HEHE... HOLA XD ACTUALIZO DIARIO COMO YA SABEN, ASÍ QUE QUIERO QUE VEAN ESTE CAP... HE VISTO QUE MUCHOS AMBIENTAN SONIC EN LA ESCUELA, YA SEA SECUNDARIA O PREPA... POR LO QUE SE ME OCURRIÓ LO SIGUIENTE. LEAN Y DEJEN COMENTARIO :) Y DE ANTEMANO GRACIAS A LOS QUE LES AGRADAN MIS CREACIONES Y ME DEJAN TANTO REVIEW POSITIVO QUE ME ENCUENTRO C: ME ALEGRA SABER QUE NO SOY TAN MALA XD CONTINUAMOS:
-No, no, no, no, no, no y no –contestó Amy tras escuchar a Pavlova –no iré a una maldita escuela.
-No es una decisión que quieras tomar, Amy –explicaba su jefe –no puedes andar por aquí siendo que ya la educación es obligatoria, al menos, a nivel bachillerato.
-No me importa –replicó la peli rosa mientras lo veía a los ojos con sus esmeraldas fulminantes –no iré… no me puede obligar.
-No es que quieras… ¡Debes hacerlo! –volvió a insistir, pero apenas se iba dando cuenta de lo terca que ella podía ser –después de que Chris me dijo que habías abandonado los estudios, me preocupé –era verdad, pues no quería que sus dos empleados, a los que más estimaba, no tuvieran otro medio para poder soportar la vida que ahora iban a llevar. Las reformas nuevas de la presidencia empezaron a hacer notar sus consecuencias, creando desempleos y aumentando los precios de tan sólo la canasta básica; los profesores de escuela ya no podían mantenerse en el puesto por más tiempo gracias a las pruebas estandarizadas, por lo que no tenían las mismas oportunidades que los residentes de la capital en aprobarlos y los energéticos subían más y más de precio; sin mencionar que, si pensaban progresar por su cuenta, ahora tendrían muchas más trabas para ello, porque se les iba a ir la mitad de sus salarios o tal vez más… darles una educación en ese momento era lo que añoraba para que sus mejores empleados pudieran progresar. Decidió meterlos al mismo instituto que a Chris, para que no se sintieran muy solos –la situación aquí es pésima… y desde ese momento en el que ese presidente tan estúpido tomó el poder… no pensé que nada vaya a mejorar.
-No –contestó tajante, no porque fuera una floja que no quisiera estudiar o porque quisiera dormir más tiempo, sino porque no quería estar sentada en un aula de clases todo el día para escuchar a un señor decir todo aquello que ella ya sabía gracias a los libros de la tierra que había estado leyendo. Ella no se limitaba a la ficción, leía todo lo que era capaz de encontrar, habiéndose cultivado más de lo que esperaba. Lo mismo pasó con Sonic, él ya estaba especializado en todo lo que la biblioteca le pudiera ofrecer, especialmente en las letras, las que le empezaron a llamar más la atención que los números. Salió de la bodega, lo había escuchado todo.
-¿Qué quieres, Sonic? –preguntó con el ceño ligeramente frustrado, no podía razonar con Amy cuando ella entraba en una crisis de terquedad.
-Tiene razón ella –dijo extrañando a Pavlova -¿para qué ir? Nosotros no vivimos aquí.
-Gracias –dijo la chica con la voz seca, pero Pavlova no los escuchó. No podía creer que estuvieran juntos ahora, apoyándose en esa situación.
-¿Tienen papeles? ¿Algún registro que diga que cursaron algo?
-En realidad… no fuimos a la escuela –confesó Sonic sin poner interés en el tema. Sacó un libro, de aquellos que no estaban envueltos en celofán y empezó a leer despreocupadamente. Amy le imitó y tomó "el principito", riendo de vez en cuando con las incoherencias de los adultos a los que el principito de la historia llama "extraños", notando que el mundo que Amy conoció, tanto en Mobius como en la tierra, en realidad, no es tan diferente.
-Es cierto –añadió ella sin prestarle atención a otra cosa que no fuera la conversación del principito con el zorro –mis padres me abandonaron cuando bebé y he andado de vaga por el mundo –dijo sin inmutarse, pero ya a esa edad era algo que pudiera parecer muy lejano. Pavlova alzó una ceja y, con la mirada, le preguntó a Sonic su historia. Entendió la indirecta y entró a la bodega para seguir envolviendo a gusto… no era algo de lo que le gustara hablar. Sus hermanos habían viajado para ver si tenían algo de suerte con alguna disquera que los promocionara, pero sus padres… Nunca supo qué fue de ellos. Tal vez los abandonaron como a Amy, tal vez murieron en algún desastre natural como el parto, tal vez incluso les ocurrió algo parecido a alguna historia que alguna vez leyó en la librería, pero no sabía decirlo… no hablaba del tema, no porque no le interesara, sino porque lo desconocía del todo. La única que sabía era Sonia, pero se fue con Manic cuando Sonic cumplió los trece años. Desde entonces, anduvo solo hasta que conoció a Tails, quien era víctima de acoso y abuso hasta que lo defendió… el resto es historia.
-Seguiré envolviendo –avisó mientras tomaba el celofán y cerraba la puerta. Habían tocado fibras de su ser. Entonces deseó ser Amy, quien ya conocía su pasado y trataba de superarlo.
-¿Qué le pasa a éste? –preguntó Pavlova mientras volteaba a ver a la puerta blanca, ahora cerrada.
-No es su culpa –empezó a aclarar Amy –es sólo que el tema en sí le parece muy conflictivo… lo superará.
Aseguró Amy, quien volvió a leer "El principito" el cual la hubo dejado fascinada con las lecciones de vida que aparentemente parecían más aptas para niños de primaria que para adultos de su edad. Pavlova abrió la puerta y entró, ella sabía que no tenía que preguntar hacia dónde se dirigía, puesto que su oficina estaba al fondo. Salió con un teléfono y comenzó a hacer algunas llamadas.
-Sí… el caso es ese… ¿qué podemos hacer? –se detuvo por varios minutos y asintió lentamente mientras veía a la entrada de la librería –entiendo –respondió al final, Amy no le prestó atención –bien, gracias por su atención, haré que tramiten el CENEVAL pronto.
Amy se alarmó con esta frase… conocía el examen CENEVAL, sabía que era para acreditar en caso de no haber ido a clases y… pretendía Pavlova que ella y Amy lo hicieran –está hecho, mañana los registraré y empezarán a estudiar para acreditar al menos hasta la preparatoria –Amy lo fulminó con los ojos y se alejó de él. Sonic salió y escuchó atónito, por lo que ella se dirigió a él y con la vista le preguntó qué había pasado.
-No lo sé –dijo mientras veía a Pavlova con indignación –pero no creo que pueda hacer esto.
-No… ya lo hice –respondió con una sonrisa triunfante y un guiño –así que agarren los libros de matemáticas, porque ese examen a veces es complicado.
Amy no se inmutó ante su respuesta, sólo retiró su mirada y volvió la vista al mostrador. Tomó otro libro detrás de ella, preparado estratégicamente para que fuera un libro de cálculo integral. Ella lo vio con detenimiento y lo empezó a ojear "esto es muy fácil" dijo para sí mientras respondía los ejercicios "si de esto se trata ese examen, creo que ya lo tengo en la bolsa" dijo ella, quien miraba detenidamente hacia el exterior, pero Sonic la veía contestar rápidamente… él no entendía cómo es que ella comprendía tantos números y letras juntos. Derivadas, integrales, exponente "e"… eso no era lo suyo, pero empezó a aprender lo básico de álgebra para poder acabar con ese aquelarre. Pavlova no se iba a rendir hasta que ellos aceptaran hacer la prueba.
Llegó la noche y entonces Sonic se veía distraído. Todos los miraban de forma extraña, no por la compañía de Amy… a pesar de que muchos la seguían mirando de manera morbosa, desde que la chica aparecía abrazada por el peli azul, había descendido su acoso visual. Entonces Sonic empezó a ver a las estrellas y a recordar los días que vivió con Sonia y Manic, pues los extrañaba mucho desde que lo dejaron… "pareciera que fue hace tanto…" pensaba mientras seguía mirando al cielo, sin fijarse por donde caminaba. Todos seguían viéndolos, el color de sus cabelleras llamaba la atención de forma notable, Sonic estaba harto de eso, de que los vieran como si fueran bichos raros en un lugar en el que ellos también podían vivir sin hacerse tantas complicaciones, también odiaba la burocracia que se efectuaba… necesitar papeles para comprobar que existía no le agradaba, le bastaba con saber que respiraba, con saber lo que sentía por esa chica, con saber que podía quemarse cuando el sol lo tocaba, pero al parecer, necesitaba de una hoja que comprobara que él había nacido. "Este sitio es tan duro" murmulló para sí, Amy volteó a verle.
-No te preocupes –le dijo mientras la seguía abrazando.
-Es por la pregunta de Pavlova, ¿verdad? –sugirió astuta. Sonic hizo una mueca y desvió la mirada –lo siento.
-No es tu culpa –respondió, pero ya no quería hablar de eso… le mataba en el fondo nunca haber podido saber absolutamente nada –pero no es eso.
-¿Entonces en qué piensas? –preguntó mientras seguían caminando. Ella a un lado de él, cercana a la pared.
-Tal vez…
-Tal vez ¿qué? –preguntó nuevamente, con más paciencia de la que hubiera esperado en ella.
-Tal vez… debemos ingresar a esa escuela –Amy se detuvo en seco y se paró en frente de él. Empezó a balbucear ininteligiblemente y muy rápido.
-¿EstásLoco? ¿EnQuéCarambasEstásPensando?EsMalaIdeaNoPodemosEntrarAUnaEscuelaAsíNadaMásTenemosQueEvitarQueNosDescubranYAdemásOdioEstarEncerradaEnUnAulaDe4x4… -decía mientras recuperaba la respiración. Sonic quedó atónito y muy pasmado por la reacción de su amiga –mi respuesta es NO.
-Amy… -dijo mientras la tomaba por la cintura. A pesar de estar hipnotizado por ella, sabía también cómo hacerla ceder de vez en cuando –lo digo por eso… mira cómo nos ven todos –susurró a sus oídos, fingiendo darle un beso. Volteó y vio por el rabillo del ojo ligeramente, notando miradas extrañadas de todos, tal vez el color de sus cabellos… o los rumores ya habían corrido. No sabía qué había ocurrido, pero de alguna forma u otra, la ciudad entera, la que era muy chica, ya los tenía ubicados –no quiero que nos pase absolutamente nada malo –dijo mientras empezaba él a caer en su propia trampa y a besarle la cara –mucho menos a ti -Amy sonrosó con el comentario. A pesar de que ellos ya habían aclarado sus sentimientos mutuos, seguía sin poder acostumbrarse, eso no significaba que no le gustara, sino que le era extraño y muy tierno… un momento que no quería olvidar –por más que te niegues, tenemos que hacerlo… además, las esmeraldas están regadas por toda esta ciudad y hay que empezar a buscar. Y siendo sinceros, no hemos visto en todas partes.
Amy empezó a pensarlo por ese lado… ¿qué mejor camuflaje que el de una joven estudiante para pasar desapercibida? Y todavía mejor: una estudiante que tiene un trabajo de medio tiempo podría ser la fachada perfecta, mostrarse ocupada, de vez en cuando fingir que le agradaba alguien además de Sonic, Pavlova y Chris (quien ya había dejado de dar molestias). Se quedó de pie, empezando a considerarlo como una alternativa… además, tenía razón el peli azul, no habían explorado todos los lugares para buscar las esmeraldas, pero por el otro lado, sentía que las labores escolares les iban a quitar tiempo de búsqueda. Amy movía la cabeza de vez en cuando intentando analizar los pros y contras.
-Bien… haremos ese examen para camuflarnos entre los demás –accedió no del todo convencida –pero si algo sale mal, juro que te ma… -un beso la interrumpió mientras le abrazaban la cintura. Ella correspondió mientras pensaba bien sus palabras… jamás le haría nada a ese chico, ese chico tan especial para ella como ningún otro lo hubo sido antes.
-Te ves más bonita cuando no me juras la muerte –dijo con una risa tonta. Amy se le quedó mirando, sentía cómo iba cediendo poco a poco por el enamoramiento y también escuchaba el latir de su propio corazón acelerarse… sin duda, en ese mundo, sus sentimientos eran más intensos.
-No te la juraría jamás… -dijo con la cara toda roja mientras le volvía a dar otro beso, otro aún más fuerte que el anterior… otro que denotaba un deseo increíblemente fuerte por estar con él, a pesar de que supiera que no necesitaba tener un contacto como ese todo el tiempo para entablar una relación agradable y sumamente placentera –te quiero, te quiero te quiero…
Sonic se la llevó cargando al departamento mientras veían a Chris hacer su tarea. El muchacho ya había aprendido a sobrellevar la situación con los empleados de su tío, quienes se divertían mucho cuando estaban juntos, como si de verdad hubieran nacido para encontrarse y nunca separarse.
Tails seguía buscando las formas, junto con Eggman, para abrir el portal de nuevo… el viaje que hicieron Sonic y Amy y sumado al de Shadow ya eran los dos. Se llevaron más de medio día intentando definir qué había pasado. Cream estaba asustada, la ráfaga de viento de Shadow la sintió demasiado cerca, incluso creyó que le iba a golpear a tal velocidad. Le vio aquel día sentado entre los arbustos. De hecho ya lo había visto varias veces, pero nunca se animaba a entablar conversación con él, si acaso platicaba con Sonic, pero para advertirle sobre ciertas cuestiones cuyo control fuera absolutamente requerido, entonces se desaparecía para no dejarse volver a ver. Después de la destrucción de la base de Eggman, él se dejó avistar muy pocas ocasiones, de hecho, ya sabía que la coneja lo veía, sabía que lo tenía en la mira, mas no creyó nunca que fuera a hablar, por lo que decidió dejar las cosas así.
-¡Maldito Shadow! –gritó Knuckles aún con la rabia… -si antes había oportunidad, ahora n la hay…
-Relájate, Knucky –empezó a decir la murciélago ahora exasperada –es Shadow, confío en que algo hará bien –aquel comentario le desagradó al equidna… ¿por qué siempre salía en defensa del erizo rojizo?
-A mí me interesa un comino que haga lo que tú dices que hace, Rouge, pero lo que quiero es que deje de hacer las cosas por sí mismo.
-Querer eso es exactamente igual a pedir que algún día Sonic pele a Amy –dijo Rouge con tono jocoso y sin dejar de emitir una risita cínica y de bajo volumen. El comentario no le agradó a Cream y Tails lo consideró muy fuera de lugar, dadas las circunstancias –bueno… el punto es que ese erizo es necio, fuerte y decidido… estará perfecto para que lo golpeés cuando vuelva.
Knuckles empezó a gruñir mientras Eggman seguía calibrando la máquina, viendo cualquier alternativa para poder volver a activar el portal, pero no encontraba nada… los códigos encriptados ahora eran más complejos. Deseaba tener un poco más de ayuda, esperaba que el zorro se le acercara, pero no lo hizo. Eggman siguió reprogramando las computadoras hasta que las pantallas empezaron a titilar, mostrando un letrero de "emergencia" en mayúsculas y un fuerte rojo.
-¿Qué pasó? –preguntó el zorro alarmado.
-Tu cacharro ha servido ni para el arranque, Tails –insultó, pero al zorro fue lo que menos le importó –tendremos que iniciar de cero…
-¿Qué? –preguntó consternado mientras buscaba cualquier forma de arreglarlo. Incluso conectó los cables a la esmeralda maestra, buscando algo de energía eléctrica… pero fue igualmente inútil… sólo podían esperar a que el portal se arreglara por sí solo.
-Bueno… creo que ya he hecho mucho aquí –informaba Eggman –pero ya extraño mi casa y a mi cama ortopédica, así que los veré en la próxima vez que quieran frustrar mis planes –dijo mientras hacía el ademán de despedida con la mano –adiós…
La murciélago no podía dejar de discutir con Knuckles, quien ya se había enfadado por la forma en la que se había expresado ella de Shadow… "sería mejor que admitieras tus celos y acabáramos con todo esto" dijo "celoso, quisieras… ladrona de pacotilla" respondió el equidna, pero la pelea no parecía llegar a ningún lado hasta que la coneja la detuvo.
-¡Ya basta ustedes dos! –empezó a gritar –ustedes deberían aprender a convivir en paz.
-Yo lo hago, pero ésta siempre llega y me frustra.
-"Ésta" tiene un nombre, cariño…
¡Ya! –gritó la coneja nuevamente –esto no ayudará ni a Sonic ni a Amy…
Tenía razón. El equidna regresó la mirada al suelo y la murciélago cruzó los brazos, dándole la espalda "Shadow, espero que… estés bien" deseaba ella desde el fondo de su alma.
El moreno iba caminando por las calles mientras buscaba comprender a su alrededor lo que veía. La gente lo señalaba con el dedo a su cabello y empezaba a susurrar a sus espaldas. Los cotilleos se hacían notar y las personas se portaban poco educadas con él. ¿Cómo reaccionaba? Sólo les daba la espalda, y con una sonrisa indiferente seguía por su camino. No le interesaba lo que pensaran de él… de hecho, en ese mundo no le importaba absolutamente nada que no fueran las esmeraldas caos. Sus ropas lo hacían ver incluso más extraño… combinaba el negro con más negro, lo que la gente tomaba como un gesto aún más extraño. "Pero ella no es así" pensó de inmediato en la niña rubia que vio el día anterior, la misma niña rubia que tenía las facciones iguales a las de María… María… no podía salir de sus recuerdos, ni de su corazón. La única persona a la que estuvo seguro de amar y la perdió. Se vio reflejado en un cristal, un vidrio de una ventana y cuando se vio las facciones, lo rompió con un puñetazo y salió corriendo de ahí. "Ahora soy parte de los culpables que causaron tu muerte… ¡perdóname!" se dijo a sí mismo mientras corría en línea recta por las calles sin ver hacia donde iba. Corrió a su velocidad normal sin importarle llamar la atención…
Chocó con un cuerpo, un cuerpo humano que iba caminando en dirección opuesta a la de él y entonces, la velocidad de Shadow lo hizo empujarle hasta quedar casi en la contra esquina de la acera. Ninguno emitió sonido o movimiento quejumbroso. Él sólo se sacudió la cabeza y la sobó ligeramente. Frunció la mirada y sólo escuchó un "lo siento" muy tenue, digno de la voz de una mujer muy tímida.
-¿Qué lo sientes? –Dijo sin mirarla –deberías… -volteó a verle el rostro. Era la misma chica rubia del día anterior, pero ahora vestía una playera blanca ceñida y pantalones de pana del color del carbón. Lo veía con sus ojos azules, los que le traían al chico muchos recuerdos muy dolorosos. Llevaba el cabello atado en una cola de caballo alzada y esbozaba una sonrisa dulce y suave. Se le quedó mirando perplejamente… creyó haber muerto y entrar al mismo cielo, donde lo estaría esperando un ángel exactamente igual a ella, un ángel llamado María.
-¿Te ayudo? –preguntó con ternura mientras buscaba tomarle la mano para hacerlo parar, pero en cuanto hicieron contacto, algo dentro del erizo empezó a alarmarlo… así se sentía ella, así se veía su piel, así lo miraba, así le sonreía, así le ayudaba…
Ambos quedaron mirándose por varios minutos, sin emitir palabra alguna, sin decir frases innecesarias, sólo mirándose y esperando a que las respuestas a las preguntas que tenían formuladas se respondieran por sí solas. La rubia, con los ojos abiertos como platos, empezó a levantarlo, y en cuanto estuvo él de pie, notó que era mucho más alto que ella –perdón por hacerte caer… no te vi llegar corriendo.
-No… fue mi culpa –dijo Shadow mientras desviaba la mirada y se metía las manos a los bolsillos –no volverá a pasar, disculpa si te lastimé.
-Ayer no me respondiste –dijo ella de tajo. Shadow la miró sorprendido –dime ahora sí… ¿te conozco? ¿Te he visto an…?
-¡María! –gritaron unas chicas detrás de ella… ¿María? Shadow empezó a atar los cabos sueltos en su cabeza y entonces retrocedió, con el rostro sorprendido, un paso -¡María! ¿Estás bien? Vimos que caíste…
-Sí… estoy bien –respondió la chica mientras las veía a los ojos. Las tres eran amables y muy simpáticas, pero no eran sus amigas… ella no se daba el lujo de tener amistades –gracias, chicas.
-No… -respondió Shadow mientras buscaba alejarse –yo… creí que tú…
Se alejó corriendo de ella y entonces María quedó perpleja, con la mirada perdida en dirección a ese chico, un chico que sabía que conocía, que había visto alguna vez, que se le hacía tan familiar como la vida misma. Esos ojos carmesí, esa piel morena e incluso ese cabello con rayos rojizos que le salían de la raíz del cuero cabelludo… le era tan familiar, tan conocido y sobretodo… tan especial, que ni ella lo podía creer.
-Y dinos, querida –interrumpió una de las chicas sus pensamientos, la chica castaña -¿quién es ese chico?
-Sí –interrumpió emocionada la otra chica pelirroja – ¿Quién es? Es de verdad muy guapo.
-¡Anda! Cuéntanos el chisme –pidió la morena -¿de dónde lo conoces?
-No lo sé –respondió, pero ellas quedaron confundidas y atónitas ante la naturaleza de su respuesta –lo conozco… de eso estoy segura, pero algo dentro de mí me dice que… tal vez… él… -susurró tímidamente llamando la atención de sus compañeras.
-Estás re-loca, María –contestó la pelirroja con una risita saliéndosele de la boca –bueno, no importa ¿quieres venir a por una hamburguesa?
-No –respondió María, quien empezó a correr detrás del chico moreno.
-Lo imaginaba –contestó la castaña -¡si quieres buscarnos estaremos en…!
Pero María no la escuchó y, para ser sincera, no le importaba. En lo único en lo que pensaba era en aquel chico, en cómo se sobresaltó al enterarse que su nombre era María, como si la hubiera visto en alguna otra parte, como si estuvieran conectados de alguna manera que resultaba ser mágica o trascendental.
Llegó corriendo al mismo parque, pensando que lo volvería a ver ahí… estaba equivocada, el muchacho no se mostró por ningún lado, era él tan rápido que incluso se le vinieron los miedos encima. Lo buscó por todo el parque, tal vez de nuevo bajo ese árbol o cerca de algún enorme prado, en los columpios no estaba, porque era un área despejada y desde la que se podía ver cualquier ser que respirara.
-No… -se dijo a sí misma mientras sacaba algunas lágrimas por la derrota que había sentido al no poder encontrarlo, al no poder haber despejado aquellas dudas de su mente.
-Toma –dijo una voz sombría mientras le extendía una mano con un pañuelo en ella. María lo vio de frente… era él y desviaba sus ojos carmesí para no toparse con los zafiros de la chica.
-Gracias –le respondió limpiándose las lágrimas con el trozo de papel y mirando nuevamente a sus ojos –no me vas a responder ¿verdad?
-No –contestó tajante. Ella abrió los ojos como si hubiera atado las ideas perdidas de un algo ininteligible.
-No sé por qué… pero ya lo sabía –contestó con una sonrisa conformista –con permiso… -pidió mientras se levantaba lentamente y se alejaba del parque. Shadow no esperaba una conversación tan efusiva de su parte… no había dicho la chica gran cosa, pero las facciones, el nombre, las coincidencias, su piel, ojos y esa sonrisa tan tierna y jovial… incluso la voz era exactamente igual. No pudo resistir las ganas de ir tras ella, por lo que la persiguió hasta quedar justamente enfrente de su rostro -¿qué haces? –preguntó confundida y entonces sintió un abrazo muy fuerte del chico, un chico cuyo nombre no sabía, pero a quien conocía completamente… alguien frío, con un corazón difícil de ablandar y una actitud indiferente. Sus ojos angulados dejaron de tensarse y se cerraron de una forma tan relajada que incluso parecía perfecta.
Quedó estupefacta, pasmada, sorprendida… tanto que abrió los ojos de par en par mientras recibía ese apretón con mucha fuerza. Le dolía el pecho, pero lo toleraría mientras ese momento no acabara jamás. Subió sus brazos y tomó al chico por la espalda para apretarlo más a ella. Sus estelas azules brillaron por las lágrimas que amenazaban con salirse y entonces, recargó su cara en él.
-No te vayas… -le pidió al moreno, quien extrañamente comprendió la indirecta –no me dejes…
-Nunca… no como la última vez -fue su única respuesta y entonces se quedaron abrazados por varios minutos hasta que él deshizo el abrazo, le dio un beso en la frente y con su andar indiferente, metiendo las manos en los bolsillos, caminó a su lado y se desapareció en la ciudad. La chica se confundió ¿por qué le hizo esa petición si apenas lo conocía? Y aún peor ¿a qué se refería él con "última vez"? No quiso averiguarlo en ese momento… se sentía todavía mal por aquel momento… un momento que ella sabía que no se iba a volver a repetir.
Había pasado ya, desde entonces, una semana.
Sonic y Amy acreditaron ese examen y entonces Pavlova los inscribió en la misma escuela que a Chris, Amy "reinició" el último año de bachillerato junto con Sonic, quien había quedado con ella en el mismo grupo del mismo año. Las chicas no dejaban de mirar a Sonic, quien se sintió incomodado, tanto por eso como por las miradas indiscretas del resto de sus compañeros. Amy no supo cómo reaccionar nuevamente…
-Será un semestre largo –le susurra al azul, quien asiente positivamente mientras entra su profesor en turno.
¿LES GUSTA EL CONCEPTO? ¿QUÉ PASARÁ ENTRE SHADOW Y MARÍA? ¿POR QUÉ ELLA GARANTIZA QUE NUNCA VOLVERÁ A TENER ESA CLASE DE ENCUENTROS CON ÉL? ¿CÓMO LO LLEVARÁN SONIC Y AMY EN CLASES? ¿SERÁ BUENA IDEA HACERSE PASAR POR ESTUDIANTES O LOS DESCUBRIRÁN? Y... ¿QUÉ PASARÁ CON LAS DEMÁS ESMERALDAS CAOS? DESCÚBRANLO EN "CUERPO NUEVO, VIDA NUEVA" XD OK NO... DEJEN REVIEW SI ALGO LES GUSTÓ EN PARTICULAR
P.D: BIEN QUE NO SE NOTAN LAS CRÍTICAS AL GOBIERNO DE MI PAÍS XD NOS COBRAN HASTA POR TENER MASCOTA :( #FAIL
