¡Capitulo 7! Por finnn!
Y he vuelto con un capi de...besitos jajaja
-No es lemon pero tiene escenas...chachis :P
-Diferencia de edad (23-16)
-U/A misma aldea, situaciones diferentes, carácteres diferentes
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BESOS
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Besos
Existían muchos tipos de besos. Todos expresando algo diferente. Amor, dulzura, pasión… incluso existían los que se llamaban aquellos dados con salvajismo, propios de una pasión descontrolada.
Hinata nunca había experimentado ninguno de ellos.
Y no por el hecho de que ella no quisiera, bueno, en parte era porque le daba mucha vergüenza, pero por otra parte, ¿a quien? Con quien podría compartir esos besos tan vistos en películas. Con quien podría compartir algo tan íntimo como lo eran los besos.
¿A quien debería entregar su primer beso?
Tumbada en su cama y con las manos tras su cabeza, miraba el techo de su habitación, tan blanco y limpio que a veces a ella le sorprendía encontrar ni una marca de suciedad. Pero el techo, de que podría ensuciarse si nadie nunca pisaba en él.
Suspiró y desvió su mirada a la ventana. La noche había caído y la luz de la luna entraba a su habitación iluminando sólo esa parte del suelo, las estrellas brillaban y no había ni una nube.
Claro caso de que el verano había llegado a Konoha
Se sentó y apoyó contra la cabecera, cruzada de brazos. Últimamente llevaba varias noches sin dormir, principalmente por dos cosas en cuestión. Una era, el calor tan insoportable que hacía. Si, conocía los veranos de Konoha, pesados y abochornantes, pero nunca habían llegado a tal extremo. Daba igual que durmiera con tal sólo una camiseta de tirantes y unas braguitas, aquel calor era insoportable. La segunda, y ya vista, era por ese tema de los besos. No era que estuviera obsesionada con ese tema, pero…tenía cierta curiosidad por saber que era lo que se sentía al ser besada. Si con tal sólo un beso se podía descubrir tantas cosas, si en su vientre podría notar nervios…tenía tantas ganas de conocer esa sensación de que todo el mundo desaparecía… Por supuesto, todo esto había sido contado por sus amigas de grupo Kasumi y Miyako, la cual tenían novio.
Volvió a suspirar, frunciendo el ceño. Desde que sus amigas tenían novio, únicamente se veían en los entrenamientos y misiones, pero después de eso, no las veía en todo lo que restaba de día. Incluso había pasado hasta días sin verlas.
¿Tan enamoradas estaban que ya ni pensaban en ella?
Decidió que lo mejor era que se fuera a dormir, no ganaría nada pensando y pensando en esas cosas.
Lo mejor sería dejar que las cosas sucedieran espontáneamente.
Vestida con unos sencillos jeans cortos y una sencilla camiseta de manga corta blanca, con el símbolo de Konoha en el centro, unas sandalias simples y su cabello recogido en una cola alta, Hinata salió de su casa. Se sintió extraña y muy avergonzada; pues ella nunca había vestido tan…tan mostrando su cuerpo, pero salir con esa chaqueta y esa ropa que tanto calor le daban, en una época tan calurosa como esa…
Se sentó en el borde de la fuente, deseando en su interior que sus amigas no se retrasaran de nuevo o peor aún, que se olvidaran de ella.
Y eso que precisamente habían sido ellas las que habían querido quedar con ella.
Suspiró. Quería mucho a sus amigas, eran un gran apoyo para ella, pero cuando se retrasaban tanto…Volviendo a suspirar, volteó su cuerpo y miró el agua guardada en la fuente. Estiró su mano y la tocó, sonriendo.
-¡Queréis dejar de burlaros de mí!-gritó una voz que a Hinata le pareció conocida- Demonios, y vosotros os hacéis llamar mis amigos…-
Hinata se levantó de la fuente y asomó su cabeza al otro lado de la fuente, sus ojos se abrieron como platos al ver a esa persona. Su cabello rubio y revuelto brillando bajo el sol, sus ojos azules, aquellas tres marcas en sus mejillas, su piel morena bajo esa camisa de tirantes negra y esos pantalones color verde militar… era él, sin duda era esa persona tan conocida en su aldea.
Naruto Uzumaki
El hijo del antiguo Hokage y la mujer más fuerte de la aldea, Minato y Kushina; aquel que portaba en su interior al demonio legendario Kurama. El héroe de Konoha.
Hinata parpadeó varias veces antes de verle cruzar la plaza y alejarse con los otros dos, saludando a cualquiera que se le acercara. Ladeó su cabeza, cruzada de brazos y entrecerrando sus ojos.
FLASH BACK
-Mira-
Hinata alzó la cabeza cuando sus amigas se pusieron a hablar. Las dos miraban a un punto alejado del campo de su entrenamiento y Hinata curiosa, también miró. Encontrándose con un chico rubio, cargando una pesada mochila en compañía de otras dos personas.
-Ese es Naruto Uzumaki- Kasumi se sentó a su lado, negando con su cabeza.
-¿Qué ocurre con él?-preguntó Hinata
-¿Acaso no sabes quien es él, Hin-chan?-exclamó sorprendida Miyako
-S-si sé quien es p-pero...que…-de repente Kasumi puso sus manos sobre sus hombros, asustándola.
-Hina-chan, no te acerques a él- y acercó su rostro- es muy peligroso-
-¿Q-quien es…?-Miyako se colocó a su lado, con los brazos en jarras.
-Naruto Uzumaki, nunca te acerques a él- Hinata parpadeó, sin comprender, volviendo a mirar a Kasumi
-Es un depredador nato, sabe como encandilar a las chicas-
-Y tú eres una presa muy fácil- concluyó Miyako, determinada.
-¿Y-yo porque yo…?- y se sonrojó al darse cuenta de sus palabras- Y-yo no voy a…c-como queréis...-
-Tú no, pero él si- Kasumi soltó sus hombros y cruzó de brazos-ese chico podría encantarte con tan sólo mirarte-
-¿M-mirarme?-Bajó su cabeza, preocupada. ¿Entonces, debía no mirarle nunca?
-Y no sólo con mirarte, debes tener cuidado de no acercarte a él, porque caerás en sus cinco movimientos matadores-
-¿Cinco movimientos…matadores?-miró a sus amigas, sin entender eso.
-Nosotras los hemos visto, y casi siempre los utiliza. Ninguna mujer se da cuenta de ellos, puesto que están perdidas en su mirada, pero nosotras lo vimos, y no sólo una vez- continuó Miyako, entrecerrando su mirada-es un tipo muy peligroso. Cualquiera caería con eso-
Kasumi asintió, apoyando a su amiga mientras que Hinata seguía sin comprender que era eso de los cinco movimientos matadores.
-Ven- Kasumi agarró su mano y la levantó del suelo- te los voy a demostrar-
Hinata se paró delante de su amiga, extrañada.
-Uno- agarró su mano y la pegó a su cuerpo- dos- con uno de sus dedos, acarició el puente de su nariz, rozando casi sus labios- tres-pasó la mano por su cintura y pegó su cuerpo contra el suyo-cuatro- susurró a su oído con suavidad; para terminar, apartó sus labios de su oreja y acercó su rostro al de ella. Hinata enrojeció al completo- cinco- susurró cerca de sus labios, provocando que se apartara de su amiga, sorprendida.
-T-todo eso…-puso una mano sobre su corazón. Latía acelerado
-¿Verdad que es emocionante?-preguntó sonriendo Miyako al ver la cara de su amiga-pues es lo que utiliza para enamorar a cualquiera-
-Así que…Hinata-chan- Kasumi apoyó sus manos en sus hombros-nunca te acerques a Naruto Uzumaki-
FINAL FLASH
Naruto Uzumaki, conocido como uno de los mejores ninjas de la aldea y uno de los más conocidos por ser un mujeriego de pies a cabeza. Hinata meditó bien esas dos opciones, sobre todo la segunda con acorada precisión.
Una idea bastante loca se encendió en su cabeza. La verdad, era una realmente loca, pero una idea…que podría salirle bastante bien, si organizaba las cosas con cuidado.
Miró a su alrededor, antes de partir corriendo hacía una dirección.
Al día siguiente…
Naruto dejó de golpe el plato de ramen sobre la mesa y miró a sus amigos de mala manera. Sasuke reía, algo extraño en él y Sakura intentaba contener su risa, mirando a un lado.
-¿Se puede saber que tiene de divertido?-siseó él molesto, mirando a ambos.
-Naruto…-Sakura se secó sus lágrimas y respiró profundo- lo que no te pueda pasar a ti…-
Naruto se cruzó de brazos, mirando a un lado. ¿Qué ha que venían todas esas risas? Pues todo venía por cierto problema que ayer tarde se topó en su camino de vuelta a casa.
Un problema patético
FLASH BACK
Naruto se despidió de Kiba y Shino y siguió su camino. La tarde ya había caído y el cielo se veía anaranjado y rojo, ofreciendo un paisaje hermoso tras las montañas.
Silbando, continuó su camino, pensando en que debía de arreglar su piso cuando llegara, cosa que lo desanimó por completo. No era que el fuese muy ordenado ni tampoco dado a la limpieza, pero reconocía que su piso necesitaba un fregado urgente.
Se detuvo y miró sin voltearse tras él, sintiendo un pequeño chakra, un chakra que llevaba sintiendo desde hacía varias horas, y que parecía seguirle. Reinició el camino, restándole importancia. Si era alguien con una fuerza tan pequeña como esa, poco interés tenía en él.
Aunque debía reconocer, que tenía curiosidad por saber quien era.
Y sonriendo, desapareció en una nube
Hinata salió corriendo, quedando boquiabierta al ver su desaparición. Pateó el suelo, frustrada. Llevaba toda la mañana y parte de la tarde siguiéndole, olvidando por completo la cita con sus amigas. Había esperado hasta que sus amigos decidieran alejarse y cuando por fin había encontrado el momento, desaparecía.
¿Acaso podría pasarle algo peor ahora?
-Hola-Hinata gritó y del susto cayó de culo al suelo cuando se había volteado para ver quien a esa persona.
Ella puso la mano sobre su pecho, que latía con fuerza. Tales sustos no eran buenos para su corazón. Ella alzó la cabeza, dispuesta a gritarle a cualquiera que hubiera sido el actor del susto, pero volvió a quedar boquiabierta y sus palabras se quedaron en su garganta. Boqueó varias veces, sorprendida. Naruto se agachó delante de ella, extrañado y mirándola fijamente. Hinata se quedó encantada ante esos ojos, tan azules como el cielo mismo en verano.
-¿Te asusté?-preguntó él, despertándola de su ensimismamiento
-N-no- se levantó del suelo, sintiendo sus mejillas arder-para nada-
Naruto también se levantó, observándola. Esa chica se le hacía conocida…
-Dime, ¿Por qué andas siguiéndome?-
-Y-yo no…bueno…-empezó a jugar con sus dedos, mirando a un lado- e-estaba…-le miró un segundo, viéndole de brazos cruzados- verá yo-yo…-
¿De verdad que estaba preparada para hacer eso? ¿Se atrevería a pedirle algo así?
Si, debía hacerlo. Debía hacerlo si quería conseguir que Suzaku, aquel chico por el cual sentía cierta atracción, se fijara en ella.
Tragó duro, sintiendo que se sonrojaba casi hasta sus orejas.
Sólo dilo, dilo
Naruto siguió mirándola, sin comprender porque se ponía tan roja de repente. Además, porque todavía seguía sonándole esa chica? Sabía que la había visto alguna vez en la aldea pero….no llegaba a recordar…si al menos le mirara, podría al menos averiguar…
-Perdona, tú…-pero de repente la chica se inclinó, a modo de reverencia y se quedó así
-¡Por favor, enséñeme a besar!-
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Naruto quedó boquiabierto y de piedra. Hinata siguió doblando, muerta de vergüenza y queriendo que la tierra se la tragara.
Se lo había pedido. Y ahora se moría por ello
Naruto seguía observando a esa chica. Esa chica que le había pedido…que le había pedido…
-¿Qué?- fue lo único que atinó a decir
Hinata se paró y le miró, con sus mejillas bien rojas.
-P-por favor, enséñeme a besar. U-usted es…usted sabe mucho de eso-
-Q-que sepa de eso no…-meneó la cabeza ¿Qué hacía respondiendo a eso? Decidió calmarse y tomar las cosas con tranquilidad. ¿Calmarse? - ¿Cómo te llamas?
-Hinata-respondió ella, mirando al suelo.
¿Hinata? De que le sonaba ese nombre…?
- Hinata…verás, yo…-sopló- mira, me alegra mucho que te guste, pero eso que me pides…-rascó su cabeza, sin saber que decir- será mejor que lo olvidemos. Todavía eres…una niña y…-Dios, ¿porque costaba tanto?-ni siquiera sabes lo que dices- masculló empezando a cansarse de sus atropellos.
-P-pero si que sé…-
-Escúchame, será mejor que lo olvides. A mí me gustan otro tipo de chicas, más…adultas. Si necesitas que alguien te enseñe…eso, será mejor que busques a otro, a un chico de tu edad o…no sé el chico que te guste, porque en lo que a mi respecta, haré como que esto nunca ha pasado, y mañana no recordaré nada-
-Pero si me ayuda….-Naruto revolvió su cabello
-Ha sido un placer, Hinata- y pasó por su lado, queriéndose marchar de ahí cuanto antes.
¿Pero que les pasaba a las chicas de hoy en día? ¿Acaso sabían lo que pedían? Esto de que se volviera tan conocido le estaba agobiando demasiado
-Necesito un baño…-
Hinata empuñó sus manos y se volteó a verle, mordiendo su labio. ¿Más adultas? Pero que se creía, si tan sólo era unos años más grande que ella. No podía. No podía dejarle marchar. Él debía enseñarle. No había otra persona que pudiera hacerlo.
-¡Cinco movimientos!-gritó ella, provocando que Naruto parara- ¡conozco su secreto, Naruto!-el rubio se volteó lentamente, quedando frente a la chica, que sonrió con superioridad al ver su cara.
-¿Qué has dicho?-
-Conozco sus…cinco movimientos matadores-Naruto se sonrojó y asombró. ¿Cómo sabía ella…? -no diré nada, si me enseña-
-¿Qué?- volvió a acercarse y HInata tuvo que bajar su mirada al suelo, sonrojada. No debía de mirarle a los ojos-¿Qué has dicho?-
-Q-que no diré nada...si me enseña- ¿Por qué estaba tan nerviosa? Hacía solo un momento que podía plantarle cara.
Naruto observó a esa chica fijamente, parándose a poco espacio de su cuerpo.
-¿Me estás chantajeando?-
Hinata no supo si responder si a eso o no. Se suponía que si, que lo estaba haciendo, pero de saberlo a admitirlo…podía omitir eso, ¿no?
-S-si no hace lo que le digo…provocaré q-que muchas chicas se alejen de usted-
Naruto sonrió incrédulo, cruzándose de brazos. Que un desconocido viniera de repente y le chantajeara con algo como eso…ciertamente, era algo gracioso.
-Así que… ¿conoces mis movimientos no?- de repente, agarró su mano y la acercó a su cuerpo. Hinata enrojeció. Acarició con su dedo, desde su frente, descendiendo por la nariz y rozando sus labios. Hinata estuvo tentada a cerrar sus ojos, cuando sintió su brazo rodear su cintura, entonces se apartó antes de que la pegara a su cuerpo. Le miró, sintiendo su corazón acelerado, mientras él sonreía.
-Veo que si…-y sonrió ladino-¿Quién te lo ha dicho?-se acercó un pasó, pero Hinata se alejó otro, sonrojada.
-S-sólo haga lo que le he pedido- pidió ella, mirando a un lado- s-si lo hace, le prometo que no diré nada-
-¿Y que beneficio saco yo de eso?- se cruzó de brazos mientras Hinata intentaba pensar en algo- ni pienses que voy a enseñarte sin ofrecer nada a cambio. Mis labios tienen precio, pequeña-
-L-lo que quiera- respondió rápida y sin saber- l-lo que usted más necesite…-
Naruto sonrió con sorna, pensando en lo que a ella le ofrecería a cambio
-Está bien. Yo te enseñaré a besar-Hinata le miró, cabizbaja-pero a cambio, tú limpiaras mi casa-
FINAL FLASH
-Dobe-
Naruto miró de mala manera a su amigo.
-No voy a ponerme a enseñar sin recibir nada a cambio-
Hacía rato que habían salido del restaurante. Sakura había salido antes para el hospital y él y Sasuke decidieron dar una vuelta antes de volver a sus casas.
-Suena como si fueras un profesor-
-Y eso es lo que seré- masculló Naruto, frunciendo sus labios-sólo tiene 16 malditos años- Sasuke se asombró un poco.
-A ti nunca te has gustado tan jóvenes-
-Y no me gustan idiota. Sólo lo hago para que limpie mi casa- metió las manos en los bolsillos- lo otro, serán tan sólo un par de días-
-Sí tú lo dices…-y al rato sonrió ladino- me pregunto como es que ha podido elegirte a ti-
-Está claro que soy irresistible, incluso para las más jóvenes-
Sasuke rodó sus ojos. Ahora que le había pasado eso a su amigo, su ego aumentaría para peor.
Se despidieron en un cruce y Naruto caminó acelerado hasta su casa, donde ahora si, le esperaría una casa decente. Subió las escaleras que lo llevarían a su piso y allí delante de su puerta, se detuvo y cogió aire. Debía parecer serio y alguien que estaba muy molesto con esa historia.
Entró a su piso, quedándose asombrado al cerrar la puerta y adentrarse en aquel… ¿era tan grande su piso? Muebles en su sitio, suelo limpio y brillante, cocina ordenada, cama hecha…todo…todo en su casa brillaba.
Increíble
Entonces buscó a esa persona que debería seguir en su casa. Se quitó sus zapatos y adentró a su casa, sonriendo al disfrutar de esa limpieza. Cuando pasó delante de su habitación, se detuvo y volvió para atrás, sonriendo al encontrarla. Entró en la habitación y observó a aquella chica dormir sobre su cama.
Tenía que admitirlo, esa chica era muy hermosa. Su piel era blanca, supuso que también sería suave, tenía un cuerpo menudo, pero bien proporcionado. Su largo cabello oscuro se esparcía por su cama y sus labios estaban entreabiertos. Se agachó sobre esta, apoyando sus manos en la cama y acercando su rostro al de ella, deteniéndose a unos pocos centímetros de sus labios. Sonriendo, se alejó de sus labios y acercó a su oreja.
-Pequeña…-Hinata frunció el ceño y se movió en la cama
-Todavía es muy pronto…-murmuró ella en sueños, haciéndole sonreír-Un poco más…-
Naruto acarició el puente de su nariz con su dedo, aprovechando para tocar sus labios. La verdad, tenía ganas de besarla. Esos labios eran muy tentadores.
-Entonces, ¿no quieres que te enseñe?-murmuró aproximando sus labios a los de ella.
Hinata entreabrió sus ojos, sintiendo un aliento cálido chocar contra sus labios, cuando de golpe los abrió al tope, sonrojándose al ver a esa persona tan muy demasiado cerca. Quiso gritar, pero de sus labios no salieron sonido alguno y se mantuvo mirando los ojos azules de Naruto.
Se mantuvieron varios segundos tan sólo mirándose.
-¿De verdad…quieres que te enseñe?-Hinata asintió, sonrojada, sin apartar la mirada de la suya. Naruto sonriendo, se sentó en la cama- acércate-
Hinata también se sentó, nerviosa y sintiendo que estaba temblando.
-Siéntate aquí-palmeó sus piernas y Hinata enrojeció al completo. ¿Qué se sentara en sus piernas? Naruto sonrió al ver su rostro-no voy a hacerte nada-estiró su mano- ven-
Hinata miró su mano dudosa y luego a él. Tenía miedo y la verdad, estaba muy nerviosa. Pero…estaba aquí y como había decidido, haría lo que fuera para aprender a besar. Tragando duro, agarró su mano y él tiró de ella, ayudándola a sentarse sobre sus piernas, colocando las suyas a cada lado de las de él. Enrojeció al verse tan cerca de su cuerpo y su rostro y no supo donde poner sus manos. Bajó su cabeza, avergonzada.
-Iremos paso a paso-agarró sus brazos y los colocó tras su cuello-si lo que quieres es aprender a darlos bien, deberás hacer todo lo que yo te diga- él colocó una de sus manos en su cintura y con la otra le alzó por el mentón-y no rompas el beso hasta que yo lo haga- y lentamente fue acercando sus labios, deteniéndose a tan sólo un roce. Hinata respiraba agitada, con sus ojos entrecerrados, esperaba que ese contacto se hiciera de una vez. Por algún motivo, deseaba que la besara. Naruto sonrió al notar su impaciencia y terminó de acortar la distancia. Hinata abrió sus ojos asombrada, sintiendo sus mejillas arder furiosamente. Cerró sus ojos con fuerza. Aunque sólo estaba presionando sus labios, sentía una corriente correr por su cuerpo y como si en su vientre algo le hiciera cosquillas. Abrió sus ojos al sentir las manos masculinas sobre su rostro, acariciando con sus pulgares sus mejillas.
-Relájate- susurró él, volviendo a juntar sus labios y empezando a moverlos sobre los suyos. Ella entrecerró sus ojos, sintiendo como esas caricias le tranquilizaban de algún modo y como él hacía, movió sus labios, intentando ser lo menos torpe posible. Cerró sus ojos al completo cuando se vio más relajada. Naruto, todavía con sus ojos abiertos, descendió sus manos hasta su cintura y la acercó más a su cuerpo, sintiendo como ese movimiento despertó un poco su excitación. Separó sus labios, observando a estos. Hinata entreabrió sus ojos, sintiéndose extrañada ante esa separación.
-Ahora…-Hinata sintió su voz algo ronca- separa los labios- volvió a besarla y Hinata le correspondió, separando sus labios como él había dicho, encontrándose de repente con una intrusa con la que no contaba. Volvió a sonrojarse furiosamente al sentirla y cerró sus ojos, intentando seguir su ritmo.
Su lengua. Su lengua se enredaba con la suya. Jamás pensó que un beso se pudiera dar…de esa forma.
Naruto se separó un poco para dejarla respirar, y sonrió al verla con el rostro tan sonrojado. Se notaba que aquel era su primer beso.
-¿Quieres que lo dejemos aquí?-Hinata abrió sus ojos y se lamió sus labios, mirándole abochornada. Naruto acarició su mejilla, sin poder dejar de sonreír-podemos continuar otro día si prefieres- ¿Si prefieres? ¿Pero porque estaba diciendo todo eso? Si era él quien decidía cuando dejarlo o no.
Pero Hinata miró a un lado y negó. Cuanto antes aprendiera y menos veces fuera a verle, mejor. Aunque no podía negar, que ese beso le estaba gustando y…por seguir un poco más, no ocurriría nada, ¿verdad?
Esta vez fue ella quien acercó sus labios, acortando la distancia y sorprendiéndolo ante eso. Eso era un gran paso. Volvió a posar su mano sobre su cintura y corresponder al beso, un beso que cada vez iba mejorando. Los dos enredaban sus lenguas, incluso algún mordisco se añadía a ese beso, por parte de ella, sorprendiéndole.
Aprendía rápido
Y aquello no terminaba. Los dos seguían besando, dejando cortos espacios para recuperar aire y luego volver a juntarlos, a perderse en un beso que pasó de ser totalmente inocente a rozar casi la pasión.
Hinata no sabía que hacía. Únicamente sabía que debía besarle, y que le gustaba hacerlo. Que le gustaba sentir su lengua enredándose con la suyas, que su saliva se mezclara con la de él, que sus dientes mordieran su labio…le gustaba tanto esa sensación que sentía cuando le besaba. Inconscientemente movió su cintura, aferrándose más a su cuello. Naruto rompió el beso y bajó su cabeza. Hinata le miró, extrañada.
Naruto intentó calmar su respiración y apartó hacía atrás a Hinata.
-Será…mejor lo dejamos aquí- tosió, intentando arreglar su voz ronca.
Hinata se sintió avergonzada, pensando que posiblemente había hecho algo malo, así que se bajó de sus piernas y sentó en la cama, sonrojada. Él suspiró, intentando relajarse.
¿Por favor, que demonios le pasaba? Sólo era un simple movimiento. Eso no debía afectarle de esa forma.
-Y-yo… ¿t-tengo que…venir mañana?-Por algún motivo, deseaba que dijera que si.
Naruto sonriendo, palmeó su cabeza.
-Esto no se aprende en un día pequeña.-Hinata sonrió- ven mañana a la misma hora- asintiendo, se levantó de la cama y le hizo una reverencia antes de salir de su habitación y luego de su casa.
Se tumbó, bufando para intentar calmarse.
-¿Qué no se aprende en un día…?-sonrió divertido- pero en que estoy pensando…-
Hinata llegó a su casa, sin darse cuenta de que sonreía.
-Hinata- ella se detuvo al sentir esa voz y se volteó lentamente, viendo a su padre parado abajo en las escaleras- ¿de donde vienes?-
-O-oh…de…de estar con kasumi y Miyako-murmuró jugando con sus dedos-f-fuimos a dar una vuelta-
Hiashi entrecerró la mirada y Hinata bajó su cabeza al verle subir las escaleras. Se detuvo delante de ella y le alzó del mentón, sorprendiéndola.
-¿Que les pasa a tus labios?-Hinata se sonrojó y apartó su rostro-porque están…-
-K-kasumi me prestó un color de labios…-
Y de nuevo una segunda mentira.
Hiashi la observó unos segundos, luego palpó su cabeza y continuó escaleras arriba, cuando Hinata pudo escuchar la puerta cerrarse, suspiró aliviada y bajó corriendo para adentrarse en el baño y mirarse al espejo. Se asombró al verse y se ruborizó. Sus labios…parecían hinchados y estaban muy rojos. Se tocó con el dedo, notándolos aun calientes; una sonrisa se formó en ellos. Por fin había experimentado su primer beso, y aunque hubiera sido con la persona que menos imaginó, nunca olvidaría la experiencia de ese primer beso que tantas cosas le había hecho sentir.
-Gracias- murmuró, mirándose al espejo.
Al día siguiente…
-¿Y bien?-
-¿Bien que?- preguntó Naruto sin mirar a su amigo. Sasuke se detuvo y Naruto al no verlo, también, volteándose. Sasuke se quedó unos segundos observándole, poniéndole nervioso-¡que tanto miras teme! ¡Tengo algo en la cara o que!-
-La idiota de siempre- respondió él, reanudando el camino, provocando que Naruto le mirara mal- pero hay algo extraño-
Naruto se colocó a un lado de él, mientras seguían el camino.
-Para ti todo es extraño- masculló Naruto, mirando a un lado. Su amigo siempre conseguía sacarle de sus papeles. No sabía ni porque lo consideraba su amigo si siempre se burlaba de él.
¡Tsk! Baka
Pero de repente se detuvo mientras Sasuke continuaba su camino, pero al no notarle, se paró y le miró. Naruto miraba hacia algo y Sasuke siguió su mirada.
Un chico y una chica. Él explicándole, supuso, algo divertido, ya que ella sonreía. Frunció el ceño al observa a esa chica, la cual sabía quien era por ese color de ojos. Hinata Hyuuga, la hija del clan más poderoso en la aldea. No supo quien era el chico, pues no tenía ni idea de su existencia. De repente, ella tropezó y él, antes de que cayera, la agarró del brazo y tiró de ella, pegándola a su cuerpo y pasando un brazo por su espalda. Ella enrojeció al momento y separó al chico, disculpándose. Pero el chico solamente sonreía y rascaba su cabeza.
Menuda manera de ligar tenían
Cuando viró la cabeza a su amigo, este todavía seguía mirando a los chicos; y cuando bajó su mirada, pudo ver sus manos empuñadas. Volvió a alzar la mirada, detallando también su quijada apretada.
-Naruto- Naruto viró el rostro y Sasuke pudo ver como su pecho subía y bajaba con fuerza, con una respiración irregular.
Estaba furioso
Hinata entró al piso cuando él le indicó que pasara. Cerró la puerta apoyándose en ella, sonrojándose nada más entrar. Suspiró y relajó antes de encontrarse con él. Se observó, viendo que llevaba bien su camisa negra de manga corta y sus pantalones piratas, con sus sandalias, se soltó su cabello y entró en el piso. Se quitó sus sandalias, y agradeciendo que el suelo siguiera limpio, se adentró descalza, buscando a Naruto.
-Naruto...-san- se detuvo sonrojada, sin saber que formalismo añadirle. Él era mayor que ella, pero no tanto como para tratarle con tanto respeto, sin embargo, si no lo hacía, él podía enfadarse, puesto que todavía no se conocían lo suficiente como para empezar a tutearle.
-Deberías olvidarte de formalismos- ella respingó y volteó, volviendo a encontrar que estaba apunto de caer, cuando este agarró su mano y tiró de ella hasta pegarla a su cuerpo. Hinata se ruborizó-ya no somos dos desconocidos-
Ella asintió e intentó alejarse, pero Naruto la mantuvo sujeta del brazo y ella le miró.
-Naruto…- Sin más, Naruto la alzó y la sentó sobre la pequeña mesa mientras él apoyaba sus manos sobre la superficie. Hinata le miraba sin comprender, cuando él juntó sus labios. Hinata se asombró ante esa brusquedad, e intentó separarse, pero Naruto colocó una mano en su nuca, impidiendo que lo hiciera y provocando que el beso se profundizara. Hinata cerró sus ojos, intentando corresponderle de la misma forma a ese beso tan devastador y que tanto la había sorprendido, agarrándose a su camisa. Naruto enredó su cabello entre sus dedos y mordió su labio, separándose un poco para mirarla
-Debes estar preparada para cualquier cosa. Cuando alguien siente deseo por el otro da igual el sitio y el momento, hay que saber responder siempre, ante cualquiera imprevisto-
Hinata le observó, entendiendo esas palabras y asintió. Sonriendo de nuevo, Naruto volvió a juntar sus labios y directamente introducir su lengua. HInata enredó los brazos en su cuello y ladeó su cabeza, disfrutando de ese contacto entre lenguas y esa caricia de labios que él le proporcionaba.
No supo cuanto, pero se pasaban largos segundos besando, paraban unos pocos y luego volvían de nuevo. Lenguas, dientes, labios y saliva, todo participaba en ese beso que estaba dando paso a un calor desconocido para ella. Un calor que calentaba su cuerpo y la hacía sentirse especialmente rara, en su intimidad. Separó sus labios, respirando agitada.
-Naruto…-murmuró antes de que Naruto volviera a besarla, enredando sus brazos en su cintura-e-espera…-bajó sus manos de su cuello, apartando sus labios de nuevo- por favor…-
Naruto la soltó, muy a su contrario y se cruzó de brazos, observando a la pequeña chica sentada en su mesa. Hinata se lamió sus labios y junto sus manos entre sus piernas, nerviosa.
-Naruto… ¿c-como…como…?-
-Fatal- interrumpió él-muy mal-
-¿M-mal?-se asombró ella
-Exacto. Todavía no lo llevas bien-
-P-pero si…-Si había hecho todo lo que él decía. ¿Se estaría equivocando en algo? Y si era eso, ¿en qué?
-Todavía nos queda mucho por aprender y corregir-se inclinó sobre ella, sonriendo- sobre todo esa costumbre que tienes de morder- Hinata bajó su mirada, sonrojada al completo. Naruto sonriendo, alzó su rostro por su mentón y le proporcionó un beso en los labios- no es nada de lo que puedas avergonzarte- besó su comisura- todo lo contrario…-se colocó de nuevo delante de ella- es algo muy excitante-
-¿Excitante..?-susurró ella, hipnotizada por sus besos. ¿Podía ella ser excitante? Naruto sonrió, alzando su mano para acariciar su mejilla
-Eres más excitante de lo que piensas, pequeña-rozó sus labios-muy…excitante- y rompió de nuevo esa distancia, volviendo a sujetarla de la cintura y pegándola a su cuerpo mientras Hinata envolvía sus brazos en su cuello.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Y sin darse cuenta, pasó una semana. Una semana en que Hinata, empezaba a plantearse realmente si debía continuar yendo. Por supuesto que le gustaba estar con Naruto, sus besos, su sonrisa…pero, empezaba a pensar que tal vez, todo eso que había hecho estaba mal. Se estaba aprovechando de la gentileza del alguien tan genial como Naruto, le estaba chantajeando a cambio de unos besos. ¿Desde cuando era ella una aprovechada? ¿Por qué había hecho algo como eso?
Porque soy una egoísta. Porque pensé sólo en mí. Porque no pensé en lo que podría estar pasando Naruto.
Esa situación podría estar molestándole, inquietándole. No era para nada gratificante besarse con una menor.
Alzó la mirada al cielo azul y suspiró.
-Quizá…sea hora de terminar…-
Naruto bufó por décima vez en ese día.
-Teme, o dejas de mirarme o juro que te arrancare esos ojos de los que tanto presumes- siseó, mirando molesto al pelinegro, caminado dos pasos más atrás.
Sasuke se detuvo sin dejar de mirar al rubio. Naruto se volteó frunciendo el ceño
-¡Se puede saber que demonios te ocurre hoy! ¿Te has enamorado de mí o qué?-
-¿Qué ha pasado con ese par de días?-Frunciendo sus labios, Naruto miró a un lado, levemente sonrojado-llevas una sema-
-Sé el tiempo que llevo, no hace falta que me lo recuerdes- interrumpió entre dientes, mirando a ambos lados-las cosas…han cambiado. Y resulta que ese par ha pasado a ser unos cuantos días…de más. ¿Pero que problema tienes con eso?-
Sasuke le observó fijamente durante segundos, a lo que Naruto viró el rostro, incómodo ante esa mirada.
-Podría decirse…que me atrae…-miró de reojo al pelinegro, que seguía mirándole fijamente, lo que provocó que se pusiera nervioso- Maldición Sasuke, ¡que te importara a ti lo que haga con ella!-se volteó y reanudó su camino
-Hinata Hyuuga- Naruto se detuvo- Naruto ella es Hinata Hyuuga, la hija de Hiashi Hyuuga-Sasuke se cruzó de brazos, esperando alguna respuesta.
-Lo sé-
-¿Y piensas seguir con eso?-
Naruto miró un punto de la calle. Tenía muchas dudas en su cabeza. ¿Si pensaba seguir con eso? Pues tal vez si. Hinata le atraía y no veía el problema de estar con ella, después de todo se conocían más intimidante de lo que pensaba. Pero, ¿a que se refería con seguir? Continuar con esas clases, que de clases ya no tenían nada. Meterse en problemas con el clan más poderoso de la aldea, sacrificar su puesto de Hogake por una relación que ni siquiera se podía llamar relación…
-Siempre puedes dejarla- Naruto sopló al escuchar esa voz interior
-No voy a dejarla, ¿y porque estas escuchando?-
-Esa niña te meterá en problemas-
-¿y tú que sabes?-
-Todas las mujeres son problemáticas-Naruto sonrió
-Te pareces a Shikamaru diciendo eso-
-Mira mocoso, sino quieres acabar desterrado, será mejor que vayas dejándola- Naruto frunció el entrecejo ante eso-si su padre se entera es capaz de matarte-
Cierto. Hiashi no se conocía en la aldea por una persona muy benevolente. Si le cogía enseñando eso a su hija…tragó duro, poniéndose pálido de golpe. Una mano sobre su hombro sintió. Sasuke pasó por su lado, sonriendo.
-Mucha suerte-
Hinata entró en aquel piso, cabizbaja y muy nerviosa, retorciendo sus dedos. La casa estaba tan silenciosa que la ponía más nerviosa.
Kami sama, dame fuerzas para soportar esto…y no desmayarme en el último momento
Se ruborizó y sus ojos se abrieron como platos al notar como agarraban un mechón de su cabello y lo alzaban hasta su rostro. Cerró sus ojos, sintiendo una opresión en el pecho.
Naruto aspiró su aroma y dejó sus labios pegados en él. Esa podría ser la última vez que…
Hinata se volteó, agarrando su mechón de cabello con suavidad y dejando que una buena parte cayera sobre su hombro. Los dos se miraron a los ojos por segundos, no sabiendo como comenzar.
-Hinata…-
-¡Lo siento!-interrumpió ella, haciendo una reverencia- yo…realmente siento…todo lo que te he hecho- juntó sus manos, jugando con sus dedos y miró a un lado- N-Naruto-kun…estos días…a-aprendí mucho contigo y…quería agradecerte-sonrió nerviosa- no debe haber sido muy…agradable todo esto para ti.-suspiró, dejando sus brazos inertes a cada lado- perdóname por…chantajearte-
-Sin tapujos, Hinata- Naruto se encogió de hombros con su voz seria
-Y-ya no hace falta….que me des más clases-se sonrojó-creo…que he aprendido lo básico...-sonrió- además…-cuando alzó la mirada, fue empujada hacía la pared de formas brusca.
-Así que…ya has aprendido lo básico-ella bajó la mirada al notarse acorralada entre sus brazos a ambos lados de su cabeza-y quieres empezar con tu amiguito, verdad-
-N-no…-
-Sabes, yo también había pensando en dejar esto-Hinata se encogió-¿Por qué gastar mi tiempo enseñando a una niña a besar? ¿Por qué me tomé la molestia de enseñarte algo como esto?-sonrió sardónico- ni siquiera yo lo sé- se apartó, cruzándose de brazos-y lo peor de esto,- la miró- es que eres una Hyuuga-volvió a sonreír, incrédulo- La que me puede caer por esto si tu padre llega a enterarse puede ser grande…-le señaló-y si yo caigo, tu también-
Hinata se mordió el labio, al borde del llanto.
-Lo si-siento…-susurró con voz trémula.
-Si todo pudiera arreglarse con un lo siento, en el mundo sólo existiría maldad y oscuridad-
Hinata se encogió más ante esa respuesta. Más no podía hacer ni decir, Naruto estaba bien furioso, y era lógico, le había utilizado. Sin embargo, le afectaban demasiado sus palabras.
Que la persona de la cual te has enamorado te mire de esa forma…
Un toque bastante doloroso en su frente la despertó y miró hacía Naruto, sin comprender el porqué de ese golpe. Naruto se metió las manos en los bolsillos y miró a un lado.
-Sin embargo…pueden existir excepciones- sintió sus mejillas calientes y frunció el ceño-y yo…podría hacer una contigo-
Hinata el miró asombrada. Eso…eso significaba…
-Eso no significa que vaya a perdonarte-interrumpió él su pensamiento, desilusionándola-…por el momento- Hinata volvió a mirarle y él viró el rostro, sonrojado- Así que no te hagas ilusiones porque puede pasar mucho tiempo hasta eso. Mientras tanto…-la miró-continuaremos con lo nuestro-
-¿Eh?-murmuró ella descolocada
Naruto sopló, rodando sus ojos. Luego volvió a apoyar sus brazos en la pared y a inclinarse sobre su rostro. Hinata se sonrojó furiosamente al verle acercarse, queriendo bajar su cabeza, pero Naruto se le adelantó y con la mano le alzó por el mentón.
-Significa que se acabaron las clases y todo lo relacionado con ello y que a partir de ya, pasarás a ser mía. Tu padre, tu primo o el clan entero me da igual, pero lucharé contra ellos si es preciso…-aproximó sus labios-no voy a dejarte escapar nunca-
Se miraron durante casi unos largos segundos, segundos en los que Hinata dudaba en si realmente hacer caso a su corazón o a su mente. Quedarse con Naruto, o seguir con su vida, alejándose de él para evitar meterle en problemas…
Se mordió su labio al sentirlo temblar y se lanzó a él, rodeando su cuello con sus brazos. ¡Al demonio todo!
-Gracias-sollozó ella, estrechando su brazo.
Sonriendo, Naruto la alzó del suelo, abrazándola.
-No sé el porqué de ese gracias, pero lo aceptaré gustoso- viró su rostro y besó su mejilla. Hinata le miró y con una sonrisa, le proporcionó un pequeño beso en los labios, luego otro y otro, haciendo sonreír a Naruto, que rozó su nariz con la suya antes de juntar sus labios.
Un beso dulce y tierno que dio paso a la pasión.
Hinata sintió la pared tras ella y sus manos sobre su trasero. Se separó de sus labios sorprendida y muy sonrojada mientras, una sonrisa ladina y sexy curvaba los labios del rubio.
-Creo que es momento de pasar a la segunda lección-
-¿Segunda lección?-preguntó confundida al tiempo que era alzada en brazos y llevada hasta la habitación. Enrojeció al completo y le miró asombrada-N-Naruto…-
Pero Naruto sólo cerró la puerta de una patada, sin dejar de sonreír
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Fue tras esos momentos que Hinata comprendió que lo de los besos era algo trivial, que lo que verdaderamente importaba era lo que significaban y sobre todo, con quien los compartía.
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Y llegué con mi nueva historia si! Y últimamente no sé que pasa que las hago más largas de lo normal. XD Siento si tiene finales abiertos, pero así dejo libre a vuestra imaginacion
¡Nos vemos en la próxima!
Por cierto, gracias por vuestros RR, sugerencias etc..me anima mucho que me deis taaaantas ideas jajaja
Arigatou ^^
