Disclaimer: Los personajes y todo lo que sea referente a los libros de C.S Lewis no son mios, ok?

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Gracias a todos por sus reviews! me hace feliz saber que les está gustando el fic n.n

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7-La Advertencia

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Habían pasado seis días desde que Edmund había llegado a ese tiempo y cuatro días desde que los enemigos habían invadido el bosque en dónde se encontraba el refugio, no parecía haber indicios de que se retiraran pronto y algunos narnianos comenzaban a inquietarse.

Durante esos cuatro días Edmund se la pasó la mayor parte del tiempo ayudando entre el comedor y la enfermería, no era gran cosa pero al menos se sentía útil. En ese tiempo pudo convivir más con Susan y Lucy y ellas estaban encantadas con eso, pero lo que tenía molestando a Edmund desde días atrás era que apenas y había visto a Peter. Siempre encontraba una excusa para no estar ahí, Edmund sabía que no se sentía cómodo con su presencia pero el que lo evitara de alguna forma lo hacía sentirse mal, las pocas veces que lo había visto era a la hora de dormir puesto que compartían la misma tienda, de no ser por eso estaba seguro que no lo vería ni un segundo, pero aún ahí evitaba hablar mucho y se metía directo a la cama. Percy le había dicho que le diera tiempo, que ya se acostumbraría, pero Edmund deseaba que fuera pronto, no es que despreciara el tiempo que pasaba con sus hermanas, pero extrañaba a su hermano, extrañaba poder compartir cosas con él y tomar un descanso yendo a divertirse juntos por algún lado.

Eso le hizo añorar su verdadero tiempo, seguramente estarían muy preocupados. Y pensar que la última vez que había visto a Peter había peleado con él…

Edmund se encontraba en el campo de entrenamiento, ese día no había sido especialmente bueno para él. Mientras ayudaba en el comedor un par de enanos habían tirado deliberadamente un par de cubiertos justo cuando pasaba él a su lado, Edmund decidió no decir nada y simplemente se agachó para recogerlos cuando sintió el agua caer sobre su cabeza al voltearse un vaso sobre la mesa tirado "accidentalmente" por uno de ellos.

- Ups- dijo el enano- que torpe soy, lo lamento- le dijo, aunque evidentemente no lo sentía.

- No se preocupe -respondió Edmund con el rostro imperturbable y se marchó. Al menos era agua pensó para sí mismo. Cuando Susan le preguntó qué le había pasado, mintió diciendo que accidentalmente había golpeado la mesa al levantarse después de recoger los cubiertos y el vaso se volteó, no quería inquietarla con cosas sin importancia y mucho menos armar un lio de aquello, sabía bien que no era del agrado de muchos, que su presencia ahí les molestaba y esa era su manera de demostrarlo, lo había visto en el rostro de muchos narnianos pero intentaba no hacer caso de ellos, no es que fuera muy diferente a como lo miraban en su tiempo.

Por eso había tomado un descanso y junto con Percy habían decidido distraerse un rato, Percy había notado que Edmund no tenía muchos ánimos y por más que intentó hacerlo hablar no lo consiguió, por lo que decidió animarlo lo mejor que podía contándole sus aventuras en la enfermería mientras que Edmund practicaba un poco con el arco. Después de un tiro casi acertado una voz a su espalda lo hizo sobresaltarse.

- No sabía que también sabías usar el arco -comentó Peter tras él. Edmund se volteó sorprendido ¿Peter le estaba hablando?

- Bueno, nunca se sabe cuándo lo puedas necesitar -consiguió decir saliendo de la sorpresa- aunque no soy tan bueno como Susan.

- Tienes razón -dijo él con una media sonrisa.

- ¿Tú también sabes usar el arco? -preguntó sorprendido, Peter nunca se separaba de su espada y su escudo.

- Tú lo has dicho- respondió encogiéndose de hombros- nunca se sabe cuándo lo puedas necesitar.

- ¿Qué me dices de usar dos espadas? -le preguntó curioso, aunque normalmente Peter peleaba con su escudo, pelear con dos espadas era algo que Oreius les obligó a practicar y a ambos se les daba muy bien.

- ¿Te gustaría una demostración? -dijo Peter con una sonrisa cómplice, algo que nunca había visto en él desde que llegó, caminó hacia una mesa que tenía varias armas para practicar y le dio una espada a Edmund mientras que él tomaba otra y luego sacaba su propia espada Rhindon. Edmund sonrió emocionado y también sacó su espada. Ambos con una espada en cada mano se dirigieron al centro del campo, después de una reverencia el duelo comenzó.

Cada movimiento parecía sincronizado, estocada tras otra, se sentía revitalizado, todos los pensamientos que le habían atormentado durante el día se habían quedado a un lado, Peter era hábil con ambas espadas pero Edmund no se quedaba atrás, así que el duelo iba muy parejo, un golpe tras otro, podía escuchar el choque de las espadas y sentir la vibración a través de sus manos, perdió la noción del tiempo, siempre había disfrutado de los duelos con su hermano y este no era la excepción. Después de un par de golpes más ambos cansados finalizaron el combate como empate.

- Veo que tu herida ya sanó por completo -dijo Edmund, sentándose junto a Percy quien había visto todo el duelo emocionado.

- Tengo una buena sanadora -respondió Peter con una sonrisa sentándose junto a él.

- ¡Ambos estuvieron sorprendentes! -dijo Percy subiendo al hombro de Edmund- me encanta verlos combatir.

- ¿Sueles combatir con…migo? -preguntó Peter mirándolo- Bueno, no conmigo… tú me entiendes.

- Sí -dijo Edmund en comprensión- para pasar el rato -Peter no dijo nada más.

- ¿Vamos por agua? -preguntó Percy- muero de sed.

- Pero si tú no hiciste nada -dijo Edmund divertido.

- Eso no me quita la sed -respondió.

- Vamos -dijo Peter levantándose con una sonrisa- a mí también me vendría bien un poco de agua.

Edmund se levantó aun con Percy en el hombro y junto con Peter se alejaron del campo de entrenamiento.

- ¿Quién te enseñó a pelear? - le preguntó Edmund con curiosidad.

- Albriech -respondió Peter con nostalgia- Tengo entendido que Oreius te enseñó a ti.

- Sí, pero Albriech aprendió muy bien de su maestro -comentó Edmund- Y tú también.

- Me he esforzado por que así sea -dijo con el semblante serio- Espero y podamos hacer esto más seguido, me vendría bien un compañero de prácticas -continuó esta vez con una sonrisa amable.

- Seguro -dijo Edmund contento.

Mientras caminaban, Peter pudo notar cómo todas las miradas se dirigían a ellos, más de lo que solía ser, y supo enseguida que era por Edmund, sabía que Edmund las notaba al igual que él, pero las ignoraba muy bien, casi con práctica.

- Debe ser incómodo que todas las miradas estén sobre ti -comentó sin poder contenerse.

- Ya está acostumbrado -se le escapó decir a Percy, tapándose la boca asustado cuando Edmund le miró con el ceño fruncido- lo siento -susurró.

- ¿Por qué? -preguntó Peter confundido.

- Eh… -balbuceó Edmund no sabiendo qué responder. De inmediato Percy buscó la forma de sacarlo del lío en que lo había metido.

- ¡Ah! -exclamó Percy- ¡¿Ese es el afluente?! ¡Vamos! -dijo saltando del hombro de Edmund y corriendo hacia él, sin ganas de quedarse ahí Edmund fue de inmediato tras él seguido de Peter.

Después de que su recorrido fuera interrumpido, Edmund no había tenido otra oportunidad para visitarlo y ésta era la primera vez que lo veía. Un enorme chorro de agua corría por todo un extremo del campamento y se perdía por un hueco más allá de ellos, como bien le habían dicho Susan y Lucy sus tiendas no estaban muy lejos del lugar, aun a lo lejos podía verlas.

- ¿No lo habían visto? -preguntó Peter un tanto sorprendido- al estar tan cerca de las tiendas pensé que ya se habrían acercado.

- No habíamos tenido tiempo -explicó Edmund. Percy se lanzó al agua salpicando a ambos y después salió de un salto.

- ¡Está helada! -dijo temblando. Ambos rieron por la pequeña ardilla quien los miró con mala cara.

- Por supuesto que está helada Percy. ¿Qué esperabas, aguas termales? -dijo Edmund divertido. En venganza por su comentario, Percy se sacudió como si fuera un perro, salpicándolos a las dos.

- Está bien, está bien, me rindo -dijo Edmund riendo.

- Yo no dije nada -se lamentó Peter cubriéndose con sus brazos pero aún se podía escuchar la risa en su voz.

- Pero si se están riendo -dijo Percy con un puchero.

- Esta bien, lo siento -dijo Peter sonriendo.

- También yo -le siguió Edmund. No muy convencido, Percy decidió dejarlos en paz, después de todo había logrado que Peter olvidara de lo que estaban hablando así que pensó que sería suficiente.

Una vez instaurada la tregua de paz, Peter y Edmund se dispusieron a beber un poco de agua y refrescarse un poco. Edmund había podido escuchar el murmullo del agua cuando se iba a dormir, el único momento en que todo parecía más callado; después de que Lucy y Susan le comentaran de él, se esforzaba por escucharlo, de algún modo le ayudaba a dormir, pero nunca se había acercado. En realidad era una vista agradable, algunas plantas crecían en la orilla adornándola y las piedras por las que caía el afluente brillaban de varios colores, nunca se había imaginado que algo tan hermoso pudiera estar oculto en una oscura cueva. Recordó las bellas cascadas en primavera, los árboles con su verde follaje, los animales corriendo libres por todas partes, y pensar que ahí todo seguía cubierto por la fría nieve…

- ¿Crees que se marcharán a tiempo? -preguntó a Peter preocupado, refiriéndose al enemigo.

- Aún tenemos tiempo, toma dos días llegar a la frontera con Archenland -dijo en un suspiro cansado- Esperemos que para entonces se hayan ido.

- ¿Quién se encarga de recoger la entrega? -le preguntó Edmund.

- Yo -respondió Peter tranquilo.

- ¿Tú sólo? -dijo Edmund preocupado.

- No, alguien más me acompaña para poder llevar la carga entre los dos -dijo él- si fuéramos demasiados, llamaríamos la atención y podrían descubrir que recibimos ayuda de Archenland.

- Pero si los emboscaran…

- Nada ha pasado -le interrumpió Peter- somos muy cuidadosos, los árboles son nuestros ojos y si avistan algo cambiamos de ruta.

- Esta bien -aceptó Edmund, aunque siguió preocupado con la idea.

- Pronto será la hora de cenar -comentó Peter- será mejor que vayamos antes de que Susan nos mande a buscar -dijo intentando suavizar el ambiente.

- ¡Comida! -dijo Percy al escucharlo- Muero de hambre.

- ¿Dónde andaban? ¿Y por qué están mojados? -les regañó Susan una vez que llegaron al comedor. Se miraron sin decir nada y se rieron al mismo tiempo, Susan les vio con mala cara- ¿Me perdí el chiste?

- Lo sentimos, Susan -le dijo Peter- estábamos practicando un poco y se nos fue el tiempo-Susan suavizó su expresión y pareció sorprendida.

- Oh… bueno, pasen a cenar entonces -les dijo sirviendo comida a los tres y fueron a sentarse en una mesa cercana mientras hablaban sobre mejorar algunos movimientos con la espada.

Lucy quien acababa de llegar se paró junto a su hermana quien aún miraba sorprendida hacia ellos.

- ¿Qué pasa? -preguntó Lucy confundida por la cara de su hermana.

- Nunca había visto a Peter reír de esa manera desde… -dijo con nostalgia.

- Lo sé -entendió Lucy mirando a sus hermanos aun platicar alegres- Edmund también se ve más feliz, los últimos días se veía apagado, creo que extrañaba a Peter.

- Lo sé -dijo Susan- Peter lo estuvo evitando todo este tiempo, pero ahora…

- Ahora parecen llevarse bien -dijo su hermana con una sonrisa, Susan también sonrió feliz de ver a su familia reunida de nuevo.

- Sabes, hace falta gente para instruir a los guerreros -comentó Peter a Edmund -Yo lo hago cuando no tengo que estar atendiendo otros asuntos, pero no puedo estar ahí todo el tiempo, tal vez te podría interesar. Podrías seguir ayudando también a Susan y Lucy si lo deseas, aunque sería demasiado cansado.

- Me gusta ser de ayuda -dijo Edmund- no hay mucho que pueda hacer y si puedo con eso por mi está bien.

- Entonces le diré a Albriech que te diga lo que tienes que hacer -dijo Peter contento, se sentía feliz por poder hablar con Peter normalmente y que este no se inventara una excusa para salir corriendo, parecía que tal como Percy le había dicho, sólo había necesitado tiempo para asimilar todo.

Después de cenar, cansados por el duelo, Peter y Edmund decidieron ir a tomar un merecido descanso, Percy aun con las energías al máximo se quedó un rato con Susan y Lucy. Entraron a la tienda y Peter fue a buscar ropa para cambiarse y poder acostarse, Edmund se acercó a su catre y al correr sus sábanas se encontró con una nota bajo ellas. La tomó extrañado y al leerla lo dejó sobrecogido. Escrito en el papel se leía "Vete de aquí, traidor". Tal parece que alguien no lo quería ahí, no es que no lo supiera, pero esa nota lo inquietaba, seguramente sólo querían intimidarlo para que se fuera así que no debía tomarle demasiada importancia, sin embargo no pudo deshacerse de esa sensación. Salió de la tienda y aventó el papel a una de las antorchas dejándolo consumirse por el fuego, no quería que se enteraran de ello, sólo causaría más problemas. Regresó dentro justo cuando Peter regresaba ya cambiado.

- ¿No piensas dormir? -preguntó extrañado viéndolo aún vestido.

- Ah, si ya voy -dijo intentando parecer tranquilo.

Una vez listos, ambos se acostaron en sus respectivas camas, Peter se durmió enseguida pero Edmund no pudo conciliar el sueño hasta muy entrada la noche, aún después de que Percy llegara a dormir. ¿Debía preocuparse por esa nota? Decidió no contarle nada a su amigo, seguramente le obligaría a decírselo a los demás y no creía que fuera tan importante, así que se convenció a sí mismo que no era nada más que un simple intento de asustarlo y decidió olvidarlo.

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Hasta aquí el capítulo de hoy

¿Ustedes que piensan? ¿Intentan asustarlo o algo más?

Bueno ya veremos en los siguientes capítulos :P

No olviden dejar un review! les gustó, no le gustó, cualquier ayuda constructiva es bienvenida :)

nos vemos

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