LOS OJOS DEL DESTINO.
Capitulo 7. Revelando secretos.
- ¿Cómo es posible esto? – dijo Homura muy consternado por la información que acababa de recibir.
- Es imposible, nunca antes había oído semejante noticia, ¿estas segura de lo que dices Tsunade-hime? – dijo Koharu mirando a la rubia Hokage.
- Si, estoy segura, el Sharingan de Naruto ha copiado el Byakugan y los ha fusionado, parece ser que ahora posee la habilidad para copiar las técnicas de línea sucesoria. – dijo Tsunade muy seria mientras sacaba una foto.
En la imagen se podía ver el ojo del rubio mostrando un Sharingan de color blanco, los miembros del consejo y Danzou que estaban mirando la imagen quedaron muy sorprendidos.
- Si ese chico puede copiar las técnicas de línea sucesoria entonces no creo que alguien pueda detenerlo. – dijo Danzou un poco serio.
- Si es así supongo que ya no hay riesgo de que Akatsuki pueda derrotarlo fácilmente, aun así lo mejor será que continúe con su entrenamiento, que Jiraiya, Kakashi, Yamato lo sigan entrenando, también avisa a Hyuga Hiashi para que le enseñe a usar el Byakugan, también contacta a Maito Gai, Inoichi Yamanaca, Shikaku Nara, Choza Akimichi y a todos los lideres de los clanes, de paso llama a Kurenai, quiero que ese niño aprenda a utilizar cada técnica que le sea posible. – dijo Homura muy serio.
- ¿Por qué la prisa? – dijo Tsunade mirando atenta a los ancianos.
- Uno de nuestros espías averiguo que Akatsuki ya tiene a ocho de los nueves Biju, ahora vendrán por el Kyubi y si queremos que Naruto no sea capturado es mejor que aprenda cada técnica que sea usada en Konoha, es la única posibilidad que nos queda, si el es derrotado y Akatsuki se queda con el Kyubi solo dios sabe lo que pasaría. – dijo Koharu muy seria.
- De acuerdo, mañana le avisare a todos para que estén listos. – dijo Tsunade saliendo de la habitación.
En ese momento Naruto estaba caminando por la calle mientras que uno y otro curioso se quedaba mirando asombrado sus nuevos ojos.
- Antes me miraban con desprecio y ahora como si fuera un bicho raro, supongo que eso es bueno, estoy mejorando un poco. – pensó Naruto algo cabizbajo.
- Bueno, es normal, cada día mejoras mas, muy pronto todos te respetaran y los demás te temerán, me gusta mas lo ultimo. – dijo Kyubi riéndose un poco.
- Tu siempre con el comentario positivo, me pregunto como estará Hina-chan, digo Hinata-chan. – pensó Naruto con el rostro tomando un color rojo.
- Ah si, la chica que casi besas, deberías ir a ver como esta y de paso terminas lo que comenzaste. – dijo Kyubi logrando que el rubio se sonrojara aun mas.
- No mejor no, además si su padre me ve me mata, ese tipo me da miedo. – pensó Naruto sintiendo un escalofrío al recordar la forma como el hombre lo miraba.
- Si, ese humano me cae bien, tiene un estilo muy interesante. – dijo Kyubi sonriendo un poco.
- ¿Cómo puede caerte bien ese tipo? – pensó Naruto muy curioso.
- Pues si, tiene carácter no como tu. – dijo Kyubi un poco serio.
- ¿De que hablas? – pensó Naruto molesto.
- Como oyes, sabes que esa chica te gusta y si aun no te has dado cuenta que ella esta enamorada de ti eres aun mas idiota de lo que imaginaba, tienes mas oportunidades de estar con ella que con tu compañera de equipo, se inteligente por una vez en tu vida y dile lo que sientes tarado. – dijo Kyubi muy serio.
- Pero. – pensó Naruto algo cabizbajo.
- ¿Pero que? – dijo Kyubi algo exasperado.
- Si yo le digo que me gusta y resulta que ella en verdad siente algo por mi entonces. – pensó Naruto mientras una expresión de miedo aparecía en su rostro. - ¿Qué pasara cuando yo le hable de ti? – pensó algo asustado. – Si ella me llega a ver como me miran los aldeanos no lo soportaría. – pensó devastado.
- No estoy muy seguro de eso, además no lo sabrás hasta que no lo intentes. – dijo Kyubi logrando el rubio de ojos blancos con las tres aspas y la pupila negra levantara la cara.
- Creo, que tendré que arriesgarme. – pensó Naruto un poco serio.
- Bien dicho, ve por ella. – dijo Kyubi dándole ánimos a su contenedor.
Camino directo a la mansión Hyuga y toco la puerta, al llegar comenzó a sentir como su valor y determinación iban desapareciendo, al abrir la puerta estaba Neji mirándolo fijamente.
- Neji, ho, hola, venia para, para saber como seguía Hinata, si eso. – dijo Naruto un poco nervioso lo cual no paso desapercibido por el genio Hyuga.
- Ella despertó hace unos instantes, Hiashi-sama no se encuentra así que puedes pasar pero mas te vale que no intentes nada raro entendiste. – dijo Neji en un tono de voz algo serio.
- ¿Tanto desconfía la gente de mi? – pensó Naruto un poco deprimido.
Entro en la casa y llego hasta un jardín en medio de la gran mansión guiado por el ojiblanco, allí estaba Hinata sentada mirando hacia las nubes con una mirada soñadora.
La mente de la hermosa joven recordaba una y otra vez el mágico momento con su amado, recordaba cuan cerca habían estado y el extremadamente muy poco espacio que separaba sus labios, si no hubiera aparecido la compañera de equipo del rubio ellos dos se habrían besado.
Este ultimo pensamiento hizo que su cara se pusiera completamente roja además del recuerdo de haber sido llamada Hina-chan por Naruto hizo que literalmente casi comenzara a echar humo por las orejas.
- ¡Hinata-sama! – grito Neji para llamar la atención de su distraída prima.
- ¿Qué?, ¿Qué pasa? – dijo Hinata reaccionando al fin.
- La he estado llamando desde hace un rato, Naruto vino a verla. – dijo Neji señalando hacia la puerta en donde un rubio ligeramente sonrojado la miraba atento.
Las mejillas de la ojiperla adquirieron un tono de rojo aun no descubierto y sentía como su corazón comenzaba a palpitar a una velocidad alarmante.
- Naruto-kun. – dijo Hinata en un suave susurró al ver al dueño de cada uno de sus suspiros y anhelos frente a ella.
Neji miro fijamente a su prima y al rubio con el Sharingan blanco y a viceversa, negó con la cabeza al tiempo que sonreía divertido al ver los dos estaban como en un trance, sin decir nada se fue del lugar dejándolos solos.
- Hina-chan, digo Hinata-chan, ¿Cómo?, ¿Cómo te encuentras? – dijo Naruto algo avergonzado.
- Bi, bien, gracias. – dijo Hinata completamente avergonzada.
- Invítala a salir rápido. – dijo Kyubi en la mente del rubio.
- ¿Estas loco? – pensó Naruto avergonzado.
- ¡¡¡¡¡HAZLO!!!!! – grito Kyubi con tanta fuerza que el rubio se llevo las manos a la cabeza ante semejante ruido.
- Es, ¿Estas bien? – dijo Hinata un poco preocupada al ver su comportamiento.
- Si, si, si claro, vas, ¿vas a hacer algo en la noche? – dijo Naruto un poco apenado.
- No, no, nada. – dijo Hinata muy nerviosa.
- ¿Te, te gustaría, salir, salir conmigo, en, en, una, una cita? – dijo Naruto muy nervioso.
- ¿Una cita?, una cita con Naruto-kun, en lo dijo, una cita, esto debe ser un sueño. – pensó Hinata extremadamente nerviosa.
- Cla, claro. – dijo Hinata muy nerviosa y apenada.
- Paso, paso por ti como a las seis ¿de acuerdo? – dijo Naruto con una sonrisa algo tímida.
- S, si. – dijo Hinata mientras bajaba la cabeza y jugaba con sus dedos.
El rubio comenzó a retroceder y sin darse cuenta se tropezó, cayo al suelo solo para levantarse de inmediato y partió rumbo a su hogar a una velocidad que los habitantes de la aldea creyeron que un tifón o un huracán había pasado.
Hinata estaba completamente estupefacta, si bien ya había salido con su amado eso no fue una cita hasta donde el dijo aunque lo parecía y mucho o al menos en eso fue en lo que se convirtió, pero ahora era una cita, una de verdad y solo dios sabría lo que pasaría.
Su rostro comenzó a enrojecer mientras su mente se imaginaba todo tipo de posibilidades, se levanto rápidamente y fue a su habitación para estar presentable para una noche que prometía ser mágica, lo único que supieron los miembros de la familia secundaria y Neji fue que dentro de la habitación de la joven había mínimo una batalla por la cantidad de ruido que se escuchaba.
Naruto por su parte tenia su apartamento en un estado lamentable, busco y busco por todas partes pero no encontró nada que le sirviera y ni loco usaría el traje de la noche anterior.
- Ni modo, no tengo otra opción. – dijo Naruto mientras salía a toda velocidad de la casa.
Unos golpes en la puerta lo distrajeron de su amena lectura, se levanto de su cama y abrió la puerta solo para ver a un joven de cabello rubio frente a el.
- Kakashi-sensei, necesito un favor. – dijo Naruto algo agitado.
- Cual. – dijo Kakashi mirando atento al rubio.
- Présteme ropa Kakashi-sensei. – dijo Naruto muy serio.
La mirada del único ojo visible del peligris era de asombra, media horas después toda la habitación del jounin estaba desbaratada con mudas de ropa por allí y por allá, parado frente a un espejo estaba el rubio con una ropa que lo hacia sentirse bien.
Un pantalón negro al igual que los zapatos, una camisa blanca con una chaqueta negra, la ropa era bastante elegante y con algunas marcas que la hacían sencillamente elegante.
- Sabía que usted tenía buen gusto para la ropa. – dijo Naruto contemplando su nuevo traje.
- Que bueno que te gusto, ahora limpia mi cuarto. – dijo Kakashi señalando el desorden.
- Bien. – dijo Naruto creando dos clones y saliendo rápidamente de la casa.
Los clones de sombras limpiaron la casa rápidamente mientras el ninja copia los miraba.
- ¿Qué piensa hacer Naruto en esa cita?, se ve muy ansioso. – dijo Kakashi mirando a los clones.
Estos se miraron y asintieron, sabían que no tenía sentido mentirle al ninja copia.
- Naruto le va a decir a Hina-chan lo del Kyubi y si ella no dice nada le va a pedir que sea su novia. – dijo uno de los clones muy serio.
Ante esto el ninja copia abrió a más no poder su ojo mientras los clones estallaban en una pequeña explosión de humo.
- Ese Naruto, parece que ya se olvido de Sakura, a ver que pasa. – dijo Kakashi mientras sacaba su siempre confiable librito.
El rubio llego a su casa cuando estaba a punto de llegar su vista se oscureció, todo ruido ceso y una serie de imágenes pasaron a toda velocidad por su cabeza, al terminar las imágenes se quedo unos segundos pensativo hasta que salio corriendo y saltando por los techos de las casas hasta llegar a la torre Hokage.
- Tsunade-baachan. – dijo Naruto entrando en la oficina molestando a su propietaria.
La rubia soltó un puño con una fuerza demoledora que fue frenado por una de las manos del Jinchuriki.
- No hay tiempo para eso ahora. – dijo Naruto mirando a una consternada Hokage que no salía de su asombro. – Hagas lo que hagas no dejes que Ero-sennin vaya a la aldea de la lluvia. – dijo muy serio.
- ¿De que hablas? – dijo Tsunade muy sorprendida por las palabras del rubio.
- No se como explicarlo pero si el va a allá lo van a matar, el líder de Akatsuki es un sujeto muy fuerte, no se como se llama pero tiene unos ojos muy extraños, tienen unan espirales muy extrañas y pelea usando seis cuerpos a la vez y cada uno tiene habilidades increíbles, por lo que mas quieras no dejes que vaya hacia allá. – dijo Naruto muy agitado.
- Naruto, no entiendo de que estas hablando, ¿Cómo es que sabes todo eso? – dijo Tsunade mirando atenta al rubio.
- No se como explicarlo, fue una visión o algo por el estilo, realmente no lo se. – dijo Naruto muy agitado.
- Quizás solo lo soñaste. – dijo Tsunade mirando al rubio.
- No, eso fue real lo se. – dijo Naruto muy serio.
- No te preocupes por eso, ve y descansa que tienes el día libre, desde mañana volverás e entrenar así que hoy diviértete, deja que yo me ocupe del resto. – dijo Tsunade sonriendo y acariciándole la cabeza al joven.
- De acuerdo. – dijo Naruto un poco mas tranquilo mientras salía de la oficina.
Una vez que el rubio salio de la oficina la Hokage miro a la ventana.
- ¿Crees que lo que dijo es verdad? – dijo Tsunade mirando por la ventana hacia ningún lugar en especifico.
- Lo del sujeto, los cuerpos y los ojos me preocupa, si Naruto en realidad tubo esa visión el enemigo con el que nos enfrentaremos es muy peligroso. – dijo Jiraiya apareciendo por la ventana.
- ¿Lo conoces? – dijo Tsunade mirando a su compañero de equipo.
- Por desgracia, creí que había muerto pero por lo que Naruto dijo aun vive, si el es el lider de Akatsuki mas vale que con el entrenamiento de Naruto nos esforcemos al máximo, técnicamente lucharía contra un dios. – dijo Jiraiya muy serio llamando la atención de su compañera.
Mientras eso pasaba el rubio se dirigió hacia su casa donde esperaría un rato para irse a su cita con la chica que se había metido en sus pensamientos sin que se diera cuenta.
Hola a todos y gracias por los reviews que dejaron en el capítulo anterior, espero que este capitulo sea de su agrado, la relación entre Naruto y esta Hinata cada vez toma mas fuerza y muy pronto pasaran muchas cosas.
