Capitulo 7:
Yo ya estaba saliendo para ir a buscarla, cuando de repente alguien me detuvo…
-Korra! ¿Donde ibas? –preguntó la niña
-Gia!, estaba por ir a buscarte, pensé que habíamos arreglado que podías hacer lo que quisieras, siempre y cuando volvieras a las 7, y ya son las 8:20, ¿Dónde estabas? –pregunte con intriga, aunque al mismo tiempo aliviada de ella estaba bien.
-Yo… mmm… estaba en la casa de una de mis compañeras de la escuela –dijo ella nerviosa- perdón que no te avisé, pero igual su padre me trajo.
-ok, si tu lo dices… pero igual, para la próxima avísame –dije, mientras ella parecía que se calmaba un poco.
-bueno, ¿por qué mejor no entramos en vez de quedarnos en la calle? –dije, ya que estaba comenzando a tener frio.
-sí, vamos, y… ¿Qué vamos a comer? –pregunto rápidamente mientras se frotaba la panza.
Yo reí y luego subimos al departamento. Cuando ya estábamos allí, me puse a cocinar mientras hablábamos de cómo nos fue en el día, y después de comer ambas nos fuimos a dormir, porque ya era tarde.
Era un día lindo, y Tenzin había llevado a Korra conocer Ciudad Republica. Ella lo estaba disfrutando mucho, se había mudado al Templo Aire de la Isla hacia ya casi 4 años, y esta era su primera salida a la ciudad.
Después de un rato de caminar, se distrajo mirando una vidriera de una juguetería, y cuando se dio vuelta para volver con su mentor, él ya no estaba. Ella se asusto mucho, estaba en una ciudad grande, la cual ella no conocía, había perdido a su mentor, y no sabía qué hacer.
Ella comenzó a correr para encontrarlo, pero después de un rato ya estaba exhausta, y todavía no había ni rastro de él. Siguió caminando un rato más, y llego a una calle en la que habían muchos mercados, y empezó a preguntar a todas las personas que se encontraba, si alguien había visto al concejal Tenzin, pero todos les contestaban que no, que seguramente debía de estar en su casa.
Después de un rato de hablar con personas, fue a preguntarle a una anciana en una tienda
-señora, no vio usted al concejal Tenzin? –preguntó inocentemente.
- si, el… -esta comenzó a responder, pero se detuvo cuando vio una auto que se estaba aproximando – niña, te tienes que ir, no es seguro que estés aquí en estos momentos –termino diciendo la señora con expresión de miedo en su rostro.
Luego de decir esto, la señora se metió en su tienda, y cuando la niña quiso ver, ya había mucha gente corriendo en dirección hacia ella, pero cuando se quiso dar cuenta, ya toda esa gente se había ido. Ella empezó a caminar, cuando de repente se choco con un niño, que parecía de su edad.
-qué estás haciendo?! –dijo el niño mientras la miraba con cara de estupefacción, aunque no le dio tiempo a responder- no importa, vamos! –dijo tomándola de la muñeca mientras comenzaban a correr
Los niños corrieron, aunque ella no sabía que estaba pasando, ella solo seguía a ese desconocido. Después de unos minutos ellos entraron en un callejón, y se detuvieron, hasta estar seguros de que no había nadie cerca.
-qué está pasando? ¿por qué estamos aquí? –pregunto inocentemente la niña, aunque estaba media inquieta.
-shhh! Quédate callada! No nos tienen que oír, o nos harán daño –respondió el niño.
-quienes son ellos? Quienes nos están persiguiendo? –susurro la niña mirándolo fijamente a su compañero de la bufanda roja.
-ellos son de la triple amenaza, son mafiosos que vienen y le quitan el dinero a la gente de las tiendas, pero a veces se pasan de la raya y comienzan a atacar a la gente, por eso es que estamos escondidos, porque hoy es uno de esos días, y acaban de incendiar un par de tiendas e hirieron a muchas personas –respondió sin parar de mirar hacia afuera para ver que no se acerquen esos bravucones –listo, ya podemos salir, ya se fueron –dijo mientras salía y luego tomó la mano de la niña para ayudarla
- oye, me puedes ayudar, no conozco la ciudad, y me perdí –preguntó la niña de los ojos azules.
-si claro, a donde tienes que ir, o a quien tienes que buscar? –Pregunto el niño con curiosidad-
-estoy buscando al concejal Tenzin, pero prefiero ir a tomar el ferri para ir al Templo Aire de la Isla, porque no creo que con toda la gente en la ciudad pueda encontrarlo –dijo la niña pensativa.
-¿eres hija del concejal Tenzin!? –pregunto el niño asombrado
-no! él es mi mentor, él tiene una hija unos años menor que yo, yo no soy su hija, solo estudio aire control con él –dijo la morena de ojos azules
-bueno, entonces vamos al puerto, si solo quieres volver casa –dijo el niño mientras señalaba el rumbo.
Ambos niños comenzaron a caminar.
-y… como es que estudias aire control? No era que solo el concejal sabe hacer aire control? –pregunto el niño de los ojos color ámbar intentando sacar un tema de conversación.
-sí, pero yo también puedo hacer aire control, tal como manejar otros elementos –dijo ella, sin saber que nadie sabía que ella estaba viva.
-wow, puedes manejar más de un elemento, eso debe de ser divertido –él dijo sin reaccionar a lo que la niña le estaba diciendo.
-y tú? eres un maestro fuego? O eres un no maestro? –pregunto la niña
-soy un maestro fuego, pero no uso mí control, a menos de que sea muy necesario –respondió el niño.
-por qué? –seguía interrogando la niña
-porque no me gusta, me hace sentir mal –respondió él secamente, y le dio a entender a ella de que no quería hablar del tema.
Quedaron uno minutos en un silencio incomodo, sin saber que decir, hasta que él decidió hablar
-y… hace mucho llegaste aquí? –preguntó rompiendo el silencio.
-vine al Templo hace casi cuatro años, pero luego me tuve que ir un 2 años al reino tierra, y después otros 2 años a la Nación del Fuego. Pero volví hace casi tres semanas, y esta es la primera vez que salí a la ciudad, y mientras que mire una vidriera, perdí a Tenzin, y buscándolo me perdí yo, y bueno, después te encontré –dijo ella mientras que respondía con una sonrisa radiante en su rostro- y tu? Vives hace mucho aquí?
-yo nací aquí –comenzó a hablar, pero fue interrumpido antes de poder seguir.
-Korra! Al fin te encontré! ¿Dónde te habías metido? estaba muy preocupado –dijo Tenzin abrazándola, mientras el niño los miraba, él ya había decidido que era mejor volver por donde vino.
-Tenzin, puedes ir al ferri, yo ahora voy, me quiero despedir de mi amigo –pregunto la niña mientras su mentor asentía con una sonrisa en su rostro y ella salía corriendo hacia el niño
-hey chico de ciudad! Gracias por haber ayudado a llegar hasta aquí devuelta –dijo la ojiazules dirigiéndole una sonrisa a aquel chico, que sin conocerla, la había ayudado, sin incluso saber su nombre
-no hay de que, capas que algún día nos podamos volver a ver –dijo él con un poco de rubor en sus mejillas.
-sí, eso me gustaría –dijo ella dándole un beso en su mejilla, lo que hizo que ambos se ruborizaran aun más- me tengo que ir, pero, supongo que nos veremos pronto –dijo ella mientras se despedía y volvía al ferri que estaba por salir a su destino.
Ambos se despiertan en medio de la noche, cada uno en su habitación, cuando miran su reloj, eran las 3 y media de la mañana, ambos piensan, cada uno por su lado, en el sueño que acababan de tener, ninguno de los dos podía creer que estaban teniendo ese sueño después de tantos años. Pero ninguno de los dos se percato de quienes eran las personas de sus sueños.
¿que les pareció? sean sinceros :D
dejen sus opiniones, criticas, aplausos, abucheos, y recomendaciones :3
mañana subíre el próximo capitulo, pero por ahora, esto es todo :D
adios, Korra
