Algunos personajes son de propiedad de la maravillosa escritora Stephenie Meyer y algunos son creación mía.
¡Feliz nuevo año!
Hola mis princesas.
Con dos días de retraso pero aquí tienen su regalo de reyes, es mi modo de agradecerles por todo lo que hicieron el año pasado y por lo que siguen haciendo por mi; su apoyo es la mejor paga.
Mil gracias.
Outtake sin beteo.
Recomiendo mirar el siguiente video:
www (punto) youtube (punto) com/ watch?v=rCl9yQUkX7E
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Outtake
La princesa más bonita
—Edward, mi mami me dijo que yo estaría en la obra El cascanueces —informó Bella a Edward.
— ¡Oh! —Fue lo único que logró pronunciar el chico después de que su pequeña princesa le diera la noticia.
— ¡Seré la protagonista! ¡¿No es genial, Edward?! Estaré en la gala de noche buena —dijo Bella muy contenta.
—Sí, Bella —Le tomó de la mano—. ¡Es genial! —exclamó no muy convencido Edward, le dio un pequeño beso en la mejilla a Bella y salió corriendo en dirección a la cocina, donde se encuentra Renée, madre de Bella, hablando con su mamá, Esme.
Edward al llegar a la cocina donde ambas mujeres hablaban animadamente se hace notar de inmediato, llamando la atención de Renée.
—Disculpen, señora Renée… ¿Puedo hablar con usted? —Solicitó Edward muy serio.
—Sí, Edward dime... ¿qué pasa? —preguntó Renée un poco divertida, puesto que se imaginaba de qué quería hablarle el pequeño Edward.
Edward empezó a jugar con su manos en su regazo mientras miraba hacia el suelo estaba un poco nervioso por lo que iba a solicitarle a la mamá de Bella.
—Yo… quiero… bailar… en el cascanueces, yo quiero ser la pareja de Bella —manifestó Edward después de tartamudear.
— ¿Quieres protagonizar El cascanueces con Bella? ¿Es eso lo que quieres, Edward? —le inquirió Renée mirando de reojo la sonrisa que empezaba a formarse en el rostro de Esme, puesto que precisamente de eso estaban hablando, de cuánto le tomaría a Edward tomar su papel de posesivo al enterarse de que Bella bailaría en El cascanueces, obra que Renée dirigía todos los años y que llevaba a cabo con los niños del orfanato que ella financiaba.
—Sí, eso mismo —Aseguró Edward.
—Bueno, pequeño —dijo Renée acuclillándose para estar a la altura del pequeño Edward que ya tenía 6 años—. Estarás en el cascanueces con Bella.
—Tengo que bailar ¿cierto? —preguntó Edward un poco asustado pues odiaba bailar ballet a pesar de que a Bella le encantara.
—No —respondió Renée tajante.
Esme observaba divertida la conversación de Renée con su posesivo hijo, Edward. Era increíble que con el pasar de los años empeorara, Edward no permitía que nadie se le acercara a su princesa y ni hablar si alguien la hacía llorar; en más de una ocasión Edward hizo comer tierra a algunos niños cuando salían al parque porque molestaban a Bella, "la princesa más bonita", como le decía Edward; fue así como él la bautizó la primera vez que la vio en la escuela, cuando Bella solo tenía 3 años y una niña la hizo llorar porque se burló de cómo había ido vestida, como toda una princesa del Ballet.
Una sonrisa se instaló en el rostro de Esme en cuanto recordó aquella ocasión.
Esme había sido llamada por la directora de la escuela de Edward, al parecer el pequeño de cuatro años, amante de los rompecabezas, se había metido en problemas. la secretaria de la directora le dio paso a la oficina en cuanto llegó, lo cual le pareció algo curioso pues Edward jamás se metía en problemas; las veces que había sido llamada por la directora había sido por la pequeña revolucionaria, Alice.
—Buenos días Directora Smith —saludó Esme en cuanto entro a la oficina.
—Bueno días señora Cullen, lamento haber interrumpido su ensayo pero es importante lo que tengo que hablar con usted; Edward nos ha dejado a todos estupefactos hoy con su comportamiento —informó de inmediato la directora.
— ¿Ha hecho algo malo? —cuestionó preocupada Esme.
—Señora Cullen, Edward hizo llorar a una niña y luego se peleó con un compañero, en realidad todos estamos sorprendidos por este tipo de actitudes en Edward, él siempre ha sido un niño muy tranquilo pero hoy no vimos nada de eso en él, incluso estaba bastante exaltado cuando lo trajeron a mi oficina; un comportamiento completamente inusual en él —explicó la directora.
— ¡Oh! ¡Por Dios! ¡No puedo creer que Edward se haya comportado de ese modo! —exclamó Esme muy sorprendida.
—Quisiera decirle que estoy mintiendo pero es cierto, Edward en estos momentos está en la enfermería, están curándole las heridas; por ser la primera vez que actúa de este modo no recibirá ninguna amonestación pero le recomiendo que hable con él al respecto —dijo a modo de sugerencia la directora a Esme.
—Claro que lo haré directora Smith, ¿puedo verlo? —preguntó Esme.
—Por supuesto, la acompañaré a la enfermería —respondió la directora poniéndose de pie para luego salir con Esme hacia la enfermería.
El camino hacia esta fue relativamente corto pero Esme estaba muy preocupada por el estado de su hijo, ¿estaría bien? ¿Y qué lo había llevado a actuar de ese modo?
En cuanto llegaron frente a la enfermería la directora se despidió de Esme y le permitió ver a Edward de inmediato.
Esme sintió un ligero alivio cuando vio a Edward sentado en una silla junto a la ventana pero se asombró un poco cuando vio a una niña sentada a su lado y que tomaba la mano de su hijo mientras lo miraba como si fuera un héroe, poco a poco Esme se acercó y al estar más cerca de ellos escuchó como Edward le susurraba cosas al oído a la niña, fue en ese momento en que se dio cuenta de que Edward había encontrado a una "princesa muy bonita".
— ¿Entonces si no voy a bailar cómo voy a estar en la obra con Bella? —la voz de Edward sacó a Esme de sus recuerdos.
—Pues los niños y niñas no van a bailar, bueno, no mucho; ustedes van a actuar, el ballet está a cargo de mis estudiantes —respondió Renée.
— ¿Cuándo empiezan los ensayos? —preguntó Edward.
—En dos días, Edward, serán en el estudio de ballet —contestó esta vez Renée.
—Allí estaré —aseguró Edward—. Mamá me llevará —Edward miró fijamente a su madre—. ¿Cierto, mami? ¿Tú me llevarás?
—Claro que sí, mi pequeño cascanueces —sonrió Esme—. Lo harás maravilloso, estoy segura de ello.
—Yo también mami pero será porque allí estará la princesa más bonita de todas, Bella —dijo Edward embelesado pensando en su amiga.
— ¡Edward, me dejaste solita! —gritó Bella desde la habitación de Edward.
— ¡Opps! La princesa me llama —Edward se sonrojó un poco pero salió de inmediato en dirección a su habitación.
—Son inseparables —soltó Esme muy feliz.
—No lo creo —respondió seria Renée.
— ¿Por qué lo dices? ¿No te gustaría que ambos terminaran juntos en un futuro? —preguntó ceñuda Esme.
—No me mal interpretes Esme, pero presiento que a mi pequeña no todo se le dará tan fácil y me asusta pensar que pueda sufrir —explicó Renée.
—No te preocupes Renée, Edward no hará sufrir a Bella —aseveró Esme.
—Eso espero Esme, eso espero —susurró Renée.
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— ¡En 5 minutos! ¡Todos listos! —gritó una voz que anunciaba que la obra estaba por empezar.
Bailarinas, niños, mamás, maquilladoras y encargados del vestuario corrían de un lado al otro.
Edward y Bella por su parte ya estaban listos, se encontraban a un lado mirando el caos tomados de la mano, cuando a Bella le anunciaron que ya era tiempo tuvieron que arrancarla del abrazo de Edward; en las últimas semanas Edward se había vuelto mucho más territorial e incluso Renée tuvo que amenazarlo con sacarlo de la obra si seguía comportándose así, dado que le estaba trayendo problemas con los demás niños a tal punto que casi le cae a golpes al niño que hacía el papel de hermano de Bella en el cascanueces, el cual hacía llorar a Bella en una escena; en esa ocasión los estudiantes de ballet de Renée tuvieron que intervenir para evitar que Edward dejara al pobre niño con un ojo morado.
Cuando finalmente lograron separarlos y llevar a Bella al escenario para la primera escena Edward ya estaba quejándose de que si aquel niño no veía bonito a su princesa, que la niña que estaba al lado era una tonta y no sé cuantas cosas más, pero afortunadamente llegó el momento de Edward y empezó a hacer su papel que con tanto esfuerzo había estado practicando; en el justo instante en que sus ojos se cruzaron con los de Bella una sonrisa se posó en su rostro.
La escena en donde Bella lloraba llegó y Edward se tuvo que contener para no golpear al niño que tenía que hacerla llorar; unos minutos después Edward volvía a salir pero ya como el cascanueces para luchar con el horrible rey ratón, que no era otro que el pobre Mike Newton, el mismo con quien Edward peleó cuando conoció a Bella.
Escena tras escena Edward disfrutaba a Bella, sobre todo en las finales, donde los ubicaron en una especie de trono con muchos dulces que ambos disfrutaron mientras veían a los alumnos de Renée bailar las diferentes piezas correspondientes a la versión original del Cascanueces.
—Gracias Edward —dijo Bella mientras veía desde su trono las interpretaciones de los diferentes bailarines.
— ¿Gracias? ¿Por qué? —cuestionó el pequeño Edward sin soltar la mano de su princesa.
—Por estar aquí conmigo —respondió sonrosada Bella.
—Haría cualquier cosa por ti, te lo prometí, ¿lo recuerdas? —aseguró Edward dándole un beso en la mejilla a Bella.
Bella lloraba en el patio de la escuela, lucía un hermoso vestido color perla, parecido a un tutu, decorado con hermosas flores del mismo color del vestido; su cabello estaba suelto, adornado por un bello cintillo que poseía el mismo estilo de flores del vestido.
Edward al verla le pareció la niña más bonita de todo el cole pero mirándola fijamente se dio cuenta de que estaba llorando, su corazoncito se entristeció por ello y corrió casi que de inmediato a su lado.
— ¿Te pasó algo? —preguntó Edward preocupado—. La princesa más bonita del colegio no debería estar llorando —afirmó Edward muy convencido.
— ¿Soy la princesa más bonita? —preguntó Bella inocentemente al tiempo que sorbía su nariz y un hipido se escapa.
—Claro que si ¿te ha dicho alguien lo contrario? —cuestionó Edward.
—Sí, esa niña de allá —Señaló Bella con su pequeño dedo en dirección a donde se encontraba Jessica Stanley columpiándose.
Edward miró hacia donde Bella le señalaba frunció el ceño y solo pronunció un "Espérame aquí, princesa".
Cuando Edward llegó donde estaba Jessica explotó.
—Tú, bruja horrenda —Señaló a Jessica de modo acusatorio—. Te atreviste a decirle a la princesa más bonita que no lo era, eres una mentirosa —Y levantando la voz le dijo el insulto más feo que se le puede decir a una niña—. ¡Tú eres un sapo verde lleno de arrugas! ¡Jessica eres un feo sapo!
Los demás niños que escucharon empezaron a reírse de Jessica, quien empezó a llorar hasta que Mike hizo aparición e intentó pegarle a Edward por hacer llorar a Jessica, Edward por su parte alegando que no iba a permitir que hicieran llorar a la princesa más bonita se defendió y allí empezó la pelea, dejando como cuota una Jessica llorando, Mike con un ojo hinchado, Edward con el labio partido y una Bella dándole pequeños besitos en la mejilla a su héroe.
— ¡Eres como los príncipes de mis cuentos! —decía Bella aun con los ojos hinchados—. Eres valiente y muy lindo —enunció Bella haciendo que Edward se pusiera rojo.
—Yo solo te defendí princesa —respondió Edward.
—Eres un amor —dijo Bella recordando como su madre le decía a su papá cuando hacía algo que a ella le gustaba.
—Siempre te protegeré princesa, no permitiré que nadie te haga llorar —prometió Edward mirándola a los ojos.
— ¿Lo prometes? —le cuestionó Bella al tiempo que lo abrazaba.
—Lo prometo, nadie te hará daño, yo te cuidaré —aseveró Edward.
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Hola.
Espero les haya gustado, sé que es corto pero necesitaba escribir algo así, necesitaba contarles como Edward y Bella se conocieron, necesitaba un poco de dulzura entre tanto momento amargo.
Agradezco a quienes me agregan a sus alertas y favoritos, y en especial a ustedes: Bellisimaw, Keep Calm Now , Solasium, ashlee bravo 199981, Aryam Shields Masen, Unademuchas, Danny Fer D' Rathbone, Angel Dark1313, Sky TwiCullen, Osbelys, Karla Stew Pattz, yolabertay, Luna Sanz, Luna Masen Culle, Annie, Day Sweet, Saha Denali, Sally Evans Salazar, Gretchen CullenMasen , luzdeluna2012, vanesa pinilla, Alisaness Cullen, Karel Gutierrez D L, blackhole16, EriM, maferpatts , pili, Paola Andrea, Beastyle; me hacen feliz, me llenan de alegría, me asustan, me ponen nerviosa pero sobretodo me impulsan a seguir. Gracias.
Y como se vienen tiempos difíciles les dejo un adelanto:
Capítulo seis: La muerte del cisne
Al cruzar el umbral escuchó como los chicos discutían, sus voces provenían de la cocina; dejó su bolso a un lado de la puerta y se encaminó en esa dirección, escuchó la voz de Edward y apresuró el paso, aún la conversación que había tenido con Esme estaba presente, necesitaba hablar con Edward al respecto, no podía creer que él le hubiese ocultado algo tan importante por muy doloroso que fuera; Bella siguió caminando hasta que escuchó como su nombre era pronunciado por uno de ellos, en ese momento se detuvo y decidió escuchar la conversación a escondidas, Bella sin saberlo estaba cometiendo un gran error, debió quedarse un rato más con Esme o anunciar su llegada porque lo que estaba próxima a escuchar le desgarraría el alma.
Ahora si me despido.
Besos y mordiscos.
PD: No me maten por favor.
