Hermione's P.O.V.
Faltan exactamente tres minutos y treinta segundos para que empiece la mañana del 21 de Junio de 1978. Y como podéis imaginaros me dedico a ojear los libros frenéticamente en busca de algo que pueda llevarnos a nuestro tiempo, antes de que mi querida amiga Ginevra Weasly anuncie a las 12:01 que nos quedamos en esta época.
- ¡Tiene que haber algo! ¡Tiene que haber algo!
Me repito mientras dejo este libro mientras cojo uno nuevo, la cantidad de polvo me hace estornudar.
Me he pasado las últimas semanas devorando cada libro de viajes en el tiempo que caía en mis manos…
¡CINCO!
…Pero no he encontrado nada, a todos los libros les falta información, se ve que en esta época aún no se había ahondado en esta rama de la magia…
¡CUATRO!
…De hecho creo que aún no se han inventado siquiera los giratiempos…
¡TRES!
…Pero sinceramente a estas alturas no creo que encuentre nada al respecto…
¡DOS!
…Dios estoy tan cansada…
¡UNO!
¡PIP-PIP-PIP!
Y eso es mi alarma justo para que al segundo se oiga:
-¡Hermione! ¡Te he ganado! ¡Ahora nos quedamos en esta época!
Veis lo que os decía, definitivamente se le ha ido la olla, si cambiamos la línea de tiempo montaremos una serie de desastrosas situaciones catastróficas.
Ginny dice que no tenemos nada que perder, pero sinceramente, si algo me ha enseñado la vida es que siempre te puede ir peor.
Aunque en estos momentos, me siento muy cansada como para rebatirle.
Oigo sus pasos apresurados subir por la escalera de la posada, "El Caldero Chorreante", poco después dos cabezas asoman por la puerta de la habitación. La cual por cierto, no es muy grande, hay el espacio justo para tres camas y un armario en el que hemos colocado todas las pertenencias que hemos ido comprando, y lo cierto es que en estos momento, con la habitación llena de libros y a la luz de la vela, las tétricas sobras se vuelven casi tangibles y se agradece la compañía.
- Y bien.. ¿Vamos a leer la carta del profesor?- pregunta Lunatic…Luna con su aflautada voz.
-Bueno, pues a eso iba. – y de mala gana saco la carta del interior de mi bata.
De repente todo se queda quieto y en silencio.
-¡Merlín! ¡pásame la dichosa carta!- dice Ginny arrebatándomela de las manos y abriéndola.
- Mi querida Srta. Granger,
si estas leyendo esto, es que hemos perdido la guerra. Probablemente a estas alturas, tú y cualquier acompañante tuyo os habréis dado cuenta de que no hay forma posible de escape…Y te estarás preguntando por qué te envié a esta época, si tenía un plan, o si sólo fue una absurda idea de este viejo loco que tienes como director. Bueno, pues bien, En contra de todas las leyes del viajero del tiempo quiero que cambies la línea temporal…
Estupefacta le arranqué la carta de las manos a Ginny y finalicé yo la lectura.
-…Sí, sé que te parece una idea absurda, pero se sorprendería de lo eficaces que suelen ser las más absurdas ideas.
Deben saber que deberán crearse nuevas identidades, nadie debe saber de su procedencia, y mucho me temo que a partir de ahora usted y su acompañante están solos en esto.
Buena suerte,
Y mis mas cariñosos saludos.
-Te lo dije, te lo dije…-empieza a canturrear Ginny mientras hace un extravagante bailoteo por la habitación.
Luna simplemente me mira con cara de estar en la luna, como me suelte algún comentario respecto a los nargles me dará un ataque.
- Pero si es una locura…
-Hombre, algún torposoplo embotándole el cerebro es probable que tuviera …
Lo que os decía, la tía esta usa legeremancia fijo.
Dios, ya me puedo morir.
-¿Dónde viviremos? A ver, no podemos vivir en la posada por tiempo indefinido.-dice Ginny sacándome de mi estupor.
-Hogwarts- contesta Luna encogiéndose de hombros, a lo que yo la miro con cara de "pero qué narices…"
- Oye, pues es buena idea –responde Ginny.
- Vale ahí si que me has matado.
-Mira Hermione, durante este año podríamos cursar séptimo curso, así tendríamos asilo y comida. Además a finales del año que viene se formará la Orden del Fénix. Con nuestra información y su respaldo, Lord Desnarizado no podría escapar, vengarí…salvaríamos a nuestros amigos. – durante la última frase juraría que su rostro se había ensombrecido, y su mirada había adquirido un brillo letal, pero es tan solo un segundo. Tras un parpadeo vuelve a ser nuestra Ginny feliz, y lo cierto es que no puedo culparla, la guerra nos cambia todos.-Además, ¿acaso nuestra ratona de biblioteca insinúa que no debería acabar su educación mágica?- dice con sorna.
Lo cierto es que si que quiero volver a Hogwarts, a un Hogwarts que parezca un hogar, no al montón de escombros que dejamos atrás, pero lo cierto es que tampoco me apetece decírselo a la cara para que luego se le suba el ego.
-Tanto Hermione como yo queremos ir Ginny, ¿cómo hacemos para volver?
Lo que os digo legeremancia.
-Enviémosle una postal al director.- les respondo con algo de guasa.
Y esa misma madrugada salió una lechuza hacia Hogwarts portando una misiva en la que se pedía humildemente tres plazas para unas estudiantes de intercambio.
Y en su propio pliegue temporal, Filistantilus, el brujo del tiempo, observa los sucesos y dice mientras se rasca la barba:
-Mmmm… Esto se pone interesante.
