¡Ay! Perdonen que me hay tardado tanto. He tenido algunas tareas, y he estado pendiente; de mis otros fics. Pero, al final he vuelto; espero les guste. Muchísimas gracias por los reviews, me hiciron mucha ilusión.
Cani HP: Ha sido, un honor que mi historia; haya sido digna de llevar impresa. Sin duda, me siento muy halagada y se los agradezco. Trato de hacer siempre, mi mejor esfuerzo. Saludos.
Y a los demás, también les aprecio mucho. ¡Son mis insanos lectores, de este insano fic! Se les adora.
M'S
Capítulo 6: ¡Alucinaciones!
Con la ayuda de Sirius y de Lupin, Hermione pudo tender a Snape sobre la cama. Estaba increíblemente caliente, y parecía no ser; por la enfermedad en sí. Lupin, se había mantenido hermético sobre el asunto y había demandado, en la mañana; la presencia urgente de Dumbledore.
Dumbledore pasó largo rato, dentro de la habitación ese día. Parecía ser, lo que intuía Sirius y lo que; lo mantenía tan iracundo. A Hermione, no querían develarle ese detalle. Aunque, ella tenía fuertes razones para creer que; se trataba de su marca.
Le indicaron que siguiera cuidando de él. Pese, a no tener los ingredientes en su totalidad; ella había decidido comenzar a practicar la poción. No iba a utilizar los recursos que había encontrado, así que utilizó otros objetos en su práctica. Como intuyó, era muy complicado y terminó haciendo un desastre del cual; Neville estaría orgulloso.
Se mantuvo sentada al lado del hombre, por largo rato. No había recuperado la conciencia, pero parecía que la fiebre; empezaría a ceder muy pronto. Sin dejar de reposar su vista sobre, la teoría de sus exámenes; Hermione continuaba colocando compresas tibias sobre su cabeza.
Había tratado de hacerlo comer y beber agua, pero era inútil debido a su estado. Temía que hubiese, una deshidratación general y; empeorase. Así que, en un último intento desesperado; se dedicó a humedecer sus labios a cada tanto. Ella tampoco había comido, de hecho; siquiera había llegado a salir de la habitación. Todo eso, a Sirius seguía incomodándole terriblemente.
- ¡Hermione no debe estar atada a él! ¡Él fue el imbécil que, decidió volverse mortífago, que sufra su propio dilema!- espetó, dentro de la habitación de Lupin.
Lupin hizo un gesto apaciguador con la mano. Como siempre, mediaba entre ambas partes aunque; sabía que con Sirius era imposible. Tenía la cabeza tan dura y, convencida que; costaba sacarle un poco de razocíneo.
- Por favor Sirius, no es su culpa. El hecho de que, tenga un pasado accidentado; no tiene nada que ver con su presente. Ni con Hermione.
- ¡Exacto! ¡Hermione debería estar durmiendo, está levantada desde las dos de la madrugada!
En ello, sí pareció coincidir Lupin. Hizo un gesto afirmativo con la cabeza y se levantó de la, silla que había estado ocupando. Él relevaría a Hermione, mientras ésta; descansaba un rato.
Entró dentro de la habitación, y la observó ahogar un bostezo y; colocar agua en los labios de Snape. En cuanto Lupin cerró la puerta; ella se giró para verle. Quiso sonreírle, pero estaba demasiado exhausta para lograrlo.
- Deberías descansar Hermione. Dormir un poco.
- No puedo Remus- musitó la chica, con otro bostezo- ¿Y si Snape empeora?
- Bueno, de eso nos encargaremos Sirius y yo. Ahora, ve a dormir un poco.
Hermione se giró para mirar a Snape. ¿Qué tanto podría cambiar su estado; mientras ella dormía? Terminó por asentir suavemente, y se apartó de él para salir de la habitación.
Al trancar la puerta, se estiró con parsimonia. Estaba desvelada, desde el día anterior pero; no le haría mal intentar dormir un poco. Deseaba, que se suscitaran las vacaciones para; encontrar todo lo requerido. Snape sin duda, empeoraba.
¿Empeoraba más? ¿Era eso posible?
Al llegar a la habitación, se tumbó sobre la cama inmediatamente. Siquiera, pudo manejarse para retirarse; la ropa y ponerse una pijama. Se mantuvo pensativa, aún entendiendo los sucesos de la noche anterior; tratando de dormirse.
- ¿Señor? ¡Profesor!- exclamó ella, pero él no reaccionaba.
- No tiene sentido que trates de hablarle, lo mejor será que lo acostemos.
- Pero, ¿Qué será lo que le sucedió?
Sirius meditó por unos cortos segundos. Bajó su vista hacia el suelo, y pareció detallar algo que; se movía bajo su manga. Al verlo, desvió la mirada y volvió a hablar; con un desdén fingido.
- Ha de ser su enfermedad Hermione, busca a Remus.
- Pero, ¿No debemos revisarlo?- preguntó ella, disponiéndose a tomar ese brazo en cuestión.
- ¡No! Eso sería perder el tiempo- le previno Sirius- Ve por Remus.
¿Por qué Sirius no había querido que ella; lo revisase? ¿Acaso se trataba de su marca tenebrosa? No estaba descuidando, que el hombre era un mortífago. No estaba, ciertamente al tanto de ello; pero Harry y Ron parecían afirmarlo con vehemencia. Quizás ya estaba retirado, como si; se pudiera una persona retirar de eso.
Mientras lo meditaba, el sueño la sobrecogió. Soñaba que, entraba en la habitación de Snape y éste, se había convertido en un enorme dragón verde que; echaba fuego de una tonalidad verde esmeralda.
Estaba atrapada, Snape la tenía entre sus garras y no la dejaba escapar. Sus enormes garras, estaban cerradas fuertemente sobre ella mientras; trataba de pedir auxilio. Una gran cantidad de vapor negro, empañaba su visión y, apenas observaba como los enormes dientes de Snape se acercaban hacia ella. Se la comería, no tenía escapatoria.
Un golpe fuerte sobre su rostro precedió la mordida. Abrió los ojos de golpe, y se encontró; que se había caído de la cama. Se sobó la frente con somnolencia, y sonrió como una tonta. ¿Por qué había estado soñando eso? Sin duda, le hacía falta dormir más.
Iba a volver a la cama, pero, tuvo la imperiosa necesidad de saber; como estaba el profesor. Ya se había fijado tanto, mentalmente la idea de que debía ayudarlo que; solo pensaba en ello. Debía impartir; el mejor tratamiento medimago. Al final de cuentas, ella se formaría; para ser la mejor en su oficio.
Abandonó la habitación y, se encaminó hacia la de Snape. La puerta estaba entreabierta, así que se imaginó que; Lupin había salido para buscar algo. La habitación, como siempre estaba a atas temperaturas y; tuvo que deshacerse del suéter largo que usaba. Cerró la puerta y volvió a ocupar su puesto junto al profesor.
Emitió un suspiro y, midió su temperatura. Mucho mejor que antes, seguro. Acomodó las frazadas que se había corrido un poco y, le mantuvo la vista fija; a la espera de algún cambio significativo.
Le pareció, que había llevado horas sentada pero; tan sólo habían pasado unos pocos minutos. Oyó un débil murmullo y, miró a su alrededor para; descubrir su procedencia.
Pero no había nada, y aún así seguía escuchándolo. Siguió el sonido, y notó que provenía del hombre. Decidió inclinarse un poco más para, escuchar mejor de qué estaba hablando.
- Lily, ¡no estás muerta!
Hermione hizo un gesto nervioso, cuando los ojos del hombre se abrieron de par en par. Su vista, recorrió la habitación antes de; posarse sobre ella. Hizo él también, un curioso gesto con los labios; pareció feliz.
Se acomodó dificultosamente hasta sentarse. Hermione se mantuvo impávida, en silencio. No sabía si era lo que pensaba, pero suponía que; la fiebre lo tenía en un estado de confusión.
- Lily- volvió a repetir, mirándola con una expresión cándida.
Hermione, trató de levantarse; pero él retuvo su brazo. Posicionó su mano sobre la suya para retirarla, pero él imprimió más fuerza y la acercó hasta él. Su rostro estaba a centímetros del suyo.
Intentó besarla, pero Hermione se dejó caer sobre la cama para evitarlo. Volvió a intentarlo, pero ella forcejeó con él hasta; que ambos resbalaron hasta el suelo. Ella estaba abajo de él.
Había acertado, estaba alucinando por la fiebre. El punto era, que lo estaba haciendo con la única "Lily" que conocía. La madre de Harry Potter. No sabía como, la confundía con ella; pero seguía intentando besarla.
- ¡Profesor! ¡Pare!- exclamaba Hermione, pero él no parecía escucharla.
Hermione siguió moviendo la cabeza, para evitar que la tocara. En un último intento, pareció que iba a lograrlo; pero entonces. Remus entró y pasmado, observó la escena.
- ¿Qué rayos? ¡Severus, quítatele de encima!
- ¡Está alucinando Remus! ¡Ayúdame!
No fue necesario, en un instante se desplomó sobre ella; aprisionándola. Remus corrió hasta ella, y la ayudó; separándole de ella. Hermione, azorada y con la respiración a mil por segundo; trató de encontrar aire. Había sentido mucho miedo, el haber visto sus ojos perdidos y su expresión de deseo; la había sobresaltado.
Bajó la vista hacia el hombre, que parecía comenzar a recobrar la conciencia. Esperaba, que no lo recordase o; al menos no lo suficiente. Remus emitió un suspiro, cuando fue capaz de liberarlo y; lo observó también.
- ¿Qué, qué sucedió?- preguntó, distraído y; llevándose una mano a la cabeza.
- Ah, supongo que fue algo gracioso- comentó Lupin, Hermione no le veía el chiste- Pero, estabas alucinando, le caíste encima.
Los ojos de Snape se giraron rápidamente hacia la chica quién; rehuía de su mirada. Meditó por unos segundos, y luego volvió a mirar en dirección hacia Lupin.
- ¿Le caí encima? ¿Qué estaba haciendo Granger?
- Bueno, parecía; que querías besarla.
Snape se mantuvo en silencio, incapaz siquiera de emitir opinión al respecto. Luego de un corto instante sin hablar, hizo una especie de mueca y; se dirigió hacia Hermione.
- Lamento los estragos causados señorita Granger- en realidad, disculparse; quizás era lo único que podía hacer.
A Hermione le pareció, que tanto ella como Snape necesitaban descanso. Ya ambos estaban alucinando. Ella con su sueño y él con "Lily" Remus, fue quien se giró hacia Hermione y, hizo la pregunta que; Hermione trataba de evitar.
- ¿Severus estaba diciendo algo?
Se mantuvo en silencio, meditando. Estaba segura, de que eso formaba parte de un; pasado muy privado del hombre. ¿Debía decirlo?
- El profesor, el profesor; me llamó "Lily"
TBC.
Ah, es un capítulo loco; espero les guste. Unos besos y se cuidan.
(Hubiese escrito más, pero como tuve deporte; me duelen los brazos)
