Por fin regresa Ace, creo que muchos esperaban eso... por favor disfruten y gracias por leer, nos vemos en las notas de abajo.
Capitulo 7.
La luz parpadeante poco a poco se fue volviendo más quieta, tanto que comenzó a sentir que no era una luciérnaga, quizá simplemente estaba muriendo.
Siendo algo tan obvio no entendían como es que habían podido pasar algo así por alto.
Marco era alguien posesivo, le gustaba marcar lo que era suyo.
A Luffy no le habían importado aquellas marcas en su momento, después de todo se sentía bastante bien cuando el mayor las hacía, y en el cuello y todo el cuerpo lucia un lindo matizado de ellas.
Pero Ace siendo alguien tan celoso era obvio que no las iba a pasar por alto, aun si Marco no tenía una sola marca que le delatara era más que obvio que debía estar involucrado de alguna manera pues cuando Ace preguntara a su hermanito pequeño por aquellas marcas este había mirado de manera bastante nerviosa al mayor.
-No voy a enojarme contigo... - había dicho Ace como una obvia mentira una vez que estuvieran en el auto y Marco le convenciera de dejar el tema para la casa, Luffy podía sentir esos mismos celos contenidos del pecoso que ponía cuando su "esposo" salía con sus amigos a beber, era aquella clase de sentimiento donde se quiere reclamar pero no hay derecho de hacerlo. -Al menos me gustaría conocer al responsable.- había insistido con aquella falsa sonrisa de complacencia que el menor de los D tanto odiaba.
-Ya le conoces.- había dicho mirando por la ventana del auto no quería y no había podido ver la mueca de dolor y derrota que el rostro de su hermano demostrara, solo había escuchado el patético suspiro.
-Sabía que ese Zoro no era nada bueno.-
Luffy había tenido que morderse los labios para evitar gritarle a su hermano que Zoro no tenia nada que ver en aquello.
Y pensar que apenas ver bajar a su hermano del camión escolar se le había echado encima tan emocionado con si no le hubiera visto en 5 años en lugar de 5 días, ni siquiera le había incomodado la melosa escena del rubio y su hermano frente a todos los compañeros de este, la emoción había durado al rededor de unos buenos 5 minutos antes de que Ace se diera cuenta de aquellas marcas en su cuello, y estaba seguro que cuando el mayor no estuviera su hermano le haría una inspección completa, por que los "celos de hermano" que mostraba frente al rubio estaba seguro no serian los mismos que le mostraría cuando estuvieran a solas, por mucho que el pecoso siempre le dijera que era libre de ver a quien el quisiera Luffy sabía que aquello era una mentira, aunque hasta aquel momento no le había importado mucho. Si tan solo supiera.
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Tenso. Molesto. Defraudado. Celoso. Frustrado. Aunque no habían hablado mas del tema aquello casi le había parecido peor, mientras que la cena transcurriera en monocrómico silencio para el desayuno el más joven ni siquiera se había puesto en pie, lo peor era que el más pequeño de los azabaches incluso había tenido el descaro de cerrar su puerta con seguro, aquello había puesto a Ace peor que león enjaulado.
Mientras Marco había estado presente se había comportado medianamente bien, pero apenas saliera aquel al trabajo se había desecho a golpes en la puerta del menor hasta que este decidiera abriere, la mueca nerviosa eh infantil con la que se encontrase en aquel rostro cuando se abriera la puerta casi le había hecho arrepentirse de aquello. -No puedes evitarme para siempre Lu.- había dicho el pecoso de forma seria y no había podido evitar que el sonrojo en el rostro de aquel chico le pareciera más que adorable, mierda, ¿Cómo es que podía seguir pareciéndole tan lindo después de lo que le había hecho? aunque no podía estar seguro que tan lejos había llegado su hermano con aquel otro chico, quizá solo se estaba adelantando a los hechos pero no quería que nadie se aprovechara de SU hermanito. Por que Luffy era suyo, nadie tenía por qué tocarle sin su permiso.
-Puedo intentarlo.- murmuro Luffy evitando la mirada del mayor, la mano en su rostro sobresaltándole cuando aquel tomase su barbilla para hacerlo encararle, si en aquellos días no había pensado demasiado en el pecoso para evitar la culpa ahora que le tenía enfrente no podía evitar sentir que de manera enferma y decadente le amaba y le deseaba aun mas, cada rose accidental durante la cena había sido una tortura, era como si la experiencia con el rubio se le hubiera borrado por completo de la mente salvo para torturarle con aquello que no podía tener. Porque con todo lo que había pasado aquellos días tenía un referente más que bueno a como se sentiría hacer aquello con su hermano y si antes se había estado muriendo de ganas ahora sentía que le saltaría encima de un momento a otro, sobre todo si le tenía así de cerca.
-Lu, si hubieras sido más sincero no me habría enfadado contigo.-
-Te dije que no tenía nada con Zoro.- había dicho renuente, no pensaba meter al peliverde en ese embrollo, pero aquella respuesta solo había enfadado al pecoso, haciéndole gruñir ligeramente, mientras el intentaba desviar la mirada de nuevo, logrando que el mayor solo reafirmara el agarre en su rostro hasta lastimarle un poco.
-¿Así que te acostarías con cualquiera que te lo pidiera?-
-No con cualquiera...-
-¿Entonces?
-Quizá si me lo hubieras hecho una de las muchas veces que te roge.- el tono acusador de aquello había hecho sentir al pecoso ligeramente culpable, pero no dejaría que su hermano le manipulase de aquella manera.
-Vamos Luffy, sabes que no estaba bien que yo te hiciera eso.-
-¿Estaría bien ahora?-
-¿Eh? n...no... Eso no es lo que quería decir...-
-Quería que fueras tu Ace... solo busque a alguien más porque…- ¿Por qué? no termino la frase porque ni él estaba seguro, La idea de decirle al pecoso que se había acostado con el rubio le martillaba en la cabeza, siempre había pensado que no quería lastimar a su hermano y que con que él fuera feliz le bastaba, pero ya no era así, con los celos y el dolor que se había estado tragando todos esos años quería darle donde más doliera y acabar con aquello de una vez por todas, que el pecoso le corriera de la casa por acostarse con su chico quizá y a ver cómo se las arreglaba.
-Lu...- el tono más comprensivo le había sorprendido, haciendo al aludido encogérsele el corazón, quería odiarlo, quería odiarlo con todas sus fuerzas pero en vez de eso solo lograba amarlo aun mas, convirtiendo de alguna manera extraña todo ese amor en resentimiento.- ¿Es porque te enamoraste? solo dímelo y lo entenderé.- el menor había negado vehementemente, sintiendo sus ojos comenzar a llenarse de lagrimas de manera involuntaria
- ¿Como podría amar a alguien que no fueras tu Ace?- había dicho con una voz ligeramente temblorosa mientras sentía la mano de su hermano comenzar acariciarle el rostro, haciéndole temblar un poco con la expectativa de lo que podría pasar después a la vez que asustado por ello mismo, el mayor no podría consolarlo con palabras por que era un idiota para ello, buscaría otra forma y solo había una.
-¿Como podrías amarme si somos hermanos Lu? eso no está bien, lo sabes.-
-¿Tú no me amas?-
-Por supuesto que sí, pero sabes a lo que me refiero, no de la misma manera que a Marco.- Siempre lo había sabido pero aun así aquello había sido como una daga a su corazón completamente.
- Te diré la verdad si lo haces conmigo.- el murmullo había sido tan bajo que pudiera haber pasado desapercibido pero el pecoso le había escuchado a la perfección, no había tenido tiempo de responder sin embargo pues los labios del menor habían sellado los propios en un tierno beso, tan superficial eh inocente que había hecho parecer aun mas obscena la descarada caricia que diera el menor con el dorso de su mano al dormido bulto entre sus pantalones que muy a su pesar podía sentir responder ante esta caricia, aunque su respuesta aun no fuera muy notoria.
-¡Luffy!- tomando la mano del menor para que se detuviera Ace había intentado sonar molesto pero solo había conseguido parecer nervioso.- ¡esto NO está bien!- había dicho casi deletreando las palabras, solo para encontrarse con la mueca algo cínica en el rostro del menor. Odiaba aquella mueca en el rostro de su hermano, le hacía acelerar el corazón.
-¿Cuando lo ah estado?- El pecoso mordió sus labios mientras el menor se zafaba de su agarre -Si tanto quieres saberlo fue Marco, me acosté con Marco.-
Luffy esperaba una bofetada, o una golpiza, o gritos, o llanto, o lo que fuera, lo que no había esperado era la diminuta sonrisa nerviosa en el rostro de su hermano.- Déjate de bromas Luffy, se que Marco te está encubriendo.- El pecoso no iba a creerle, por mucho que se lo dijera no iba a creerle, el rubio al parecer se le había adelantado a decirle aquello a su hermano la noche anterior y por lo que veía este tampoco le había creído, estaba en obvia negación, aquello le había hecho enfadar y no sabía bien si era porque su hermano no le creía o porque confiaba tan ciegamente en el rubio que prefería buscarle excusas a este. ¿Si Marco hubiera engañado a Ace con alguien más hubiera pasado lo mismo? El solo pensamiento de que aquello pudiera pasar le hacía rabiar profundamente. Si bien él había hecho aquello, jamás perdonaría al rubio si se atrevía a engañar a su hermano con alguien más, apenas podía perdonarlo en aquella ocasión pensando que había sido culpa propia.
- ¿Por qué habría de encubrirme?-
-Marco te tiene cariño aunque no quieras creerlo.- el más bajo había girado sus ojos, le tenía más que cariño por lo que había visto aquellos días.
- ¿Que pasaría si fuera verdad?-
-Entonces estaríamos a mano supongo.- murmuro el pecoso pensando en todas las cosas indebidas que había hecho con aquel niño frente a él, que al escuchar aquello había ensombrecido su mirada, el mayor sabia que sus palabras probablemente habían lastimado al más chico pero no podía evitar sentirse de aquella manera, Marco era su Todo, no podía concebir la vida sin él, si el mayor decidiera dejarle aquello le devastaría.
-Si realmente quieres estar a mano con él entonces follame.-
Ace no sabía si debería follarselo en verdad o abofetearlo por andar diciendo aquello, pero intento ser paciente.-Eso no...-
-Está bien Ace, está bien, solo déjame en paz ¿quieres?, con permiso.- no le había dejado completar la frase siquiera, ya sabía bien como iría el resto de la conversación y no necesitaba tenerla, el más chico había regresado a su habitación, quitándose la camiseta que llevaba puesta para cambiarse a su ropa de ejercicio, pero en lugar de aquello había podido sentir los brazos bien moldeados del mayor apresar su cuerpo por la espalda, abrazándole de manera cariñosa mientras al más joven se le sentía salírsele el corazón por la garganta por aquel contacto con su piel desnuda, malditas hormonas y maldito Ace, aquel contacto le hacía sentir que se derretiría y el pecoso lo sabía.
-Por favor Lu... no me hagas esto.- el mayor solo intentaba manipularle, lo sabía bien, dándose la vuelta el mencionado le había mirado a los ojos por un segundo antes de bajar al pecho del otro moreno para depositar un suave beso en este, sintiendo con orgullo el estremecimiento en el cuerpo contrario, Ace no era el único que podía jugar sucio con aquellas caricias y estaba a punto de demostrárselo.
-Podría darte lo que marco no te da... Dijo que... mi interior era muy... apretado ¿Sabias?- De alguna manera no se sentía bien hablar sucio frente al pecoso, el rubor en la cara de su hermano era tal que parecía estarle hablando de sexo a un niño de 10 años... uno inocente al menos, pero aquello siempre había sido parte del encanto del mayor. No podía hacer cosas pervertidas con él sin sentir que le estaba corrompiendo, y eso que Ace era el mayor.
-Lu...- Los delgados dedos acariciándole las caderas al pecoso por debajo de su pollera sabían exactamente donde tocar para hacerle suspirar sin mucha dificultad y los labios atrapando los suyos para acallar cualquier protesta tenían justo la cantidad de deseo y ternura que volvían loco del mayor, aunque había algo mas ahí, algo mucho más obscuro que no había estado antes o que si lo había estado no había podido sentirle de manera tan desbordante como en aquella ocasión, la lujuria de aquel beso comenzaba a excitarle más de lo que quería admitir ¿En verdad sería tan malo tocar al menor si alguien mas ya lo había hecho? por alguna estúpida razón a pesar de todo lo que le decía al chico Ace siempre le había considerado suyo y de nadie cuando sabia que al chiquillo se le pasaría el capricho eventualmente a el probablemente nunca se le pasaran aquellos enfermos celos de que alguien más lo tuviera.
Con paso lento el menor había guiado al más alto hasta la cama y empujando firmemente le había hecho sentarse sobre esta, colocando una de sus rodillas entre las piernas del pecoso y haciendo presión para hacerle gemir dentro del beso, separándose apenas lo necesario para sacarle la camiseta por encima de la cabeza antes de hacer que se tumbase en la cama y recostarse sobre el cuerpo del mayor, deshaciéndose de sus propias ropas mientras se frotaba suavemente en contra de la hombría ajena, sintiendo como esta iba despertando con sus atenciones.- mmhhh… hermano…¿Cómo puedes seguir diciendo que no quieres esto cuando ya estas así?.-
El aliento de ambos era tan caliente que podrían haber tenido fiebre- Te hare disfrutar Ace, lo prometo.- con aquella sonrisa socarrona que el menor lucia siempre para él le había sentido separarse de sus labios para bajar por su cuello entre suaves besos y lamidas, recorriendo con la lengua el borde de sus abdominales hasta el ombligo mientras sus manos se encargaban de desabrocharle los pantalones y comenzar a atender la creciente erección entre sus piernas con la mano, haciendo que la punta de su miembro chocase contra la blanda piel bajo su barbilla mientras introducía ligeramente su lengua en el orificio de su estomago, haciéndole comenzar a jadear, le era imposible detener al chiquillo para aquel punto, las atenciones de su hermanito siempre habían sido la gloria.
Al separarse del estomago ajeno Luffy dejo caer un poco de su saliva en el miembro del mayor, asegurados de que aquel falo estuviera bien mojado con esta antes de seguir masturbándole con una mano mientras con la otra comenzaba a preparar su propia entrada un poco sin que el mayor lo notase, introduciendo un par de dedos en su interior hasta donde le era posible.
Conociendo a su hermano sin embargo no tendría mucho tiempo antes de que aquel comenzara a desesperarse con esos juegos, antes de que el pecoso intentase siquiera a correrse con su boca había detenido sus atenciones para ponerse a horcajadas sobre el cuerpo del otro, guiando con una mano el miembro del mayor tan palpitante como su propia entrada hasta aquel pequeño orificio que apenas si había tenido tiempo a preparar... esperaba que con lo que había estado haciendo los días anteriores eso no doliera tanto.
Poco a poco y ante la mirada embobada de su hermano se había ido penetrando a sí mismo con el miembro de este hasta acomodarle por completo en su interior, mordiendo sus labios en un intento de acallar el lastimero gemido que luchaba por salir de su garganta, porque quizá Ace no fuerte tan grande como marco, pero si era más grueso,
Sonriendo dulcemente para el mayor cuando por fin acabara de acomodarle en su interior había sentido a aquel levantarse hasta poder rosar sus labios, comenzando a mover sus caderas suavemente mientras le distraía con aquel beso.
El interior del menor era tan jodidamente estrecho y caliente que no había podido resistir a moverse de una buena vez aun cuando podía notar que el otro aun no se acostumbraba a su tamaño, y bueno, quizá si le lastimaba un poco no se acostaría con aquel otro tipo por un tiempo al menos... con sus manos en las caderas ajenas mientras le distraía con suaves besos el pecoso había comenzado a mover el cuerpo sobre el suyo rápido y fuerte, haciendo que el chico se empalara en su miembro de manera deliciosa, escuchándole gemir con cada estocada, apretándole cada que chocaba sus testículos en el trasero ajeno.- Luffy... tócate para mi...- susurro contra el rostro del menor con extrema lujuria y bajando la mirada entre sus cuerpos había podido observar con deleite como el mas joven se encontraba ya chorreando liquido preseminal entre sus propias manos mientras atendía la furiosa erección que aquello le había provocado.
-mhhh... Ace... haa... Ace...- cada fuerte estocada le hacía sentir aquel masoquista placer que su relación con el mayor siempre le había provocado, apretando su propio miembro al sentir que se correría había logrado mandar de regreso aquella oleada de placer que le forzara a apresar la hombría ajena de manera dolorosa, restringiendo su propio placer hasta sentir como el pecoso llenaba su interior con aquel caliente semen que había ardido un poco, soltando su propia erección para correrse por fin entre ambos cuerpos el menor había abrazado a su hermanos en busca de soporte tras aquello, sintiendo al otro abrazarle de manera cariñosa y posesiva mientras sus agitados alientos iban regularizándose poco a poco, Luffy soltó un bostezo, todo aquello le había dejado un poco cansado, pero si dormía un rato temía que el mayor se desvaneciera entre los sueños.
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El rubio sentado en su auto tamborileaba con los dedos en el volante de manera casi compulsiva.
Había olvidado algunos papeles en casa y siendo que aun estaba relativamente cerca había pensado que sería mejor devolverse por ellos a molestar al pecoso para que se los llevase después, de alguna manera lo que había visto no le había sorprendido en lo absoluto, tampoco le había molestado y aquello era lo más perturbador, lo que le tenía sintiéndose un poco mal pues por el contrario, de alguna manera aquello solo había conseguido ponerle en extremo cachondo, porque si ver y sentir a cualquiera de los D en su cama le ponía el ver a ambos gimiendo y retorciéndose de placer de esa manera le había hecho imaginar varias cosas que antes no creía posibles y si en algún momento había pensado no acostarse con el menor de los hermanos de nuevo en consideración a su querido pecoso ahora aquella idea estaba fuera de la ventana.
Y es que el simple comportamiento del pecoso la noche anterior cuando le confesara lo que había hecho con su hermano ya había dejado bastante que desear, el pelinegro se había estado quejando amargamente de como un chico de 15 años podía ir por ahí haciendo esas cosas, claro que era la adolescencia y todo eso, pero aquello no era excusa, casi podía jurar que estaba escuchando a un novio celoso en lugar de a un hermano mayor.
-Si le llego a poner la mano encima al hijo de puta que se atrevió a tocar a mi pequeño Lu...- mascullaba amargamente y el rubio no había hecho más que suspirar, realmente no iba a poder esperar a decirlo al parecer.- Marco por favor dime que sabes quien fue...-
-Si lo sé Yoi, pero no te va a gustar lo que te diga.- la mirada que le dedicase el pecoso le decía que era capaz de golpearle a él si no se lo decía, quizá eso hubiera sido lo mejor.- ¿Estás seguro que quieres saberlo?- cuando el otro asintiera el rubio había soltado otro suspiro antes de tomar la mano del moreno cariñosamente y besándola con suavidad le había sonreído de manera un tanto incomoda.- Se que debí haberlo rechazado Yoi...-
Los engranajes del cerebro del azabache habían hecho clic de inmediato, pero aun así no lo podía aceptar.- No intentes encubrirle marco.- había murmurado haciendo que el otro le soltase la mano, visiblemente molesto aunque también algo temeroso ¿De qué era que tenía miedo el chico?-ya, no tienes que decirme, se lo preguntare yo mismo mañana.- había dicho en una voz mucho mas apagada, como si no pudiera creerse lo que el rubio había dicho.
-Ace, se que estuvo mal pero…-
-Ah sido una muy mala broma Marco.- le había escuchado murmurar mirándole con reproche pero sin decir nada más.
El miedo del pecoso a perder aquello que tenían parecía ser mucho más fuerte que su sentido común o el mismo amor que decía tenerle a su hermano... Porque dejando de lado la infidelidad el hecho de que el chico era aun menor de edad parecía habérsele olvidado por completo al chico de los ojos obscuros.
Y ahora estaban cogiendo en la misma cama donde se lo había hecho al menor el día anterior, quizá hubiera sentido celos de haber sido cualquier otra persona u otro momento, pero en aquella situación quizá era lo mejor que había podido ver, si había sentido algún rastro de culpa por engañar al mayor de los D aquel ya no estaba ahí.
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Luffy había imaginado que tras hacerlo con su hermano todo estaría bien, en su mente de alguna manera funcionaba así, la realidad sin embargo había estado un tanto lejos de aquello, la manera necesitada como se aferraba con brazos y piernas al cuerpo del mayor tras haberse corrido ambos lejos estaba de ser impulsada por el cariño, era más bien la inseguridad inclemente de levantar el rostro del pecho donde se hallaba escondido y resguardado por la piel ajena y el propio cabello obscuro y encontrarse con algo que no le gustara, porque en la respiración agitada y a destiempo de sus cuerpos podía adivinarse más que el cansancio del acto cometido, el corazón frenético de ambos acusaba de crímenes fortuitos.
-Luffy...- el beso en su cabello se sentía extraño, fuera de lugar, igual que muchas otras cosas. Se había sentido bien, pero de alguna forma se sentía menos como hacer el amor de lo que se había sentido incluso con Marco, ¿Por qué? el se había entregado por completo, sin restricciones ni temores ni reproches, sabía que su hermano los tendría pero había estado listo para ellos, ¿por qué se sentía así entonces? casi tenía ganas de llorar, el mayor tomo su rostro para hacer que le mirase directamente a los ojos antes de acercarse a besarlo en los labios, de manera tan tranquila que casi parecía estar queriendo consolarlo con aquel contacto, las manos acariciando su espalda mientras aun podía sentir al mayor dentro y sin intención alguna de apresurarle a moverse habían logrado en efecto calmarle un poco, avasallarle hasta que lograse sonreír de nuevo tras separarse de aquel contacto.- Luffy, no quiero que hagas esto con nadie mas ¿ok?- por unos segundos aquellas palabras no acababan de registrarse en su cerebro aun, demasiado nublado de emociones como estaba incluso había pensado por medio segundo en asentir, era normal no querer hacer eso con nadie mas ¿entonces para que pedirlo? pero medio segundo no había sido suficiente porque en la mitad faltante el peso de todas las cosas vividas hasta aquel punto le había hecho empujar al pecoso para separarse de el.- ¡Luffy!- entre sus piernas podía sentir la sensación pegajosa eh incomoda del semen ajeno escurriendo lentamente por sus muslos, con apenas un hilillo rojo bajando un poco más aprisa que aquella por las bien formadas piernas del menor, Ace no lo había notado y el chiquillo apenas si había tomado conciencia de ello al ver como había dejado el regazo ajeno.
-¡Estúpido Ace! ¡idiota!- con un par de pasos algo tambaleantes sobre el colchón el pequeño se había bajado de la cama, su hermano parecía mas que nada sorprendido, ¿Preocupado quizá? no lo adivinaba, había dejado de preocuparse por los sentimientos del otro cuando aquellos habían rebasado a sus propios niveles de frustración y es que a pesar de la temblorosa sonrisa en su rostro las lagrimas que había estado evitando derramar de alguna manera corrían libres por sus mejillas, transformando aquella mueca -No necesito que me digas lo que tengo que hacer.- no lo necesitaba en verdad, toda su vida había hecho lo que el otro había querido, por cariño, por comprensión, por amor, nunca se había quejado de marco o de que el otro siempre estuviera demasiado cansado para él o de que en sus encuentros furtivos solo se preocupara por complacerse a sí mismo, pero aquello había sido demasiado, incluso para el ¿Acaso pedía demasiado? Solo quería que Ace le quisiera, que de verdad le quisiera por él y no solo por ser el juguete del que te olvidas hasta que otro lo tiene.-vete al carajo Ace.-
El pequeño se había encerrado en el baño, haciendo caso omiso a los golpes del mayor en la puerta y sus suplicas de que le dejase entrar, sentado sobre el frio piso de mosaico podía sentir las vibraciones de cada golpe contra la puerta en su espalda interrumpidas únicamente por los espasmos de su escandaloso llanto, odiaba todo aquello, realmente odiaba todo aquello, porque al parecer el pecoso no podía creer que Marco fuera a acostarse con el menor o a engañarlo siquiera, pero si pensaba que él iba a ir a acostarse con cualquiera después de hacerlo con quien en verdad amaba.
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Cuando abrió los ojos lo primero que Luffy pudo notar fue el silencio, no sabía si habría alguien fuera de su puerta aun, pero si lo había parecía especialmente callado, lo segundo que noto fue el dolor de su cuerpo, se había quedado dormido mientras lloraba abrazando sus propias rodillas y desnudo en el piso del baño, no solo el sexo un tanto más intenso de lo que podía soportar le había dejado molido ahora también tenia el cuerpo engarrotado, pero no estaba a punto de llamar a ninguno de los mayores por ayuda, como pudo se puso en pie hasta llegar a la regadera y abriendo las llaves de esta se sentó bajo el chorro de agua tibia dejando que este lavara un poco de su dolor antes de cerrar el agua caliente y temblando un poco dejo que el agua fría entumeciera un poco su cuerpo y despertase su mente, el dolor en su pecho y su garganta no parecían querer subsistir, sin embargo al menos había recuperado en parte la libre movilidad de su cuerpo.
Cerrando las llaves por completo el azabache apego su frente contra la pared de la ducha, observando como el agua goteaba por su pelo lentamente, a pesar del dolor en su parte baja el sangrado parecía haber subsistido, seguro no era nada grave, caminando hasta el lavabo sin molestarse en secar su cuerpo paso su mano por el empañado espejo para poder observarse un poco mejor, gracias al agua fría la hinchazón de sus ojos no resultaba tan notoria como debería, la humedad en su cabello siempre tenía el curioso efecto de ondularle ligeramente, haciendo que se pareciera ligeramente más a su hermano, aquello le había hecho sonreír ligeramente antes de soltar un suspiro, quizá el no estaba hecho para hacer el amor después de todo, solo para follar y satisfacer a la gente con su cuerpo.
Podría haberle creído a su hermano si hubiera dicho que lo amaba en aquel momento al acabar de hacerlo, pero ahora ¿Cómo iba a creérselo? Ace siempre había sido su todo, pero quizá el amor incondicional que sentía era algo demasiado ingenuo, una de esas cosas que solamente pueden sentir los niños sin miedo a lastimarse, porque no era que ya no lo sintiera, simplemente ahora temía al dolor que aquel sentimiento le provocaba.
Con cuidado el menor abrió la puerta del baño y notando que su habitación estaba vacía aprovecho a vestirse de manera silenciosa y juntar algunas cosas en la mochila que normalmente usaba para el gimnasio, asomando primero la cabeza al salir de su cuarto había notado que la tarde había comenzado a caer aunque aun el sol brillaba fuera de la casa, al pasar por la cocina había podido observar al pecoso dormido sobre algo a medio consumir, un leve impulso le hizo dar un paso en dirección a este pero negando con la cabeza se obligo a continuar hasta la puerta de la casa, abriendo y cerrando con el mayor cuidado posible.
Llevaba ya varios minutos caminando sin rumbo aparente cuando decidió por fin sacar su celular, en la agenda de contactos no tenía más de 15 números, la mayoría con leyendas como "escuela", "gimnasio", "Pizza", no había demorado demasiado en encontrar el numero que necesitaba pero se le había quedado viendo como idiota por más de 20 segundos antes de colocar su dedo sobre el contacto y decidirse a llamar. Con cada tono sin respuesta su corazón se aceleraba sin saber por qué, había estado a punto de colgar hasta que escuchase la gruesa voz al otro lado del auricular.
-Hey...-Luffy había hablado lo mas alegre y jovial que le era posible.- ¿Crees que pueda ir a tu casa un rato más tarde?- Sabia la respuesta aun antes de preguntar y se sentía como una persona terriblemente mala por buscar al otro en aquel momento pero verdaderamente no quería estar solo.- no, está bien, sé cómo llegar, ok. Gracias Zoro.-
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Continuara
Pues ya, a ver si nadie me odia (?) por que cuando se lo enseñe al gato casi se divorcia de mi XD pero no sé ni por qué si el 90% de las malas cosas son cosas de cuando me conto la historia pero con detalles :3
Shadow: pues lo son… más o menos… marco más en mi opinión u.u nadie está bien aquí… o quizá sí, antes, no sé, Marco y Ace eran felices antes de que a Lu le llegara la pubertad (?) Ace es Ace, es imposible odiarlo pero medio se lo gana a veces. Espero que aun te sigua gustando aunque las cosas no creo que mejoren pronto, pero te agradezco tus comentarios y que sigas leyendo y en cuanto a lo de la ortografía (sé que eso no fue comentario aquí pero igual) se que soy pésima, lo lamento mucho, pero tratare de poner más atención. Creo que eh mejorado aunque sea un poquitín en eso, pero aun me falta mucho.
