Buenas aki otra vez despues de tanto tiempo al fin puedo actualizar porke entre los examenes y unos problemas tecnicos se me fue el tiempo...

Los review:

gaby (hyatt: gracias por darme siempre tu opinion. Y bueno espero ke sigas leyendo aun cuando ha pasado tanto tiempo.

Kaory: a ti tambien muchas gracias ke siempre lees mis fics. Sabes no tenia pensado meter a Enishi y creo ke no lo haré. Y como siempre espero ke te guste.

Si alguien tiene alguna duda o algo que me lo diga a mi dire:

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

¡¡¡VAMOS CON EL CAPITULO!!!

Ya sé quien eres/Ya estoy en casa

Shangai, en una casa situada al lado del mar.

Sano: aqui estamos, se que no es mucho pero por favor ponte cómoda.

Chica: gracias - dice sentándose en lo que parecía ser la cama.

Sano pensando: no debería soltarle el tema así de sopetón quizá debería hacer que se relajara parece estar algo tensa. Es normal después de todo soy un desconocido o al menos eso creo.

El hombre se había quedado mirándola fijamente y eso incómodó bastante a la chica.

Chica: ¿Qué... qué pasa? ¿Por qué me miras así?

Sano: ¿Eh? No, nada. Perdona pero es que cuanto más te veo más me recuerdas a una vieja amiga. Bueno dejémoslo por ahora. Por cierto, ¿tienes hambre?

Antes de que pudiese contestar ya estaba buscando la comida.

Chica la cual podía escuchar a sus tripas clamando su ración diaria de comida: Esto... (pensando) Es Sanooo que alegría me repite todo el tiempo que me conoce o que le sueno jeje es normal uff supongo que deberé explicarle todo... a ver si consigo que me ayude. (otra vez sus tripas sonaban pero esta vez con mas intensidad) (todavía pensando) Espero que no se haya dado cuenta... Qué estará buscando... (sus tripas volvieron a sonar pero ahora cualquiera las podía oir perfectamente)

Sano: ¿?

Chica: Sabes

Sano:¡¡Ssshhhh!!

Sano se pone en posición de pelea buscando el causante de aquel sonido.

Chica: ¿Qué sucede?

Sano: calla y espera un poco me parece haber oido a un tigre.

Chica: a un... un... ¿tigre?

Sano: si es bastante raro que salgan del bosque. Normalmente lo que suelo ver por aqui son osos que se atreven a salir pero tigres...

Chica: no creo verás eso no ha sido un tigre ha sido mi...

Sano: ¡¡¡Sssshhh!!! Guarda silencio un momento.

Le vuelven a sonar las tripas.

Cuando se da cuenta de dónde provenían aquellos rugidos miró a la chica con una cara interrogante, ella al ver que estaba confundido intentó aclarárselo.

Chica: si me hubieses dejado explicarme te lo había aclarado antes.

Sano: jeje lo siento. Pero es que últimamente está habiendo ataques de animales salvajes por la zona y por eso a la minima ya me pongo en guardia.

Chica: si claro ¬¬

Sano: bueno me vas a decir de dónde provienen esos sonidos o no.

Chica pensando: sin duda es Sano... (hablando) ¿Aún no te has dado cuenta? - él niega con la cabeza - Esos rugidos eran mis tripas y justo en ese momento iba a decirte que tenia un hambre atroz. No he comido nada aún.

Sano: ahh de acuerdo. Parece que ya te has relajado.

Chica: ¿Ein?

Sano: si antes parecías estar algo tensa, supongo que no te fiabas de mi, aunque lo comprendo pues sólo soy un desconocido.

Chica pensando: asi que todo esto lo ha hecho para bajar la tensión del ambiente eh, he de reconocer que estaba algo insegura pero es Sano de qué tendria que preocuparme... (hablando) Gracias. (le dedica una sonrisa)

Sano encontró por fin la dichosa comida que no era nada mas que un par de pescados y se puso a cocinar hasta que se dió cuenta de una cosa...

Sano pensando: creo que se me olvida algo... ¡Ah! Claro. Con todo este revuelo se me olvidó preguntarle el nombre jeje vaya esto de estar solo hace que se me olviden las cosas.

Cuando la cena estaba alfin hecha repartieron la comida y se pussieron a cenar, Sano no desaprobechó esta oportunidad para preguntar:

Sano: bueno me dirás de una vez tu nombre.

Chica al darse cuenta de que aún no se había presentado: Claro. Me llamo - dudó un poco en decirle la verdad porque si se lo decía tendria que contarle todo y... ¡¡¡QUE DEMONIOS!!! Tenía que contarsela a Sano para que la ayudara. - Puede que no me creas, pero me llamo Kaoru, Kaou Kamiya.

Al pobre Sano se le cayó el pescado al escuchar aquella revelación porque sencillamente no se lo esperaba pero atando cabos y viéndole la cara se dio cuenta de que no mentía es mas se dio cuenta de que tenía a la auntétinca Kaoru allí, delante suyo.

Sano: Pero ¿Qué haces tú por aqui? Y así. - la señalaba pues esa Kaoru no tenia que tener mas de 10 años.

Kaoru: si menudo cambio eh.

Sano: pero si hace nada estuvo aqui Kenshin con una...

Kaoru poniéndose triste: Sí, lo sé. Así que fuiste tu quien lo hizo volver. - se levanta y se inclina - Muchas gracias. Supongo que tú no lo sabes.

Sano: ¿Saber? El qué.

Kaoru: resulta que al poco tiempo de irse Kenshin me di cuenta de que tenía su misma enfermedad, de que me contagié.

Sano: te contagiaste. Pero, ¿cómo?

Kaoru roja: bueno él se iba siempre a ayudar a los demás y pensé que si compartía su dolor podría estar con él aunque no estuviese a mi lado.

Sano: Umm esa enfermedad es mortal, ¿no?

Kaoru: hai. - baja la mirada - bueno... (pensando) ahora viene la parte dificil, cómo le explico yo esto... Allá voy, espero que me crea. (hablando) Verás resulta que - ahora le miraba directamente a los ojos - si te encontraste con Kenshin tienes que saber que el estaba mal de salud - él asiente - pues resulta que cuando llegó a mi murió, pasó un año y yo no podía vivir se me habían ido las ganas pese a tener a mi hijo Kenji, a Yahiko, Tsubame el hijo de estos y a Megumi a mi lado. Como sabía que mi final estaba cerca y le pedía a Megumi que me ayudara a encontrarme con Kenshin. Ella, como esperaba, se negó, y después de convencerla, cosa que me costó, decidió ayudarme.

Sano: ella te...

Kaoru: no ella sólo me ayudó - respira profundamente - entonces pude encontrarme con Kenshin. (pensando) lo que viene después supongo que no es conveniente contárselo pues si ya parece increíble si le cuento lo que tuve que hacer para encontrarme con él allí en el cielo... No se lo creerá. Y lo de que nos dieron otra oportunidad... No, no es muy conveniente uuU. (hablando) Lo que sucedió después...sinceramente no lo sé pero si tengo una cosa clara si estoy yo aquí quiere decir que Kenshin también está aquí. Ya que te he encontrado espero que tú me ayudes.

Sano: cuenta con ello, no entiendo muy bien lo que me acabas de decir pero sé que es cierto, Kaoru. Puedo verlo en tus ojos. Supongo que quieres ir para Japón, ¿no?

Kaoru: a decir verdad no se dónde puede estar. Pero sí supongo que iré a Japon. Pero por ahora quisiera que me contaras lo que has hecho en estos años.

Sano: tu qué crees.

Kaoru: ¿Pelear - holgazanear - comer - dormir?

Sano: Sip. Y todo eso en 24 horas, 365 días y durante un par de años.

Kaoru: ya me lo temía.

Sano: bueno, habrá que ir ahorrando para irnos, ¿no?

Kaoru bajando otra vez su mirada y poniendose triste: No.

Sano: ¿eh? y por qué no.

Kaoru levantando la mirada poco a poco: mírame.

Sano: ya lo hago. ¿Qué pasa?

Kaoru: ¿Qué edad crees que tengo?

Sano: ¿? No te entiendo. A dónde quieres llegar.

Kaoru: respóndeme.

Sano: uff yo diría que... ¿unos 10?

Kaoru niega con la cabeza: No tengo 9.

Sano: casi, pero qué pasa con tu edad.

Kaoru: echa las cuentas...

Sano: ¿Qué?

Kaoru: Sí mira si yo tengo 9 el que me lleva 11 años tendría ya unos 20 crees que puedo presentarme así y decirle: Hola Kenshin soy tu esposa. Siendo una cria. ¿eh? - Kaoru estaba algo alterada.

Sano: andá es cierto, pero eso no importa nunca ha importado, además dime acaso no tienes ganas de verle.

Kaoru: si muchísimas. Pero... yo... no quiero que me vea así - se señala a sí misma.

Sano: Umm y entoces qué tienes planeado hacer.

Kaoru: muy sencillo me quedaré contigo ahorraremos dinero y nos iremos cuando tenga la edad oportuna.

Sano: Ah, ¿si? Y... ¿Cuál es ésa edad si se puede saber?

Kaoru: los 15.

Sano: y eso.

Kaoru: ésa es la edad para considerar a alguien un hombre o mujer, ¿no?

Sano: éso es para los samurais. Y tu no lo eres.

Kaoru: pues entonces lo seré, seré una samurai. Aún me acuerdo de usar la espada de madera. Y le debo un combate a alguien. Por eso espero que tú como buen amigo me ayudes.

Sano: ¿Ayudar? (pensando) Esto no me gusta nada. Por un lado puedo entender el que no quiera ver a Kenshin... o algo así, pero que quiera entrenarse... ¡¡AH!! Creo que ya lo entiendo. (hablando) Vale, te ayudaré.

Kaoru con los ojos como estrellitas: ¿Si? En serio.

Sano: claro. Pero me tienes que decir dos cosas.

Kaoru: claro lo que quieras. Dispara.

Sano: Primera: que me digas qué es de la Kitsune y segunda: que me digas quien es el guerrero al que le debes un combate.

Kaoru: a ver la primera es una larga historia y la segunda es Yahiko. Es que después de todo no pude pelear contra él en un combate serio, como tuve a mi hijo y demás...

Sano: vale ahora dime qué le ha pasado a mi kitsune.

Kaoru pensando: ya sabía yo que entre estos dos había algo. (hablando) bueno vale. (pensando) Por dónde empiezo...

Kaoru le explico todo lo hacerca de Megumi. Todo lo que relataba era lo que le había dicho la propia Megumi. Que en resumidas cuentas era:

Que nunca encontró a su hombre ideal que seguia siendo médico y algo que le interesó bastante a Sanosuke, que estaba en Tokyo.

Sano: y sabes si se quedará.

Kaoru: por lo que me contó... Supongo que si ya que le ofrecieron que encargarse de la clínica del doctor Gensai.

Sano: vale deacuerdo entonces supongo que te acompañaré a Tokyo.

Kaoru: a si vaya, se pondrá muy contenta de verte.

Sano: y eso

Kaoru: no puedo decírtelo pero cuando volvamos ella te lo dirá.

Sano: entonces para qué esperar.

Kaoru le da un puñetazo de los suyos.

Kaoru: es que que no te has enterado. A partir de ahora serás mi sensei y me ayudarás a hacerme fuerte. Y si no... - se empieza a remangar.

Sano: si claro (pensando) Si no hay duda esta es Kaoru. Lo mejor será hacerla caso.

Así Kaoru despejó todas las dudas de Sano, y planeó lo que iba a hacer en el futuro. Sobre el hecho de que no quisiera ver a Kenshin... bueno... la autora supone que es porque quería que la viese en todo su esplendor de jovencita. Aunque quien sabe...

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

En otra parte del mundo, cercana...

Tokyo

Un chico iba caminando tan tranquilo viendo el paisaje, cómo había cambiado e intentando recordad dón quedaba su hogar.

Kenshin: vaya si que ha cambiado Japón... Antes sólo había un edicificio occidental de cada 15 pero ahora hay 5 de cada 10 supongo que las épocas cambian... Sólo espero no perderme...

Siguió caminando hasta que se encontró con un cartel, nada mas ver el cartel se le puso una gran sonrisa, pues ponía: Dojo Kamiya Kasshin Ryu.

Kenshin llamó a la puerta...

Mujer que traia a un pequeño niño encima: Buenas... - se llevó la mano que tenia libre a la boca, pues no se podía creer lo que sus ojos veian.

Kenshin: Buenas Tsubame-dono.

Tsubame: Hola... Ken... shin... - deja al niño en el suelo - ves y dile a tu padre que venga.

El pequeño iba a dentro al dojo donde entrenaban allí encontró a su padre entrenando con Kenji.

Keito: ha dicho mamá que salgas.

Yahiko: ¿Para? Sabes que estoy entrenando.

Keito: es que ha venido un chico con el pelo rojo.

Yahiko y Kenji: con el pelo... - se miran el uno al otro - ¿rojo?

keito: siii. Vamos.

Ambos acompañan al pequeño a la salida, cuando llegan allí se quedan bocquiabiertos por lo que se encontraron: a un chico pelirrojo con una amplia sonrisa...

Kenshin: Hola.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Notas de la autora:

bueno no se si alguien sabe como se encontraran, no creo ke nadie se imagine lo que yo...

aunke puede ke si... no se.

Dudas, sugerencias e ideas para cualquier cosa mandadme un review o un mail directamente a mi direccion.

Siguiente cap:

¿Para qué has vuelto?

Espero actualizar lo mas pronto posible.