Alquimista

"Hey, si no es la estrella millonaria. ¿Por qué no vienes y charlas con el resto?"

"…"

"¿Qué haces allí?"

"Equipo"

"¿Qué clase de equipo?"

"Recopilación de información y reconocimiento, en su mayoría de espionaje e interrogación."

"¿Interrogación?"

"Tortura, intento diseñar una sonda que fuerce a la persona a decir lo que sabe sin necesidad de daño físico."

"Ja, si me preguntas, creo que un poco de dolor no está mal para estos chinos comunistas"

"…"

"¿Has torturado a alguien alguna vez?"

"Eh, ¿no?

"¿Entonces hablas de completa y absoluta ignorancia con respecto al tema?"

"No, he visto películas"

"Aja"

"¿Porque te importa? Pensé que no te sentías mal por hacerlo. O por nada."

"Si alguien tuviera información esencial para la supervivencia de alguien que me importa no dudaría en infringirle dolor para que me la de en el menor tiempo posible, pero aquí estoy cumpliendo un encargo, y el encargo es sacar el máximo nivel de información con el mínimo de daño físico. Tiempo no es mi problema."

"…¿Alguna opinión?"

"La tortura psicológica es la menos dañina físicamente, pero toma demasiado tiempo y puede ser corrompida por emociones o miedo. La tortura física es inútil, después de un punto la gente dirá lo que sea con tal de detener el dolor. Pero el despellejamiento tiende a ser el más equitativo en proporción de calidad de información y supervivencia del interrogado."

"Oh, claro. Supongo que quieres la opción más eficiente"

"En parte, por otro lado tengo lo que la gente común llamaría memoria fotográfica, y debo decirte que recordar los gritos de mujeres y jóvenes no es bueno para el sueño"

"¿Entonces si te sientes mal?"

"Es complicado, el dolor ajeno no me genera empatía social, pero si emocional. Siento dolor si lo he experimentado. Es una empatía de experiencia, como cuando vez a alguien cortarse, no sientes dolor por lastima a la persona, sientes dolor porque sabes lo que se siente. Además, pienso en cómo me miraría mi padre o esposa y siento culpa, siento miedo de que me odien o me juzguen, porque ellos me importan."

"Eso es… bastante humano."

"Gracias… ¿Cómo dijiste que te llamas?"

"Soy Lian, pero todos en el pelotón me llaman…"

"Butch, lo sé, quería saber tu nombre. Eres uno de los mejores tiradores…"

"Wow, si, aunque no tanto como tu… Háblame de estos otros equipos…"

"Ese es un casco de un prototipo de armadura, visión nocturna, electromagnética e infrarroja, le estoy tratando de aplicar un sistema de mira asistida para facilitar el ver lo que alguien inexperto no veria"

"Increíble, ¿y esto?"

"Eso es para espionaje. Cuando lo termine será capaz de registrar los niveles de la voz de alguien y, tras algo de trabajo en una computadora portátil, permitirá imitar la voz de ese alguien."

"…"

"Ja ja, ok, no importa que digas, eso es magia."

"Para aquellos que no entienden la complejidad que lleva diseñar y producir esta herramienta… tal vez, pero seguramente si te lo explico con detalle sabrás apreciar el trabajo y no el misterio que tiene este equipo."

"Señoritas, muévanse, rápido. Salimos en treinta."

"Si señor"

No quiero decir que soy un malagradecido con la persona que me tomo bajo su cuidado, aun cuando este está bajo pena de muerte, pero me cuesta ver a este Jonathan con buenos ojos.

O sea, si, si el me dio un hogar para mí y para Roja, un hogar donde puedo llevar a cabo mi oficio, e incluso me dijo que podía tener todo el equipo que necesitara, pero luego me dice que lo tengo que acompañar a Ciudad Diamante, un lugar donde muchos de los clientes de Jared viven, y querrán respuestas sobre cómo murió. Pero más importante, me reconocerán y probablemente me arruinen el día. Si tengo suerte, solo me declararan como el narcotraficante que soy y las dos mujeres que nos acompañan le dirán a todos, lo cual empujara al minutemen Preston a arrestarme en una de las casas, en el peor de los casos, los guardias me matan a primera vista.

Podría haberme negado, pero eso iría en contra de una de las más importantes reglas de supervivencia del Commonwealth: "No hagas enojar a cualquiera que pueda matarte en menos de dos movimientos"

Así que me resigne por mi bien, y el de Roja, y acepte.

Roja estaba triste de que tuviera que irme tan pronto, pero me dijo que mientras yo me iba a trabajar, ella pondría la casa en buenas condiciones para que no tuviera que preocuparme de nada al volver. Lo cual es… ¿bueno? No supe responder esa oferta solo porque me hacía sentir raro. Sé que ella piensa que estamos casados, o al menos comprometidos, pero aun así.

Fui a la gran ciudad, a riesgo de que me arresten o disparen, para conseguir material y equipo que pudiera usar. Ese era mi único trabajo, vender las drogas "dañinas" y con las ganancias adquirir materiales y equipo para poder producir drogas "útiles". La forma en que lo expresó me llamo la atención. No dijo hacer o crear, dijo "producir", lo cual solo significa que planea venderlas, lo cual me alegra. Significa que mí trabajó puede esperar remuneración.

Antes de que entráramos a la ciudad tuvimos que esperar afuera, donde me encontré con una persona problemática.

Piper Wright, la única reportera en todo este maldito mundo. Lo cual no sería un problema si no fuera por el hecho de que ella tiene información de primera sobre todo el que es alguien en el Commonwealth. Incluyéndome.

Ella me puso a mí y a Jared en el escenario con uno de sus muchos artículos, y si bien no fue ella la que le dio a Jared su apodo, si fue la que en su artículo refirió al narcotraficante del monstruo como su "Alquimista", primera mención que dio origen a un apodo que detesto. Y, como la cereza en el pastel, ella me reconoció, lo cual es raro ya que asumí que nunca me había visto.

Y aunque no hubo mayor problema que un intercambio verbal que nadie oyó, sé que esa perra me traerá problemas. Lo cual solo hizo el ver como Jonathan casi le rompía la pierna de lo más entretenido.

Tras eso no hubo problema.

Entramos a la ciudad y las drogas se vendieron a Salomon, mi contacto en la ciudad de los días antes de Jared (y por suerte no hubo nadie más que me reconociera), por una cantidad fija de cosas que siempre tienen valor: Caps y cigarrillos.

Cada paquete de veinte cigarrillos vale veinte caps, y yo conseguí cien caps y doce cajas de cinco paquetes de cigarrillos. Un total de mil trescientos caps que yo gaste en las plantas, las herramientas, los químicos y algo de equipo. No demasiado o muy bueno, inyecciones e inyectores, algunos tubos de mezcla y jarras de fórmulas, y algunas pipetas.

Sólo uno de los médicos con tienda en ciudad diamante estuvo dispuesto a venderme algo de equipo, y sospecho que era solo porque habían conseguido mejor equipo de algún otro lado. Aun así, el ver este equipo viejo solo me hace sentir nostálgico sobre el asombroso material que perdí en la fábrica.

Pero me mantengo positivo ante la posibilidad de que al menos sigo siendo necesitado, lo cual significa que no moriré en el momento, y que me necesita vivo.

Pero eso no significa que me guste que me tengan como un perro, mandándome de un lado al otro y siendo usado como un utensilio más. Y aun cuando puedo ver que mi futuro no se ve muy próspero pronto, siempre he creído que uno debe hacer su propio futuro próspero. Con el tiempo tendré una oportunidad de desplazarlo de su posición de poder sobre mí, o al menos anularlo, pero hasta entonces tendré que cubrir mis chances y seguir ayudándolo a encontrar a ese hombre.

Al final conseguimos una buena cantidad de cosas, entre lo que vendimos fuera de la ciudad, y la recompensa por la cabeza de Jared, que no fue lo que esperaba, y lo que vendimos dentro tenemos muchas cosas, mucho dinero y, en resumen, una buena recompensa por los problemas.

Yo estaba muy feliz con mi situación, en especial cuando Jonathan dijo que tenía una idea para poder hacer aún más dinero, mucho más dinero.

Lo cual me venía bien, porque yo empezaba a tener la mía propia.

Después me pusieron en vigilancia del perro, el cual me parecía adorable, y del vehículo, la bestia antibalas que todos en la ciudad, aun estando en los garajes y bajo la protección de los guardias de la ciudad, querría, y muy probablemente trataría, robar. Y no solo eso, sino que me pusieron de vigilancia con una chica que parece tener más intención de vigilarme a mí, que a él vehículo.

Al menos el perro hacia su hostilidad más tolerable y me distraía del aburrimiento.

Y la verdad no fue un trabajo muy difícil y solo se puso complicado cuando dos personas, que asumo trabajaban en el garaje reparando los miles de tubos y drenajes del sótano, insistieron en que debíamos irnos, a lo que les respondimos con un sólido y rotundo no, aun cuando insistieron que llamarían a la seguridad.

Lo cual no hicieron. Posiblemente porque se enteraron en el camino de que nosotros podíamos estar allí.

En resumen, un día que empezó mal, se volvió bueno en el medio, y con lo que pensé sería un final aburrido de unas horas de espera.

Pero ahora resulta que mi nuevo jefe, por el cual debo trabajar hasta mi libertad, decidió volver a hacerse el héroe y rescatar a nadie más que Nick Valentine, detective privado, de unos mafiosos. Con la ayuda de una reportera, LA Reportera.

"¿Qué podría ser peor?" Me pregunté desafiando al destino.

Y lo que el destino me dio fue esto: La base de los mafiosos está en el medio de la "Zona Muerta".

Viajamos a toda velocidad con ese vehículo a toda velocidad, nuevamente sin el menor deseo, mientras Jessica solo salta y grita con cada sacudida del vehículo que parecía escalar los restos sin problema. Piper, parecía tener la misma opinión que yo y Marcy sobre esta cosa: Es molesta y la velocidad y el movimiento es desastroso, en especial para los que están atrás con toda la carga de los cuales yo soy uno.

Jonathan, Piper y ese perro están adelante con toda la protección anti-choques.

Por un momento me alegré de que viajará en un vehículo que, si bien era enfermizo de montar, era resistente a las balas, ya que los grupos armados de asaltantes y mutantes que hacen de este lugar su hogar dispararan a todo lo que vean, pero luego recordé que cada ghouls, mutante o psicópata en cuatrocientos metros cuadrados va a oír el rugir bestial de esta máquina y seguirlo. Lo cual significa que en menos de diez minutos, o segundos, seremos atacados.

Y es por eso que no quiero salir. A mi alrededor podía sentir la mirada de todo lo que nos rodea, ocultos en las casas y tiendas, en los edificios y ruinas de gran tamaño, que rodeaban la plaza enorme y el lugar a donde íbamos, sé que estaban allí, mirándonos, analizando lo que les convenía. Atacarnos, o esperar… y luego atacarnos. El hecho de que era día aún era motivador, pero dudo que a los mutantes les importe que sea dia o no.

-Eventualmente tendremos que salir- Fueron las simples palabras de Jonathan. El no parece entender las repercusiones de lo que acaba de hacer y lo que podría pasar. Irónicamente, no son Marcy y Jessica las que opinan igual a mí, sino la nueva desconocida.

-La zona de la muerte tiene su reputación por una razón. Nunca deberíamos haber entrado con esta lata ruidosa-

-Nos habría tomado demasiado llegar sin esto, y evitamos el peligro de que nos roben en el camino-

-Esta cosa está repleta de armas, equipo y medicamento, sin mencionar las cosas raras que estuviste pidiendo. Es un tesoro para cualquier grupo de asaltantes-

-Este vehículo es blindado. Estarán más a salvo quien se quede adentro con las cosas, que afuera con nosotros-

Esa parecía ser la razón por lo que las otras dos no se molestaban en hablar. No querían que por decir algo y enojarlo las hiciera acompañarlo.

-Ahora, Reportera y Alquimista me acompañaran…-

-¿Porque yo?- Dijo la reportera.

-Porque no sé quién es Nick Valentine, y tú sí. Y tú…- dijo señalando hacia mí-… vendrás conmigo porque ellos tendrán cosas que necesito, y que tú necesitaras-

"Y porque no confía en mí solo en el vehículo" Lo cual es darme demasiado crédito, no tengo la menor idea de cómo conducir esta cosa.

Sin decir nada más, el solo bajo del vehículo, y me vi ofrecido a seguirlo, al igual que ella. Abrí la puerta trasera y baje con mi pequeño juguete en manos, mientras la mujer bajaba con una pistola de 10mm. No sé mucho de armas, pero la de ella parece especial por algo, es diferente.

-Linda arma-

-De mi padre- Fue su corta y seca respuesta. Ella me desprecia.

Estábamos parados en una calle, parados frente a la entrada del metro, territorio que debe estar lleno de alimañas, pero que según Jonathan, estará lleno de gángsters armados con ametralladoras. La entrada al subterráneo, a la vez, estaba junto a un parque con un pequeño lago artificial en el medio.

-Todos le dicen el lago del cisne- Dijo Piper señalando el lago.- Mantengámonos alejados de él. Mucha gente desaparece sin dejar rasgo cuando pasa por allí-

Lo cual solo sirve para reforzar mi opinión de no querer estar aquí. Pero no desalentó mucho a Jonathan, que solo siguió adelante. Solo tomaría unos segundos cruzar la calle, pero yo solo corrí al otro lado y tome cubierta en la pequeña cubierta de concreto que era la entrada a ese metro. Jonathan me siguió calmado junto a Piper, que tenía su arma lista.

-¿Sabes que tan profundo es este lugar?- Piper nos trajo, y durante el viaje estaba demasiado ocupado, tratando de no vomitar.

-No estoy segura…- Luego de eso ella se volvió a mí, confundida ante mi arma.-¿Qué es eso?- El misterio de mi arma me dio cierta satisfacción.

-Pronto lo sabrás- Corto y seco. Luego ella se volvió a Jonathan.

-¿Cuál es el plan ahora?-

-Entramos, neutralizamos silenciosamente a cualquier persona, recuperamos al objetivo, salimos…- Simple y preciso.

-Nick estaba investigando el secuestro de una joven secuestrada, y es muy probable que ella se encuentre aquí. Si la encontramos podemos salvarla- Jonathan asintió.

-Misión terciaria, nuestras dos prioridades son salvar a Nick Valentine, y asegurar los recursos de esta base. Una vez terminemos aquí la buscaremos- Si le molestaba el hecho de que pusiera a la joven secuestrada en un lugar inferior a las cosas materiales, la reportera no lo demostraba, lo cual me confundía.

-Ok, pero lo que me preguntaba era tu plan para entrar- Y como si le estuviera respondiendo el solo abrió la puerta y entro, casi empujándonos a acompañarlo. Lo primero que vi al entrar era una escalera que bajaba a las profundidades de la tierra, y tras bajar hasta la base pude comenzar a oír voces.

-Creo que esa carne me dio algo, he estado con diarrea toda la tarde- La voz era rasposa y seca como la de cualquier ghoul.

-No necesito oír eso.- Dijo otra voz, que parecía tener, o imitar, uno de esos acentos raros que los gangsters de las películas de antes de la guerra usaban.

-Yo pensaba que los ghouls siempre tenían diarrea-

-Racista- Pero el hombre se levantó rápidamente cuando vio a Jonathan salir de la nada y, con su pistola silenciada, le hizo un agujero en la cabeza, luego al otro, que estaba sentado en el otro extremo de la sala, y, finalmente, al tercero. Los tres tiros fueron en la frente, pero él se detuvo un segundo, hasta que alguien salió un rincón y, con su brazo, desvió el arma de Jonathan, pero no pudo detener el puñetazo que él le dio en la garganta. Tras eso le dio una patada en la rodilla, y, libre de interferencia, un balazo en la cabeza, y luego otro en el pecho.

Tras eso le dio un tiro en el pecho a los demás, y se volvió a la puerta que parecía llevar a la zona interior de la estación, pero se detuvo un instante antes, y permaneció un segundo mirando el cadáver de uno de los hombres, que parecía ser un ghoul.

Se quedó mirándolo varios segundos, hasta que la reportera se colocó a su lado.

-Debe ser raro para ti, ver a un ghoul por primera vez- El hombre solo la miro de reojo.

-Eres muy perspicaz- Algo en su voz me dio cierto escalofrió. Como si lo recriminara.

-A eso me dedico-

El comenzó a revisar el cadáver de los hombres, y saco la munición de sus bolsillos. Pronto comencé a imitarlo mientras que Piper miraba a su alrededor.

Y sin decir nada más, solo fuimos al corredor y bajamos las escaleras, las cuales llevan a donde creo que están los trenes. Y donde estoy seguro habrá mucha gente armada.

Y tenía razón, debían de haber al menos cinco hombres armados en lo que parecía ser un segundo puesto de vigilancia, había una mesa pequeña con varias botellas y un sofá, donde dos de los gangsters estaban sentados.

-Entonces… ¿qué hicieron la semana pasada?-

-¿Qué te importa?- Dijo uno de los que estaban sentados.

-Escucha, no es mi culpa que nos metieran aquí, solo trato de hacer conversación…-

-Solo quieres una excusa para hablar de la chica que te encamaste en Goodneighboor…- Y todos rieron un poco.

-Pueden culparme-

Por un segundo parecía que él no haría nada, solo se quedaría esperando allí, hasta que decidió actuar, salió del escondite y disparo. Tres de los cinco tiros dio en la cabeza de tres de los hombres en el camino y a uno en el sillón, uno dio en el cuello del otro en el sillón, y el otro fallo. El hombre se tiro al piso antes de que la bala impactara y se escondió detrás del sofá. Pero Jonathan solo cambio a una pistola más grande y, tras un segundo, disparo a través del sofá, y pude ver al tipo caer.

-¿Quién tiene dos armas silenciadas?- Mi pregunta iba más a mí mismo que a él.

-Tradicionalmente esta no la tiene, pero esta es una misión que requiere sigilo- Dice, aun cuando el arma hizo más ruido que la primera.- Sigamos-

Tras eso hubo varios incidentes, los cuales fueron en su mayoría patrullas de a dos de los guardias que parecían vigilar las entradas y, posiblemente, mantener los túneles libres de alimañas. Los gangsters usaban toda la vía del metro como una especie de laberinto, donde tenías que recorrer las vías y saltar de una estación a otra. Pero las pocas oportunidades que tenía de ver a este hombre en acción me sorprendían más y más.

El los eliminaba de maneras diferentes, pero todas igual de letales. A algunos les disparaba, a otros, los que estaban cerca y sin notarnos, les rompía el cuello de un rápido movimiento, y generando un sonido asqueroso. Y sin darme cuenta me encontré preguntándome quien mierda era de nuevo, como era que podía hacer todo eso. No solo los movimientos, pero el tipo se movía con una agilidad y un silencio que me asustaba. Hasta que la reportera hablo.

-Esa armadura, parece extraña-

-Es un prototipo, maximiza fuerza física y minimiza el ruido del movimiento- Fue su simple respuesta. Ella continuo caminando unos segundos, pero luego volvió a hablar.

-¿Dónde la encontraste? O acaso lo fabricaron en el Vault- El giro su cabeza un segundo, viéndola con los visores del casco.

-La respuesta a esa pregunta llevaría a más preguntas que respuestas, y llevaría a una que no creerías. Así que no la responderé.-

-¿Porque no?-

-Porque no me gusta mentir- "¿Es decir que no quiere mentir, así que no le dice nada?" Eso es en cierta forma muy original, ella sabe que oculta algo, pero él sabe que ella jamás lo averiguara.

"Wow, a eso llamo evadir la prensa."

Y estoy seguro que ella pensó lo mismo, ya que no parecía feliz.

-¿Acaso no crees en la libertad de prensa? ¿En la verdad?-

-Sí, creo en la verdad, es por eso que decido no mentir y simplemente no decirla-

No lo que esperaba, pero me dio bastante gracia igual, la forma fría en cómo le hablaba parecía tomarla por sorpresa, y la honestidad la confundía, pero no demasiado. Supongo que ella ha conocido a muchos dementes en su vida.

Llevo bastante tiempo mirándolo, desde que me "rescato" de Jared, hasta ahora, y lo poco que puedo decir de este tipo son dos cosas:

Tiene recursos y conocimiento; y no le gusta hablar demasiado. Y yo estoy más que dispuesto en no hacerlo enojar. Asumo que con el tiempo se acostumbrara a mi compañía y poder hablar algo más, pero también asumo que él no es alguien normal.

Los robots, el traje, y la misteriosa casa en perfectas condiciones después de doscientos años, todo me convenció de que él no es normal, y la manera en cómo trata a los demás me dice que o es un psicópata, o simplemente un puto idiota.

Pero lo importante es que puede matarme, y tenerlo de mi lado puede ser útil.

Tras varias paradas y algunos hombres muertos, ambos llegamos a la entrada de nuestro objetivo. No era una estación, más bien una zona de construcción que alguien había dejado a medio terminar, con escombros y equipo pesado desparramado, como si lo hubieran abandonado a medio trabajo.

Pero no supe que era lo que estaban trabajando hasta que vi la entrada.

-¿Eso es lo que creo que es?-

-Un Vault, el 114 para ser más precisa- Además del hecho de que estaba cerrado de par en par, había al menos diez personas afuera. Posiblemente se percataron de que ninguna de sus patrullas respondía ninguna de sus llamadas y llegaron a la conclusión lógica de que algo iba mal.

-¿Cómo entramos ahí?-

-Con eso- Dijo señalando el pip-boy en el brazo de Jonathan, pero el parecía petrificado mirando la entrada del Vault con sus grandes números. Y tras un segundo se volvió de nuevo bajo la cobertura y, con cierta prisa, se quitó el casco.

Su rostro se veía extraño, normal, pero con una especie de preocupación en esta, mientras que parecía susurrar algo.

-¿Estas bien?-

-No dijiste nunca que la base de estos tipos estaba en un Vault.-

-Te dije que estaba bajo tierra-

-También dijiste que era un metro, los cuales siempre están bajo tierra- Al parecer hubo una confusión entre estos dos, pero ahora no es momento.

-Podemos discutir esto después de que hayamos entrado-

-No puedo entrar ahí-

"¿Qué?"

-¿Qué?-

-No puedo entrar en ese lugar- La reportera me miro confundida, como si esperara una respuesta que no llegaba. Pro no sabía nada.

-Tú naciste en un Vault, tú, más que ninguno de nosotros, no deberías tener un problema con entrar allí- Pero no parecía funcionar, como si estuviera confundido. Me acerque a él y por un minuto parecía estar murmurando.

-No… no puedo…- Pero por un segundo algo paso, su mirada dejo de mostrar nerviosismo, y solo quedo blanca, y me tomo unos segundos darme cuenta que se veía igual a la vez que estábamos llegando a Albernathy, y se golpeó. Pero en lugar de darse un golpe en el estómago susurro algo que apenas pude oír.

-No puedes vivir así…- Y con más fuerza de la que uno esperaría se dio un golpe en la cabeza con el casco, y se hizo un corte en la frente. Tras eso se puso el casco, dio un salto y, con ambas pistolas en mano, se lanzó hacia el enemigo. Los hombres tuvieron solo unos instantes antes de que dos balas mataran a dos de los hombres más alejados de él.

Para cuando me levante junto a Piper, listos para darle fuego de cobertura, el ya había reducido a uno de los más cercanos a él, y le rompió el cuello a otro antes de saltar a cubierto. Los gangsters comenzaron a disparar, lo cual fue una ola de balas que impactaban alrededor de Jonathan, pero no de nosotros. Así que tome mi rifle especial, cargué uno de los dardos azules, y le dispare al más alejado.

Ahora, me considero alguien que usa su conocimiento para mi beneficio, pero no para dañar a otros. Claro, fabrico drogas, pero yo no los fuerzo a usarlas, así que no cuenta. Pero mis dardos especiales son mi única excepción. Y los azules son mis favoritos, ya que uno no puede saber que esperar. La droga dentro altera la capacidad de la gente para pensar con claridad, y, tras mucho refinamiento, pude transformarla en una generadora de caos.

Le di a uno en el brazo, y solo espere, mientras Piper reducía a otros dos, aun cuando sé que no los mato. Pero los hizo conscientes de nuestra presencia, lo cual los hizo partir la ola de balas en dos direcciones. Pero la verdad es que ahora solo me queda esperar por la oportunidad que hice.

Piper y Jonathan continúan alternando entre disparar y cubrirse, mientras yo solo espero.

-¿Qué haces?- La mirada que ella me dedicaba parecía alerta, pero también molesta.

-Yo nada, pero tú esperas por la apertura que les hice.-

-¿Qué apertura?- Pero entonces los disparos dejaron de llegar a nosotros, pero seguían rugiendo.

-Esa…- Dije señalando, sabiendo lo que estaba pasando. El hombre con la droga tubo un ataque psicótico y, confundido por las alucinaciones, comenzó a disparar a sus compañeros. Piper no pensó demasiado y tomo la oportunidad, y, por lo que puedo ver, Jonathan también. Ambos comenzaron a tirarlos abajo uno por uno mientras todos se preocupaban por el compañero que acababa de posiblemente matar a alguno.

Tras eso, todo fue caos, y del que me gusta. El que me ayuda.

Ahora todos los malos estaban muertos, y yo solo puedo estar satisfecho de cuan poco le había tardado a la droga hacer efecto. Usualmente tarda quince o diez segundos, pero ahora fueron solo ocho. Posiblemente había algún efecto fisiológico que lo hizo funcionar más rápido, pero eso requerirá mayor estudio.

-¿Qué fue lo que hiciste?-

-Enzima azul. El número es DF-109. Es un excelente alucinógeno-

-¿Tú fuiste el que hizo eso?- Jonathan me estaba mirando sin el casco, su frente aun sangrante.

-Es uno de mis proyectos, si-

-Lo que sea que le dieras, hizo que comenzara a dispararle a sus compañeros…-

-Posiblemente imagino que eran ghouls o mutantes, depende de cada uno y no siempre funciona como uno quiere. No tuve mucho tiempo para probarlas en personas vivas. Solo en animales.-

-Y no lo tendrás, no tolero el uso de armas biológicas…- Eso si no lo esperaba, pero ok.

-Tú eres el jefe- Solo no tengo que usarlo cuando el este aquí.

Tras eso solo quedaba abrir el bunker y entrar, y la verdad es que tras ver cuanta gente había afuera protegiéndolo, no me quiero imaginar cuantos habrán adentro.

UNO… solo uno… hubo solo una persona manteniendo la guardia de la entrada. No los culpo, ya que la idea de que alguien irrumpa en el Vault me parece imposible, pero aun así. El tipo fue tirado abajo en un instante, y tras adentrarnos un poco decidimos descansar en una especie de almacén, donde guardaban toda clase de cosas inútiles y cajas. En ella encontré varios productos de limpieza que, si bien ya no tan útiles a la hora de limpiar, son excelentes venenos y fuente de materiales químicos que puedo usar.

-Deberíamos limpiar este lugar, ellos parecen tener de todo-

-La banda de Skinny Malone controla una amplia zona del centro de las ruinas y algo del norte hasta algunos de los ríos, y lo han limpiado de cualquier cosa que podría servirles-

-No veo en sus hombres ninguna habilidad o entrenamiento. Se podría decir que no son más que simples matones disfrazados de gangsters-

-Es justo decir eso, unos meses atrás él estaba en las ultimas, con solo un puñado de hombres, pero entonces encontró este lugar…- Dijo estirando las manos y señalando a todos lados- Con este Vault como su castillo, puede planear ataques sin riesgo a ser atacado, y con suficiente comida y agua acumulada aquí, ellos pueden mantener un asedio por meses sin que nadie pueda entrar si llegaran a encontrarlos. Además, decir que tienes un Vault como escondite atrae a mucha gente dispuesta a trabajar para ti-

-¿Cuáles son sus fuentes de ingreso?- Piper miro a Jonathan, mientras yo los miraba confundidos. No esperaba que mi comentario llevara a esta conversación.

-Hasta donde pude averiguar en las notas de Nick, son el musculo de muchas personas importantes en el Commonwealth- Eso fue una luz roja.

-Espera, espera. ¿Eso no significa que nos estaríamos metiendo con mucha gente peligrosa?- Piper solo volvió a revisar su arma.

-Lo dudo, hay muchos grupos de criminales que estarán más que dispuestos a llenar esa demanda. Nunca hay falta de oferta a la hora de mercenarios.- Eso podría haber sido un comentario dedicado a mí, pero no le di importancia.

-Entonces deben tener muchas cosas que podemos usar, y las tomaremos una vez aseguremos a Nick- Piper entonces volvió a su bolso y, con gran amabilidad le extendió una de las latas alargadas que contenían agua purificada.

-¿Quieres? Te noto algo cansado- El, sin dudar un momento, tomo la lata, la abrió y bebió el contenido con una velocidad alarmante. Lo cual me llevo a una pregunta: ¿Comió algo en todo el día? ¿Bebió algo? ¿Durmió? El día de ayer, en todo el tiempo que lo vi en Alberthy, él no había comido nada, y en Sanctuary no tardo un segundo en volver a otra cosa, yendo al tiradero de robots con esos dos, y luego volvió y de inmediato comenzó a trabajar en el vehículo. Y luego, nada, el no bebió o comió nada en todo el tiempo que estuvimos de viaje. Tampoco lo vi dormir, en la casa de Albernathy él siempre estuvo despierto.

-Wow, sí que tenías sed. Es una lástima, siempre llevo conmigo algunos snacks, pero salimos tan apresuradamente que no tuve tiempo para poder traer comida. La verdad es que no como nada desde que…- ¿Desde…?

"Oh, un secreto"

-¿Desde cuándo?-

-No importa.- Dijo Jonathan, volviéndose a poner el casco- Tenemos que seguir, antes de que los guardias se den cuenta de que algo anda mal.-

La respuesta es que si, se dieron cuenta y comenzaron a mandar gente para que revisaran. Pero al estar en su propio territorio, ellos se confiaron, y no consideraron la posibilidad de que ya estuviéramos adentro. Pasillo tras pasillo podíamos ver como el número de personas comenzaba a aumentar, y como parecía que cada vez iban mejor preparados. Cada esquina se comenzó a volver más complicada, no con más gente, pero si con mayor número de disparos.

Era obvio que ellos ya sabían que alguien había entrado, y decidieron que en lugar de enviar gente a su muerte tomarían posiciones defensivas, lo cual me fastidiaba mucho ya que estaba metido en esto. No soy mal tirador, pero no es mi fuerte, y forzado a usar esas ametralladoras que fallaban dos tiros por cada tres, y sin ser capaz de usar mi equipo por órdenes explicitas, decidí ser un apoyo real al súper soldado y a la reportera con el arma que, al parecer, puede perforar puertas con lo fuerte que es.

Pero un trabajo es un trabajo, así que solo me limitaba a permanecer atrás y recoger las balas de los muertos, lo cual sé que Jonathan aprobara, y necesito que él me apruebe.

Tengo una idea, muy buena, y necesito su vehículo antibalas para que esta funcione.

Pero parece que no soy el único. Desde el momento en que nos fuimos de ese almacén parecía que Piper quería decirle algo, cada vez que tenía una oportunidad, ella comenzaba a hablar solo para ser callada por Jonathan, o por algún gangster que salía de la nada. Y me pregunto si lo que planea decirle es lo que sospecho que él no sabe. Si él es de un Vault, el jamás habrá visto uno, lo cual significa que Nick Valentine sería el primer synth que vería en su vida.

Finalmente llegamos a un gran salón, parecía una especie de plaza dentro del Vault, sin plantas, pero con dos piso con escaleras. Debía ser el centro del Vault. En lo alto, exactamente en el lado opuesto de la puerta donde estábamos a cubierto, había en el segundo nivel un hombre frente a una ventana redonda.

-¿Qué lástima Nick? No sé si lo sabes, pero Malone acaba de mandar a doce de nuestros mejores tiradores a matar a esos intrusos…- "¿Esos eran sus mejores tiradores?"- Lo digo porque me preocupo por ti, y no quiero verte esperanzándote por nada-

-Ahhh, eres muy tierno Lingin, se me derrite el corazón. Pero yo estaría más preocupado por ti.-

-¿Por mí? ¿Tú qué sabes Valentine?-

-Solo lo que vi. Y lo que vi fue a Malone con su pequeña libretita negra, ya sabes, la que siempre lleva consigo en el bolsillo interno de su saco.- Hubo un momento de silencio cuando nuevamente se oyo su voz.- Deberias tener cuidado de ahora en adelante, lo vi escribir tu nombre en ella.-

-Eso es mentira…- Pero puedo oír algo de nervios en su voz.

-Iré por la derecha…- Susurro Jonathan, justo antes de salir caminando velozmente, pero aun en silencio.

-Espera…- Piper, casi al mismo tiempo en que el término, comenzó a seguirlo, forzándome a mí a hacer lo mismo. En solo unos segundos llegamos a la escalera que nos permitiría el acceso al segundo nivel, y pronto llegamos a un pasillo.

Luego oímos la risa del detective.

-¿En serio? Entonces no hay ninguna razón para que Malone escriba en su pequeña libreta: Lingin se pasó de la raya… falta de dinero en la caja" Y que luego tachara tu nombre con tres líneas negras…-

Hubo un pequeño silencio que usamos para acercarnos.

ZUM

De un rápido movimiento la puerta frente al pasillo en el que estábamos se abrió, y dos hombres aparecieron, armados. Jonathan levanto su arma rápidamente, pero pronto todo fue seguido de un intercambio de balas que duro unos segundos.

El hombre y el ghoul frente a nosotros abrieron fuego, y, casi al mismo tiempo, Jonathan los derribo con dos balas en la frente, mientras las de ellos parecían rebotar de su traje.

-¿Que mierd…?- Y una tercera bala mato al hombre que parecía petrificado, pero que pronto murió. Por un segundo solo había silencio, hasta que pude oír el quejido, y al mirar a la derecha pude ver a Piper sujetándose la pierna.

Una bala le había dado en el muslo, al parecer ella no estuvo afortunadamente detrás de Jonathan durante el tiroteo. Piper se sujetaba la herida, posiblemente demasiado anonadada por la adrenalina como para sentirla.

-Revísala y has lo que puedas- Y con eso, Jonathan siguió caminando hacia la habitación donde el detective esperaba, mientras yo solo me daba vuelta y revisaba su pierna con cuidado, moviendo el musculo mientras trataba de ver.

-Al menos no dio a alguna vena importante- Pero Piper rápidamente se levantó- Espera, no puedes moverte…- Pero me ignoraba, mientras caminaba hacia Jonathan, que parecía intentar hacer algo para abrir la puerta.

-Jonathan espera, Nick es…- La sujete del brazo pero ella intento seguir.

-Sangraras demasiado- Pero ella me ignoro, y siguió corriendo hacia la entrada ahora abierta mientras Jonathan entraba. Llegamos y allí estaba, apoyado en la mesada, Nick Valentine, el detective synth.

Nunca antes había visto a ese robot, pero había oído los rumores e historias. Un synth del Instituto que un día llego a la ciudad y, tras días esperando y deambulando tuvo su oportunidad de ganarse el amor de la ciudad cuando rescato a la hija del alcalde de unos secuestradores. Bueno, "Amor" es una palabra fuerte, supongo que será más tolerancia que otra cosa.

"Tras eso, el robot se especializo en encontrar gente y cosas perdidas, o robadas. Él es muy bueno si se cree los rumores."

Y entonces me di cuenta.

Con una gabardina y un sombrero que combinaba, el robot miraba a Jonathan, y luego giraba a Piper.

-Pero si es mi caballero en… ¿Piper?- Entonces vio la pierna. Y sin parar un instante corrió hacia ella, y la cargo hacia una de las sillas, con una fuerza que me daba cierta sorpresa.-No tenías que venir a buscarme, estaba a una conversación de convencerlo de que me dejara ir.-

Él es un detective, el busca cosas y las encuentra. Él quiere que busque a su hijo.

-¿Qué puedo decir? Siempre donde nadie me llama- Por varios minutos solo permanecí quieto y concentrado, revisando la herida de la reportera en la pierna y chequeando la reacción de Jonathan al ver a ese robot. El hombre estaba congelado, mirando fijamente cada parte robótica visible fuera de la ropa de detective.

La herida en su pierna no golpeo el hueso por donde podía ver, y no había un charco de sangre en el piso, así que asumo que tampoco atravesó una arteria.

-La bala no rompió nada esencial, si no ya estarías muerta-

-Suerte la mía-

Si, supongo. Tome un momento mientras pensaba que podía usar para cubrir la herida, hasta que me di cuenta de que había muchos cadáveres a mi alrededor.

-Que alguien me traiga un pedazo de tela de los rajes de esos muertos, necesito cerrar la herida o ya tendrá un problema- Necesito tiempo para cerrar la herida y aplicarle el Stimpak.

-Enseguida- El detective salió corriendo de la habitación, y desapareció. A pocos pasos, Jonathan camino hacia la salida y miro al detective.

-Temía que le dispararas apenas lo vieras- Piper parecía cansada, lo cual significa que perdió una buena cantidad de sangre.

-Es un robot. Un robot que habla…-

-Es un synth.- El hombre giro hacia mí, como si la palabra lo sorprendiera.

-¿Synth?- Eso si me sorprendió.

-No sabes sobre los synth?- Pero ante su mirada perdida, Piper hizo una pregunta aún más importante.

-¿Sabes sobre el Instituto?-

-¿Tendría que?-

-El instituto es la sombra del Commonwealth. Ellos controlan todo tras bambalinas con el miedo y sus synth. Secuestran y reemplazan personas con sus synths…-

-¿Reemplazar?- Dijo calmadamente, y luego giro y miro hacia donde estaba el detective.

-Créeme- Pude oír decir a Nick.- Si quisiera secuestrarte y reemplazarte haría un pésimo trabajo.-

-Nick tiene razón. No son los robots como él los que dan miedo a la gente, aunque si son parte de ese miedo. El miedo viene de los synths más avanzados: Se ven exactamente igual a un ser humano, tanto que uno no podría diferenciarlo de un ser humano de verdad, y el instituto los usa para reemplazar a los habitantes del Commonwealth…- Ella freno de golpe cuando Nick trajo lo que parecía ser una manga negra del traje de uno de esos hombres.

Con todas mis fuerzas ajuste el torniquete improvisado de tela en su pierna, con cuidado de no cortarle la circulación demasiado.

- Eso explica lo que dijo la esposa- Pero luego giro rápidamente de nuevo a nosotros. Pero el simplemente volvió a mirar al robot junto a mí, que no paraba de darme cierto escalofrió con ese rostro blanco y rotoso, y sus ojos de metal con un iris y una pupila de un amarillo brillante.

-¿Eres consiente?- La pregunta parece haber tomado por sorpresa al robot, que rápidamente giro a el.

-Es complicado…-

-Esfuérzate y explícalo- El robot permaneció en silencio unos segundos.

-Si- El solo se le quedo mirando más aún.

-Tu inteligencia está conformada por un algoritmo de autoaprendizaje, o es una base de personalidad prestablecida?- Estoy seguro que no fui el primero o único en mirarlo confundido.

-¿Qué?-

-Tu inteligencia viene de aprendizaje propio o tu conocimiento fue cargado en tu procesador- El robot miro a Piper, que no aprecia saber que decirle.

-Bueno, hacia mucho que nadie me hacía sentir tanto como una computadora- Luego lo miro a el- Creo que la segunda seria la correcta-

-Pero los otros synths, los mas avanzados, aprenden solos. Son cien por cien conscientes de su capacidad para razonar y aprender, ¿verdad?-

-Si, lo son- Dijo Piper, lo cual género en el hombre una reacción extraña, muy extraña. Solo retrocedió y se sentó en la mesa detrás de el, permaneció asi por unos segundos. Pero de repente comenzó a golpear la mesa con el puño cerrado, casi seis veces.

-Estúpidos- Peor rápidamente volvió a mirarnos, otra vez- Estos synths avanzados, ¿son tan listos como humanos o más?-

"¿A qué viene toda esta curiosidad? Ni siquiera yo me pregunto por esas máquinas, y yo he matado varias de esas carcasas"

-No lo se, solo se que su función es reemplazar a la gente, y que son muy buenos en eso. No podrías distinguirlos de un ser humano-

El solo se quedo mirano el vacio, y, tras unos segundos comenzó a caminar en círculos, como si la nueva información lo estuviera volviendo loco. Lo cual bien podia ser cierto.

Finalmente, tras unos segundos, el se detuvo y se volvió al robot.

-Necesito alguien que me ayude a buscar a un hombre. Mato a mi esposa y secuestro a mi hijo, y nadie en la ciudad me puede decir dónde encontrarlo.- Eso parece haber calmado al robot.

-Bueno eso se puede arreglar, pero hablaremos cuando hayamos escapado de aquí. Skinny acaba de sellar la puerta por donde ustedes llegaron, y supongo que lo que busca es guiarnos a una emboscada-

El hombre se mantuvo en silencio, luego miro a Piper.

-Ella no podrá moverse con su pierna asi. Despejare el camino y se reunirán conmigo en la entrada del Vault…- Por alguna razón sentí algo extraño en la forma que dijo Vault, con asco.

-Debe de haber al menos veinte o treinta mas de sus hombres…-

-Tal vez, ustedes asegúrense de que ella no se desangre- Y con eso salió de la habitación, sin decir una palabra mas. Paso un incómodo minuto de silencio, solo con el sonido de las pisadas del hombre que se alejaba con velocidad.

-Bueno, eso fue… interesante-

-No tienes idea- Dije con cierta gracia. Tome a Piper de la espalda y piernas, lo cual la hizo chillar del dolor, y la cargue hacia la mesa de la habitación, no vi sangre chorrear, lo cual me dio una buena sensación. Con cuidado la coloque en la mesa y , sacando el cuchillo de mi pantalón, le abrí el pantalón.

-¿Qué crees que haces?-

-La bala no atravesó el musculo por completo, lo cual significa que esta atorada en algo. No creo que sea un hueso, pero solo hay una forma de estar seguro- La idea pronto le llego.

-Oh, mierda esto va a doler-

-Tranquila- Con cuidado saque una inyección de mi bolsillo- Traje morfina para el dolor, pero no prometo que no duela nada-

-Ok- Su respiración esta algo acelerada, lo cual significa que su corazón intenta compensar la falta de oxígeno en el cuerpo, resultado de la pérdida de sangre, con una mayor respiración. Tengo menos tiempo. Con cuidado aplique la inyección, tres dosis en tres distintos extremos del agujero de bala.

Ahora viene la parte difícil y para la cual no tengo mucha experiencia. En la fábrica, Jared se negaba a malgastar tiempo en sacarle balas a los drogadictos, solo a sus hombres más leales, y dado que estos casi nunca peleaban en la primera fila, rara vez podía practicar.

-Ok, sé que no penetro una arteria, pero es posible que haya chocado con el hueso, si lo hizo tendremos un problema. Pero con suerte no lo rompió…- Segui murmurando tratando de ver si podía recordar cada paso.

-¿Has hecho esto antes?-

-No tantas como para sentirme cómodo haciéndolo- Nick movió su mirada de mi a Piper.

-¿De dónde sacaste a estas personas?- Piper solo lo miro.

-Complicada historia-

-Necesito algo con que sacar las balas, que tenga fuerza, sea delgado y versátil. Unas pinzas serian ideales, pero las que conseguí en la ciudad están en el vehículo afuera-

-¿Tienen un vehículo?-

-Ahora no Nick- Piper se ve más animada, lo cual podría significar que la anestesia hizo su efecto.

-Tengo algo que podría servir-

-Ok, ¿Qué?- No dijo nada, solo levanto una de sus manos que, a diferencia de la otra que estaba cubierta de una especie de plástico blanquezco que daba la forma de una mano, era solo una especie de esqueleto que parecían huesos delgados de metal.

-¿Es una broma? Por favor dime que no planeas meter tus dedos en mi pierna-

-No, de hecho eso podría funcionar.- Rápidamente busque nuevamente la bala, que entro recta. Con el cuchillo corrí un poco la carne, lo cual parecía causarle dolor, pero se lo aguanto. La bala no penetro demasiado, es visible y, más importante, esta entera, lo cual significa que él podría meter esas delgadas falanges en su muslo y sacarla de un tirón.

Mínimo daño.

-Tuviste mucha suerte-

-Me alegra que lo pienses, porque no me siento tan afortunada.-

-Él tiene razón, podrías haber terminado peor- Luego me miro, lo cual seguía causándome escalofríos.- ¿Cómo es que un narcotraficante aprendió medicina?-

"Por supuesto que el aterrador detective robot sabe quién soy." Pero aun así mire casi despectivamente a la reportera.

-No me mires a mí. Si nada, él me consiguió tu foto.- Eso traía la pregunta de cuando se metió en la fábrica, pero decidí no pensar en eso. Lo que si me molestaba era que me hablaba con un intencional sarcasmo que buscaba hacerme sentir como un idiota.

-Ok, mete la mano y saca la bala. Con cuidado… o no, no es mi problema- Y con eso solo lo deje al robot hacer lo suyo mientras sacaba de mi bolsillo el hilo y la aguja de mi bolsillo, exitosamente evadiendo la pregunta. Un fuerte grito cruzo la habitación cuando metió la mano, seguido de gemidos de dolor, y finalmente un grito aún más grande cuando la saco de un tirón.

La reportera estaba blanca, y la verdad es que ella debió ser muy dura para que no se hubiera desmallado. Solo me acerque a la pierna mientras él le mostraba la bala a ella y explore el daño.

-No causo roturas internas, ni la entrada ni la salida. Buen trabajo-

-Tengo manos firmes- La frialdad con la que me hablo me dio cierto fastidio.

-Bien, entonces te dejare a ti el coser-

-¿Porque llevas aguja e hilo en tus bolsillos?- La pregunta me genero cierta extrañeza, en especial para alguien como ella que vive en peligro.

-La mejor pregunta es, ¿Por qué no llevas tu aguja e hilo en el bolsillo? Estar afuera de la ciudad es una chance de una de diez de que alguien te dispare o apuñale en todo momento.-

Ella solo me miro, sin decir nada, comprendiendo mi retorica de hacerla sentir estupida. Pero pronto vi que la misma ventaja de su mano esquelética le hacía imposible sostener bien la aguja o el hilo, así que me resigne a coser yo mismo.

-Si tu estas aquí con ese hombre, debo suponer que él tuvo que ver con la muerte de Jared-

-Te enteraste de eso-

-Los hombres de Malone hablaban de eso. Decían que habría oportunidades, pero sé que Skinny nunca entraría al negocio de las drogas. Sera un matón, pero tiene códigos-

-Suena como si lo conocieras- A eso el me respondió con una risa corta.

-Skinny y yo hemos estado haciendo esto por años. El hace algo, yo lo investigo, el intenta atraparme y yo me escapo. Esta es la más exitosa hasta la fecha para él. No esperaba eso cuando me pidieron buscar a la chica-

-Deberíamos intentar encontrarla- Dijo Piper, pero yo pensaba en otra cosa.

-Debe estar con Malone-

-¿Qué? ¿Por qué?-

-Porque ella no fue secuestrada, ella escapo con él. Es su… "segunda al mando", su chica.-

-No por mucho- Eso llamo la atención de ambos a mí.

-¿Por qué?-

-Porque si los dos están esperando en la entrada para una emboscada, y atacan a Jonathan, ambos van a morir-

-¿Cómo podrías estar tan seguro?-

-Porque Jared tuvo la misma idea-

Una vez conseguimos algo para que Piper pudiera apoyarse, continuamos el camino por donde Jonathan se fue.

Y por varios minutos nada paso, solo continuamos recorriendo pasillos, y escaleras sin nada de interés. En todo ese recorrido me continuaba preguntando por cosas, la principal era porque el había reaccionado como reacciono al enterarnos que íbamos a entrar a un Vault. Lo cual me llevo a más preguntas, sobre su interés por los synths y el instituto. Aunque esa última fue respondida cuando recordé que su hijo había sido secuestrado, y el instituto tiene la fama de ser buenos secuestradores.

Caminamos más y más en la dirección que el robot nos daba, pero en varios momentos me pregunte si realmente íbamos por el camino correcto. Todo se ve exactamente igual en ese Vault, y la verdad es que ser el que cargaba a la renga me estaba fastidiando, incluso más que el robot dando órdenes. Cruzamos corredores, subimos y bajamos escaleras e incluso cruzamos unas duchas comunes, lo cual me dio cierto asco, en especial al pensar que todos esos gangsters debían bañarse juntos desnudos allí.

Pero cuando salimos de ese mismo lugar pude ver la primera señal de que íbamos por buen camino.

Un gangster muerto, dos tiros, cabeza y pecho.

-Sip, el paso por aquí- Fue lo único que dije.

Todo el resto del camino tendría una sana dosis de cadáveres, algunos con piernas y brazos torcidos, otros con marcas de cuchillo, pero todos tenían los dos disparos. Tras unos minutos caminando, llegamos a una habitación con un nutrido grupo de muertos, todos parecían haber querido esperarlo, tomando en cuenta que el lado por el que entramos tenia marcas de disparos ellos solo esperaron a que entrara y lo acribillaran.

-Parece que algunos quisieron correr-

Pero al pensar en eso, solo podía darme cuenta de algo al notar el silencio de los pasillos.

-No oigo disparos-

No tenía que desarrollar más eso, los tres sabíamos que significaba.

Continuamos caminando hasta llegar a una habitación donde habían seis hombres muertos. Tras verlos unos minutos pude ver los agujeros de bala en la cabeza y en el pecho, pero también que habían puesto resistencia, ya que podía verlos a todos juntos y la gran mayoría aún tenía su arma en manos.

-¿Los mato antes de que pudieran disparar?-

Pero al ver detrás mío pude ver marcas de bala en la pared. Lo cual me dio una buena idea de lo que paso.

-El entro, ellos le dispararon, y el los mato-

-¿Qué clase de traje es ese? Asumí que no era normal, pero no creí que pudiera detener tantas balas.-

-Dudo que eso importe-

-¿Por qué aceptaste su ayuda?- Pero ella no respondio.

Su silencio me dio cierta información, ella no quiere explicar porque ella acepto su ayuda, lo cual me dio una duda.

-Supongamos que Jonathan te da la holotape con la información que quieres, ¿Qué harás?-

Ella no respondió, solo continuo caminando.

-Asumo que publicara lo que descubra en una serie de boletines-

-¿Cómo? Su casa fue incendiada y perdió su impresora en el fuego, y Jonathan va a quedarse con lo que queda de su computadora. Aun si consigue la información no podrá publicar nada.- Pero eso solo resulto en la sorpresa del robot.

"Cierto, él no sabía nada de lo que paso en la ciudad"

-¿Alguien quemo tu casa? ¿Nat está bien?-

-Sí, ella está a salvo. Pero la mitad de mi casa fue tirada abajo, y supongo que la ciudad está muy enojada conmigo-

-¿Crees que McDonough tuvo algo que ver?-

Por varios segundos solo seguimos caminando, ella sin decir nada o responder. Solo seguimos caminando y recorriendo los pasillos, cada vez con más muertos, hasta que llegamos a la puerta que llevaba a la entrada.

-Es posible, el trato durante todo el interrogatorio de convencerme de que fue mi culpa que la casa se quemara, y casi lo logra. Y cuando Mustard descubrió que no fue mi culpa, busco desviar la culpa a los posibles criminales, bandas y basura que podrían haber sido lo responsables-

-¿Tienes alguna prueba de que lo hizo?- Esa fue mi única pregunta.

-No-

-Entonces no andes dando problemas. Necesito poder entrar a esa ciudad y no me sirve si a Jonathan o a mi nos ponen en el mismo saco de exiliados que a ti-

La puerta se abrió y pude ver lo que esperaba ver. En la cámara por la que habíamos entrado, donde ese solitario criminal había muerto cuando entramos, ahora había más de una docena de personas muertas, algunos claramente golpeados, pero también muertos por las balas en la cabeza, pecho y miembros.

Al levantar la vista vi a Jonathan, sentado en una mesa mientras revisaba sus pistolas, con su brazo sobre su fusil de asalto.

Una mujer estaba a sus pies, con un hermoso vestido purpura cubierto de sangre, pero no parecia herida, más bien estaba llorando. Jonathan giro la cabeza y pude ver un enorme corte en su frente. Él se levantó y camino hacia nosotros.

-Ayúdala a ella, necesita que le enderecen el pie- Rápidamente deje a Piper en las manos del robot, y corrí hacia ella. Lo primero que note cuando la vi fue que su pie estaba torcido fuera de lugar. Al parecer le disloco el pie derecho.

-¿Que le paso?-

-Ella se escondió hasta que terminara con los demás, cuando me quite el casco ella salto y me golpeo en la cabeza con un bate de madera. Por suerte no tuvo la suficiente fuerza para noquearme-

El robot giro y miro a su derecha, donde había un cuerpo gordo tirado sobre otro.

-Ah, Skinny. Te dije que si no dejabas este negocio cuando podías acabarías mal-

-¿Lo conocías?-

-Algo así, siempre tuvimos una relación rara, pero siempre se mantuvo profesional. Tanto como la relación de un detective privado y un mafioso pueden ser- Creo que vi una especie de mueca en el rostro de Jonathan.

-Debió ser…complicada- A eso el robot rio.

-Tú lo has dicho, pero me desvió del tema principal. ¿Dijiste que necesitabas ayuda para encontrar a alguien?-

-Exacto, tengo poco tiempo antes de que el rastro que tengo se enfrié demasiado-

-Okay, puedo ver que estas algo apresurado. Pero necesito llegar a mi oficina, allí hablaremos mas.- Con todo el tacto que pude, trate de revisar el pie, pero era claro que no era una simple dislocación. Los pequeños huesos de la unión debían estar rotos, y yo no solo no sé cómo arreglarlo, no iba a perder mí tiempo averiguándolo.

-Dudo que le pueda salvar el pie-

-No puedo esperar…- Ni un reconocimiento de lo que dije, ni siquiera de la mujer que estaba atendiendo- Ya perdí demasiado tiempo, y entre más pierda menos chances tendré de encontrar a mi hijo-

-Escucha, no puedo entender lo que sientes, no soy padre, pero sí sé que no ganaras nada apresurando las cosas…-

-Puedo decirte todo lo que recuerdo del hombre, puedo decirte como operaba, que usaba y como se vestía, aquí, y ahora. Solo necesito que me escuches y me ayudes.-

-Escucha, sé que estas apresurado, pero trata de calmarte-

"Creo que la presión finalmente comenzó a romperlo" No lo había visto así de apresurado en ningún momento. "Supongo que el golpe debe tener algo que ver"

-¡NO PUEDO ESPERAR!- Dijo finalmente gritando, pero a diferencia de la reportera y yo, el robot no se movió.

-Ok, tranquilo. Porque no te relajas…- El robot le hablaba con gran tranquilidad, y por unos segundos el solo se quedó allí, esperando- Dime, tu hijo, sé que es muy importante que lo encuentres, pero si se lo llevaron vivo es porque no planeaban hacerle daño. Y si está vivo lo encontrare.- El solo lo miro, con una expresión difícil de descifrar. Parecía tranquilidad y felicidad a la vez, pero pronto el solo camino hacia la misma mesa y se hecho, justo frente a mí.

-Le prometí a Cherry… a mi esposa que lo encontraría...y el dejar esa promesa sin cumplir, el no poder darle justicia a su muerte… todos esos asuntos incompletos me están rompiendo la cabeza-

El robot se mantuvo en silencio por unos segundos, solo interrumpidos por el sollozo de la joven a mis pies cuyos problemas no me podían interesar menos comparado con lo que estaba viendo.

-Háblame sobre tu esposa. Dijiste que se llamaba Cherry-

Pero el no dijo nada, solo volvió a mostrarse reacio a el robot.

-Mi esposa no tiene ninguna utilidad a la hora de buscar a mi hijo-

-Está bien, cuando buscas a alguien el diablo se esconde en los detalles-El levanto la mirada y observo al robot.- Dime lo que recuerdes-

-Era un grupo pequeño, solo oi hablar a tres, y vi a dos. Le… le dispararon a mi esposa en el rostro cuando ella se resistió…-

-¿No antes?- Él lo miro.

-No-

-Esperaron a que algo saliera mal para recurrir a la violencia-

-Sí, cuando terminaron se llevaron a mi hijo… el solo tenía un año- ¿Tenia?

-Tan joven… un bebe de esa edad requiere muchos cuidados…- El robot retrocedió- … eso prueba que la persona que se lo llevo tenía una agenda, y que lo buscaban a el específicamente.-

- No lo entiendo, no hay razón alguna para que se llevaran a Shawn.- Por un segundo el permaneció en silencio.

-Shawn, es un buen nombre.- El robot y el sonrieron, y todo se calmó.

-Su madre lo eligió-

-Dijiste que el niño era recién nacido, ¿Verdad?- Piper estaba sentada en una silla, con su pierna tieza.

-La última vez que lo vi no tenía un año-

-El hombre que dijiste que se lo había llevado, su nombre es Kellog, y lo vi hace unos días en Ciudad Diamante con un niño que el llamo Shawn-

Kellog.

Ese es el nombre de la persona que mi nuevo benefactor persigue. Y es un nombre que e oído.

La reportera también lo oyó, un nombre sin rostro para muchos, pero que inspira respeto.

Todos en la fábrica y en mis antiguos trabajos conocían ese nombre, el nombre de uno de los sicarios más letales, un hombre con una reputación que tranquilamente lo precede. Alguien cuyo rostro solo los más altos criminales y poderosos pueden asociar con su nombre.

Estábamos entrando a la ciudad cuando el robot explico que, según la descripción de Piper y Jonathan, tanto su apariencia física, como por su actitud y habilidad, la persona que los dos habían visto era posiblemente la misma. Y eso me aterraba. Estuve a unos segundos de salir corriendo, decir que podía conseguirse a otro y huir.

Pero recordé su promesa de buscarme, encontrarme y matarme y mi deseo de escapar desapareció.

La reacción de la reportera fue más valiente por lo que pude ver.

-Kellog, según tu investigación, trabaja para el instituto. ¿No es así?- Nick solo continuo mirando al frente, mientras seguía el camino. -Si Kellog es una herramienta del Instituto, significa que el instituto es mi enemigo-

-El tuyo y el de muchos, ellos son una amenaza para todo el Commonwealth… ¿podrías bajarme?-

-No, no puede, tu pierna necesita descanso absoluto hasta que le demos un stimpak-

-¿Y porque no me dieron uno de los que tenían en el vehículo?-

-Porque no íbamos a usar uno de los nuestros, ¿no?-

Jenny y Marcy cambiaban detrás de nosotros, en el lado opuesto a donde estaba Nick, y puedo adivinar por qué. En el momento que ambas miraron a él detective cuando salimos de la estación quedaron paralizadas en el lugar, sus miradas fijas en el robot disfrazado.

-Sé que soy endemoniadamente atractivo, pero no es razón para quedarse mirando.- Supongo que la forma de hablar la tomó por sorpresa, ya que no dijo nada más que hacerse a un lado.

Y esa la última interacción de Jenny y Marcy con Nick Valentine, ella no le dijo nada y él no se volvió para decirle nada.

Supongo que la gente de la ciudad ya se acostumbró a él, ya que todo el mundo solo lo pasaba de largo, sin decir nada, pero algunos si lo saludaban, con sonrisas en sus rostros. Pero las sonrisas desaparecían cuando pasaban la mirada a la reportera.

Algo me dice que siguen molestos" Pero otros solo la miraban con una especie de lastima.

Aunque estas miradas de lastima podrían ser atribuidas al hecho de que la chica estaba siendo cargada por Jonathan y era, verdaderamente, muy divertido.

-Te dije que puedo caminar-

-Y yo te dije que te calles- Con eso seguimos caminando, entre las calles que podrían tener a alguien que me reconociera, hasta un departamento con una señal de neón en la entrada.-Dijiste que el niño tenía al menos diez años, ¿Estas cien por ciento segura?-

-Sí, lo estoy-

No pude evitar preguntarme porque estaba tan obsesionado con la edad de su propio hijo, siempre tuve la idea de que su hijo había sido secuestrado un par de días o semanas, pero a juzgar por lo que oí, su bebe fue secuestrado hace años, lo cual vuelve la situación un poco más complicada de lo que me gustaría. Significa que el a conocido a toda clase de basura y a oído todo tipo de

Continuamos caminando por la ciudad, pasando la gente que veía con alivio que su detective robot volviera, que muchos saludaban con, si bien no sonrisas, un aparente agrado a su presencia. Por el otro lado, la gente trataba de evadir o no mirar a la reportera en los brazos del hombre en extraña armadura, a lo que ella respondía con simples saludos y sonrisas, sin que le mostrara la menor señal de preocupación.

Lo cual me pareció muy interesante: el synth que debería ser odiado por su conexión con el fantasma malvado que domina las pesadillas del Commonwealth, mientras que ella debería ser la que se alegran de ver.

Pero supongo que todo cambia en la vida y esto no es lo más extraño del mundo. Lo más extraño aun es el hecho de que nadie parecía interesado en acercarse, a nadie le importaba si ella estaba bien, o parecían querer pretender que sí.

-Pensé que Mustard te estaría esperando-

-De seguro McDonough lo puso en vigilancia por haberme ayudado cuando casi me arrestan-

Pero al parecer alguien si nos esperaba, aunque no a todos.

-Nick, ¿estás bien?- Frente a nosotros, casi en el centro de la plaza y apoyada en una de las mesas de la cocina común era la misma mujer que nos había dicho dónde estaba la base de Malone, y junto a ella la pequeña hermanita de Piper.

-Gracias a Dios que estas bien-

-Ya deberías saber que no debes preocuparte, siempre salgo de los problemas- El robot hizo gala de esa voz mayor y, en cierta forma, suave, mientras que ella solo rio.

-Tu síguele riendo a la muerte, y algún día la muerte te pasara factura- Pero tras eso solo lo abrazo de una manera bastante cariñosa.

-Ya, ya, no hay porque ponernos sentimental. Todo en un día de trabajo, ¿verdad?-

-Sí, supongo que si- La pequeña corrió a los brazos de su hermana con mucha velocidad, mientras todos solo esperábamos de manera educada… por unos segundos.

-¿Estamos cerca?- Jonathan mantenía la mirada fija, siempre adelante solo ocasionalmente girando para verme a mi o al robot.

-Casi- Y luego miro a la mujer.- Iré a llevar a ambos a un lugar en la ciudad, puede que también tenga que salir de la ciudad por unas horas después, si tenemos suerte-

-Comenzare a archivar los casos pendientes para que te sea más fácil encontrarlos una vez vuelvas- El robot solo rio.

-¿Qué haría sin ti?-

Antes de que siguiéramos todos, la joven fue a Piper.

-Gracias, te debo mucho Piper- Ella solo miro a Jonathan.

-Deberías agradecerle a él, el hizo casi todo el trabajo.- El solo mostro una sonrisa exagerada y algo aterradora y siguió caminando.

Y con eso solo seguimos caminando, adentrándonos a la gran masa de casas en la base. Y yo me quede confundido, preguntándome qué clase de relación tenían la mujer y el robot.

Caminamos hasta lo que se podría considerar las afueras del pueblo, dentro de las murallas verdes que recubren la ciudad, y lejos del centro. La casa está pegada a varias de las otras, construida arriba de otras dos chozas de madera y metal retorcido, y con muchas de esas casas detrás. Es extraña, alejada y cerca a la vez.

-¿Es aquí?-

-Lo último que descubrí fue que esta era la casa donde se estaba hospedando. Algunas personas lo vieron venir aquí muy de vez en cuando, cada vez que volvía a la ciudad de algún trabajo-

-¿Y cómo sabes que es aquí?- Nick miro a Jonathan.

-Porque las dos personas que me lo dijeron desaparecieron al día siguiente- Jonathan giro y miro la casa. Siguió adelante y continúo el camino, sin dejar de cargar a la reportera. Pero en el momento en que estuvo a menos de un metro de la entrada la dejo apoyada en su pierna sana y sujetándose de una de las paredes. El robot solo la miraba.

-Deberíamos haberla dejado en la clínica, o darle algo para la pierna- El solo giro y miro al robot, luego se dio vuelta a mí.

-Dale un stimpak- Y con eso saque el ultimo que me quedaba en los bolsillos.

-¿Todo este tiempo podrían haberme dado un stimpak?-

-No había tiempo que perder, pero ahora tengo que esperar y pensar…- Tras eso solo reviso el picaporte. Luego miro la puerta, ensimismado.

Mientras hacía eso, yo sacaba la tapa del stimpak y comenzaba a retirar el vendaje, pero el miedo a la persona que podía o no estar detrás de esa puerta permanecía en mi nuca.

-¿Qué pasa si el inquilino aún está aquí?-

-Ya habría salido a recibirnos. Dudo que este aquí.- El hecho de que fuera Jonathan el que lo decía me traía aún más dudas.

-¿Entonces porque estamos aquí?- Él se puso en cuclillas y miro la cerradura.

-Porque no sé dónde está y esta es la mejor pista que tengo- Y luego miro a Nick.- Puedes abrirlo-

-Enseguida lo averiguare. Tendré que forzar la puerta-

-Cierto…- Dijo Piper con cuidado- …dudo que el alcalde nos de la llave de una casa para una investigación de alguien desaparecido fuera de la ciudad-

Y el robot comenzó a tantear la cerradura con uno de sus dedos de alambre y lo que parecía ser un pin de cabello. Inyecte el gel en la pierna de la chica, y solo permanecí atento a el sonido de la cerradura.

-Muy buena cerradura, ¿tienes algo que ocultar Kellog?- Calculo que se lo pregunta a si mismo, porque nadie parece interesado en responder una pregunta tan tonta. Pero parecía haber causado una respuesta en Jonathan.

-Espero que si- Pero entre más tiempo pasaba más parecía que Jonathan se impacientaba, iba de un lado a otro tras solo unos cuantos segundos de espera y no parecía estar dispuesto a seguir parado sin hacer nada.

-Demonios, no consigo mover los pernos en el orden correcto- Eso pareció haber sido lo último que Jonathan necesitaba.

-Muévete- Y sin ver lo que iba a hacer pude imaginarlo.

-Espera, espera, espera…- Corrí y me pare frente a Jonathan, tratando de evitar que pateara la puerta abajo, lo que veía como una invitación a que todos los guardias de la ciudad nos arrestaran.- Si tiras la puerta, lo único que conseguirás es que nos arresten-

-No pienso esperar más-

"Pero yo tampoco quiero acabar en la cárcel"

-Déjame intentarlo, si no lo logro puedes tirar la puerta- El solo se alejó de la puerta y me dejo hacerlo, sin cambiar de cara. Creo que el estar tan cerca lo está poniendo nervioso, o algo por el estilo. Rápidamente me puse manos a la obra y comencé a forzar la cerradura, y lo primero que note fue que el robot tenía razón, esta cerradura era de las buenas. Los pernos no solo están más separados de lo normal, también son más finos que los tradicionales, lo cual vuelve la tarea de encontrarlos y moverlos mucho más difícil.

Respire hondo y comencé la ardua tarea de encontrar y mover cada uno de los pernos con toda la velocidad que pude, usando cada truco que mi padre me enseño.

"Manos firmes y oídos atentos, eso es lo que necesitaras" Me pareció raro ya que no pienso en mi padre tan seguido, rara vez de hecho, y menos del tiempo que pase con él. Lo conocí poco, y los pocos recuerdos con el son vagos y nublosos. El pasó más tiempo enseñándome cosas que apenas lo conocí como una persona, más una persona. Todo lo que me queda de él son algunos consejos, algunos momentos y un rostro. Pero nada más, y menos recuerdo de mi madre, de la cual ni siquiera conozco el nombre, pero sé que él la amaba.

Todo es muy vago, pero de algo sirve.

En solo dos minutos conseguí abrir la puerta.

-Tadaaa- Dije celebrando, aunque nadie dijo nada. Solo caminaron dentro de la casa, la cual me dio la impresión que pensé que me daría.

El interior era sencillo, con un salón comedor cocina, y una habitación en un segundo piso que podía verse desde la entrada. Una televisión, un refrigerador, una mesa con sillas y varios libros y revistas en una biblioteca. Dentro de todo, nada muy diferente de lo que muchas personas en la ciudad deben tener.

-Esperaba más armas- Dijo Piper, que ya podía caminar.

-Deben estar ocultas. Kellogg es un hombre inteligente, no dejaría nada a la suerte.- El robot tenía un punto. Cada historia que oía de ese hombre era más increíble que la anterior, lo ponían como un hombre tranquilo y callado, con paciencia, pero con rápidos reflejos…

-Él se mueve en pequeñas unidades, y esta debe ser solo su punto de contacto en la ciudad. Dudo que todo su equipo y armamento este aquí- Agrego Jonathan.

-Tendremos que distribuirnos y buscar algo que pueda darnos respuestas: un sótano, un piso falso, lo que sea- Tras decir esto Jonathan busco a lo largo de la casa, seguido del robot y los demás. Pero mientras que Jonathan y Jenny buscaban alrededor, dando vuelta cada cajón y mueble de la casa, el robot permanecía parado en el medio de la habitación, mirando todo alrededor suyo.

Entre en la casa y no vi nada que pudiera ser sospechoso, pero algo había en la habitación, algo en la forma en que estaba construida, algo en las paredes que me sacaba de mi confort, algo que me parecía raro.

-Hay algo raro aquí, algo que no cuadra…-

-Con las paredes- Las palabras del robo me sorprendieron- Estaba pensando lo mismo, como si hubiera algo raro en estas…- El robot camino hacia una pequeña mesa y se sentó en esta…- Ah, Kellogg, supuse que esconderías tus juguetes mejor que esto…- Luego, con un movimiento elegante y grácil volvió a su espalda y presiono algo en la parte baja de la mesa detrás de él. Sonó un click y el sonido casi imperceptible de maquinaria que movió la pared y despejo una evidente puerta secreta.

Dentro estaba lo que esperaba. Una habitación con docenas de armas en las paredes, cajas y cajas de munición de madera y metal, y suministros médicos y alimenticios de todo tipo. También habían armas laser, con los cartuchos cilíndricos de las células de micro fusión. En el medio de la habitación rodeada de armas había una mesa pequeña y una silla mirando en dirección a la pared-puerta, en la mesa había una radio, una botella de lo que parecía ser tequila y unos cigarrillos.

Jonathan fue el primero en entrar y comenzó a revisar la mesa, luego fue a algunas de las cajas.

-Dudo que haya dejado una carta diciendo a donde iba, pero es claro que tenía prisa sí estuvo dispuesto a dejar todo esto-

-Increíble- Piper estaba saltando adentro de la habitación cuando vio la habitación.- Aquí hay suficientes armas para armar a un ejército-

-Creo que ahora sabemos donde guardaba el alcalde sus armas-

-Puede ser, no hay forma de que McDonough no supiera de esto-

-Nada- Dijo Jonathan tirando un rifle en perfectas condiciones al piso.- Aquí no hay nada-

-Nada…- Ahora era Jenny la que hablaba- Solo el equivalente a unos tres mil caps solo en munición y explosivos- Note el sarcasmo, pero creo que el no.

-Mi hijo, no hay ninguna pista sobre donde esta- El robot entro en la habitación y miro la mesa.

-Hmm- Y entonces tomo algo de la mesa, mientras yo tomaba uno de los fusiles de asalto, grande y pesado, con muchas mejoras, mira nocturna, cámara extendida y un ampliador en la boca. Estas cosas eran geniales, y por lo que podía juzgar, nuevas.- Esto podría ser una pista…- El robot uso su mano con piel para levantar lo que parecía un cigarrillo a medio fumar en el piso.- Estaba debajo de la silla, sospecho que no lo vio cuando limpio el lugar.-

-¿Cómo es eso una pista?-

-Todo es una pista si consigue encajarlo… por ejemplo, en el camino aquí, Piper menciono que tenían a un perro. Si está entrenado podría seguir el olor del cigarrillo hasta Kellogg, o si pudiéramos averiguar de dónde proviene podríamos comenzar a anotar lugares que podrían guiarnos…-

Supongo que Jonathan y yo fuimos los únicos que pudimos asociar lo que dijo con lo que dijo la anciana en Sanctuary, y fue por eso que Jonathan salió corriendo al vehículo a buscar a ese perro suyo que ella le dijo que trajera.