Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, la trama es mía.
Los mismos.
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Sasuke.
Caminé por la amplia y luminosa sala de estudios de la biblioteca central, atraído al final de esta por su larga cabellera azabache oculta bajo un gorro de lana color blanco. Estaba buscando a Hinata.
Pero aquel pensamiento jamás lo hubiese emitido en voz alta, menos frente a alguien.
No obstante, a medida que me acercaba a su mesa pude divisar a sus comunes acompañantes, el sujeto raro con gafas negras en pleno otoño, el pelirrojo taciturno y el tipo con cejas tan espesas como la selva amazónica. Dudé un minuto cuando escuché su conversación que simplemente rondaba sobre temas de cálculo básico, sin embargo al parecer a Hinata le estaba costando más que a sus extraños amigos.
—No puedo creer que los novatos tengan problemas hasta con una ecuación diferencial —comenté con aire despreocupado mientras pasaba junto a ellos y me posicionaba en la silla que daba frente al pequeño grupo. Los ojos claros del pelirrojo se posicionaron en mí sin denotar alguna emoción en especial.
—Uchiha-senpai —saludó Hinata. Fue extraño el hecho de que sus manos no se mantuvieran ocupadas retorciéndose como siempre, o que su voz temblara como una hoja a merced de la briza.
Hinata había cambiado, pero cuando la veía seguía sintiendo esa sensación de familiaridad junto a ella –eso explicaba porqué la primera vez que la vi sentí el impulso de hablar con ella –aún después de 3 años sin vernos.
Y eso no era bueno, no podía estancarme con personajes del pasado.
Y aún así estaba ahí en la misma mesa que ella, dispuesto a darle ayuda con sus estudios. Sasuke Uchiha eres un imbécil.
No obstante, cuando estiré el brazo para tomar el cuaderno, lleno de garabatos y números, el sujeto de cabellera roja que la acompañaba lo quito antes de mi camino.
—Yo no —murmuró y su voz era fría y ronca —yo no tengo problemas, Uchiha-senpai.
—Tsk…
Tomé asiento para continuar con mis asuntos, tenía una exposición en menos de dos horas y nunca estaba de más repasar hasta el final, microbiología era impartida por Orochimaru-sensei y no debía confiarme en el hecho de que me considerara un alumno prometedor.
Pero una idea había estado rondando mucho en mi cabeza últimamente, era hasta vergonzosa pero en el fondo sentía que podría llegar a darme paz cuando al fin la concretara.
Debía hablar con Hinata, sobre asuntos del pasado.
Sonó fácil al principio cuando me dije "adelante, eres Sasuke Uchiha, nadie se niega a escucharte" pero no contaba con la nube de subnormales que tendría alrededor de ella ¿No podía ser como cualquier chica normal y juntarse con otras muchachas? ¿Tenían que ser tres tipos tan raros? Así jamás podría hablar con ella.
—Hyuga —la llamé, ella levantó la vista de su cuaderno y me miró expectante con los labios entreabiertos —Hablaremos hoy después de la universidad —no, no era una pregunta.
—No… no puedo, lo siento —respondió luego de un instante, bajando la vista.
Le hubiese preguntado el porqué pero empezaba a sentir que esa situación no era nada íntima y lo que debía decirle a Hinata era algo más bien personal e íntimo, algo que nos involucraba solo a los dos. Estaba seguro que si le hubiese insinuado sobre que trataba el tema habría tenido su total atención.
Pero Hinata estaba intentando hacerse la dura conmigo, eso me causaba gracia y también un poco de orgullo, como si todo lo que siempre le aconsejé sobre no dejar que los demás se aprovecharan de su gentileza y nobleza, estuvieran aún en su mente.
—Gaara-san —escuché hablar a Hinata. Miré por el rabillo del ojo, disimuladamente —Yo… por lo que pasó el otro día… te he preparado un almuerzo, por favor acéptalo —bueno, al parecer la gente si seguía aprovechándose de su gentileza y su máscara de dureza no era más que una careta de porcelana tan fácil de romper…
¿Valía la pena compartir mis penas y pensamientos con ella?
Me levanté y salí de ahí antes de poder escuchar la respuesta de aquel sujeto.
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Cuando era pequeño admiraba a Itachi, él era mi héroe, y todo lo que él hacía parecía ser lo correcto para mí, si Itachi se hubiese unido a la mafia probablemente yo habría deseado hacer eso de mayor. Era pequeño y algo tonto ahora que lo pensaba bien, pero para mi buena fortuna Itachi parecía ser el ejemplo a seguir correcto para cualquier niño.
Cuando él cumplió dieciocho ingresó fácilmente a la universidad de Konoha a estudiar, la mejor universidad del País del Fuego; yo tenía 13 años cuando eso ocurrió y me prometí a mí mismo que también estudiaría ahí, más allá de eso, en aquel tiempo no supe la real razón de porqué mi hermano mayor había optado por las ciencias, solo era consciente de su increíble talento y empeño, tanto así que al final de su segundo año de universidad fue contratado por un laboratorio autónomo para que se desempeñara en una investigación que al parecer prometía mucho.
No supe de qué trataba aquella investigación hasta que cumplí 17 años.
—¿Cómo te fue hoy con tu exposición? —Naruto entró en mi habitación sin si quiera golpear la puerta. Agradecí no haber estado haciendo algo vergonzoso, a simple vista parecía que estaba recostado en mi cama mirando la televisión, sintonizada en un programa de talentos, aunque en realidad no le había estado porestando atención.
—Tsk ¿Acaso no te han enseñado a golpear la puerta antes de entrar? —era algo que tenía que repetirle una y otra vez a mi amigo, y ya parecía que el muy idiota lo hacía a propósito para fastidiarme —Por supuesto que me fue bien.
—Sasuke y su locuacidad… —murmuró él mientras ojeaba una revista de ciencias que había sobre mi escritorio.
—¿Qué quieres?
—Venía a preguntarte si querías salir a distraerte, ya es viernes y según vi ya adelantaste el trabajo de tu ayudantía.
Negué con la cabeza —Mañana madrugaré para visitar a mi madre durante el fin de semana.
—Ya veo… mándale saludos de mi parte, debe extrañarme mucho.
—Já, nadie te extraña.
Desde nuestra infancia Naruto había sido mi mejor amigo, habíamos asistido a la misma primaria, luego a la secundaria y para rematar al mismo instituto, no era de extrañar que desde los ocho años ya pasara todo el día en mi casa, aunque sus visitas se habían reducido un poco el último año cuando invitaba a Hinata a…
—Oye Sasuke, que coincidencia que Hinata haya venido a la misma universidad ¿no crees? ¿Tú le dijiste donde estabas?
—Claro que no, no habíamos hablado en tres años.
—Ya veo —Naruto se paseaba por mi habitación manoseando todo a su paso —Ha crecido —no fue muy difícil reconocer la picardía en su voz. Rayos si era pervertido el dobe… —Digo, antes era muy sosa, aunque supongo que lo sigue siendo pero Kiba dice que es agradable y que huele bien —hice una mueca al escuchar aquel último comentario, Inuzuka tenía unas costumbres muy raras.
—¿Y qué sabe Kiba? —pregunté desinteresadamente.
—Hinata sigue teniendo a Akamaru y él va día por medio para pasearlo y todo eso —el rubio caminó hasta sentarse en la silla giratoria y comenzó a darse unas vueltas, siempre hacía eso y él muy idiota sabía que me sacaba de quicio, pero preferí ignorarlo —Creo que la próxima vez lo acompañaré…
—Ni se te ocurra —mascullé.
—¡Jaaaa, lo sabía, estás celoso! —exclamó con voz chillona entre gestos demasiado exagerados.
—¿De que joder estaría celoso? Solo… no me gusta la presencia de ella en mi vida —expliqué enajenado —y entre menos amigos en común tenga con ella mucho mejor para mí.
La habitación quedó en silencio por un momento luego de mi declaración. Naruto me miraba con los ojos entrecerrados y los labios fruncidos. Parecía pensar algo de mucha dificultad.
—Pero la buscas —dijo al fin, con malicia en la voz —te he visto.
Santa mierda, con el dobe ahora me espiaba y en las situaciones más vergonzosas del día.
—Soy su ayudante en dos clases, es obvio que nos toparemos —me excusé, mintiendo de la mejor forma posible —no significa que le preste atención, de hecho es tan insignificante que ni noto su presencia.
—¿Qué te ha hecho ella, Sasuke? —increíblemente Uzumaki se veía serio —Eran tan buenos amigos, y de un día para el otro jamás se volvieron a ver. Ella era la única chica que te agradaba en la escuela…
—No me ha hecho nada ¿Qué me podría hacer alguien como ella? —mis puños empezaron a temblar con furia, jamás permitía que alguien se entrometiera tanto en mis asuntos y Naruto estaba pasándose de los límites —Simplemente me recuerda un pasado que solo fue una estúpida ilusión.
Volvimos a caer en el silencio, miré por la ventana para evadir el contacto visual, afuera ya no había sol y el viento frío mecía las ramas del único árbol que estaba plantado en el patio de atrás.
—¿Tiene que ver con Itachi?
—Hmmp… vete Naruto, en serio.
Naruto desapareció de mi habitación mientras murmuraba algo sobre superar el pasado y verle el lado positivo a las cosas. A veces podía ser asquerosamente optimista, y sin embargo, a veces yo envidiaba aquella capacidad de él de ver el lado bueno de algo.
Hinata Hyuga me recordaba un pasado que parecía lejano y algo nebuloso, pero por sobre todo engañoso.
No obstante debía hablar con ella para cerrar aquel ciclo.
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El tren era un buen transporte, el primero que se creo para surcar grandes distancias, el primero fue a carbón y dejaba a su paso un montón de mierda negra, todo se volvía negro por el hollín, ahora es más moderno y me alegraba haber nacido en esta época.
Miraba por la ventana la estela de colores que se mezclaban fuera, verde de los árboles, el gris del cielo, las nubes encapotadas… y otros tantos que no llegaba a interpretar o simplemente desconocía, no era artista, la rosa cromática en mi cerebro era muy limitada.
Ojeé una novela que tomé prestada de la mesita de café antes de salir de la residencia, probablemente pertenecía de Neji, era "Norwegian Woods" de Haruki Murakami, sonreí para mí mismo al principio, divertido con la idea de que al Hyuga le gustaran las novelas rosa de adolescentes hormonales y soñadoras, no obstante a medida que la historia avanzaba me di cuenta de los trazos oscuros de la trama, la nostalgia era palpable y el tema de la pérdida… eso fue suficiente para mí, cerré el libro sin siquiera guardar la página, volviendo mi atención al monótono paisaje que había afuera, los campos de girasoles creaban una mancha de verde y amarillo que terminaron por marearme. Finalmente mi atención se fue a un punto fijo en el cielo gris, guardé las manos en los bolsillos de mi sudadera para mantenerlas calientes, y no supe cuando pero me sumergí en el sopor que solo puede nacer en un vehículo en movimiento.
Cuando desperté aún faltaba media hora para mi estación. Frente a mí se había posicionado una chica que me sonreía coquetamente, me pregunté cuanto tiempo había estado ahí y si me había mirado mientras dormía, el pensamiento me dio un escalofríos, que grima daban a veces las chicas. Desvié mi mirada de nuevo hacia la ventana, notando, entonces, que esta había sido bombardeada por un montón de pequeñas gotitas de agua, caían y golpeaban como pequeñas agujas que se deshacían al contacto con el vidrio, genial, está lloviendo y yo con asuntos que terminar hoy.
La muchacha frente a mí seguía mirándome descaradamente, y se encontraba levemente sonrojada, solo la miré de reojo, si le sostenía la mirada probablemente lo malinterpretaría. Allí, sentada, con el cabello negro y largo y el flequillo recto, las piernas juntas y rígidas, me recordaba vagamente a Hinata Hyuga, y aunque hubiese muchas chicas con características similares a ella, la chica Hyuga tenía pequeños detalles que la hacían verse diferente, los reflejos azulados en el cabello, la cabeza siempre gacha en gesto melancólico, sus ojos claros y gentiles, su silenciosa presencia y su desinteresada bondad… me recordaba peligrosamente a Itachi, muchas veces pensé que ella había adoptado ciertas costumbres y malas manías de mi hermano al haber pasado demasiado tiempo juntos, con el tiempo me di cuenta que solo eran un tipo de personas, un escaso tipo de personas, pero ahí estaban encasillados ellos dos, demasiado gentiles, poniendo a otros sobre sus intereses propios siempre…
Hinata Hyuga me gustaba en aquellos tiempos de mi adolescencia, poco a poco me fue ganando y no supe cómo, ella era pequeña, menuda, silenciosa, tenía una voz dulce y suave, su presencia era agradable y no buscaba llenar cada momento con palabras superfluas, pero también era torpe, extremadamente tímida, se sonrojaba con tanta facilidad que parecía casi una enfermedad, se veía muy patosa y tenía pésima noción para saber si alguien quería aprovecharse de su gentileza. Los músculos de mis labios temblaron levemente dispuestos a formar una sonrisa ensimismada, pero los detuve justo a tiempo.
Ahora ella había vuelto, increíblemente cambiada exteriormente y quizás interiormente, solía dejar entre ver aquella inocencia y torpeza de antes, y no sabía si intentaba ocultarla o en verdad se desvanecía poco a poco, aún se sonrojaba con mi presencia pero ya no por tonterías como cuando éramos menores, y parecía siempre a la defensiva, pero no la culpaba, yo había estado siendo un cabrón, además supuse que cualquier muchacha con un mínimo de amor propio se mostraría levemente hostil frente al sujeto que años atrás la rechazó rotundamente. Ese sujeto era yo.
Pero ella lo entendería –o al menos eso esperaba –cuando le contara aquello que debía decirle.
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Cuando llegué a casa me encontraba completamente empapado, Kaa-san casi deja caer la cacerola que sostenía, al verme en el umbral de la puerta de la cocina como si fuese el mismísimo Nessie recién salido de su lago.
—¡Cariño! —chilló mientras corría a abrazarme —¡Por Kami! Estás empapado —me tomó de un brazo y me arrastró hasta la que era mi habitación, comenzó a escarbar en las pocas prendas que había en mi armario, lo puso todo sobre la cama y recién en ese momento volteó a verme de verdad.
—Hola Kaa-san —saludé cuando pude.
—¡Cariño! —me abrazó nuevamente, sin importarle como la humedad de mi ropa mojada se traspasaba a la suya.
—Vas a terminar con la ropa húmeda —expliqué, tomándola por los antebrazos y alejándola levemente de mí —Deja que me cambie primero.
—Si, si —dijo animadamente, me miró con esa mezcla de ternura y cariño que guardaba para sus hijos —Iré a hacerte algo caliente para que comas ¡mírate! Estás muy delgado, te he dicho que no estudies tanto, te ves pálido y… —su voz se perdió por el pasillo, dejándome solo en mi cuarto.
Analicé mi habitación, seguía igual de ordenada que antes de irme a Konoha, deduje por la ausencia de polvo en esta que Kaa-san estaba obsesionada con mantenerla limpia, a pesar de que yo apenas la usaba.
Luego de cambiarme toda la ropa mojada que llevaba encima y sustituirla por unos jeans azules, una camiseta gruesa y una sudadera –tomé un gorro color negro también para cubrir mis orejas cuando saliera al exterior –,bajé para tomar una sopa caliente que Kaa-san me había preparado. Contesté a sus interrogatorios sobre mis estudios, sobre mis hábitos alimenticios, sobre Naruto y luego escuché sobre lo grande que estaba la hija de la vecina. Luego de todo eso me levanté de la mesa dispuesto a terminar los asuntos del día.
—¿A dónde vas? —inquirió mi madre en tono preocupado —Está lloviendo aún.
—Llevaré paraguas —anuncié mientras buscaba uno de color negro en la entrada —Iré a ver a Itachi —dije finalmente. Mi madre me dejó salir en silencio.
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A veces olvidaba lo horrible que podía ser ese pueblucho, las calles inundadas en cada esquina, la gente cruzaba dando ágiles saltos de gacela o simplemente se metía hasta el fondo en las pozas de agua, las cuales algunas podían alcanzarte las rodillas. Por mi parte no estaba dispuesto a saltar como un puto conejito así que preferí sacrificar la mitad de mis jeans hundiendo los pies en el agua que probablemente debía estar llena de mierdas varia. Al menos mi cabeza estaba seca.
El cementerio de aquel lugar se trataba de anchos senderos flanqueados diversos árboles de especies que desconocía y extensos campos verdes, justo ahí descansaban las lápidas suspendidas en el suelo, todas eran blancas y estaban alineadas a una distancia igual la una de la otra, ahí como si de un parque se tratara, descansaban nuestros muertos.
La vi entrar allí, me pregunté si solo la reconocí por el gorro color blanco o si resultaba que de ahora en adelante lo haría en cualquier situación. Ella no llevaba paraguas y aún a la gran distancia que me encontraba de ella pude divisar que toda su ropa estaba empapada, probablemente llevaba horas caminando bajo la lluvia o algo así.
La seguí.
Distinguí su largo cabello esparcido por su pequeña espalda, estaba tan mojado que solo se veía negro, sin aquellos destellos azules tan característicos de ella. Se podía notar fácilmente que el gorro de lana había absorbido demasiado agua. Si sigue así se enfermará gravemente.
Luego de seguirla por al menos cinco minutos por uno de los senderos giró a la derecha entrando en uno de los prados donde más lápidas había alineadas, supuse que se trataba de personas que habían muerto hace mucho tiempo ya. La madre de Hinata, supuse.
Cuando al fin se detuvo frente a una de las pequeñas y cuadradas losas me quedé viéndola desde lejos, le daría al menos un momento a solas.
Me pregunté como es que no había notado que alguien la estaba siguiendo desde hace un rato ya, definitivamente seguía siendo tan distraída como siempre, luego supuse que se debía al sonido de la lluvia contra el suelo que interfería con los demás sonidos, a mí también me estaba pasando, las gotas golpeaban con gran estruendo mi paraguas.
¿Cuán desubicado podía ser aquel momento? Espiarla en un momento demasiado íntimo con sus difuntos –¿espiarla Uchiha? ¿Tú estás espiando a alguien? –,no obstante, no podía ignorar que después de todo nos conocíamos hace mucho, y ya antes había estado con ella en aquel lugar acompañándola en un momento parecido, aunque conociéndola sabía perfectamente que ella se sentiría incómoda si supiera de mi presencia, sin embargo, consideré aquel momento el adecuado para hablar con ella y sacarme un gran peso de los hombres.
Quizás, entonces podría dejar de pensar tanto en ella, porque en serio era molesto.
Luego de quizás 10 minutos de estar de pie sobre bajo la lluvia consideré que era suficiente, en parte porque soy de poca paciencia y en parte porque ella seguía mojándose sin siquiera inmutarse. Que loca podía ser esa mujer a veces. Caminé con paso calmado, mis zapatos hacían succión en el césped mojado emitiendo un ruido bastante extraño, a ese paso Hinata se daría cuenta de mi presencia de inmediato.
Para mi sorpresa ella estaba tan ensimismada que cuando estuve justo detrás de ella ni siquiera se dio cuenta. Llevé mi mano sobre su cabeza y sujetando el gorro desde el pompón, blanco y redondo como la cola de un conejo, lo jalé hasta sacárselo, acto seguido posicioné el paraguas sobre su cabeza, tuve que acercarme mucho más a ella para poder compartir el paraguas.
De inmediato se sobresaltó y dio media vuelta, encontrándose con mi pecho, su mirada subió hasta mi cara y me observó con ojos extraviados.
—Uchi… —comenzó a decir con vocecita de ratón.
—Hinata —le interrumpí. Ella siguió sosteniéndome la mirada en forma de respuesta —Vamos a ver a Itachi, Hinata.
—¿Ah? —fue lo único que logró decir antes de que la arrastrara hacia el sendero y poniéndome en marcha. Ignoré sus preguntas y chillidos, soltó uno que otro insulto menor para luego pedir disculpas por su falta de educación. Sonreí de medio lado.
Entramos en un prado mas alejado de donde estaba Hinata, se escuchó el mismo ruido de succión a nuestros pies pero esta vez era doble. Las pequeñas losas blancas parecían pequeñas motas esparcidas en el gran prado color verde, eran pocas, eran personas que no habían fallecido hace mucho.
Con brusquedad posicioné a la Hyuga frente a una —No sabes cuanto te odie cuando me preguntaste por Itachi aquella vez —mascullé acercándome a su oído. Sentí como su cuerpo temblaba, no supe si era por el frío de estar calada hasta los huesos o era la situación en la que estaba —, no tenías idea de qué había pasado con alguien a quién se suponía querías mucho.
—¿Cu-u-ando? —murmuró apenas. Sus hombros comenzaron a moverse con más fuerza, supe entonces que estaba intentando ahogar sollozos.
—El día… cuando me tuvimos aquella conversación en la escalera, ese día había sido internado —le conté con voz lúgubre —no duró más de un mes.
Hubo un momento en que solo el sonido de la lluvia se pudo escuchar, los temblores de Hinata aumentaron pero no dejaba escapar ni un sollozo.
—Sasuke-kun… —murmuró bajito —ni siquiera me lo dijiste —sus palabras sonaron como una acusación.
Era verdad, no se lo había dicho.
—Ni yo mismo podía aceptarlo —confesé en apenas un susurro.
Lo que sucedió luego fue desconcertante. Su pequeña mano se deslizo minuciosamente hasta encontrar la mía, la apretó ligeramente como si estuviera consolándome ¿Por qué ella me estaba consolando a mí? La muerte de Itachi había sido hace mucho ya, hace tres años, era ella la que se estaba enterando recién en aquel momento. Para dejar mi otra mano libre dejé caer el paraguas hacia un lado, de inmediato la lluvía fría nos golpeo con fuerza. Levanté mi mano y posicionándola en su nuca la atraje hasta que su rostro choco contra mi pecho, seguía siendo bajita.
—No seas tonta —dije, mi voz sonaba apagada por haber apoyado mis labios sobre su cabello —no soy yo el que quiere llorar como niñita.
De inmediato dejó salir un sollozo agudo pero suave, sus hombros temblaron nuevamente denotando que estaba llorando, su brazo libre rodeó mi cintura con timidez, nuestras manos aún seguían unidas como un tosco enredo de dedos, con la otra mano le acaricié el cabello húmedo.
Quiso separarse pero se lo impedí, sabía que era para preguntarme algo —Te lo explicaré cuando no estemos totalmente empapados.
Allí bajo la lluvia, abrazados torpemente, sentí como si esos tres años jamás hubiesen pasado sobre nosotros, ella seguía siendo Hinata Hyuga y yo seguía siendo Sasuke Uchiha después de todo.
El rival de Sasuke será Gaara, al principio estaban empatados con Kiba pero al final ganó Gaara con un voto más.
Hoolaa! Bueno, les traigo actualización para el día del amor, aunque creo que es un cap medio melancolico, pero bueno, dedicado a todos los que sienten aquel amor más fuerte que nada, amor fraternal.
En fin, creo que he revelado algo importante, y da in quiebre a la trama, falta mucho sobre Itachi aún, por qué murió, por qué Hinata lo quería tanto, y bueno, no sé se habrá quedado claro mi punto sobre Sasuke y el parecido de Hinata e Itachi(en serio eso creo yo, y creo que muchos más, nomás preguntenle al movimiento emergente ItaHina jajaja) Juro que no quería matar a Itachi, pero la verdad es que es algo que nació con la trama y pues u.u
Este capitulo me gustó, pero también me costó mucho, y de hecho creo que hay OoC de Sasuke por doquier, pero es que jamás nos conectamos con un Sasuke más bien nostalgico y melancolico, yo lo infiero del hecho de que en sí es bastante callado, un capitulo desde su punto de vista no tendrá muchos dialogos, no al menos iniciados por él jajaja. Espero que no haya sido un fiasco y que les haya gustado.
En el próx quizás ponga más KakaSaku, que ya es un lío en mi cabeza pero creo que puedo lograrlo jajaja.
Hinasasu004: Holaa, lo siento, al final ganó Gaara pero prometo hacerlo un buen rival! No fue un beso pero fue un acercamiento decente o no? espero que te haya gustado, acabo de darme cuenta de que el amor va mas o menos lento, aunque tomando en cuenta que ambos estuvieron enamorados alguna vez... supongo que puedo hacer bien las cosas con eso, además, Sasuke admitió que ella también le gustaba! jjaja Bueno, muchas gracias por leer y dejar un lindo review como siempre, que estés muy bien.
Utatane Armstrong: No sabes la sonrisa que me causó tu review, me alegra haber dado una pequeña sonrisa a tu día, Sasuke si es un maldito pero que se le va a hacer, él es así jaja y así tiene su encanto, tampoco es como si fuera un monstruo, solo es medio cabrón jajaja. Bueno, Gaara ganó asi que intentaré hacerlo el mejor rival posible, igual shippeo el gaarahina pero jamás he escrito sobre ellos, veré que sale y ojalá tambien te guste. Espero que te hayas mejorado y si no es así que te mejores pronto. Gracias por leer y comentar, me da animos para seguir escribiendo.
Hinasweet: Sasuke es pesado pero no es taaan malo, xD hasta en el personaje cannon podemos ver como es dificil ganarselo. Gracias por leer y comentar, espero estés muy bien y que este capitulo haya sido de tu agrado.
Marrana: Gracias por leer . y lo siento pero ganó Gaahina, de todas formas lo haré lo mejor que pueda. Que estés muy bien.
Lexia: (juro que ya me da flojera escribirlo completo jajaja lo siento) Gracias por leer y comentar como siempre. Sasuke es pesado, es parte de su ser y pues es dificil sacarle momentos más dulces, es muy orgulloso como para ser super amable, pero se puede llegar a una tregua en su personalidad, o al menos eso espero. El prox cap tendrá mucho más KakaSaku, espero que quede bien. Ganó Gaara! espero convertirlo en un digno rival. Saludos y que estés muy bien.
Lily Jackson 1313: Ganó Gaahina, intentaré hacerlo lo más interesante posible. Lee es un personaje que me gusta mucho y su alegría servirá mucho para los personajes en la trama. Si te preguntas por qué no se ven hace 3 años, lo escribí en un principio, quizás fue mi error dejarlo demasiado ambiguo, revisaré, pero lo que pasó es que Sasuke era mayor que Hinata y cuando él salió del instituto se fue de inmediato a la universidad, con el rechazo y todo eso ella no quiso buscarlo más, detalles sobre lo que sintieron en ese tiempo si se verán con el tiempo. Gracias por leer y comentar, saludos y que estes muy bien.
FranTargayen: no caigas en la oscuridad del lector fantasma! jajaja Gracias por leer y no ser lector fantasma, las opiniones siempre sirven y animan al autor, o al menos a mí me animan a seguir escribiendo. Saludos y que estes muy bien.
Orkidea16: Bienvenido al Sasuhina jejeje el lado oscuro del fandom (?) no, mentira, Sasuhina es una linda pareja que se complementa con la dulzura y paciencia de Hinata que contiene a la apatica y amargada de Sasuke, o al menos ese creo que es el fundamento. Gracias haberle dado una oportunidad a mi fic, desde el principio tiene varios errores pero me esfuerzo en ir mejorando con el pasar de los capitulos. Gracias por la inspiración la necesito mucho siempre jaja Saludos y que estés muy bien.
Mitsuki Dark Neko: Gaahina ganó pues! jaja y espero que sea un muy buen rival, me gusta gaara pero al igual que Sasuke es dificil de manejar, espero hacerlo bien. Que bien que te haya gustado la historia, en lo personal creo que tengo mucho que mejorar en redacción, pero creo que puedo mejorar y me esfuerzo en cada capitulo. Gracias por leer y comentar, que estés muy bien!
Kanon-shi: Holaa, gracias por leer, siempre pensé que la trama es media ida de olla xd pero bueno, sé a que te refieres con la redacción y tengo clarisimo que debo mejorar, a veces debo leerme de nuevo algún capitulo por haber olvidado algun detalle y me encuentro con que la redacción es bastante mala, repito muchas veces las mismas palabras, etc, ya el primer capitulo lo tengo en la mira para editarlo porque creo que es el mas malo y sin embargo es practicamente la presentacion del fanfic! soy lo peor jajaja Pero intento mejorar, creo al menos haber ido mejorando en redacción con el pasar de los capitulos, o eso quiero creer *llora descosoladamente*. De todas maneras los comentarios como el tuyo me ayudan a mejorar, saludos y que estés muy bien.
