Capítulo 7: No sabía que un día muggle fuera tan divertido
Habían pasado poco más de dos semanas desde que Harry había llegado a acaparar la vida de los merodeadores y Lily, un pequeño error del destino que ocupaba gran parte de sus corazones.
Su vida en general había dado un giro de 360 grados, empezando por James que de alguna forma era un poco más responsable (solo un poco) cuidando y tratando de estar más al pendiente de Harry cuando se quedaban solos, incluso parecía que había dejado de molestar algo a sus compañeros, o al menos no lo hacía cuando Harry estaba observándolo, porque aunque el pequeño aun no supiera muy bien hablar, James se sentía avergonzado de mostrarse ante el como el ser arrogante que era.
Incluso la vida de la perfecta prefecta Evans había cambiado sorprendentemente, saber que vas a tener un hijo con la persona a la que has negado y odiado seis largos años de tu vida es un golpe fuerte, y aunque ahora parecía soportar mucho más a los merodeadores (ya que pasaba gran parte de su tiempo con ellos) aun solía gritarles y llevarles la contraria, insistiendo en que eran unos idiotas petulantes eh inmaduros, aunque muy en el fondo los cuatro jóvenes habían llegado a gustarle, sólo un poco—se repetía cada segundo—aun los odiaba.
Sirius no era la excepción, parecía que había encontrado a un ser humano que lo entendía a la perfección y parecía capaz de soportarle, Harry se había convertido en su pequeño hermano menor con el que peleaba cada segundo robándole la comida, aunque también, parecía haberse tomado el papel de mentor del pequeño enseñándole todo lo que sabía de mujeres y de estilo, provocando que la pelirroja se le fuera encima seguido y James y Remus (este último en especial) le regañaran.
Remus tenía un carácter mucho más alegre, el convivir con un bebé que parecía quererlo con toda su inocencia hacían estragos en su autoestima y corazón haciéndole pensar que él no era un completo monstruo y que su lado humano se encontraba allí, que aun no lo había abandonado del todo. A menudo se le veía leyéndole algún libro y dándole chocolate a más no poder.
De Peter poco era el cambio, más bien se podría decir que no se soportaban mucho, el bebé parecía tenerle aversión y lo demostraba de la manera en la que un niño lo haría, negándolo y haciéndole gestos mientras le sacaba la lengua cada vez que podía, Peter prefería mantenerse al margen ya que a sus amigos les parecía gracioso y por más que le molestara a la asquerosa y canalla rata… (NA. ejem, perdón me deje llevar) no había ya nada que hacer.
Incluso Harry se había llegado a acoplar a la nueva vida de sus padres, parecía ser muy inteligente, sabía cuando no molestar a los merodeadores y Lily y eso era cuando comenzaban las clases, quedándose siempre en una esquina jugando con cualquier cosa que sus padres o sus tíos le proporcionaran, comiendo o simplemente durmiendo, incluso había llegado a tener un horario de comida cómodo para todos , los alumnos he incluso los profesores parecían amar al pequeño, normalmente se veía a Alice cerca del niño acunándolo en sus brazos o a la profesora Mc donagal observando con una sonrisa enternecida al pequeño Potter.
Sí, sin lugar a dudas el niño había sabido cambiar a todos y todo a su alrededor para bien, despertaba un poco después que sus padres, comía en la mesa Gryffindor, asistía a clases con sus padres, en las horas libres de ellos jugaban o reían todos juntos y cuando las prácticas de Quidditch obligaban a James y a Sirius a alejarse de Harry el pequeño iba a la biblioteca con Lily o Remus provocando que a final tuviesen que abandonarla por todo el alboroto que provocaban.
"*"*"**"*"**"*"**"*"**"*
Los merodeadores junto a Lily caminaban rápidamente por el pasillo que conducía hacia la gárgola que custodiaba la dirección del director.
— ¿Para qué creen que nos mandaría a hablar el abuelito?—cuestionó Sirius, que en ese momento cargaba a Harry sobre sus hombros mientras hacía una mueca porque el pequeño parecía creer que los cabellos del muchacho eran los comandos del caballo—cuidado niño chino, mi cabello no se toca, es patrimonio de la humanidad junto con todo yo —Lily, que caminaba a su lado hizo una mueca.
— Se llama Harry ¿tu coeficiente intelectual no alcanza a captar esas cinco letras Black?—Sirius rodó los ojos.
— Ya les dije que Harry no me gusta, así que si no están dispuestos a cambiarle el nombre a Sirius, lo llamare niño chino—la muchacha le dio un coscorrón y Harry junto con sus tres amigos rieron divertidos— ¡auch! Joder Evans, te has tomado mucha comodidad conmigo.
-¡Joderrrr!—gritó Harry riendo y Remus observando mal a su amigo lo bajo de sus hombros.
— No Harry, esa es una mala palabra, no la digas—le riñó el licántropo mientras James asentía y Lily fulminaba con la vista a Sirius. Pero el niño pareció no escucharlo y riéndose volvió a gritar "¡Joderrr!". Todos (menos Peter) le lanzaron una mirada fulminante al ojigris.
— No me vean así—dijo apresurándose a la gárgola en cuanto la vio y diciendo la contraseña con rapidez subió seguido de cerca por sus amigos. Antes de que tocaran la puerta esta se abrió y los adolescentes entraron en fila india, el director se encontraba sentado sonriendo.
— Pero si ya están aquí, empezaba a creer que no acudirían a m i llamado—los adolescentes sonrieron—pero siéntense, vamos—terminó conjurando tres sillas más.
— Gracias señor, lo que pasa es que tuvimos un pequeño percance—dijo Lily mientras fulminaba con la mirada a Sirius, al director le brillaron los ojos.
— Espero que la hayan arreglado ¿Cómo les está yendo con Harry?—Los adolescentes sonrieron.
— Oh bastante bien, es un Potter, eso ya lo dice todo—dijo James sonriendo.
— Espero que estén sabiendo cómo cuidarlo, es una gran responsabilidad—los muchachos sonrieron, lo más serios que pudieron. Y Harry riéndose, aprovechó ese silencio para gritar "¡joderrr!" el director levanto una ceja.
— ¡Es culpa de Black!—gritó Lily acalorada y Sirius la observó enojado.
— ¡No empieces Evans, yo soy así!—la muchacha entrecerró los ojos.
— Esa no es excusa para decir lo que quieras frente a Harry, ya no eres un niño pero él sí y todo lo que escuche lo repetirá.
— Yo estoy de acuerdo con Lily—dijo James y Sirius lo observó sorprendido mientras la chica le sonreía.
— Bueno, gracias Potter—el azabache sonrió y Sirius bufó.
— Sí claro, dale la espalda a los amigos, aprovéchate de su situación para anotarte puntos con la pelirroja, que de alguna forma te empieza a soportar, ya que quiere amarte para poder tener a Harry, pero yo sigo pensando que el pobre es producto de una noche de copas, la verdad…
— ¡No te metas Sirius!—le grito Remus que observaba toda la situación y se había dado cuenta que los pobres enamorados se habían apenado al instante.
— Yo solo digo la verdad, éste lo que quiere hacer es anotarse puntos, fingiendo que ya es un "hombre" maduro, cuando la otra vez le dijo a Harry que lo desceraría si no hacia bromas he infringía reglas…— James le dio un pellizco y el muchacho se dio cuenta de que había hablado de más, mientras observaba la fulminante mirada de la pelirroja.
— Aunque me encantaría seguir escuchando su pequeña charla jóvenes—dijo el anciano director llamando la atención de los chicos que de pronto se habían olvidado de él—tenemos muchas cosas que arreglar, empezando por sus padres joven Potter, les he informado hoy del problema e ustedes irán el Lunes a la mansión Potter a que sus padres conocen a su nieto, así que este preparados ambos—dijo viendo a la joven pareja, Lily casi se sintió incomoda y James gimió.
— ¿Por qué les dijo señor? Mi mamá se pondrá insoportable—el anciano sonrió.
— Bueno señor Potter, ellos tienen todo el derecho de saber, en realidad desde que ocurrió el pequeño error ellos debieron ser informados, pero ya ve, soy un poco negligente. Aun así no se preocupe, sus padres entenderán, me atrevería a decir que están emocionados y contentos, querían venir lo antes posible pero me temo que hoy no podrán… pero bueno, ¿le gustaría que informáramos a sus padres sobre esto señorita Evans?—la muchacha se pareció pensativa.
— Creo que lo sería lo mejor señor, mis padres son muggles, pero tienen derecho a saber y creo que sabrán entender—el director asintió.
— Entonces ya me comunicare yo con ellos y juntos concertaremos una cita; ahora bien, esa no es la razón por la que les he mandado a llamar, si mal lo recuerdo cuando el pequeño Potter llegó no tenía nada más que la ropa que traía puesta, y yo les facilite algunas cosas, pero el pequeño necesita mucho más, imagino que se ensucia con gran facilidad…—Lily asintió—pues bueno, al fin ha llegado el momento de que vayan de compras—dijo mientras sacaba un frasco de polvos floo y se acercaba a la chimenea de su oficina, seguido de cerca por los muchachos.
— Tome señor Potter—dijo tendiéndole una pequeña bolsa marrón, el muchacho la observó dudoso—sus padres le han facilitado una instantánea, las monedas saldrán de la bolsa, no tiene límite, pero sus padres han especificado que solo son gastos para Harry y tal vez algo pequeño para usted y sus amigos, espero que sea responsable y sepa cuidarla ya que también conecta con la casa de monedas muggle, si desea dinero muggle solo tendrá que pedirlo—el muchacho observó la bolsita con admiración—recuerde que no debe sobre escatimar gastos—dijo en tono más serio, el muchacho dándose cuenta de la enorme sonrisa maliciosa que se había formado en su cara trato de ponerse serio y asintió.
— El lugar a donde irán, será el bar de Tom, que conecta a los dos mundos, mágico y muggle, así podrán ir al que quieran—los cinco asintieron. Mientras el director le daba los polvos a Sirius —tendrán todo el día, pero los espero aquí a las siete de la noche a más tardar, que es lo máximo que la conexión de mi chimenea y la de Tom estarán conectadas. Cuídense y procuren pasar desapercibidos, procuren hacer todo en el mundo muggle, no olviden que estos son tiempos oscuros—los cinco muchachos asintieron y Sirius fue el primero en entrar a la chimenea y gritar "¡bar de Tom!"
"*"*"*"*"**"**"**"*"
El bar de Tom se caracterizaba por ser un lugar tranquilo de rencuentro, era la mayor conexión entre los dos mundos, que aunque estaban cerca, se sentían tan alejados. El bar era algo grande, con mesas redondas color café en todo alrededor y el banco donde Tom servía bebidas. La tranquilidad normalmente se sentía con gran facilidad y hoy sábado era la excepción, ya que cinco jóvenes se encontraban en la mesa más apartada comiendo y riendo sin parar, la buena vibra se sentía entre ellos y parecía que cada uno tenía su propio papel en el extraño grupo.
— ¡Harry! Por todos los cielos, deja de decir esa palabra—decía Lily mientras limpiaba al pequeño la salsa de tomate que se había regado por toda su cara, pero parecía que el niño no le importaba que su madre le rogara, ya que cada dos por tres gritaba "¡Joderrr!" ganándose más de una mirada de reproche de las mesas ocupadas alrededor.
— ¡Tú tienes toda la culpa Sirius, deja de reírte!—le gritó Remus a un muchacho que después de un tiempo se le había hecho de lo más graciosa la nueva palabra aprendida por Harry.
— Fue un error, lo admito, pero el niño solo copea a los mejores y lo mejor de aquí soy yo—Peter soltó una carcajada y James que hasta el momento se encontraba observando la bolsita como si fuera el mismo regalo de los dioses sólo asintió.
— ¿Podrías dejar de ver esa estúpida bolsa y ayudarme con Harry; Potter?—dijo Lily hastiada, el muchacho sólo suspiró y guardo su bolsita en la túnica.
— Muy bien, Harry, si dejas de decir esa palabra mala te doy 5 sikcles—el pequeño pareció pensarlo y después hizo un pequeño gesto, como si negara, Lily rodó los ojos.
— Dale 4 galeones de oro, un nuevo perro de peluche y un aceite de almendras para el cabello y aceptara—terminó Sirius, James le lanzó una mirada que claramente decía "cállate idiota".
— No trates de comprar a mi hijo Potter, ¿si no cómo va a aprender?—el aludido rodó los ojos.
— Bueno Lily, claramente tus suplicas no sirven para nada y si es un Potter será por lo menos, lo bastante listo para sacar provecho de la situación—la muchacha rodó los ojos.
— Te daré 7 galeones de oro—dijo James y cuando el niño vio las monedas brillantes en la palma de la mano de su padre estiro su manita, todos lo observaron sorprendidos, no imaginándose que el pequeño ya tuviera ese nivel de percepción,
— Cuando te dé estos galeones, tú te comprometerás a no decir más esa palabra ¿estás de acuerdo Harry?—el niño asintió feliz y volvió a estirar su manita, donde James las puso, el pequeño las observó y sonriendo se las guardo en la bolsita de su Jumper con animalitos de la selva.
— ¡joderrrr!—gritó riendo y Sirius no pudo hacer otra cosa más que caer al suelo de risa, seguido de cerca por Peter, mientras que Remus se sostenía es estómago y se recargaba en la silla riendo sin control haciendo que Lily aunque primero reticente, después de uniera a la burla a James. El muchacho sólo mantenía la boca abierta y observaba al pequeño que le sonreía casi descaradamente ¡se había dejado engañar por un niño casi dos años! Por su hijo que no podía pronunciar bien casi ninguna palabra y que le había engañado y se había quedado con siete galeones de oro. Tom que se encontraba cerca y que había escuchado simplemente negaba divertido, ese niño ahijado de James sí que sería un verdadero dolor de cabeza en el futuro…
— Eso… eso es todo Jady Jenz, así como te enseñe—dijo Sirius cuando se logró calmar, alzando al niño que reía divertido.
— Bueno Cornamenta, sin lugar a dudas no podrían avergonzarte más—dijo Remus sonriendo. Lily cuando se logró controlar le quito él bebe a Sirius y beso su mejilla.
— Sin lugar a dudas, Harry es todo un Potter, y es tu culpa totalmente—terminó diciendo sonriendo—anda, deja esa cara de enfurruñado, yo te dije que no trataras de hacerle eso a Harry, mejor ve a pagarle a Tom, tenemos un mundo mugglee que recorrer, hay muchas tiendas que sin lugar a dudas tenemos que visitar
"*"*"**"**"*"**"*"**"*
Las calles de Londres se encontraban abarrotadas de gente, que caminaban, reían y compraban, pero a nosotros los londinenses que de verdad nos importan son cinco magos y un bebe, que ocultaban su identidad de la mejor manera y hubiesen pasado por auténticos muggles si no fuese porque tres de ellos parecían en un mundo extraterrestre, observando y apuntado todo aquello que les llamaba la atención…
— ¡Miren!—vociferó Sirius mientras apuntaba a una gran tienda de electrónica y se acercaba corriendo, la tienda era grande con aparadores de vidrio donde se veían distintos modelos de TV emitiendo partidos de soquer y tenis. Sirius pego su cara al vidrio y se quedó embobado observando "aquella extraña caja"— ¿Qué es eso pelirroja?—le preguntó a la muchacha, que a su lado ya estaba bastante hastiada.
— Es una televisión, emite imágenes de juegos, deportes y muchas cosas más, ahora ¿nos podríamos ir?—el muchacho sólo repitió "televisión" y negó corriendo hacia en interior de la tienda y obligando a sus amigos a seguirle.
Y por cerca de dos horas se la pasaron observando todo tipo de tecnología, estuvieron jugando y apretando botones, Peter casi ataca a una lavadora, pensando que era algún monstruo , a James casi lo sacan de la tienda cuando comenzó a moverle a todos los botones de la televisión.
— Hay que ver todo lo que se inventan estos muggles Cornamenta—dijo Sirius, que observaba asombrado un teléfono—el muchacho a su lado, asintió.
— Oh si, están completamente locos—le dio la razón, asombrado. Remus y Lily ya se habían alejado y se encontraban sentados, suspirando y negando conocer a esos tres que parecían medio locos y que no se median en lo que decían, haciendo que bastante gente los observara y las viejas que se encontraban ahí murmuraran cosas como "la juventud de ahora, toda podrida".
James, Sirius y Remus caminaron por la tienda hasta llegar a una sección donde habían muchos más jóvenes todos observando unas extrañas cajitas transparentes que tenían una cinta negra enrollada dentro de ellas. Ellos se acercaron a observar las cajas de colores que se encontraban en un pequeño aparador.
— ¿Puedo ayudarles en algo?—dijo una voz a sus espaldas y los tres voltearon observando a una muy muchacha bonita, pero vestida de la manera más rara y extravagante que habían visto, con una chupa de cuero y una falda larga color negra con unos botas largas de enorme plataforma, el pelo totalmente largo y negro y los labios y parpados pintados en un tono morado. Por un momento ninguno de los merodeadores dijo nada y se dedicaron a observar a la extraña chica, hasta que ella levantó una ceja y taconeo con su larga bota negra el piso.
— ¿Hay algo en que les pueda ayudar?—Sirius carraspeó y después puso su sonrisa patentada número diez, aquella que hacía que las femeninas en Hogwarts cayeran enamoradas a sus pies, estaba decidido, esa chica era especial y como tal merecía a Sirius Black.
— Oh sí, me preguntaba ¿para qué sirve esto?—dijo apuntando a una cajita de color negro, la muchacha que sonreía coquetamente arrugó el ceño.
— ¿No sabes para que sirven? Vaya, eso es muy raro—Sirius sonrió nervioso.
— Eh… lo que pasa es que estudiamos desde muy chicos en un internado donde nada de estas cosan están permitido usarcé—la chica sonrió y acercándose a la vitrina saco el aparetejo negro.
— Vaya, sí que deben ser estrictos en ese colejucho suyo—Sirius asintió y se acercó a ella que comenzó a prender el aparato.
— Bueno, esta cosa sirve para escuchar música, es de nueva generación así que el precio no es nada barato, pero vale la pena, tiene una muy buena frecuencia—Siirius asintió si comprender realmente y ella sonrió—¿te gustaría probar?—el muchacho volvió a asentir y ella se dirigió a la sección de cajitas raras buscando algo hasta que tomo una cajita y para sorpresa de los tres merodeadores, abrió el aparatero e inserto la cajita, y después de moverle por un momento sonrió y tras ponerle a Sirius un extraño casco, que solo le tapaba las orejas apretó un botón. Sirius ahogo un grito, pero la expresión en su rostro mostraba su total sorpresa, la muchacha se quedó unos segundos con ellos hasta que alguien le hablo y ella disculpándose se alejó prometiendo venir en un momento.
— ¿Qué pasa Canuto?—cuestionó James ansioso, pero el muchacho parecía perdido en su mundo moviendo el pie de forma rítmica.
— ¿Estás bien Canuto?—dijo colagusano algo preocupado, pero el muchacho los ignoro olímpicamente y por unos minutos fue así, hasta que la extraña chica llego de nuevo y agarrando el aparato le apretó un botón que hizo que Sirius dejase de mover el pie y la observara algo enojado, ella sonrió y le quito el extraño casco.
— ¿Qué te pareció?—preguntó ella sonriendo.
— Es… es grandioso ¿Quién estaba tocando?—la muchacha soltó una carcajada.
— Vaya, para no conocer a los Beatles los tienen que tener de verdad en una cárcel o debajo de la tierra—Sirius sonrió y murmuró el grupo de la banda.
— Y qué dices, ¿te lo llevas?—Sirius arrugó el ceño.
— No tengo dinero, pero es necesario que me compre uno de esos extraños aparatejos ¿Cornamenta? Amigo, la persona más buena y gentil de todo el mundo, ¿me adelantas mi regalo de navidad?—James rodó los ojos exasperado, pero cuando Sirius hizo su carita de perrito a medio morir, refunfuñando asintió.
— Nos lo llevamos—la muchacha sonrió encantada.
— Oh vaya, mis amigos son unos cerdos aprovechados, como quisiera tener un amigo así—Sirius sonrió mientras James se alejaba para llamar a Lily y que les ayudara a hacer el trámite.
— Sí, Cornamenta es un gran amigo, pero de los dos yo soy el más guapo ¿a qué si?—ella rio.
— Sí por supuesto ¿Cómo te llamas?—Sirius se acercó a ella besándole la mano.
— Sirius—ella murmuró el nombre.
— Vaya nombre que te pusieron tus padres ¿es alguna combinación?—Sirius rio.
— Es la estrella más brillante de alguna constelación, la cual no recuerdo su nombre—la muchacha lanzó un silbido.
— Vaya que estaba alejada, en mi defensa, nunca fui buena en la escuela al final tuve que salirme y meterme a trabajar, no todos los padres pueden pagarnos internados—el ojigris la observó divertido.
— Y no todos los padres son unos psicópatas que creen que su familia está por sobre todas y arreglan matrimonios, así que ya vez…—la muchacha levanto ambas cejas sorprendida.
— ¿Aún existen ese tipo de familias? Vaya, como sea mi nombre es Agatha, de todos modos, creo que mis padres me pusieron ese nombre por una hermosa gata que tenían como mascota y murió—Sirius sonrió divertido.
— Vaya significado. Pero dime Agatha ¿harás algo esta noche?—la muchacha sonrió divertida.
— Tal vez ¿conoces a alguien a quien le interese?—Sirius se apuntó.
— Pues yo estoy disponible hermosa—ella sonrió y le pellizcó la mejilla divertida.
— Lo siento Sirius, pero no salgo con "niños" paga el discman en la caja—terminó diciendo, dándose la vuelta y soltando una carcajada mientras movía las cadera divertida. Sirius se quedó un momento alucinado por el rechazo tan cruel, hasta que se escuchó sorprendido las carcajadas estridentes de sus amigos y dándose la vuelta descubrió que hasta el pequeño Harry se encontraba ahí, riendo sin saber realmente el motivo.
— Vaya Canuto, creo que ha sido la manera más cruel en la que te han rechazado—dijo James golpeándole la espalda al aludido que después de la sorpresa inicial adoptó una mueca de superioridad.
— Ella se lo pierde, este dios griego tiene una lista de espera de citas—Lily rodó los ojos.
— Anda pues Black, pagó tu cochinada que no se para que la quieres y nos vamos a comprarle lo necesario a Harry que para eso vinimos en primer lugar—terminó mientras se alejaba a cajas.
Después del desafortunado (y divertido) percance con Agatha y Sirius, los merodeadores y Lily junto con Harry se dirigieron a un gran almacén donde vendían desde ropa hasta calzado y en cuanto entraron cada quien empezó a ver diferentes cosas, Sirius que ya había aprendido a usar el aparatejo bailaba sin cesar midiéndose lentes de todo tipo, en fin cada quien estaba en su propio mundo… pero pronto Lily jalo a los merodeadores a una parte especial donde se pudiesen cambiar, ya que alegaba haberles encontrado la ropa perfecta, ellos aunque se negaron no pudieron hacer nada contra la mirada asesina de la pelirroja y resignándose cada quien tomo un probador maldiciendo su suerte y el temperamento de Lily.
— ¿Están listos idiotas y Harry?—preguntó la muchacha que había jalado una silla y se encontraba sentada aplaudiendo.
— ¡No pienso salir con esto Evans!—gritó Sirius y la muchacha suspiró.
— Saldrás porque saldrás Black o atiéndete a las consecuencias y eso va para todos, así que a la cuenta de tres… uno, dos y ¡tres!—gritó emocionada y al instante las cuatro puertas de los probadores se abrieron y por ellas salieron los merodeadores bastante avergonzados, la chica aplaudió feliz, todos ellos y Harry (a quien cargaba James) traían unos pantalones color caqui con una blusa de color vainilla y un chaleco a cuadros rematado con un sombrero pequeño y chistoso y unos botines color musgo de algún material raro.
— ¡Dios santo! Se ven tan bien, en especial mi lindo Harry, ¡hay que comprarlos!—terminó emocionada y los merodeadores que hasta el momento se mantenían observando el piso se voltearon a ver y todos soltaron una enorme carcajada.
— ¡Merlín! Nos vemos tan ridículos—dijo Remus y Lily chillando se paró de su lugar para observarlos enojada.
— Nada de eso, ustedes se ven como unos caballeros, aunque solo sea por apariencia, ¡Dios! Se ven tan bien—nadie tuvo las agallas para contradecirla y Lily tomo el silencio como una afirmación—decidido, compraremos los cinco conjuntos y se los pondrán algún día en Hogwarts—los cuatro se miraron con horror mientras Harry reía.
— Es oficial, tu "alma gemela" está loca—dijo Sirius en un susurro a James mientras observaba su asquerosa ropa, solo esperaba que al llegar al castillo pudiese quemarla… pero antes tenía que tomar una foto, se veían ridículos y todo, pero esos momentos eran los que se necesitaba recordar para reír cuando la tristeza los invadiera. Entonces se dirigió a los probadores y sorprendiendo a los cuatro adolescentes regresó con la cámara de Remus, que había minimizado y guardado en su pantalón.
— Pelirroja, tómanos una foto—dijo mientras le entregaba la cámara, la muchacha no pudo más que sonreír.
— ¡Oh! Se ven tan bien (y no los estoy adulando) ahora júntense, en medio y sonrían—termino mientras los 4 y Harry se acomodaban, pronto la foto estuvo lista y un nuevo recuerdo tenia evidencia física.
"*"*"***"*"**"*"**"
Pasaron cerca de tres horas comprando, después de que los merodeadores se cambiaran y Lily asegurara los conjuntos, cada quien se volvió a separar y no se volvieron a ver hasta el final, donde juntaron casi una tonelada de ropa y de más cosas (está bien, exagero un poco) y Harry acabo teniendo el guardarropa más disparejo que se pudiesen haber imaginado, empezando por la ropa que Lily le había escogido, de colores suaves y dibujos infantiles, con animales y personajes: mamelucos, blusitas, uno que otro pantanos etc. James le había escogido ropa de colores algo más fuertes y un poco más atrevidos con apariencia algo desaliñada, colores como el rojo y el amarillo predominaban haciendo notar que Harry seria todo un gryffindor, Remus había escogido ropa muy parecida a la de Lily pero con un toque más masculino juntando con varios juegos y libros didácticos que había descubierto y que según el desarrollaría la mente vivaz de Harry haciéndolo un niño muy inteligente. "Bobadas" le había respondido Sirius que había comprado tanto ropa para él como para Harry, chupas de cuero, pantalones de mezclilla, diferentes lentes, blusas de colores un tanto oscuros… y Peter, bueno él había escogido ropa un tanto corriente y fea añadiendo que la crisis era bastante dura y que de todos modos Harry no se daría cuenta de lo que estaba usando (traducción, una perfecta venganza infantil que se le ocurrió por la forma en la que lo menospreciaba Harry).
Cuando acabaron de pagar todo, haciendo que el dueño bailara de felicidad por la enorme suma de dinero que habían gastado, Lily y los merodeadores se dirigieron a un parque donde mucha gente se encontraba sentada comiendo o platicando y casi terminaron comprando todo el carrito de perros calientes sentándose después en una banca.
— Este día ha sido divertido—dijo James que ya iba en el quinto perrito, sus amigos asintieron—no sabía que un día muggle fuera tan divertido—otra vez sus amigos lo apoyaron.
— Yo no sabía que los muggles hicieran música tan sublime—aportó Sirius, Lily se carcajeo.
— Vaya Black y yo que pensé que no conocías palabras tan tecnicas—el aludido arrugó el entrecejo y después suspiró.
— A veces pienso que me tomas como un retardado con mentalidad de niño de cinco años pelirroja—ella sonrió.
— Yo diría que de un año, pero si te quieres engañar está bien Black—el muchacho bufó.
—No te entiendo Cornamenta ¿Cómo te pudiste enamorar de alguien que sin importarle los sentimientos juzga a las personas?—James sonrió.
— Supongo que el amor es ciego compañero—la muchacha bufó y estaba por decir algo, cuando la voz masculina que se escuchaba algo alejada de ellos, llamo su atención.
— Acérquese, vamos acérquense que está a punto de comenzar el mejor show de magia de la historia! ¡No pierdan tiempo que ya comenzara el show que no deben subestimar, yo el gran mago Santini los deleitare demostrándoles que la magia no sólo existe en los cuentos!...
— ¡Un mago nos va a delatar!—susurró/gritó Sirius dándose la vuelta y ganándose carcajadas por parte de Lily que cargaba a Harry y Remus, Sirius arrugó el ceño.
— Yo no le veo la gracia—Remus le puso la mano en el hombro en señal de entendimiento.
— Ningún mago nos delatara Sirius, ese tal Santini solo pretenderá hacer magia, pero lo que el hace, no son más que trucos bien organizados, los muggles solo juegan a hacer magia—James, Sirius y Peter se observaron confundidos y Lily suspiró.
— No harán levitar nada, ni cambiaran su forma a la de un animal… a lo mucho y sacaran un conejo del sombrero—terminó divertida.
— Yo quiero ver que tan creíbles son esos trucos—dijo James parándose seguido por Sirius y Peter.
— ¿Vienen Lily, Harry o Lunático?—cuestionó Peter emocionado y los dos negaron, Harry no les prestó atención, ya que se encontraba medio dormido.
Pronto los tres adolescentes se alejaron emocionados para ver esa tal magia que eran posibles de hacer los muggles algo intrigados y recelosos y Remus y Lily terminaron solos platicando sobre la tarea de transformaciones en la cual la chica tenia algunas dudas mientras Harry se mecía en los brazos de su madre casi totalmente dormido. Lily observó a su hijo y pasándole la mano por la frente, tocó la cicatriz del pequeño con su delgado dedo.
— ¿Cómo crees que se habrá hecho la cicatriz Remus?—dijo la muchacha y el licántropo se quedó pensando un momento.
— No lo sé Lily, probablemente fue culpa de Sirius o James en dado caso—la muchacha trato de sonreír obligándose en creen en la tonta excusa, ella ya había intentado todo por desaparecerla pero ninguno de los hechizos que ella conocía o que le había dicho Poppy servían y eso era malo; Black y James podrían seguir diciendo que la cicatriz se le veía "cool" y que le daba un toque rebelde, pero hasta ella sabía que las heridas que no se podían curar, eran heridas hechas por magia oscura, pero de solo imaginar a Harry en una situación de peligro, sentía ganas de vomitar y sintiendo la opresión en su pecho alejó esos pensamientos, quedándose callado por unos minutos tratando de sentirse mejor con él calor que el cuerpo de Harry le proporcionaba, él bebé estaba a su lado y estaría bien.
La calma se sentía en todo alrededor y los dos adolescentes incluso se sintieron muy pronto relajados platicando y escuchando a lo lejos el show de Santini, Lily observó que los pájaros empezaban a volar hacia las copas de los árboles.
— Creo que sería mejor que nos fuéramos ya Remus—el muchacho observó al cielo que empezaba a tener un color rojizo y asintió de acuerdo.
— Sólo hay que esperar a que lleguen estos idiotas y nos vamos—ella sonrió y asintió observando el cielo y la paz que se cernía a su alrededor y que no duro mucho ya que no pasaron ni cinco minutos cuando unos espantados adolescentes corrían hacia ellos. Lily y Remus los observaron dudosos y cuando los tres merodeadores se acercaron lo suficiente, James grito protegiendo a Lily y a Harry.
— ¡mortifago!—dijo en un grito y Remus y Lily palidecieron.
— ¿aquí? Pero ¿cómo? ¿Dónde lo vieron?—cueestionó Remus algo espantado poniéndose en guardia.
— ¡El falso mago es un mortifago!—Lily y Remus los observaron suspicaces.
— ¿a qué se refieren?—dijo ella haciendo a un lado a James y tratando de mecer a Harry que con todo el alboroto se había despertado.
— ¡No hay tiempo! Tenemos que buscar un lugar seguro—Dijo Peter chillando.
— Pues no nos movemos hasta que nos digan que pasó—dijo Lily y Sirius suspiró.
— Estábamos viendo el falso show de magia y de repente el mago dijo que sacaría un conejo de su sombrero y pidió un voluntario, entonces Cornamenta, Colagusano y yo nos acercamos y él, me dio el sombrero después él… bueno él dijo la maldición asesina y nosotros simplemente corrimos—terminó perdiendo un poco el color, pero con una posición firme.
— ¿Qué dijo exactamente?—preguntó Remus. James pareció pensarlo y después se removió incómodo y bajo la voz.
— él dijo que después de decir las siguientes palabras sacaría el conejo, entonces dijo "avada Kevara patas de cabra" no entend…-pero se vio cortado por las estruendosas risas de Remus y de Lily.
— ¿Se habrán vuelto locos? Tal vez la presión de que haya un mortifago les haya causado algún trastorno—dijo Sirius observándolos preocupados y por cerca de diez minutos no se podían escuchar nada más que las risas de sus dos amigos.
— ¿Pelirroja, lunático? ¿Están bien?—preguntó James y cuando Remus trato de contestarle se ahogó en su propia risa.
— Creo que deberíamos irles apartando un lugar en San Mungo—opinó Peter y Sirius y James asintieron totalmente de acuerdo. Paso otro buen rato hasta que Remus y Lily se medió controlaran.
— Ustedes sí que son estúpidos—dijo Lily, para después volverse a romper el risas los tres merodeadores la observaron enojados.
— Creo que son ustedes los que no entienden la gravedad de la situación—dijo James y Remus soltó otra carcajada.
— Es que ustedes están más perdidos y confundidos que nada—dijo con voz algo ronca—lo que ustedes escucharon no fue la maldición asesina, Santini no dijo "avada kevara" sino "abada cadabra" una palabra mágica muggle que no es más peligrosa que el propio aguamenti—terminó en risas y los tres adolescentes se observaron confundidos entendiendo las palabras de Remus para después caer al suelo de risa.
"*"*"**"*"**"*"**"**"*"
Para cuando llegaron de nuevo al bar de Tom, ya faltaban poco menos de media hora para las siete y con las bolsas reducidas se dirigieron hacia la chimenea cortados de repente por James que alegando que aún le faltaba algo por comprar corrió al callejón Diagon para llegar después de 20 minutos con una tonta sonrisa en la cara pero sin decir nada más ganándose la mirada sospechosa de Lily. Pronto cada uno fue diciendo "dirección de Albus Dumbledore" y perdiéndose en las llamas verdes de los polvos Floo.
*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!**!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*!*
Bueno, por fin he acabado otro capítulo.
Pero bueno ¿Qué les pareció el capítulo? Yo en lo personal me divertí escribiendo sobre Santini el mortifago jeje, no sé de donde se me ocurren tantas tonterías. Les tengo una sorpresa! Como me han alegrado tanto con sus reviews y recomendaciones, A todos reviews que reciba les mandare un pequeño adelanto del siguiente capítulo que se llamara: ¿A que es una copia exacta de James, señora Potter? La visita a la casa de los señores Potter.
Contesto Reviews:
Dunadharel: ¡Hola! Muchas gracias por comentar, ¡me hace feliz saber que la declaración de James haya sido perfecta! Ya comente en tu historia, sabes que me gusta mucho. ¿Ves que si actualice pronto?
Annabella Prinx: jaja ¿en serio te caíste de la silla por la risa? ¡Aunque no lo creas, me alegra! Los merodeadores si que saben hacer desatinar a lo pobre Poppy… Yo tambien amo a James! ¿Quién no quisiera que alguien te amara de la manera con la que él amaba a Lily? Espero que esto capítulo también te haya gustado… gracias por comentar! Cuídate…
Man xitlahcuilocan: oh… ¿En serio? ¡Como me alegra saber que Megaupluad vive! Me da gusto que el capítulo te haya gustado… espero que este, (que es un poco más tonto) también te haya gustado o al menos te haya hecho reír… Cuídate!
Cla. aw. HPTFMA: Hola! Gracias por comentar… la verdad es que James si exagero, pero creo que Poppy estuvo peor, ya que ni se dio cuenta de el engaño. ¡Que bueno que te haya hecho reír! ¿Qué te ha parecido este capitulo?
Shagy Sirius: Me alegra que el capítulo te haya gustado! Si… entendiste lo que quiero lograr con James y Lily, que no se vea que el amor surgió de un día para otro, porque así no es como sucede en la vida real. Como vez, actualice antes de que llegara SOPA! Jaja. Cuídate.
Satorichiva: Sip! Maldita ley esta, yo también deseo que no la aprueben! Gracias por tus recomendaciones! Leí hace poco, las crónicas vampíricas así que con gusto leeré los demás. Sip! Lo que yo buscara era que se viera como evoluciona el amor de James y Lily. Uf, te asseguro que no les ira mal.
noe-aster: Hola a ti también! Ya vez que no he tardado tanto en actualizar? Que bueno que te gusten las interacciones de los personajes! Muy bien, gracias por tus recomendaciones! También soy una empedernida por la literatura antigua… en realidad soy creyente, pero suelo cuestionarme todo y tener mis propias maneras de ver la religión (Mi abue casi me manda al psicólogo por eso jaja). En realidad me considero una lectora muy polifacética así que leo de todo tipo… ¿Qué me puedes decir del libro, el mono desnudo de Morrris? Me lo dejaron leer en la clase de biología… si tienes más libros interesantes sobre religión o filosofía seria un gusto que me recomendaras… Jaja! También entiendo eso de emocionarse cuando se trata de los libros, también es mi hobbie favorito! Cuídate.
Jess soup: Gracias! Me alegra que te haya gustado el capítulo, con todo y la depresión de los merodeadores… pobrecitos! :( Entnces tu primito a de ser toda una pequeña monada! Aww que lindos son los bebés. ¿Qué te pareció este capitulo? Esta medio tonto, pero divertido ¿No? Oh! Gracias por las recomendaciones de los libros… Tenemos gustos en comun1 he leído bastante de Paulo Coelho (aunque a casi nadie de mis maestros les gusta) Veronika decide morir, definitivamente fue el libro que más me gusto… aunque no lo creas me sentí bien identificada… casi terminan mandándome al psicólogo, pero bueno. Gracias por tu ayuda! Si aun tienes más recomendaciones, no dudes en escribírmelas porfa. Cuídate!
alniV]: Hola! Sip, en el capitulo anterior me adentre más en la historia de James y Lily… me alegra que te haya gustado! Jeje, Harry no sabe hablar mucho, pero bien que pudo llamar a su padre "Loco". Espero que este capitulo no te haya decepcionado y también te haya gustado… cuídate!
Loquin: No debería darte la razón… pero te la daré. Si! Poppy medio se merecía lo que le paso, la mujer si que arruino un momento perfecto. Hay, yo también odio esta disque ley, aunque leí que hay muchos votos en contra, tal vez no se aplique. Espero que este capitulo tambien te haya gustado! Cuídate mucho.
