Empezando de nuevo
La noche paso muy lentamente, apenas si pudieron dormir por lo avergonzadas y tensas que estaba. Al día siguiente Tokaku se levantó muy temprano y se preparó para salir a correr y hacer unos ejercicios para mantenerse en forma.
— Tokaku-san, ¿A dónde vas? — Preguntó una somnolienta Haru desde su cama, así que Tokaku la miro recordando lo que había pasado ayer y se tensó un poco de nuevo.
— A correr… — Contestó rápidamente y salió.
Haru se quedó unos minutos acostada aun, hasta que su memoria le hizo recordar lo de ayer provocando que su corazón comenzara a latir rápidamente, se levantó de la cama sonrojada y tocándose el pecho.
— Tokaku-san… — Susurró para sí misma y luego sonrió muy feliz aunque aún apenada, y aunque le diera vergüenza admitirlo lo que sucedió ayer había sido muy placentero para ella y estaba segura que para Tokaku también, aun cuando después comenzaron a llegar a otro nivel cuando Tokaku la tumbo en la colchoneta y el solo imaginar lo que hubiera pasado después la hacía retorcerse de la pena. Dejando eso de lado Tokaku y ella ahora eran novias.
Haru se dispuso a preparar el desayuno, porque seguramente su novia Tokaku regresaría con hambre, y quería prepararle algo aunque fuese poco. Una hora después Tokaku regreso sudando un poco con una toalla en su cuello.
— Tokaku san, hola ¿tienes hambre? — Preguntó Haru con una gran sonrisa y lo más natural posible para que Tokaku no se sintiera tensa.
— Si… — Dijo correspondiendo con una pequeña sonrisa, dirigiéndose a la cocina, pero antes de pasar de la entrada de la casa al pasillo, Haru tomo su brazo y le robo un pequeño beso en los labios.
— Ven… preparé el desayuno. — Corrió a la cocina feliz dejando atrás a una muy sorprendida Tokaku, quien la siguió después.
El desayuno pasó rápido y la comida que había preparado Haru supo deliciosa dejando sorprendida a Tokaku, que si bien antes ya habían hecho juntas alimentos, esta era la primera vez que Haru lo hacía sola y no le había quedado nada mal.
— Haru, recibí un mensaje de Kaiba. — Comentó Tokaku tranquilamente mientras recogía su plato.
— ¿Qué decía? — Preguntó Haru terminando aun su comida.
— Que tengo aun un mes antes de volver. — Dijo seriamente, lavando su plato.
— ¿Volver a dónde? — Volvió a preguntar Haru confundida.
— Con él y seguir con los trabajos para lo que fui criada. — Contestó.
— Ósea que Tokaku-san… ¿volverás a ser asesina? — Preguntó Haru conmocionada dejando su plato.
— Siempre he sido una asesina, nunca lo he dejado. — Volvió a decir mirando a Haru.
— Lo se… pero…
— Haru, después de todo fuiste tú quien gano en la Clase Negra, tu recibiste tu libertad y yo no sé hacer nada aparte de esto. — Comentó Tokaku tranquilamente, cerrando los ojos, pues tenía razón ella solo era buena para eso, así había nacido y crecido.
— Yo… no quiero que seas asesina… — Empezó a decir Haru, poniéndose seria, no muy típico de ella.
— No es lo que tú quieras. — Contestó Tokaku a la defensiva.
Haru se levantó de la mesa despacio sin decir nada, cubriendo sus ojos con el flequillo de su cabello, entonces comenzó a correr fuera de la casa rápidamente, a lo que Tokaku, lo único que pudo decir fue su nombre. Tokaku no la siguió, dejo que se fuera, pensó que quizá necesitaba estar sola, pero Haru había corrido sin pensarlo y ella hubiese querido que Tokaku la siguiera, pero no fue así.
Lo cierto no es como si Tokaku no deseará regresar a los asesinatos, después de todo ella seguía siendo virgen, pero ahora si se lo proponía podía matar con facilidad y talento, de algún modo deseaba regresar a la acción, sin embargo había una razón más importante aún, por lo que quería regresar al trabajo.
Pasaron cuatro horas y Haru no había regresado, eso hizo que Tokaku comenzara a preocuparse, por lo que decidió ir a buscarla, podría aparecer alguien en cualquier momento, como Nio aquella vez.
— ¡Ichinose! — Llamaba Tokaku de vez en vez, lo peor de todo era que Haru, pudo haber ido muy lejos en esas cuatro horas, fue entonces cuando Tokaku se regañó a si misma por no haberla detenido, por suerte Tokaku tenía un excelente sentido del olfato como un "labrador", era una de sus habilidades con las que había nacido y había mejorado conforme a sus clases de asesina, por lo que para ella era fácil encontrar el olor de su Haru.
— Tokaku-san… idiota. — Murmuró Haru agachada detrás de un arbusto, abrazada de sus rodillas claramente triste y preocupada.
— ¿A quién le dices idiota? — Preguntó Tokaku detrás del arbusto sorprendiendo a Haru.
— ¡To-tokaku-san! — Gritó del susto volteándose para verla.
— ¿Qué rayos estás haciendo aquí? — Preguntó Tokaku caminando a donde estaba algo molesta.
— Yo… no sé. — Contestó Haru agachando la mirada, haciendo que Tokaku suspirara y se apoyará en una rodilla para quedar a su altura en el suelo.
— Pasaron 4 horas, estaba preocupada. — Confesó Tokaku seriamente con los ojos cerrados, eso derritió a Haru la cual no pudo resistirse causando que se lanzara a ella para abrazarla fuertemente.
— Tokaku-san, lo siento… es solo que yo no quiero que regreses a los asesinatos, porque si algo te pasara en algún trabajo… yo…yo… no sabría que hacer sin ti. — Sollozó Haru mientras abrazaba fuertemente el cuello de Tokaku, la cual entendiendo sus motivos correspondió su abrazo de la misma manera.
— No tienes que preocuparte por eso, además pronto se nos acabará el dinero y tú querías seguir estudiando, así que necesito los trabajos y así tú podrás terminar tus sueños. — Comentó Tokaku tranquilamente.
— Tokaku-san… pero yo no quiero que arriesgues tú vida por mí. — Contestó Haru sin soltar el abrazo, pero más tranquila, sin embargo sus palabras causaron un pequeño suspiro sarcástico de Tokaku.
— No sería la primera vez que arriesgo mi vida… — Haru se separó para mirarla a los ojos cuando dijo eso.
— Precisamente por eso, ya has hecho suficiente por mí. — Se defendió Haru molesta.
— Como sea, lo discutiremos después… regresemos a casa. — Dijo Tokaku comenzando a levantarse, pero fue detenida por una Haru que se aventó a ella con un abrazó que terminó tumbando a ambas en el pasto. — Haru… ¿qué pasa contigo?... — Preguntó Tokaku en el momento que calló de lleno al pasto.
— To..ka..ku...-san — Deletreó Haru abrazándola así en el suelo. — Te amo… — Dijo mientras se acercaba a su rostro besándola ligeramente en los labios, esa acción sorprendió a Tokaku, Haru siempre lograba sorprenderla cada día con las cosas que hacía o decía, cada vez Tokaku podía sentir que sus sentimientos se volvían más y más fuertes, y era lo mismo por parte de Haru.
—… Haru… — Dijo levemente Tokaku acercándose a sus labios para besarse esta vez con más pasión, abrían sus bocas para profundizar el beso cada vez más, pero era la lengua de Tokaku la primera en querer invadir el espacio ajeno, causando esa acción el sonrojo de Haru quien rápidamente correspondía a la acción. El beso era dulce pero se estaba poniendo muy apasionado, especialmente por Tokaku quien quería saborear e inundarse de Haru, siendo ella la que aumentaba poco a poco el ritmo del beso, mientras la pobre de Haru disfrutando de la misma manera apenas podía seguir ese ritmo.
Tokaku comenzó a pasar a un nuevo nivel llevada por la pasión metiendo poco a poco su mano por debajo de la blusa de Haru teniendo contacto con la piel de su vientre, ese toque causó un respingo por parte de Haru, más sin embargo no dijo nada; segundos después Tokaku se desprendió del beso despacio bajando su rostro al cuello de Haru y cuando estuvo ahí, lo besó… Haru soltó un pequeño gemido comenzando a temblar un poco por los nervios y él sentir la mano y labios de Tokaku en partes distintas a donde antes había sido tocada por ella, le causaba muchas sensaciones que no podía explicar.
— Tokaku-san… — Soltó levemente Haru con los ojos cerrados fuertemente, mientras sentía la mano de Tokaku subir por su vientre, mientras al mismo tiempo Tokaku besaba despacio y suave su cuello comenzando a bajar. Justó cuando Tokaku estaba por llegar al siguiente nivel, el celular de Tokaku comenzó a sonar y vibrar, era una llamada y eso… volvió a hacer que reaccionaran…
— ¿Bueno? — Contestó de mala manera Tokaku, si bien esta vez habían sido interrumpidas de nuevo en un peor momento para Tokaku.
— Hola Tokaku-san, soy Nio… ¿Recuerdas la fiesta de la que te hablé? — Habló Nio con gran alegría, haciendo que Haru reconociera su voz y se levantara del suelo para dejar que Tokaku contestara la llamada correctamente.
— Si… — Respondió Tokaku.
— Ya está lista, he contactado con las otras chicas y la mayoría ha aceptado asistir a la fiesta, es mañana a las 3 de la tarde. — Comentó Nio hablando rápidamente muy emocionada.
— Haru y yo, estamos muy ocupadas no creo que…
— Me alegra saber que van a venir Tokaku-san, después de todo es una fiesta especialmente para Haru-chan quién pudo graduarse de la academia. — Dijo Nio de tal forma que Tokaku no pudiera dar una respuesta negativa y al terminar de decirlo simplemente colgó.
Haru quien estaba a lado de Tokaku escuchando todo se emocionó mucho, parándose de inmediato y corriendo a la casa a preparar todo para mañana, dejando ahí sentada en el pasto a Tokaku la cual estaba un poco desconcertada y solo le quedo más que dar otro suspiro de los que siempre solía hacer cuando algo tenía que ver con Haru. Si bien no tenía ganas de ver a todas las chicas que habían intentado asesinar a su chica y que ella como su fiel caballero derrotó, pero había la posibilidad que alguna quisiera una revancha, así que tenía que estar lista.
El tiempo pasó rápidamente Nio le había mandado un email más tarde donde le daba la dirección donde festejarían a Haru: "Tokaku-san, Haru-chan en la academia Myojo en el salón donde damos las orientaciones durante la clase negra, las esperamos :3 ~Nio~"
Rumbo a la fiesta Haru se vistió con uno de los nuevos vestidos que recientemente se había comprado aquella vez, uno de color rosa pastel muy lindo que le llegaba hasta las rodillas y la hacía ver más inocente de lo que en si ya era; por otro lado Tokaku se puso unos jeans color negros que no parecían tan toscos y de algún modo tenían un toque femenino habiendo sido elegidos por Haru especialmente para Tokaku, además de una blusa color azul al todo no de sus ojos de manga larga con un estampado enfrente con la frase "Bad Girl" si bien Tokaku no quería ponérsela fue persuadida por Haru.
— Tokaku-san, vámonos. —Gritó Haru desde el lado derecho del auto que Kaiba les había regalado.
— Sí, sí. — Contestó Tokaku subiéndose al asiento del conductor para partir hacia la academia, aunque no tenía una pizca de ganas en ir, pareciera que Haru llevaba suficiente emoción por las dos.
Llegaron rápidamente a la academia y se dirigieron al punto de reunión, Haru iba muy contenta dando brinquitos deseosa de ver a sus antiguas compañeras de nuevo, eso sorprendía a Tokaku después de todo, todas ellas habían intentado matarla y Haru parecía haberlo olvidado en tan poco tiempo, pero que va para Haru "el mundo está lleno de perdón".
Cuando entraron al salón la mayoría de las chicas invitadas ya estaban ahí bebiendo y comiendo lo que había traído Hanabusa Sumireko, también estaban: la pequeña Hitsugi Kirigaya a lado de Namatame Chitaru, de igual manera estaban Banba Mahiru, Haruki Sagae, Suzu Shutou y por supuesto Nio.
— ¡Bienvenidas Tokaku-san y Haru-chan! Las estábamos esperando… — Dijo muy elegante Sumireko con una copa en su mano, sonriendo tranquilamente, causando que todas las demás voltearan a verlas.
— Hola… — Contestó tímidamente Haru al ver a las chicas de nuevo.
~ Disculpen a todos los que me leen si voy algo lento con la historia, pero les prometo que pronto se pondrá interesante, además de que me han dicho en otras partes que hago mis capítulos algo cortos, así que empezaré a hacerlos más largos :3, espero poder seguir recibiendo sus comentarios y gracias a todos los que me leen ^^
