hubo quien me pregunto cuantos gatos tiene sebastian, la verdad no se pero aquí esta la imagen donde se ven los gatitos en su armario. (quite todos los espacios para poder ver ): sheyconyamo . tumblr post / / exceso de humo - nekos - nekos - everyhere - 3
SOLO UN DATO POR SI ACASO, ESTA INFORMACIÓN LA SAQUE DE LAS BIOGRAFÍAS DE LOS PERSONAJES, SON DATOS PROPORCIONADOS POR YANA TOBOSO.
LAS ESTATURAS LAS TRANSFORME A CENTÍMETROS.
GRELL SUTCLIFF: 1.70
RONALD KNOX: 1.75
WILLIAM T. SPEARS: 1.80
SEBASTIAN MICHAELIS: 1.82
CLAUDE FAUSTUS: 1.84
William, estaba encerrado en su oficina, cualquiera diría que ahora que Grell desapareció el seria feliz, ya nadie iba y lo interrumpía a la hora del trabajo, tampoco había nadie que lo manoseara frente a todos, quien le robara besos y le diera obsequios. "NADIE", la paz por la que tanto rogaba ahora lo atormentaba.
Ese maldito de Michaelis, hace más de una semana que lo fue a ver y aun no le daba razón de Grell, "¿que era lo que pasaba?", el gerente estaba impaciente, Grell no estaba muerto pues su nombre no había aparecido en las listas de las muertes programadas, así que "¿que pasaba?".
William le pondría fin a su tortura, iría a ver al conde y a su sirviente, quería respuestas, pero no iría solo.
-Ronald Knox, tienes una misión, iremos al reino de los vivos a la mansión del conde Phantomhive.
-¿Eh?, bueno señor... es que la verdad no he terminado mi papeleo aun y...
-Iremos por Sutcliff.-William dijo después de un suspiro algo molesto.
-¿Que?, Sutcliff senpai, ¿sabe donde esta Sutcliff senpai?....- al joven le brillaron los ojos, extrañaba a su jefe y la verdad las misiones en equipo eran mejor, quien diría que su afeminado y más pequeño jefe seria mucho más fuerte que el.
-... Bueno sensei, ya sabe, las horas extra y el papeleo y las chicas.- el rubio se rascaba la parte trasera de la cabeza mientras hablaba, quería parecer simpático para ablandar el corazón de su jefe.
mmmfff.- William suspiro de fastidio, ya sabia lo que eso significaba.
-Esta bien Knox, no tendrás horas extra y mañana puedes entregar tu informe ahora vayámonos..-Los shinigamis emprendieron su excursión al mundo humano pero al llegar lo que vieron no fue una agradable sorpresa.
Grell estaba en el jardín con Finny, Sebastian le dio permiso de salir, siempre y cuando no causara problemas, Grell estaba muy feliz pues recordó el día en que podo los arboles como cráneos el no podía contener la risa y armo un alboroto con los otros sirvientes, claro es que no les había revelado su identidad, pero era tan divertido ver como Sebastian los golpeaba.
Sebastian salio por Grell ya que su amo se quejo del ruidoso segador.
-Grell, debe volver adentro, esta haciendo mucho ruido y molesta a mi bocchan.
-Pero Sebas-chan, adentro es tan aburrido, me quieres tener encerrada como a tus pobres gatos.- Grell hizo un puchero y se abrazo al mayordomo mientras hablaba.
-Grell san.-Sebastian trato de hablar nuevamente pero Grell lo interrumpió lo abrazo por el cuello y le dio un apasionado beso Sebastian no pudo hacer nada más, Grell tenia razón, lo quería pero solo lo podía mantener encerrado. Después de que Sebastian correspondiera al beso tomo de la mano a Grell y se dirigieron a la mansión, pero en ese momento un gran poste le pego en la cabeza a Grell y una podadora cayo del cielo justo encima de Sebastian.
-Aaaaah! Sebas-chan!
-Grell Sutcliff, parece que estas bien, solo te has estado escondiendo para no cumplir tus obligaciones.- William le dio otro golpe a Grell.
-Sutcliff senpai, como es posible que todo este tiempo estuviera con el demonio.- Ronald cuestiono a su jefe.
-Espera Ronald, fui secuestrada por otro demonio pero mi amado Sebas-chan me rescato, pensé que morirá.- Grell hizo un ademan de dramatismo mientras trato de explicar el secuestro para defender a su amante del infierno y se abrazo nuevamente al demonio, Sebastian también lo retuvo en sus brazos.
-Grell Sutcliff, ya que te encuentras bien es hora de irnos, tienes mucho papeleo extra y horas extraordinarias.- William tomo del cabello al pelirrojo y lo jalo para alejarlo del demonio pero sin éxito.
-Pero ¿quien diablos te crees tu para tratarme así?.- Grell empujo a William y se aferro mas al mayordomo.
-Ronald, ¿quien es este idiota?, ¿acaso es nuevo?, no sabe ¿quien soy yo?.-Grell cuestiono a su subordinado en un tono muy molesto, esto sorprendió a todos incluso a Sebastian.
-Pero senpai, es William, nuestro jefe, ¿no sabes quien es?
-Solo se que es un idiota...
-...¿y a que vinieron Ronald?
-A llevarte a casa Sutcliff.- William trato de tomar nuevamente a su pelirrojo fugitivo, estaba molesto pero muy desconcertado.
-No, Sebas-chan , por favor no dejes que... - Grell trato de alcanzar a su demonio pero William ya lo tenia en el suelo.
-¿Que le hiciste a Grell maldita alimaña.
-No te acerques a mi hombre.- Grell pateo a su jefe lejos de Michaelis.
-Pero senpai, ¿que le pasa?.- Ronald ayudo a levantarse a su sensei, no podía creer lo que veía.
-No se a que han venido, pero yo quiero estar con Sebas-chan.- el pelirrojo ayudo a ponerse de pie al demonio y lo volvió a besar.
En ese momento William corrió hacia la mansión y entro, se dirigió exactamente a la oficina de Ciel.
Pronto el joven conde se sintió como una madre arreglando los pleitos de sus hijos malcriados que se pelean por un juguete viejo. En su oficina yacían su mayordomo y los tres segadores, dos de ellos exigiendo la devolución del pelirrojo, era ridículo.
-Sebastian, entrégales a ese shinigami rojo, no quiero más discusiones ridículas en mi casa...
-...Es una orden.
-Yes... My Lord!- Ante esto el mayordomo no pudo hacer nada, tuvo que obedecer sin respingar.
Ni a Sebastian ni a Grell les agrado la noticia, Sebastian tenia un amante que lo adoraba y aplaudía todas sus acciones y Grell estaba mimado y atendido por el demonio de sus sueños, no tenia que trabajar aunque extrañaba descuartizar gente prefería a su demonio, pero esa era una relación imposible, por el contrato Sebastian no podría dedicarse de lleno a Grell, Ciel se molestaba mucho y la verdad ya había trabajado tanto esa alma que no podía dejarla ir solo por sexo. Grell estaba llorando abrazado al demonio, mientras este preparaba una maleta pequeña con las cosas de Grell. Pronto Sebastian entrego a su amante rojo a los brazos de los otros shinigamis molestos.
Grell de dio un ultimo beso a Sebastian y tomo la mano de Ronald para emprender su regreso a su reino. Todo el camino fue en silencio, uno muy incomodo, el pelirrojo estaba muy molesto, William no entendía lo que pasaba, había ido con la intención de abrazar al pelirrojo, besarlo y saber como estaba, para cuidarlo el mismo y compensar el echo de haberlo dejado solo, pero en el momento en que vio a Grell besando al demonio todos esos sentimientos se transformaron en ira, y más en tristeza al ver que Grell no lo recordaba, ¿porque?, ¿que le hizo el demonio?, ¿una mala jugada del destino?, Ronald estaba algo espantado por la ira de sus dos jefes, quería platicar con su rojo senpai y que le contara sus historias de romance y tragedia pero nada de eso paso, lo más cercano fue el echo de que Grell iba aferrado a su brazo, muy fuerte mientras caminaban.
Una vez en el reino shinigami, todo se puso más incomodo, William tenia que llenar un informe sobre la desaparición y rescate de su subordinado, para esto debía interrogar a Grell, pero este no confiaba en el.
-Sutcliff, vamos a mi oficina, tenemos que llenar un informe respecto a lo sucedido.- William siguió avanzando mientras hablaba pero se dio cuenta de que el pelirrojo no lo seguía, Grell estaba aferrado al brazo de Ronald mirándolo con ojos suplicantes.
¿Porque Grell hacia eso?, ¿solo no sabia quien era William o no recordaba nada tampoco?
-Senpai, esta bien, el es William, es nuestro jefe...
-...Sensei creo que sera mejor que yo llene el informe con Sutcliff senpai, no creo que el valla a hablar con usted.- Dijo el joven rubio algo apenado, quería ayudar a sus jefes pero también tenia curiosidad por el extraño comportamiento de Grell.
Ronald y Grell se dirigieron a la oficina del pelirrojo, al parecer Grell si sabia que eran shinigamis, a lo que se dedicaban y donde estaban sus cosas ubicadas. Después de una hora encerrados Ronald salio con el informe detallado del secuestro, eso también lo recordaba Grell, entonces "¿porque no recordaba a su jefe?".
Cuando se fue Ronald Grell salio de su oficina, quería irse a su casa, en el pasillo se encontró con Eric.
-Sutcliff, al fin regresaste de tu luna de miel jajajaja.- el rubio mayor se burlo del pelirrojo, pero era una costumbre entre ellos.
-Oh Eric, te extrañe tanto, creí que no te volvería a ver y a escuchar tus idioteces.- Grell se abrazo del rubio sorprendiéndolo mucho y no solo a el, William y Ronald observaban la escena.
-Sutcliff, te quiero en mi oficina ahora.- William estaba más que furioso, las muestras físicas de afecto en la oficina están prohibidas y más si estas eran del pelirrojo hacia otros empleados.
-¿Quien demonios es ese tipo?.- Grell le susurro a Eric, esto sorprendió al rubio.
-Bueno dulzuras, el deber me llama.- Grell siguió a William a su oficina y una vez en ella se encerraron.
-A ¿que estas jugando Sutcliff?.- el moreno aun no tomaba asiento cuando ya interrogaba al pelirrojo.
-Bueno señor, no se a lo que se refiere, pero es de muy mala educación no presentarse, parece que usted sabe mi nombre pero no me muestra el debido respeto.- la parca roja dijo mientras se acomodaba en el gran sillón de la oficina sin ser invitado.
-Deja de jugar Grell, me estas cansando.- El gerente tomo a Grell por los hombros y lo sacudió con fuerza.
-Deja de tratarme como si nos conociéramos, no se quien rayos eres y suéltame que me haces daño.- Grell se levanto del sofá para alejarse de su desconocido jefe.
-Grell, por favor, ¿de verdad no sabes quien soy?.- William tomo el rostro del pelirrojo entre sus manos mientras le ofrecía una mirada suplicante.
-No señor, no se quien es, si fuera tan amable de explicarme.- Grell retiro las manos de Will de su rostro y salio de la oficina dejando a un destrozado William.
