Holaa! Oh Dios, no puedo creer que haya recibido tantos reviews, me puedo morir de felicidad *-* Les agradezco hasta morir a todos los que se tomaron la molestia de opinar al respecto de mi fic n.n a Yuuki Phantomhive Michaelis, Sakuya, kurayami megami, ShinigamiJazzDark89, Taichi Sora, Midnight, Death The Girl *-* las amo y subo rapido los capitulos por sus lindos comentarios n.n Dentro de unos capitulos va a pasar algo genial, ya quiero publicar mi parte favorita del fic aaaaah xD Mejor me callo y les dejo leer este capi n.n


-Bien, debemos localizarlos antes de que se encuentren, empiecen a discutir otra vez y todo se vuelva un gran… ¡¿Me estás escuchando, Clyde?- Token miraba hacia todos lados al mismo tiempo que caminaba hacia la tan ansiada cafetería, pero al darse cuenta de que su compañero no le prestaba ni jota de atención, le reclama con seño fruncido su falta de interés.

Clyde se sobresalta y gira hacia él algo aturdido, estando a su lado.

-¡Si! Es que… tengo hambre y sabes lo que hay los lunes de almuerzo. Ñam~ .-

La obvia comida favorita que ni siquiera tengo que tomarme la molestia en mencionar, era el plato principal de la cafetería los lunes. Por eso, Donovan los amaba y quería ser el primero en llegar para conseguir su comida y no quedarse con las inmundas sobras que quedaban si llegabas muy tarde.

Token se le queda mirando de reojo.

Una sonrisa estúpida se dibuja en su rostro sin que nadie se de cuenta. Pero bueno, reacciona tres segundos después por desgracia, y la borra para tratar de no lucir como un idiota.

-Si comes muchos… podrís engor…-

-No-digas-esa-palabra. ¿Escuchaste?- Clyde lo observa con reproche y con un deje de nervios. Cualquiera que se atreviera a insinuar que estaba gordo era hombre muerto. Eso le hacía mucha gracia a Token, porque sabía que en realidad no lo estaba, pero era gracioso ver como se enfadaba cuando se mencionaba el tema.

-Me gustaría que las cosas no cambiaran nunca, ¿Sabes?- Esta vez la voz del afro americano se vuelve mas seria, a pesar de que le hablaba con una fresca sonrisa. Clyde se cruza de brazos y tuerce una mueca de tristeza.

-Daría cualquier cosa para que nuestro grupo no cambie. Pero Tweek y Craig… Dios, tengo ganas de golpearlos cada vez que pienso en eso.-

-Hey, se lo que sientes. Pero… ¿No te sientes mal por lo de Craig?-

-Claro que si, pero ahora solo tengo en mente que se concentre y entienda que rayos le esta pasando. No creo que sea tan idiota para seguir fingiendo que todo esta bien.-

Token le coloca una mano en el hombro, entendiendo a la perfección a que se refería. Pero cuando abre la boca para acotar algo, se da cuenta que ambos llegaron a las puertas abiertas de la cafetería.

Y que en una de las mesas lejanas, el cuerpo de Craig estaba sentado completamente solo. Bebía un café con ambas manos y mantenía la mirada baja. Tweek sabía bien como pasar desapercibido, además ser Craig no era tan difícil. El verdadero problema era saber en donde carajo se había metido Craig con el cuerpo de Tweek, y tratar de no pensar que se metió en una jodida contienda.

-Tenemos que encontrar a Craig.- Empieza diciendo Token, Clyde le asiente un par de veces con seriedad y determinación en su semblante.

-Tengo un plan, tu ve a buscarlo por los casilleros y yo iré a la fila del almuerzo a tomar algunos tacos.-

-Entendido.- ambos giran hacia diferentes direcciones y se retiran por sus respectivos caminos.

Pasa un minuto y Token frena en medio del pasillo.

-Espera, ¿Qué?- Reacciona bastante tarde por lo injusto de ese trato, y con cara de WTF se queda meditando unos segundos al respecto. Maldito Clyde.

Mientras tanto, Tweek le daba un sorbo al café entre sus manos, bien caliente y dulce como lo amaba desde que tenia memoria.

"Es extraño que ninguno haya venido todavía. No me siento muy seguro estando solo. Todos me están mirando."

Se encoge en su asiento con incomodidad cuando observa que a lo lejos, Kenny lo saludaba con una mano y con una extraña mirada que básicamente lo acosaba sin palabras. Del otro lado, una mesa de chicas que le guiñaban un ojo y le daban besos voladores si una pizca de disimulación.

Y quiso dejar de mirar el resto de las mesas porque la sensación de que alguien lo violaría crecería y no tendría paz en su cabeza.

Cierra los ojos y vuelve a tomar otro sorbo largo y suave. Mantiene los ojos cerrados por la concentración, pero escucha que alguien se aproxima a pasos firmes hacia él. Eso lo obliga a abrirlos lentamente y a enfocar su atención al sujeto que ahora estaba en frente suyo para acomodarse en una de las sillas de la mesa.

No puede evitar jadear sorprendido y estremecerse de pie a cabeza ante la presencia de Craig, de su propio cuerpo analizándole el rostro con, extrañamente, unos ojos igual de sorprendidos que los suyos.

Chocan sus miradas por segundos eternos sin saber por qué, quizás por toda la meditación que habían tenido el uno del otro en la hora anterior.

"No me gusta que haga eso."

Tweek es el primero en correrle la cara y enfocar sus ojos en su vaso de café, frunce el seño con total molestia y vuelve a proveerse de esa sustancia.

Lo que pasaba era que lo ponía nervioso. Pero era la primera persona con la que no quería demostrar eso.

Craig aprieta sus puños y abre un poco la boca para decir algo, un segundo después se da cuenta que era inútil no importase lo que haga. Pase lo que pase, Tweek siempre lo odiaría, se suponía que esa era la indiscutible realidad. La cierra y desvía su mirada hacia un lado del suelo con su misma molestia, pero… también con cierto dolor.

Se sienta en frente suyo sin producir ningún ruido y se plantea un silencio vacío y sin vida entre ambos, ninguno hablaría porque no tenia sentido hacerlo. Luego de todas las cosas horribles que se dijeron hace una hora, ya ni siquiera tenia lógica que sigan compartiendo la misma mesa.

Tucker solo manda a la mierda la teoría de la tensión sexual, porque lo único que respiraba era odio y fastidio en estado puro. Gruñe molesto y pasa a suspirar con cansancio.

"Desde el principio fue su culpa"

Comienza a hacer memoria y unos recuerdos amargos y desagradables invaden su mente. Le hubiera encantado que su inconsciente los guarde y que nunca volvieran a salir a la luz, pero estaban ahí y de alguna manera venían a su cabeza con mas facilidad que de costumbre en esos últimos días.

[Flash Back]

-Hasta hace poco tiempo éramos solo tres, ¿Recuerdas? Pues te tenemos una sorpresa.- Un pequeño Clyde de ocho años jalaba de la manga insistentemente a su amigo pelinegro, que a pesar de que tenía casi su misma edad, lo miraba con un gesto digno de un adulto. Desconfianza y rigidez eran las palabras para describir a Craig Tucker, a pesar de ser muy joven para saber a la perfección que su actitud se asemejaba a la de una persona mas madura teniendo en cuenta su temprana edad. Tucker fue uno de los pocos alumnos que repitió un grado y por eso era un año mayor que el resto de sus compañeros.

El pequeño de gorro azul y pompón amarillo le saca el dedo medio sin inmutarse, y no se molesta en pronunciar palabras. Pero Clyde, sin embargo, ya estaba acostumbrado a aquello. Lo sigue jalando mientras que lo convencía de las maravillas de tener un grupo bien conformado y de que ahora serían cuatro inseparables amigos para siempre. Bla bla bla.

-Y bueno, lo más seguro es que pienses, "¿A mi que mierda me importa que integren a uno más en nuestro grupo? Muérete, Clyde."-

-Wow. ¿Soy asi de predecible?- Deja escapar en un murmuro desinteresado su compañero y se da cuenta de que a lo lejos, llegando a los comienzos del parque en el que siempre jugaban, Token estaba de pie con una amplia sonrisa repleta de ansiedad y buenos presentimientos. De seguro los estaba esperando.

-Pues ese es el punto, eres nuestro líder y por eso debemos consultarte primero. Bueno, en realidad no porque ya lo decidimos. Que te jodan si no quieres, pero tienes derecho a saber quien se juntará con nosotros a partir de ahora, así que…-

-¡Hey! ¡Chicos, los esperábamos!- El grito de Token, que estaba a unos cinco metros de distancia de ellos, corta las palabras de Clyde. Obviamente había una persona a su costado, quien no dejaba de ver con inseguridad a su alrededor.

Craig se percata de la presencia de aquel rubio y entiende todas y cada una de las palabras que salían de la boca del castaño, todo empezaba a tener sentido.

Necesitaban una especie de "aprobación" departe de Tucker, pero no porque sea el líder o algo así. Era porque tanto Token como Clyde no tenían idea de cómo reaccionaria con la nueva integración de Tweek a su grupo. Después de todo, estaba ese estúpido asunto de su pelea. Se decía que las cosas habían quedado en buenos términos, porque todo fue una gran idiotez generada por el grupo de Stan Marsh y demás. Pero, ¿Era eso del todo cierto?

Lo que sea. Craig y Clyde llegan con Token y Tweek, y este ultimo se estremece y lanza un respingo, cerrando uno de sus ojos debido a su tic nervioso. Temblaba por sus tan frágiles nervios y sostenía una taza de café que de seguro trajo de su casa.

-Bien, ¿Qué te parece? ¿No es genial?- Clyde sonríe con muchas expectativas y ansias de que Craig aunque sea articule un par de palabras de aprobación.

Sin embargo, Token sabía que no sería tan fácil como el castaño suponía. Mira a Craig, quien no cambia la fría expresión de su rostro, y luego pasa a mirar a Tweek, quien trataba de mantener sus ojos fijos en Tucker sin temblar, pero no lo estaba consiguiendo con mucho éxito.

-Mejor los dejamos solos para que hablen y vayan socializando.- Clyde es el primero en romper ese extraño silencio, provocando que Tweek y Token lo fulminen con la mirada. A veces tenían ganas de estrangularlo por ese clase de ideas que nunca terminaban en nada bueno.

Aunque Token lo analiza con seriedad unos segundos después.

Quizás si esos dos cruzaban palabras a solas y descubrían que el contrario era un simple ser humano sin malas intenciones ni deseos de hacer daño, se aceptarían mutuamente y todo se volvería paz y tranquilidad.

Sonríe. Viéndolo de ese modo, no era tan mala idea después de todo.

-Si. Los dejamos solos, volvemos en un rato.- Sin decir más, los dos amigos se retiran caminando.

Lo único que se atravesaba en la mente de Tweek, que procesaba a mil por hora, eran ruegos desesperados para que no lo dejaran solo. Es decir, no estaría solo pero estaría con Craig. Y tener que hablarle sin arruinarlo todo era mucha presión. Si no le agradaba, no podría integrarse a un grupo fijo, no lo aceptaría y nadie se querría acercar a él en la primaria, secundaria y universidad. Todos los rechazarían por no tener amigos y seria un marginado social por el resto de su vida.

-¡Gah! ¡Demasiada presión!- Cierra sus ojos con fuerza, con miedo a su horrible futuro y condenado presente lleno de miserias y desgracias.

Craig arquea una ceja, nunca entendería a ese chico, era raro y cualquiera diría que se drogaba o algo. Si el café lo hacia tan nervioso, ¿por qué no lo dejaba? ¿Qué no era obvio que sus nervios eran debido a los excesos de cafeína en su sangre?

Pero se le queda mirando sin titubeo alguno su rostro. Tweek comienza a beber el dulce néctar que llevaba en sus manos, mientras que mantenía sus pequeños ojos cerrados como si tuviera miedo de morir.

El pelinegro siente una especie de nudo en su estomago, una sensación incomoda que le molestaba al contemplarlo, y se sentía desagradable.

-Tonto, no tienes que…- Quería decirle que todo estaría bien, que no era necesario que le temiera porque no le haría daño. Intenta empezar a decir algo para alejar esa densa sensación que crecía en él y para diluir ese ambiente tan cargado. Pero Tweek abre los ojos sorprendido y jadea mas asustado que antes. Él no le tenia rencor a Craig ni nada por el estilo, a igual que Tucker no le guardaba ningún resentimiento, después de todo ese rubio no le iba ni le venía.

Pero si supuestamente sería parte de su grupo, por lo menos debían hablarse un poco de vez en cuando.

El gesto que lo hace sorprenderse es el que le regala el rubio sin disimular. Tweek se atreve a desviarle la mirada con completo descaro, como si estuviera ofendido o su sola presencia lo fastidiara. Mantiene su mirada baja sin cambiar su semblante, eso solo le transmite a Craig algunas dudas. Bastantes dudas.

Si alguna vez pensó que él no lo odiaba, ahora estaba pensando que tal vez si era así. Tweek no era de hacer ese tipo de gestos tan despreciables a nadie, ¡Él le tenia miedo a todo el mundo! ¿Por qué justamente le mostraba a él esa clara demostración de disgusto?

-Y-yo… ¡Agh! Necesito mas café. Moriré si no bebo mas, ¡Gah!-

-No, en realidad ese es el problema.- Si, definitivamente ese era el problema. Craig frunce el seño con indignación. Ese estúpido lo ponía nervioso, temblando y estremeciéndose con la mas minima cosa que pasaba a su alrededor. Sumando el hecho de que el ambiente era mas tenso que al principio.

-¿Q-que dices? ¿No te gusta?- Tweek no puede evitar clavarle la mirada con una mezcla de sorpresa e indignación ante la simple e inocente respuesta de Craig.

¿A que mierda venía esta cuestión?

-No, no me gusta.- ¿Qué podía hacer? ¿No decirle lo que pensaba? Al carajo, estaba diciendo la verdad.

-¡Estás loco! ¡No puede no gustarte!-

Craig no podía mentirse a si mismo. Se sentía un poquitito emocionado cuando caminaba hacia el parque y veía la silueta de ese idiota paranoico, porque no le caía mal. En realidad quería ser su amigo, quería empezar bien la relación y dejar de lado esa estúpida pelea sin sentido de tercer grado. Tenia verdaderas intenciones de hacer las cosas bien, sonreírle honestamente y compartir su tiempo con él y el resto de sus amigos. Algo muy semejante a la felicidad creció en su pecho al ver a Tweek junto a Token en ese parque.

La sensación amarga y revuelta que se concentraba en su estomago era intensa desde que cruzó las primeras palabras con ese rubio, pero ese sentimiento se esfuma de inmediato…

Cuando su orgullo se encarga de aplastarlo y hacerlo mierda en todos los sentidos.

-Es un asco, realmente no puedes consumir tanto de eso. Te vuelve loco, prefiero drogarme, en serio.- Tuvo buenas intenciones desde el principio, lo podría jurar muchas veces. Pero si Tweek le respondía así de mal y lo miraba así de mal, al demonio con él. Nadie jode a Craig Tucker y vive para contarlo, jugaría su juego y lo jodería.

Tweek frunce el seño muy enojado y le desvía la mirada con total asco.

-No tienes, ngh, derecho a decirme eso. ¡Vete al carajo, Craig!-

-¡JA! ¡Muérete! ¡Quizás Clyde y Token te acepten, pero para mi seguirás siendo un desquiciado!-

-¡Por lo menos no soy un frígido de mierda!-

-RETRACTATE.-

-¡NUNCA! ¡GAH!-

Craig entonces se le tira encima sin pensarlo dos veces, lo hace para apalearlo y darle la paliza de su vida. Los golpes, las patadas y los gritos se escuchan lo suficientemente alto como para que Token y Clyde se alarmen, ya que no se habían apartado tanto y estaban a una distancia no muy lejana del parque.

Corren hacia ellos para separarlos, gritando y recibiendo algunos golpes también por departe de ambos.

La relación de esos dos se volvió increíblemente conflictiva desde ese momento.

[Fin del Flashback]

Y ahí estaban ellos dos, sentados uno en frente de otro sin atreverse a mirarse a los ojos. Ambos ahora adolescentes, pero con esos recuerdos que permanecerían por siempre. Al igual que sus peleas incoherentes. Tweek con diecisiete años y Craig con dieciocho. Se suponía que con el tiempo la maduración mental crecería y dejarían sus diferencias de lado, pero no fue de así, sino todo lo contrario. Los insultos se fueron haciendo mas hirientes y los golpes mas fuertes.

Si, eran un grupo de cuatro, pero tras la ultima discusión, todo estaba más que en duda al respecto.

Cuando ellos puedan recuperar sus respectivos cuerpos (solo Dios sabe cómo), los cuatro tendrían que tener una conversación muy seria, debía decidir el destino de su grupo. Pero bien…

Volviendo al momento.

Craig termina de recordar esas cosas innecesarias de su pasado y levanta la cabeza para inspeccionar su cuerpo. El hijo de puta de Tweek estaba bebiendo lo mismo de siempre.

-Dios, deja de contaminar mi cuerpo con esa mierda café. No quiero que entre basura a mi organismo.-

Tweek casi salta de su asiento al escucharlo y levanta sus grandes ojos azules hacia Craig, quien lo apuñalaba con su hiriente mirada de reproche. El pelinegro traga saliva y frunce el seño, trata de reunir valor de donde sea para contestarle, a pesar de estar un poco débil emocionalmente.

-Lo necesito. Ngh. ¡Además no es basura!-

-Cállate, te digo que lo dejes. Yo no estoy jodiendo tu cuerpo, así que te conviene cuidar el mío.-

-¿Ah, no? ¡Gah! ¡No quiero imaginarme todo lo que habrás hecho con mi cuerpo! Todas… esas enfermedades de transmisión…-

-JA. ¿Quién carajo podría fijarse en mi, siendo tu? Todos te odian y nadie querría follar contigo.-

-Pues vi como Kenny te tocaba en clase, ¡En la primera hora!- Tweek lo señala de forma acusadora y mucho mas enojado que antes. Craig no cambia su expresión neutra y aburrida y luego de un segundo, roda los ojos con total fastidio.

-Ah, eso. Debe ser el único pervertido que se atrevería a tocarte, porque sabe que eres un imbécil que apenas y puede defenderse. Además Kenny es una puta, no deberías sorprenderte.-

-¡Cierra tu maldita boca! ¡Ya te dije que prefiero un millón de veces ser de ésta manera antes de esa una puta zorra barata como tú!-

-Mira, no voy a molerte a golpes aún. Espera a la salida, aquí no podemos hacer nada.- A Craig no le gustaba crear disturbios innecesarios en la hora del almuerzo, porque cualquier cosa siempre desencadenaba una guerra masiva de comida. Prefería guardarse toda la rabia que le tenia a Tweek un par de horas más.

El pelinegro se llena de enojo y bebe todo el café que tenia en su vaso de un tirón, dejando el recipiente totalmente vacío en menos de un minuto.

Craig abre un poco mas los ojos debido a la impresión y aprieta sus puños, dejándose llevar un poco por la ira del momento.

-Que bastardo infeliz, lo haces a propósito. No solo tuve que soportar fingir ser alguien tan patético como tú todo el maldito día, soportar abusos, empujones e insultos, sino que también debo quedarme aquí y tragarme que llenas de esa condenada mierda mi cuerpo. Te juro que dejaré de lado que mi cuerpo saldrá dañado a la salida, te haré sentir cada golpe de todas maneras.-

Amenazas fuertes salen de su boca, era la única manera de descargarse en el momento, tenía la necesidad de sacarse toda esa tensión e encima. Tweek sencillamente no puede creer que ese sujeto lo sacara de sus casillas sin hacer el más mínimo esfuerzo

-¿E-esa siempre es tu forma de solucionarlo todo, verdad? Ni siquiera tiene sentido que te enojes al decirte la verdad en la cara. Todas esas putas me miran porque lo mas seguro es que quieren follarte o ya te follaron, Kenny me mira de la misma manera. Cruce palabras con Stan en la clase anterior y me enteré que te follaste a Kyle. No solo eres un una puta, ¡Sino que también un marica reprimido!-

-Oh, como si tu no lo fueras, Tweek. No me sorprendería que te hayas follado a Kenny, o al tan nombrado sujeto que te gusta. Eres aún mas marica que yo. Por lo menos también estoy con mujeres.-

Tweek se queda mas que petrificado ante lo que le estaba diciendo.

¿Sujeto que le gusta? ¿Quién le habría comentado algo al respecto? ¿Kenny? Era con la única persona que lo había visto. ¡Mierda! De seguro fue él. Pero por lo menos no le dijo la identidad de esa persona.

Aún así, todo lo que le decía Craig con ese infinito tono de desprecio que lo caracterizaba, era demasiado fuerte como para no desmoronarse. Intentaba resistirlo todo como le era posible, no podía derrumbarse en su presencia y demostrarse mas más débil, pero mierda que era complicado. No quería que él vea esa parte tan sensible y vulnerable, no quería permitírselo a si mismo.

-Que estés con ambos sexos… te hace más puta. No me sorprende que no me digas las cosas a mi, pero también se los ocultaste a los demás. No respetas, ngh, la valiosa amistad que te brindan Token y Clyde a pesar de tener esa personalidad de cabrón.-

Craig lanza una suave pero penetrante carcajada irónica y se cruza de brazos, no pudiendo creer que ese idiota le esté dando una clase de valores morales.

-No me jodas. ¿Sabes qué? Tienes razón, a partir de ahora les diré absolutamente todo. No solo me folle a Kyle, aprovechándome de la situación. También me folle a Kenny en los baños de la escuela. ¿Contento, Tweek?- El rubio le regala una gran sonrisa repleta de ironía y permanece estático sin desviarle la mirada. Tenía ganas de saber con que se excusaría ahora, Tucker no se avergonzaba de haber hecho todas esas cosas. Tenia derecho a experimentar con lo que se le pegue la regalada gana, ¿quién carajo era Tweek como para decirle que hacer?

El mencionado abre los ojos atónito ante la información que estaba recibiendo. Lo peor de todo es que Craig se lo estaba diciendo como si nada, como si follar con tipos fuera de lo mas normal del mundo.

¿Acaso estaría al tanto de los sentimientos de Clyde? ¿Tenia idea de todo lo que sufriría el castaño si se enteraba que estuvo con otros tipos que no eran él?

No, sabia que esa no era la razón que más le preocupaba en ese momento.

El pelinegro tiembla. Toma un poco de aire y baja su cabeza en totalidad.

"Debo controlarme, gahh, debo controlarme."

Craig no le presta atención y reconoce que a lo lejos, Clyde venía hacia su mesa con una bandeja repleta de… bueno, tacos. Arquea una ceja y se hace un poco al costado para dejarle espacio.

"Por favor, que nada se salga de control."

Rogaba mentalmente Tweek al mismo tiempo que levanta un poco su cabeza y nota que Token corría hacia su mesa con expresión asesina. Parecía estar muy apresurado.

-Chicos, miren todo lo que pude conseguir. Solo me costó discutir veinte minutos con la gorda racista de la cocinera. ¡Pero valió la pena, conseguí ración doble!- Un muy alegre Clyde, toma asiento al costado de Craig y no espera mas, sostiene un taco y le da una apetitosa mordida. Se estaba muriendo de hambre desde hace horas.

-¡Mierda, Craig! ¡¿Dónde carajo estabas? ¡Te busqué por toda la escuela!- Token se sienta al lado de Tweek y fulmina con la mirada a un muy tranquilo Tucker. Él descansa su rostro sobre la palma de su mano y apoya su codo sobre la mesa. Entrecierra sus ojos y le responde lentamente.

-No importa. Adivina qué, me follé a Kenny en los baños de la escuela hace dos semanas.-

WTF.

Clyde se atraganta con los condimentos y la carne del taco que devoraba y tose a punto de morir. Pero ninguno de los de la mesa reaccionan ante eso, estaban con la boca abierta por la tranquilidad con la que les confesaba la verdad. Donovan y Black lo sabían, pero, ¿por qué se los estaba confesando como si nada, y sobre todo, EN FRENTE DE TWEEK?

El pelinegro arde de la rabia, ¡Era como si disfrutara de hacerlo sentir mal! ¡Era como si supiera que decir aquello y tomárselo tan a la ligera, lo lastimaba en cierto sentido! Craig lo hacía solo para joder la paciencia de su enemigo.

-Craig, eso no fue necesario.- Murmura entre dientes un perturbado Token, mirando de reojo a Clyde y luego a Tweek, con ganas de matar al rubio otra vez por sus innecesarios comentarios hirientes.

-¿Y saben que más? También me follé a Kyle Broflovski. Tweek me dijo que no vuelva a ocultarles nada porque debo valorar su estupenda amistad. Seré honesto en todo a partir de ahora.-

-¡¿Por qué no te vas a la mierda?- Esa fue la gota que derramó el vaso. No se necesitaban muchos escrúpulos para realizar lo siguiente, lo único que se requería era un sentido de la moral nulo. Por eso mismo, Tweek se pone de pie mas enojado que nunca en su vida, le arrebata un enorme taco que rebalsaba en carne y salsa picante de la exageradamente cargada bandeja de Clyde, y se lo arroja con toda la violencia del mundo en la mera cara a su peor enemigo del momento, Craig Tucker.

SPLASH.

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