Hapiness
Capítulo 7
-¡Pero qué guapa que te has puesto! -Rebecca alagó a su amiga al verla como se había vestido, nunca la había visto tan arreglada.
Riza había optado por arreglarse un poco más, ya que nunca salía de noche, por lo que había aprovechado para poder esmerarse y verse guapa, no con su típico uniforme militar.
La rubia llevaba un vestido negro con un escote cruzado, el vestido se ceñía hasta un poco más abajo del pecho, después de ahí salía la falda de vuelo. A juego se había puesto unas sandalias con tacón (aunque no excesivamente altos). Para finalizar se había maquillado y remarcado con negro los ojos y se había soltado el pelo.
-Tú también estas muy guapa.
Rebecca había optado por una camisa blanca con un buen escote y una falda ajustada y por supuesto unos buenos tacones bien altos.
-Bueno te voy a presentar -Rebecca cogió de la mano a su amiga y la llevo hasta donde esperaban dos hombres, ambos muy altos y apuestos -Este es Eric, él es ginecólogo. Él susodicho saludo a Riza. Era bastante alto, llevaba un traje de chaqueta marrón, a juego del color de sus ojos -Rebecca se acerco al oído de su amiga, para que solo lo escuchara ella -y espero que esta noche me haga un reconocimiento personal, tu ya me entiendes juas juas juas -Riza se sonrojó hasta las orejas por el comentario de su amiga -y él es Daisuke es dermatólogo.
El hombre se acercó hasta Riza y le cogió la mano para acto seguido besarla. Las mejillas de la rubia ardían. Este hombre se veía mucho más apuesto que Eric (o por lo menos a sus ojos) llevaba un traje de chaqueta negro, bastante elegante, tenía el cabello moreno y más largo de lo que normalmente lo llevaban los hombres y unos ojos verdes rasgados que harían suspirar a cualquiera que los mirara un poco más de dos segundos.
-Tu amiga, no nos mentía cuando nos dijo que eras una belleza –Daisuke alago a la rubia. Riza no sabía cómo actuar, nunca había tenido una cita con hombres que no conocía y muchísimo menos le había dicho tales cosas. La rubia miró a su amiga pidiéndole ayuda.
-Bueno será mejor que entremos -Rebecca robó a Riza de las manos de Daisuke -¡No me digas que no está buenísimo!
-¡Rebeca quiero matarte!
-jajaja ¿A que no sabes lo que he hecho? -Riza tembló de pies a cabeza -"sin querer" se me ha escapado decirle a Mustang lo interesadísimo que estaba Daisuke en ti desde que te vio en el hospital y también se me escapó el nombre del bar donde íbamos a estar esta noche. Es decir que estoy segura de que va a aparecer por aquí
-No, creo que venga.
-Te aseguro de que vendrá.
Los cuatro entraron al bar y se sentaron en una mesa, pidieron unas bebidas y comenzaron a hablar de cosas triviales, para ir conociéndose.
Rebecca se fue a la pista de baile con Eric dejando a solas a Riza y Daisuke. Ambos conversaban y conversaban sin cansarse. Daisuke era un hombre bastante interesante, muy simpático y atento. Riza pensaba que ya podría parecerse un poco a Daisuke cierto alquimista de fuego. El cual y tal y como ella pensaba no iba a aparecer por allí solamente porque Rebecca le había dicho que un hombre estaba interesado en ella, esa atención no sería la propia de su coronel.
A lo lejos en la barra un hombre miraba fijamente a Riza y a Daisuke. El hombre misterioso pareciera que quisiera matar con la mirada al hombre de ojos verdes cada vez que intentaba acercarse demasiado a Riza o cogerle de la mano.
-Ese tío no me gusta.
-Roy ¿estás celoso?
-ouch -Roy le dio un capón a Havoc.
-Idiota. Solo hemos venido a pasar una noche de hombres. Silencio que viene el doctorcito. Todos disimularon al ver que Daisuke se acercaba a la barra.
-Buenas Daisuke ¿cómo te está yendo la noche? -el barman saludó al médico.
-Bastante bien. Riza es un encanto, sincera, muy dulce ¡quiero que sea la madre de mis hijos!
-Jajaja pues si que te ha gustado.
-Si, pero, es bastante complicada, no me deja acercarme mucho más de lo permitido. Si bebiera algo que no fuera licor sin alcohol me ayudaría.
-Bueno pues te echo una bebida con alcohol para que se anime, pero sin que ella se entere.
-no, prefiero esperar, ella me gusta de verdad.
-Vaya parece que te estás enamorando -el barman entrego las bebidas al moreno.
-Si, ha sido como un flechazo -el moreno sonrió y cogió las bebidas para acto seguido irse de allí camino a la mesa donde lo esperaba Riza -ya he vuelto el moreno dejó sobre la mesa ambas bebidas -¿Dónde dejamos la conversación?
-En que me quede con el perrito que encontró mi compañero.
-¡Entonces tienes un perro!
-Si, aunque ha crecido, mucho. Casi me ocupa medio salón.
-tienes un gran corazón. No todo el mundo acogería a un perro solo para que no volviera a estar en la calle -Daisuke cogió de la mano a Riza aprovechando que la tenía agarrando su vaso -me está gustando mucho conocerte Riza.
Riza se volvió a sonrojar, las atenciones de Daisuke, le ponían nerviosa, aunque no por ello le desagradaban. Era bastante agradable tener a alguien que le tratara bien.
-Creo, que necesito ir al baño -Riza soltó a Daisuke y se levantó. No necesitaba ir al baño, pero si necesitaba apartarse de Daisuke por unos minutos.
Camino al baño la rubia pasó por el lado de la barra, al pasar por allí escuchó una voz bastante conocida para ella, por lo que dio la vuelta y volvió hacía la barra y se quedó mirando a un grupo de hombres de espaldas y que para ella eran bastante conocidos.
-¿Chicos? -los susodichos, se fueron dando la vuelta lentamente hasta encarar a la rubia -¿Qué hacéis aquí?
Los chicos iban a contestar, pero se quedaron en blanco, en toda la noche solo habían visto la espalda de Riza, pero ahora que la veían de frente, se habían quedado bastante sorprendidos, por el aspecto de la teniente.
-Estas -Mustang no podía apartar la mirada de su subordinada -estas...
-Impresionante -habló Fuery como si fuera la conciencia de los tres. Al final solo habían ido ellos porque Falman y Breda tenían una cita con sus parejas.
Riza volvió a sonrojarse, incluso llego a pensar en ir a su casa a cambiarse de ropa, no le gustaba que la miraran tanto. La rubia se fue al baño sin ni siquiera dirigirles la palabra a los demás.
-Quiero irme a mi casa -susurró la mujer una vez dentro del baño
-¿Riza? -Preguntó una voz de mujer. La rubia se volvió para encontrarse con Gracia. La rubia se abrazó de la mujer -¿qué te pasa?
-Demasiada atención hacia mi persona -la mujer la miró rara al no entender nada -¿Qué haces aquí Gracia?
-Salí con una amiga, porque me convenció y ahora me ha dejado aquí sola.
Cuando volvió del baño junto con Gracia, Riza se encontró con que todos sus compañeros estaban en la mesa con Rebecca.
Tras la incorporación en la mesa, volvieron las conversaciones. Daisuke seguía en su intento de hablar con Riza, pero Mustang se había colocado estratégicamente en medio de ambos y casi no dejaba a Daisuke hablar.
-¿Riza vendrías a bailar conmigo? -Daisuke aprovechó que comenzó a sonar una melodía lenta, para pedírselo a la rubia.
-No, primero voy yo -Sin dejarla siquiera a Riza reaccionar Mustang agarró a su teniente y se la llevo a bailar. Mustang pasó sus brazos por cintura de ella y comenzó a moverse al son de la música.
-¿A que ha venido esto?
-¿No puedo bailar contigo?
-Rebecca me dijo que se le había escapado el nombre del bar, pero no pensé que vendrías.
-Yo solo he venido a tomar algo con los chicos, nada más.
Riza suspiró derrotada, ese idiota nunca le diría la verdadera razón por la que se había presentado allí en la vida. La rubia solo se dejó llevar por la música y disfruto ese momento. Le gustaba mucho la sensación de estar tranquilamente abrazada de Roy, mientras él la llevaba al ritmo de la lenta música que sonaba.
-Estas muy guapa -Riza miró a Roy, pero este había desviado la mirada -Demasiado guapa, para venir solo porque tu amiga te obligó. Y ese tipejo Daisuke, no me gusta para nada.
-¿Roy? -Riza miró a su coronel fijamente -¿estás celoso? –pregunto curiosa, aunque ni ella misma se creería eso de él.
-¡Pero qué estupideces dices! -Roy fijó su mirada en la de Riza. Ella se dio cuenta enseguida que estaba enfadado. Solo por unos escasos segundos, le había gustado la idea de que estuviera aunque fuera un poco celoso, eso hubiera significado para ella que le importaba aunque solo fuera un poco.
-¿Te molesta que salga? –preguntó la rubia, necesitaba saber el verdadero porque había ido él al bar esa noche siguiéndola.
-No, es eso. Es solo que para venir obligada parece que te lo estas pasando bastante bien. Además parece que no te molesta para nada tener a Daisuke a tu lado.
-Es simpático, además solo estábamos hablando. No hago nada malo. Y sinceramente me lo estoy pasando muy bien.
-No sabía que te gustara salir de noche.
-Yo tampoco, pero como nadie antes me había invitado a salir de noche, no sabía cómo era, pero es agradable y no me mientas se que estas enfadado con migo por algo y no entiendo el porqué.
-No estoy enfadado, solo que no pensaba que fueras a salir de noche con dos hombres que ni siquiera conoces de nada, me parece una locura. Además sabiendo que Balzár te puede atacar en cualquier momento. Nunca pensé que fueras tan inconsciente.
Riza se soltó del agarré de Roy y se alejó de allí decepcionada. No quería seguir bailando con él. Nunca pensó que su Coronel podría llegar a ser tan ¿posesivo? O ¿egoísta? No sabía muy bien cuál era la verdadera razón por la cual le había dicho esas cosas, pero sabía que lo más importante se lo estaba guardando para él.
La rubia se sentó esta vez al lado de Daisuke y no dejo que Roy volviera a interrumpirles. Para sus compañeros y conocidos no les paso el mal ambiente que se había creado entre ellos después de que volvieran a la mesa.
-Otra amiga que me deja aquí sola -Gracia suspiró cansada -si ya sabía yo que esto iba a ser una mala idea.
-Jajaja, venga mujer, se debe salir un poco para divertirse de vez en cuando -Havoc estaba sentado al lado de Gracia.
-Con una hija a la que cuidar, ya tengo suficiente diversión. Oye tu conocerás a Riza mejor que yo ¿Riza está muy rara desde que ha vuelto verdad? Parece triste.
-No es que la conozca en exceso, pero si, parece que no está a gusto.
-Seguro que la culpa la tiene él -Gracia miró a Mustang, el cual miraba a Daisuke como si quisiera fulminarlo con la mirada.
-Esos dos llevan una muy extraña relación. Y la verdad ya son lo suficientemente mayores como para saber que quieren hacer. Por lo que ya que te han dejado sola tus amigas ¿Por qué no vienes a bailar conmigo?
-¿Ehn?... no, no, yo... no puedo
-¿Por qué?
-Pues... -Gracia sentía que si bailaba con otro hombre sería como engañar a su marido y no quería manchar la memoria de su marido de esa forma.
-Tranquila, solo quiero bailar como amigos, nada más -Havoc se dio cuenta de que era lo que se le estaba pasando por la cabeza a Gracia –no pierdes nada y será divertido, ya que soy pésimo a la hora de bailar –Havoc rió divertido, contagiando también a Gracia.
-Bueno -finalmente acepto. Ambos fueron a la pista de baile y comenzaron a bailar. Gracia ponía distancia entre ambos. No se sentía especialmente cómoda con eso. Sabía que su marido ya no iba a volver ni podría reprocharle nada, pero su pérdida aún le afectaba. Para ella él había sido el hombre de su vida y nadie podría borrarle de su corazón. Nadie podría sustituirle nunca.
En la mesa Mustang se iba impacientando bastante. Riza no paraba de hablar con Daisuke. Roy intentaba atraer su atención, pero la chica parecía no querer hacerle el menor caso.
-Voy a tomar algo a la barra -anunció Mustang alejándose de Riza y Daisuke, sentía que si seguía allí iba a acabar por abofetear a ese tipejo pomposo. Sabía de sobra que si volvía a escuchar decir a Daisuke una vez más lo hermosa, bella, dulce, (entre otros muchos más adjetivos), que era su teniente explotaría.
Mustang pidió una bebida y decidió quedarse en la barra. Parecía que esa noche había tenido una muy mala idea al ir allí ¿Por qué Riza no le hacía caso? ¿Por qué le había dejado solo a mitad del baile? Seguro que si hubiera sido Daisuke, no lo hubiera dejado a mitad del baile. El moreno se reprimió mentalmente por pensar en esas cosas. No había ningún hombre que pudiera competir con él. Y ni mucho menos ningún Daisuke de tres al cuarto iba a acercarse mucho a su teniente.
-Hola guapo ¿estás solo? -una mujer morena con un buen escote saludo al alquimista haciendo que este dejara de pensar en sus cosas.
-Ahora que tu estas aquí, ya no estoy solo -el moreno sonrió haciendo que la mujer se derritiera ante sus ojos.
Mientras en la mesa se encontraba Riza hablando con Daisuke y Rebecca con Eric. Fuery se sentía como un florero feo al que nadie le echa el menor caso. El chico estaba bastante molesto e incómodo por estar allí sin hacer nada. El chico miró a la pista de baile donde Havoc hablaba y bailaba con Gracia.
-Yo también quiero divertirme -pensó el chico -solo tengo que pedirle a una chica que baile conmigo -el chico miró alrededor y vio a varias chicas solas, pero le daba vergüenza hablar con una chica que no conocía de nada. Además ¿qué haría si lo rechazaba? No, determinante mente esa no era una buena idea.
-Riza te gustaría ir a bail... -Daisuke fue interrumpido de repente por Fuery, el cual se había levantado.
-¿Vi...vienes a bailar conmigo? -Fuery no sabía de dónde había sacado la fuerza, para hacer lo que acababa de hacer, pero lo había hecho y eso era lo que importaba. El chico sabía que no habría sido capaz de hacer eso si su coronel hubiera estado en la mesa. Sabía que algún tipo de relación había entre la teniente y su coronel. Pero iba a aprovechar ahora que él no estaba.
Riza miró a Daisuke, ya que se había dado cuenta de que Fuery le había interrumpido cuando él le iba a pedir salir a bailar. Aunque aceptó a Fuery, ya que no quería bailar con Daisuke y Fuery le había salvado de ello. Daisuke se estaba poniendo ya demasiado cariñoso. La verdad es que era un encanto y no había intentado otra cosa que no fuera conversar para conocerla, pero ella no se sentía a gusto con eso. Además de que estaba muy decepcionada con su coronel. Quería sentirse querida por él, pero este solo hacía que ella se sintiera útil solo a la hora de trabajar, que era para lo único para que la tenía en cuenta.
Fuery y Riza fueron a la pista de baile, cerca de donde estaban Havoc y gracia, ambas parejas se saludaron.
-Gracias por quitarme un rato del lado de Daisuke. Riza se agarró de Fuery, como antes lo había hecho con Mustang, aunque no se sentía igual de bien como si fuera él.
-De nada. Yo también necesitaba salir de esa mesa -Fuery posó sus manos en la cintura de Riza. Este tembló ligeramente y se sonrojó. Su compañera esa noche estaba realmente muy "sexy" fue la palabra que se le pasó por la cabeza.
-¿Y tú me vas a decir la verdad del porque habéis venido? -Riza miró fijamente a Fuery haciendo que este se sonrojará aún más.
-Bueno... -Fuery trago, no podía mirar a Riza fijamente sin ponerse nervioso, por lo que opto por bajar un poco la mirada, para dejar de mirar los ojos dorados de la rubia, pero esto fue peor para él, ya que al bajar la vista, sus ojos se encontraron con el escote de ella. El chico sintió como toda su sangre se concentraba en un lugar de su cuerpo bastante íntimo. Fuery volvió inmediatamente a mirar hacia arriba y comenzó a pensar en cosas anti eróticas (Breda sin camiseta, Falman en tanga de leopardo). Necesitaba relajarse antes de que Riza se diera cuenta de lo que realmente estaba pasando por la cabeza del chico. Y parece que eso dio resultado, haciendo que el moreno pudiera volver a pensar con claridad -bueno la versión oficial, es que hemos venido a un bar a tomar algo, porque somos amigos y hace mucho que no salimos juntos. Además de porque no teníamos nada que hacer -recalcó el "nada" al igual que lo había hecho su coronel.
-¡Jajaja! ¡Roy como eres! -la conversación fue cortada por la risa estridente de la chica que Mustang había conocido en la barra y que ahora bailaba con él muy animadamente.
Al escuchar el nombre de su coronel, todos miraron hacía donde venía la risa y se encontraron a Mustang bailando con una chica morena.
La mirada de Riza y Roy se encontraron. La rubia lo miraba entre triste y decepcionada, pero Roy al igual que había hecho con él antes en la mesa, la ignoró.
-Estoy un poco mareada, creo que voy a sentarme -Riza necesitaba alejarse de allí. Fuery amablemente agarró a Riza y la llevo a la mesa. Gracia fue tras ellos, ya que había visto todo lo que había ocurrido con Roy.
Havoc miró a Roy y negó con la cabeza en modo desaprobatorio, acto seguido volvió a la mesa con los demás.
-¿Te ocurre algo? -Daisuke se acercó a Riza al verla venir agarrada de Fuery.
-Nada, solo me he mareado un poco -Riza se sentó junto a Gracia.
-¿Estás bien Riza? -la mujer la miraba preocupada.
-Nada, si ya sé que las cosas siempre serán así, no sé de qué me sorprendo -Gracia abrazó a Riza para intentar reconfortarla.
-¿Qué hace el coronel Mustang besándose con esa tipa? -Rebecca llegó a la mesa. Gracia la miró con ganas de matarla, no hacía falta que viniera dando demasiada información.
-Bueno ya es muy tarde, creo que yo me voy a ir ya a casa - Riza se levantó dispuesta a marcharse, ya no podía aguantar ni un minuto más allí.
-Yo me voy contigo -Gracia se levantó junto con su amiga.
-Yo os puedo acom...
-Yo llevaré sanas y a salvo a ambas damiselas a sus casas -Havoc interrumpió a Daisuke, este le miró muy mal.
Todos se despidieron. Daisuke quedó en llamar a Riza para salir a dar una vuelta, esta vez a solas. Nunca en su vida le habían interrumpido tantas veces como esa noche.
-¿A qué esperamos aquí fuera? -preguntó Riza, ya que Havoc les había pedido que esperaran fuera del bar.
-Havoc ha dicho que Fuery venía con nosotros –respondió Gracia.
-pues tardan demasiado.
-Tranquila -Gracia abrazó a Riza de forma maternal. Gracia se había dado cuenta del gran corazón que tenía la rubia y le estaba cogiendo bastante cariño. La rubia se dejó abrazar, se sentía tan bien, Gracia hacía que se sintiera tranquila y la reconfortaba.
Del bar salieron Havoc y Fuery, pero estos y para desgracia de Riza no iban solos, tras ellos iban Mustang con su nueva amiguita.
Gracia miró mal a Mustang, Riza prefirió optar por ignorarlo. La rubia agarró fuertemente la mano de Gracia, como pidiéndole fuerzas para no derrumbarse allí mismo.
-¡Jajaja! ¡Roy, pero que cosas me dices! -la morena reía estridentemente -Bueno no dejaras que una pobre chica como yo vuelva a casa sola de noche, en una ciudad tan peligrosa como esta ¿verdad?
-Por supuesto que no te dejaría sola, te llevare hasta tu casa -Roy hizo apto de su galantería.
-Y en mi casa te quiero enseñar una cosita -la muchacha comenzó a insinuarse mientras jugueteaba con su cabello.
-Me parece que será interesante, así que mejor nos damos prisa en llegar -Roy cogió de la cintura a la morena y se fueron de allí.
-¿Por qué siempre liga él? –pensó Havoc quejándose de su mala suerte viendo como su coronel se alejaba acompañado.
Havoc -Riza se agarró al brazo del hombre. Havoc volteo a mirar a la chica la cual temblaba.
-¿Te ocurre algo? -Havoc agarró a Riza, la cual parecía que se fuera a caer en cualquier momento.
-Páralo... ¡detenle! -Havoc miro raro a la rubia, no entendía que tenía que parar -por favor, no le dejes que se valla con ella –Riza se derrumbo y agarró fuertemente a su compañero. Ya no podía soportarlo más ¡No podía perderlo!
En ese momento Havoc comprendió que era lo que tenía que parar.
-¿Riza porqué debería de pararlo!
-¡Por favor solo hazlo! -La rubia agarró a Havoc fuertemente, suplicándole, sus ojos estaban brillantes y las lágrimas corrían por sus mejillas.
-Tú has salido esta noche con un hombre ¿Por qué no podría él irse con esa chica? si tu no hubieras venido aquí con Daisuke, él no hubiera elegido a esa, que por cierto, no es de las de su gusto. Eso quiere decir que él está muy enfadado contigo.
-¡Rebecca me obligó! Havoc ¿Qué es lo que sabes de nosotros? -el último comentario que había hecho el rubio, había dado demasiados datos, como si él supiera algo más.
-Digamos que soy el confidente de Mustang.
-Pues si eres su confidente sabrás que en eso es en lo único que Roy Mustang es solo mío ¡Por favor no quiero perderlo! - Riza agarró desesperadamente a su compañero, él era su única esperanza.
-¡Entre Tú y él me tenéis muy harto! –Havoc suspiró cansado. Desde que era el confidente de Mustang sabía demasiadas cosas y él sabía que su coronel esa noche estaba cometiendo un grave error y que después se arrepentiría de ello -iré tras él. Fuery llévalas a casa de Riza, ahora voy yo para allá -Havoc soltó a Riza y tras despedirse se fue corriendo por la calle por donde había cogido su coronel.
-¿Tú y Roy? -Gracia pregunto a la rubia, esta solo asintió -pero si ese hombre es un mujeriego -Gracia abrazó a Riza, la cual se echó llorar.
-No, no es así, llevamos bastante tiempo así. Él no va con otras, hasta hoy -Riza escondió su cabeza en el cuello de su amiga.
Fury se había quedado petrificado siempre había pensado que había algo entre la teniente y su superior, pero nunca se imagino que fueran amantes.
Continuará
^^
Gomen me he retrasado un día, pero es que estoy que me tiro de los pelos porque tengo que preparar mis cosplays para el salón del manga y no tengo tiempo de NADA 0
El siguiente capi toca el domingo que es el día que actualizo siempre.
Bueno espero que os haya gustado el capi, gomen en este he hecho sufrir mucho a Riza y no os enfadéis mucho con Roy, que le vamos a hacer él es un mujeriego XD
MUCHAS GRACIAS POR TODS VUESTROS REVIEW! ^0^
Andyhaikufma: Por aquí he dejado a un Roy súper celoso aquí también y por supuesto Rebecca es Rebecca ella lo hace todo de forma natural XD aunque no es tonta por eso no dice nada sobre el sueño de Riza. Todo a su tiempo.
Mafalda Black: Wiii que bien que te guste y sobre todo que este interesante, es lo que intento, aunque a veces me parece algo tonta la historia pero aún así me gusta escribir de esta linda parejita ^^
Lulufma: Si fue muy corto, además yo suelo hacer capis largos, es k me salen así no es mi culpa… mejor las culpas a Havoc ne? XD
Fandita-eromena: por supuesto que esta Roy súper celoso, vamos en este capi queda bien clarito XD
Neko-alchemist: me alegra mucho que te guste la historia, la verdad es que si intento plasmar mucho los sentimientos de los personajes ya que es una historia de amor ^^ Rebecca es un amor por eso la tengo siempre presente, por eso y porque es la que hace revolucionar a Riza XD
Ayame Chan: Arigato, me alegro de que te guste! Y la verdad me encanta un Roy celosos, así que se va a ver bastante XD
Y agradecer también a tods los que leen mi historia!
Y sin más me despido hasta el siguiente capítulo.
xaiiiitooooooooooooooooo
