la mirada al dueño de aquella voz tan desconocida y que a la vez tenía algo que la cautivaba. Le pertenecía a un chico de cabello negro, ojos castaños y una sonrisa sincera, quien no parecía llevarle más de 10 años. Había algo vagamente familiar en el, como si de alguna forma la conociera. Eso era imposible, aunque no conociera los primeros 3 años de su existencia, estaba segura que nunca había pisado ciudad Satan. Estuco tan enfrascada en sus pensamientos que no noto cuando Trunks la dejo en la banca de la estación y fue junto con Goten. Aun al notarlo, siguió enfrascada en sus pensamientos.

Goten observaba a la chica. ¿Enserio ella era la mejorar amiga de Bra? según la descripción, diferían. Tampoco era que la describió mucho. Castaña, ojos verdes, un poco más chaparra y de piel nívea, eso fue todo y la que estaba frente suyo era rubia, en cuanto la luz choco con sus ojos estos se tornaron dorados, su piel si era nívea, pero había algo frágil en su mirada, algo que daba ganas de protegerla. "imposible que sea su amiga- pensó Goten- Bra odiaría proteger a una persona". Hizo una mueca mientras movía sus ojos por todo su cuerpo. Al ver la cortada en su cuello, la forma que desgarraron sus pantalones y lo mal abrochada de la camisa de Trunks le inundo una ira. Miro a su mejor amigo, quien tenía el seño fruncido y una mirada vacía. Lo supo. No solo le molestaba, si no estaba siendo invadido por lo recuerdos. Recuerdos de un miércoles, coches, una mala carretera, un choque y Ryû. Su sonrisa se torno una mueca entre ira y lastima.

Con la misma expresión fue caminando hasta Sora. Sacando algo de su bolsillo e hincándose frente a ella, movió parte del cuello de la camisa y empezó a limpiar la sangre del cuello.

Sora se estremeció y sus ojos empezaron a cristalizarse de nuevo. Antes de lo pensado ya se alejo de Goten y se abrazo de las piernas en un lugar alejado.

Tranquila- la voz tan queda, casi como susurro de Goten era casi tranquilizadora. Soro levanto un poco el rostro, lo suficiente para ver al ojicastaño. Este le dio una sonrisa tranquilizadora- no te hare daño. Me llamo Goten y soy amigo de Bra. eres su amiga, ¿no?- Sora no contesto. Solo hizo un gesto medio raro y empezó a aflojar el agarre de sus piernas- ¿me dejas limpiar tu herida?- la preocupación en sus ojos era muy notoria. Ella quito completamente el agarre. Goten tomo esto como una señal y volvió a acercarse a ella. Con cuidado y pequeñas palmadas empezó a limpiar la herida.

¿es fea?- pregunto Trunks con tono preocupado. Lo que vio Goten, también él lo vio. una muchacha de aspecto frágil y difícil creer que fuera amiga de su hermana.

Ocupa ir a un hospital. Creo que ocupa suturas.

No- susurro Sora. Su voz salió casi sin sonido y irritado por las lagrimas anteriormente derramadas.

¿Disculpa?-pregunto Goten

Aun hospital no. – repitió- los odio, solo son carnicerías con olor a alcohol y anestesias locales.

He oído eso antes- dijo Trunks mirando a Goten. Quería aligerar el ambiente y esa fue la única manera que encontró. Al parecer había funcionado. Por un momento, Sora dibujo una sonrisa y como llego, se borro rápidamente.- entonces hay que llevarte a mi casa. En el laboratorio a material médico.

No quisiera arruinarle la fiesta a tu papá.

El odio a las fiestas. Aparte- se acerco a ellos- nadie tiene que saberlo. Solo necesitamos a mi mamá y a Bra.

¿Y ellos?- pregunto Goten haciendo presión en la herida.- están inconscientes, pero ¿en cuánto despierten? Es seguro, huirán.

Con eso golpes- apunto Sora con una mirada difícil de descifrar- con suerte están vivos.

Solo fueron unas palmadas- Trunks hizo un ademan quitándole importancia- si les dolio de más, se lo merecen.

¿Para un saiyajin un golpe de muerte es una palmada?- esa pregunta dejo sorprendidos a Goten y Trunks. Miraron a la chica, volvía a tener la mira de inexpresiva y perdida en un punto. Preguntas empezaron a vagar en su mente a medida que la observaban. ¿Cómo sabia ella de los saiyajin? Aunque lo dijera como palabra a asar, muy pocas personas la conocían. ¿acaso Bra le conto de ellos? lo veían imposible.

¿Cómo…?

Bra me conto- respondió a la pregunta sin terminar de Trunks- yo y otro amigo somos los únicos en saberlo, tranquilos. Ella nos conto en un momento de ira. Supongo que es difícil no poder hablar de eso, y con las que puedes están a muchos kilómetros. No diré nada- siguió al ver la mirada de los semi- saiyajins- jamás la traicionaría de eso modo.

¿Qué más sabes?- miro a Goten

Tú eres Son Goten. 24 años, trabajas con Trunks, quien es tu mejor amigo. Eres un mujeriego y siempre te quejas nombrado las citas que pierdes. Tu padre se llama Goku y tu madre Chi-Chi. Tienes un hermano mayor, Gohan, y una menor, quien fue secuestrada del hospital por una enfermera. Te encanta molestar a Bra y ella a ti.- puso una mueca de dolor. Goten estaba apretando mucho su herida- siento lo de tu hermana.

No importa- le impostaba. El secuestro de su hermana por esa enfermera de cabellos rosas y que en su momento le pareció muy linda, le llenaba de ira y tristeza. Lo pero era no saber que paso después.- Trunks llévala tú- miro a su mejorar amigo- yo espero a la policía.

¿seguro?- dijo Trunks, no muy confiado.

A mí no me arrestaran por exhibicionista- apunto con un tono medio burla, medio enserio. Trunks se sonrojo.

¿puedes agarrarte de mi cuello?- pregunto Trunks sin que los colores bajaran. Sora asintió. Trunks se acerco, espero a que la rodeara y luego la agarro por las piernas, cargándola como novia.- ¿sabes que volamos?-asintió- sostente fuerte.

Hizo un ademán como despedida y se echo a volar. Goten suspiro, de todas las cosas que podían pasar en el cumpleaños de Vegeta, (peleas, bocinas destruidas o amenazas de muerte) jamás se imagino eso.

Sora se agarraba fuerte a su cuello y juraba que sus ojos estaban fuertemente cerrados y casi enterraba las uñas en cuello y manos. Para ella no debía ser común volar y lo que momentos antes paso no le serviría para disfrutar las sensación. Trataba de ignorar el olor ferroso de su sangre. La última vez que tuvo el olor tan cerca y fuerte fue hace mucho y el final no fue nada feliz. Sacudió la cabeza cuando el recuerdo de un auto derrapando, rompiendo la cerca de un barranco y cayendo al fondo empezaba a adueñarse de sus pensamientos. Aumento un poco más su ki y voló más rápido. Por lo lejos ya podía divisar la parte superior de su casa y el ruido de la música. Al parecer, su mamá había sido lo suficiente lista como para tener varias bocinas de repuesto.

"será mejor que entre por enfrente. Si me ven con ella en brazos" empezó a negar en pensamientos. Sabía lo que sucedería, conocía a su hermana, a ella no le importaría la fiesta, no le importarían las personas viendo, le gritaría hasta el punto de querer que un agujero te tragara. Piso el suelo de la entrada y afianzando mejor su agarre con un solo brazo, abrió la puerta. Suspiro de alivio, no había nadie adentro, todos estaban afuera, todos menos una chica rubia de ojos azules, a quien se le cayó un vaso al verlo.

¡Trunks!- grito Marron. En su mirada se podía leer el asombro por la imagen. No todos los días veías a tu mejor amigo sin camisa y con un chica en brazos-¿Qué rayos…? ¿y esa niña?- fue caminando así el. Trunks negó con la cabeza y Marron se detuvo extrañada.

Te explicare, pero primero ve por Bra, vayan al laboratorio.

Pero…

Haya esta Sora, solo dile eso- pidió. Trago fuerte, el olor a sangre confundió sus sentidos por un momento.

Marron asintió. Paso por encima del vaso roto, no le importo siquiera eso. La imagen que acababa de presenciar aun le tenía anonada.

Entonces, ¿tú eres la reencarnación del buu malvado?- pregunto Bra a Ubb, aquel chico que peleo contra Goku en el de hace 10 años. los años le afectaron bastante, al igual que los entrenamientos. Más alto, más musculoso combinado con una mirada juguetona y en ocasiones tímida. La combinación de 2 personalidades distintas, la suya y la de su otra vida.

Se podría decir que si- dijo riendo nerviosamente. Bra le ponía así, nervioso. Era la mujer más directa que conocía, y no conocía muchas. Las pocas de su pueblo y todas parecían tímidas en cuanto se acercaba a hablarles.-es aun complicado para mí. Se pequeño creía en las reencarnaciones, pero de eso a saber que eres una- hizo una mueca- una malvada.

Por algo reencarnaste- Bra se encogió de hombros- le dieron otra oportunidad a Buu, una para arreglar esa naturaleza malvada. Si no lo hubieran podido hacer, dudo que haya arriba lo dejaran regresar.

Supongo- mascullo con duda. Goku ya le había explicado más o menos todo. El estaba ahí solo pro un deseo de él, y a veces eso le hacía preguntarse. Si en esa batalla final no lo deseara, ¿hubiera nacido?

Mientras Ubb seguía con sus divagaciones, ella movió un poco su cabeza. Sonrió. Su papá no dejaba de mirar a su lugar y fulminaba a Ubb. Le parecía adorable ver como un hombre que se desvivía por entrenar se preocupara por ella. Un ex mercenario y ex enemigo de todos los presentes, preocupado por su hija. Difícil de creer.

¿y tú?- pregunto Ubb

¿eh?

Has pensado quien pudiste ser en tu otra vida.

Una princesa- musito con una sonrisa- una con unicornio.

¿unicornio?

Ya sabes. Para subirse en él y surcar los cielos.

No lo necesitas. Vuelas.

Ni eso quería enseñarme mi papá. Torture a mi hermano hasta aceptar enseñarme.

Eres su hija. Entiéndelo- Bra enarco un ceja- bueno si yo tuviera una hija, no le enseñaría a pelear

¿esun proposición?

¡¿Eh?! No, no, no

Bra se echo a reír.

Tranquilo es broma.

Bra…- Marron le toco el hombro.

Hum, ¿Marron? ¿Qué pasa?- pregunto mientras se volteaba

Trunks quiere verte- dijo con tono lento

¡por fin!- exclamo- se tardaban demasiado para solo ir a la estación de trenes. ¿Dónde están?

Laboratorio

Y…, ¿Qué hacen hay? Deben dejar de ser idiotas. ¿Por qué no vienen?

Marron no sabía cómo decirlo. No era sencillo decir: "tu amiga esta herida y Trunks la esta curando". Ni segura estaba de sus heridas existieran. Solo al ver aquella cara de preocupación en su a migo, pensaba lo peor. Decidió no darle largas y decir lo mismo que Trunks.

Sora te necesita- musitó si estar segura de entender ella lo que significaba.

Bra la miro confundida, analizando esas palabras: "Sora te necesita". ¿En que la necesitaba? Abrió mucho los ojos, haciendo memoria. Los pocas veces en oír esas palabras fue en boca de Ushio y la imagen era poco alentadora.

Lo siento Ubb- se dirigió al moreno, quien se encontraba confundido por la conversación de ellas- debo irme.

No espero su respuesta. Se alejo casi corriendo de ellos, dejándolos confundidos.