Disclaimer: Los personajes de Twilight no me pertenecen. Son propiedad de Stephenie Meyer, pero este fanfic es originariamente mio.

N/A: ok....les doy el permiso..e incluso tienen todo el derecho de colgarme, pisarme, patearme, golpearme, fusilarme, ahogarme, puñetearme, y todo lo que termine en "arme"....xD..por no cumplir con mi promesa de actualizar rapido...y encima me demoro mas que antes....meses...meses..deje mi pobre fanfic abandonado...y a mis lectoras/os ( si es que hay)...sin capis....de verdad LO SIENTO...lo digo de todo corazon...pero como toda escritora tengo una buena razon para esta GRAN DEMORA..pero no les voi a hacer demorar mas..por mi excusa.....les contare abajo mi desgracia..=(

sin mas que decirles...lean....y espero que lo disfruten ....

Miel Amarga

" Quiero libertad, pero estoy limitado. Intenté alejarme de ti, pero soy un adicto"

Capitulo 7: Tensión

Llegamos al aula 203,entramos inmediatamente.

Un escalofrío pasó por mi cuerpo cuando vi a Edward sentado mirándome fijamente, luego pasó su vista por Alexander. Los dos se miraron, no se por que pero con odio. Si las miradas matasen los dos ya hubiesen muerto hace mucho.

En ese momento había tres cosas de las que estaba completamente segura:

- La primera, tenía un rencor hacia Edward y su familia por haberme abandonado, pero no podía quitar el hecho de que aún seguía sintiendo algo por Edward.

- La segunda, Alexander y sus hermanos eran diferentes a los demás y sabía que guardaban algo siniestro entre ellos.

- Y la tercera, no sabía exactamente la causa, pero Edward y Alexander se guardaban un profundo odio.

¿Acaso existía el odio a primera vista?....pues no lo sé.

·······································································································································································

········································································································································································

Nerviosa.....agitada.....angustiada......alterada.....intranquila....perturbada......frustrada...e.....inquieta.

Esas eran algunas de las emociones que sentia en esos momentos. La forma en que se observaban los dos, tan dura y friamente, me estaba chocando demasiado. ¿Pero que era lo que estaba pasando? Sus miradas contenian demasiado odio reprimido...nunca llegué a pensar que Edward podria alcanzar a odiar a alguien tan efusivamente, yo lo conocia y el no era asi...el no era rencoroso... a no se que lo que haya pasado o le hayan echo sea muy perverso y vil. Mientras que Alexander, a el lo acababa de conocer hace unos momentos en la cafeteria, la verdad es que no sabia mucho de el pero parecia una buena persona, y no creia equivocarme.

En todo caso...¿que le pudo haber echo Alexander a Edward para que terminen de esa manera?...¿o viceversa?, y si ese fuera el motivo..¿acaso no se acaban de conocer recien?....¿o es que ya se habian visto desde antes?,...tenia demasiadas dudas en mi cabeza,y dudas que no se iban a aclarar por el momento.

El ambiente estaba demasiado tenso, a pesar de estar asi solo unos segundos, comenzaba a creer que mi cabeza iba a estallar como una bomba de tiempo en cualquier momento.

Simplemente no aguanté más, Edward y Alexander seguían en su guerra de miradas y yo no tenia que estar ahi de espectadora si no lo quería. Además tenía muchos problemas y cosas en que pensar como para seguir pidiendo más.

Intentando ignorarlos lo más que pude, respiré hondo y saqué fuerzas. Me dirigí hacia el escritorio del profesor en silencio, dejando atras a Alexander.

- Buenos Días, ¿Cuál es su nombre?- inquirió el profesor

- Bella Swan- respondí inmediatamente

- Y yo soy Alexander Maxwell- mi cuerpo se estremeció sin razón al escuchar su voz cerca de mi y luego de unos segundos sentí como uno de sus brazos rodeaba mis hombros dando la sensación que éramos amigos de toda la vida.

Parecía ser que al fin los dos habían dado por finalizada la ilogica lucha que estaban llevando. Era realmente extraña la forma en que repentinamente el humor de Alexander había cambiado, hace unos momentos se mostraba frío y calculador dentro de una batalla de miradas que yo no lograba comprender y ahora estaba a mi lado exhibiendo una gran sonrisa al profesor.

- Bueno chicos- dijo tras dejar su lapicero a un lado y sacarse sus lentes- aquí tienen sus libros, vayan y tomen asiento.

Alexander se vio obligado a cambiar la postura que habia adoptado, para que busquemos facilmente nuestros sitios.

Miré alrededor mientras comenzaba a caminar buscando algún lugar, casi todas las carpetas estaban ocupadas, exeptuando dos al fondo. Rogué a Dios que no esten cerca a la carpeta de .... oh no!. Me detuve en seco.

¡DIOS!, por que nunca escuchas mis suplicas?!!!.

Creia que mi día iba a mejorar, pero definitivamente estaba equivocada, mi desgraciada suerte habia echo que los únicos sitios disponibles esten al lado de ...Edward. Lo único que me reconfortaba-aunque no del todo- era que las carpetas eran individuales y no en parejas como era en la otras aulas.

- Bella, ocurre algo?- oi preguntar a Alexander al notar que me detuve.

- mmm... no, esta todo bien..- comenze a caminar nuevamente muy nerviosa dirigiendome hacia mi sitio y no pude evadir la mirada profunda que Edward mantenía en mi.

Incómoda, me apresuré por llegar y me senté inmediatamente.

Genial, traté todo lo posible de no toparme con los Cullen durante todo el día, para que en la clase de Lengua y Literatura me tenga que sentar al costado del Cullen que menos quería ver: Edward. Mientras que a mi otro costado se encontraba Alexander.

- Bien, alumnos. Ahora que estamos todos, comenzaremos las clases.-el profesor empezó dando las pautas de su curso y despues empezó ha explicar el tema que correspondía al día. Todo el tiempo hice lo posible para atender la explicación, repito: hice lo posible, solo lo pude intentar ya que tener a dos personas que te miren de reojo a cada minuto no ayudaba demasiado. Asi que al darme cuenta que no valía la pena más seguir esforzándome en vano por escuchar la clase preferí dirigir mi mirada hacia el reloj y perderme en el. Todo sea, con tal de tratar de olvidar el pequeño detalle que estaba sentada al lado de la persona que aún más amaba en el mundo y que irónicamente tambien guardaba rencor.

Las manecillas del reloj se movían mas rápido de lo habitual, por lo menos algo tenía que tener a mi favor. Seguí concentrándome en contar los segundos, que más podía hacer? Solo esperaba salir viva de ahi.

- Bella..- su voz aterciopelada me llamó en un susurro lo suficiente para que solo yo lo lograra escuchar claramente. No podría confundir su voz con la de nadie mas. Edward me había llamado, y yo solo me limitaría a ignorarlo como lo habia estado haciendo durante todo este tiempo. Era lo mejor.

- Bella...- volvio a repetir, mientras que cambiaba de posicion para acercarse más a mi, lo que provocó que su dulce aroma me embriagara como solia hacerlo antes. Me mantuve estática.

- Escúchame...-cogió suavemente mi brazo lo que hizo que una descarga electrica recorriera por mi cuerpo.

- Yo no tengo nada que escuchar- contesté lo más friamente posible y me safé de su agarre. Todo el tiempo no me atrevia a mirarle a los ojos, porque si lo hacía sabía muy bien que terminaría perdida en ellos.

- Bella, porfavor..

- Acaso no has entendido que ella no quiere hablar contigo?- eso si me sorprendió. Alexander había oido todo y ahora estaba saliendo en mi defensa.

- Esto es algo que no te incumbe-respondió Edward de forma amenazadora.

- Pues claro que me incumbe, si Bella es mi amiga-me empezé a tensar mas de lo que estaba, todo se iba por un mal lugar.

- A ver, que pasa allá atrás?- Nunca en mi vida estuve agradecida por que un profesor nos llamara la atención, pero siempre había una primera vez. Si no hubiera pasado, no estaría segura que riendas tomaría la discusión que se habia estado formando.

- Nada profesor, disculpe- dijo Edward.

- Entonces, Sr. Cullen como se supone que ha estado atendiendo la clase, digame que figura literaria se muestra en el primer ejercicio.

- Pleonasmo- respondió seguro de si mismo. El profesor miro el ejercicio un momento y luego enfocó su vista en Edward.

- La próxima procure estar un poco más atento.-eso fue lo único que le dijo, al parecer la respuesta que había dado era la correcta, característico de el. Una leve sonrisa se dibujo en mi rostro.

- Veamos ahora si la Srta. Swan corre la misma suerte, a ver respóndame el segundo ejercicio- la leve sonrisa que había en mi rostro desapareció instantáneamente y quede paralizada por el pánico. ¿qué es lo que iba a responder si no había prestado atencion a su clase y me la pase todo el rato mirando el reloj?..ay no..estaba en aprietos. No podía creerlo, el primer dia de clases y ya tendría mi primer 05.

-Ehh...- como he de suponerse, no sabia que contestar.

- Hiperbatón-susurró Edward de una forma casi inaudible para los demás.

- Bella, es hiperbatón.- esta vez fue Alexander quien me sopló.

- Y bien cual es su respuesta?, creo que fue suficiente tiempo para pensar- me apuró el profesor

- Es Hiperbatón- respondí aun dudosa.- el profesor me observó inquisitivo durante unos segundos.

- Parece que se ha salvado por poco, espero que atienda la clase como debe ser.

- Sí, profesor- contesté

- A ver, ahora pasemos con el Sr. Maxwell...-no pudo continuar ya que fue interrumpido por el timbre que daba por finalizada la clase.

- Supongo que será para la proxima vez. Los veo mañana y pueden retirarse.- me levanté casi frenética de mi silla y salí apresurosa del aula, no quería cruzar palabras con nadie más durante un buen rato. Y habría logrado mi cometido de no ser por que Edward se las ingenió para taparme la salida.

- Bella, es necesario que hable contigo...

- Creo que ya te dije que no hay nada de que hablar-le contesté de manera hostil aunque sabía que en el fondo de mi corazón, no me agradaba nada hablarle de esa forma, pero ya era suficiente.

- Es por tu bien, por favor- pude notar una gran tristeza en sus ojos cuando lo observé. Sentía que todo esto le dolía, al igual que a mi.

- Edward, ya no sigas- la mascara fría que intentaba mostrar ante el y sus hermanos se estaba desavaneciendo y si no me iba de ahí en ese mismo instante podría ser que todas mis emociones que estaban guardadas salgan a flote.

- Otra vez, estas molestando a Bella?- oi la voz de Alexander proveniente de mi espalda.

- Creí haberte dicho que esto no te incumbe, Maxwell- la vista de Edward se dirigió hacia atras mío.

- Y yo creí haberte dicho que Bella es mi amiga y que me importa lo que pase con ella,Cullen-respondió igual de amenazadora.

- ¡Tu no sabes nada de ella!- Edward alzó un poco su voz pero aún asi sonaba calmado y frío.

- Y acaso tu si?- Alexander no se quedó callado. Todo esto ya estaba llegando a mis límites, si es que ya no lo había echo. No pude más.

- ¡¡¡¡Es suficiente!!! ¡¡¡Dejen de discutir!!! -las lagrimas salieron liberadas de mis ojos.- Alexander, tu no sabes nada de mi, no sabes por lo que estoy pasando....y...- dirigí mi vista hacia Edward- acaso no te das cuenta que todo esto me duele?. De haber sabido que todo esto iba a suceder juro que no se me habría ocurrido venir aquí, por nada del mundo.- no aguanté más y salí llorando de ahi.

Me sentía frustrada e impotente, no sabía como iba a sobrevivir todo el año si el primer día había sido un martirio. Lo único que hice fue correr, correr y correr hacia mi habitación que ahora se convertiría en el lugar de mis penas. El lugar de mi sufrimiento.

············································································································································································

·············································································································································································

La ducha de una hora que había tomado realmente me tranquilizó y me ayudo a aclarar mi mente despues de el momento de frustracion que habia atravesado.

Lo habia meditado todo cuidadosamente bajo las gotas de agua, medité cada palabra que salio de mi boca, cada palabra que pronuncié, y me pareció que fui un poco dura con Alexander. El solo intentaba apoyarme, pero en si, la verdad era que el no tenia ni idea de cómo yo me sentia en esos momentos. Aún así tendría que disculparme con el al siguiente día, no fui nada cortez y tendria que enmendarlo.

Y con respecto a... Edward. Todavía seguiría manteniendo el mismo plan que antes: ignorarlo, a el y a su familia todo el tiempo posible.

Lo que ocurrió hace unas horas, fue algo incontrolable, algo que no pude evitar. Los sentimientos estaban reprimidos hace ya varios meses, para ser mas especificos hace 10 meses, y simplemente lo que ocurrió en la clase de Lengua y Literatura, fue la gota que colmó el vaso. Sencillamente estallé.

Pero lo que si puedo evitar, es que eso se vuelva a repetir, es mas no iba a volver a ocurrir. De eso estaba segura. Había flaqueado, había mostrado mi rostro debil a Edward, lo que menos quería que ocurriese sucedió. Una vez, y no habría una segunda.

Salí de la ducha con una toalla cubriendo mi cuerpo y me dispuse a acercarme al armario para sacar un atuendo. Me vestí tranquila, no tenía apuro y luego dirigí mi vista hacia el reloj. Este marcaba las 5:00 de la tarde. Fue un alivio que "eso" ocurriera justo al término de las clases del dia. De no haber sido así, ¿cual vendría a ser mi excusa por la faltar a una clase?

No me imagino explicándole a un profesor mi complicada vida, es mas tampoco lo haría. En todo caso diría que me sentía mal y que me tuve que retirar a mi habitación. Pero ese no era el caso.

Mire por un momento alrededor de mi habitación, mi vista se centro en la mininevera que tenia, caminé hacia ella y la abrí. Estaba algo vacía, por no decir que estaba completamente vacía. Tendré que salir a comprar algo para llenarla, siempre era bueno tener un extra de comida, sólo por si acaso.

Tambien aprovecharía para relajarme y darme un respiro, aparte de comprar algunas cosas más que necesitaba. No habían dejado tareas ni trabajos el primer dia de clases, asi que se tenía que aprovechar para algo productivo el tiempo libre que obtenía.

Cogí mi pequeño bolso y salí de la habitación.

···········································································································································································

···········································································································································································

- Mamá, Papá. Los quiero mucho-decía con ternura un niño de aproximadamente 6 años. Hace un buen rato que los habia estado observando. Era un tipico modelo de familia: padre, madre e hijo. Al parecer eran muy unidos y lo principal de todo:se notaba claramente que eran felices. Estos se encontraban en la banca de al frente de donde yo estaba sentada, en medio de la plaza.

- Nosotros tambien mi amor-respondió su madre dándole una sonrisa cálida.

- ¿Quieres comer una manzana acaramelada?- pregunto entusiasmado el padre al niño.

-Siiiii!!!!!!!!-contestó con la misma efusividad mientras se paraban y se alejaban poco a poco de mi vista.

Suspiré cansinamente, me había quedado observando a esa familia desde que me había sentado en la banquita después de haber tenido que recorrer toda la plaza buscando las cosas que me hacían falta. Desde un comienzo ese niño tomó toda mi atención.

Era muy tierno y tenía un aspecto angelical, siempre regalaba una sonrisa a todas las personas que pasaran por ahí. Sus padres lo cuidaban mucho y se notaba a leguas que lo querían. Era un niño muy afortunado.

Imagenes repentinas de mi infancia salieron de mi subconciente, cuando gozaba de mis primeros años. Solía jugar con mis muñequitas, salir al parque con mis padres. Todo esto-claro está-que era antes de la separacion de mis progenitores. Luego, mi vida cambió un poco, pero todavía podía sentir el calor familiar. Lo único que podía decir es que no me quejaba de mi vida.

¿Cómo podía imaginarme que después de unos años, mi vida se complicaría demasiado?

¿Vampiros? ¿Licantropos?. Definitivamente, si me hubieran comentado algo acerca de ellos hace tres o dos años, no lo habría creído. Pero mirenme, ahora trato de arreglar problemas "vampíricos"

El niño de la plaza, lo vuelvo a repetir, es muy afortunado pero aunque odio decir esto, la fortuna- la felicidad algún día tiene que acabarse. Llega repentinamente, y de la misma forma en que llega, se va.

Lo digo, porque sé muy bien como funciona esto, lo sé muy bien y no es nada agradable.

Una vez más vi cómo la alegre familia pasaba por mi lado, solo que ahora cada uno de sus integrantes llevaban una mazana acaramelada alrededor de sus dedos.

- Mi vida ya está anocheciendo, ya es hora de que volvamos- observó la madre del niño. Sin más que decir o de refutar, el niño accedió sin ningún tipo de berrinche.

-Pero mañana podemos volver, verdad?- preguntó el niño.

- Claro que sí- contestó ahora su padre.- Ahora vámonos que ya está anocheciendo, y tú- señaló divertidamente a su hijo- tienes que dormir.

Una vez más sus padres mostraron preocupación hacia el y....oh no!.. pero cómo me pude haber olvidado?

Oh rayos! Reené debe estar con ataques de histeria. Se suponía que debía llamarla apenas llegue a Alaska, osea ayer. No puede ser.

Me levanté casi frenética del banquito y me dirigí a una cabina telefónica. Eran estos, los momentos en que odiaba que mi celular haya estirado la pata. Pero la verdad es que nunca me llevaba bien con la tecnología, regalo hereditario de parte de mi madre.

Saqué mi monedero rápidamente y deposité las monedas en la pequeña ranura del teléfono. Marqué el número del celular de mi madre y esperé.

-¿Alo?- escuché al otro lado de la línea telefónica

- ¿Mamá?- respondí

- Bella?.. ay hija, por que no me has llamado hasta ahora?...crei que te había pasado algo-dijo preocupada

- Lo siento mamá , es solo que se me hizo imposible llamarte, ya sabes todo el papeleo...la matrícula-era obvio que esa no era la verdadera razón por la que se me había olvidado llamarle, y eso lo sabía muy bien.

- Está bien, hija. Lo importante es que llamaste, tarde o temprano pero lo hiciste.-respondió Reené- y ya llamaste a tu padre?

- No, aún no. Pero ahora lo hago.-dije.

- ¿y Cómo está todo?- inquirió

- ehh....todo esta muy bien, no te preocupes-"si claro, todo está perfectamente bien" comenté para mis adentros.

- Has echo nuevos amigos?- preguntó curiosa

- Mamá, recién es mi primer día, no esperas a que conozca a toda la universidad en un solo día verdad?

- Si, creo que estas en razón.

- Bueno, mamá...esto ..me tengo que ir, ya se está poniendo un poco tarde aquí- la verdad es que esa no era la razón para cortar, sino que la conversación se estaba poniendo un poco inquietante.

- Está bien, hija..prométeme que me vas a volver a llamar.

- Claro, mamá.

- Bueno, adiós hija...cuidate mucho-se despidió

- Si mamá, adiós. Saluda a Phill de parte mía.-dije

- Ok, adiós- colgué el teléfono.

Después de hablar con Reené, hablé rápidamente con Charlie, con él no hubo ningún problema, solo preguntó lo necesario y listo. Eso era algo que me gustaba de mi padre.

Al terminar, me volví a dirigir a la misma banquita donde me habia sentado momentos antes, sin más que hacer cerré mis ojos para poder sentir la brisa del aire rozar mi rostro.

Al instante, sentí que alguien se sentaba a mi lado. Abrí mis ojos y me fijé qué persona era.

- Alexander?- dije incrédula

- Hola, no quise asustarte. Lo siento, solo pasaba por aquí cuando te vi.-se disculpó inmediatamente.

- No, no me asustaste, es solo que no imaginé encontrarme contigo aquí- respondí

- Si quieres...me puedo ir..-dijo parándose del asiento

- No!, quiero decirte algo- este era el momento perfecto para disculparme con el por lo sucedido en la clase de Lengua y Literatura.

Alexander pareció meditarlo por unos segundos y accedió a mi petición. Volvió a tomar asiento junto a mi.

-Bueno, lo que te quiero pedir son disculpas por lo que pasó- no era necesario entrar en detalles, sabía perfectamente que el sabía a qué me refería.- creo que fui algo descortez contigo, no debí de haberte hablado así, es que...-Alexander me cortó velozmente. No pude continuar.

- No tienes que disculparte Bella, es normal que hayas reaccionado asi, no te sientas culpable-me consoló

- De todas maneras, estaría mas tranquila si aceptas mis disculpas-dije

- Si eso te hace feliz, acepto tu disculpas-me regaló una sonrisa, casi tan deslumbrante como el de ..Edward.

- Gracias-solo me limité a responder eso.

- Aunque talvez podría entender mejor tus acciones si me comentaras que sucedió con Cullen-dijo curioso

- Bueno...esto..-no estaba segura de contarle mi triste vida a un chico que recién había conocido, yo no solía ser esa clase de personas que se abrían totalmente y le narraban toda su vida a un desconocido. Pero....Alexander no era un desconocido verdad?...digo, conozco a casi toda su familia y creo que Christine, su hermana, me considera su nueva mejor amiga.

- Si no quieres decirmelo, no lo tienes que hacer-la voz de Alexander me hizo volver a la realidad.

- No, si quiero decírtelo-no se como salieron esas palabras de mi boca, pero ya lo había dicho y no podía dar marcha atrás.- esto..bueno..lo que pasa es que - no sabía como comenzar, suspiré hondo y continué- Bueno, tu sabes que yo vengo de Forks, ahi vivía con mi padre,mmmm... pues yo conocí ahí a Edward y a su familia-al pronunciar su nombre sentí claramente un dolor pulzante en el pecho- los dos nos enamoramos..y..-todo esto era muy duro para mi, no era facil contarle mi depresiva vida a alguien.

- De verdad no tienes que contarmelo si no te sientes a gusto-volvió a recalcar, parecía que se había percatado de mis nervios.

- Bueno, la cosa es que Edward me dejó después, por algo que a mi parecer no tenía demasiado peso. Me abandonó, el y toda su familia, y eso es algo que no se los voy a perdonar- lo dije rápidamente, ignorando lo que Alexander había dicho al último.

Al fin se lo conté, y no iba a entrar en demasiados detalles como que los Cullen eran un clan de vampiros.

- Ahora te puedo comprender un poco más- contestó Alexander- y pues creo que estás en tu derecho de actuar de esa manera. Es común que sientas ese tipo de rencor hacia una persona que te dejó.

No sabía exactamente que debía responder. Comenzé a sentirme algo apenada.

- Bella, no te sientas mal. Te prometo que yo te voy a ayudar a superarlo, te voy a apoyar en todo lo que necesites, siempre cuenta conmigo y... tambien si quieres en mis hermanos-me guiñó un ojo divertido.

-Gracias- fue lo único que pude articular

- No, más bien gracias a ti, por confiar en mi, sé que no nos conocemos mucho y seguro ha de haber sido duro para ti contarme lo que sucedió, pero aun asi lo hicistes. Gracias-de inmediato se paro del asiento .

- Que te parece si para compensartelo, vamos a comer algo..yo invito-anunció entusiasmado mientras que me tendía su mano.

- Esta bien-respondí y tomé su mano. Un pequeño escalofrío recorrió mi brazo pero no le hice caso. No creo que sea mala idea, asi que no perdia nada. Alexander parecía buen chico y me agradaba cada vez más.

Así pues, nos dirigimos a un restaurante. Ordené mi menú, y me extrañó el hecho que Alexander no ordene nada para el, este solo me respondió que ya había comido en su casa y si tragaba un pedazo más de comida explotaría. No rondé más en el asunto, no tenía ganas de hacerlo.

Durante la cena, Alexander me contó cómo era su familia, me habló acerca de sus hermanos, de sus padres, de todos. No pude descartar el hecho de que sentí que la familia de Alexander se asemejaba en algo a los Cullen.

Después de que Alexander me termine de contar los interminables líos en que sus hermanos y el se habían metido, decidimos que ya era hora de irnos. Me fijé la hora en mi reloj de muñequera. Eran las 9:00 pm....increíble. ¡Qué rapido se había pasado el tiempo¡

- Bueno, de verdad, gracias por todo Alexander. Lo pasé muy bien-le agradecí

- Me alegra que no te hayas aburrido

- Nunca me podría aburrir contigo a mi lado, eres demasiado divertido-exclamé

- Al fin alguien que lo reconoce-me regaló una sonrisa

- Bueno, adiós-me despedí

- Adiós, nos vemos mañana, duerme bien.- me dio un beso amistoso en la mejilla.

Sin más, como Alexander me había acompañado hasta la puerta de la universidad, sin descartar el hecho de que me ayudó a cargar las cosas que había comprado,me adentré a mi nuevo hogar. Mi universidad. !Qué raro sonaba eso¡

Después de todo el día no había sido del todo malo, logré conocer un poco más a Alexander y estoy segura que será un gran amigo.

Llegué a mi habitación, saqué la llave de mi bolso y abri la puerta. Inmediatamente prendi la luz y dejé mis cosas sobre mi cama.

Al instante mi vista se centró en una sola cosa que estaba repentinamente encima de la cama: mi casaca

Y es que no solo era mi casaca, sino que era la casaca que habia dejado ayer en el restaurante italiano trás la discusión que había tenido con Edward y Alice. Lo había dado por perdida.

Eso solo significaba una cosa: que en mi ausencia alguien había entrado a mi habitación y había dejado mi casaca encima de mi cama.

Inconsciente aún , tomé la casaca entre mis manos, cuando me di cuenta que bajo de ella había una nota con las letras bien contorneadas y marcadas.

Esa letra, la había visto miles de veces, era imposible equivocarse.

"Lo siento"

No decía más, sólo eso, una única frase.

Una frase que significaba muchas cosas.

···············································································································································································

················································································································································································

Terminé al fin!!!!, bueno de verdad como les decía arriba ... LO SIENTOOOOOOOOOOOOOO PERDONENMEEEEEE..... pero no sabia que el cambio de un colegio normal a otro pre universitario iba a ser demasiado drastico....de verdad no me dan tiempo ni de respirar...tareas , examenes trabajos, y mas exmaenes...ahhhh..es demasaido estresante....pero ya como que me estoy acostumbrano mas al metodo...asi que ya se esta haciendo un pco mas facil....por eso regresé....de verdad en serio...espero que me perdonen....claro si se acuerdan de mi...=(

de seguro ya se habran olvidado de este fic...=(

weno..espero actualizar pronto...y demorarme demasiado..talve el viernes de la proxima semana...

creo que no pierdo naaa con ¿REVIEWS??????????? =(

NOS LEEMOS PRONTO..GRACIAS...^^