Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Green y Luna cumbercookie. Saludos! :D
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Capitulo 7
Dean apresuró el paso y se sostuvo más fuerte de la cintura del moreno. Los dos se habían inscrito en "la carrera de tres pies" y llevaban un buen ritmo conjunto pero en algún momento se descoordinaron y se fueron de bruces al suelo.
-¡Bonita caída, perdedores!- les gritó Balthazar pasando a su lado en compañía de otro chico.
-Ese idiota- murmuró Castiel- Vamos Dean, hay que cerrarle la boca.
-Sí.
Lograron levantarse y con una coordinación perfecta, consiguieron pasarlos, ganando el primer lugar de la carrera. Ambos chocaron las manos para luego recibir los listones de primer lugar. Balthazar llegó a su lado junto al chico que acompañaba, él cual, seguramente, sus padres tampoco pudieron venir.
-No es justo, están haciendo trampa- los acusó infantilmente.
-No sabes perder- respondió Castiel- Será mejor que lo controles Enias- dijo mirando al chico- Que con la parejita que tienes, al final del día terminaras golpeándolo.
-Oye, no hagas que mis chicos me pierdan el respeto- se quejó haciendo morritos el mayor.
-Vamos Dean, ahora viene la carrera de relevos.
-Les ganaré ahí- sentenció Balthazar.
-Sigue soñando, Balthy.
-Ya lo verás, Cassie, tendrás que pagar la primera ronda cuando te venza, vamos Enias.
Dean miró al profesor sonriendo y luego siguió al moreno hasta el lugar donde se haría la siguiente actividad. Realmente se lo estaba pasando muy bien con Castiel. En la carrera de relevos, el moreno lo hizo muy bien y cuando fue su turno de correr la última parte, se aseguró de hacerlo bien pero se distrajo unos segundos, al notar que Sam también estaba compitiendo ahí y John lo animaba. El dolor se hizo más fuerte en su pecho y sin darse cuenta, bajó la velocidad, dando como resultado que su hermano menor ganara la carrera. Miró en silencio como les entregaban el listón y Sam abrazaba a su padre con una sonrisa mientras éste le revolvía el cabello, mirándolo con orgullo.
-¿Dean?- lo llamó el mayor.
-Gracias profesor… fue divertido pero ya me voy, hasta el lunes.
Se dio la media vuelta y se marchó rápidamente hacia el edificio principal para ir por sus cosas. Le dolía mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir que su padre lo tratara de esa manera.
Castiel notó el cambio en la actitud de su alumno y desvió la mirada hacia donde estaba Sam, el hermano menor del rubio junto a otro hombre con quien festejaba haber ganado. Por la forma en que lo miró, supo de inmediato que debía ser su padre y tuvo una vaga idea de lo que pasaba ahí.
-Cassie, ganamos el segundo lugar, me debes una invitación a beber- dijo Balthazar sonriendo- Oye.
-¿Eh?
-¿Estás bien?
-Sí, luego hablamos, tengo algo que hacer.
Se apresuró en seguir al rubio hasta el edificio principal y fue al salón de clases, encontrándose con la escena que suponía. Se acercó con cautela al menor, que permanecía de espaldas en su puesto y por el movimiento de su cuerpo, todo indicaba que lloraba. Castiel no era una persona afectiva pero ver a su alumno tan vulnerable hizo que se moviera casi por inercia y lo abrazó por espalda.
-Está bien, Dean, puedes llorar todo lo que quieras, está bien.
-Profesor…
El rubio se dio la vuelta para aferrarse a su cuerpo mientras lloraba. Castiel se dedicó a darle suaves caricias en la espalda que al cabo de unos minutos surtieron efecto y el menor se calmó un poco antes de mirarlo.
-Está bien, Dean, no tienes que decirme lo que ocurre, si no quieres hacerlo.
-Profesor…
-Pero cuando quieras hablar sobre ello, puedes hacerlo conmigo.
Dean se incorporó un poco para mirarlo fijamente y el moreno correspondió el gesto. Esas esmeraldas tenían un brillo extraño y antes de que pudiera reaccionar, su alumno le estaba dando un beso. Rápidamente lo apartó por los hombros.
-¿Qué haces?- preguntó algo sorprendido- Dean- éste parecía a punto de llorar de nuevo.
-¡Lo siento mucho! Por favor olvide esto.
El rubio le dirigió una mirada dolida para luego marcharse corriendo de la sala de clases. Castiel se apresuró en seguirlo pero al doblar la esquina, se quedó estupefacto con la escena que vio. El menor estaba pegado al cuerpo de Lucifer mientras le daba un apasionado beso que era correspondido.
-¿Y ese entusiasmo, rubito?- preguntó el mayor divertido.
-Vamos a tu departamento.
-¿Eh?
-Ya no tienes nada que hacer aquí, no hay clases y tampoco participas en estas cosas.
-Claro que no pero.
-Por favor…- dijo lo último casi en una súplica.
-¿Ocurrió algo?- Dean no respondió- Entiendo, vamos, de todas formas ya me iba.
Castiel los vio bajar la escalera al primer piso y se asomó a mirar por la ventana. No podía creer lo que acababa de suceder y por la atmosfera tan intima entre ambos, no era la primera vez que ocurría. Una pregunta rondó por su cabeza ¿Desde cuándo esos dos mantenían una relación? Y el beso que le dio Dean hace unos segundos, ¿Acaso era igual con todos los profesores? Se pasó una mano por el rostro para intentar recomponerse de lo que vio y decidió que llegaría a la verdad de todo eso porque había algo muy extraño ahí.
El rubio apretó las manos contra las sabanas mientras gemía descontroladamente ante las fuertes embestidas del profesor. Su cuerpo se tensó por completo y acabó con un ronco grito de placer. El mayor se inclinó a morderle el cuello al mismo tiempo que llegaba al orgasmo. Los dos se quedaron en silencio, intentando calmar sus agitadas respiraciones y vio a su amante de turno que se levantaba un poco para quitarse el preservativo y arrojarlo al papelero que estaba cerca.
-¿Y bien?- preguntó tumbándose a su lado- ¿Me dirás que ocurre, Dean?
-Lucifer…
-Vi a Cas siguiéndote.
-Eso…
-¿También piensas follar con él?- el rubio cerró los ojos- Lo has hecho con varios profesores y también con Alister- hizo una pequeña pausa- Crowley me mencionó que habías estado algo raro cuando te llevó a su departamento.
-Eso…
-Yo soy el único al que le permites que te ate y haga esto- llevó una mano al cuello del menor- Sabes perfectamente que la asfixia erótica mal practicada puede tener consecuencias.
-Lucifer…- lo miró sosteniendo su mano.
-Pero aún así le permitiste a Crowley que lo hiciera- la mano apretó su cuello con algo de fuerza.
-Lucifer basta.
-Eso que estás sintiendo ahora, es lo mismo que debió ocurrirte con Crowley antes de detenerlo- lo soltó suspirando- Sabes que puedes hablar conmigo, pequeño, me gusta follarte pero también me preocupo por ti y es la diferencia entre los demás con quienes follas y yo.
-Lucifer…
-Porque no obtendría ningún placer haciéndote sufrir- esas palabras terminaron por quebrarlo y lo abrazó con fuerza mientras lloraba- Está bien, pequeño, llora todo lo que quieras, yo estoy aquí.
Y esa era la gran razón por la que siempre terminaba buscando a Lucifer cuando se sentía peor. Porque aún cuando solo fuera follar por follar, el mayor jamás se aprovecharía de sus momentos de vulnerabilidad y tampoco lo lastimaría por el simple placer de hacerlo. Sabía perfectamente que podía confiar por completo en el mayor, de la misma forma en que lo hacía con Benny.
-Lucifer…- murmuró cuando consiguió calmarse.
-Dime.
-¿Puedo quedarme aquí esta noche…?
-Claro, pequeño, sabes que puedes quedarte cada vez que quieras o lo necesites.
-Gracias…
-Pero llama a tu padre y dile que no llegaras a dormir.
-Como si le importara…- respondió aferrándose al profesor.
-Aún así llámalo, Dean, a veces los adultos actuamos como idiotas y para cuando nos damos cuenta, ya no sabemos cómo corregirlo.
-Lucifer…
-Anda, llámalo, no quieres preocuparlo ¿Verdad?- el mayor le dio un besito en la frente y se levantó- Prepararé la cena- se colocó el pantalón de pijama- No tardes, pequeño.
-Sí.
Tomó su teléfono y llamó a John para avisarle que pasaría la noche afuera y que no se preocupara, que estaría con Benny (mintió en lo último) Se colocó su pantalón y fue a la cocina para ayudar al profesor con la comida.
