Capitulo 7

Ignoro olímpicamente por veinteava vez la voz de su madre fuera de su habitación, se le oía realmente preocupada sobre su estado; pero a él parecía no importarle en lo mas mínimo.

Abrazo sus piernas por debajo de las sabanas y hundió su cabeza entre ellas intentando a callar los sollozos que causaba al llorar; pero, ahora, parecía ya haber gastado todas sus lagrimas.

Escucho los pasos de su madre alejarse y le pidió disculpas mentalmente, realmente no le gustaba escuchar a su madre, siempre feliz, afligida.

Después de algunos minutos logro tomar la compostura, dejo de llorar, trato de no pensar en nada por el momento.

Se sentía horrible, se sentía asqueado, se sentía molesto.

Se sentía ultrajado.

Y lo que más sentía era impotencia, impotencia de saber que no había sido violado, impotencia de saber que había sido él el que también había colaborado, el que lo había permitido, echarle toda la culpa a Hibari, por más que lo deseara, no era lo correspondiente.

Dejo de pensar en eso cuando llego a su mente el nombre de Hibari, no quería recordar nada, le comenzaba a tener fobia.

Se metió en su cama de nuevo esperando que al menos ahí estuviera seguro, alejado de todos.

Alejado de Kyoya.

Se levanto de golpe al escuchar como la puerta de su casa era abierta y cerrada, se asomo por su ventana y observo a su madre salir, supuso que iría a hacer compras.

Salió de su cuarto lentamente, bajo las escaleras intentando ignorar las punzadas de dolor que sentía en su trasero.

Fue directamente hacia la cocina a buscar algo de comer, encontrándose con un desayuno servido ya en la mesa; de seguro su madre se lo había dejado.

Se sentó un tanto incomodo en la mesa disponiéndose a comer.

Se sentía estúpido

De pronto todo le pareció estúpido, estaba preocupando a su madre, no había ido a la escuela por casi una semana y se la pasaba la mayoria del tiempo llorando.

Llorando por qué?

Por haberle entregado su virginidad a un hombre una noche donde las hormonas se le descontrolaron acabando con el trasero doliéndole horrores y sintiéndose peor que escoria?

Si! Tenía un buen motivo para estar en ese estado, pero ya no quería seguir así, eso era exactamente lo que quería dejar de ser, el Tsuna que huía y se refugiaba en su burbuja evitando que alguien entrara, pero a la vez esperando que alguien entre aun sabiendo que no tenía a nadie.

Quería dejar de ser tan cobarde, quería dejar de refugiarse en el pasado para culpar a este de sus errores.

Quería dejar de ser Dame-Tsuna

Dignidad y orgullo.

Golpeo por última vez el rostro de su ultimo contrincante antes de dejarlo totalmente noqueado.

-"Dignidad y orgullo"- se repitió mentalmente mientras se alejaba a paso lento.

Soltó un bufido de completa irritación, como había podido perder las únicas cosas que realmente le importaban en un acto tan…. irracional.

Se sentía humillado

Se subió rápidamente a su motocicleta, acelerando hasta llegar a la máxima velocidad, intentando que el aire que le golpeaba en los ojos lo distrajera.

Se estaciono frente a la escuela Namimori, cogió sus llaves y se dirigió hacia el único lugar donde creía poder olvidar todo.

La Oficina del Comité Disciplinario

Intentaba dejar su mente en blanco, realmente no quería pensar ya en ello.

Quería olvidarlo, eliminarlo, creer que todo era una jugarreta de su retorcida mente.

Bufo realmente molesto, juraba que si alguien se le acercaba en ese instante lo mataría tan solo para desestresarse.

Se sentó en la silla frente a su mesa, observo que esta estaba llena de papeles, se hundió en ellos esperando que el trabajo no se le acabara para distraer, así, un poco su mente.

********************************************************************:D*****

Camino por el pasillo con una tranquilidad inquietante, intentaba no pensar en nada, intentaba no pensar en Hibari.

Se sintió seguro al ingresar a su aula sin tener ningún encuentro inesperado, se sentó en su lugar respetivo y soltó un suspiro de alivio, se dispuso a escuchar la clase aunque no entendiera nada.

El día se había pasado relativamente rápido, tan solo faltaba una hora más y las clases acabarían.

Todo había salido realmente bien, no había visto, ni siquiera oído el nombre Hibari Kyoya en todo el día.

Sonrió para sí mismo.

Alzo la vista y pudo observar como el mismísimo Hibari Kyoya lo miraba totalmente sorprendido al otro extremo del pasillo.

Sintió sus piernas temblar.

MIERDA!

No pudo a detenerse a pensar en más insultos para su suerte, cuando se dio cuenta ya estaba corriendo hacia un lugar lejos de él.

Regreso a su casa en ese mismo momento, no quería estar ni un minuto más en esa escuela.

Llego a su casa y, milagrosamente, su madre paso totalmente por alto el hecho que haya venido tan temprano.

Nana sabia que algo pasaba, pero creía que sería mejor no preguntar, algo le decía que Tsuna no quería hablar de ello.

***************************************************************._.**

Como lo odiaba

Odiaba su sentido de hacer siempre lo correcto.

Se asomo de nuevo observando la pelea de Hibari contra unos malhechores a unos pocos metros.

Se le venía haciendo una rutina, cada que terminaba la escuela él seguía a Hibari.

Hace unos días se había enterado de todas las peleas en que recientemente Kyoya se había visto envuelto.

Se sorprendió de sobremanera al ver que eran más de las normales, y eso ya era de por si bastante.

Sabía que esa curiosidad suya iba a causarle más de un problema, curiosidad por saber que tan mal parado salía Hibari de esos encuentros sin tener a un botiquín andante.

No sabía si era por venganza el querer ver cuánto daño le hacían, aunque cada vez se extrañaba más y más al ir siempre con el botiquín que no se atrevía a devolver.

Creía que tan solo era una costumbre, un capricho suyo.

Pero últimamente se sentía un poco mal al ver las heridas con las que salía Kyoya de sus peleas y también al saber que no se tomaba la molestia en curarlas.

Se preocupaba más de lo que el mismo quería.

Su cerebro realmente estaba mal.

Ahogo un grito al ver la sangre de Hibari.

Se encogió en su escondite y se abstuvo de correr a socorrerlo.

Tan solo basto unos minutos más para que Kyoya acabara con aquellos que osaron retarlo.

Observo la sangre que brotaba de una de sus tantas heridas mientras se secaba con una de sus manos el sudor de su rostro.

Por el rabillo del ojo pudo observar a alguien acercándose, volteo rápidamente y se puso en posición de pelea.

Se sorprendió al descubrir que no era un atacante lo que se le acercaba.

Su cuerpo se tenso completamente al observar quien era.

-Que quieres-había dicho

No quería estar cerca de aquel herbívoro por un buen tiempo, y sería mejor si fuera para siempre.

-Está herido- respondió quedamente Tsuna

-Uhn

Era raro, extremadamente raro.

Se podía sentir la tensión en el aire.

El hecho que hubiera ido a casa de Hibari no le agradaba en lo absoluto, a ninguno de los dos; pero ambos sabían que aquel era el único lugar tranquilo donde podía tratar sus heridas.

-Realmente mi cabeza está mal, pensó Hibari.

Observo por varios minutos los movimientos que realizaba Tsuna, los seguía con la mirada sin perderse detalle.

Sabía que lo que estaba recordando en aquel momento no era nada bueno, era lo que tanto se había esforzado por olvidar, pero al tenerlo cerca de nuevo y al respirar de nuevo su aroma, sentía que lo que había hecho era exactamente lo que deseaba hacer ahora.

Intentaba mirar a otro lado, pero el observar de cerca el sonrojo de Tsuna podía con su poco autocontrol y no podía apartar la mirada.

Y entonces lo recordó, recordó lo bien que se había sentido en aquel momento, recordó lo que en todo ese tiempo había pasado por alto.

Recordó el placer que le había causado aquel acto.

En ese momento, Tsunayoshi estaba tratando una de sus manos intentando esconder su nerviosismo y su sonrojo que con cada minuto que pasaba se volvía más intenso y más visible.

De pronto, sintió como las manos de Hibari se aferraban a sus hombros y lo acercaban a él.

Sintió como Kyoya hundía su cabeza en su cabello.

Escuchó a Hibari susurrar un "Es tu culpa" antes de empezar a besarle el cuello.

Sintió como la sangre se iba de su rostro, como su cuerpo comenzaba a temblar y sus labios comenzaban a gritar que lo soltara.

No lo quería cerca, el estar en esa posición de nuevo le aterraba, lo comenzó a empujar con todas sus fuerzas, no permitiría que pasara de nuevo.

No permitiría que fuera un maldito Déjà vu.

Jamás accedería a repetir tal cosa.

.

Sintió como Tsuna lo intentaba apartar, sintió lo realmente aterrado que Sawada se encontraba, escucho claramente las suplicas de Tsunayoshi.

Y entonces maldijo, maldijo el saber que no podría parar de nuevo.

Hola!

Lamento la demora u.u'

Se me presentaron algunas cosas y no pude escribir.

Espero les haya gustado el capitulo :D aunque no lo crean este va a ser un gran paso en la historia :D.

Agradezco sus reviews, siempre me motivan a seguir :D

Nos leemos pronto!

Psdt: Es mi cumpleaños :D, y les tengo un regalo a ntart art/1-438178 413 (junten los espacios)