Dedicado a juliett sophie por ser mi primera lectora al otro lado del charco, y porque me ha dejado una review. Es que me hizo ilusión, oiga (hint, hint) …
Si hasta ahora os pareció alocado, aviso que a partir de aquí es una pura fumada de moqueta. ¿Alguien se animaría a traducir este inmenso despropósito al inglés? Lo digo por atacar la salud mental de los angloparlantes. Ofrezco agradecimientos virtuales, dibujos especiales y mi eterna gratitud ó,ò
Y hete aquí que nuestro joven héroe fue a ver a la Luna, atravesando campos y campiñas hasta llegar al lugar dónde ésta se encontraba. ¡Qué épico y poético! La Luna llevaba una bella túnica plateada…
-Ni hablar.
¿Cómo?
-Narradora, cambia eso. Soy el Villano, tengo que ir de negro. Además, ya soy bastante pálido de per se.
Vale, primero Dumbledore y ahora tú. Menudos actores más quisquillosos que me han salido.
-Al menos, no te digo que me quiero cambiar de ropa por una estúpida superstición muggle.
No, lo haces porque no te pega con el cutis. Gaaaaay.
-Mira, bonita, que yo no me meto con tu sexualidad, ¿estamos? Pedazo de Sangre Sucia.
Mira quién habla. "Le dijo la sartén al cazo"…
-Eh, ¿seguimos con la historia? Draco vuelve a atacarme la oreja…
-Cállate, Potter.
-¡Que soy el héroe!
Sí, y tu interés romántico tiene un problema "peliagudo". Ja, ja.
-Muy malo.
-Ni siquiera Lucius cuenta chistes tan deleznables.
Ejem, ¡a callar! La historia continúa. ¿Vale?
-Vale.
-Vale.
La Luna llevaba una bella tún…
-¡Eh!
¿Y ahora qué?
-¿Qué has querido decir con eso de "interés romántico"?
Harry, qué lento eres a veces… Alma de cántaro… ¡A lo que íbamos! La Luna llevaba una bella túnica plateada…
-¡Ejem!
… Negra, con dibujo de estrellas, bordada de diamantes, amatistas y piedras de luna, y un cuarto creciente en el pecho. ¿Satisfecho, mariquita?
-¡Sin faltar!
Nuestro héroe le oteó, interiormente aterrado. No en vano sabía que la Luna devoraba a los incautos seres humanos que osaban aparecer ante su presencia…
-Claro, por eso nos llaman "Mortífagos". Como si fuera tan difícil de deducir…
… Y no deseaba ser su próxima víctima, así que decidió mostrarse sumamente respetuoso.
-¡Ja! ¿Lo has oído, lo has oído?
-Venga ya, eso no es verosímil. Con la de veces que te he vencido, ¿cómo puedo respetarte, eh, Tom?
-Ya has oído, niñato, "respetuoso".
Dioses, esto es como dirigir una obra de colegio… ¿Queréis ceñiros a vuestro papel y dejar las riñas de una vez? ¡He visto más madurez en un parvulario!
-Pfff… Bueno, ahí va: "¡Oh, poderosa Luna, te traigo saludos de tu marido el Sol!"
-¿¡CÓMO!? ¿¡Y se puede saber cuando hemos compartido la Cinta ese viejo chocho y yo!?
-A mí no me mires, es lo que pone en el guión… ¡Grítale a ella!
¿A mí? ¡Esto no es cosa mía! Si es tradición que el Sol y la Luna sean marido y mujer, ¿qué culpa tengo yo?
-¿Yo soy la esposa?
Lo dices como si te molestara. Que todos sabemos de qué pie cojeas, cielo.
-Esto… ¡Pero es que no me va la gerontofilia!
Oye, cariño, que yo no fui la única que se tragó "Los Vengadores" sólo para poder babear con Sean Connery en Kilt, porque no es que haya mucha más excusa para tragarse esa birria…
-¡Demasiada información! ¡Demasiada información!
-Ejem…
Y además, que a los Slytherin os atrae el poder, que yo lo sé. Y Dumbledore es poderoso, ¿sí o no? ¿Cómo era aquello de que el mayor órgano erótico es el cerebro, y el mayor afrodisíaco el poder?
-Si, bueno… Pero es que la estética…
-¿Estética? ¡Si eres un esqueleto anoréxico!
-Calla, Potter.
Calla, Harry. Mmmm, vale. Hacemos un trato: estás casado con Dumbledore pero tienes de amante a Lucius. No te quejarás, ¿eh?
-Parece un trato justo… Oye, ¿no estarás utilizando este simulacro de literatura para justificar alguna retorcida trama de las tuyas, como si toda la guerra civil entre magos fuera debida a una pelea de amantes o así?
¿Por quién me tomas?
-Mpf. Yo también te conozco a ti, chatina. ¡Espera! ¿Esto significa que seré consuegro de Harry?
-¡¿QUÉ!?
Oh, que pesados sois... Bueno, la Luna deseaba devorar al pobre e incauto héroe, pero su joven esposa intercedió…
-¡¿Pero yo no estaba casado con Dumbledore!?
No acabaré nunca de escribir este cuento… Lucius es tu joven esposa, ¿estamos? Y ya sé que suena ridículo, pero la Luna y el Sol tienen bellas esposas, a parte de estar casados entre ellos. Yo soy inocente, estamos en el maravilloso mundo del folklore.
-Me duele la cabeza…
Ahora que lo pienso, si la Luna es "esposa" del Sol, y tiene ella misma esposa, ¿tu relación con Lucius se puede considerar lesbianismo, o no?
-¡Argh!
-Hola, Sr. Malfoy.
-Hola, Harry. ¿Ése que duerme la siesta en tu hombro es mi hijo? ¡Ejem, perdón! "Oh, esposo mío (dioses, mi mujer me va a despellejar cuando se entere de esto), no devores a este muchacho!"
-Ah, ¿y por qué no, "cielo"? Pásame un gelocatil, ya que estás…
-Porque, casualmente, lleva a mi hijo hechizado con él. Y o mucho me equivoco, o el joven Potter debe ser el único capaz de liberarle de la maldición.
-¿Y eso como lo sabes? ¿Intuición femenina?
-Ja, ja. No, conozco a esa loca que escribe el guión. Así que ojito, u hoy duermes en el sofá. No, no me pongas ojos de cordero degollado, va muy en serio…
-Estoy harto… Vale, ¿la Luna tiene alguna información útil O TENGO QUE SEGUIR PASEANDO AL MALDITO TEJÓN MUERDEOREJAS?
-Me temo que para deshacer el hechizo tendrás que ir a hablar con la Estrella de la Mañana…
Harry dejó escapar un bufido.
-¿Y quién es la Estrella, por favor?
-Uh… ¡Narcisa Malfoy!
-¿Perdón?
-¿Perdón? –repitió Lucius.
-Claro, miradlo de esta manera: el Sol, la Luna y todo el resto estamos ligados por matrimonio, ¿no? Así que la Estrella también tiene que ser de la familia…
-Más que figuras de cuento, parecéis una mafia –masculló Harry.
-¿…Y quién queda libre que tenga un vínculo matrimonial en todo este putiferio, eh? ¡Tu esposa, Lucius! O sea, la esposa de mi esposa, al tiempo que yo soy la de Dumbledore… Uf. ¿Y ese gelocatil qué?
Harry le tendió una pastilla, sin hablar.
-Gracias, chico. Menudo desastre de mujer la mía, estará muy bueno, pero aparte de eso…
-Es que yo y la medicina muggle…
-¿Me haríais el favor de indicarme cómo se llega hasta la Mansión, o despierto al tejón? –intervino el joven, molesto.
-No, no hace falta –repuso Lucius-. Anda, te crearé un Pórtico, y estarás allí en un plisplás. No es necesario ni que te lleves galletas para el camino. Eso sí, ni media palabra de todo esto a mi señora, que me mata.
-Trato hecho. Esto… ¿por qué es tan amable conmigo, Señor Malfoy? –inquirió en tono de sospecha el Gryffindor, que estaba harto de tanto aceite y se temía que le pidieran recoger el jabón.
-Nada, cosas mías… ¡Hasta luego! –y añadió entre dientes-. Seguro que la loca de la narradora nos hace alguna jugada, y mejor que recibas tú que yo…
