Disclaimer:Los personajes le pertenecen a Marvel Comics & 20th Century Fox[Hay excepciones con unos nuevos personajes creados por mí]
мεиτa & cнocolatε
X-Men: the movie [2010] Fanfiction
мεиτa & cнocolatε © GirlGryffindor
X-Men © Marvel Comics
.7
Disculpa
Cecilia se impulso con horror en dirección contraría de la cama. Sus pulmones exhalaban dolorosamente el aire que ella misma respiraba, un sudor frió corría sobre su pálido rostro. Se llevo una mano sobre su dolorido pecho agitado de miedo, mirando frenéticamente con los ojos bien abiertos a su alrededor. Como si estuviera esperando ver la figura de sus pesadillas de pie junto a su cama.
Sus manos viajaron por su cuello & por el lugar donde se ubicaba su agitado corazón, tocando e examinando cada milímetro de su piel con la idea de encontrar una recién herida mortal. Nada, a excepción de las viejas heridas que aun trataban de cicatrizar. Sus ojos se adaptaron rápidamente a la penumbra de su habitación. Una vez que Cecilia se percato en que se encontraba en su propio entorno & con su corazón latiendo a mil por hora, respiro hondo para después sacar un largo suspiro de alivio & dejar descansar ambas manos sobre la cama.
Solo había sido una pesadilla. Un mal recuerdo del pasado.
Llegó a su mesa de noche, con su brazo dispuesto a estirarse totalmente antes de chocar contra una superficie dura. Sus dedos bailaban a lo largo de la madera lisa de la mesilla de noche & de inmediato encendió su pequeña lámpara. Segundos después, cubrió su rostro por completo con sus delgadas manos, bloqueando toda luz brillante que trasmitía aquel dicho objeto.
— ¡Eres una de ellos! —.
Cecilia dejó de cubrirse el rostro ante las palabras que saltaron su mente en un abrir & cerrar de ojos. Soltó un bufido lleno de ironía. Era increíble que esas palabras llenas de odio aun pudiera escucharlas con demasiada claridad, como si todo hubiera sido ayer. El día en que comenzó su tormento.
Un tormento que ahora era tan solo un mal recuerdo. Solo un recuerdo.
Inconscientemente, su mirada color miel se poso delicadamente sobre un reloj digital que se encontraba aun lado de la pequeña lámpara. Parpadeo por un segundo para comprobar lo que veía era cierto. El reloj digital indica exactamente las 2:30 am. Ni un minuto más, ni un minuto menos. Levanta las cejas con sorpresa, volteo hacia un lado en dirección a la gran ventana; esta se encontraba oculta tras las persianas color escarlata. Definitivamente alguien había entrado a su habitación cuando ella dormía. ¿Habría sido la Srta. Ororo? Era lo más probable.
Cecilia exhaló con fuerza mientras se frotaba los ojos a causa de su sueño interrumpido. Había dormido bastante pero no lo suficiente para recuperar el cien porciento de sus energías, aun podía sentir su cuerpo pesado, cansado e entumecido. Le tomaría tiempo poder reponerse, al igual que su cuerpo tardaría en curar de cicatrizar cada herida que estaba presente en su delicada piel. & hablando de piel…
Cecilia deslizo un par de dedos por todo su brazo derecho. Dejó de hacer eso & paso su mano a través de melena castaña. Dibujo una mueca desagradable, ella necesitaba un baño urgente. & ahora.
Se desplazó a orillas de la cama & sin dudarlo se levanto hacia delante. Sus pies tocaron con ternura la fría madera del suelo. Se puso de pie tambaleante, Cecilia formo una mueca de dolor al sentir ahora todo el peso de su cuerpo en ambas partes de sus piernas mal heridas. Sentía claramente como cada musculo de su cuerpo se entumecía después de un largo descanso, al parecer Hank tenía razón.
— Creo que tendré que hacerle una visita —. Murmuro sin más rodeos ante el estado en que se encontraba. Tomó una gran bocado de aire & comenzó a dar pequeños pasos hacia el cuarto de baño.
Una vez ahí, prendió las luces del gran cuarto. Cecilia no se había percatado de que le Baño se encontraba bien equipado como su habitación, inclusive estaban todos los productos de higiene. Sin más, cerró la puerta antes de continuar, avanzó hasta donde se encontraba la regadera & con sumo cuidado comenzó a despojarse de todo su vieja & sucia ropa, al igual que sus botas. Con trabajo & dolor, Cecilia se encontraba desnuda en el baño, era raro para ella estar así, sentir el aire por cada milímetro de su piel que se había puesto como de gallina, pero más que nada por el tiempo que había tomado sin darse un buen baño.
Respiro hondo antes de meterse a la regadera, no era por que no quisiera meterse, ansiaba hacerlo, pero había una cosa que no le iba a gustar. Sus heridas, cuando el agua tocara sus heridas iba ser un sufrimiento lento, pero realmente quería un baño. Sin pensarlo dos veces, Cecilia se metió a la regadera, quedando enfrente de los grifos. Antes de seguir con la tarea, toco su hombro vendado, al parecer le pediría a Hank, nuevas vendas.
Tomo el grifo & comenzó a darle vuelta. Cecilia apretó los ojos al igual que sus dientes cuando sintió el agua fresca tocar su piel. Sus heridas comenzaron a palpitar a medida que el agua seguía recorriendo su cuerpo. Sus ojos se abrieron poco a poco con una mueca de molestia, le ardía el cuerpo, pero sentía un gran alivio al sentir la frescura del agua. Para sorpresa de Cecilia, la sangre & la suciedad comenzaron a salir de piel, ella se apresuro a tomar un jabón que se encontraba aun lado de ella, ignorando el ardor de su cuerpo, empezó a enjabonarse por todas partes, una & otra vez. El jabón comenzó a trasmitir un agradable aroma de chocolate & vainilla. Después de tener todo su cuerpo enjabonado, se dispuso a tomar el shampoo, tomo una gran cantidad antes de posarla en su enmarañada melena castaña. Cecilia empezó a frotar con decisión cada parte de su cabeza, no tardo ni un segundo cuando comenzó a llegarle un aroma de fresas & rosas a su nariz. Cecilia repitió la tarea como cinco veces, tanto en el cabello como su piel. El agua había quitado todo rastro de sangre & suciedad de ella. Había terminado.
Duro unos minutos más bajo el agua. Extrañaba ese rica sensación de relajación & frescura por todo su cuerpo. El agua le brindaba una gran calma, pero sobretodo, podía sentir el poco poder que le transmitía cada partícula con su ser.
Sin más Cecilia tomo una toalla que se encontraba colgada afuera de la regadera. Una sonrisa agradable adorno su rostro, era increíble que ahora se encontrara limpia. Se envolvió la toalla por todo su cuerpo & se dirigió al espejo. La primera vez que lo había hecho no le agrado lo que veía, ahora la cosa estaba un poco mejor. Sus orejeras se habían ido, su piel ahora esta limpia & más blanca, a excepción de los rasguños & unos moretes que aun tenía, pero eso con el tiempo se iban a quitar. Sin previo aviso, tomo un peine & comenzó a cepillárselo, con el fin de desenredar por completo su cabello. Duro unos cinco minutos para terminar con el trabajo, pero había valido la pena. Cecilia examino con cuidado, su cabello aun se encontraba húmedo pero desenredado de raíz a punta. No recordaba haber tenido el cabello tan largo, pero eso era lo de menos. Solo había una cosa por hacer, pero antes de…
Miró atentamente la venda humedecida de su hombro izquierdo, & sin quererlo, la imagen feroz de aquel hombre llamado Logan golpeo su mente. Un escalofrió paso por su espina dorsal con el simple hecho de recordad ese momento tan...Negó la cabeza rápidamente, era mejor olvida el suceso. Cecilia suspiró con desgano & se propuso hacer lo que tenía planeado hacer. Estiro su brazo derecho en dirección a su hombro herido, con la mirada fija en la venda, hizo un movimiento gracioso con sus dedos.
En ese mismo instante, pequeñas partículas cristalinas comenzaron a salir de la vendas. El agua comenzaba abandonar la tela blanca para si, quedar completamente seca. Para terminar el trabajo, cerró su mano con un puño. Las miles de partículas se esfumaron en el aire. Cecilia inflo su pecho con orgullo & se dispuso a salir del baño.
Cerró la puerta tras sí para dirigirse al lugar en donde había esparcido toda la ropa que amablemente la Srta. Ororo le regalo, pero la idea de seguir no pasó. Ella se quedo estática en medio de la habitación envuelta en una toalla. Los ojos de Cecilia estaban como platos mirando con asombro & emoción lo que estaba enfrente de ella.
— Comida…—.
Al lado del sillón color crema, permanecía el escritorio que hacia juego con los demás muebles, pero eso era lo de menos, encima de él se encontraban dos bandejas llenos de comida. El estomago de Cecilia gruño ante lo que su cuerpo le pedía con desesperación; comida. Con tantas cosas en la cabeza, se había olvidado por completo de que tenía que comer.
Exactamente una semana, que ella no había comido bien & ahora lo cosa lo iba a remediar. Como si fuera una niña de cinco años a la que le iban a dar un regalo de navidad, fue corriendo hasta donde estaban las bandejas. La comida se encontraba fría, por lo visto la Srta. Ororo, si había estado aquí. Sonrió para sus adentros, definitivamente cuando la viera le daría las gracias. Cecilia no se molesto en saber que era lo que había en cada bandeja, ni en cada plato, con solo adquirir lo que su estomago le pedí a gritos tiempo atrás, le sobrara, & con respecto a de que estuviera fría, mucho menos.
Tomo un plato & comenzó a comer. Cada bocado que daba, era lo mejor que le esta pasando. La molestia de su estomago iba a terminar, además, al momento de ingerir la comida ella misma se encargaba de calentarla por su boca. Una de las cosas que Cecilia había extrañado era lo de comer, eso era definitivo. No dudo en seguir con su labor, ella podría jurar que se miraba en esos momentos como un animal, pero quien no actuaría así después de una semana o más sin haber adquirido alimento.
Cada bocado que daba, era fuerza para ella, no cabía duda. Podía sentir claramente como su cuerpo se llenaba de energía cada vez que consumía la comida. Posiblemente su recuperación iba ser mas rápido de lo que ella creía. La emoción comenzó a embarga a Cecilia, con esa idea en su cabeza, la ponía mas alegre. Verse de nuevo como era antes, no tenía precio.
No supo exactamente cuando tiempo duro comiendo bocado tras bocado, pero las bandejas ahora se encontraban vacías. Cecilia se avergonzó por la forma que había comido, pero era más la alegría que la embargaba se separó del escritorio sin ningún problema. Examino con cuidado sus manos, sus brazos, sentía la energía correr por sus venas, aunque no por completo, pero era una ganancia muy buena. Pero ahora necesitaba algo. Se aclaro la garganta, con toda la comida que había adquirido, su garganta necesitaba agua.
Cecilia fijo su mirada al reloj digital hasta la mesita de noche, 4:00 am. Alzo las cejas, el tiempo había pasado demasiado rápido sin que ella se diera cuanta. Se acerco hasta el lado contrario de l habitación & deslizo las persianas en lados opuestos. El cielo aun se encontraba estrellado e oscuro, una pequeña parte de la luz de la luna se infiltraba sobre la gran ventana. Sin más se alejo de ahí, para acercarse hasta el sillón. Estiro sus brazos en donde permanecían los montículos de ropa.
Observo con cuidado la ropa. Dudo por unos segundos si en verdad le quedaría, después de todo, la Srta. Ororo era más delgada que ella, mirando un poco más, pero optó por agarrar unos vaqueros con caída de campana & una blusa color rosa de tirantes gruesos con un pequeño sweater manga larga trasparente. Una vez puestos, se acercó debajo de la cama, donde había dejado los zapatos & se puso unas zapatillas a juego. Cecilia quedo impresionada con el hecho que todo le había quedado a la perfección. Sonrió para sus adentros. Estaba lista.
Salió de la habitación sin decir ninguna palabra.
Sus zapatillas chocaban contra el piso sin hacer ruido mientras recorría el pasillo, entrando & saliendo de las sombras que fluían a través del largo & amplio corredor. Cecilia soltó un bostezo largo e inconscientemente estiro los brazos. Una mueca de dolor adorno su rostro al sentir el tirón en carne viva en su hombro izquierdo. Suspiró desganada antes de entrar al ascensor al final del corredor. Presionó el botón & espero a que las puerta metálicas abrieran.
Ella entró rápidamente al escuchar el Ding de la comodidad de aquella maquina. Una vez que las puertas había abierto por fin, después de haberse tomado su tiempo para hacerlo, Cecilia entrecerró un poco los ojos cuando entro a la luz brillante & presionó el botón hacia abajo una vez que se estableció adentro del ascensor. Se pasó una mano sobre sus ojos cansados & se quedó mirando fijamente delante en las paredes de color marfil. Su cuerpo rígido se balanceaba ligeramente en la mitad del pequeño espacio circular, mientras su mente derivada hacia la nada.
Pero cierta cosa peculiar le llamó la atención. Cuando su mirada se centró en la blanca pared, se encontró con su propio reflejo. Los ojos de ella se agrandaron de la impresión. Sus heridas & moretones habían desaparecido por completo & su piel había adquirido su color de antes. Su pelo castaño caía con gracia & de manera ondulada hasta la cintura, sus ojos se miraban mas brillantes & claros.
¿Qué le había pasado?
Si aun no se encontraba curada por completo & aun sentía adolorido su cuerpo. Cecilia no lo entendía. Podía verse claramente con el rostro lleno de confusión. Era ilógico que la comida le allá hecho mucho bien ¿Entonces que había sido? Metió sus manos en los bolsillos de los vaqueros & frunció el ceño Era extraño. Definitivamente hablaría con el Profesor Xavier de esto ¿Acaso tendría un nuevo poder?
Saco sus manos de los bolsillos & una pequeña liga negra salió de uno de estas. Cecilia miró en donde había caído la liga, la tomo & sin dudarlo empezó a recogerse el pelo. Cuando termino de hacerlo, si miro una vez mas en la pared de marfil, ahora se miraba con mejor claridad su piel & le resultaba increíble que se encontrara más sana.
El ascensor se estremeció & enseguida se abrieron las puertas. Cecilia salió de la pequeña habitación de marfil con muchas preguntas por lo que la había sucedido & caminó tranquilamente por el pasillo en busca de la cocina. Una vez que el ascensor había cerrados sus puertas, ella levanto una ceja con curiosidad olvidando por completo lo sucedido.
Una luz pequeña & parpadeante provenía desde una sala de recreo. Con cautela entró en la habitación, sin querer molestar a nadie ni a nada. Poco a poco entró en la habitación & sonrió cuando sus ojos cayeron sobre un pequeño niño sentado frente al televisor grande, los ojos del niño se centraban fijamente en la pantalla que estaba delante de él. Se dio cuenta de que el muchacho no tenía un control remoto en la mano, pero los canales están cambiando rápidamente. Ella jadeó mientras poco a poco se dio cuenta de que era el control de la televisión. Ella miró con asombro durante unos instantes como el niño pequeño controlaba la televisión con un parpadeo rápido de los ojos, parpadeando a través de los canales más rápido de lo que hubiera tomado a cambiar con un mando a distancia.
— ¿No puede dormir? —.
Una pequeña voz rebotó en las paredes de la sala, causando a Cecilia saltar en el lugar. Se frotó los ojos vacilantes con un movimiento brusco.
— No. ¿& tú? —.
— Nunca duermo —. Declaró el niño con franqueza al tiempo en que los canales cambiaban rápidamente uno a otro, llenando el cuarto oscuro con luces de colores. Poco a poco el niño se acomodó mejor en su asiento en el sofá & miró con curiosidad a Cecilia. Él la miró sin causar daño a través de sus grandes lentes. — ¿Eres la chica nueva? —.
Ella se sobresaltó ante la repentina pregunta & sonrió tímidamente. — S-Sí, mi nombre es…—. & antes de que pudiera continuar…
— ¿La chica al que Logan le dio una paliza? —. Puntualizó emocionado el niño.
La sonrisa tímida que mantuvo Cecilia unos instantes se había esfumado por completo ¿La chica de la paliza? Había escuchado bien ¿Era conocida por la paliza que le dieron? El rostro de Cecilia mostro indignación & vergüenza, pero asintió con frialdad.
— Desgraciadamente. — Pensó para ella. — Cecilia Beristain. Un gusto. — Contestó sin más con la cara roja de vergüenza.
— Billy. — Dijo mientras sus ojos se agrandaron & una enorme sonrisa iluminó su rostro. Su voz estaba llena de entusiasmo &estuvo a punto de rebotar de su asiento. — ¡WOW! ¿Es cierto que le cortó la cabeza & el Sr. McCoy tuvo que coserla de nuevo? ¿Realmente rebano su cabeza? ¡Porque Jane lo supo & Mike también lo dice! ¿Por eso estuvo en su habitación tres días? —.
Ella lo miró en estado de shock. Las preguntas bombardearon su mente pero la última fue la peor
— ¿Tres días? ¡Había dormido tres días! Dios. —.Una sonrisa nerviosa dibujaron sus labios & soltó una risa incómoda con los rumores absurdos que había oído, & posiblemente algunos iban hacer de constantes burlas. —No... —. Ella alzó las manos en signo de derrota, — No se que habrá visto ese Mike, pero no fue así. — Suspiró mientras destapaba un como la prenda mostrándole su antebrazo dañado. Un pequeño silbido de admiración salió de Billy mientras miraba el vendaje. —Mira, eso es todo. Sólo es esta herida & algunos cortes & golpes, pero ninguna decapitación…—.
— Oh. —. Exclamó el niño, parecía disgustado con lo que había sucedido realmente & Cecilia lo entendía por completo. Tener una cabeza decapitada & ser arrojado por la ventana era mucho más interesante para un niño que unos cuantos golpes. Se volvió su atención a la televisión & comenzó a ver un pequeño roedor arrastrándose entre la maleza selvas.
— Buenas noches Billy —. & salió de la habitación, sintiendo que había aplastado el sueño del niño. Entró hacia la cocina con poca luz en busca de agua.
Ella inmediatamente se congeló & se apoderó del marco de la puerta con fuerza para poder detenerse & no caer hacia adelante. Sus ojos se abrieron & su corazón se detuvo cuando su mirada cayó sobre un hombre sentado en el medio de la cocina.
Una expresión en blanco adornado las características de Logan cuando él la miró desde donde estaba sentado, en el pequeño mostrador con una botella medio vacía de refresco entre sus manos grandes. Parecía aturdido & ligeramente despeinado, tenía el pelo más despeinado que nunca & sus ojos estaban opacados de su sueño. Su pecho se hinchó de grosor debido a los indiscutibles músculos visiblemente de él, Logan se puso rígido. Se dio cuenta de que su fosas nasales con rapidez percibieron una aroma de chocolate & vainilla, ya no era tierra & sangre. Un escalofrío le recorrió la columna vertebral mientras sus ojos oscuros calculadoramente estudiaban a la figura congelada, mientras que una espesa ceja se arqueaba.
Ella inmediatamente quería echarse a correr tan rápido como pudiera & volver a su habitación. Pero sabía que no podía dejar que eso sucediera, ella necesitaba demostrar su dominio. Sabía que tenía que establecer su lugar aquí & huyendo de sus problemas no era la manera correcta de hacerlo. Además, estaba cansada de correr & no quería ser conocida como la "chica que fue golpeado por Logan". Tenía que demostrarle que no tenía miedo, & que no toleraría ser tratado como una piñata personal, a pesar de que estaba aterrorizado realmente de ese hombre,
— Sólo tienes que conseguir tu bebida & salir ¿Que podría salir mal? —.
La descongelación se de su actual postura, se dirigió constantemente a través de la puerta & en la cocina. Ella le dio un fugaz saludo con la cabeza antes de convertir rápidamente la mirada a distancia, su corazón se hundió en la boca del estómago cuando el pequeño gesto no fue devuelto. Ella lo miró con cautela por el rabillo del ojo mientras hacía su camino hacia el refrigerador. Ella abrió rápidamente la puerta de la nevera & comenzó a explorar los estantes dándole gracias por la sensación del aire fresco corriendo al encuentro de su piel enrojecida. Podía sentir su mirada la grabación de un enorme agujero en la parte posterior de su cráneo, pero ella lo ignoró & se apoyó en el refrigerador, agarrando una botella de agua.
— Bien, ahora a salir de aquí…—.
— Es que nadie duerme aquí —.
Cecilia saltó, golpeando su cabeza en el estante que estaba encima de ella. Rápidamente agarró la botella de agua & cerró la puerta del refrigerador, una mueca de dolor no pudo escaparse de sus labios. Se llevo una mano para masajear la zona afectada. Inhaló una bocanada de aire & sin preverlo, su cuerpo se tenso cuando su mirada se topo con él. Cecilia dejo de sobar el golpe & con ambas manos apretó la botella de agua.
Logan se encorvo en su asiento con una expresión relajada en su maduro rostro, pero tenía la mandíbula apretada con cierta tensión en su interior. Ella sabía que esto era toda una farsa, una fachada para hacerla pensar que él estaba perfectamente bien con su presencia... pero ella sabía que era todo lo contrario. Él todavía se veía peligroso, a pesar de su lenguaje corporal & la forma de hablar diferente.
Ella gemía en silencio a sí misma. Quería desesperadamente para ganar su confianza, por razones que realmente no entendía totalmente, & sabía que sería mucho trabajo. Él no se parecía a una persona fácil de roer. Su robusto exterior no dejan mucho a la imaginación a lo que había bajo su piel, no estaba lleno de diversión ni de amor, & podría decir que mucho. Parecía que había visto cosas que sólo soñaba en las pesadillas.
Cecilia se apoyó en el refrigerador mientras sonreía nerviosamente, con la mirada directa en el suelo de. Lo miró a través de sus pestañas gruesas, mientras que con indiferencia la abría la botella, pero rápidamente desvió la mirada una vez que sus miradas se cruzaron. Ella se encogió de hombros.
— S-Supongo que no-…— Tomando rápidamente un sorbo de agua después de hurgar tontamente la tapa. Su forma de contestar & sus manos temblorosas no estaban ayudando a su situación debido a la intensa mirada de él. Ella suspiró con satisfacción por el agua que corría por encima de su garganta sedienta. Pero su atención fue directamente a Logan cuando él suspiró con frustración evidente.
— Usted puede sentarse. Yo no muerdo —. Dijo uniformemente señalando al mismo tiempo el asiento frente a él.
Cecilia se lo quedó mirando sin humor, las comisuras de sus labios tirado en un ceño duro mientras observaba a Logan levantar una ceja en forma de interrogatorio.
— Yo no diría morder. —.
Él rostro de Logan mostró culpabilidad & evidente vergüenza ante lo dicho. Logan apartó la mirada de Cecilia mientras tomaba asiento frente a él. Mientras que Cecilia, por su parte, en silencio apreciaba su perfecta figura masculina, pero rápidamente apartó ese pensamiento de su cabeza.
Un silencio incómodo & molesto rápidamente cayó sobre ellos mientras estaban sentados uno frente al otro. Se apoyó contra el respaldo de la silla mordiendo tranquilamente su labio inferior & tocando con los dedos los lados de la botella. El aire parecía pesado a unos cuantos centímetros del uno al otro, mirando en distintas direcciones como si estuvieran tratando de ignorar la presencia del otro. El silencio era enloquecedor & la estaba matando. Esto no iba a llevar a nada.
— Y-Yo…— Comenzó incómodamente con su voz grave & baja. Cecilia se quedo inmóvil antes las palabras de él. Logan cerró el puño & Suspiró en la derrota inconfundible pronunciando lentamente. — Lo siento…—.
to be continue
...
