DULCE VERANO.

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Llegamos hasta donde Patty y sus amigos estaban, ella les explicó algo... no me presentó con ellos, la verdad es que me sentía bastante mal.

Me acosté bajo la sombra en una toalla que Patty me preparó, todo me daba vueltas, tenía náuseas, pero trataba de tranquilizarme. Por el malestar hasta de Ely y Candy me olvidé por un momento, me quedé profundamente dormido y desperté hasta que unas manos fuertes me levantaron de la arena, eran Erick y mi papá.

La tarde ya estaba cayendo en South Beach además de la fuerte tormenta que estaba por comenzar. El viento levantaba la arena y hacía correr a los bañistas que quedaban con sus toallas y sombrillas para resguardarse de las grandes gotas de lluvia que comenzaban a caer, los relámpagos y truenos en el cielo eran un verdadero espectáculo.

Las luces de los bares en la playa comenzaban a encenderse pero también a cerrar sus ventanas y puertas a causa del mal tiempo, Candy y los demás ya no estaban, se habían ido con Ely y mi mamá en la camioneta que había comprado recientemente mi papá. Me despedí de Patty y le di las gracias, a lo que ella revolvió un poco mi cabello y sonriendo me dijo: cuídate amigo.

Me dolía mucho la cabeza y las náuseas volvieron, en el camino a casa tuvo que orillarse mi padre varias veces debido a mis mareos y vómitos, escuché partes de una plática entre ellos, pero no podía poner mucha atención, el malestar me venció gran parte del camino.

Al día siguiente desperté con un dolor de cabeza todavía más fuerte.

Mi padre me preparó una bebida y sólo toleraba dar pequeños tragos antes de ir a regresarla al baño, no podía retener tampoco los alimentos.

-No se que pasó ayer Terrence pero estoy molesto contigo, eras responsable por Ely y parecía que ella y su amiga eran las responsables por ti...

-Discúlpame papá, me molestó uno de los primos de Candy y tomé venganza con sus cervezas...

-Pues te tomaste toda la venganza, mira nada más cómo te pusiste hijo.

-No volverá a suceder.

-Mira Terrence, yo veía en ti a un joven maduro, tengo muchos planes con la familia y pensaba que al ser casi un adulto podría considerar ciertas opciones para ti pero lo que has hecho ayer me deja muy claro que no estás preparado para quedarte sólo, y no pienso dejarle responsabilidades a tu hermano como cuidarte.

-No entiendo a qué te refieres.

-Descansa, cuando estés listo y te sientas mejor hablaremos.

Fui a mi habitación, muchas preguntas llegaban a mi aturdida cabeza y me sentía ansioso por saber qué tanto había pasado ayer, me recosté un poco, me sentía sin fuerzas.

-¿Se puede?

-Pasa Erick...

-¿Qué te paso ayer Grandchester? ¿qué fue todo eso?

Le conté a mi hermano con detalle lo que sucedió con Candy y el tal Anthony.

-Pues le salió barato el chistecito al primo...

-¿Qué quieres decir?

-Que actuaste de forma infantil bebiéndote sus cervezas, yo le habría partido la cara en ese momento, obviamente también habría terminado con Candy.

-Entonces... crees que debería...

-No, por supuesto que no. Es lo que yo haría, no quiere decir que tú hagas lo mismo. No me gustó que dejaras a Ely sola por embriagarte, pero ahora te entiendo Terryble... te veo más tarde, hay algo que tengo que arreglar.

Así como salió Erick de mi habitación entró Eleonor.

-¿Qué quieres Ely?

-Saber cómo estás...

-Estoy bien, oye ¿recogiste mi celular y mis cosas?

-Sí, todo está en tu armario.

-Gracias...

-¡Ayyyyy voy a abrir la ventana! ¡Huele horribleeee!

-Nadie te obliga a estar aquí.

-Eso ya lo sé, pero me preocupas ¿quieres hablar?

No quería hablar justo en ese momento, pero moría por saber de ella... que había pasado, yo sólo me perdí después de emborracharme y ya no supe nada más...

-¿Cómo está Candy?

-Ustedes definitivamente son el uno para el otro... hace cinco minutos hablé con ella y su pregunta fue: ¿cómo está Terry?

Me incorporé de la cama y quedé sentado frente a mi hermana.

-Pareces drácula hermanito...

-Me siento como zombie...

-¡Qué bien! Estamos listos para halloween... sólo que aún es verano...

-No estoy para bromas Ely...

-Ya que mencionas las bromas... Terry, ¿qué pasó ayer? ¿por qué te pusiste así?

-¿Y todavía lo preguntas Ely?

-No sé si es lo que imagino.

-Me encantó ver a Candy encima del idiota de su primo, fue sólo eso y decidí acabar con sus bebidas.

-Mmmm... entonces si fue eso...

-Claro que fue eso.

-Candy pensó otra cosa.

-¡Ahora resulta que no se dio cuenta!

-Terry, ella cree que entre tú y tu amiga se tomaron las cervezas.

-Que no se haga la ingenua, no quiero verla ya Ely.

-¡No seas ridículo Terrytorial! Fue sólo un juego, ella ni siquiera quería subirse a Anthony, pero él la convenció porque tu no quisiste ir a donde estábamos.

-Y quien dijo que no quería ir...

-Ellos... Anthony y Archie.

-Debí suponerlo.

-La convenció de subir a sus hombros, ella quería que tú la llevaras, pero estabas ahí mirando hacia otro lado... después cuando tú te acercabas con la tipa esa ¡y de la mano por cierto! Debiste ver la cara de mi amiga ¡eres un tonto Terry!...

-Si los vi, muy atentos a lo que hacía después de que me dejaron solo.

-Nadie te dejó solo, te invitaron a ir con nosotras, pero tú estabas en tu mundo ¿recuerdas?. Archie dijo que varias veces te hablaron y tú parecías estar en el limbo. ¿En qué rayos pensabas? Después todos los vimos a ti y a tu amiguita porque Archie dijo: Ahí está Terry, no creo que pueda cargar a su amiga en los hombros, es bastante voluptuosa. Candy obvioooo se molestó con el comentario y se bajó de Anthony, dijo que iba por ti y él la detuvo.

-De nuevo ese imbécil entrometido...

-¿Y qué querías que hiciera Terry?, si no soltabas de la mano a tu amiga cara de... aggghhhh!

-No lo recuerdo así.

-¡Qué conveniente para ti!

-No me has dicho cómo está ella.

Ely suspiró y miró a otra parte.

-Está triste, ella está muy enamorada de ti y no me parece que la hagas sufrir. Me contó que le dijiste que la amas, eso no se dice sólo porque si Terry, puedes decir me gustas, te quiero... pero un te amo sólo se lo guardas a la persona correcta. ¡Por Dios! ¡Eso lo aprendí de ti! Siempre fue tu consejo.

-Se lo dije por que es cierto.

Mi hermana se llevó las manos a la boca sorprendida.

-Entonces, con mayor razón no andes con tonterías con Candy.

-¿A ti cómo te fue junior?

-Ni me lo recuerdes...

-¿Que pasó?

-Tu odiosa amiga aprovechó cuando Candy y Stear y yo nos acercamos para ver cómo estabas, pues te vimos tirado en una toalla bajo la sombra. Ella sólo se acercó a hacerle plática a mi científico loco, parece que se conocen de antes.

-Sí, ibamos juntos en High School, pero vamos Ely... tú eres mucho más bella... además te vi de la mano con él.

-Sí, todo iba bien... me dijo que le gusto, no te enojes con él. Pero la mona esa es una científica también... y sólo bastó que hablara de adelantos en micro robótica y los sensores de no se qué demonios para que Stear se olvidara que existo... por lo menos a Candy le tranquilizó mucho ver que el interés de tu amiguita no es contigo.

-Espera un momento, alguien acariciaba mi cabello... ¿entonces no era Patty?

-¡Claro que noooo! ¿y hubieras querido que fuera ella? ¡no me decepciones! lógico... era Candy. Puso tu cabezota en sus piernas y te acariciaba con tanta ternura, yo platicaba con ella mientras de reojo veía a la odiosa de tu amiga ¡devorarse a mi Stear con sus ojotes!

-Lo siento Ely.

-Yo lo siento más Terryble... Stear también está interesado en ella, al final estaba apenado conmigo y le dije que no se preocupara, que todo sería como antes. De qué me sirve aferrarme si escuché cuando se pusieron de acuerdo para salir y tomar un café, o lo que sea. Por eso no puedo creer que estés diciendo que no quieres ver más a Candy cuando ella te ama, en serio te ama. Eres afortunado por ser correspondido por la persona que amas. Hoy sus primos salieron a pasear por todo Miami, nos invitaron y aunque yo moría de ganas por ir con Stear, no quise ir con ellos pues Candy se quedo en casa, seguramente invitarán a tu amiga la científica.

Nos quedamos platicando buen rato mi hermana y yo hasta que le conté de la plática que escuché cuando llegó Archie de Chicago.

-Imagínate, le dijo Gatita, la cargó pegándola a su cuerpo y le dijo que ella sabía de sus sentimientos... ¡casi caigo del techado cuando sonó el celular!

-No entiendo... por qué caerías del techado, ¿cuál techado?

-Ehhhh, ¿eso dije?

-Sí, eso dijiste.

-No me hagas caso...

-Aaaahhhhhh ¡Ahora lo entiendo todo! ¡Entonces eran ciertas mis sospechas!

-No sé de que hablas Ely...

-¡Como si no te conociera! He vivido 18 años contigo y ¿crees que sabes mentir? ¿Crees que no se reconocer la carota de culpable que pones cuando quieres ocultar algo? Ay Terryncy... ¿pasaste la noche con ella verdad?

-No sé de qué hablas, en serio.

-No te hagas el tonto, cuando saliste a "correr" en la mañana fue demasiado extraño. En primer lugar tú nunca sales a correr si no te lleva Erick a rastras y cuando fui a buscarte a tu habitación, como buena detective que soy noté ciertas... cosas: tu lavamanos no tenía evidencia de haber sido utilizado recientemente, tu habitación no olía a tu perfume que usas cada que sales...

-Ese no es motivo para que creas que pasé la noche con ella.

-Bueno... pero si te digo que hablé con ella por teléfono y me dijo que había pasado la mejor noche de su vida y hasta hoy conozco el motivo...

-Está bien Ely, pero antes de que imagines cualquier cosa, te diré que sólo vimos TV, platicamos y comimos unas botanas.

-No te creo, ella... Terry, ella te ama demasiado. Si pasaste la noche con ella, me parece imposible que se hayan contenido ¡ambos! ¿Por lo menos se cuidaron? ¿usaron condón?

-¡Eleonor! te estoy diciendo la verdad, no tuvimos relaciones, en serio, por favor no le digas que te conté.

-Ok, yo no diré nada, pero tú no puedes decir ahora que simplemente no quieres verla y ya, háblale, ella se pondrá feliz.

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Decidí ir a verla, con todo y mi jaqueca y mi estómago afectado, me duché y me arreglé para quitarme el aspecto de zombie.

Esa tarde llegué a su casa y todo se confabuló a mi favor, los primos no estaban, la tía estaba dormida y Candy me llevó de la mano a su cuarto. Nos encerramos con seguro y nos acostamos en su cama. Se recostó en mi brazo y yo acariciaba su cabello para mantener mis manos ocupadas y evitar la tentación de acariciar otras zonas. Aclaramos nuestros malos entendidos, me llamó exagerado, le llamé coqueta, me reclamó por tomar de la mano a Patty, le reclamé por treparse en los hombros de Anthony...

-Lo único que me gusta de tus celos es que siento que en verdad te importo.

-Candy claro que me importas, no puedo creer que lo dudes.

-No lo dudo pero... ¿cómo haremos para dejar los celos a un lado? No quiero que volvamos a pelear por esto.

-Creo que será inevitable sentir celos de que alguien se tome atribuciones que no corresponden con la mujer que amo, pero... se me ocurre que, ya que no puedo hacer que tus primos se vayan antes a Chicago o California, podemos pasar más tiempo tú y yo... solos.

-¿Tú y yo, solos?

-Completamente...

-Terryncy... ¿por qué dices todo así tan sexy?

-Jajajajaja, pecosa te parece sexy lo que digo... si supieras lo que estoy pensando...

-Y ¿qué estás pensando?

-Que quiero que tus piernas estén sobre mis hombros, rodeando mi cuello, nada más el mío... que no quiero que tu piel desnuda tenga contacto de nuevo con ninguna otra piel que no sea la mía...

-Terry...

-Es la verdad, Candy.

Entonces, el verano que parecía ser aburrido y acaparado por sus primos, ¡comenzó a volverse un verdadero paraíso! Ese día nos besamos en su cama hasta cansarnos, moría de ganas por acariciarla, pero me detuve por la firme convicción de que una vez que empezara no podría detenerme.

Cuando trabajaba con los delfines en las mañanas nos encontrábamos mi novia y yo por las tardes y cuando mi turno en el Seaquarium empezaba en la tarde, ella me acompañaba en mis rutinas, incluso se enfundaba en su traje de baño especial tipo jammer que dejaba apreciar su cuerpo perfecto y nadaba también con los delfines y conmigo, aunque sus primos quisieran salir con ella, ella prefería pasar todo el tiempo a mi lado. Me ayudaba a darles de comer y esa molestia con Loanne empezaba a desaparecer, a veces hasta las encontraba platicando y riendo juntas. En una ocasión llegaron Archie y Anthony al dolphinarium para llevarse a mi pecas.

-Candy ve con ellos, por mi no hay problema... claro, siempre y cuando las manos de Anthony y las declaraciones de Archibald se mantengan lejos de ti, le dije discretamente al oído.

-¡Terryyyy!

-Es la verdad, creí que sólo el elegante estaba tras de ti, pero veo que también el juguetón es de quien te tengo que cuidar...

-¡Y yo estoy aquí para alejar de ti a Loanne y sus tentáculos!

-¡Jajajajajaja! Candy... no finjas, ya hasta son amigas.

-Es verdad amor, ya no me cae tan tan mal... pero ¿cuándo se regresa a Francia por cierto?

-No creo que lo haga pecosa... al parecer se va a establecer aquí en Miami. Candy, hay algo que debo decirte...

-¿Qué pasa?

-Te invito a cenar hoy o podemos pasar la noche juntos, como aquella vez.

-¿Se puede pedir ambas?

-Claro que si princesa... mientras tanto ve con tus primos si quieres y paso más tarde por ti.

Se cambió de ropa y se fue con ellos, pasé por ella como acordamos en el auto de mi madre y al llegar a su casa respiré profundo, no deseaba ver ni de reojo a los pedantes de Anthony o Archibald. Le llamé por teléfono para que supiera que ya había llegado.

-Ya estoy aquí pe-cosita.

-Dame dos minutos, enseguida bajo.

-Ok nena.

Por más que trato de ser cortés con Anthony y Archibald no se puede. Siempre aprovechan para hacer algún comentario estúpido o tener actitudes que saben me molestan. Bajé del auto para esperarla en la puerta de entrada, me recargué en un barandal de piedra. La puerta se abrió y mi sonrisa desapareció cuando salieron ambos a "saludarme"...

-¿Y siempre te prestan el automóvil Terry? -preguntó en su característico tono odioso Anthony.

Pensé en no responder, pero quise saber a dónde quería llegar ésta vez.

-No siempre...

-La motocicleta... ¿también es prestada verdad?

-¿Cuál es tu problema Anthony? Yo no veo que tengas tu propio auto aquí en Miami. Si mal no recuerdo los llevé a la playa y mi madre los regresó a su casa.

-Tengo mi auto en California, no pensarás que iba a manejar desde allá hasta Miami...

Dijo Anthony con presunción mientras reía con Archibald.

-Me importa un bledo como llegaste a Miami o cómo te vas a ir, lo que sí podría importarme es cuándo te regresas a tu amada California.

En ese momento Candy salió lista para marcharnos a cenar, se veía espectacularmente hermosa. Candy es para mi como un sueño, se que es mi novia, pero siempre tengo presente ese miedo de perderla, de alejarla con mis errores, con mis desplantes, con mis celos. Sus primos no son malas personas, pero no hay química entre nosotros.

-¿Nos vamos Terry?

-Tenía una muy agradable plática con tus primos Candy... pero vámonos amor, ya en otra ocasión continuamos con la charla. ¡Hasta luego amigos!

Llegamos al restaurante y me sentía como todo un hombre, que genial la sensación de gastar mi sueldo en salir con mi princesa. Me gusta sentir que la protejo, que está a salvo conmigo, no me gustan nada las miradas de otros en ella, pero creo que debo acostumbrarme; mi chica es hermosa y me siento orgulloso de ir tomado de su mano.

Platicamos de nuestra música favorita, a ella le gusta la bachata y prometió enseñarme a bailarla, a mi me gusta el rock alternativo, una de mis bandas favoritas vendría a dar un concierto en menos de un mes y la invité a ir conmigo. Nos tomamos de las manos, he visto muchas veces sus ojos, sus lindas pecas, su deliciosa boca y sus gestos cuando me platica, cuando me escucha, cómo mueve las manos mientras trata de explicarme algo, adoro su risa, sus carcajadas... hasta ésa noche me atreví a decirle cómo me he vuelto adicto a toda ella, a escuchar su voz, a sentir su calor y su presencia, a llenarme de alegría cuando está conmigo.

-Me siento como Wall-E cuando recibe los rayos del sol y recarga su batería...

-Jajajajajaja... ¡Terry!

-En serio pecosa, eres una adicción que quiero por el resto de mi vida.

-Me pasa igual Terry.

-Yo no me imagino estar ya sin ti Candy...

Después de cenar la llevé a su casa y antes de bajar del auto, la besé. Su mano acariciaba mi pecho y una de las mías llegó a su rodilla, su mano se deslizó por debajo de mi camisa y me erizó la piel de todo el cuerpo, mi mano subió despacio por su pierna, mi respiración se volvía agitada. Su mano inquieta llegó a mi abdomen y comenzó a bajar hasta mi pantalón y trataba de seguir hacia abajo por el interior, mi mano llegó a su entrepierna y tuve que detener mi avance porque estábamos encendiendo nuestros cuerpos con esas caricias.

Esperamos un momento a que la calma volviera antes de bajar del auto, la acompañé a la puerta de su casa. No tuve el valor para comentarle durante la cena los planes de mi padre, no quise arruinar nuestra cita con algo que parecía un hecho. Mi padre habló con nosotros sobre la posibilidad de irnos a vivir a Texas. Adquirió una enorme propiedad en ese estado y era su oportunidad de independizarse de los negocios en Londres. Si administraba adecuadamente las nuevas propiedades sería como retirarse de su trabajo en el otro continente y evitar así sus prolongadas ausencias.

-Terry... ¿vendrás más tarde?

-¿Quieres que venga?

-Sí...

-Es más riesgoso Candy... están tus primos.

-Tienes razón, si se dieran cuenta estaríamos en problemas.

-Y muy graves pecosa... mejor te busco mañana.

Nos besamos de nuevo, la abracé fuerte mientras nuestras bocas se fundían en una. La luz de la entrada permanecía apagada y pensé que era perfecto para poder tener algo más de privacidad. Entonces despacio se abrió la puerta, para cuando nos dimos cuenta de eso el espectador ya tendría rato observándonos, creí que era uno de sus primitos pues su tía se duerme a las nueve y ya eran las once de la noche. Un grave carraspeo nos interrumpió y ahí justo ahí conocí a William Andley.

-¡Billyyyy!

-Ajá, soy yo... ¿cómo estás Candy? ¡Qué gusto verte!

-Yo... eh... ¿estás enojado?

-No, como podría estarlo pequeña, estoy sólo un poco... molesto, digámoslo así, tengo mucho tiempo de no verte, llegué a las siete de la noche, me encontré con que saliste a cenar, son... -miró su reloj de mano- ...pasadas de las once y mi niña apenas regresa, ¡claro! No sin antes ser devorada viva por... su novio, supongo.

-Sí, William, él es Terrence Grandchester, es mi novio.

-Menos mal Candy, si fuera tu amigo como erróneamente me dijo mi tía, me preocuparían bastante las despedidas con el que si fuese tu novio.

-Mucho gusto...

Extendí mi mano al enfadado tutor de Candy, quien en una postura a la defensiva mantenía los brazos cruzados y me dejó con la mano estirada.

-Será mejor que te retires Terrence, en otra ocasión hablaremos. -me dijo en tono serio el tal William.

-Como usted guste, buenas noches. Adiós Candy...

-Adiós Terry...

Me di la vuelta y regresé al carro, la puerta de la casa se cerró detrás de mi y esperé que mi pecosa no tuviera problemas por lo sucedido. Éste tipo William es como los otros dos... sólo que a diferencia de aquellos éste tiene la autoridad para alejarme de Candy. Pensé en ir con más calma, me preguntaba si se dio cuenta desde que llegamos, si fue así ¿qué tanto observó desde casa cuando estábamos en el auto? ¿qué tanto escuchó de lo que platicamos Candy y yo antes de despedirnos?, ahora sí ni pensar en visitarla de nuevo en su habitación.

Para suerte mía y de Candy, William no estuvo muchos días en Miami, sólo una semana para cerciorarse de los avances en la construcción del nuevo hotel propiedad de los Andley, pero tuvo que irse de urgencia a Chicago por asuntos de negocios, la plática con él quedó pendiente. Por lo que me comentó Candy, su familia adoptiva posee muchas propiedades y dinero, pero ellos prefieren vivir sin lujos excesivos para evitar extorsiones o riesgos, aunque viven bastante bien.

Mi familia y yo somos de clase media. Mi padre ha tenido que viajar constantemente a Londres pues allá tenemos familiares empresarios, alguno de ellos incluso posee el nombramiento de Duque y varios de ellos poseen fortunas económicas nada despreciables, aunque en otras épocas fueran exorbitantes. Ahora el renombre y el estatus que confiere ser un Grandchester sigue siendo un privilegio, pero sólo para algunos. Mi padre ha tenido que trabajar duro para tener un capital importante y adquirir acá en Estados Unidos las tierras en Texas en las que tantas esperanzas ha puesto.

Después de conformarnos mi novia y yo con mensajes y video llamadas finalmente pudimos volver a vernos, William la había castigado unos días de salir conmigo porque según el, la forma de despedirnos no era nada apropiada. Candy vino a casa con el pretexto de visitar a Ely, almorzamos juntos, mis padres salieron a hacer compras y Ely y Candy se pusieron a lavar los trastes, yo les ayudaba recogiendo la cocina. Milagrosamente Annie llamó por teléfono a Ely, ya que desde el día de la playa también habían empezado ellas una amistad. Candy y yo nos quedamos solos en la cocina, dejé lo que traía en las manos, corrí a abrazarla por la espalda y besé su cuello. Su aroma me embriagaba y lo único que deseaba era mantenerla así tan cerca y comérmela a besos.

-Terry... no... nos pueden ver.

-Es que ya no aguanto Candy, te quiero, te amo, te extraño...

-Yo también te amo, me muero por estar contigo, pero Ely puede vernos.

Entonces por la ventana de la cocina, vimos cuando Ely salía de casa y eso nos daba al menos un poco más de tiempo para estar juntos. Subí a Candy al desayunador de la cocina y me puse frente a ella, nos besamos desesperados, tan profundamente tal vez como nunca lo habíamos hecho. Mi mente se nubló y se olvidó de la caballerosidad, del recato. Mis manos acariciaron con firmeza sus senos, la atraje hacia mi pegando su cuerpo con el mío y ella me rodeó con sus piernas. Volví a mirar hacia la ventana y Ely seguía con sus amigas, entre ellas Annie.

Tengo un poco más de tiempo, pensé... mis manos en el trasero de mi chica pegaban su cuerpo al mío, poco a poco las caricias entre nosotros eran más intensas. En un momento sentí su mano en mi entrepierna... eso me volvió loco y comencé a besar su cuello, sus hombros, regresaba a sus labios con los míos y ella enredaba sus dedos en mi cabello. No había mejor lugar en el mundo para estar en ese momento. Me sentía en el cielo...

De nuevo un vistazo a la ventana y mi hermana ya no estaba ahí, me separé de Candy justo a tiempo para disimular nuestra reciente actividad. Aunque Ely no es tonta, se dió cuenta de inmediato y con su sonrisa traviesa dijo:

-Vamos Candy, deja eso. Terry puede terminarlo, veo que tiene demasiada energía, mira, hasta el cabello se le despeina de tan rápido que trabaja...

Candy y yo, nos miramos y avergonzados sonreímos.

Esa noche, ya sin William en casa de Candy, la presencia de los primos para mí fue pan comido. Volví a visitarla, volví a entrar en su habitación clandestinamente... sólo que ésta vez mi visita fue un poco más atrevida, menos inocente, un poco distinta, a decir verdad... bastante distinta.

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CONTINUARÁ...

Gracias Grey y Nana! por las felicitaciones sobre el día del escritor! Es un honor muy grande que me consideren escritora. No lo soy, mi profesión es el Diseño Gráfico, pero me gusta escribir y más me gusta que les guste lo que escribo. Por eso les agradezco enormemente el comentario y las felicitaciones. Les mando un fuerte abrazo!

Lacus Sheryl Nome: Gracias por tu comentario! Me imaginé a Candy tomando una cerveza porque también lo hice a los 17, y me da gusto tener lectoras tan jovencitas, trato de recordar como pensaba yo a esa edad para poder meterme en las ideas de los personajes, jejeje, besos!

Hola Jan! Gracias por comentar! Salieron los celos de Terry... pero qué tal el hermano? habría sido mucho peor... saludos bonita!

Lila Venezuela: Como que sí lo superaron, esperemos que no hagan sus dramas así cada que estén celosos. Gracias Lila!

Nana: Sí, que cosa el sexo por teléfono... supongo que es divertido... Paty le ayudó a Terry, pero también por acercarse un poco a Stear, ya salió en interés.

Ayame DV: Chiquilla chula! no te preocupes por el número de reviews que me dejes, la verdad es que tus mensajes compensan todo! esas platicas tan bellas, se que todas tenemos ocupaciones y no me siento mal si no comentan. Lo importante es que se diviertan al leer y no les resulte tedioso o aburrido. Te mando un beso amiga bella!

Dianley: Es verdad lo que dices, es lo padre de ser joven, que haces muchas locuras sin doble intención. Hay personas que no ven mal lo que hizo Candy, hay otras que consideran ese tipo de contactos como algo muy personal e íntimo. Todo es cuestión de enfoques.

Skarllet Northman: Exacto, los celos desmedidos o constantes son enfermizos, se vuelve un infierno una relación así.

Jocemit: Gracias por el interés, creo que Candy se portó bastante empática con Terry, tal vez entendió su punto de vista o tiene mucha paciencia.

Esme05: Gracias por tus comentarios Esme, de acuerdo contigo, ambos se equivocaron. Lo que me gustó es que de éste mal entendido después hablaron, así se arreglan las cosas, hablando. Ya se van conociendo y descubriendo que les gusta y que no, así se forma una relación de pareja.

CANDICE WHITE: Gracias hermosa! me alegra que te guste lo que escribo, esa es mi finalidad, que disfruten lo que leen mientras yo disfruto imaginando y escribiéndolo para ustedes. Te mando un enorme abrazo!

Stormaw: Jajajaja! exacto amiga! para que sufrir por alguien, cuando hay millones de almas en este mundo. Lo malo es que el corazón no lo entiende y Candy como dices jugando con fuego... si yo hubiese hecho eso delante de mi marido con un primo... mi hoy esposo no lo sería, definitivamente.

Alesita77: Hermosa! También de acuerdo con tu comentario, es que sabes? cada quien defiende su postura y sus argumentos son válidos. Gracias por comentar.

Guest: Exacto! solitos se complicaron y en efecto, la Candy que describo en mis historias siempre es muy precoz, no tiene nada de pudor y menos en la época actual.

Marina W: Hola! Exacto, yo no considero que sea correcto lo que hizo Candy, lo describí así porque en una ocasión en un balneario ví a una jovencita subirse a los hombros de su primo, tal cual lo hizo Candy en la playa, mi cuñada era la novia del primo y ardió Troya! jajaja...

Eli: Exacto, hablando se arreglan los problemas. No puse a Candy indignada con Terry porque quise de alguna forma que ella reconociera que también hizo mal. Ella es muy lista, sabe que lo de Patty fue para darle celos y que ella está interesadísima en Stear.

Aurora! Teniendo a Terry como novio, no se necesita a nadie más para estar bien. Además Anthony echó una mentirita con Archie, según ellos insistieron a Terry para ir con las chicas y no fue así... medios alevosos los chamacos...

Amrica Gra: Así es... a mi forma de ver, Candy se equivocó mas feo. Tomarse las cervezas no tiene nada de malo, compras otras y ya. No creo que a Candy le hubiese gustado ver a Terry cargando así a Annie por ejemplo, si el día del pescado casi fulmina a la francesa.

Sol Grandchester: Exacto! Candy tuvo más la culpa, por lo tanto no le quedaba hacer drama... tienen que madurar, hablar y aprender que se puede y que no se puede hacer... están muy jovenzuelos todavía. En verdad gracias por tus comentarios Sol!

Nally Graham: Hola! Si se equivocaron ambos, por un momento me imaginé a Terry rompiendo la sombrilla incrustada en la arena, haciendo un tiradero de cosas y hasta golpeando a Anthony. Pero lo hice más tranquilito, bebiéndose las cervezas solamente. Solo que aquí el perjudicado fue el porque tuvo consecuencias, y Patty lo hizo sólo por llamar la atención de Stear, jajaja, gracias!

Miriam7: Ahora esperemos que los primos ya no hagan nada para tratar de separar a Candy de su novio, ellos tienen sus novias y sus vidas. Que se porten bien en sus vacaciones, verdad? por mucho que no les guste que la pecosa tenga su amor.

Maritza: Al parecer el problema ya quedó resuelto... esperemos hayan aprendido la lección.

Blanca G: Exacto Blanca! son un par de inmaduros, el tiene 20 y ella 17, son unos mocosos ambos... a esa edad al menos yo, cometí errores, imprudencias y todo por la inmadurez y la impulsividad de la edad... ya veremos como cambia la historia. Saludos bonita!

Grey: Así es Grey... como no sentir celos de lo que ambos han visto, coqueteos de parte de ambos con otras personas, desde cómo se le fueron los ojos a Terry con Annie y su pareo llamativo y sus formas bien definidas... desde ahí andábamos mal. jajajaja. gracias!

Guest: Muy cierto, completamente de acuerdo contigo, eso de treparse en los hombros se me hace algo muy liberal, muy intimo... pero para todo hay gustos. Gracias por comentar!

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GRACIAS TAMBIÉN A QUIENES SIGUEN LEYENDO AUNQUE NUNCA COMENTAN. LO IMPORTANTE ES QUE SE DIVIERTAN CON LAS HISTORIAS DE FAN FICTION!

GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HAN AGREGADO A SUS FAVORITAS. ESO ES EN VERDAD HALAGADOR!

BESOS A TODAS!